lunes, 14 de mayo de 2012

ESTADO Y NACIÓN: LA FALSA POLÉMICA









Autor: Juan Ignacio Culla
18 de junio de 2006
 Valencia
He sido un fiel espectador –como todos– de la polémica suscitada a nivel nacional a raíz de la modificación de los estatutos de autonomía, y la inclusión en los mismos del término “nación” o “realidad nacional”.
El uso partidista empleado tanto por los partidos mayoritarios, como por determinados medios de comunicación, afines a unos y otros, ha distorsionado desde mi punto de vista la realidad. Unos porque aducen que “desmembraría la unidad nacional” y otros porque, tras esa concesión, esconden en realidad perpetuarse en el poder.
Ambos sectores nos han querido envolver en una falsa polémica ya que, si nos atenemos a la definición de nacionalidad que aporta el diccionario de la Academia –“la condición o carácter peculiar de los pueblos e individuos de una nación”–, nadie se rasgaría las vestiduras.
Es imprescindible asimilar la definición completa y precisa para no caer en errores o manipulaciones, ya que la bondad o maldad de la misma no depende del concepto, sino de los fines o usos que se pretendan dar al mismo.
Antes de entrar en si el Reino de Valencia es o no una nación –indistintamente de las otras comunidades–, tendríamos que aclarar, de ahí lo de falsa polémica, que este debate quedó zanjado en la Constitución española de 1978, cuando después de proclamar –artículo primero– que España queda constituida en un Estado, indica en el segundo que garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones y otorga “el ejercicio al derecho de autogobierno que la Constitución reconoce a toda nacionalidad”. Es decir, que es la propia Constitución la que, al admitir el título de nacionalidades, da juego a la aceptación de nación.
Aclarado este concepto, habría que preguntarse si el PP se hubiese opuesto tan enérgicamente a los términos “nación” y “realidad nacional” para designar a las autonomías si, por ejemplo, hubiese necesitado del respaldo de los “nacionalistas” de CIU para gobernar en coalición el Estado o Cataluña. Por supuesto que no. Es de sobra conocido que cuando las circunstancias lo requieren se cambian las ideologías y los sentimientos por votos, como lo demostró Zaplana al garantizar la mayoría de académicos catalanistas –se había pactado la superioridad numérica de valencianistas– en la AVL a Jordi Pujol a cambio de que su grupo aprobase los presupuestos del gobierno de Aznar. ¿No sería más lógico que el PP hubiese centrado su denuncia en las contraprestaciones injustas e insolidarias que ha concedido el PSOE para mantener el poder a toda costa, además de silenciar escándalos como el Carmel, en lugar de poner el énfasis en el término nación?
Y por lo que respecta a nosotros los valencianos (aunque no se lo crean nuestros políticos), el Reino de Valencia, por razones culturales, históricas, lingüísticas, etc., es una nación, como también lo es por razones legales, al ser reconocida nuestra Comunitat en el Estatuto de Autonomía como nacionalidad histórica. Y así lo ha sido a lo largo de la historia, ya que hemos sido un pueblo definido y organizado según unas leyes propias: els Furs –mucho antes que otros tuviesen Carta Magna–, i con unas instituciones de autogobierno completamente soberanas. Una realidad político-histórica que se rompió –no hay que olvidarlo– violentamente i por represión de un ejército extranjero, convirtiendo a nuestra tierra en una sucursal política i cultural del centro de poder absoluto de Felipe V.
No hay que tener miedo a la realidad. Por ser nación –me refiero a los valencianos–, no vamos a establecer fronteras ni a fomentar la división entre pueblos. Porque nacionalismo no tiene por qué ser igual a independentismo. Los valencianos, ante este debate, no deberíamos hacer oportunismo político y abrir heridas innecesarias. Eso se lo dejamos a otros. Pero también es cierto que esta polémica la ha aprovechado el centralismo para llevar adelante sus proyectos uniformistas, más próximos a crear “la Gran Madrid” que una España.
Como también es cierto que determinados políticos valencianos tienen su sentimiento fijado en Madrid más que en su tierra, como compendio de una mala entendida “españolidad”, ya que sus actuaciones están guiadas por otros para establecer las hojas de ruta de los demás, que no las nuestras. Y otros, despreciando lo propio, a la consecución de los quiméricos països catalans.
Hay también quienes consideran que el concepto de Estado se tiene que aplicar desde la imposición, como en tiempos pasados, y no desde el respeto y la reciprocidad.
El pueblo valenciano ha demostrado –supongo que a nadie le cabe duda– su generosidad y solidaridad con el resto de las comunidades. Así, hemos contribuido al impuesto-revolucionario-político del PER, a los faustos de Barcelona, Madrid, Sevilla, etc., a los AVES y autopistas ideados para acceder a los lugares de origen de determinados ministros, que no a las necesidades reales. Pero sí es verdad que, no siendo como no ha sido ni es independentista la sociedad valenciana, se está planteando el porqué seguir cantando nuestra primera estrofa del himno, cuando a nosotros nos niegan hasta el agua.

miércoles, 9 de mayo de 2012

CONFLICTO LINGÜÍSTICO VALENCIANO




Autor: Desconocido
Extraído de Intrnet
 Con el nombre de "Batalla de Valencia" o "Conflicto Lingüístico Valenciano" se ha bautizado al conflicto que viene enfrentando desde 1908, a dos concepciones radicalmente distintas de entender el origen y carácter de la lengua Valenciana (entre otros asuntos). Polémica generada por los pancatalanistas, en su fanatismo por crear los llamados "Países Catalanes".
Concepciones sobre el Valenciano
Teoría valencianista
Por una parte, los valencianistas, que defienden que el idioma Valenciano es una lengua independiente, fruto de la evolución propia y particular a lo largo de siglos del latín vulgar hablado por los hispanorromanos que permanecieron en las tierras valencianas invadidas por los moros denominada mozárabe. Evolución a la que debería añadirse además, la influencia que dicho romance valenciano recibió de las diferentes lenguas romances que trajeron durante la reconquista cristiana los repobladores. Aquí cabría señalar que muchos de los cristianos que llegaron como repobladores, eran hispanorromanos valencianos que anteriormente habrían huido a zonas del norte o noroeste peninsular y que, por tanto, hablaban la misma lengua que los hispanorromanos que habían permanecido en tierras valencianas ocupadas por los moros.
Como defensores de esta teoría se encuentran organizaciones culturales como "Lo Rat Penat", "Cardona i Vives", el "Grup Cultural Ilicità" entre otros, además de la Real Academia de Cultura Valenciana así como diversas coordinadoras culturales como "Accio Regne de Valéncia (ARV)" y "La Coordinadora (FCECRV)"
Teoría pancatalanista
En el lado opuesto, los pancatalanistas, que consideran al idioma Valenciano una variante del Catalán, introducida en su totalidad por unos supuestos repobladores catalanes que vinieron a tierras valencianas durante la reconquista, ya que según sus defensores, en esas fechas no existían hispanorromanos valencianos que hablaran romance valenciano y porque, según ellos, la gran mayoría, por no decir la totalidad de repobladores que vinieron a Valencia eran catalanes. Además, afirma que la lengua Valenciana no debería llamarse así, sino que su verdadero nombre sería el de "Catalán". Igualmente, pretenden imponer al idioma Valenciano las reglas ortográficas y gramaticales del Catalán, además de su léxico, palabras, giros y expresiones, en detrimento de las que son genuinamente valencianas.
Dentro de esta última opción se posicionan algunas instituciones catalanas, como el IEC, que destina grandes cantidades de dinero en imponer el catalán en la Comunidad Valenciana.

SOBRE ESO QUE LLAMAN "NORMALIZACION"



Por Antonio Ubieto Arteta

Me alegra muchísimo que os continuéis preocupando por la tierra donde nacisteis y casi llegasteis a la mayoría de edad. Pero comprendo que algunos problemas últimamente aireados en la “prensa” os desconcierten. Yo no quiero tomar postura, aunque fácilmente podría deducirse de lo que os voy a contar.
Efectivamente se está celebrando el cincuenta aniversario de las “normas” de Castellón, por las que se pretendió regular la forma de escribir la lengua hablada por las gentes de Valencia, con objeto de hacerla paralela a las normas de escritura usada en Barcelona. Y digo en Barcelona, teniendo en cuenta lo que luego os referiré.
La causa de todo esto estriba en que siempre quien escribe necesita “dibujar” los sonidos, con objeto de que el lector pueda reproducirlos para enterarse de lo que le dicen. Y esto ha planteado muchos problemas siempre. Los que habéis estudiado paleografía os habéis encontrado con que hay un nombre muy frecuente en la documentación vieja: es el de Sancho. Pues bien, los escribas medievales no sabían “dibujar” el sonido de la “ch”, y dieron una variedad excepcional. De memoria os diré que lo pusieron por lo menos así: Sanxo, Sancio, Sancho, Sanio, Sanjo, Sanyo, Sactio, y otras muchas más que os encontraría si rebuscase un poco. Pero con esas siete variantes del mismo sonido se produce una variedad que es desconcertante para muchos. Lo mismo ocurre con los nombres de lugar: el pueblo riojano de Nájera se escribe así y hasta con cerca de veinte variantes más. Por ejemplo: Nauara, Nagara, Naggara, Naxara, Naiara y otras muchas.
Este es el problema: se quiere unificar la forma de dibujar sonidos o – lo que es más grave – de sustituir unas palabras por otras.
Creo que todos recordáis a don Juan Reglá, que había nacido en Báscara, provincia de Gerona. Hablaba un catalán maravilloso, con acento de su tierra, el Ampurdán. No sé si le oísteis contar en alguna ocasión, pues lo refería bastantes veces, que cuando él escribía en catalán para las editoriales barcelonesas le corregían el texto “porque no era lo suficientemente catalán”. Y le corregían tanto las grafías como las mismas palabras. El se reía de esta “normalización”, lo que le produjo más que un disgusto. Pero de esto quizá os hable en otra carta.
Otro escritor al que le “normalizan” sus escritos en catalán es don Martín, que –como gran especialista en Bernat Metge y en los textos cancillerescos catalanes del siglo XIV – acostumbra a mantener sus grafías, colocando al lado una fracesita donde tal forma se usa, añadiendo la signatura o página donde se encuentra el texto. Lo que no sé es si le hacen caso.
También sabéis el gran esfuerzo económico que hemos realizado familiarmente para publicar la colección de “Textos medievales”. Por eso he buscado muchas veces el camino más barato Y hemos reproducido algunos facsímiles. Pues bien, existe un texto muy importante escrito en Valencia durante el siglo XV y se titula “Dietari del capellá”. Fue publicado por el canónigo Sanchis Sivera a principios de siglo en una edición muy difícil de conseguir. Naturalmente quise reproducirla, ya que “componerla” de nuevo era cara, aunque legalmente posible. Por eso hablé con el heredero del primer editor, el conocido filólogo Sanchis Guarner, ya que era su sobrino. Y me puso como condición sólo que “normalizase” el texto del “Dietari”. Sabéis que no lo publiqué, ya que me negué en redondo a bastardear un texto magníficamente escrito. Creo que si se publica hay que hacerlo como su autor lo redactó, y dejarse de monsergas de “normalizarlo”.
Esta serie de ejemplos la podría multiplicar hasta aburriros. Pero voy a otro campo, que también debéis conocer.
No me planteo el problema de lo que podría ser la “normalización” de la lengua hablada en Valencia. Si os recordaré lo que ocurrió en otra región limítrofe, que se planteó el problema ya en la segunda mitad del siglo pasado, aunque las “normas” se escribieron un poco más tarde.
En la provincia de Lérida, además del catalán y del español se hablaba el pallarés y el aranés. Un inciso: digo español y no como otras veces castellano porque con esto de las autonomías no puedo aceptar una posible imposición centralista. Pues bien, a principios de este siglo XX se “normalizó” el idioma en el valle de Pallás, según podéis leer en el prólogo de Carbonell a la edición de don Ramón de Abadal sobre los documentos correspondientes de la Catalunya Carolingia. El mismo prologuista insiste que entonces desapareció la lengua pallaresa y fue sustituida por la catalana. Esto es una “normalización”.
La otra “normalización” es quizá más interesante. Recordaréis que cuando hemos ido al valle de Arán procuro que nos hablen en aranés, que es un idioma muy diferente a cualquiera de los que se hablan al sur de los Pirineos. Habéis comprobado también que los habitantes del valle con mucha frecuencia hablan cuatro idiomas: aranés, catalán, español y francés. Y los coloco por orden alfabético para que no haya suspicacias. Pero en lo que llevamos de siglo se ha intentado eliminar el aranés en beneficio única y exclusivamente del idioma menos universal. Afortunadamente los araneses durante los últimos años están cultivando su idioma, sin aceptar la “normalización”.
Ayer me visteis hablar con un colega que trabaja sobre la imprenta de Zaragoza en la época de sus comienzos. Me indicaba la duda de los literatos aragoneses de hacia 1500 cuando realizaban traducciones, pues no sabían si hacerlo al aragonés o al castellano o español. Y todos lo hicieron a este último porque “era la lengua del imperio”.
•     “Carta a mis hijos” per Antonio Ubieto Arteta. Catedratic.
•     Articul publicat en la revista “Parlem” (pags. 14 i 15), de l´Associació Cultural Unió Valencianista Independent (UVI) de Burriana, sense data, possiblement dels anys 1978,79 o 80.

APROXIMACIO AL CONFLICTE SOCIO-CULTURAL-LLINGÜISTIC I POLITIC ENTRE CATALUNYA I VALENCIA (IV)




Per: Ramon Garcia i Hernandez

Valencia 1990

LA “TRAMPA DE CASTELLO”

Poc mesos despres d’haver-li concedit a Catalunya l’estatut d’autonomia, 15 de setembre de 1931, els profabristes de Castello i Valencia, promouen una reunio en la capital de La Plana, en l’unic objecte d’acceptar, per a la LENGUA VALENCIANA, la normativa de l’Institut d’Estudis Catalans inspirà per Fabra. No fon gens dificil, per les raons que hem apuntat ades. Poc despres es promulgarien i divulgarien en el titul de “Normes d’Ortografia Valenciana”. Com lo nom indica a soles afectaven a l’ortografia, una de les parts de la gramatica que es pot considerar la mes convencional, com diu Mossen Alcover: “...sense sistema ortografic fixaren les llengües sabies i les neollatines ses gran lliteratures...”. Evident contrast d’est erudit  en les intencions que el pancatalanisme fabriste li tenia reservat a l’ortografia. Pero sigam. Acompanyava ad estes normes una declaracio d’intencionns dels firmants. I encara es reconeix el sentit unificaor, es prou llegir el text per a adonar-se que els redactors respectaren escrupulosament, tant el lexic com les flexions verbals, etc. propies de la llengua valenciana, cosa que mai s’ha cumplit. Seguixen afirman que “es un acorts transacional...” i que no hi ha cap de vençut, “...puix les autoritats filologiques (a soles firmà una, Fullana, i es va reservar el primer espai en el fi de donar-li prestigi a l’acort per ell mai estigue en llinea en elles) que firmen mantenen ses punts de vista cientifics...” u deixan “...a les noves generacions la missio...” “...d’anar rectificant i millorant el sistema...”.

La realitat es que la millora que s’ha seguit ha segut en transformar la multisecular llengua dels nostres classics, la LLENGUA VALENCIANA, aixi denominà per ells, en l’inventà per Fabra. Aixi s’obrigueren les portes per a que s’introduira el catralanisme lliterari, a base del politic, que estem sufrint des de fa mes de mig sigle.Despres hi ha tota una estrategia desenrollà, pas a pas, que va des de la bona fe dels escritors valencianistes que junt en els profabristes, foren oblidant la “Declaracio” per a abocar-se en el catala-barceloni. Hasda el titul originari de les “normes”, que ha anat sufrint distints canvis, com l’actual de “normes de Castello”, de clara intencionalitat politica en el fi de que els naturals d’eixa provincia les consideren com a propies i les accepten, juant d’esta manera en el sentiment de rivalitat entre Valencia i Castello. Sentiment este que es fomentat i auspiciat per sectors interessats, que fan  fore com a centralista la Ciutat de Valencia. En fi, tota una estrategia digna de Maquiavelo, en la que no manca l’insult i la descalificacio personal, per a tots aquells que no accepten els dictats del nacionalisme catala en general.

ESTANDARISACIO-NORMALISACIO-CATALANISACIO I CONGRES INTERNACIONAL DE LA LLENGUA CATALANA (1906)

U dels hitos mes importants, en este proces de transformacio (travestisme llingüistic), que està sufrint la LLENGUA VALENCIANA des de matineres feches, es sense dubte alguna el I Congres Internacional de la Llengua Catalana, celebrat en Barcelona en 1906, promocionat i auspiciat per la Diputacio de Barcelona, quina presidencia ostentava Prat de la Riba. Les raons per les quals aixi considerem este singular event les anem a expondre sucintament, prescindint dels detalls tecnics que no venen al cas. Hem, senyalat en anterioritat, en atres escrits, l’importancia que la llengua te per al nacionalisme catala. Puix be, a pesar dels intents que en anterioritat s’havien anant produint per a menyspreuar o subordinar la llengua valenciana al catala, considerant-la com un dialecte de la mateixa, fon en este congres quan el catalanisme consegui ses proposits, per lo manco damunt del paper. Anem a desenrollar-lo, pas a pas, tot el proces que s’ha dut a terme, i es seguix fent en la practica. Alli es consegui donar lo nom de catala –nom convencional per a alguns i natural per al nacionalisme- a les tres llengües occitanes d’Espanya: valencià, catala i mallorqui, donan nom d’una part (catala) a un tot, subordinant a tot un poble (Valencia) baix l’orbita catalana. Les raons per les quals aquells doctos varons, aliens a les maniobres del catalanisme, acceptaren tal denominacio, abanda de sa bona fe, sense dubte hi ha que trobar-la  en la corrent historicistra que durant molts anys ha subsistit i que per interessos partidistes encara se seguix sustentant: la llengua en funcio de la Reconquista.

sábado, 5 de mayo de 2012

ELS VALENCIANS I LA MALA FAMA DELS CATALANS (III)




En el llibre “Bodas reales entre Francia y la Corona de Aragón…” de Rafael Olivar Bertrand, consta el contingut de la carta que G. de Albalato, enviat aragones a la cort pontificia, escriu a Jaume II,  en l´any 1301 en la qual es reproduix el dialec entre el Papa Bonifaci VIII i el rei Carlos de Sicilia: “Dixit autem Papa: Immo est magnum miraculum quod aliquis catalanus faciat bonum, et ego non inveni numquam qui faceret, nisi modo (?)…” es dir, que el papa digue que mai havia trobat un català que fora home de be i que era un gran milacre trobar-ne algun. D´este papa, que, a mes d´aço, hem vist, que adjectivava als catalans com a “barbaros” es curios llegir: “Benedetto Gaetani, era miembro de una noble familia de origen catalán”

La “Nuova Cronica” del croniste florentí  Giovanni Villani, (1275-1348) nos parla de que els catalans son traïdors per naturalea: “E conoscendo il re di Francia, che il re Piero d´Araona era ardito e di gran cuore, ma come Catalano, di natura fellone…”

En “Ottimo Commento della Commedia (L'), t. III Paradiso”, anonim de l´any 1334, llegim: “la quale questione muove per quello ch'è detto, che il re Ruberto guernisce il suo lato di gente povera ed avara Catalana...” Es dir s´insta a que el rei Robert es protegira de la “gent pobra i avara catalana”

Franco Sacchetti, escritor i diplomatic de Florencia (1332-1400) en “Il Trecento novelle” identifica com a costum de catalans la guerra cruel, perfida, sense discrecio ni humanitat en la que tots s´assessinen entre ells, quan diu que “le guerre vengono spesso sì crudeli e sì perfide, che sanza alcuna discrezione e umanità, con ogni modo disperato l'uno uccide l'altro; e li  Catalani  l'hanno aùto molto per costume”

Flavio Biondo, fon un historiador i humaniste del Renaiximent italià (1392-1463) En Historiarum Dec. III, Lib. IV,  llegim: “…poichè Giacomo Da Vico o temendo, come poi disse, le perfidie dei Catalani che la difendevano…”

Masuccio Salernitano (1410-1475), va escriure “Il novelino”. En l´“Argomento” de la “Novella XL”, llegim: “…e dolese de la malvagità e tratti catalani.”, es dir que es va doldre de la maldat i tracte dels catalans, concretant en la “Narrazione”, “fusse stato provisto che de  prattiche e tratti  catalani se guardasse, es dir que havia estat previngut que de la practica y tracte dels catalans es guardara.

L´humaniste Coriolano Cippico (1425?-1493?), en “Delle guerre de’ Veneziani…” diu: uomini forastieri d´infima condizione, e che già erano stati corsari; la maggior parte del quali era di quella provincia di Spagna citeriore, che al presente Catalogna vien nominata”, es dir, que la major part d´homens forasters d´infima condicio i que havien segut corsaris, provenien d´aquella provincia de l´Espanya citerior, dita Catalunya. (p.67 de “Lettere al senato veneto annotate per E. Cornet”)

Cristoforo Landino (1425-1498), en el seu comentari sobre la Divina Comedia  explica que es “proprio ex naturale alli Catelani essere avari e cupidi…” Es dir que es propi i natural dels catalans ser avariciosos i gomiosos.

Alessandro Vellutello, explicava en 1534 “per esser l'avaritia,… peculiar de' Catalani, non solamente povertà, ma somma miseria”. Es dir, per ser peculiar dels catalans no solament la pobrea sino la suma miseria.

Ludovico Guicciardini, florentí (1521-1589), en “Le ore di ricreazione” fa dir a un dels seus personages: “Messere, datemi una limosina per l'amor de Dio, ché io sono uscito delle mani de' Catelani, es dir, que demanava almoina per haver eixit “de mans de catalans”, com si haguera eixit de l´infern.

Pel llibre, “La vita e le opere di Giovanni Botero” de Carlo Gioda, sabem que este jesuita (1533-1617) escrigue que els catalans “son di natura veemente e capricciosi; il que mostrano lor costumi, canti e balli, tutti pieni d´una certa asprezza…”

Prova de dita fama son les expressions repetides en la lliteratura italiana. “Giovan Battista Basile (1575-1632), napolità, en “Le Muse napolitane” fa malaïr a un personage exclamant: “Te sia data lanzata  catalana!” Com a frase feta, la repetix en “Lo cunto de li cunti”: “che te sia data lanzata  catalana  o che te sia data stoccata co na funa” I en “Posilecheata” de Pompeo Sarnelli (1692-1724) llegim “Chesta non fu parola, ma stoccata  catalana  a lo core de Jannuzzo...”

En “Vitta scritta da lui medesimo” de Pietro Giannone (1676-1748) ya trobem la fama d´agarrats dels catalans. Diu: “…la risposta del catalano era: no hai dinero i repetix: “…alla terribile voce del  catalano: no hai dinero

Barbars, avariciosos, pobres miseriosos, agarrats, gomiosos, rapaços, cruels, vehements, caprichosos, traïdors… son les perles i floretes que es varen guanyar els catalans entre els italians.

Tampoc entre els valencians era massa bona l´opinio sobre els catalans. Recordem el resum del contingut de les tres cartes que escrigueren el Jurats de la ciutat de Valencia en 1421, (“Valencians i catalans (IV)”, Valencia Hui 24-08-2007), en les que dien que els catalans, no pensen nomes que en ells. (“Ne creen que altra condicio de gents ne deja haver sino ells...”). Intenten que ni es parle dels valencians (“...ne de aquells feta mencio alcuna...”) No volen que els valencians conseguim prestigi (“...que nostres valencians no sien reputats...”). Intenten furtar-nos lo nostre (“...procurar-nos minves e desonors e lançar-nos de tots officis e benefficis...”). Com sempre, es menegen molt be en el poder (“E sobre aço ampren les veles e insistexen per lur poder”).

Quevedo, en la “Historia de la vida del Buscón”, referit a un català en concret diu: “… y siempre andaba apuntando con él el catalán, el cual era la criatura más triste y miserable que Dios crió. En carta enviada a D. Francisco de Oviedo, en febrer de 1645, esta volta referit a tots els catalans escriu: “Señor don Francisco, en tanto que en Cataluña quedase algún solo catalán, y piedras en los campos desiertos, hemos de tener enemigo y guerra

Per eixes expressions, els catalans han dit de Quevedo que es “El primer catalanofob documentat”. ¿El primer? Crec haver documentat que Quevedo es troba prou arrere d´una sucosa i llarga llista de personalitats que no opinaven massa be dels catalans.

Luis Cabrera de Córdoba en “Relación de las cosas sucedidas en la corte de España desde 1599 hasta 1614”, va escriure que “los catalanes son muy porfiados en lo que pretenden, y así han salido con todas las cosas que les ha importado” I prou pijor que els catalans son els catalanistes valencians. ¿Consentirem que se n´ixquen en la d´ells? ¿Deixarem que assessinen la cultura valenciana?

SOBRE LA CATALANISACIO DEL NOSTRES TOPONIMS: "INFORME DEL TOPONIM DEL POBLE D'ALBORAYA"




Autor: Federico Bonillo.

El següent escrit o chicotet articul, esta fonamentat en una peticio d’informe sobre el nom, en valencià i en castellà, del poble d’Alboraya dirigit al Deca En Xavier Casp de la Real Academia de Cultura Valenciana (RACV) , solicitat pel regidor del PP del que per raons obvies, omitire lo seu nom i llinages. Ademes incloure, els estudis referents a la mateixa qüestio, realisats per profesionals del mon de l’historia i la llengua ( uns afins al PP i uns atres afins al PSOE ) i que tant uns com atres, al final de les proves encontrades documentalment, fan del nom d’Alboraya lo contrari de lo que la documentacio historica diu, o millor dit, fan lo de sempre: “catalanisar-ho” tot.

Dit informe es remonta a desembre de 1996 i en ell, En Xavier Casp i segons la documentacio que consta en la Seccio de Llengua i Lliteratura de la RACV, respon al regidor del PP de l’ajuntament d’Alboraya:

“El toponim ALBORAYA apareix documentat des de ben antic i en quantiosos casos, de manera quasi invariable. Es dir, que la forma actual “Alboraya” no es una forma castellanisada i coincidix perfectament en la forma historica i tradicional” (sic)

Com a referencies historiques documentades ne tenim a monto, i que entre atres son les següents:

1. En l’any 1238 apareix documentat el toponim “Alboraya” en lo Llibre del Repartiment en varies voltes, sent la primera en la donacio que el Rei En Jaume-I fa a B. pesador de Tortosa (pertanyent a la Corona d’Arago i no a la llavors inexistent Catalunya -afegit com a nota per l’autor del present articul-): “II iovatas in villa d’Alboraya”. En lo mateix llibre i any , apareix Alboraya en la donacio de Jaume-I al bisbe d’Osca: “locum qui dicitur Alborayatz”. Curiosament, tambe en l’any 1238 en lo Llibre del Repartiment trobem una forma diminutiva del toponim Alboraya: “Alborayet

2. En 1376 trobem documentat el toponim Alboraya en el Real document 488 de l’Archiu del Regne de Valencia.

3. En 1415 trobem Alboraya en l’Impost del Morabatì, en l’Archiu del Regne de Valencia. Mestre Racional, 10870.

4. En 1427 trobem Alboraya en lo memorial dels llocs que paguen per escolta del Llibre Blanch, pag. 362.

5. En 1499 trobem Alboraya documentada en l’obra de R. Ferrer Navarro, Estructura de la población en el Reino de Valencia. Siglos XIII, XIV y XV.

Curiosament i davant la solicitud d’aclarir la valencianitat o castellanisacio del nom d’Alboraya i davant la proposta del grup PS-PV del poble en la qual demanaven cambiar el nom d'Alboraya pel catalanisat d'Alboraia, s’acorda en un ple de l’ajuntament que abdos grups politics majoritaris, emitiren un informe documentat del toponim d’Alboraya, per a que en data posterior i en un atre ple, es volcaren dits informes i acordar la conveniencia o no, de cambiar-li el nom al poble.

Els informes son demoledors en quant a la documentacio encontrada, encara quels del PS-PV, en la capçalera del seu informe, al escriure el nom, ya ho feen en “i” llatina, ficant ALBORAIA (V) .
A continuacio vorem els informes:
A). L’informe del PS-PV fon el que com a estudi dels castells i torres del ”Pais Valencià”, presentà Vicent Boix en els premis Ciutat de Xativa l’any 1982:

Any 1238: vila, alqueria o lloc d’Alborayeg, prop de Rascanya, Almassera i el mar (Llibre del Repartiment, en variants tals com: Alborayatç, Albohayel, Alborayatz i tambe en BARRAGAN-2)

Any 1240: “via que vadit ad A’lbirayatz “ i “ terres d’Almassera i Alboraaix” (Llibre del Repartiment)

Any 1244: “ Alqueria d’Alborayet, prop Almassera” (Llibre del Repartiment) i

Any 1270: “Alqueria d’Alboraya” (MF-1), ademes s’adjunta l’etimologia del toponim:

- De l’arab /al-burayyaj/ “la torreta”. Es tracta d’un diminutiu masculi de l’arab andalusi (CORRIENTES 5.8.0)

- Segons Escolano “ su antiguo nombre es Alborag o Alboraya; y dieronsele los Moros, por significar entre ellos lo mismo que Torre: que esso deuia ser ella en aquel tiempo”

B). L’informe presentat per el PP es basa en un estudi titulat DOCUMENTOS Y DATOS PARA UN ESTUDIO TOPONIMICO DE LA REGIÓN VALENCIANA, realisat per: Mª Desamparados Cabanes Pecourt, Ramón Ferrer Navaro i Abelardo Herrero Alonso. Ad estos l’escomençen escrivint ALBORAYA (Valencia) i diuen lo següent en castellà, encara que yo ho posare traduit al valencià:

Apareix molt enjor documentat el toponim: 1238 (donacio d’En Jaume-I a B. Pesador de Tortosa) “ II iovatas in villa d’Alboraya” (Llibre Repartiment., I, pag.40)

En el mateix any de 1238 (donacio d’En Jaume-I al bisbe d’Osca) “ locum qui dicitur Alborayatz” (id., pag.111)

En l’any 1427 (Memorial dels llocs que pagen per escolta) “Alboraya” ( PEREZ, Llibre Blanch., pag.362

Any 1376 “Alboraya” (Archiu Regne de Valencia., Real 488)

Any 1415 (Impost del Morabatì) “Alboraya” (ARV., Mestre Racional, 10870)

Any 1499 “Alboraya” (FERRER NAVARRO, Estructura).

Sanchis Sivera, recull algunes variants del nom, com “Alborraya”, “ Alborayats”, pero atres son de molta dudosa identitat ab la nostra veu geografica (Cfr. SANCHIS, Nomenclator, pag.29)

En l’any 1238 una forma diminutiva del toponim apariex ya en el Repartiment: “Alborayet”, forma que encontra dos corresponets homonims en Mallorca.

Des d’el punt de vista etimologic n’hi ha que partir d’una base arap molt similara la del toponim anterior: al-burayya “la torrecilla” (ASÍN, Contribuciones., pag.49)

Aço ultim, tambe ho diu Xavier Casp en lo seu informe, es mes, conclou dient: Tant per etimologia com per documentacio historica i tradicio, la forma “Alboraya”, en (Y grega), es la que correspon al toponim en valencià. D’esta manera apareix sempre documentada a lo llarc de l'historia i es la forma que s’ha de mantindre i respectar, sense modificar-la per a adaptar-la a determinada e interessada nova ortografia . Canviar “Alboraya” per “Alboraia” no supon la traduccio al valencià o la valencianisacio del toponim, ya que la forma valenciana des de l’any 1238 es “ALBORAYA”. En este cas els documents no donen lloc a dubtes (sic)
Confiant haver-lo complagut, el saluda atentament,


Firmat: Xavier Casp

Com s’explica, que baix tota una ampla docuemtacio historica i per sort, ben documentada del nom d’Alboraya, uns i atres (PP, PS-PV, BLOC, ERPV, etc, etc), tots, pero tots, es pleguen als dictamens d’un fals consens llingüistic , quan la rao es merament politica, davant els desijos de Catalunya i dels seus acolits i sicaris i dels governs de tanda interessats en lo poder que els dona l’opcio de governar tota una nacio o un estat.

No deixem que mos canvien els nostres toponims i gentilicis tradicionals i que tenim per historics, perque d’aci poquet mos canviaran el nom i els llinages i: els Vicent seran Vicens, els Joaquim, no seran Chimo, sino Ximo, Quim o Quimet, els Giner seran Gener, els Domenech o Blanch seran Domenec i Blanc i segur que Roig sera Vermell.

A hui en dia, encara no sabem per quina rao l’ajuntament del PP en lo seu moment, no va portar al Consell Valencià de Cultura ( CVC ) el tramit definitiu de la solicitud de la “Carta “ acreditativa del toponim d’Alboraya, si be fonts no oficials, diuen que “no era politicament adecuat” ¿Seria perque eixa carta-document -de carácter llingüistic-, la deuria haver fet oficial la catalanista AVLl? i evidentment fer-ho supon reconeixer l’existencia en l’alfabet valencià de la “y” i no, no mes quan representa graficament el so “ñ” –ny- . Seria reconeixer el “yo” i no el “jo”, el “ya” i no el “ja”, “yayo/a” i no “iaio/a” o per si no tenim prou “jaio/a (encara que aci, en correcte valencià convergent, ¿historica i tradicionalment documentat? seria “avi/avia”), yodisme, etc,etc. ¿Sera perque ho deuria haver fet el CVC? que de valencià tambe ne te ben poc i manco encara de cultura valenciana. ¿Seria provocar mes enfrontaments en el sì del PP? No ho se…, el cas es que des de llavors hasda ara, el nom d’Alboraya es com un tros de plastelina, que cada qual i cada qui, li dona la forma que vol, pero cap de tots en la valencianitat que te i que es mereix. En l’actualitat, el ara tambe ajuntament del PP, tampoc ho ha fet. ¡¡QUINA VERGONYA!!

En lo poble d’Alboraya, a 5 de julio de 2006.

MULADIES O MULADOS





En temps de la dominacio arap en Espanya, es cridaren aixi els fills de pare mahometá i mare cristiana, o de pare cristia i mare mahometana. Segons Reinaud esta veu doná orige a la de mulats, en la que es designa al fill de pare blanc i mare negra. Segons els Coran els muladies tenien que professar el mahometisme com a religio millor, segons el dit codic.

Els muladies foren moilts numerosos en Espanya, degut aço a que els araps s’endugueren del seu pais molt poquetes dones i tinguren que casar-se en cristianes.

Els renegats cristians i ses descendents eren considerats tambe com a muladies. La llei concedia als muladies iguals drets que als mateixos araps, pero el poble els considerava com a despreciables i els fea objecte de continues vejacions i, per este motiu, es varen insurreccionar en distintes ocasions. De totes maneres contibruien als progressos de la Reconquista, ya debilitant les forces de l’emirat independent de Cordova, ya obligant als emirs a emplear ses forces en la guerra civil.    

Durant lo regnat d’Alhaken I, que durá de 796 a 832, es sublevaren els renegats habitants de Toledo, i tornaren a alçar-se en armes quant regnava Abd Al-Rahman II (822-852). Durant l’emirat de Mohamed II (852-886) provocaren grans conflictes.

Hi hague atra rebelio d’Omar Ben Hafsum, cridat el Viriat dels muladies, qui aplegá a ser l’amo d’un poderos regne, en el que va restablir el cult catolic. Tambe es feren independents el celebre moro Muza, cristiá renegat, i lo seu fill Lupo. En Merida i Badajoz governá lliurement Aben Mernan “el Gallec”. En temps d’Abd al-Rahman III (912-961) els muladies no varen trobar la pau en l’emirat de Cordova, hasda la mort d’Almanzor (1002); pero, segons alguns historiaors, contribuiren els muladies als disturbios que n’hi  hagueren hasda la dissolucio del califat (1031). 

Les invasions almoravits (1086), almohades i benimerins contribuiren al menyspreu en que es tenia als  muladies. Aixi, se sap,  que Abu Casim Venegal, muladi,  fon visir de Granada  regnant Muley-Hacen (1466-1482). Mes tart, quant la dominacio cristiana fon total en els antics dominis araps, els muladies es varen confondre en els moriscs.

Font: Enciclopedia Universal Ilustrá – Espasa-Calpe – Madrid 1.991 – Tom. XXXVII – pags. 214 i 215

NACIONALISMO Y PATRIOTISMO



Juan Ferrando Badia (q.e.p.d.)

El 2 de enero de 1492 entraron los Reyes Católicos en Granada poniendo fin al último reducto político del Islam en la Península. Se nos ha dicho basta la saciedad que los Reyes Católicos fueron loa artífices de la "unidad nacional", de la unidad de España. Pero -como se ha dicho recientemente-, lo que unieron fueron las tierras, no las Coronas, Reinos, Principados, Señoríos..., que continuaron separados. "Los Reyes Católicos formaron un país (unión de tierras)", e iniciaron la construcción de la nación española; es decir, la unión de personas, sentimientos afines y de una empresa común: el descubrimiento, colonización y evangelización del Nuevo Mundo.
Los Reyes Católicos hicieron posible el deseo, en el presente, de vivir juntos..., y con diversidad de lenguas; "pero no tuvieron más remedio que formar antes un estado (dominación política de esta España desde el Reino de Castilla), ya que cada uno de esos pueblos no quiso perder sus fronteras, su libertad de decisión en la emisión de moneda, en el mantenimiento de sus tropas propias..., decidían si ayudaban o no a Castilla en sus guerras...", pero cada uno de esos pueblos eran naciones, en su acepción etimológica, eran Patrias.
La España de los Reyes Católicos hasta principios de la Monarquía borbónica (s. XVIII) era una unión personal de varios reinos. De diversas patrias o naciones o grupos de gentes nacidas y provenientes de un mismo lugar. Estamos en presencia del sentido estático de nación, equivalente al de patria, y así se les conocía por ejemplo en las Universidades... y en los diferentes estamentos.
Se decía nación gallega, nación aragonesa, nación catalana, nación valenciana... Esos pueblos, esas colectividades, para poderse llamar "naciones" o patrias deberían estar unidas por una cultura, una historia, una idiosincrasia y unos sentimientos comunes que impedían que desaparecieran.
Y tan sólo hubieran podido llamarse "naciones" en el sentido en que se utiliza esa palabra -a partir de la Revolución francesa- si hubieran afirmado su existencia "como una totalidad independiente concreta" y soberana (Leibholz).
Todas las nacionalidades o patrias ibéricas se han ido conjuntando a lo largo de los años, en lo que llamamos Nación Española y que soñaron y no pudieron ver, los Reyes Católicos. Los diversos reinos, condados y señoríos se han ido sintiendo solidarios en el suelo de España..., que tan sólo a principios del siglo XIX comenzó a sentirse como realidad existencial "independiente" contra las tropas napoleónicas..., como Nación Soberana.
El significado etimológico y primigenio de nación deriva -como ya se ha repetido tantas veces- del verbo latino nascor/nasceris/nasci/natus/sum (nacer), y tal fue el sentido que se dio al término en la época medieval. Por tanto, aludía, al origen geográfico y se utilizaba especialmente para designar, en el seno de una comunidad, a gentes llegadas de otros lugares.
Así, en las Universidades de París o Salamanca, los escolares eran agrupados por su nación u origen de nacimiento. En autores clásicos castellanos y de la Corona de Aragón (s.XIV-XVII) es fácil hallar, con frecuencia, pasajes en que el término nación es usado en su primitivo sentido, Joanot Martorell (s. XV) dice que escribo "Tirant Lo Blanch" en "vulgar Ilengua valenciana", lengua de la "nación de donde yo soy".
Por otra parte, digamos que la idea de patria existía ya desde la Antigüedad, y con ella se significaba el lugar de procedencia familiar, la tierra de los padres. Con este sentido se siguió empleando en la Edad Medía, como se puede comprobar consultando a los prohombres de la Escolástica, como por ejemplo, Santo Tomás de Aquino en su Tratado de Virtudes.
En la misma Edad Media se equiparaban los conceptos de patria (de pater, "padre") y de país (de pagus, "tierra", "campo"). Al hilo de nuestro discurso afirmamos categóricamente que patria no es nación en el sentido moderno con que venimos utilizando el término nación.
El término nación, en su acepción moderna, tomó carta de naturaleza a partir de finales del siglo XVII, y en el Continente -y desde un punto de vista político- en los siglos XVIII y XIX, a partir, fundamentalmente de la Revolución francesa, en 1789. El sentido dinámico de Nación se irá imponiendo;

..:Diario de Valencia:..

LA SEXTA CRUZADA (I)




En 1222 murió el Emperador de Nicea Teodoro I Lascaris y fue sucedido por su yerno Juan III Ducas Vatatzes (casado con su hija Irene). También murió el Emperador de Trebisonda Alejo I Comneno. Poco antes había conquistado a los venecianos el sur de la península de Crimea y cedió los derechos comerciales a los genoveses. También él fue sucedido por su yerno, Andrónico I Gidos. El déspota de Épiro Teodoro Ángelo invadió el reino de Tesalónica aprovechando la ausencia del rey latino.

En Francia murió el conde Raimundo VI de Tolosa, dueño de su condado pese a los intentos de arrebatárselo por parte de Amaury de Montfort y a las intrigas de Felipe II de Francia. Fue sucedido por su hijo Raimundo VII.

El vizconde Guerau IV de Cabrera logró que Jaume I le concediera el condado de Urgel, que venía reclamando desde la muerte del conde Armengol VIII, catorce años atrás.

Desde que los mongoles acabaron con el reino de Jwarizm, todos sus territorios, hasta Mesopotamia, quedaron sumidos en la anarquía y a merced de las incesantes incursiones mongolas. Ese año tomaron la ciudad de Merv y decapitaron a todos sus habitantes excepto a cuatrocientos artesanos. Con las cabezas formaron una pirámide monumental. La ciudad, que hasta entonces había sido bastante próspera, nunca se recuperó.

El sultán de Egipto al-Kámil envió sus ejércitos hacia el este para rechazar a los bárbaros. Así llenó el vacío de poder que se había creado en la región y los restos del fragmentado Imperio Selyúcida cayeron bajo su esfera de influencia.

En 1223 murió el rey de Francia, Felipe Augusto. Una prueba de que la monarquía capeta estaba finalmente consolidada fue el hecho de que, por primera vez, el heredero no fue coronado en vida de su padre. Felipe Augusto no lo consideró necesario. Unas semanas después de su muerte, su hijo Luis VIII el León fue coronado junto con su esposa, Blanca de Castilla, sin que nadie cuestionara la sucesión. La coronación de Luis VIII fijó definitivamente el protocolo que seguirían las coronaciones posteriores: En la catedral de Reims (cuya construcción se había inciado doce años atrás), el rey juraba gobernar con justicia y proteger a la Iglesia, luego el arzobispo procedía a la unción con el óleo bendecido y le entregaba los emblemas de su poder: cetro, espada, mano de justicia, anillo y la corona con ocho flores de lis y doscientas setenta y tres perlas. Los grandes del reino y el arzobispo conducían al rey hasta su trono, donde era aclamado por la concurrencia. Con el santo óleo el rey recibía poderes milagrosos: tras la ceremonia, imponía las manos a los escrofulosos para sanarlos.

También murió Sancho de Aragón, el conde de Rosellón y Cerdaña. Fue sucedido por su hijo, Nuño I.

Federico II enviudó de Constanza, tía del rey Jaime I de Aragón. Inmediatamente, el Papa Honorio III empezó a negociar con Juan de Brienne el matrimonio del Emperador con su hija, la reina Isabel II de Jerusalén, al tiempo que instaba a Federico II (que ya se había escaqueado de la anterior) a organizar una sexta cruzada. Federico II aceptó una vez más con reservas, y Honorio III empezó a predicar la cruzada.

En Portugal murió el rey Alfonso II. Recientemente había sido excomulgado por Honorio III, pues el rey había hecho verificar todos los títulos de propiedad de los eclesiásticos y había confiscado los territorios cuya pertenencia legítima no pudo ser comprobada, al tiempo que prohibía que los eclesiásticos pudieran adquirir bienes inmuebles. Fue sucedido por su hijo Sancho II, cuya madre, Urraca, era hermana de Berenguela, la madre de Fernando III de Castilla, por lo que ambos eran primos. El nuevo rey tenía tan sólo diceciséis años, así que su reinado bajo la tutela de Gonçalo Mendes y Pedro Anes, quienes lograron finalmente un acuerdo con la Iglesia.

El rey Haakón IV de Noruega logró finalmente que la Iglesia de su país lo reconociera como rey a pesar de ser hijo natural. Siguió una política de aplicación estricta de las leyes, con la que consiguió cierta prosperidad. Se enfrentó a los escoceses en el dominio de las islas Hébridas y las Orcadas. Islandia y Groenlandia se le sometieron espontáneamente.

Los Mongoles habían atravesado Georgia y habían derrotado a los cumanos unos años antes, por lo que éstos se aliaron a sus tradicionales enemigos, los principados rusos del sur (Kíev, Galitzia, Volinia), pero la alianza sufría ahora una grave derrota. Sin embargo, el ejército mongol se replegó a Mongolia.

La reina Isabel de Armenia se casó con Felipe de Antioquía, que se convirtió así en el nuevo rey.

Francisco de Asís redactó una nueva versión de la regla franciscana, siempre con la ayuda del cardenal Ugolino de Conti, que fue aprobada por Honorio III. En 1224, durante un retiro, recibió los estigmas de las llagas de Cristo. Luego volvió a Asís, donde cayó gravemente enfermo por una enfermedad contraída en Oriente (pero las llagas eran de Cristo, no hay razón para pensar que la enfemedad tuviera algo que ver en eso).

Una gran invasión de bárbaros chichimecas acabó con el esplendor del Imperio Tolteca de Tula. Según la leyenda, los invasores estaban capitaneados por un héroe llamado Xólotl, del que descendían todas las dinastías chichimecas posteriores del valle de México. Los recién llegados, al igual que sus predecesores, adquirieron rápidamente la cultura tolteca.

El califato almohade empezaba a evidenciar su decadencia: en Al-Ándalus, Abd Allah, el gobernador de Baeza, proclamó su independencia, y el gobernador de Valencia Abú Zaid no proclamó nada, pero también empezó a actuar por su cuenta. El rey Fernando III de Castilla inició una campaña hacia el sur, y Abd Allah le rindió vasallaje. 

NACIONALISMO CATALAN, UNA GRAN FARSA (XVIII)




Autor: Michel Braveheart
Depósito Legal: PM-1405-2002


            Vestigios hebreos que pululaban por doquier aún en el siglo XIX según relato de D. Juan Dameto en su obra Historia General del reino de Mallorca. Vestigios como el gran rosetón de la Catedral de Mallorca (s. XIII), en donde se puede apreciar perfectamente en su estructura una estrella de David del ancho del diámetro del rosetón. De los que menciona el Sr. Dameto hay uno en especial que nos confirma la antigüedad del pueblo balear como descendientes de antiquísimos israelitas, y que por su importancia transcribimos aquí para general conocimiento y especial regocijo de cazadores de curiosidades. (sic) (escrito está con ortografía castellana del s.XIX)

            “... Otra inscripcion existía en una de las habitaciones bajas de la casa (de la casa principal de la alquería Aufàbi ) Alfabia, que al copiarla el célebre anticuario D. Francisco Whater, Teniente Coronel de Suizos, consideró que era algun monograma efímero ó insignificante, como el mismo dice en sus memorias manuscritas que tenemos á la vista. También tuvo el señor Whater por caractéres insignificantes, según lo insinúa en sus apuntes manuscritos, los de que se compone la inscripcion arábiga de una antigua rodela que existia en el consistorio de Palma entre las armaduras de los conquistadores de esta isla, que hoy se conservan en la armería de la Reina nuestra señora. Pero el P. Artígues, arriba citado, habiendo visto una copia que le dirijimos en 1831, sacada con la posible exactitud, le dió la version castellana que dice así: “Aquí está mi fuerza principal para conseguir mi intento. ¡O Dios! Con tu ausilio pelearé contra la turba de la caballeria de Corazan y Ayla. De Dios es el ausilio y la victoria, él sabe quien será el fuerte y el valiente, él nos dió el hierro del que se hacen las armas. Es propiedad de Moraddinalá y se hizo para combatir los enemigos de Omar.”  Téngase presente que Corazan es una provincia al norte de Persia, y Ayla una antigua ciudad de Arabia, ámbas muy célebres por criarse en ellas escelentes caballos. Según el sentido de la inscripción parece que Moraddinalá es un capitan árabe, y Omar el príncipe á quien servia Moraddinalá. Aunque veneramos muchísimo el mérito del erudito Whater, cuyas luces reconocemos por muy superiores á las nuestras, no podemos dejar de manifestar que los caractéres de Alfavia, que seguramente le fueron desconocidos, son: Tzade, un Caph, un Aleph y un Shin del alfabeto caldeo, y por consiguiente la inscripción está en hebreo vulgar, ó en caldáico-sirio, según se hablaba en tiempo de Jesucrito. Sin embargo, no aventuraremos nuestra opinion acerca de este monumento, á pesar de que hemos visto otros de su clase en esta isla y en la de Menorca, porque solo el verlo colocado en el alcázar de un personaje árabe nos llena de confusion.”

            Monumento lingüístico-histórico éste (y otros que no ponemos aquí porque creemos que con uno es sobrada la prueba), que corrobora lo anteriormente dicho. Población israelita balear que se hallaba perfectamente organizada y con un gobierno propio, separado del del rey árabe que dominaba la capital, reconocido oficialmente(6)  y llamado “Gràn Consey”(7) (Gran Consejo) al que posteriormente, Jaime II de Mallorca lo rebautizó bajo el nombre de “Gràn y Generàl Consey” (8) (Gran y General Consejo), cuya primera reunión o sesión la tuvieron el día 10 de Diciembre de 1279 en la iglesia de Santa Eulalia de Palma, presidiendo la misma el mentado Rey. Suponemos que lo de añadirle “general”, fue debido a que a partir de ese instante hubo también cristianos en su composición y no sólo judíos.

            A pesar de lo antedicho, los nazional-catalanistas de Baleares, para dar cierto aire de validez a su teoría de la repoblación, andan buscando por toda la geografía de Cataluña nombres de lugarejos, aldeas, poblaciones o ciudades, de nombre parecido o igual a los de los pueblos de Baleares. Y así, no hace muchos años que han hecho creer a la población del pueblo mallorquín de “Porréras”, que son descendientes de los antiguos habitantes de la aldea (s, XIII) de Porrera, que supuestamente en el 1300 cuando supuestamente se promulgó la fundación de dicho pueblo mallorquín, vinieron a poblarlo y por ello tiene el nombre de “Porréras” (hoy catalanizado por el de Porreres). Cuando la realidad es, que dicho pueblo ya existía en época de la conquista, pues cuando en 1285 Alfonso III de Aragón, I de Valencia y Conde de Barcelona, arrebató por la fuerza de las armas el reino de Mallorca a su tío Jaime II de Mallorca, Conde de Rossellón, Cerdaña y Conflent, Vizconde de Omelades y Carlades, y Señor de Montpelier, el pueblo de “Porréras” comisionó a seis jurados o representantes (en balear “ets indicàds” los indicados, o “s’indicàd” el indicado, y que posteriormente derivó en “sindicàt” sindicato y “síndich” síndico) para rendir juramento de fidelidad a Alfonso III.