lunes, 29 de febrero de 2016

LA REAL SEÑERA DE LA BATALLA DE MORVEDRE


Por Ricardo García Moya                                             Las Provincias 9 de octubre de 1993
En 1806, el escritor y viajero Joaquín Lorenzo Villanueva encontraba "dans les archives de la Chartreuse du Val de Cristo, près de Segorbe" un valioso pergamino que, al poco tiempo, era vendido a la Biblioteca Nacional de París (Sig. R.G.AA., 566). Del documento y su descripción se ocupó Michel Mollat en "Les Portulans", publicado en Fribourg el año 1984. En el pergamino, aparece nítida la imagen de la Real Señera con las barras coronadas sobre el terri­torio del Reino de Valencia y contiene, además del nombre del autor, la fecha de ejecución: año 1413. Es decir, nos ilustra sobre la Bandera Real que presi­dió la decisiva batalla de Morvedre en 1412 -no muy lejos de Segorbe- y con la que el adelantado mayor de Castilla trató de proclamar rey de Valencia a Fernando de Antequera; detalle que no se ha tenido en cuenta hasta la fecha.
Sucedió el sábado 27 de febrero de 1412, poco después del mediodía, cuando los dos ejércitos va­lencianos se enfrentaron en las cercanías de Morve­dre. La Corona de Aragón no tenía rey y nuestros antepasados estaban divididos entre los partidarios del catalán conde de Urgel y los del infante Fernan­do de Castilla. Lacónicamente, el capellán del Mag­nánimo recordaba que: "Fue vencido el ejército de Valencia por Bernat de Centelles y caballería de Castilla, de Valencia y gente de Morvedre. Murióel virrey de Valencia y fue herido gravemente el justicia criminal, apoderándose de la Bandera de Valencia que fue llevada al de Antequera.
Vencieron los Centelles que seguían a Femando de Antequera, pero no hubo humillación para la Señera, ya que los vencedores también eran valen­cianos y reconocían la realeza del símbolo. Antes del choque, el virrey había solicitado al Consell un ejér­cito y el estandarte real con el Centenar de la Ploma, -según la norma empleada en el siglo XV; pues siem­pre que ejecutaba alguna misión propia de su cargo y que requería manifestarse con autoridad, se hacía acompañar por la Bandera Real de Valencia.
Y habría que aclarar que fue el virrey, que era catalán, quien ordenó marchar contra Nules y Sagunto -donde estaban las tropas castellanas- y no fue iniciativa de la ciudad de Valencia, como aviesa­mente sugiere Fuster. El historiador Diago se percató de la turbia maniobra:
"Insta el virrey Bollera que salga la Bandera y hueste de Valencia contra Nules (...) y como Bellera era catalán deseaba que el Conde de Urgel sucedie­se en la casa real" (Diago, F.: "Apuntamientos", p. 234).
Jerónimo Zurita, cronista aragonés, defendía la legalidad del ejército que llevaba la Señera de Valen­cia por dos motivos: por seguir al virrey, máxima autoridad (el monarca había fallecido), y por defen­der al parlamento valenciano, que en aquellos días estaba en Vinaroz: "El parlamento de Vinalaroz (sic); que siendo legítimamente congregado, representaba todo aquel Reyno de Valencia".
El ejercito iba presidido por la Bandera de Valen­cia, sustantivo que valía tanto para la ciudad como para el Reino; "movió el Gobernador con la Bande­ra de Valencia, y con todas sus compañías de caba­llo y de pie; el sábado a la tarde, sus batallas ordenadas". Entre los caballeros que reconocieron la realeza de la Señera habían castellanos y catala­nes, como Guillen de Vich "que andaba con el Adelantado de Castilla "No la consideraron trofeo de batalla, sino Bandera Real apta para la procla­mación del rey de Valencia:
"Tomó Ruy Diaz la Bandera de Valencia, la cual envió el Adelantado de Castilla al Infante. Le envió a suplicar que cuando Dios quisiese, que tomase título de Rey, lo que fiaba en Dios que sería, que le plu­guiese de tomarle con aquella Bandera Real" (Zuri­ta, Jerónimo de: "Anales de la Corona de Aragón". Zaragoza. 1579, p. 54).
Por tanto, no la humillaron como da a entender Fuster, sino todo lo contrario. Fue ofrecida al futuro rey de Valencia para que se proclamara soberano "con aquella Bandera Real". Por cierto, también te­nemos la imagen de la Real Señera anterior a la batalla de Morvedre en un pergamino procedente de la antigua Bibliothèque Royale de París, instalada en 1368 en una torre del Louvre. El valioso documento, del año 1410, muestra la Real Señera coronada so­bre fondo azul sobre el territorio valenciano (B. N. París. Res. Ge. B. 8268).
Habría que añadir, por último, que el 9 de octubre no era una jornada cualquiera en el resto de España. En el "Kalendario de las fiestas" de las órdenes de caballería peninsulares -entre las que figuraba la valenciana Orden de Montesa- aparecen la Ascen­sión, el Corpus Christi y "el 9 de octubre. San Dioni­sio". ("Definiciones de la Orden y Caballería". Capí­tulo general celebrado en Madrid, 1658. p. 546.)