lunes, 16 de mayo de 2011

DECRETO DE EXPULSIÓN DE LOS JUDIOS (I)

 

EDICTO DE GRANADA


Edicto de Granada.
«Hemos decidido ordenar que todos los judíos, hombres y mujeres, de abandonar nuestro reino, y de nunca más volver. Con la excepción de aquellos que acepten ser bautizados, todos los demás deberán salir de nuestros territorios el 31 de julio de 1492 para no ya retornar bajo pena de muerte y confiscación de sus bienes (...)»
El Decreto de la Alhambra o Edicto de Granada fue un decreto editado en la Alhambra (edificio de la ciudad de Granada (Andalucía, España)) el 31 de marzo de 1492 por los reyes recién llamados Reyes Católicos, Fernando II de Aragón e Isabel I de Castilla, en el cual se obliga a todos los judíos de la península Ibérica a convertirse al catolicismo o ser expulsados, con término el 31 de julio de 1492. Por motivos logísticos se extendió este plazo hasta el 2 de agosto a las doce de la noche. Fernando el Católico firmaba otro para el reino de Aragón. Ambos partían de un mismo borrador elaborado por Tomás de Torquemada, inquisidor general en España.
El día 2 de agosto coincidió con la partida de Cristóbal Colón hacia el descubrimiento de una nueva ruta a las Indias, viaje que acabó con el descubrimiento de América. Esta coincidencia ha dado pie a la teoría del origen judío de Colón expuesta, entre otros, por Simón Wiesenthal en su libro Operación Nuevo Mundo, la misión secreta de Cristóbal Colón (ediciones Orbis, S.A. ISBN 84-7634-382-5).

Contenido


Condiciones de la expulsión

Se ordenaba salir con carácter definitivo y sin excepción a todos los judíos, no sólo de los reinos peninsulares, sino de todos aquellos territorios que se encontraran bajo el poder de los Reyes Católicos.

  • El plazo era de 4 meses a partir de la firma del edicto, es decir, que el 31 de julio no debía quedar en el reino ni un solo judío. En un edicto posterior, Torquemada amplió el plazo 10 días, para compensar el tiempo que transcurrió entre la promulgación y el conocimiento del decreto.
  • La desobediencia a este edicto supondría la condena a muerte y la confiscación de los bienes.
  • Los Reyes ofrecieron su seguro real para que los judíos negociaran su fortuna y se la llevaran, si así era su deseo en forma de letras de cambio, puesto que había una ley que prohibía que se sacaran oro, plata, monedas, armas y caballos del país.
Aunque en el edicto no se hacía referencia a una posible conversión, esta alternativa estaba implícita, y muchos individuos pertenecientes a la élite hebrea la escogieron para evitar ser expulsados.

Causas de la expulsión

La Inquisición española establecida.

  • Presión de la opinión popular, mayoritariamente antijudía, promovida por la Inquisición española.
  • Episodios de luchas clasistas entre los grupos tradicionalmente privilegiados (nobleza y clero) y la burguesía incipiente judía.
Pero según algunos historiadores, las anteriores (de forma separada o en conjunto) no serían razones suficientes como para provocar un suceso tan grave como un edicto de expulsión, tan sólo serían motivo de conflictos sociales, por lo que los expertos suelen argumentar otras causas como:
  • Que la iniciativa partiera de los inquisidores que pretendían acabar con “la herética influencia que conllevaban las relaciones sociales judeo-cristianas”.
  • La intención de los Reyes de avanzar un paso más en la cohesión social a partir de la unidad de fe.
  • Muy importante y no de poca valía eran las riquezas a acumular por la expropiación y por las cuotas necesarias impuestas a los judíos y conversos para permitirles o escapar o salvarse.
  • Como expresa Rodolfo Piuggross en La España que conquistó al Nuevo Mundo (México, B. Costa-Amic, 1961), otra de las causas sería el profundo resentimiento surgido en la invasión de la península Ibérica por los árabes en el año 711, quienes fueron apoyados y financiados por los judíos habitantes de la península Ibérica, quienes eran perseguidos o esclavizados por los Reyes y súbditos visigodos, desde la conquista de Iberia por éstos.
El edicto de 1510, en el cual se otorgaban libertades, llevó a elevar esas cuotas, llenando las arcas reales por un tiempo.

No hay comentarios: