miércoles, 23 de mayo de 2012

HISTORIA DE LA CIUDAD DE VALENCIA DESDE SU FUNDACIÓN HASTA LA LLEGADA DE JAIME I (II)



Extraído de Internet
 La ciudad de Valencia se configuraba alrededor de dos calles perpendiculares en cuyo centro se situaba el foro, con sus templos, edificios públicos y de administración. Estas calles eran el Cardo (eje norte-sur) y el decumano (eje este-oeste). El cardo se correspondería con la actual calle Salvador y el decumano con la calle de Caballeros. El punto de unión de ambas calles se situaba en la actual Plaza de la Almoyna y en ese punto se situaba el foro. 

La extensión aproximada de la ciudad podría establecerse entre la actual plaza de la Reina y la orilla del río Turia en el eje norte sur, y entre la calle Serranos y la calle Avellanas en el eje este-oeste.

Poco se sabe de la época republicana de la ciudad de Valencia. Se tiene constancia que la ciudad fue arrasada en el año 75 antes de Cristo en el marco de las guerras sertorianas. Se desconoce si la ciudad estaba amurallada en esta época, aunque es de suponer que si aunque estas no debieron de ser muy impresionantes. De hecho hay un texto de Salustio que dice que Pompeyo derrotó a Sertorio al pie de las murallas de Valentia. Sin embargo nada se sabe de ellas ni restos han quedado. Tivo Livio al hablar sobre Valentia la cita como un “oppydum” o ciudad fortificada.

Las guerras sertorianas se inscriben en el marco de la guerra civil entre Sila y Mario por hacerse con el control del Senado de Roma. Quinto Sertorio (Nursia 122 ac – Osca 72 ac) sobrino de Mario se hizo fuerte en Hispania con sus legiones. Hay autores que quieren ver en Sertorio el prototipo del primer héroe o caudillo hispano.

Finalizada la guerra civil con la victoria de Sila, este quiso acabar con la resistencia de Sertorio en Hispania, para ello envió a su general Cneo Pompeyo Magno a derrotar a Sertorio, cosa que hizo. Sertorio moriría en Osca, actual Huesca asesinado por sus propios compañeros.

Valentia seria destruida por Pompeyo por el apoyo de la ciudad a Sertorio, se han encontrado restos materiales de la destrucción en las excavaciones de la Almoyna, así se han datado restos de un fuerte incendio junto a esqueletos que habían sido descuartizados (prisioneros) y algunos restos de uso militar como escudos y “pilas” (lanzas de uso común en las legiones romanas).

La ciudad permaneció durante cincuenta años despoblada. En tiempos del emperador Augusto la ciudad fue nuevamente poblada esta vez por gentes venidas del centro de Italia que se sumaron a los pocos habitantes que permanecían en las tierras entonces despobladas.

Sobre la existencia de una ciudad prerromana llamada Tyris, nada se sabe y se pone en duda su existencia. Su nombre aparece en un poema del poeta latino Rufo Festo Avieno que la cita en su obra Oda maritima en el siglo IV dc.

La ciudad de Valentia acuñó monedas de bronce, en ellas se ve el primer emblema de la ciudad: un cuerno de la abundancia con frutos y flores (cornucopia) sobre un haz de rayos.

Los restos materiales de época republicana que se han encontrado proceden en su mayoría de cerámica de filiación itálica así como ánforas para el transporte de vino y aceite. De esta época en las excavaciones de la Almoyna se han encontrados restos de edificios como es un hórreo o granero y unas termas datadas a finales del siglo II ac.

El foro romano republicano e imperial se encontraría bajo el suelo de la actual Plaza de la Virgen, la Almoyna (ya excavada), la Basilica de la Virgen de los Desamparados y parte de la Catedral de Valencia.

En los años setenta del pasado siglo XX se colocó una
làpida en el suelo de la Plaza de la Virgen con una inscripción escrita en latin. Bajo el simbolo del cuerno de la abundancia (el cuerno de Amaltea), un texto escrito por el gran investigador de la Valencia romána, José Esteve Ferriol y que parafraseando a Tito Livio dice:
ANNO DCXVI AB URBE CONDITA
CXXXVIII ANTECHRISTUM
D. IUNIUS BRUTUS CONSUL IN HISPANIA IS QUI SUB VIRIATHO
MILITAVERANT AGROS ET OPPIDUM
DEDIT QUOD VOCATUM EST VALENTIA
SIC XXI SIC PLURIMA SAECULA
FELICITER SENATUS POPULUS
QUE VALENTINUS XXI SAECULO
EXPLETO 

EL DESARME DE LOS MORISCOS DE CREVILLENT (1563) (III)




Cayetano Mas Galvañ
Extraído de Internet   
El documento es de un gran importancia desde distintos puntos de vista. Ante todo, contiene una relación detallada de las casas de moriscos existentes en ese momento en Crevillent, la misma que fue vaciada en su momento por Lapeyre y tomada, en su conocido estudio, por Vicente Gozálvez[1] como primer “censo” de Crevillent. Arroja un total de 205 vecinos moriscos[2], frente a los 208 que contabilizó Lapeyre. Es decir, estamos hablando de hogares, y por tanto, hemos de multiplicar ese número por un coeficiente, nunca preciso, para calcular el número real de habitantes. Manteniendo el empleado por Lapeyre y Gozálvez (4,5) obtendríamos una población morisca de 922 o 923 personas en dicho año 1563. Digamos, de paso, que en el momento de la expulsión (1609) el número de habitantes se había prácticamente duplicado, al llegar a unos 400 hogares y unos 1.800 personas. La explicación del solo crecimiento vegetativo, ciertamente potente, quizá deba ser complementada por otras vías.
            Aunque sin duda la población siguió siendo mayoritariamente morisca, la lista del desarme no debe ser tomada, sin embargo, como un censo detallado, ni siquiera en cuanto al total de hogares existentes. Sin ir más lejos, personajes como el cura, el testigo Pero Rodríguez y el alcaide del Castillo muestran la existencia de un contingente cristiano viejo, seguramente muy escaso, que vivía en Crevillent desempeñando funciones como las referidas, al servicio de la Iglesia o de la administración señorial. La lista muestra también alusiones -aunque muy escasas- a gentes que bien podían no ser moriscas, como Joan Quiles, “guarda”. Pero la abrumadora mayoría de los vecinos mencionados eran sin duda moriscos y varones: sólo se mencionan los hogares de 8 viudas. De dichos moriscos, 8 se hallaban ausentes, y 3 eran foráneos: uno de Cox (“Joan Pellilo de Coix”) y 2 granadinos (Hernando y García). En algunos casos se llegan a indicar los oficios: Mirón, el hornero; Sabe, fustero [sic]; Faraig, molinero; y “un lacayo” cuyo nombre no se indica. Por lo demás, como quiera que la lista nos proporciona los nombres completos, asistimos a la curiosa impresión que nos produce la combinación –propia de los moriscos- entre el nombre cristiano y el apellido morisco: Luis Duramen, Martín Ascar, Joan Bensalema, Francesc Siquili, Joan Hidi, Martín Bariduán, Pedro Pelilo, Joan Maymón, Miguel Algemia, Lope Pindo, Joan Sabe, Francisco Faraig, Gaspar Rinda, Francesc Alfaxar, Diego Alcaysi o Hernando Almacs... son nombres representativos de estas curiosas combinaciones, en la que posiblemente sea la primera lista conocida, detallada, de gentes que habitaron nuestro pueblo.


[1] Vicente Gozálvez Pérez, Crevillente. Estudio urbano, demográfico e industrial, Alicante, 1983.
[2] Salvo en un caso, donde se consignan los nombres del padre y el hijo (Rodrigo y Gaspar Pana), sólo se proporciona el nombre del titular del domicilio.

EL MOTIU POLITIC DEL PANCATALANISME (I)



Colectiu Valldaura.
La Real Academia Espanyola front a la Llengua Valenciana.
El motiu pel que els pancatalanistes volen que la llengua valenciana siga un mero dialecte del catala es purament politic. Les persones interesades NO VOLEN "desmembrar el País Valenciano de la comunidad idiomática v cultural catalana". Afirmar que la Ilengua valenciana no es dialecte del catala es, per ad ells, "un intento" contrari a la finalitat política que perseguixen que existisca una comunititat catalana dins de la qual estiga Valencia.

No existix una Comunitat Catalana que englobe a la valenciana, ni jurídica o llegal, historica, ni idiomatica, ni cultural.

A.-Valencia, historicament, mai catalana.
En cap moment de la seua historia Valencia ha segut una part de Catalunya. Ni en temps anteriors a la Reconquista. ni en ella quan Jaume I creá el Regne de Valencia en 1'intencio clarissima de que fora independent de tot lo que era el Regne d’Arago i els seus contats de 1'orient aragones. El Regne de Valencia tenía tan sols vinculacio a la seua persona real i a les persones dels seus descendents, en la "Corona d'Arago", reunint-se les Corts a on manava el rei, pero independentment de les atres.

I no trobarém mai en temps posteriors res que faça pensar ni de llunt en una vinculacio historica de catalans i valencians.

B.- Valencia mai llegalment catalana
En cap moment, ni abans ni ara, ha hagut Ilei alguna que unira a Valencia i Catalunva. Tan sols la pertenencia de les dos Comunitats autonomes a Espaya. En l’ordenament juridic espanyol no hi ha cap de vinculacio jurídica que supedite unes autonomies ad atres, ni que les vincule especificament de forma diferent a les demes. Es mes, l’Estatut d'Autonomia de la Comunitat Valenciana es va obtindre contant en els vots reglamentaris de les tres provincies que la constituixen. En canvi, l'Estatut d'Autonomia de Catalunya no es va obtindre aixina, llegalment, perque Tarragona no arriba al numero de vots necessaris i es va tindre que acodir a una argucia llegal per a poder donar a Catalunya el seu Estatut, que estrictament no havien d'haver-li donat. Catalunya no ha pogut absorbir a Valencia, com hagueren volgut i intentat si en Valencia no haguera eixit l'Estatut i si que ho hagueren tret en Catalunya. Pero el fet es que Valencia es Comunitat Autonoma, en mes resposta popular que la que va tindre Catalunya.

C- Valencia mai culturalment catalana.
Es aberrant afirmar que Valencia i Catalunva tenen la mateixa cultura.
El conjunt d'activitats, comportaments i creencies que componen I'entramat vital d'un poble es la Cultura, com afirma el Prof. D. Juliá San Valero Aparisi: la serie de creacions materials, les solucions i creacions sociologiques i les espirituals de arts, ciencies, creencies, llengua en un conjunt organic, com diu Ortega, i dinamic, com recalca San Valero.

Observant i estudiant este conjunt que constituix la Cultura dels dos pobles, es evident que no es solapen ni coincidixen. Son clarament diferents i distinguibles.

L’idiosincrasia del poble valenciá es distinta i en moltes coses contraposta a la dels catalans. No fa falta aportar autoritats que ho confirmen. Salta a la vista.
Les manifestacions culturals valencianes tenen una qualitat, una varietat. unes formes. unes caracteristiques, que es distinguixen individual i colectivament de les que puguen sorgir en Catalunya.

Clar está que, volent Catalunya absorbir a Valencia, está gastant molts esforçs en propagar falsament que les manifestacions culturals valencianes son "catalanes".

D'una forma que, si no fora trágica, sería risible, han arribat, i continuen fent-ho, a atribuir a Catalunya les abundoses maravilles de tot lo valenciá: l'art arquitectonic (¡Llonja!), pictoric (¡Sorolla!), gastronomic (¡paella!), la ceramica (¡Manises!), i sobre tot, ignominosament, els classics de la llengua valenciana.

Se1s atribuixen. Pero es fals. No son catalanes les manifestacions de la Cultura Valenciana. Valencia no ha segut mai culturalment catalana.

AUSIAS MARCH, CAVALLER I POETA VALENCIÀ (I)



Per Xavier Gimeno Alonso
Extraído de Internet
1. Introduccio
No mai m´havia plantejat fer un treball sobre un dels personages valencians mes importants de nostra historia, com ho es Ausias March, perque considerava que s´ha estudiat i tractat molt durant els ultims temps, i tambe per no vorem capaç d´esta gran empresa. Fa un temps, un amic meu, Vicent, em comentà que la Societat Castellonenca de Cultura havia publicat uns articuls del Pare Fullana sobre la valencianitat d´Ausias March en els anys 1935 i 36, cosa que m´obrí els ulls per sa importancia.
Tambe considere que es important donar a coneixer al poble valencià ad este gran personage, figura cimera del Sigle d´Or de la Lliteratura Valenciana, que s´esten cronologicament entre dos senyes historiques importants per al Regne de Valencia: la pujada del llinage dels Trastamara (Ferrando I) al tro de la Corona d´Arago en 1412, i el final de la Guerra de les Germanies en 1521.
2. Un poc d´historia
2.1 La seua epoca
Ausias March (1397-1459), cronologicament coincidix ab el rei Alfons V el Magnanim (1396-1458), III de Valencia, per tant estem parlant de finals del sigle XIV i durant el sigle XV. Coincidix l´epoca en el final de l´Edat Mija i l´inici del Renaiximent. Ausias sera coetaneu d´alguns reis: Marti l´Huma, Ferrando d´Antequera, Alfons el Magnanim… cadascu en un pes especific en l´epoca, en el regne i en la vida del poeta. Pero Alfons V será en qui mes se relacionarà, tant en les batalles com en la vida cortesana i civil. Conforme diu el professor Bayarri, Alfons el Magnanim fon el rei mes valencià de tots els de la Corona d´Arago, visitant el nostre regne molt a sovint i sa dona, la reina Maria de Castella, residi, part de sa vida, en la ciutat de Valencia, morint en 1458, dos mesos despres del seu marit, en el Palau Real de Valencia (hui desaparegut). Alfons el Magnanim va ser un gran amant de l´art i de les lletres, encomanant tota classe de llibres, alcançant sa biblioteca en Napols vora 2.500 eixemplars, dels aproximadament 1.000 volums que es portaren a terres valencianes queden localisats nomes 230, principalment en la Biblioteca Universitaria de Valencia.
El sigle XIV, fon un sigle marcat en tota Europa per guerres i calamitats socials, pero fon extraordinariament positiu per al Regne de Valencia que inicià, des de 1350, la seua epoca de major floriment economic, lliterari i cultural, i es prolongà a lo llarc del XV. Valencia es convertix en potencia mediterranea, en un fluit comerç, tant cap al nort d´Europa com al d´Africa. N´hi ha un increment de la calitat de vida, un gran comerç i un equilibri entre preus i salaris. Este gran comerç i el propi caracter del poble valencià facilita l´arribada d´influencies humanistes dels regnes italians, aixina com, de mercaders estrangers: venecians, florentins, alemanys, etc… Alguns historiadors consideren, com es el cas del Dr. Ferrer Navarro, que l´esplendor es referix exclusivament a la ciutat de Valencia, mentres la resta del regne viu majors dificultats demografiques, economiques, etc…
El desenroll financer alcançat pel Regne de Valencia dona lloc a l´expansio urbana i el creiximent demografic (Valencia era la capital mes poblada de la Corona d´Arago, en vora quarantamil habitants) que fara possible el sorgiment d´un gran numero d´escritors. La cultura i lliteratura valenciana alcancen el seu cim en la ciutat de Valencia. La gran depressio en que es troba afonada la ciutat de Barcelona despres de la crisis del sigle XIV i els conflictes socials i politics del XV, choca en l´esplendor valencià. Valencia pren el relleu en el concert mediterraneu i eixercirà una hegemonia indiscutible en la Corona d´Arago.
Nuria Blaya, comenta que el sigle XV considerat com el Sigle d´Or de la cultura valenciana i el resorgiment del mon artistic, mentres en el camp de la pintura les obres mes emblematiques son casi exclusivament de tematica religiosa, la lliteratura s´expressa a traves de diverses vies, inclus la religiosa, mon cortesà i cavalleresc de Jordi de Sant Jordi (finals s. XIV-abans de 1425), la novela realista de cavalleria de Joanot Martorell, la novela satirica, burguesa i cortesana de Jaume Roig (1402?-1478) o la religiosa d´intimitat espiritual de la monja clarisa Sor Isabel de Villena (1430-1490). Aixina com el dominic de l´orde dels predicadors Sant Vicent Ferrer (1350-1419) com a predicador, el franciscà Francesc Eiximenis (1327-1409), el tambe dominic Antoni Canals (1352-1419) i Joan Roïç de Corella (1435-1497).
Els primers grans poetes son Pere March (Valencia, 1336), son pare; i Jaume March (Valencia, 1335), son tio; Arnau March, son cosi; Gilabert de Proxita, Jordi de Sant Jordi, Jaume Roig, entre atres, fins a la poesia d´Ausias March, de pur sentiment desgarrat, sorgix directe des del cor, des de lo mes fondo del seu ser, naix del dolor, de la tristea, del desengany i no està escrit pensant en qui ho va a llegir, es un vehicul d´expressio dels seus sentiments.

OCCITANISMO Y CATALANISMO: ELEMENTOS PARA UNA COMPARACION CON ESPECIAL REFERENCIA AL PROVENZAL Y AL VALENCIANO




Philippe Blanchet
Profesor de Sociolinguística, Universidad de Rennes 2, Alta Bretaña, Francia
Director del Centre de Recherche sur la Diversité Linguistique de la Francophonie
  
Opciones conceptuales e ideológicas para el occitanismo

                Muy brevemente, el proyecto occitanista reside en las siguientes opciones:
- Adoptaron la definición catalanista de disglosia (Aracil 1965; Ninyoles 1969): se considera que la disglosia es un síntoma del conflicto histórico entre dos comunidades nacionales que sólo se resolverá por la victoria de una lengua y una comunidad sobre la otra. Si gana la dominada, el proceso de normalización hace que el uso de la lengua sea “normal” nuevamente en todas las situaciones sociales y sea rechazada la dominante anterior; si es la dominante la que gana, el desplazamiento final de la lengua eliminará a la dominada (Gardy y Lafont 1981; Boyer 1986 y 1991; véase un buen estudio en Kremnitz 1998ª: 12-13, 18 y 1987 ). Se rechaza el bilingüismo (especialmente bajo la forma de una disglosia relativamente estable) y otras “interlenguas” o “mezclas de códigos” como variedades regionales del Francés (ahora el más hablado y la marca de identidad más fiable para el francés del sur), y se le acusa de reforzar la disglosia, y ayudar consecuentemente a triunfar a la comunidad dominante (de aquí el concepto de “francitano”)
- Adoptaron el modelo catalanista de
(i)                   afirmación nacional tal como fue desarrollada entre 1850 y 1950,
(ii)                 normas lingüísticas (normalización y ortografía adaptada al occitano) tal como fueron desarrolladas por P. Fabra, y por último,
(iii)                la política lingüística tal como fue desarrollada y aplicada en España a partir de los años 1970, tras el regreso a la democracia.
Los primeros activistas occitanistas, como Perbosc, Estieu y Alibert, trataron de crear antes de la Segunda Guerra Mundial una “Gran Occitania” incluyendo Cataluña y haciendo uso de su fuerza: incluso obtuvieron fondos de los catalanistas para publicar los primeros periódicos occitanistas (Occitania, Oc) y fundaron la Societat d’Estudis Occitans que luego se convirtió en el Institut d’Estudis Occitans según el modelo del Institut d’Estudis Catalans (Giordan 1983; véase un resumen en Barthès 1987: 315-377; Boyer 1991; Kremnitz 1988a: 8-9).

- Siguiendo esta estrategia, la lengua dominada debería estar:
(i)                   concebida según su definición más amplia posible para que sea lo más fuerte posible.
(ii)                 ligada a una identidad nacional, y
(iii)                provista de todas las características y herramientas de la lengua vehicular dominante (con el fin de sustituirla).
La normalización lingüística y gráfica occitanista se basó en un Occitano “central” (i. e. “Languedociano”) combinado con el “Occitano” medieval, y tratando de que se pareciese al catalán lo más posible, reduciendo las fuertes divergencias entre los diversos “dialectos”, pero acabó siendo tan extraño y complicado que los hablantes ordinarios ni siquiera podían reconocer ni leer la lengua que se suponía era la suya propia. Una parte importante de la “concienciación nacional” que trataron de crear se basaba en lo siguiente:
(i) la historia de los Trovadores y de la Cruzada Francesa contra los Albigenses, por medio de la cual el rey francés tomó el País de Toulouse en el siglo XIII (e. g. Sède 1982 y Lafont 1971ª: 180; véase también Barthès 1987: 88-91; Kremnitz 1988ª: 6) a pesar de que este distante acontecimiento religioso sólo afecta a una pequeña parte de “Occitania”; y
(ii) el uso erróneo constante del Occitano (como identidad cultural o nacional) para el “hablante occitano”que pronto llevó a la creación del concepto de “Occitania” (como país o nación, de aquí la idea de “Gran Occitania” –e. b. Lafont 1971ª; Armengaud y Lafont 1979; Anghilante 2000- según el modelo de tantos imperialismos nacionalistas) y el uso regular erróneo del Occitano por “Occitanista” (e. g. Kremnitz 1988; Boyer y Gardy 2001, entre otros).
                Estas confusiones en los discursos y textos produjo la impresión de que todos los hablantes de las variedades reunidos bajo una “lengua Occitana” poseían de hecho el sentimiento de ser occitanos (una especie de identidad nacional o étnica –e. g. Armengaud y Lafont 1979), que vivían en una especie de país unido llamado “Occitania”, ¡y que compartían el punto de vista occitanista etno-nacionalista sobre su lengua, cultura, pueblo y país!

- Los llamados Occitanos que no se sienten “Occitanos”, i. e., los hablantes que ni conocen ni aceptan la “unidad de la lengua” son considerados como que tienen una  especie de “desorden mental” debido a su situación disglósica. Se dice que son unos extraños para ellos mismos y para su lengua porque su identidad ha sido pervertida por la dominación francesa: esta es la teoría de “alienación étnica” (Lafont 1965-67; Kremnitz 1988ª: 14-16; Castela 1999) y de la “neurosis disglósica” (Lafont 1984ª). Uno de los principales objetivos de la acción occitanista debería ser, pues, “descolonizar” Occitania (Lafont 1971b; un resumen en Barthès 1988: 399-402 y Bayle 1973) y “desalienar” a los occitanos (Lafont 1970; Lafont 1971ª: 125-130 y 225-227; Kremnitz 1988: 15-16). Este objetivo ha sido abordado por todos los medios políticos, i. e. por maniobras políticas, por tres razones principales:
(i)                  porque una gran mayoría de franceses del sur actualmente se niegan a aceptar este programa (cuando saben que existe); los occitanistas sólo constituyen un grupo muy reducido de militantes e intelectuales muy activos : su principal asociación, el Institut d’Etudes Occitanes ha tenido una media de solamente 1000 miembros durante los últimos veinte años (Marti 1995: 116; Jeanjean 1992; véase Marcellesi 2003: 119 “en el caso del Occitano, el sueño de la uniformización es compartido por una minoría muy reducida”);
(ii)                 porque el occitanismo se encuentra con oponentes muy poderosos tales como otros intelectuales, otros investigadores, otras asociaciones e instituciones, incluso representantes locales del pueblo (véase Bayle 1973; la respuesta de Mauron en 1983 al informe de Giordan; la introducción del Alcalde de Pau en Moreux y Puyau 2002)[1], y  simplemente los hechos objetivos (la situación francesa es mucho más variada y muy diferente de la española);
(iii)               como a menudo forma parte de determinadas clases de ideologías y sistemas de creencias nacionalistas sostener que tienen razón por encima de todo, tratan entonces de conseguir sus objetivos por medios no democráticos o incoherentes, para “que la gente sea feliz a pesar de su deseo (distorsionado)”


[1]  El propio F. Mistral, observando los primeros pasos hacia el occitanismo, escribió en 1905:”Estieu y Perbosc acaban de caer del lado por el que tenían que caer: se han convertido en catalanes dentro de la “Occitania” que sigue a “Mont-Segur” [una batalla medievan en la que católicos y franceses mataron a muchos albigenses del condado de Toulouse] (Barthès 1987: 336). En 1913, al descubrir Estieu los primeros textos redactados en una especie de ortografía occitana, escribió “su ortografía arcaica hace que toda su lengua sea también arcaica” (Mauron 1993: 327).

lunes, 14 de mayo de 2012

IDENTIFICACION LINGÜISTICA



Por: Jose Vte. Gomez Bayarri

 18.07.07 | 23:53.

La Academia Administrativa de la Lengua, ‘la AVL’ se planteó el tema de la denominación que correspondía asignarse a la lengua vernácula de los valencianos. Unos apostaban por la que ellos consideran la denominación académica ‘lengua catalana’; otros, optaron por la formula híbrida ‘catalán-valenciano’; una minoría prefería nombrarla ‘valenciana’. 
Cabe recordar que el proceso histórico de la fidelidad lingüística se plasma en la identificación onomástica que a lo largo de la historia bajo-medieval se le otorgó a nuestra lengua genuina. Primeramente se le denominó, en un período de transición onomástica, ‘romanç valencià’ y posteriormente, en el período de consolidación, se generalizó el nombre de ‘lengua valenciana’. Son numerosos los documentos que demuestran el testimonio de una incontrovertible conciencia idiomática valenciana a partir del siglo XIV. Los escritores valencianos se expresan, y así lo hacen constar, en múltiples ocasiones en ‘lengua valenciana’ particularizada y singularizada. 
Los primeros textos documentados, que conocíamos, que reflejaban específicamente el gentilicio ‘valenciana’ para identificar a nuestra lengua autóctona eran: El testimonio de Antoni Canals ‘vulgada lenga materna valenciana’ (1395). El Acta Notarial de 28 de junio de 1408, de un pleito entre la villa de Onda y la Orden de Montesa, ‘vulgar lengua valenciana’. El Acta de 6 de junio de 1412 de los diputados y notarios asistentes al Compromiso de Caspe, ‘in ydiomate valentino’.  
Y entre los documentos pontificios, uno correspondiente al pontificado del Papa valenciano, Alejandro VI, datado en 1504, donde se lee ‘lingua vulgari valentini expeditarum’. 
Hasta no hace mucho tiempo el primer testimonio, donde aparecía la expresión ‘llengua valenciana’ sin ningún calificativo, y que además une los conceptos de conciencia idiomática con el de conciencia nacional, es en el ‘Prólogo’ de la obra ‘Libre de Tresor’ de Guillem de Copons, correspondiente a 1418. Este sentimiento nacionalista valenciano le indujo, asimismo a Joanot Martorell, en el ‘Prólogo-dedicatoria’ del ‘Tirant lo Blanch’ (1490) a unir el binomio ‘lengua’ y ‘nación valenciana’. 
Estas fechas debemos retrotraerlas a raíz de la aparición de nuevos testimonios.
La investigación nos depara sorpresas. Un artículo publicado el 27 de noviembre de 2005 en el ‘Levante-Mercantil Valenciano’ señalaba que la primera referencia al habla propia de los valencianos se había descubierto en un documento menorquín que recoge un proceso jurídico contra un tal Gil de Lozano, en el que se hace constar que la madre de éste -Sibila- hablaba en ‘valencianesch’, porque era de Orihuela, sin entrar en consideraciones lingüísticas. Esta denominación no se había registrado hasta ahora. El documento está datado entre los años 1343 y 1346.
El Diario Valéncia Hui publicaba, el 10 de julio de 2007, un artículo de Agustín Galbis que recogía el comentario expositivo del ‘Liber amici et amati’, de Ramón Llull, redactado por un discípulo, en latín. El texto se encuentra en el folio 34vº del manuscrito ‘N-250, sup’ de la Biblioteca Ambrosiana de Milán y afirma:
“Ista expositio excepta fuit ex magno volumine in lingua valentina composito per quemdam discipulum Raymundi. Inceptum Valentie mense decembris et finito mense Martii anni 1335. Laus Deo.”
 Consecuentemente, la denominación de ‘Lengua Valenciana’ ya se constata, en un texto latino, en el año 1335, es decir, 60 años antes del documento ‘Prólogo-Dedicatoria’ del manuscrito de Valerio Máximo, donde Antoni Canals constata la especificidad del gentilicio ‘valenciana’ en contraposición a ‘catalana’ para designar nuestra lengua autóctona.
 Y no será el último documento que demuestre la conciencia idiomática de los valencianos desde la Baja Edad Media.

CUBATA GITANO




Ricardo García Moya
Diario de Valencia 24 de junio de 2001


Mezcla de vino y Coca Cola, es un sucedáneo aceptable del auténtico. Culturalmente, si se me permite la discreta me­táfora, nos están emborra­chando con cubatas de composición dudosa; y no somos los únicos afectados. Me topo en Internet con la web del último film de Spielberg, donde Aragón se convierte en centro mundial de la inteligencia ar­tificial en el 2140; pero lo chocante es que localizan a Zaragoza “en la zona de España que antiguamente era conocida como Cataluña”. Nosotros pensábamos lo contrario, al situar a “Barcelona en Cataluña de Aragón en España” (Gallucio, Ioan Paulo: Teatro del mundo y del tiempo, año 1606, f. 127). El error no es culpa de Spielberg, sino de las publicaciones que el catalanismo ha distribuido desde Alicante a Pekín, falseando la historia política y lingüistica de la an­tigua Corona de Aragón.
Más cubatas exóticos. El jueves, 15 de julio, el programa educativo Tómbola fue interrumpido aparatosamente en el momento de máxima audiencia. Cuando todos esperaban la aparición de alguna es­trella mediática (Tamara y su madre, Pocholo o Aramis Fuster...) surgieron el Honorable y un señor del PSOE entre son­risas, carantoñas, palmaditas en la espalda y guiños de com­plicidad picaresca. El Hono­rable explicó lo mucho que ha­bía sufrido para encontrar a los sabios defensores de la len­gua; y el partenaire, exultante, disertó sobre “la nostra llen­gua”(?), los “avui” y los “amb”. Emocionado, San Zaplana asentía complacido al ver cum­plida la trayectoria iniciada en la alcaldía de Benidorm, cuan­do recibía lecciones de Rafael Aiemany (normalitzador pata negra), y confiaba a Eliseu Cli­ment la formación del jurado de los premios literarios y la edición de las obras.
No sé la causa, pero la hono­rable pareja fue remisa a defi­nir el idioma que tanta excita­ción les provocaba. En el Reino jamás existió ese temor a de­clarar su nombre, pues desde los bautizos a la última volun­tad se realizaban en el idioma llamado valenciano; y quienes lo hacían no eran miembros de UV o el GAV Veamos un ejemplo vulgar y corriente del siglo XVI, la última voluntad del Juan Valero de Xérica: “testa­mento otorgado en 2 de febre­ro de 1592... cuyas cláusulas a la letra, vertidas del idioma va­lenciano al castellano.” (Bib. Nic. Primitiu, XVII, F.35). Eran tiempos normales, donde las autoridades del Reino no tenían vergüenza del nombre del idioma. En 1619 se volvía a imprimir la pragmática del año 1394 dictada por Joan I, mo­narca que tenía como asesor lingüístico y traductor a fray Antoni Canals; pues bien, en la fórmula medieval leemos: “Traduhida de llati en vulgar valenciá per los Reverents mestres de la Seu de Valencia en lo Any Mil trecents noranta quatre”. Este orgullo idiomáti­co, característico de la curia valenciana del cardenal Jaime de Aragón, estaba ausente en la honorable pareja tombolera.
Volvamos al presente. Es un hecho que se ha otorgado el po­der de la AVL a un grupo de fi­lólogos que podríamos llamar del “Comando Benidorm”, for­mado por inofensivos y hones­tos ciudadanos, pero expertos en adulterar la Lengua Valen­ciana y transformarla en cata­lana; así como degradar la de­nominación de Reino de Valen­cia a país catalán. Los Rafael Alemany, Antoni Ferrando y Jordi Colomina difundieron el catalanismo en publicaciones como “Estudis de literatura ca­talana al País Valencia” (Ed. Ajuntament de Benidorm, 1987), gracias a la generosidad del consistorio, que “amb una liberalitat no massa freqüent en aquesta zona sud del domini lingüistic de la lengua catala­na” (id). Para los miembros del “Comando Benidorm” somos un país catalán, y así lo procla­maron en sus panfletos: “anor­malitat política en que viuen els països catalans” (Ferrando, A.: Lit. catalana. Ajunt. Beni­dorm. p.55). Este inmersor se­rá quien corte el bacalao en la AVL, con el aplauso incondicio­nal de 14 de sus miembros.
La institución podría (uso el condicional) convertirse en la Academia Valenciana del “la­po”; que no es un insulto, sino una honorable y documentada voz valenciana que equivale al catalán “cop", por lo que enca­jaría en el proyecto pensado -si analizamos el historial de los académicos- para golpear al hereje valenciano que no acep­te dogmas del Institut d’Estu­dis Catalans. El vocablo “lapo” estaba arraigado en el fecundo siglo XIX, cuando el idioma va­lenciano todavía creaba voces y moldeaba barbarismos hasta darles morfología propia. En “Conversacions de Saro” lee­mos: “li aguera asentat un la­po” (any 1820), y en poesía de Pallarés localizamos el plural correspondiente: “els cluixen a lapos” (La Degollá, any 1859) Palabras similares a “cluixir” y “lapo” serán el fiel de la balan­za de la AVL, según adopten respecto a ellas una de estas posibilidades: a) la AVL las aceptará, desoyendo al IEC (algo milagroso); b) se manten­drá la prohibición impuesta por el Institut d’Estudis Ca­talans; c) serán entregadas al citado IEC para su análisis con lupa y -caso de ser aceptadas por el IEC- engordarán los dic­cionarios catalanes.
Y no se crean la consigna inmersora de que el idioma valenciano del XIX era un cadáver. En textos como las “Conversacions de Saro” (Va­lencia, 1820) se documentan vocablos por primera vez en la historia de la lengua, como los verbos “descucar” (“descucar els alfals”), o “desemboirar” (¿Está ya desemboirat?), que posteriormente serían sustraí­dos por los lexicógrafos catala­nes. Hay otras palabras que todavía no han sido saqueadas por el pirata norteño, como el infinitivo “desbrafar”, el adje­tivo “pesmes” y el sustantivo “micapa” (“bona olleta y forsa de micapans”), que procedía de la lengua madre latina ( de “mica-panis”, miga de pan).
Mientras tanto, prosigue el disimulado estrangulamiento de la capital del Reino. Nadie reacciona ante el engaño y la burla hacia las señas de identi­dad valencianas que, como tác­tica, se perpetran en las ciuda­des donde se fomenta el odio a Valencia. En Castellón instala­ron el Institut d’Estudis Cata­lans (¡vaya lapo!); y en Alican­te fue prohibida la Real Señe­ra en el desfile de las Fuerzas Armadas (el año anterior, en idéntico acto, Barcelona estaba llena de cuatribarradas). La blandura valenciana permite tropelías como la del AVE, que llegará al Altet por decisión de Madrid, pero no a Manises. El viajero procedente de Londres o París que pretenda trasladarse a Albacete o Castellón ten­drá que ir a Alicante para subir al AVE en el mismo aeropuer­to. Lamentablemente, en Ma­nises tendría que revivir las aventuras del entrañable Paco Martínez Soria, arrastrando maletas por el Metro, o en in­fierno de caravana, taxis y se­máforos para enlazar con la estación del AVE. Pero la al­caldesa Nolla no lo tolerará; por algo ha sido defensora de la unidad de la lengua, y la que casi ha traído a Valencia la ca­pitalidad cultural, las Olimpia­das, la Expo y la suerte al Va­lencia C.F. En vista del panora­ma, me engullo mi segundo cu­bata gitano.

CRONOLOGIA DE L'EXTERMINI DE LA LLENGUA VALENCIANA




BREU CRONOLOGIA DE L'EXTERMINI D'UNA LLENGUA

1861  Com diu Garcia Moya en el seu articul Historias de la "normalització" en eixe
any Manuel Mila i Fontanals inventà la teoria de nomenar a l'idioma valenciá "dialecte
occidental catala
".

1868 "La mesela valenciana, mallorquina o catalana, es igual, puix las tres no son sino rames d'un mateix tronc, pero mai llemosina" - 1868 Victor Balaguer. Estes frases , poc a poc, anirien ferintmos fins conseguir que, hui en dia, la llengua valencian puga donarse com a desapareguda.
1906 Primer Congres Internacional de la Llengua Catalana: s'oficialisa la denominacio "catala " en substitucio de "llemosi". Fins este moment, la teoria acceptá pels llingüistes es que'l catala es un dialecte del llemosí­. Bona mostra d'aço es "Oda a la patria" composta per Aribau en 1834, que servix als catalans com a inici de la Renaixença. En esta poesia nomena ni més ni manco qu'en cinc vegaes la "llengua llemosina" com sa llengua materna.
1911 Creacio de l'Institut d'Estudis Catalans
1932 El 21 de decembre firmaven en la seu de la "Sociedad Castellonense de Cultura" les Normes d'Ortografia Valenciana posteriorment denominaes Normes de Castello. En elles nomes se buscava acabar en l'anarquia ortografica d'eixa epoca i per aixo, a pesar d'estar calcaes de les normes de l'Institut d'Estudis Catalans, apareixen entre els firmants personalitats contraries a la unitat de la llengua. El puesto d'honor fon reservat al pare Fullana, unic filoleg dels firmants, encà aixo  sabem hui en dia que va ser l'ultim en firmarles i deixant clar que estes eren provisionals.
1951 En plena dictadura franquista s'edità el primer numero de la Revista Valenciana de Filologia, cavall de Troya que portava en sa pancha i en les seues paginesl'Institut d´Estudis Catalans en ple, inclosos alevins i simpatisants:El comte Martí de Riquer, Badia Margarit, Bassol, Aramon i Serra, Turell, Romeu,Brull, Joan Amades, Pere Bohigas, Casacuberta, Gunter Haensch, Gulsoy, Puertolas,Montoliu, Dolç. ("La normalització de correaje, camisa azul y pistolon", Ricardo Garcia Moya)
1998 Aprovacio de la Lley de Creacio de l'Academia Valenciana de la LlenguaEste invent producte d'un pacte entre el PP y el PSOE se pot dir que sentecia a mort la llengua valenciana ya que elimina la restriccio denominativa de la llengua propia del valencians y manifesta que el valencià forma part del sistema llingüistic catala. 
2004 El 26 de març l'AVLL aprova el document "Propostes per a un llibre d'estil que servixca de marc de referencia a les editorials valencianes per a l'elaboracio de material curricular en valencià". En el se recomana lo següent:"convergencia amb els models de tot el sistema linguistic". ¿A que sistema se referixen? "recomana l'us de paraules be "documentades" i de molta extensio en els nostres parlars actuals", y posa entre atres, els eixemples seguents: avi, sorra, claveguera, seny, petit.
 (Cortesia de "EN BLANC I NEGRE")
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Publicado en: 2005-10-24 (1041 Lecturas)

EL PER QUE D'UNA ACTUALISACIO NORMATIVA (UNS I ATRES S'OBLIDEN DE MOSATROS)



Autor: Valencià d´Elig

No mos enganyem, la llengua Valenciana, la seua defensa i la potenciacio del seu us, es un tema en el que ben pocs estan verdaderament involucrats i sensibilisats i que, en principi, nomes podria interessar al colectiu social que parla esta llengua de forma natural (per transmissio de pares a fills).

Tenint com te la Comunitat Valenciana la llengua Castellana com atra llengua oficial (llengua general de l'Estat espanyol), un sistema educatiu aon prima el Castellà, una oferta de mijos de comunicacio majoritariament en Castellà i una ampla part de la poblacio que no te a la llengua Valenciana com a la seua llengua materna, no resulta gens estrany que el numero de valenciaparlants vaja minvant mes i mes segons passa el temps.

¿Se pot per mig del sistema educatiu frenar i pegarli la volta a este proces negatiu per a la llengua Valenciana ?

Si i no.
Tal i com s'estan fent les coses hui en dia, NO. En les estrategies equivocaes que l'administracio publica valenciana i la AVL està aplicant en el sistema educatiu valencià mai s'aplegarà a revitalisar la llengua Valenciana i frenar la seua paulatina desaparicio (substitucio pel Castellà).

Seria convenient començar tenint ben clar quin es el proces natural d'ensenyança de la llengua Valenciana (o la que siga), que no es atre que la trasmissio generacional de pares a fills. Este proces se fa d'una forma totalment natural i espontanea sense que en ell tinguen que intervindre mestres, gramatics, filolecs ni normatives d'una o atra banda. Els pares que tenen com a llengua materna i vehicular el Valencià, parlen entre ells i als seus fills en este idioma, i els fills que escolten desde el seu naiximent parlar als seus pares en Valencià, assimilen i s'ensenyen a parlar eixa llengua a través d'uns mecanismes inconscients que no els supon cap esforç. Aixo crea una "impronta" llingüistica en els fills que fomenta el desenroll de les estructures mentals i fisiologiques necessaries per al correcte us de la llengua Valenciana. Este fort i intim arrailament en la llengua Valenciana els acompanyarà a lo llarc de tota la seua vida i propiciarà la futura transmissio del Valencià a les següents generacions.

Per desgracia en la coyuntura actual es molt facil que se trenque la cadena de transmissio natural de la llengua Valenciana. Per eixemple, mos trobem a parelles valenciaparlants que encara que entre ells parlen en Valencià, per la pressio social i mijatica del Castellà li parlen als seus fills en llengua Castellana, tambe estan els casos de parelles que son valenciaparlants pero que entre ells se parlen en Castellà perque s'han conegut parlant en eixa llengua i s'els ha arrailat eixa costum; per ultim, el cas mes freqüent es el de les parelles aon nomes u dels dos es valenciaparlant, circumstancia que fa que la llengua Valenciana siga substituida completament per la Castellana a tots els nivells. En tots estos casos als fills s'els parlarà en Castella, creantse la "impronta castellana", lo que favorirà que siga el Castellà l'unica llengua vehicular i en tota provabilitat la llengua exclusiva de les generacions vinents.

¿Quina necessitat tenen totes estes parelles de parlarli als seus fills en Valencià? Estem segurs que mes d'u mos dira que: "ninguna", perque en la coyuntura actual, parlant en Castellà ya tindran resoltes les seues necessitats comunicatives, de convivencia social i de futur laboral. Baix la perspectiva de la "practicitat" pareix que la llengua Valenciana no te les de guanyar, inclus posats a triar n'hi haura qui preferixca que els seus fills parlen ingles, frances o alema ans que "perguen el temps estudiant Valencià, una llengua que en la majoria de casos no els aprofitarà per a res (que no puguen fer, i millor, en Castellà)".

Les perspectives son del tot desfavorables, pero ham de ser objectius, assumir una realitat que mos dona l'esquena i intentar trobar solucions que siguen practiques, efectives i viables per a la recuperacio del Valencià. En definitiva, la recuperacio de tots eixos valenciaparlants que han abandonat la seua llengua materna en favor de l'us exclusiu del Castellà, junt al manteniment dels valenciaparlants que encara estan fent un us natural del Valencià, especialment dins del nucleu familiar.
¿Que se pot fer despres de vore que la "practicitat" no es l'argument mes efectiu per a motivar als valenciaparlants a re-trobarse en la seua llengua propia Valenciana ?

Es precis potenciar els factors "emotius" dels valenciaparlants cap a la seua llengua materna si se vol que estos valoren en major mida la seua llengua propia i s'animen a recuperarla o a fer un us mes generalisat d'esta.

La llengua Valenciana no existix per casualitat o per generacio espontanea, es la llengua que han parlat els nostres pares, yayos i antepassats i que mos aplega a mosatros com una herencia viva i patrimoni familiar que, orgullosament, ham de mantindre i oferir als nostres fills. De la mateixa manera que li donem valor a unes terres, unes cases, uns llinages o uns recorts familiars obtinguts en herencia, tambe tenim que valorar la llengua Valenciana que mos han donat nostres pares i tindre l'amor propi i l'orgull de defendrela, parlarla a tots els nivells i donarlila als nostres fills.

En definitiva, una qüestio de "amor" i de "voler", fonamentà mes en la satisfaccio "espiritual" personal, que en l'obtencio d'un benefici "material" tangible.

En tot este assunt el sistema educatiu i les institucions encarregaes de normativisar el Valencià juguen un paper fonamental, pero per desgracia, les estrategies llingüistiques que posen en practica no favorixen gens la "emotivitat positiva" dels valenciaparlants cap a la seua llengua materna valenciana sino mes be tot lo contrari, de lo que resulta que a cada dia que passa baixa mes el numero de valenciaparlants en conte d'aumentar o mantindres.

L'Academia Valenciana de la Llengua (AVL) oficialisa una normativa llingüistica per al Valencià que es un calc de la que l'Institut d'Estudis Catalans (IEC) oficialisa per al Català. Es una normativa divorcià significativament de la genuina llengua Valenciana parlà a nivell general pels valencians. Esta greu fractura entre el "Català avalencianat" que normativisa la AVL i la llengua Valenciana que realment i de forma generalisà parlen els valencians, lo que fa es introduir la confusio i l'auto-odi en la ment i el cor dels valencians, propiciant que estos abandonen la seua llengua materna en favor de la Castellana, mes encara quan se donen conte que la AVL dictamina (falsament) que la secular llengua Valenciana es la mateixa que la Catalana i que el Valencià no es una llengua propia i independent de qualsevol atra, sino un simple dialecte del Catala. ¿ Com vol la AVL en eixos postulats catalanistes (anti-valencianistes) fer pujar l'autoestima dels valenciaparlants cap a la seua llengua propia i fomentar el seu us ? Mai en la vida heu conseguiran pel cami de la "destruccio emotiva valenciana" que els academics de la AVL se duen entre mans per molt que heu vullguen amagar darrere d'un criptic llenguage d'obscures retoriques i falsos eufemismes.
La AVL li està fent molt de mal a la llengua Valenciana en l'ambicio d'impondre una falsa i artificiosa "unitat" normativa entre l'idioma Valencià i el Catala, es mes, la finalitat ultima de la AVL no es potenciar i defendre al Valencià, sino ferlo desapareixer i substituirlo per un aberrant "Catala avalencianat" que aplane el cami als que volen una "Catalunya gran(sic)" imperial aon els historics Reines de Valencia i Mallorques estarien subordinats a esta. (No mos te que estranyar gens esta actitut deslleal de la AVL, ya s'ha dit hasda la fartera que la AVL no es mes que el resultat del chantage que li feu el catala Jordi Pujol a Aznar-Zaplana (per la necessitat del PP dels vots de CiU en Madrit) per lo que esta institucio acabà creantse en abrumaora majoria d'academics catalanistes idolatres del IEC i la llengua Catalana).

Fara falta una catarsis molt gran dins dels (diferents) mons "cientifics" i academics si realment tenen interes en recuperar i potenciar l'us de la llengua Valenciana i que no acabe siguent engolida pel Castellà (per falta d'estima dels valenciaparlants cap a la seua llengua propia). Es un fet que la dignificacio de la llengua Valenciana ha de passar inexorablement per contar en una normativa llingüistica genuinament valenciana en la que orgullosament se puguen identificar amplament la majoria de valenciaparlants (Deixant de costat lo que els catalans opinen al respecte o li vullguen fer a la seua llengua Catalana). Lo contrari sera tirar el temps i els dinés al femer (excepte per als academics de la AVL que viuen de categoria cobrant jornals millonaris dels dinés dels valencians, per donarli l'estocà de mort a la llengua Valenciana).

ESTADO Y NACIÓN: LA FALSA POLÉMICA









Autor: Juan Ignacio Culla
18 de junio de 2006
 Valencia
He sido un fiel espectador –como todos– de la polémica suscitada a nivel nacional a raíz de la modificación de los estatutos de autonomía, y la inclusión en los mismos del término “nación” o “realidad nacional”.
El uso partidista empleado tanto por los partidos mayoritarios, como por determinados medios de comunicación, afines a unos y otros, ha distorsionado desde mi punto de vista la realidad. Unos porque aducen que “desmembraría la unidad nacional” y otros porque, tras esa concesión, esconden en realidad perpetuarse en el poder.
Ambos sectores nos han querido envolver en una falsa polémica ya que, si nos atenemos a la definición de nacionalidad que aporta el diccionario de la Academia –“la condición o carácter peculiar de los pueblos e individuos de una nación”–, nadie se rasgaría las vestiduras.
Es imprescindible asimilar la definición completa y precisa para no caer en errores o manipulaciones, ya que la bondad o maldad de la misma no depende del concepto, sino de los fines o usos que se pretendan dar al mismo.
Antes de entrar en si el Reino de Valencia es o no una nación –indistintamente de las otras comunidades–, tendríamos que aclarar, de ahí lo de falsa polémica, que este debate quedó zanjado en la Constitución española de 1978, cuando después de proclamar –artículo primero– que España queda constituida en un Estado, indica en el segundo que garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones y otorga “el ejercicio al derecho de autogobierno que la Constitución reconoce a toda nacionalidad”. Es decir, que es la propia Constitución la que, al admitir el título de nacionalidades, da juego a la aceptación de nación.
Aclarado este concepto, habría que preguntarse si el PP se hubiese opuesto tan enérgicamente a los términos “nación” y “realidad nacional” para designar a las autonomías si, por ejemplo, hubiese necesitado del respaldo de los “nacionalistas” de CIU para gobernar en coalición el Estado o Cataluña. Por supuesto que no. Es de sobra conocido que cuando las circunstancias lo requieren se cambian las ideologías y los sentimientos por votos, como lo demostró Zaplana al garantizar la mayoría de académicos catalanistas –se había pactado la superioridad numérica de valencianistas– en la AVL a Jordi Pujol a cambio de que su grupo aprobase los presupuestos del gobierno de Aznar. ¿No sería más lógico que el PP hubiese centrado su denuncia en las contraprestaciones injustas e insolidarias que ha concedido el PSOE para mantener el poder a toda costa, además de silenciar escándalos como el Carmel, en lugar de poner el énfasis en el término nación?
Y por lo que respecta a nosotros los valencianos (aunque no se lo crean nuestros políticos), el Reino de Valencia, por razones culturales, históricas, lingüísticas, etc., es una nación, como también lo es por razones legales, al ser reconocida nuestra Comunitat en el Estatuto de Autonomía como nacionalidad histórica. Y así lo ha sido a lo largo de la historia, ya que hemos sido un pueblo definido y organizado según unas leyes propias: els Furs –mucho antes que otros tuviesen Carta Magna–, i con unas instituciones de autogobierno completamente soberanas. Una realidad político-histórica que se rompió –no hay que olvidarlo– violentamente i por represión de un ejército extranjero, convirtiendo a nuestra tierra en una sucursal política i cultural del centro de poder absoluto de Felipe V.
No hay que tener miedo a la realidad. Por ser nación –me refiero a los valencianos–, no vamos a establecer fronteras ni a fomentar la división entre pueblos. Porque nacionalismo no tiene por qué ser igual a independentismo. Los valencianos, ante este debate, no deberíamos hacer oportunismo político y abrir heridas innecesarias. Eso se lo dejamos a otros. Pero también es cierto que esta polémica la ha aprovechado el centralismo para llevar adelante sus proyectos uniformistas, más próximos a crear “la Gran Madrid” que una España.
Como también es cierto que determinados políticos valencianos tienen su sentimiento fijado en Madrid más que en su tierra, como compendio de una mala entendida “españolidad”, ya que sus actuaciones están guiadas por otros para establecer las hojas de ruta de los demás, que no las nuestras. Y otros, despreciando lo propio, a la consecución de los quiméricos països catalans.
Hay también quienes consideran que el concepto de Estado se tiene que aplicar desde la imposición, como en tiempos pasados, y no desde el respeto y la reciprocidad.
El pueblo valenciano ha demostrado –supongo que a nadie le cabe duda– su generosidad y solidaridad con el resto de las comunidades. Así, hemos contribuido al impuesto-revolucionario-político del PER, a los faustos de Barcelona, Madrid, Sevilla, etc., a los AVES y autopistas ideados para acceder a los lugares de origen de determinados ministros, que no a las necesidades reales. Pero sí es verdad que, no siendo como no ha sido ni es independentista la sociedad valenciana, se está planteando el porqué seguir cantando nuestra primera estrofa del himno, cuando a nosotros nos niegan hasta el agua.