viernes, 20 de marzo de 2015

ES POSIBLE UNA CONVERGENCIA SOCIAL Y POLITICA VALENCIANA



AUTOR: FRANCISCO DOMINGO IBAÑEZ. Introducción: JOSE GUILLEN MILLA



Introducción:

A continuación reproducimos un artículo de Paco Domingo (+) Presidente de Valencia 2000, asociación cultural creada por los años setenta del siglo pasado, para mover el sentimiento valencianista de los valencianos de cara a la incipiente autonomía que se nos estaba gestando, después de fenecido el periodo de la dictadura franquista desaparecida con la muerte del dictador Franco acaecida en el año 1.975.
Francisco Domingo Ibañez fue un hombre, valenciano y valencianista, que dedicó buena parte de su vida a la defensa de los intereses y cultura valencianos, tanto a nivel personal como al frente de la Asociación Valencia 2000 que presidió durante un buen numero de años, hasta que falleció.
La Entidad Valencia 2000 realizó innumerables campañas de valencianización dentro de nuestro Reino de Valencia, conferencias, actos culturales, políticos, etc. y trató siempre de aunar criterios valencianos y valencianistas de cara a una convergencia de ideas políticas que nos permitieran satisfacer nuestras necesidades autonómicas y nacionalistas, a las que siempre tuvimos y tenemos derecho por la importancia de nuestro reino desde los comienzos de nuestra historia como pueblo diferente y diferenciado de cualquier otro de los que existen dentro del territorio español.
El artículo que a continuación se reproduce pertenece a la introducción del libro ¿Es posible una convergencia social y política valenciana?, (Asociación Cultural Valencia 2000, Valencia 1985) en la que intervienen diferentes personas de la política y de la cultura valenciana. En él manifiestan el deseo de que nuestra autonomía, nuestro Reino de Valencia, consiga todas las ventajas y obligaciones que la Constitución Española permite al resto de las autonomías, debiéndosenos considerar como una nacionalidad histórica con mucho más derecho a ostentar este titulo y prerrogativas que las autonomías históricas que hoy por hoy tienen esta denominación y capacidad política.
Valencia, el Reino de Valencia, siempre ha sido y continua siendo la autonomía, la nacionalidad maldita, dentro de la España contemporánea. La marginada, la olvidada, la denostada, la privada de los más elementales derechos constitucionales, como consecuencia de los depravados usos políticos que, desde el advenimiento de la democracia, está siendo objeto. No hemos tenido, no tenemos, políticos que se hayan tomado el más mínimo interés por llevar a nuestro Reino a los altos niveles de autonomía que nos pertenecen. Los enjuagues políticos son los que siempre prevalecen y ello nos sitúa en los más bajos niveles de autonomía y de identidad cultural, subsumiéndonos dentro de sus maniobras políticas y creando el enfrentamiento entre los propios valencianos, valiéndose para ello del grave problema de nuestra identidad y de nuestra lengua. El catalanismo, como siempre, continua dominando a la clase política valenciana. Por ello, la necesidad de una concentración política valenciana y valencianista es cada día más acuciante, más necesaria, sin la cual los valencianos jamás podremos ocupar el lugar que por derecho e historia nos pertenece.
Hoy más que nunca, el artículo de Paco Domingo, es de una importantísima, necesaria diría yo, vigencia. Hoy más que nunca, los partidos valencianos y valencianistas deben unir sus esfuerzos, sus voluntades, dejando al margen las pequeñas diferencias de criterio político que les separa, al objeto de poder crear una fuerza politica que pueda competir con los partidos catalanistas (PP. PSOE. EU. Bloc) que ocupan el espectro político de nuestro Reino de Valencia. Hoy más que nunca debemos aunar esfuerzos, debemos estar todos a una, obviando las filiaciones políticas e intentando que predomine el sentido valenciano y valencianista por encima de todo objetivo que nos pueda apartar del fin para el que debemos luchar: el reconocimiento de nuestra identidad, de nuestra, cultura, de nuestra historia y, por encima de todo de nuestra lengua valenciana, principal seña de identidad que diferencia a los pueblos y sin la que, el nuestro, está abocado a su desaparición.
José Guillén Milla


Artículo:

En una España constitucionalmente autonómica cada Comunidad debe dar su propia respuesta al reto de modernización del país. El Estado de las autonomías no es un paso atrás, sino una mirada de esperanza y de convicción en el propio futuro de España y de cada una de sus diecisiete entidades territoriales. Para ello, todo pueblo debe ser capaz de administrarse a sí mismo, administración que no debe circunscribirse al plano económico sino también al sociocultural. Es por ello que deben ser elegidos administradores que se hallen políticamente comprometidos a trabajar en un modelo de sociedad que debe partir de estimaciones propias y en las que el bien de cada uno de los pueblos de España se halle por encima de divergencias partidarias.

Así, los valencianos, en esta década crucial de nuestra Historia, ante el reto que Europa supone para España entera, no podemos construir nuestro modelo autonómico ni a base de radicalismos reivindicadores ni en función de una disciplina mimética. Hemos de tener nuestro propio rumbo. Hemos de ser pragmáticos. Nos es precisa una convergencia de intereses y objetivos para poder afrontar nuestro futuro con la seguridad de obtener una mejor calidad de vida para nuestro pueblo dentro del más fiel respeto a nuestra tradición histórica.

Hemos de rescatar nuestra propia personalidad, núcleo fundamental de la historia de los pueblos. Esta identificación ha de culminar en una expresión política que, en nuestro caso, ha de asentarse sobre razones pragmáticas. Nunca en base a negaciones sino a propias afirmaciones. En razones lógicas, sensatas y de una gran generosidad que alcance a todos los españoles.

Debe analizarse qué modelo de sociedad autonómica deseamos. Debe tenerse la conciencia de que decisiones importantes, transcendentales, están a nuestro alcance por primera vez en muchos siglos. Debe buscarse, sin exclusiones a priori, una identidad convergente valenciana que reúna a las comarcas de nuestras tres provincias en un afán común.

Ello ha de producir una sensibilización de los objetivos del valencianismo autonómico que supere ampliamente los residuos apenas perceptibles que permanecen desde los años treinta.

Ha de potenciarse un valencianismo político que integre los intereses de Alicante, Castellón y Valencia en una unidad superior que represente a todos los valencianos y supere la indiferencia y el antagonismo de intereses que en alguna ocasión ha enfrentado a las provincias hermanas.

Antagonismo alimentado, en muchas ocasiones, por una falsa interpretación de nuestra Historia y de nuestra cultura que nos atribuye influencias foráneas.

El pueblo valenciano, en su inmensa mayoría, se opone a esas supuestas raíces catalanas que, en ocasiones sutilmente, otras veces con descaro, se nos están filtrando con la aquiescencia o el beneplácito del poder establecido, cuando no con la ayuda directa de las Instituciones que debieran ser de todos los valencianos. Tratan, con ello, de crear una conciencia pancatalana, culturalmente primero y con posibles fines políticos después, que, olvidándose de razones de identidad cultural, sirva para asentar una mejor oferta económica con miras a la Europa de las regiones, a Estrasburgo, en definitiva, donde la realidad valenciana quedaría difuminada, ignorada, inmersa dentro de un irreal marco geó-político.

Este mensaje ha cautivado en ciertos sectores universitarios que, aparte sentimientos más o menos ideológicos, han visto, con ello, ciertas posibilidades de proyección intelectual que sectores de la propia sociedad valenciana les han negado en ocasiones.

Frente a esta tendencia absolutamente contraria a los intereses del pueblo valenciano, negadora de nuestra propia personalidad y cultura, aparece el valencianismo del sentimiento que genera su propia fuerza de la reacción ante lo que considera una injerencia extraña y se manifiesta en la defensa de los símbolos y denominación al tiempo que reivindica la diferenciación de su propio idioma, la lengua valenciana en la que se expresaron los escritores de nuestro Siglo de Oro.

Tachado de ignorante por activos aunque minoritarios círculos universitarios, equivocado por quienes detentan el poder, el pueblo valenciano se pliega sobre sí mismo esperando que se le muestre su verdadero camino, -el camino- de su proyección como protagonista de su propio futuro, de un futuro que sabe difícil dentro de la Comunidad europea.

Ciertamente la inexistencia de un valencianismo político, que debería haber instrumentado el valencianismo cultural en su momento, nos ha llevado a un valencianismo popular, perdido en barroquismos que, no estando satisfecho mayoritariamente con ninguna alternativa política concreta, se niega a si mismo y se desencanta de unas clases dirigentes tanto en lo político como en lo cultural que en lugar de recuperar la identidad histórica valenciana optan por imitar alternativas culturales e incluso políticas de otras regiones españolas.

La decadencia valenciana se produce, inevitablemente, cuando no se le da respuesta política propia al propio pueblo. Ese es el drama de Valencia y de los valencianos de las tres provincias.

La Asociación Cultural Valencia 2000 cree que es importante, fundamental, que los valencianos encuentren su propio camino a tenor de las posibilidades que les ofrece el nuevo Estado de las autonomías. Que se encuentren a si mismos. Que se identifiquen con la responsabilidad de su propio futuro, conjunta y solidariamente con los demás pueblos de España, pero siempre desde su propio prisma de nacionalidad autóctona y diferenciada.

Creemos que el valencianismo político ha de salir del falso circulo en que se ha encerrado para encontrar una
identificación con el pueblo valenciano mucho más amplia y ambiciosa que la que se ha creado artificialmente. Para ello ha de buscar las claves de un futuro que aune criterios, que reúna objetivos dispersos y que se centre toda su fuerza en la consolidación de un pragmatismo valenciano que sea el punto de partida de un absoluto fortalecimiento autonómico solidario con el resto de España.

Este sentimiento solo es posible con una gran generosidad y claridad de objetivos que deben primar sobre toda intransigencia y mezquindad. El pueblo valenciano merece que se le ofrezca lo mejor que cada uno de nosotros llevamos dentro.

La idea de una Convergencia Social y Política valenciana se inscribe dentro de estos supuestos. Por encima del acuciante servilismo de lo inmediato están los intereses perennes de un pueblo que ha de forjar, aun, su propio futuro. Un futuro que deberá propiciar un mayor bienestar, una libertad mayor, una convivencia sin dependencias centralistas y unas posibilidades de realización autonómica que nos permitan ser mejores europeos en una España europea.

El valencianismo sentimental solo se manifiesta ante la agresión y aún así, con pronunciamientos tímidos. Aparece únicamente cuando se pone en tela de juicio su identidad, sus símbolos y nominaciones u otras características patriotico-sentimentales.

La política valenciana debe reflexionar sobre su propia identidad. Debe investigar su propio ideario. Son las ideas, la fuerza de las ideas, el motor que mueve a los pueblos. Es la filosofía de un quehacer común la que puede aportar al valencianismo político los nuevos horizontes que precisa para ser plenamente asumido por el pueblo.

VALENCIA 2000 ha querido someter a la sociedad valenciana una pregunta fundamental para el desarrollo futuro de nuestra Comunidad dentro del marco de la España de las autonomías:

¿Es posible una Convergencia Social y Política valenciana?

Han participado en el ciclo de conferencias que hoy se reúnen en este volumen distintas personalidades valencianas, protagonistas unas de un reciente pasado político; del presente, otras, y otras, en fin, que posiblemente lo sean en el futuro. Todas ellas con distintos matices ideológicos.

Algunos han declinado participar por razones que no merecen ser comentadas y muchos otros no han podido hacerlo por falta de tiempo en el período previsto.

Creemos que lo importante, en todo caso, era plantear el problema; hacer la pregunta. Si se reconoce un cierto grado de insatisfacción, estamos en el comienzo de la posibilidad de hallar soluciones. El silencio y la inhibición no llevan a parte alguna.

A lo largo de las distintas opciones que se han ofrecido por cada conferenciante, ¿existe un determinado punto de encuentro? Creemos que sí. Valencia necesita una respuesta afirmativa que haga posible la articulación del populismo valenciano en un trenzado cultural y político. El valencianismo necesita del compromiso cierto y efectivo de toda la sociedad; del sostén y apoyo económico de esa clase media silenciosa cuando no recelosa.

El nuevo valencianismo político ha de basarse en la evidencia del difícil presente y en la proyección del no más fácil futuro. Ha de asumir el hecho autonómico y articular, al propio tiempo, una opción política mayoritaria que haga posible una autonomía real. Una Comunidad autónoma sin poder autonómico de hecho, con una dependencia centralista, sea cual fuere su centro, es un absurdo, una negación de su propia esencia.

Los valencianos tenemos muy arraigado el sentimiento de solidaridad con el resto de España. Todo lo cual es altamente elogiable y una cualidad que debemos mantener. Pero, en ningún momento, ello debe ser el obstaculo para ejercer nuestras efectivas posibilidades de autogobierno.

Es nuestra propia Historia la que abre sus páginas ante el pueblo valenciano. Las páginas de un futuro que sólo será valenciano si somos capaces de construir una política valenciana. Una política que aúne los esfuerzos e inquietudes de todos. Una política convergente propia. Estrictamente valenciana.

Francisco Domingo Ibáñez


¿ES INJURIOSO TITULAR CONDADO A CATALUÑA?


   

Por Ricardo García Moya


La titulación condado de Cataluña, utilizada en el Tratado de la Real Señera, no fue invento mío (como sugería un diario madrileño), ni tampoco un fácil recurso despectivo. Simplemente respondía al título correcto del territorio, según la voluntad real manifestada en las antiguas cortes generales de la Corona de Aragón. Y siempre hubo estudiosos que tuvieron constancia de ello.

En 1603, el culto Botero Benes publicaba una obra dedicada al duque de Lerma, valido de Felipe III, en la que se enumeraban los territorios de España y, entre ellos, "el Condado de Cataluña" (Botero, J.: Relaciones universales del mundo. VaIladolid, 1603, f. 3). La persona a la que iba dirigido el libro no era un cualquiera, sino la segunda  autoridad  del  imperio español.
Cataluña fue condado por voluntad expresa de los monarcas. EI siguiente texto, traducido, es del historiador catalán Andreu Bosch: "En las Cortes que el rey Pedro II celebró en Barcelona el año 1283, establecieron por ley general que el título del soberano señor de Cathalunya, fuera siempre para todos los sucesores, no de rey, ni otro, sino de conde de Barcelona, y así siempre se ha observado en todos los actos, hasta el juramento que le prestan los cathalans como conde es notorio en todas las cortes" (Bosch, A.: Sumario de los títulos de honor de Cataluña. Año 1628, p. 299).

Es decir, todos los catalanes -no sólo los barceloneses- tenían como señor al conde de Barcelona; no al inexistente rey de Cataluña. Así de meridiano es el asunto, aunque es cierto que en  múltiples ocasiones, políticos pelotilleros y cronistas interesados han titulado reino al condado. El mallorquín Baltasar Porcel, en su rutilante época pujoliana y barcelonesa, no satisfecho con la hipérbole de reino, se atrevió a Ilamar "Imperio Catalán" al condado (TVE, 1 -XII-81 ).

EI protocolo no podía obviar el título de condado que ostentaba Cataluña. En el "Epitaphe" dedicado al fallecido Luis XIII de Francia, es el propio monarca quien -en sentido figurado- interpele a  los catalanes,  alabando que le proclamaran conde en 1640: "mucho Cataluña supo, escogiéndome por conde" (Epitaphe sur la mort de Luis XIII, Liberateur de Cataloigne. Barcelona, 1643). La puntualización es inequívoca: Cataluña, no sólo Barcelona, proclama o escoge a su conde; no a su monarca o emperador.

Es decir, según el "Epitaphe", cuando los catalanes trataron de independizarse de la corona de Aragón en 1640, entregándose al rey de Francia, su "Liberateur" no pudo ni quiso ostentar más titulo que el de conde de Cataluña o Barcelona.

Esto mismo, traducido al valenciano, es lo que un erudito catalán del XVII  nos aclara: "Bruniquer", el savi archiver de la ciutat, en el sigle XVII, diu que la Diputació de la Generalitat de Catalunya que fon comensada l'any 1359 fa per armes la sola creu com armes antigues de Barcelona, que es dir Cathalunya"   (Dom‚nech,  L.:Ensenyes de Catalunya. Barcelona, 1936, p. 46).

Repasen el escrito de Doménech,  pues,  parafraseando a Bruniquer -en  un  alarde  de sinceridad- ofrece dos verdades que suelen provocar heridas: la primera es sobre heráldica, y en  la segunda reconoce que el condado equivale a todo eI territorio: "Barcelona, que es decir Cataluña”.

EI contraste entre la grandilocuencia de los escritores catalaneros actuales y los datos de la época son elocuentes. Con decir que en toda la Edad Media y Renacimiento fueron incapaces de acuñar moneda con la palabra "Cataluña". Pero, bueno, ¿qué imperio tan cutre era éste? Carecían incluso de una estructura defensiva coherente, hasta el punto de que la Orden de Caballería de San Jorge se encontraba sin recursos para alimentarse, y sólo pudieron comer caliente cuando por caridad fueron admitidos en la valenciana Orden de Montesa.

Su misión consistía: "en defender los pasajeros de los asaltos y continuos robos que se hacían en el Coll de Balaguer; pero vencida de la necesidad, y por ser tan pocos los caballeros (catalanes) que había en la orden, que no sólo no podían defender los caminos de los insultos y robos que hacían los moros; pero ni aun sus personas de la poderosa necesidad que les acosaba; se determinó, enero 1400, de presentar al rey la imposibilidad en que se hallaba la Orden, y en las pocas esperanzas que había de ser socorrida" (Samper, H.: Montesa. Valencia, año 1669, p. 214) .
EI rey Martín, merecidamente Ilamado  el  "Humano",    recomendó que se integraran en la orden valenciana de Montesa. AI ser admitidos, el maestre y sus caballeros estaban, según el cronista: "contentos todos" (p. 214) . Y no era para menos, pues tenían asegurada la comida diaria a costa del Reino de Valencia.

Esto sucedía, y perdonen la insistencia, en 1400; época áurea del Ilamado (¡ejem!), "Imperio Catalán". En fin, aunque es imposible contrarrestar la propaganda colaboracionista de los subvencionados por Lerma, Pilarín y compañía, dejemos constancia de que Cataluña sólo era y es un condado, ni más ni menos. ¡Ah!, y cuando les dé la tabarra algún catalanero plomizo -de esos que les cae la baba al decir "Principat", especialmente cuando ha ganado "su capital" una Liga- recuerden lo anterior.

Las Provincias 19 de Mayo de 1994


ES HORA D'EIXIR AL CARRER.


MANUEL ZARZO

Quan em disposava a escriure est articul, que mes o manco ya tenia ideat, la meua intencio no era atra que la de valorar positivament, i sense que servira de precedent, que el senyor preseident de I'Excelentissima Diputacio de Valencia, Ferran Gíner, s'havera armat de valentia i revestit de sentit comu, i fent gala d`un valencianisme, mes o manco encertat, i sobretot d'un civisme excels, evitara que el pancatalanisme disponguera d'un edifici public, com ho es la plaça de bous, per a celebrar els seus vergonyosos actes de despersonalisacio, que son una clara agressio a la llegitímitat democratica d'un poble que ha escollit lliurement allo que vol ser.
Pero clar, ¿qui pot creure que hui per hui en el PP quede un sol reducte de valencianisme?
Finalment, una volta mes, han claudicat davant la por, sí, la por, que els ha provocat les amenaces de I'insignificant Eliseu Climent, ¡que tristl.
Una institucio publica com la Generalitat, recolzada per la gran i absoluta majoria del Poble Valenciá, s'ha acovardit davant quatre exacerbats, inclus quan sabia que les valencianes i els valencians estavem ab les institucions si éstes estaven dispostes a mantindre la nostra dignitat a l'altura que li pertoca.
¿A on ha estat la valentía senyors? En cap lloc. Si davant d`ACPV s'acovardixen, incapaços de fer valdre els seus arguments, ¿ qué faran quan hagen de negociar la composicio de l'AVL? ¿Faran lo mateix? i ¡Quina poca vergonya!!
Han preferit agenollar-se davant el fasciste de Climent abans que servir al poble que els ha triat per a que el defenga. Han preferit que un ganado de neofascistes imperialistes produixquen destroces i desfetes en el mobiliari public abans que posar-lo a bon recaude. Han preferit donar una sensacio de debilitat, molt clara per cert, abans que aplicar la llei com Déu mana.
No, no cs tractava de prohibir els actes pancatalatústes, aixo Do es democratic. Lo que s'liavia de fer era evitar que un edifici public servira com a escenari d'un espectacul bochornos de deshonrra cap a la Nacio Valenciana, cap al Regne de Valencia.
Ells, els peperos, han parlat molt, pero tot s'ha quedat com sempre en paraules inutils i que sols valen per a tapar la seua covardia i cara dura.
Ni Zaplana, ni Giner, ni cap atre. Son tots iguals, uns covarts. Ni poder valenciá, ni valencianisme, ni res, es tot una pura i autentica farsa.
Es hora, de nou, de tomar a eixir al carrer, com el 13 4 del 97, eixa fecha que tant recordem pero de la que no podem viure etemament, hem de repetir-ho i si cap en mes forga perque sabem que podem, sí podem. Pero tost junts, absolutament tots, deixant a banda les nostres díferencies ya d'una per totes. Eixir al carrer per a dir-Ii al PP que nos lleve d'una per totes el pancatalanísme de l'administracio, de l'educacio etc ... Per una vegada fem algo a dretes. Asfixiem al PP, no li donem treva perque estem pijor que quan Lerma cainpejava pel Regne i quí diga que no es que esta cec, tal volta pels diners provinents del PP que han incrementat molts conters corrents estos dos ultims anys.

Ixcam al carrer en una nova macromanifestacio, i no posem excuses perque tal volta dema ho tingam tot perdut, el valencianisme no pot acceptar excuses, aixo no son arguments. Podem conseguir-ho, nomes en la nostra voluntat, com conseguirem guanyar la batalla per I'Estatut, eixim al carrer i que la rabia del Poble Valenciá per les constants humillacions a les

ERRATAS Y ERRORES



Por Ricardo García Moya
Las Provincias 8 de Noviembre de 1998

Una  coma que se evapore o el cambio de vocal puede salpicar de humor el texto más anodino, como el de aquella carta que remití a la directora de una biblioteca. En ella, el habitual "un saludo" que suelo utilizar para despedirme se había convertido en "un salido", acompañado de mi firma. En otro escrito, la "expulsión de los moriscos" lo transformé en la "expulsión de los mariscos"; y un "entrecomillado" lo degradé a "entrecolillado", etc. Son erratas involuntarias, como el error que cometí en el artículo "Toneladas de flexió  verbal"  (LP,  31-X-98), motivado por la necesidad de reducir citas farragosas. Borré una cita, pero no la obra a que pertenecía, uniendo libro y autor distinto. Todo era correcto y textual, incluso la página 158 citada, pero la crítica sobre los extranjeros que confundían a catalanes y valencianos no se encontraba en "Notas al canto del Turia" de 1778, sino en las que el dominico Teixidor redactara años antes.
Otra cosa es el horror, no error, que produce la masiva compra de productos en la lengua de Convergència i Unió de las editoriales de Barcelona para catalanizar las bibliotecas del Reino. Hagan la prueba por Internet y busquen, por ejemplo, la entrada Teixidor de la Biblioteca Pública de Castellón. Comprobarán que Ediciones 62, Laia, Ediciones B, Edhasa, Crüilla, Premsa Catalana, Pòrtic, Orbis, La Galera, etc., están forrándose con nuestros impuestos.
Hay erratas que no son tales. Un lector de LAS PROVINCIAS advertía  educadamente sobre errores descubiertos en mi artículo sobre el "Vocabulario del humanista".  Alarmado, avisaba sobre "la trascendencia de la equivocación que conduce a, por lo menos, confusión", (LP, 24- IX-98) . Por desgracia, y no es ironía,  lamento decirle que no hubo  equivocación; la "Gran Enciclopedia Valenciana" ocultó la referencia al "Vocabulario del humanista",  (año  1569)  y  su valioso contenido sobre el idioma valenciano. Aunque  peor hizo Gulsoy con el citado "Vocabulario" al afirmar que estaba en "catalán". ¿Y saben dónde lanzó esta pequeña infamia, que diría Carmen Posadas? En la "Revista valenciana  de filología"  controlada por el IEC. Por algo se tituló "Revista valenciana", sin especificar si era de filología turca, vietnamita o valenciana.
La ocultación de libros se realizó conscientemente en la GEV, y hay más casos idénticos al anterior. En 1667 publicaba J. Batiste Ballester el "Ramellet del bateig"; obra considerada por la "Gran Enciclopedia Catalana" como la más valiosa del autor, especialmente por su "apología de la lengua catalana". Afirmación rara, muy rara, pues Batiste ensalzó la "destrea de la llengua valenciana", incluyendo normas gramaticales sobre la misma y -sin erratas ni ambigüedades aludía despectivamente a la catalana.
Tiempo después que la "GEC" se publìcaba la "Gran Enciclopedia Valenciana",  magno empeño que rectificaría, ¡suponíamos!, los errores citados.  Lamentablemente fue lo contrario. Igual que silenciaron el "Vocabulario del humanista", también ocultaron el "Ramellet del bateig" al citar las obras de Batiste. ¿Fue casual el olvido de una obra que defendía la lengua valencia-  na en 1667? No, rotundamente  no, pues los autores de la "Gran  Enciclopedia Valenciana" eran los mismos que colaboraron en la "Gran Enciclopedia Catalana": Joan Fuster, Sanchis Guarner, Alfons Cucó, Ernest Lluch, Dolors Bramon, etc. Conocían, por tanto, que Batiste Ballester era autor del "Ramellet", obra peligrosa que convenía censurar.
Con la estrategia que todavía practican, fingiendo imparcialidad, contrataron  a unos pocos intelectuales valencianistas para cubrir entradas léxicas secunda-  de la "Gran Enciclopedia Valenciana". En ella, además de escamotear información, atribuían el  uso de ridículos inventos léxicos catalaneros a  nuestros clásicos, hasta el punto de meter la "amb" de marras al misógino Jaume  Roig en sus versos de 1459. Lo pueden comprobar en la entrada   "Dormir" de "GEV": "Amb ses loçanes".  Los errores (?) devoran hasta el gentilicio. Así, los chicos de PJ están emperrados en ello, desde el encumbrado Umbral que aludía al "chalet de un amigo levantino adonde va Aznar" ("El Mundo", 29-VII-98), hasta el crítico de cine. "Tabarca, isla de Levante" ("El Mundo", 14-X-98). Comprendemos que hay topónimos conflictivos como Asquerosa y Porquerizas, que adoptaron por razones obvias los de Valderrubio y Miraflores de la Sierra; pero no es ofensivo, creo, escribir "amigo valenciano" o "isla valenciana", a no ser que en  "El  Mundo" desconozcan que Tabarca o Benicássim están en el Reino de Valencia. No es la primera vez que nos endosan un seudotopónimo.  En la longua do germanía de los siglos XVII y XVIII aparece el topónimo  "Molancia", usado por la rufianesca para aludir a Valencia.
Un intelectual como Cela no tiene miedo en recordar que el territorio que acoge a Castellón, Alicante y Valencia se llama "Reino de Valencia" (Cela: "Diccionario geográfico". Madrid 1998, p. 79). Por el contrario, en el programa "Negro sobre blanco", de TVE, un pedante sentenciaba que "Azorín era un levantino que hablaba catalán", ante la sonrisa complaciente de Sánchez Dragò. Si hubieran leído al de Monòver se enterarían de que presumía de ser valenciano y que amaba a la "lengua valenciana" (Azorín: "Ejercicios", Madrid 1960, p. 210).  Resumiendo, amigos lectores: hay erratas simpáticas, errores por despiste y, lamentablemente, falsos lapsus que producen horror.
'>payesas de la Seo d'Urgell y sus paisanos debieron hablar catalán desde la prehistoria" (Racionero, L.: "EI Mediterraneo y los bárbaros del Norte" Barcelona 1996, p. 113).


Racionero afirma que las legiones de caparras romanos que vegetaban por Tarragona no pudieron influir en el catalán prelatino.¿Qué apuestan a que el IEC termina diciendo que el catalán fue la madre, el  padre y el abuelo del indoeuropeo?

ERDARA, RAMAT Y RAMERÍES



Por Ricardo García Moya
 Las Provincias 31 de Octubre de 1996

EI  lingüista Koldo Mitxelena recoge en su ensayo sobre  la lengua  vasca (Durango, 1977), que los euskaldunes de antaño Ilamaban "erdara" a las lenguas románicas peninsulares. L.os vascones contemporáneos de Joanot Martorell observaban que gallegos, valencianos, aragoneses, castellanos y catalanes se entendían más o menos con sus lenguas, bien pronunciado lentamente o por el contexto de la frase; pero ningún usuario de los romances latinos era capaz  de  entender el  vascuence ¿Consecuencia? para los euskaldunes sólo existía el "erdara" como lengua que englobaba a las demás.
Una proposición de este silogismo -fruto de la virginidad cultural- la han retomado los inmersores: "Si catalanes y valencianos se entienden,  hablan  la  misma  lengua". Pero habría que ampliar la igualdad pues, por ejemplo, en las televisiones de Pujol y Fraga entrevistan en catalán y gallego a personajes como Jesús Gil, alcalde de Marbella,  manteniendo  diálogos que serían imposibles con interlocutor vascuence. ¿Cuál es el límite de entendimiento  para  considerar idiomas erdaras idénticos? EI asunto no está claro; piensen que el portugués escrito -no el hablado- tampoco ofrece dificultades para su comprensión.
A pesar de lo dicho, entre las lenguas erdaras hay topes. Este verano, Oriol Cabanyes publicaba sus impresiones sobre el Misterio de EIche, anotando que "esta casi ópera se canta en valenciano. Pero apenas se entienden cuatro palabras" ("La Vanguardia", 24-8-96). Y eso que el Misteri ha sufrido filtraciones de los "monjos" montserratinos y del convulso catalanero y tramoyista Gaspar Jaén.
En el artículo, Cabanyes reproduce frases oídas a los ilicitanos normales (no "normalitzats"). Junto al Vinalopó, la madre de Biel Sansano le preparó un delicioso "arròs en costra" (y Oriol anota fielmente la preposición "en", no el "amb" del I EC). También recoge los vocablos "vesprà" y "pastorets", respetando el idioma regnícola al no sustituirlos por los tarda y ramaders del Institut d'Estudis Catalans.
Curiosamente, aunque "ramat" es palabra viva en el Reino de Valencia -con significado de multi- tud y rebaño- no podemos decir lo mismo de "ramader"; palabreja adorada por CCOO y UGT, pero no recogida por los diccionarios valencianos anteriores a la inmersión catalanera; y tenían motivo para ello al ser un vulgar arcaísmo peninsular derivado de "rama". La familia léxica ramat, ramal y ramada eran de las que provocaban en los vascones la creencia en que aragonés, valen- ciano y castellano eran  una sola lengua: el erdara.
Hay otra razón para que los valencianos dedicados al cuidado y comercio de ganado escogieran "pastors y ganaders", huyendo de ramader y de la inventada (je, je) "ramadería" por la incómoda asociación semántica con unas señoras que adornaban con ramas las fachadas de sus hogares. Eran "les dones de cadira o rameres", que trabajaban en "les rameríes". En fin, que rameríes y ramaderíes no coexistieron léxicamente en la len- gua valenciana hasta la Ilegada de los  inmersores  y  sus  entusiastas adeptos: "La Unió de Llauradors i (con perdón) Ramaders".
EI articulista Cabanyes espera que la lengua hablada en Elche sea más entendible para los catalanes en un futuro; y está en lo cierto. La Generalidad otorga millones para el desarrollo de la "nostra lengua" ¿Y qué  hace el  ramat inmersionista? Organizar  la  sardanera "Escola d'Estiu, 96" en Elche, y se traen a elementos del Pompeu Fabra de Barcelona y de la Rovira i Virgili de Tarragona para enseñar el "nostre idioma a els nens i nenes" (Escola d'Estiu, Elx, 1996, p. 38).
Y mira por dónde, inmersores y Parlamento de Cataluña actúa como los vascos que unificaban lenguas ajenas. Por suerte, la documentación no manipulada ridiculiza a los inmersores. Así, en 1607 se publicaba en Valencia la erudita obra "Origen de los indios", en la que el dominico fray Gregorio García describía sus vivencias en América. Apasionado de la lingüística, tras analizar los idiomas amerindios comentaba sobre los del sur de Europa: "En el Imperio  Romano hubo una lengua general que es la latina, de la cual se inventaron nuevas lenguas, derivándolas de las misma latina, cuales son  italiana, francesa, catalana, valenciana, castellana lusitana" (p. 287). EI dominico constataba lo que nadie discutía antes de la inmersión: que el valenciano procedía del latín.
(IHuy, con el lío del erdara, rameríes, ramaderíes y la Abradelo que ya dice amb nosaltres en barcelonés, me olvidaba del último hallazgo filológico.) EI extraño Luis Racionero (Isí, sí, el de los Borja y el ex de la doctora Ochoa!) ha descubierto que el latín no es el origen del catalán, pues las "payesas de la Seo d'Urgell y sus paisanos debieron hablar catalán desde la prehistoria" (Racionero, L.: "EI Mediterraneo y los bárbaros del Norte" Barcelona 1996, p. 113).

Racionero afirma que las legiones de caparras romanos que vegetaban por Tarragona no pudieron influir en el catalán prelatino.¿Qué apuestan a que el IEC termina diciendo que el catalán fue la madre, el  padre y el abuelo del indoeuropeo?

EPOCA ROMANA

Autor: Desconocido

Valencia va ser fundada l'any 138 A.C Sent consul roma Decim Juni Brut, per a installar soldats llicenciats, als quals va repartir terres a la vora de la nova ciutat. L'arqueologia ha tret a la llum evidencies del primer assentament, clots pera pals de cabanyes i tendes de campanya, segurament un refugi provisional que en pocs anys va donar pas a edificacions mes solides. La colonia va prosperar rapidament i en poc de temps va començar a cunyar moneda pròpia.

La ciutat va ser destruïda l'any 75 A.C en el curs de la guerra entre Pompeu i Sertori. En l'excavacio de l'Almoina s'han descobert les restes de diversos soldats a mes de les seues armes, evidencia d'allò que degue ser una escaramussa de la batalla. Com a conseqüencia d'aixo, degue quedar practicament abandonada almenys cinquanta anys.

Des de mijan sigle I Valentia havia recuperat ya el ritme perdut i iniciava una llarga etapa de desenrollament, caracteriza pel creixement urba, l'afluencia de nous colons, i l'engrandiment dels pobles per mig de la construccio de grans edificis publics --com el forum o el circ-- i l'execucio d'importants obres d'infraestructura, com un port fluvial al costat de les actuals Torres dels Serrans o la portada d'aigües, un equipament que els valencians no tornarien a tindre fins a mija sigle XIX.

A la segona mitat del sigle III, de manera paralela a la resta de l'Imperi, Valentia va travessar una etapa de crisis que va marcar l'inici d'un llarc periodo de decadencia, al llarc del qual va anar minvant el perímetre de la ciutat, es van despoblar barris sancers d'esta, i es van abandonar les infraestructures, símtoma d'una cansament en el govern municipal. Des de mijan sigle IV va poder existir una comunitat cristiana a la ciutat conformada entorn de la memoria del sant Vicent, martirizat ací l'any 304.


Un sigle despres, a causa de les primeres vingudes de pobles germanics i pel buit de poder deixat per l'Administració imperial, l'Isglesia va assumir les regnes de la ciutat i els edificis de cult cristia van anar reemplaçant els antics temples romans. En temps de Justinià, al sigle IV, Valentia va experimentar una certa recuperacio i es va frenar per algun temps la degradacio urbana i va celebrar un important concili regional. La invasio bizantina del sur-oest de la península, al 554, va suposar per a la ciutat una importancia estrategica, de manera que van instalar contingents militars visigots i es van mamprendre treballs de fortificacio de l'antic circ roma. Despres de l'expulsio dels bizantins al 625 s'inicia una etapa fosca, mal coneguda per la historia i a penes documentada per l'arqueologia. 

EPOCA MUSULMANA

Autor: Desconocido

Despres de la conquesta musulmana de l'any 711, i seguint la tonica anterior, la primera etapa de domini musulma constituïx un periode fosc per a València (Balansiya en les fonts arabs), del qual a penes tenim referencies. Una d'estes ens parla de la destruccio de la ciutat per Abd al-Rahman I -primer emir de Còrdova-, però probablement el fet més rellevant de l'etapa de l'emirat siga la presència d'Abd allah al-Balanci, fill d'aquell, el qual va exercir una especie de govern autonom sobre l'area valenciana, i va ordenar construir a les afores de la ciutat un luxos palau, la Russafa, origen del barri del mateix nom, i del qual de moment no s'ha trobat cap resta. Mes paca ya dels fets politics, la qüestio verdaderament transcendent es l'entrada de la ciutat dins l'orbita de l'Islam, que en poc de temps va canviar la llengua, la religio i els costums dels seus habitants.

A l'època califal Balanci va iniciar el cami de la recuperacio urbana per mig de la construcció d'un primer perimetre d'horta a l'actual barri del Carmen i la remodelacio de l'antiga area episcopal visigoda --a l'entorn de la catedral-- per a convertirlo en la residecia del governador.

Pero el verdader auge de la ciutat va començar despres de la caiguda del califat de Cordova, al 1010, que va donar inici a l'aparició de tota una serie de regnes autònoms o de taifes, un d'ells el de Valencia. La ciutat va creixer, i en temps del rei Abd al-Aziz s'he va edificar una nova muralla, de la qual encara es conserven restes al barri del Carmen. Numeroses troballes arqueologiques testimonien l'auge de la ciutat en este moment.


La decadencia del poder almoravit i l'ascens d'una nova dinastia nord-africana, els almohades, que van controlar la península a partir del 1145, van ser coincidents. No obstant aixo, la seua entrada a Valencia va ser frenada per Ibn Mardanis, el rei llop, monarca de Valencia i Murcia, pero finalment la ciutat va caure en mans dels nord-africans al 1171.
Durant les primeres decades del segle XIII la ciutat es va fortificar davant de la imminencia de l'avanç feudal. Les fonts cristianes la descriuen com una ciutat populosa, rodeja per una feraç horta, i la seua caiguda va ser celebrada arreu d'Europa.


La conquesta de València per Jaume I al 1238 va posar fi a cinc sigles de cultura musulmana, pero esta va deixar una solida empremta a la ciutat i al territori Valencià.

EPÍSTOLA A ARRABAL, DESDE LA CERVANTINA VALENCIA

Por Ricardo García Moya
Las Provincias 27 de Marzo de 1996

Querido Fernando: nos alegras con tu última obra "Un esclave nominé Cervantes" en la que tratas sobre la indudable, dices, homosexualidad del autor del Quijote; compañero sentimental del bey de Argel; del cardenal Aquaviva y del bailarín Getino. Lástima que el buceador de clásicos Antonio Regalado -en reciente cara a cara- estableciera coto a tu fantasía al espetarte: "Te lo has inventado todo, Fernando".
Pero no eres es el único ilusionista literario. Según dicen, donde mejor se saborean las vivencias del Manco de Lepanto es en Barcelona. En el Paseo de Colón puedes ver la Casa de Cervantes y, si hay tiempo, leer el libro "Cervantes en Barcelona" de Martín de Riquer, en el que expone la visita del escritor y muestra un plano de la "Barcelona cervantina". Está claro que Riquer te supera en fantasía, pues no existe un sólo documento que testifique la estancia de Cervantes en Barcelona.
Te darás cuenta que somos distintos. Los valencianos, con documentada relación, no lo pregonamos. Nuestros vecinos, sin pruebas, organizan un circuito turistico cervaritino. ¿Qué harían si fueran catalanes  los soldados  Melchior Velluter,  Martín Cubells, Joan Guerola y Joan Bautista Vilanova, que combatieron junto a Cervantes en Lepanto? Fíjate que Cervantes -en la visita de don Quijote a las galeras de Barcelona- no sitúa como  "cuatralvo" a un catalán, sino "a un principal caballero valenciano". EI novelista recordaba al "cuatralvo" de galeras Guillén de Rocafull y, en especial, a Miguel  de  Moncada,  segundo  de Juan de Austria en Lepanto.
Es evidente que desconoces la amistad que Cervantes tuvo con nosotros; y te ocurre por basarte en biógrafos actuales que nos llaman levantinos o -como hace tu admirado Canavaggio- considera murciana a Altea en 1600. Tenías que haber manejado documentos coetáneos y hallarías filones para tus filias.
Sabías que Cervantes anduvo tras la familia del valido real -el valenciano Duque de Lerma-, especialmente de su sobrino, joven que destacaba por su ritmo al bailar. En las fiestas de Valladolid, a donde se habían trasladado la Corte y Cervantes, los cronistas anotaron que, "cierto Conde sobrino del Duque de Lerma, dansa muy bien y es la cosa que mejor hace" (B. Santa Cruz de Valladolid, Ms. 511, f. 190).
Ten en cuenta, Arrabal, que el joven "que dansa muy bien" fue a quien Cervantes dedicó sus mejores obras -la segunda parte del Quijote, Persiles y Segismunda..y, después de ser nombrado por su tío, virrey de Nápoles, el escritor intentó acompañarle a Italia. Todo acabó bien, la familia del Marqués de Denia -especialmente el sobrino que "dansaba muy bien"- evitaron que Cervantes muriera de hambre (en palabras suyas, "me sustenta y me ampara") en su vejez.
Te diré, que el único catalán no ficticio relacionado con el mundo cervantino es el bandolero Roque Guinart; por el contrario, la lista de valencianos es copiosa. Tras su liberación de Argel, llegó a Valencia en 1580, encontrándose con sus amigos: Cristóbal de Virués, al que ensalza su heroísmo en Canto a Calíope y su obra poética "una de tres mejores que, en  lengua castellana, están escritas"; el valiente Andrés Rey de Artieda, que influenció a  Cervantes con sus obras sobre Amadís de Gaula y Los encantos de Merlín. En Valencia, Cervantes gozó en el Corral de Comedia y participó en tertulias con Timoneda.
Observa, para entender lo que sigue, que la lista más copiosa de obras citadas por Cervantes fueron editadas en el Reino de Valencia: "La Diana", del Gil Polo, que "merece que se guarde como del mismo Apolo"; "EI mercader amante" de Gaspar Aguilar; "EI enemigo favorable", del canónigo Tárrega. "Tirant lo  Blanch",  que consideraba  "el  mejor  libro del mundo". "La Carolea", de Jerónimo Sempere (Valencia,1560), "EI verdadero retrato de la batalla de Roncesvalles", de Francisco Garrido (Valencia, 1555). Hasta Montemayor vivía en Valencia cuando publicó su "Diana" en 1559.
Pues  bien,  todo  este  bagaje cultural ha pasado a Cataluña. Si tuvieras tiempo y ganas, podrías conocer un proceso expansionista del que somos víctimas los valencianos  (levantinos, para la prensa madrileña, y catalanes irredentos, para la catalana que se edita en Valencia).
Te pondré un ejemplo significativo: en  la  revista "L'Avenç" (enero,1996), un catalán que fue ministro, Ernest Lluch, arrambla como  producción catalana las ediciones efectuadas en territorio valenciano desde 1476, sean en latín, castellano o valenciano. Todas las obras citadas en El Quijote -donde autores como Timoneda o Martorell presumen de ser valencianos y escribir en idioma valenciano- pasan a ser patrimonio catalán. Y otro detalle chusco, Ernest Lluch hace y deshace títulos a su antojo, al llamar Principado de Cataluña a su territorio y -no sabemos por qué regla de tres- a nuestro Reino de Valencia lo denigra en un anodino país valenciano (p. 20).

Puede que percibieras el tufillo fascistoide cuando nos visitaste recientemente, y tu verbo escandalizó a Canal 9 hasta el punto de retirarte  el  micrófono.  Quizá, cuando vuelvas, ya no seremos aquel  Reino de Valencia donde Cervantes -con novio o sin él- encontró  el  Parnaso  cultural  y pudo oír la más dulce lengua de Europa. Nos habrán incorporado a Cataluña, terrorífico lugar donde, además de quemar a los "novios", fabricaban pólvora con sus cenizas.

ENTREVISTA EN "SOM" A: RICARDO GARCIA MOYA


  
 La seua investigacio s'ha dedicat a les relacions del Poble Valencià en les regions vehïnes, especialment en Castella i Catalunya, abans de la derogacio dels Furs en 1707.
Articuliste prolific de notable prosa i inteligent sentit de l'humor, documentat i caustic, s'ha prodigat en els diaris Información, La Verdad, Las Provincias, ABC, Diario 16, Heraldo de Aragón, Diario de Valencia, etc. Autor dels llibres: Tratado de la Real Senyera (1993) i Historias del Idioma Valenciano (2003). Te, entre atres distincions, el Premi Vinatea (1991) i la Palma Dorada (1992) En motiu de la concessio del Premi Llealtat 2005 pensem que era gustosa obligacio dur ad estes pagines les opinions de l'admirat Ricardo García Moya. Li enviarem per correu electronic les preguntes i per la mateixa via ha tingut la gentilea de respondre-les. L'entrevista sancera es una lliço magistral en vocabulari valencià notablement ric, i la publiquem conforme ha vingut, i desigem faça meditar a mes de u. Davant de la situacio del valencianisme, la redaccio de SOM te i manté el criteri de respectar l'ortografia original de cada autor, i en este cas (que escandaliçarà a algu) nomes volem advertir que Ricardo escriu convençut de la coherencia del seu sistema ortografic, i que nosatres no se considerem en autoritat per a corregir-li ni una lletra. Preguntes i destacats, en canvi, estan escrites per la Redaccio, i d'elles tampoc s'ha corregit ni una lletra.
 1. Si l'Estatut d'Autonomia inclou i blinda finalment a l'AVL, ¿quin sentit tindra mantindre la RACV?
 No m'agrà pédrer el temps en pencholls escatológics y, per tant, en l'academia Ascensió. Es una institució entarquiná intelectualment, al servici del expansionisme catalá. Els politics colaboracionistes que mos chuplen els dinés intenten dotar de máxim blindage a este Golem institucional desfaenat, papagall llingüistic que repetix lo que mana l'IEC y, politicament, quartel general d'eixa patulea dels cent mil fills de Sant Pompeu que imposa el catalá, les quatre barres y el cult a Catalunya en escoles, Universitat y RTVV. En relació a la RACV, el seu pervindrer es la formigació de s'activitat filológica, convertintla en museu de sabis taranyines dedicats al estudi del aparellament de la moscarda parrusera en el Romanticisme, o l'impacte del gas valencià produit per la digestió de pasticets de moniato en l'efecte hivernácul y cámbit climátic.
 2. L'ultima reforma ortografica de la RACV, introduïnt els accents, no ha segut acceptada per determinats sectors del valencianisme, que usem les "genuïnes" Normes de El Puig, ni per uns atres grups que usen normes propostes pel Segon Congres de la Llengua Valenciana. ¿Quina es la seua opinio sobre el particular?¿Veu algun cami per a que el valencianisme torne a estar ortograficament unit?
 Tenint en cónter que la meua opinió no val un pacho -com diría Bernat y Baldovi- , crec que les corruixes per a tindrer normativa en purea ortográfica, lléxica y morfosintáctica del idioma valencià es ampastrarmos en lo charcull de l'enémic. Hui apenes trobem valenciaparlants que no introduixquen arcaismes y barbarismes ofertats desde el Nort; siga el "estic a València" o "nosatres tenim vacances", en cónter de dir "estic en Valencia" o "mosatros tenim vacacions". Els catalaners han cucat llingüísticament dasta el més verge y mártir de mosatros, escomençan per mí mateix. Vist l'espectácul, masa fan els que s'anfronten al fascisme idiomátic en unes regles o unes atres, opció que'els margina de tastar la coca fina de subvencions y honors a tutiplé. El camí es llarc, ple de obstáculs y cudols politics, pero mosatros encara estem vius y en ganes d'acaminar y auixar guilopons colaboracionistes.
Estem en lo punt més dramátic de la Batalla de Valencia. El butoni catalaner, amo del carchofar, beu cava del Nort en la Generalitat; mangoneja Canal 9 y fa rótuls en catalá en lo Ajuntament de Valencia; mentres, els profesors carotets de Camps ballen sardanes en la Universitat, y els editors fusterians empaperen parets en billets de banc. ¿Y mosatros? Desorganisats, sinse mijos económics y de comunicació, cegos en quimeres d'u en atre y tremolant per si algú simplifica sibilants, escriu hiá, esprá, y grega, cónter, cámbit, ducte o disapte. Els mateixos tararots catalaners que aufeguen l'idioma valenciá son els que mos digüen que eixes grafíes son ridiculees y vulgarismes ¿A quint sant tenim de fer cas a estes caparres que mos chuplen la sanc y dasta el nom del territori? La codificació del idioma valenciá vindrá pronte o tart, pero primer tindrem d'agranar de les Institucions al eixercit de ocupació catalaner.
 3. Acceptada per l'AVL la falsa unitat de valencià i catala ¿quina pensa que ha de ser la resposta eticament correcta dels academics de la RACV integrats en l'AVL?
 Els académics de la RACV que fan bolos per la academia Ascensió son mamifers inteligents, capaços de bufar per dalt y baix silogismes bisantins pera defendrer el valenciá y, al mateix temps que ploren, omplir bolchaca y fer d'estora del catalanisme arbelloner. En el seu cervell copulen la llengua propia y la llengua de l'IEC. Ells poden continuar ductant metódicament a lo llarc del temps y cobrant per aixó a fi de mes; mentres la RACV, ¿qué deu fer en estes cagarneres idiomátiques? Si no estiguera afluixá per corcons ascensionistes, segur que'ls dirien en termens académics: ¡Che, pinchos, agarreu els bártuls y aneusen a fervos un "flamenco" al Parnás d'Ascensió!
 5. ¿Creu que el valencianisme, o lo que queda d'ell, coneix prou la seua tarea d'investigacio en defensa del valencià? ¿Qué podem fer per a donar-les a coneixer encara més?
 En la perea que tinc y la boira tan fosca que mos rodeja, preferixc deixar l'asunt, ya que tots els meus treballs tindríen que ser retocats pera millorar contigut y netejar errates que, en ocasions, els feen marxistes (de Groucho Marx). A modo d'eixemple, recorde una vegá que -socarrat per les errates que eixíen-, vaig enviarlis un artícul ahon, més o manco, aclaría que dins del publicat el dumenge pasat "aparecía una errata"; comentari que mutaren involuntariament en atra cabalística metáfora destarifá: "aparecía un etarra". A vegaes he tingut el pensament de fer dels artículos una Enciclopedia dels Colaboracionistes. Tindríem bona gabia pera tant de pardalots parásit.
 6. ¿Com veu el futur de la RACV si el PSPV-EUPV-BlocNV governen la Generalitat?
El pervindrer de la RACV baix lo tafanari del PPSOEU (¿qué collons es NV?), hu veig tan tenebrós com el de mosatros, els valencians que no volem ser castellans, llevantins o catalans.
 7. ¿Li agrada el "valencià" de Canal 9?
 El trencacaps parlat en Canal 9 es repugnant y coent. Eixa academia de catalá, fartona d'imposts y bochí del poble valenciá, seguix un maquiavelisme de política llinguística que solament pot mantindrer davant d'un poble enmodorrat, fachendós en atacar el plat d'arrós en clóchines y carrancs, pero intelectualment satisfet en vórer a l'alcaldesa pegant bots en la bufanda del Valencia, encara que haja catalanisat la rotulació de l'antiga Hidrópolis. Les autoritats donen l'eixemple de ser les primeres a colaborar en la destrucció del Reyne de Valencia (dasta els pareix ridícul este títul, pero tenen tremolors figals y virotals quan escolten lo de Principat de Catalunya). Mentres el poble estiga sompo, ells aufegarán millons en tota la retafila de comisaris llingüistics de Canal 9, aplaudint els seus destarifos idiomátics.
 En fi, com diría el calent taperot de la COPE, en fi: entre castellaners y catalaners mos han martafallat. Ya mos consideren chichines y no existim. Els eixemples poden aubrir els ulls a més d'un cego voluntari: en el Diccionario de la Real Academia Española, quan creuen que una paraula ha naixcut ahon ara es Catalunya -encara que siga en temps dels sinantropus-, fan campaneta de combregar: "Capicúa: del catalán cap-i-cua" (DRAE, 1994). Estos dotors de secá amaguen que coa, cua era valenciá, portugués, catalá, gallec y castellá en sigles migevals (inclús apareix coa en els Fueros de Navarra, del 1300). De les morfologies llatines "coda, cauda", raere de la caiguda de la "d" intervocálica (¿Che, Quelo y Chimo, a qué mos sona açó?), aparegueren coa y cua. Per cert, el cámbit de coa a cua pogué ferse per analogía en "cul", segons Schuchart (no el chocolater). Del lletí caput ixqué el cap de marres, pero també derivats castellans com "capezal"(sic); vullc dir que yo no ficaría la ma en cap de puesto pera deféndrer la purea catalana d'eixe capicúa que, a lo millor, era valenciá o castellá de naiximent.
 Si capicúa oferix ductes, hian sustantius com "barraca" (d'orige prerromá o d'algún dialecte arábic), que'ls companyers de Jaume I conegueren al aplegar al Reyne de Valencia. Aixina, la primera vegá ahon apareix barraca es en document valenciá de 1249, al que seguixen atres pareguts. Ara be, els mespantofles de la DRAE, fentse de ventre damunt les proves, mos diuen: "barraca, del catalán barraca"(DRAE). Son més gorromins intelectuals que'l malvat Coromines que, per lo manco, reconeixía entre dents la valencianía de barraca y, també, que's propagá per atres llengües europees.
 ¿Y cóm quallen o nuguen l'allioli esta filá de filólecs furtapollastres quan la paraula naix en territori valenciá, y no l'agarren atres idiomes? També fan tracamandanes pera chafarmos: "Barchilla: del mozárabe barcella, medida de capacidad para áridos usada en las provincias de Alicante, Castellón y Valencia". (Diccionario de la Real Academia Española, 1994). ¡Che, tallarrosos de la etnollingüística! ¿Y eixa veu mosárap no s'atribuix a cap idioma, regió o reyne? ¡Aixó pareix, més que la RAE, un puticlub filológic d'opereta!. Estos capsanes, per lo vist, creuen que'n temps dels mosáraps valencians el Reyne ya estava desfet en eixa castellanera distribució provincial que, en realitat, no aplegá dasta lo sigle XIX.
 Eixa divisió anacrónica fa que'ls alacantins del 2005 (la majoría, una fotracá d'orige murciá, manchego o andalus que odien a Valencia), moseguen les terres valencianes. Ara s'atrevixen a dir llevantins o alacantins a tots els habitants de la Comunitat, volentmos fer creurer que açó era el "Regne d'Alacant". Esta vilea está recolsá per el periodisme castellaner. Fiquen ull a esta pedrá d'un periodiste de matamorta: "David Ferrer y Santi Ventura se acercan a la Copa Davis junto a los dos alicantinos, el javiense Ferrer y el castellonense Ventura, la dupla alicantina" (El Mundo, ed. Alicante, 29/04/2005, p.52). D'açí que Cullera o Peñíscola, segons Tele 5, siguen alacantines; o que l'atre teniste, Ferrero, també siga alacantí. Mentres mos furten la cartera y més coses, en Valencia mos quedem en la boca auberta en les mascletaes; y a vórer qui fa la falla més jaganta, y en plástic de fum més negre y contaminant.
 El periodiste que considerava alacantí al castellonense Ventura no es un panoli despenchat del Paraís, sino un escurapous que fa mérits davant de castellaners y catalaners. Fense l'inocent, com si fora paraula corrent, introduix el catalá "dupla" en el text, un arcaísme que'n espanyol de hui asoles vol dir: "Dupla: comida extraordinaria que se daba en los colegios los días extraordinarios". També es veritat que'l "dupla, desde la entrá de la catalana Carma Caffarel en TVE, s'escolta dels morros d'alguna llepachirivíes.
 8. ¿Li queda alguna esperança respecte de la salvacio de l'idioma valencià?
 L'idioma valenciá se salvará més tart o més pronte. Ara estem aislats per fangars de prejuins creats per l'eixèrcit catalaner. La gent pensa que tots mosatros som violents de ganivet en ma, incults y d'extrema dreta. Pero el poble es mutable y, quan no ploga subvenció pera tots els parásits, a lo millor escomença la reivindicació d'aquell idioma que varen chafar Lerma, el Cipriano y sa Germaneta, Rita la Futbolera, Camps, Zaplana Culebricas, el pla de Pla, el envarat Canut catalá y la dona eixa de EU. May m'aclarixc ni trobe diferencies intelectuals entre les tres Gracies del catalanisme: Rita, Gloria y Consuelín Císcar.
 9. ¿Què ha significat per a voste el Premi Llealtat?

 Es prémi que agraixc y que l'arreplegue com si fora colectiu; vullc dir que incluixc virtualment en ell als valencians que han patit per eixa llealtea al Reyne de Valencia. Estic referintme a homens com Miedes, o als atres com Giner Boira, Obrer Obrer, Boronat Gisbert o Lliso Genovés. D'este vehement valenciá recorde aquelles paraetes culturals que feen ell y sa dona en Elig o Valencia. Pareixía que anaven a vendre chufes o tramusos, pero Lliso ofería al poble opúsculs sobre llengua, inmigrants o la personalitat valenciana. May parlí en ell, pero tots els que mos trobem a esta banda de la trinchera mos coneixem y pensem uns en atres. Encara no mos han exterminat, y encara tenim forçes y llealtat (o llealtea) para defendrer el territori y la cultura dels valencians.

ENTREVISTA A LLEOPOLT PEÑARROJA I TORREJON

.
22/10/2003
1. ¿Quan entrares en el valencianisme?
La meua arribada al mon valencianiste fon per doble via. Va ser una adhesio al sentiment que creïa natural en un bon valencià: estar al costat de la defensa de la propia cultura i de la propia llengua en un context (fins dels 70 y primers 80) de pancatalanisacio generalisada de l'estructura sociocultural valenciana. I va coincidir ab el moment (fa ara casi 25 anys) en que comencí a estudiar i transcriure un ample fondo documental que donà peu a la primera de les meues aportacions: Moriscos y repobladores en el Reino de Valencia, dos volums publicats per l'editorial Del Cenia al Segura, dirigida per Xavier Casp. Allí, a banda de reconstruir-se a partir d'un gros volum de documentacio inedita una epoca clau per a l'historia valenciana, la societat morisca del sigle XVI i la dels repobladors nouvinguts a determinades comarques valencianes des del propi Regne, ab importants conexions i fenomens de continuitat i repercusio, es dedicava un capitul al problema de la llengua, pero des d'una optica distinta a la defesa (sense base documental com aci es feia) per Joan Fuster i per Manuel Sanchis Guarner en respectius treballs anteriors, hui desfasats.
2. ¿Que es per a tu el valencianisme?
Hauria de ser ser una conviccio personal i colectiva del caracter diferenciat i propi de la nostra cultura, entesa en un ample sentit, i en especial de la nostra llengua, el valencià, com a herencia irrenunciable. Irrenunciable en la seua forma especifica, es dir, de llengua-patrimoni, no de llenguage transformat i foraster. Res mes. Qui potest capere, capiat.
3.. ¿Com es viu el valencianisme en Castello?
Si el valencianisme s'enten com una cosa que es professa, una militancia, no crec que en Castelló hi haja més ni menys valencianistes per cent que en Valencia o Alacant. Sempre ha hagut molts i bons valencianistes en estes terres del nort valencià. Ni Lluis Revest ni Gaetà Huguet foren els catalanofils que interessos posteriors han volgut mostrar. Mossén Guinot es un esplendit eixemple de castelloner de la Serra d'Eslida, on es parla un magnific valencià, que nos ha oferit lo millor, en competencia i qualitat, de la produccio filologica valencianista. Yo mateix soc fill de mare saguntina i pare valler (valler d'Uxó) i he respirat des de sempre una conviccio sana i natural, sense estridencies, de valenciania. La comarca més extrema del terme de Traiguera, llindant en terres catalanes, rep el nom de Les Planes Altes del Regne. ¿Cap un nom més evocador de la conviccio senzilla i fonda de tots els bons valencians del Nort de la nostra terra castellonenca?
3. ¿Quina es la llinia d'investigacio en la que estas treballant?
Entre atres proyectes, duc a terme, d'anys arrere aci, una actualisacio de dades relatives al del romanç natiu valencià, es dir, a la llengua romànico- valenciana anterior a la conquista del s. XIII. En dos aspectes: a) localisacio, estudi i interpretacio de noves dades provinents de fonts arabigues, fonamentals i incomprensiblement eludides fins a hui, o de fonts llatino-cristianes anteriors i coetanees a la conquista; i b) descripcio a partir d'eixe corpus llingüistic, de la fisonomia del romanç. Paralelament, tinc prou avançat un corpus de toponimia romanica, major i menor, de les terres valencianes, des d'una optica especulativa, no acumulativa: es dir, explicativa de l'historia etimologica individual dels toponims des de la fonetica nativa i la corresponent documentacio historica. No m'interessen els llistats inutils de toponimia trivial, que es lo que se du en els Congressos d'Onomastica. Aço son simples passatemps, servixen, salvo rara excepcio, per a suministrar al llingüiste dades complementaries al corpus toponimic que ell ya ha vingut confeccionant-se, pero que no aporten res al coneiximent de l'historia llingüistica. Les dos coses son base d'obres diferenciades, que pel seu volum i complexitat han degut esperar.
4. ¿Com recordes ara tot el proces de creacio de la AVL per part del Consell Valencià de Cultura?
El principi del fi. Quan dos persones, que no citaré, em digueren, cada una pel seu conte i ans que a nivell public es sabera res, lo que venia des de dalt ((i m'ho digueren ab aires optimistes!) se'm va representar en un segon lo que venia. I no em vaig equivocar. Tot estava lligat. Aço (la desfeta actual) es la conseqüencia natural d'aquell pla de lo que l'inteligencia diu desactivacio del conflicte, es dir, soterrament de la llengua nostra i de la seua norma diferencial. En el prolec al llibre de Gómez Bayarri, que titule, Semantica d'un text i d'un context, es pot llegir en detall l'itinerari del proces i de la llei.
5. ¿Que ha ocorregut en el tema de l'accentuacio en la RACV?
Es el darrer capitul de la mateixa historia. Pose's voste a 20 cm. dos papers, l'u en valencià institucional, el dels llibres de text; i l'atre ab les actuals normes de la RACV accentuades a l'estil del 32. L'impressio de ressemblança aparent es portentosa. Menys diferencies; menys identitat; més proximitat a la normativa oficial, més facilitats per a que es desactive del tot la codificacio autonoma i creïble del nostre valencià. Quede clar que mai he segut enemic de reincorporar una accentuacio racional i cientificament planificada, pero no des d'estos presuposts ni ab estos modos.
6. ¿Com qualificaries la teua actuacio dins del Consell Valencià de Cultura?
Una experiencia dura. Contemplar la Amise en scène d'incontables pseudoautoritats avaladores de la catalanitat de lo nostre (llengua i cultura) fon una experiencia unica, de la que queda molt que dir. Vaig treballar, no obstant, de forma maratoniana, aportant dades, documentacio, arguments i l'exigencia continua d'un analisis en profunditat del conflicte que se ventilava, cosa que mai es va consentir. El vot particular ab el que em vaig opondre al dictamen final (i que va firmar tambe Xavier Casp) conté, a banda dels propis raonaments, una fonamentacio cientifica de la meua posicio, que era, crec, la de la major part del poble valencià i, en aquell moment, la del 100% de les entitats valencianistes, i de la propia RACV.
7. ¿Que molesten mes les actituts de determinades persones o la mateixa proposta d'accentuacio pareguda a les Normes de Castello?
Tot va parell.
8. ¿Per que creus que ha ocorregut este cisma en el valencianisme?
El cisma no es nou. Es la segona entrega del mateix cisma del 98 (del post-dictamen i el post-AVLl). En aquells dies es trencà el valencianisme en dos grups: els qui creïen o feen vore que creïen que dins l'invent de l'AVLl (una AVLl la creacio de la qual condenava sine die la codificacio valenciana i el mateix moviment cultural valencianiste) encara era possible una defensa en condicions pirriques i marginals, de la nostra llengua (algo aixina com una institucionalisacio de la dissidencia testimonial); i els qui varem defendre fins l'ultim dia l'unitat d'accio i la claritat de criteri, que hauria d'haver segut liderat per la nostra Real Academia i seguit per tot l'espectre d'associacions del nostre no tan anecdotic entorn. Estic segur de que si dita unitat s'haguera mantingut (i percebut), Zaplana no haguera gosat donar el pas decissiu de la formacio en condicions impensables de l'Academia de la Llengua. Hui el microcosmos que nos queda, ya dividit i ple d'incongruencies, es torna a trencar. Des de dins a alguns no pareixia importar-los massa més fractura en el centre mateix del nostre orgue codificador. I els beneficiats se'n riuen satisfets.
9. ¿Qui t'ha decebut?
Molta gent. I no perque pense que el valencianisme consistix en crits, estridencies i trincheres, sino perque crec en la ciencia, l'estudi i la rectitut de criteri, no en actituts acomodaticies a les exigencies (escandaloses des de l'AVLl) del poder. Preferixc la veritat a la foto.
10. ¿Si hagueres de fer una analisis de la situacio actual com definiries, per una banda el valencianisme cultural i el valencianisme politic?
El valencianisme cultural el veig acomodat a les exigencies, es dir, descafeinat i sense referents, sumis a lo politicament correcte. El valencianisme politic, fagocitat. D'atra banda, l'equacio valencianisme = nacionalisme (es dir, el valencianiste es nacionaliste o no es) es un error galactic, un acte d'ignorancia. En fi, que es meritori traballar en circumstancies com estes, contra tot, sense veu ni presencia mediatica. No hi ha cap mig de comunicacio on yo mateix, hui, puga expressar opinions raonades.
JMA