viernes, 9 de septiembre de 2011

LA ALIMENTACIÓN EN EL MEDIEVALISMO VALENCIANO. UN TEMA MARGINADO. (IV)


Juan Vicente García Marsilla
Extraido de Internet
COSTUMBRISMO Y ANÉCDOTA. LOS PRIMEROS DATOS SOBRE
ALIMENTACIÓN EN VALENCIA

En la historiografía valenciana la alimentación apenas ha recibido
atención. No obstante, y aunque de forma marginal, comenzó a hacerse
presente gracias al interés que despertaron a finales del siglo pasado las
instituciones gremiales entre las clases dominantes. El corporativismo era,
a los ojos de los patronos, un sistema perfecto que había asegurado la paz
social en el pasado, y que era mirado con nostalgia al compararlo con la
conflictividad laboral y el enfrentamiento de clases que vivía la España de
su tiempo.
Consecuencia de esto fue que comenzaran a editarse, por parte de algunos
autores conservadores, obras que eran verdaderos panegíricos de
la institución gremial. Y entre ellas una, la que escribiera L. Tramoyeres,
introdujo por primera vez un capítulo que trataba de la condición social de
los artesanos, explicando, entre otras cosas, cual sería su alimentación-tipo
(20). La cita era muy breve, de apenas cuatro páginas, y muchas de
sus afirmaciones seguramente eran fruto de la suposición, ya que no se
justificaban con referencia alguna (21), pero lo cierto es que se abría paso
entre los adustos textos de la historia tradicional un tema tan extraño hasta
entonces como era la comida de las clases populares. Además, Tramoyeres
proporcionaba las primeras pistas sobre las fuentes que eran aptas para
este tipo de trabajos. Según parece, él utilizó básicamente dos: las series
municipales -sobre todo los Manuals de Consells y los volúmenes de
la Sotsobreria de Murs i Valls- y la literatura, concretamente L'Espill de
Jaume Roig.
Entre la fecha de edición de esta obra -1889- y la Guerra Civil, la historia
local se benefició del papel creciente que empezaron a jugar las corrientes
regionalistas en la vida política valenciana a partir de mediados del
siglo XIX. Tanto el regionalismo conservador de Teodoro Llórente y "Lo
Rat Penat", como las fuerzas más progresistas de Constantí Llombart o el
"blasquismo" se interesaron por la revitalización de las costumbres y la cultura
autóctonas, así como por el estudio de la historia local, siguiendo el
ejemplo de la "Renaixenca" catalana.
Este movimiento fue dirigido desde el primer momento por la burguesía
ciudadana, de ahí que la producción historiográfica de esta época
tendiera hacia un costumbrismo colorista e "inofensivo", sin que se observara
en ella mayores pretensiones de profundización en la problemática
social (22).
Aparecieron por entonces distintas agrupaciones de eruditos, como la
Sociedad Castellonense de Cultura o el Centro de Cultura Valenciana, empeñadas
en desenterrar los tesoros ocultos del pasado local. La labor de
estas instituciones se plasmaba en sus revistas y boletines de aparición
periódica, donde la edición de fuentes históricas tuvo desde el principio un
lugar preferente.
La publicación de transcripciones y versiones críticas de documentos
y obras literarias medievales fue, probablemente, la aportación más destacada
de los historiadores de este período. Muchas de las fuentes que se
dieron a conocer entonces son hoy preciosas para el estudio de la alimentación.
Por ejemplo, J. Osset Merlé comenzó en 1935, en las páginas del
Boletín de la Sociedad Castellonense de Cultura, la edición por capítulos
del Libre de Sent Soví, famoso recetario medieval. Su trabajo, debido a la
guerra, no pasó de la primera entrega, y hubo de ser completado mucho
más tarde por otros autores (23).
También las editoriales de Barcelona jugaron un papel importante en
este campo, sacando a la luz textos capitales del pasado común; especialmente
la editorial Barcino, en cuya colección Els Nostres Clássics se publicaron
los Sermons de San Vicente Ferrer—editados los primeros números
por el canónigo valenciano J. Sanchis Sivera—, y el Tere del Crestiá de F.
Eiximenis, dos obras básicas para el conocimiento de las normas morales,
la etiqueta en la mesa y otros muchos aspectos relacionados con la alimentación
(24).

NOTAS
(20) L. TRAMOYERES BLASCO: Instituciones Gremiales, su origen y organización
en Valencia, Valencia, 1889. En concreto nos habla de la alimentación en
las páginas 380 a 383.
(21) Por ejemplo, en la página 380 La base de la alimentación era el arroz, la carne
y las verduras. También figuraban mucho los huevos, pescado y volatería,
lo que es sumamente impreciso. O en la página 381 Condimentaban una especie
de olla o puchero que formaban con arroz, tocino y algunas veces menudillos
de ternera, sin cita ni referencia documental alguna.
(22) Sobre la historiografía valenciana de este período ver el artículo de A. FURIO:
"La Historia Medieval", en L'Avene. Plecs d'História Local, 12, desembre
1987, págs. 178-180.
(23) La publicación de J. OSSET MERLE: "UN libro de cocina del siglo XIV" apareció
en el BSCC número XVII, del año 1935, págs. 136-177, pero sólo era una
primera entrega incompleta. De los dos códices del Sent Soví que se conservan,
el de Valencia y el de Barcelona, L. FARAUDO DE SAINT GERMAIN publicó
años más tarde el más corto, el de Valencia, en "El Libre de Sent Soví.
Recetario de cocina catalana medieval", artículo que apareció en el Boletín de
la Real Academia de Buenas Letras de Barcelona, número XXIV, 1951-52,
págs. 1-77. La edición del manuscrito más extenso, el de Barcelona, se la debemos
a R. GREWE: Libre de Sent Soví (receptan de cuina), Barcelona 1979,
con una meritoria introducción.
(24) Los Sermons de San Vicente fueron editados en la colección Els Nostres
Clássics de Barcino, los dos primeros por J. Sanchis Sivera en 1932, y los
otros cuatro por Gret Schib en los años 1975, 77, 84 y 88, todos en Barcelona.
El Tere del Crestiá de F. Eiximenis lo editaron Martí de Barcelona y Norbert
d'Ordal en la misma colección en 1932.

HISTORIA Y FUNDACIÓN DE VALENCIA Y SU REINO (VII)


Febrero 20, 2008
Extraido de Wikipedia.

En los años siguientes y como consecuencia de la legislación sostenida por la Constitución española de 1812, que ordenaba la formación de ayuntamientos en todas aquellas poblaciones que rebasaran el mínimo de vecinos estipulado por la ley, numerosas pedanías próximas al núcleo urbano de la ciudad de Valencia en situación legal confusa se constituyen en municipios (Ruzafa, el Grao, etc).
Entre 1850 y 1851 es alcalde de la ciudad Vicente Rodríguez de la Encina y Falcó de Belaochaga, director de la Casa de Beneficencia municipal, promotor del Banco de Valencia y director de la Sociedad Valenciana de Aguas Potables (fundada en 1846). En 1850 se termina la instalación de la red de agua potable.
Durante el reinado de Isabel II se instituye el Ducado de Valencia, asociado a un título nobiliario y sin mucha repercusión administrativa.
En 1860 el municipio cuenta con 140.416 habitantes. A partir de 1866 se derriban gran parte de las antiguas murallas árabes de la ciudad a fin de facilitar la expansión urbana de la misma.
Escudo del Cantón federal de Valencia, 1873
Durante la Revolución Cantonal de 1873, se articula en el Cantón Federal de Valencia (proclamado el 19 de julio y disuelto el 7 de agosto), al que se adhieren la mayoría de los municipios de las comarcas próximas.
El Ateneo Mercantil nace en el año 1879 para atender las necesidades culturales y de formación de los empleados del comercio.
En 1877 la ciudad alcanza la cifra de 145.782 habitantes. En 1882 empieza la distribución de luz eléctrica en algunas zonas de la ciudad, que posteriormente se irá generalizando. En 1887 el municipio llega a los 192.437 habitantes.
Entre 1870 y 1900 el municipio de Valencia empieza a anexionarse numerosos municipios inmediatos de su entorno, los más importantes serán el Ayuntamiento de Poble Nou de la Mar en 1897 (actuales Barrios Marítimos) y los municipios de Patraix, Orriols, Benicalap, Ruzafa, Benimaclet, Campanar, a los que se sumarán otros 15 núcleos urbanos de menor entidad. Como resultado de este gran crecimiento territorial y urbano y de la política de absorción de los municipios más cercanos, el municipio de Valencia llega a duplicar su población a final de siglo.
El Banco de Valencia se crea en 1900.
Durante este siglo se triplicó la población de la ciudad, pasando de 213.550 en 1901 a 233.348 en 1910, 320.195 en 1930 y llegando a 739.014 en 2000 y se convertiría en el centro de un área metropolitana de más de 1,5 millones, tercer área demográfica, industrial y económica de España.
El 20 de julio de 1917 el sector de lo ferroviarios de la CNT inicia una Huelga desde Valencia que se extiende rápidamente a otras ciudades, dando lugar a distintos enfrentamientos.
Se construye el mercado central y el de Colón, y en 1921 se terminan las obras de la estación de ferrocarril, denominada estación del Norte.
El censo de 1930 arroja una cifra por entonces de 320.195 habitantes.
La época moderna (Siglo XX)
El 20 de julio de 1936 durante el conflicto de la guerra civil, se convierte en el centro administrativo del Comité Ejecutivo Popular de Valencia, surgido espontáneamente en el contexto de la Revolución Española de 1936, una forma de gobierno regional integrado por las fuerzas de la coalición de partidos Frente Popular y los sindicatos CNT y UGT. El 23 de julio del mismo año el gobierno de Madrid decreta su desaparición sin conseguirla, siendo finalmente el día 31 del mismo mes, legalizado y regulado por la República. Pese a sus orígenes independientes, el 2 de noviembre aprobará un cambio en su programa de actuaciones, subordinándose al gobierno central, coincidiendo con la inminente llegada de la capitalidad estatal en noviembre de 1936, cuando se convierte en capital de la España republicana, hasta el final de la guerra.
También durante este mes de noviembre una milicia anarquista, la Columna de Hierro decide tomar brevemente Valencia, en protesta por la escasez de aprovisionamientos que le proporciona el Comité Ejecutivo Popular, produciéndose posteriormente enfrentamientos por las calles de la ciudad entre milicias libertarias y grupos comunistas, con un saldo de más de 30 muertos.
El CEP de Valencia se autodisuelve el 8 de enero de 1937.
Antonio Machado llega a Valencia con su familia. El poeta se adhiere en a la Alianza de Escritores Antifascistas y participando en el II Congreso Internacional en Valencia.
El gobierno de la República se traslada desde el 6 de noviembre de 1936 hasta el 30 de octubre de 1937 a la ciudad, estableciendo la residencia del gobierno en la cercana localidad de Náquera. También parte del patrimonio artístico nacional y muchas de las obras del museo del Prado son traídas a Valencia, instalándolas provisionalmente como refugio en las Torres de Serranos y el Real Colegio del Corpus Christi.
La ciudad sufrirá numerosos bombardeos aéreos de la aviación fascista hasta el 30 de marzo de 1939, momento en el que consiguen tomar la ciudad.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

LA FALSA MURALLA DE LA LENGUA (I)

Per: Agusti Galbis 

En la revista “L'Espill” de la primavera/estiu de l´any 1979, es troba una “Memoria” de Robert I. Burns titulada “La muralla de la llengua”. Burns, despres d´expondre les teories tradicionals que han mantes la pervivencia del romanç, durant la dominacio musulmana, pontifica diguent que “El conjunt dels fets, però, demostra que els dos pobles no s'entenien, i que el mur que els separava era la llengua àrab”. Anem a demostrar un conjunt de fets que tomben per terra estrepitosament, eixa pretesa muralla.

Cocentaina, es conquistada l´any 1244, per Jaume I. La revolta d´Al Azraq començada l´any 1245 i no controlada fins a 1258, deu ser la rao per la qual la carta pobla, data, segons Sanchis Sivera, de l´any 1260. Joan Ponsoda, transcriu part dels llibres de la Cort de del Justicia de Cocentaina, en el seu llibre "El català i l´aragonés en els inicis del Regne de València segons el Llibre de Cort de Justícia de Cocentaina (1269-1295)”

De 1275 es el document (p. 40), segons el qual “Lorenç e Bernat e Pericón [e] Jafar, fil de Caçim Aben Juçeyr, totz ensamble se claman d´en *(...) Ramonet, , e possan contra él(s) que mataren totz ensems una ludria en lo riu de Cocentània. Es dir, que chiquets cristians i musulmans, juguen o van de cacera junts (a matar una lludria). Carmel Ferragud Domingo en "El naixement d´una vila rural valenciana", posa de manifest l´importancia de la cita, “pel fet idiomàtic, és a dir, havien d´entendre´s per jugar plegats” (que no vol dir que jugaven doblegats, sino que jugaven junts).

Del mateix any consta (p. 62) que “…fo demanat R. de Canet…si ho pot provar que él begués vin de dia en taverna. Dix que sí e vana provar per moros e per xp[crist]ians. E dix que ho provará per Bernat de Bas e per sa muler e per [Guillem] de Caztayla e per Mohamat al Homeni e per altres dels quals no sab lurs noms.” De lo qual es despren, que moros i cristians compartien taverna, citant inclus a moros, com a testics per a la seua defensa. 

De l´any 1277 (p. 140) es el document en el qual consta que P. Ximénez, “Fo demanat él que oy a Mahomat Alhomemi dir que·l rey d'Aragon que faya tracion de talar Montesa pus que LX milia sols n'avia presos. E encara oy dir al dit Mahomat que·1 rey que faya tracion, que tenia el girman de Abdulmomi pus que él avia pagada sa reemçó. E el testimoni dix-li que mala parlava tant e que mala avia begut tant vin. Fo demanat el dit testimoni si el dit Mahomat era embriach. Dix que sí, segons son vijayre. Fo demanat de loch. Dix que denanl l'obrador que fo d'en Bernat Çabater. De temps dix que quan el rey amena, la regina axanca.” Un atre testic, Domingo Perivaynes,  “Dix que él que viu e present fo que·1 dit Mahomat parlava ab P. Ximénez …E encara oy-li dir que-1 rey d'Aragon no mereyxia per a rey”. Assistim a una conversacio entre Ximenez i Mahomat, segons la qual Ximenez “oí dir” a Mahomat i ell “dix-li”. Un atre testic confirma que “Mahomat parlava ab P. Ximénez”, declarant que ell també “oy-li dir”,  al tal Mahomat. Per a fer-ho mes dificil, resulta que Mahomat estava bufat “era embriach”. Ponsoda afirma que “resultaria totalment versemblant” que la locucio “quan el rey amena, la regina axanca”, l´haguera pronunciat el moro, donat que malparlava de que el “rey d'Aragon”, “faya traycio” i “no merexia per a rey”. Havent consultat el significat de l´expressio a  “persones ja majors”, diu Ponsoda que, “la majoria” li digueren: “que quan el pare arriba content, tothom reacciona positivament, la burra perquè beurà i menjarà i la dona perquè espera les festes del marit” I resulta que nos informa Ponsoda de que, en Benimantell, encara es conserva l´expressio “quan ton pare pixa ta mare s´aixanca”. Vegem, que un musulmà parla en valencia inclus estant bufat, i insulta en valencià, dominant frases fetes.

En el llibre de Cort de Justicia, consta la reproduccio d´un contracte, subscrit entre Alí Allobadí i Ramón de Canet, que, escrit en romanç valencià, es data com “...la primer rahbe en l´an de [...]dC [L?]XX ...». Ponsoda afirma que “aquest possible 670 correspondria al nostre 1270-71 segons les taules de A. Capelli”. Intervenen com a testics quatre persones en noms arabisats i tres en nom cristians La llogica pareix apuntar a que si la forma de datar es arap, la redaccio estiga feta per un musulma i no per un cristia, de lo que es despendria ¡que els natius escrivien en romanç valencià!

Del llibre "El naixement d´una vila rural valenciana" de Carmel Ferragud Domingo, referit a Cocentaina, extraguem que en 1269, Astruga Busqueta ven a Abdurahmen la ferreria. Consta que “Abdurahmen es el ferrer i mestre de Bernat Busquet, fill d´Astruga”. En eixe mateix any, el monopoli de l´almodi, s´adjudica per subasta a Abdulhuaheb. En 1276, l´obrador del sabó s´adjudica a Hamet Alcaina, i la tintoreria fon arrendada a Diud. En 1304, Esteban de Mora era pastor d´Alí Pescunyal. Vegem  que persones en noms musulmans fan de mestres a persones en noms cristians, que monopolis que s´adjudicaven per subasta, acaben en mans de persones en noms musulmans (lo que no tindria sentit de no ser posible una comunicacio fluida), inclus persones en noms cristians, al servici d´uns atres en noms musulmans. 

Per la ponencia d´Isabel O'connor. “Les activitats economiques dels mudéjars de Cocentaina a finals del segle XIII” (XVIII Congrés d´història de la Corona d´Aragó), coneguem, que en contra de la idea d´uns natius somesos i desubicats davant d´una nova civilisacio, resulta que “…en les activitats comercials, tampoc era estrany el veure a cristians i mudéjars com a socis”. Estudiant la documentació dels anys 1293 i 1294 troba que “set fan referència a diners que alguns cristians de Cocentaina i la seua contornada devien als mudéjars de la mateixa zona, i “vuit casos en els quals els mudéjars de Cocentaina i de la seua contornada devien diners a algun cristià.” Quantificant els deutes aplega a la conclusio de que “…no n´hi havia gran diferència entre la quantitat de deutes que tenien mudéjars i cristians.” Estudiant les zones d´els moviments comercials de mudejars i cristians, veu que “El paregut confirma el fet de que els mudéjars estaven plenament integrats en l'economia de la zona.” I que esta coincidia en “l'unitat administrativa de la qual Cocentaina era la capital a l'època musulmana”

Comprovem com la famosa muralla, es presenta, en tots els aspectes de la vida, com a un monumental  invent, per inexistent. I el problema, radica en el plantejament de Burns, quan diu, “…que els dos pobles no s'entenien”. ¿Per que dos pobles? -moros i cristians- ¿I si eren tres?- moros, hispanorromans valencians (de relligio cristiana o islamica) i cristians nouvinguts. En articuls precedents, hem vist, als cristians valencians i hem comprovat la gran varietat de “germans en l´islam”. Pot ser acabem de descriure la vida de la part d´estos ultims descendents dels hispanorromans valencians, que conservaren una llengua romanica, i que s´integraren en els cristians valencians i les minories vingudes, donant lloc a la cultura valenciana, diferent i diferenciada de qualsevol atra del seu entorn.

TV3 SEGUIRÁ UTILIZANDO EL TÉRMINO INCONSTITUCIONAL `PAÏSOS CATALANS



VALENCIA HUI
04.04.07

Redacción(vh).- El conseller de Cultura y Medios de Comunicación de la Generalitat catalana, Joan Manuel Tresserras, advirtió ayer que no aceptará que el Gobierno valenciano "pretenda condicionar TV3 o cualquiera de sus emisoras" en aspectos como el lenguaje.
En declaraciones a Catalunya Ràdio, Tresserras reconoció que "no puedo tener garantía" respecto al posible cierre de las emisiones ilegales de TV3 en la Comunidad Valenciana, aunque afirmó: "me parece que hay margen y existe posibilidad" para el acuerdo. También consideró que si las negociaciones "se llevan con cordialidad, no se tendría que llegar al cierre".
El titular de Cultura del Gobierno catalán tiene previsto reunirse con el conseller valenciano de Relaciones Institucionales y Comunicación, Vicente Rambla, después de Semana Santa para avanzar en las negociaciones y consideró "razonable" que ninguna de las partes haga "exhibición de fuerza".
Cierre de TV3 el 25 de abril
De esta forma, según explicó Tresserras, intentará evitar que el día 25, en plenas conversaciones, se cierre el primer repetidor de TV3 en la Comunitat Valenciana.
Joan Manuel Tresserras también explicó que Vicente Rambla le ha enviado una carta con tres puntos: el de la reciprocidad, el del respeto escrupuloso al Estatuto valenciano y el de pedir la implicación del Ministerio de Industria para que habilite unas frecuencias que den solidez al acuerdo al que se puede llegar.

MERIDINS


Branca de la tribu dels Zenets, establida al sur de Zab, en Africa i que s’exten cap a Sidjilmesa. En l’any 613 de l’hegira invadiren el Magret, del que formaren la VI dinastia despres de vencer, en 1629 de la nostra era, a Abu Ali Ben Vaudin, que en un eixercit de 20.000 almohades hi havia segut enviat contra ells des del Marroc. Segons certs historiaors lo nom de Marini d’esta faccio dels zenets es deriva d’un genoves cridat Marini que com a comerciant o corsari desembarcá en les costes del Rif renegant del catolicisme i casant-se en una filla dels zenets, de quin matrimoni era descendent Abd-el Hac Yahia ben Becr ben Marini. Este va tinde quatre fills: Ozman I (Abu Said), rei de Feç i de Veles de la Gomera (1240 d. J.C.), Mohamed IV (Abu Masruf), 1244, Abu Becr (Abu Yahia), 1258, i Yacub II (Almansor), 1284, que es va fer l’amo de tot el Magret, extenent ses conquistes en Espanya. Fon el mes ilustre de la seua familia i el succei son fill Yusuf IV, cridat An-Naser Lidinillah.

En 1479 la dinastia dels meridins va vore anulat lo seu poder pels vatasits, a quins sustituiren en 1509 els sadites, vençuts a la seua vegá pels cherifs en 1544.
En temps d’esta dinastia va ocorrer en Espanya la invasio dels benimerins manats per Abul Hassaan que a poc foren derrotats en el Salat (1380) pels eixercits cristians d’Alfons XI el Justicier i Alfons IV de Portugal.
 
Font: Enciclopedia Universal Ilustrá – Espasa-Calpe – Madrit 1.991 – Tom XXXIV – pag. 932

LA SENYERA


Autor: Juan Ferrando Badía (q.e.p.d.)

 
Su procesión cívica
El traslado de la Senyera de su sede -que ha ido cambiando de nombre según los avatares histórico-politicos- a la Seo o Catedral en acción de gracias a Dios, por haber conquistado D. Jaime I el Reino taifa valenciano para la causa cristiana, se efectuó, por primera vez, cien años después de la conquista de Valencia, es decir, el 9 de octubre de 1338 -fecha de la entrada oficial y solemne, en el reino árabe, de D. Jaime I (1238)- El propio rey Don Pedro, el Ceremonioso, instituyó el ceremonial a seguir en el traslado de la Real Senyera.
El ceremonial prescribía que el Mestre Racional, encargado de la custodia de la Senyera, la entregara al Justicia de lo criminal para las ceremonias civiles. El que llevaba la Senyera era el citado justicia de lo Criminal, personaje que según los "Furs" era el encargado de llevarla y trasladarla siempre que fuere preciso imponer justicia en el Reino, para celebrar el patrón del mismo, o las, conmemoraciones del 9 de Octubre...
Una vez trasladada a la Seo, allí se cantaba un "Te Deum". Y tras ello, acompañada siempre la Senyera por "els ballesters del Centenar de la Ploma" como guardianes, regresaba la procesión cívica a la sede de la Senyera. Esta compañía de cien ballesteros fue creada por el propio rey Pedro, el Ceremonioso, en 1365.
La Senyera en el Parterre
A partir de 1891, y a petición de Lo Rat Penat -que a la sazón lo presidía el ilustre médico valenciano D. Luis Cebrián Mezquita- y con el consentimiento del Ayuntamiento, la procesión cívica se desviaba por la calle de la Paz hasta el Parterre, en donde se halla situada la estatua ecuestre del Rey Don Jaime I, llamado el Conquistador, obra del escultor catalán Agapito Valmitjana. Allí se atribuía un homenaje a la figura histórica del que conquistó las tierras árabes. Este acto se ha venido celebrando -salvo excepciones, como durante la Guerra Civil- desde 1891 hasta la actualidad...
Desde 1982, con el primer gobierno socialista, y estando en vigor el Estatuto de Autonomía de la Comunidad Valenciana (1982) -el Ayuntamiento socialista suprimió el "Te Deum" de la Seo…- de esta manera, Ia procesión cívica se desprendió de un acto "esencialísimo" que se remontaba -como se sabe- al siglo XIV. En 1995, el primer gobierno del PP, presidido por Eduardo Zaplana, incorporó a la procesión cívica, la multisecular tradición del "Te Deum" en la catedral.
El Estatuto de Autonomía ante la Senyera
Una interpretación sistemática de nuestra Constitución del 78 nos induce a afirmar que, cuando el artículo 4, apartado 2 de la Constitución establece que "los estatutos podrán reconocer banderas y enseñas propias de las comunidades autónomas...", lo hace pensando en que esas "banderas y enseñas" han de ser las "propias" o lo que es lo mísmo las "históricas" de las respectivas comunidades autónomas.
En consecuencia, ya que el artículo cuarto de la Constitución, en su apartado segundo, prevé -como hemos dicho- que "los estatutos podrán reconocer banderas y enseñas propias", y teniendo en cuenta que las razones histórico-culturales son el fundamento mismo del derecho que toda comunidad tiene a su autonomía, el Estatuto valenciano, al intentar establecer, en su artículo quinto, la bandera de autoidentificación de nuestra Comunidad, no podía más que atenerse al espíritu y a la letra de la Constitución, o sea, reconocer como bandera del antiguo Reino de Valencia -hoy Comunidad Valenciana- la bandera tricolor coronada, que desde hace siete siglos viene identificando, bajo un solo Reino, a los pueblos de Alicante, Castellón y Valencia. Prescribe el artículo 5º, apartado 1º. Uno, que "La tradicional Senyera de la Comunidad Valenciana está compuesta por cuatro barras rojas sobre fondo amarillo, coronadas sobre franja azul junto al asta".
La Generalidad se incorpora a la procesión cívica
La Generalidad Valenciana, ha tenido a lo largo de su historia dos acepciones: la primera, que indicaba que se trataba de una Institución foral representativa y Diputación permanente de las Cortes del Reino de Valencia; y que fue creada por el rey D. Pedro el Ceremonioso y consolidada por el rey Alfonso V el Magnánimo (s. XV). Y otra acepción, que es la vigente en nuestro actual Estatuto, como veremos a continuación:
Tras la abolición de los Fueros en, 1707 hasta el Estatuto de Autonomía Valenciano de 1982, no tuvo existencia -bajo ningún aspecto- la "Generalidad". En el citado Estatuto, en su artículo noveno se dice: "El conjuhto de las Instituciones de autogobierno de la Comunidad, constituye la Generalidad Valenciana. Forman parte de la Generalidad: las Cortes Valencianas o "Corts", el Presidente, el Gobierno Valenciano o "Consell", y las demás Instituciones que determine el presente Estatuto".
La radical diferencia entre el nuevo concepto de "Generalidad", que se refleja en nuestro Estatuto, y el concepto foral de la misma consiste en que en la actualidad el término "Generalidad" representa a la globalidad de las Instituciones de Autogobierno Valenciano, mientras que, en la época foral, la Generalidad no era más que una Diputación permanente de las Cortes.
Consideramos que fue un acierto el haber incluido el actual Gobierno, en 1995, en la procesión cívica de la Senyera la "Generalidad", pues con ello, desde la citada fecha se le rinde a la Senyera un homenaje de carácter autonómico, y no sólo local, tan solo propio de la ciudad de Valencia. Con este nuevo recorrido, se pone en evidencia que la Senyera no es solo el símbolo de Valencia-capital, sino tainbién el símbolo de toda la Comunidad Valenciana, expresada jurídicamente en su "Generalidad".
La Presidencia de la Generalidad constituye la más alta magistratura de la Comunidad Autónoma, y como tal ostenta la suprema representación de la misma. En una misma persona flsica confluyen dos presidencias: la Presidencia del Consell y la Presidencia de la "Generalidad". La Comunidad Valenciana, a través de su presidente rendirá el día 9 de octubre pleitesía a nuestra Senyera, que es el símbolo de nuestra Comunidad como establece el artículo 5º del Estatuto de Autonomía.
La Senyera vuelve a u sede
La procesión cívica culmina con el regreso de la Senyera a su sede, subiéndola con gran solemnidad y respeto al igual que a su bajada. Por un privilegio del rey Pedro II el Ceremonioso, -y según el antiguo ceremonial- la Real Senyera del Reino no debía inclinarse nunca, salvo ante la Sagrada Eucaristía. Por eso, al salir a la calle, tanto su bajada como subida no se hace por la puerta principal, sino desde el balcón central. Con la interpretación del Himno oficial de la Comunidad de Valencia se cierra en la actualidad el acto en honor de nuestra Real Senyera.
..:Diario de Valencia:..

sábado, 3 de septiembre de 2011

LA CUARTA CRUZADA (II)



También hemos de destacar el progreso de las técnicas arquitectónicas. Por estas fechas se estaba acabando de construir la catedral de Nuestra Señora de París, una de las primeras catedrales construidas con las nuevas técnicas de arbotantes que permitían hacerlas más altas, más luminosas y, en definitiva, más monumentales. Siglos más tarde, los renacentistas llamaron gótico a este estilo, que era una forma despectiva de decir "medieval" (los renacentistas italianos asociaban la Edad Media con los godos, pues fueron éstos quienes penetraron en Italia y derrocaron al último Emperador Romano de Occidente). Nuestra Señora de París es uno de los más famosos representantes del gótico temprano. Todavía no es muy luminosa, pero sin duda era un edificio imponente en comparación con las iglesias románicas típicas de la época.

En este último año del siglo cumplió trece años Luis, el heredero del rey Felipe II de Francia, y se casó con Blanca de Castilla, hija del rey Alfonso VIII y de la reina Leonor, hija del rey Enrique II Plantagenet. Su abuela, Leonor de Aquitania, a sus setenta y ocho años, viajó a Castilla para asistir a la boda.

Las cruzadas habían fortalecido espectacularmente al papado. Inocencio III dominaba toda Italia y estaba dispuesto a poner firmes a todos los reyes europeos. Al rey Sancho I de Portugal le exigió el pago de un tributo que su país se había comprometido a pagar al Papa para que Alfonso I fuera reconocido como rey. (Por otra parte, Sancho I tuvo que habérselas con los obispos de Oporto y Coimbra, que luchaban por la supremacía.) Al rey Alfonso IX de León lo excomulgó por el matrimonio con Berenguela, hija de su primo, Alfonso VIII de Castilla (a pesar de que el matrimonio había contado con la aprobación de Celestino III). En Francia suspendió todos los actos eclesiásticos mientras Felipe II no abandonara a su tercera esposa, Inés, y restituyera a Ingeborg. (Felipe II estaba atento a cada movimiento de Juan sin Tierra y no quería que nada pudiera dejarlo en mala posición, así que aceptó todas las exigencias del Papa y el interdicto fue levantado. De todos modos no sacó a Ingeborg de su convento, pero le dio el título de reina.) Al rey Federico I de Sicilia lo tenía bajo su tutela, y en la pugna entre el güelfo Otón IV de Brunswick y el Hohenstaufen Felipe de Suabia, tomó partido por el segundo, que le dio más garantías. También intervino en Servia, donde acababa de morir Esteban Nemanja. Su primogénito Vuk contó con el apoyo de Inocencio III y del rey Emerico de Hungría para expulsar del trono a su hermano Esteban Nemanjic.

No contento con poner orden en la tierra, también quiso ponerlo en el cielo, y así, Inocencio III consolidó una iniciativa de Alejandro III por la que sólo el Sumo Pontífice podía declarar santo a alguien. Hasta entonces cada iglesia tenía su propio santoral, mientras que a partir de esta época se estableció un proceso de beatificación y canonización que exigía enviar a Roma toda la información para que el Papa decidiera según unos criterios prefijados.

Otra de las preocupaciones de Inocencio III fueron las numerosas herejías que estaban extendiéndose por Europa. En 1201 logró que una parte de los "humillados" se reconciliara con la Iglesia y formara una orden religiosa, mientras que otra parte continuó rechazando la autoridad papal frente a la doctrina de Pedro Valdo. Sin embargo, la intransigencia de Valdo hizo que las divergencias doctrinales entre los valdenses y los humillados se acentuaran cada vez más y surgieran fricciones cada vez mayores entre ambas sectas.
n fundado un obispado ortodoxo en Livonia, y ahora, el obispo católico Alberto de Buxhövden fundaba la ciudad de Riga.

El duque Valdemar, hermano del rey Canuto IV de Dinamarca, conquistó Lübeck y Holstein al Sacro Imperio Romano.

El rey Pedro II de Aragón logró deshacerse finalmente de la tutela de su madre, Sancha de Castilla, mediante dos entrevistas, una en Ariza (al año anterior) y otra en Daroca.

Ese año murió el conde Federico III de Zollern y fue sucedido por su hijo Federico IV, si bien al cabo de unos años cedió el burgraviato de Nüremberg a su hermano Conrado I.

También murió el príncipe de Antioquía Bohemundo III. Su heredero era su nieto Raimundo Rupén, hijo del difunto Raimundo IV, cuyo hermano Bohemundo IV le había arrebatado el condado de Trípoli hacía casi quince años, pero Bohemundo IV se las arregló para usurpar el principado a su sobrino.

LA GUERRA DE SUCESIÓN (XI)


DECRETO DE ABOLICIÓN DE LOS FUEROS DE ARAGÓN Y VALENCIA


Fragmento de los Decretos de Nueva Planta. Reinado de Felipe V, 1.707


Superada esta fase, la Nueva Planta en Valencia parece querer asentarse en el equilibrio de tres poderes especializados : El militar, el gubernativo-judicial y el financiero, representados, respectivamente, por el capitán general, la chancillería y el superintendente. Sin embargo, tampoco vendrá a ser, pues, la solución definitiva…..En efecto, al mismo tiempo que comienza a perfilarse y abrirse paso la figura del intendente ( con funciones en lo militar y financiero, en la esfera de la justicia y de la policía ), por una real cédula del 26 de Julio del 1716 la chancillería es transformada en audiencia y sometida en todo lo gubernativo al capitán general, con lo que se quiebra, definitivamente, esa línea política basada en la supuesta coexistencia de tres poderes equilibrados…..

La suprema autoridad político-militar del Reino recayó en el capitán general, al que inicialmente se le denomina como comandante general y gobernador militar, y, a posteriori, gobernador y capitán general del ejército y Reino de Valencia, presidente de la real audiencia. El peso de la Tradición Foral hizo, en cualquier caso, que sus atribuciones recordaran en mucho a las que en su día tuvo el Virrey : Poseía mandato militar del Reino ( Que incluía también el de Murcia ), nombraba a los funcionarios de designación real, presidía la chancillería o audiencia, etc.

En sustitución de la antigua Real Audiencia se creó una chancillería que debería gobernarse, en todo y por todo, como las de Valladolid ( Reino de León ) y del Reino Granadino. Tenía un cometido de alto tribunal, aunque desempeñaba también funciones político-administrativas en las que recibía el nombre de Real Acuerdo. Constituía formalmente el 9 de Agosto del año de 1707, su plantilla estuvo integrada por un presidente, 8 oidores en la sala civil, 4 alcaldes de crimen, un par de fiscales y una serie de funcionarios subalternos, tales como escribanos, notarios, procuradores, relatores, etc. En sus nombramientos parece que, en un principio, buscase un equilibrio entre valencianos y forasteros ( La cuestión de las llamadas “ plazas nacionales “ ); sin embargo, las preferencias pronto se inclinaron hacia funcionarios con experiencia en las chancillerías de Valladolid y Granada; o, en general, buenos conocedores de lo que los franceses llamaban “ leyes castellanas “. Según datos aportados por P. Molas, entre el 1777 y el 1808 no fue nombrado ningún fiscal valenciano y sólo el 33 % de los oidores y el 28 % de los alcaldes de crimen fueron naturales de esta Monarquía.

Las relaciones de la chancillería con la capitanía general nunca fueron ni fáciles ni buenas, debido a los continuos conflictos de competencias, pero, incluso así, durante la presidencia de Colón de Larreategi logró desarrollar sus actividades sin grandes obstáculos. Los problemas serios surgieron entre el sustituto de este último, Juan de Valcárcel, y el nuevo capitán general Villadarias. Las constantes tensiones obligaron a dictar, entre Marzo y Agosto del 1714, varias instrucciones encaminadas a resolver el contencioso, sin conseguirlo, en vista de lo cual, el rey decidió zanjar definitivamente la cuestión optando por la vía de la reforma. Por una real cédula del 16 de Junio del 1716 resolvió que la chancillería “ se reduzca a Audiencia, en la misma forma que la de Aragón; que la presida el marqués de Villadarias, Gobernador y Capitán general del Reino de Valencia y los que le sucedieren en este empleo, con un regente; y que en ella se conozcan los pleitos y causas civiles y criminales del expresado Reino de Valencia y de los demás que le toca y conoce la Audiencia de Zaragoza en los de aquel Reino “. Así pues, la chancillería se transformaba en audiencia, con competencias más limitadas y sometida al capitán general, presidente del Real Acuerdo que, de esta forma, pasaba a constituir un alto organismo, integrado por militares y togados, con la misión básica y burocratizante de gobernar el Reino y asegurar una supuesta armonía entre ambas instituciones…..

Junto al capitán general y a la chancillería o audiencia, la tercera y, a la larga, más “ importante “ del gobierno borbónico en materia de organización administrativa fue la introducción de la figura del intendente. Representante por excelencia de las tendencias centralistas de la nueva dinastía, se trataba de un funcionamiento nombrado oficialmente para ejercer tareas de hacienda, ejército, justicia y policía, por más que su función primaria fuese encargarse de las tropas. Tras una etapa de ensayo que dura hasta el 1718, el intendente fue integrado en la administración con un carácter más civil, hasta recibir en el 1749 su estatuto definitivo.

MISTERIOS DE LA HISTORIA-VII


Por: Ricardo de la Cierva
Editorial  Planeta

Segunda edición: febrero 1991


III.             CATALUÑA: MUCHO MAS QUE UN MILENIO


“Fue, pues, la decisión catalana la que contribuyó al nacimiento de la Corona de Aragón-  por el matrimonio del conde Ramón Berenguer IV de Barcelona con la infanta Petronila, hija de Ramón II de Aragón-. Acostumbrados los condes barceloneses a la coexistencia de varias soberanías en el país catalán (condados de Barcelona, Urgel, Rosellón, etc.), impulsaron un mutuo respeto a las características de los dos Estados (mejor, diríamos nosotros, el Estado y el condado) que se unían en aquella ocasión en un régimen  de perfecta autonomía” (ibid.). Cuando se afirma, pues, políticamente el gran condado de Barcelona, clave aunque no totalidad de Cataluña todavía, lo hace hacia la unión de una entidad superior, no hacia la disgregación. Maravilloso el acorde final de Vicens Vives: “El nacimiento de una España viable, forjada con el tridente portugués, castellano y catalano-aragones es el mérito incuestionable de Ramón Berenguer IV. Pluralismo que jamás excluyó la conciencia de una unidad de gestión en los asuntos hispánicos” (ibid. P. 80). Por su parte, Capdeferro recuerda que la unión de Ramón Berenguer IV y Petronila no fue la de Cataluña y Aragón, como suele repetirse; primero porque no existía aún el nombre  ni la realidad completa de Cataluña; segundo porque dentro del territorio catalán convivían, junto al gran condado de Barcelona, otros varios independientes de él, como los de Pallars Jussá, Rosellón, Pallars Subirá, Ampurias y Urgel. Ramón Berenguer IV nunca utilizó el título de rey; gobernó Aragón pero sin esa dignidad. Sus herederos se llamaron reyes de Aragón y condes de Barcelona; el condado fue pasando a segundo y tercer término dentro de la titulación de la Corona aragonesa, como se lamentan algunos historiadores nacionalistas. Que también se mostrarán disconformes –siete siglos después- con la “debilidad” generosísima que don Jaime I el Conquistador demostró hacia Castilla. Y es que los grandes reyes, en su tiempo, veían mucho mas claro que algunos grandes –y sobre todo pequeños- historiadores que escriben en el nuestro.

CATALUÑA COMO FUENTE PARA LA UNIDAD DE ESPAÑA

¿Podrá protestar alguien de que, mientras algunos historiadores nacionalistas buscan obsesivamente los hechos diferenciales entre Cataluña y España –es decir, el resto de España, porque desde la época romana hasta hoy España sin Cataluña no es ni puede llamarse España-, otros subrayemos, sin negar las diferencias ni la personalidad catalana, los factores de unidad, las identidades genéricas que laten bajo las peculiaridades específicas, las convergencias y las confluencias? Es lo que venimos haciendo en estas consideraciones; y lo que vamos a continuar.

El hijo de Ramón Berenguer IV y doña Petronila, Alfonso II rey de Aragón y conde de Barcelona (1162-1196), nos ha legado, en su tiempo, tres tesoros: el nombre gentilicio catalán,   que aparece en su reinado; como el nombre de Cataluña, que en su forma latina Cathalonia surge documentalmente en 1176; y por último la bandera cuatribarrada, roja y amarilla, que algunos atribuían legendariamente a Wifredo el Velloso, y que vemos, por primera vez, en los sellos de Alfonso II. En cuando a la lengua catalana, que ya se hablaba de forma incipiente desde los tiempos de la Marca Hispánica –romance, latín nuestro, nostre lati-,  asoma mediante palabras sueltas en documentos diversos, pero el primer documento que la usa de lleno es algo posterior, de 1211. El nombre de Cataluña en su plena acepción actual aparece en un documento del reinado de Pedro II el Católico (1196-1213) y la plenitud catalana se alcanza por su hijos Jaime I el Conquistador (1213-1276), que logró dos cosas de vital importancia. En primer lugar, la declaración de vasallaje y dependencia de los condados de la antigua Marca Hispánica que aun no se habían incorporado a la Corona aragonesa: Ampurias, Urgel y Pallars Subirá (Capdeferro, p.72). En segundo lugar la supresión definitiva del vasallaje de los condados catalanes respecto de Francia, en el tratado de Jaime I con san Luís de Francia concertado en Corbeil, 1258. Tal vez esa sería mejor fecha para celebrar el milenario de Cataluña, aunque se comprenden la prisas del señor Pujol; quedan aún unos siglos de por medio. Luego, al comenzar el siglo XIV, toda Europa se estremeció con esa formidable aventura de catalanes y aragoneses en el Mediterráneo oriental, después que Pedro III tomara Sicilia con los almogávares. Eran los mas tremendos y efectivos guerreros de la Baja Edad Media; dominaron el imperio bizantino, fundaron ducados en Grecia y sobrevivieron contra toda posibilidad durante décadas. Como los describe el cronista Bernat Desclot, eran “catalanes, aragoneses, serranos, golfins, gentes de la profunda España”.