Mostrando entradas con la etiqueta corona de aragón. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta corona de aragón. Mostrar todas las entradas

domingo, 20 de septiembre de 2015

LA CORONA DE ARAGON

Per: Josep Boronat Gisbert


El Reino de Valencia perteneció a la “Corona d’Arago”, nombre que se dio a una creación típicamente medieval, de extensión fluctuante, conjunto de tierras y de hombres sometidos al rey que lo era de Aragón; pero conservando el carácter constitucional propio de cada territorio: de reino, como Aragón, Mallorca, Valencia, Sicilia, Cerdeña, Córcega, Nápoles; de ducado, como el de Atenas y Neopatria; marquesado, como el de Provenza; condado como los de Barcelona, Rosellón, Cerdaña; señorío, como el de Montpellier. De una manera constante, desde el principio, y en todo el tiempo de su existencia, solamente estuvieron integrándola el Reino de Aragón, el condado de Barcelona y el Reino de Valencia.

Individualmente cada uno de estos “Estados” era una entidad dotada de existencia política independiente, teniendo diferentes leyes o fueros, diversos códigos jurídicos, distintas cortes y gobiernos. Existía vinculación a la persona real, pero no vinculación mutua, aunque hubieron interrelaciones frecuentes. Vinculación vertical, no horizontal.

La Corona de Aragón comenzó a gestarse en el verano de 1137, cuando el conde Ramón Berenguer IV de Barcelona entró a formar parte de la Casa Real de Aragón, por los pactos y concesiones de Ramiro II el Monje, rey de Aragón, y subsiguiente matrimonio del conde y la futura reina, Petronila, hija de Ramiro II. De este modo, Ramón Berenguer,  hecho principe-consorte de Aragón, aportó a la Casa de Aragón el condado de Barcelona, al que ya se habían agregado los de Gerona, Ausona, Besalu y Cerdaña.

Aragón y Barcelona eran en ese tiempo dos grupos geográficos totalmente diferenciados y territorialmente separados. En medio de los dos estaban las tierras musulmanas de Lérida, y los condados de Pallars Bajo y Alto. Pero poco después Aragón se apoderó de la ciudad de Lérida, trasladando a ella la Sede episcopal de Barbastro (Huesca), y utilizando por mucho tiempo las pesas y medidas aragonesas y la moneda jaquesa. Por la conquista de Lérida por Aragón, el condado de Barcelona ya  no quedó separado territorialmente de Aragón.

La denominación “Corona d’Arago” no aparece todavía. No se encuentra ni en la Crónica de Jaime I (posterior a 1276), ni en la de Desclot (posterior a 1305), ni en Muntaner (comenzada en el año 1325). La primera mención aparece en la narración de la conquista de Mallorca del rey Pedro IV (1336-1387) cuando dice que, confiscando el reino, los combates y las tierras, las aplica a la “nostra Corona reyal d’Arago”.

Pero ya desde 1204, los reyes de la Corona de Aragón eran coronados en la Sede de Zaragoza, previo juramento de los fueros aragoneses, yendose después a Valencia y a Barcelona para jurar los fueros de Valencia y las costumbres de los condados catalanes.

En todo el tiempo de existencia propiamente dicha de la Corona de Aragón, cada territorio gozaba de una clara independencia jurídica, económica y administrativa. Las Cortes, cuando se convocaban en una misma población para facilitar la presencia del rey, que lo era de todos,  tenían sus reuniones por separado. Cuando se había de tratar algún asunto de interés común, como por ejemplo problemas de sucesión, se reunían todos en Cortes generales.

Unicamente después del matrimonio de los Reyes Católicos, por la creación del “Consejo de Aragón”   (1493),  según la mentalidad  y a imitación de la organización castellana, comenzaron a unificarse en criterios y actuaciones los territorios que habían sido independientes en una Corona de Aragón todavía no unida a Castilla.

En todo el tiempo de existencia de esta Corona de Aragón, no aparece nunca el nombre de Confederación Aragonesa. Mucho menos el de Confederación Catalano-Aragonesa. Ni el nombre, ni la realidad que el nombre representa, es decir, el “pacto de confederación” que, según el derecho político limita la personalidad de los Estados que la componen y presenta el conjunto de una única entidad en el orden internacional.

Esta denominación es una invención del catalán Antonio Bofarull Broca en “La Confederación Catalano-Aragonesa...” (Barcelona, 1869), cuando ya habían pasado cuatro siglos de la unión dinástica de Aragón y Castilla en el año 1479. En realidad es una suplantación dolosa del término jurídico, además de antihistórica; pero que les ha venido muy bien a los  que tienen por tarea el engaño anexionista.

No es correcto hablar de “Confederación” ni mucho menos referirse a la Corona de Aragón como a una “Monarquía”, induciendo a error a quien escucha o lee, ya que, en nuestro tiempo, esa palabra connota el concepto de Estado único bajo un Monarca, y por tanto falsea lo que fue la Corona de Aragón. Es incorrecto, embrollador, rabosero.
Y todo, por la extraña pretensión de anular los símbolos deferenciadores netamente valencianos. Desgraciadamente.
�) para auxiliar a tan patética chusma. Las obras de caridad se hacen con cualquiera, hasta con los escarotados sardaneros del Bloc.

L´ARCHIU DE LA CORONA D´ARAGO



Via Valencian.org

En motiu del trasllat i devolucio dels documents catalans de la Republica guardats en l´Archiu de Salamanca som molts els que creguem que seria obligatori reivindicar que nos tornen tots els documents valencians que Catalunya te lliteralment seqüestrats des de fa 200 anys en l´Archiu de la Corona d´Arago, en seu en Barcelona. ¡No porten 70 anys retinguts com els seus, porten 200 anys sense tornar-los!.

¿Per que no iniciar una campanya popular i ciutadana enviant cartes, correus electronics, arreplegant firmes...a vore si algun partit politic o associacio o plataforma s´anima a arreplegar totes estes idees. Molaria montar un bon rebombori en tot aço.

*Mes avall voreu les senyes per a la campanya.

¡L´HISTORIA DE VALENCIA LA VOLEM EN VALENCIA. ¡200 ANYS D´ENGANYS, ELS ARCHIUS EN CASA YA!.

LA DOCUMENTACIO DE VALENCIA, ARAGO I BALEARS SEQÜESTRADES DES DE FA 200 ANYS
En paraules de l´historiador valencià, Ricart Garcia Moya, "este fondo documental -de incalculable valor- permanece retenido ilegalmente en Cataluña desde 1852; no existiendo base legal alguna para -si las autoridades valencianas lo reclaman- impedir su devolución"..."La historia de esta apropiación es la siguiente: en 1808, las tropas napoleónicas saquearon el archivo castellano de Simancas, siendo transportada a Francia gran parte de sus fondos; entre ellos, los valencianos (tambe els aragonesos i mallorquins). Allí permanecieron hasta 1852, cuando en gesto de buena voluntad Francia permitió su devolución a España; no obstante, sin motivo justificado, los legajos valencianos (también los aragoneses y balearicos) -que jamás habían estado en Barcelona-, se quedaron en la ciudad condal". Tiempo despues el "Archivo Real" de Barcelona (que solo contenia documentación de los Condados Catalanes) pasó a llamarse "Archivo de la Corona de Aragón", con el cambio de nombre los catalanes pensaron que seria mas facil justificar la no devolución de la documentación aragonesa, balear y valenciana alli retenida. Otra vez en palabras de Garcia Moya: "El maquiavelismo con que fue tramado el cambio de nombre queda de manifiesto en el sigilo guardado en los preparativos y el hecho de no consultar a valencianos, aragoneses y mallorquines; ocultando la operación hasta que fue consumada".
Ahir CV va fer la reclamacio i promet presentar l´assunt en les Corts Valencianes.

COALICIO VALENCIANA EXIGIRA AL GOVERN CATALA I ESPANYOL LA DEVOLUCIO DELS ARCHIUS DE LA CORONA D´ARAGO

viernes, 22 de mayo de 2015

HERALDICA EN LA CORONA D'ARAGO


AUTOR: DOMINGO GIMENO PEÑA

L´heraldica tal com la coneixem hui va naixer en Europa en el sigle XII. En un principi, els territoris no tenien escuts ni banderes que els distingueren dels demes, eren els reis i els grans senyors els que tenien heraldica propia i els territoris de la seua propietat asumien l´heraldica dels seus senyors.

En la Corona d´Arago es donava una circumstancia que en alguna ocasio va motivar confusions tant en heraldica com en vexilologia, unes vegades per ignorancia pero atres, sense dubte, per conveniencia.

Els reis de la Corona d´Arago tenien heraldica i bandera propies, pero els estats que la formaven tambe tenien escuts i banderes que els diferenciaven dels demes estats de la Corona.

L´heraldica del rei era: un drago alat sobre un escut en les barres (simbol que la nostra Generalitat a pres com a propi). La bandera portava les cuatre barres roges en fondo groc (abans del sigle XIV, dos barres).

L´heraldica real la podem trovar en qualsevol dels estats de la Corona, pero sempre representant al rei o a Arago, reine cap de la Corona, (Drago = D´Arago) pero no a cap dels atres estats de la Corona.

Tots els estats pertenyents a la Corona d´Arago tenien heraldica propia, simbols particulars que els distinguien dels demes, pero les barres formaven part de tots ells, com a prova del vincul en la Corona. Valencia tenia el Losange Coronat i Lo Rat Penat i de bandera, barres coronades sobre blau. Catalunya la Creu de Sant Jordi quartelada en barres i de bandera, la de Santa Eulalia. Mallorca un castell cuartelat en barres i de bandera, barres en franja blava en diagonal, etc...

L´orige de les barres es polemic, els historiadors catalanistes, en l´obsessio per liderar la Corona d´Arago, no han dubtat en crear llegendes o falsificar heraldiques en murals, escultures, panteons,documents, etc...

La famosa llegenda de Wifred el Pilos en els dits ensangrentat i l`escut, existent en el "Llibre dels Feyts d´Armes de Catalunya" es un cumul de desproposits: En l´epoca dels protagonistes no existia l´heraldica, hasta el sigle XIV les barres eren dos i no quatre, els dos protagonistes no eren coetaneus, i recientment ha aparegut una historia castellana anterior, en la que nomes canvien els protagonistes. "El repetido libro atribuido a Boades, que ha pasado mucho tiempo por auténtico,es como recientemente se ha demostrado,una falsificación perpetrada entre 1673 y 1675, por el mencionasdo Gaspar y Jolpi, persona avezada en este linaje de supercherias." ( F. Almela i Vives. El Escudo de Valencia. )

En la "restauracio" feta a l´estatua eqüestre de Ramon Berenguer III en l´any 1893, apareixen per totes parts les barres d´Arago, en la finalitat de provar la paternitat catalana de les barres, pero en el "Tratat de Batalles", codex de finals del sigle XIII, conservat en la Biblioteca de l´Escorial, Codex Z III 14. se explica de forma clara quina era l`heraldica del comte i ni ha un gravat en el que Ramon Berenguer III lluís de forma abundant la Creu de Sant Jordi, heraldica que la Casa de Barcelona va ostentar fins la seua incorporacio a la Corona d´Arago, que la va quartelar en les barres.

L´hipotesis mes creible sobre l´orige de les barres, està en la coronacio de Pere II en Roma pel papa Inocenci III, l´any 1202, nomenant-lo gonfaloner i concedint-li els colors papals.

Jaume I quan contra la voluntat dels cavallers aragonesos decidis fer de Valencia un regne independent, li concedix institucions, lleis, peses i mides, moneda, etc..... es impensable que no li donara tambe heraldica i bandera propia, per a distinguir-lo dels demes membres de la Corona.

Segurament Jaume I, sobre l´any 1265, va donar a Valencia la primera heraldica, pero la ciutat amurallada sobre aigua apareix documentada durant el reinat de Jaume II . En la catedral de Valencia es conserva un pergami de data 27 de maig de 1312 que nos diu: "La divisa antiga: en lo camp de argent una ciutat bella sobre aigua corrent." i el cuny mostre la ciutat amurallada sobre aigua. El 10 de març de1377 el consell, a proposta de Pere el Ceremonios, aprova canviar l´heraldica antiga pel Losange Coronat i Lo rat Penat, afegint la corona a la Real Senyera i la ciutat queda com a segona ensenya. Desde sempre, les barres han estat en l´heraldica valenciana pero acompanyant als elements genuins i diferenciadors del nostre regne.

Despres del incendi de 1596, en que es va cremar parcialment la Senyera de 1545, l´argenter Eloy Camanyas va fer un nou Rat Penat, reduint-li el tamany per a fer-lo mes llauger. En la Senyera se va aprofitar part del teixit d´or, pero la part de la corona es va tindre que fer nova, i les certificacions per la compra de les teles es aclaridora "per sis alnes un pam y mig de tafeta de mantos "blau" pera el asta y corona de dita bandera." (Archiu Municipal de Valencia.: Manual de Consells, any 1596 nº 123 Sig. A.).

Els portularis, mapes nautics existents en archius i museus de tot el mon, son prova irrefutable de la antigüetat de la senyera en blau com a simbol del regne de Valencia : Portulari de Viladestes 1413, Valseca 1439, Societat Hispanica de Nova York 1552, Joan Martinez 1592, Museu Naval de Lisboa, Vaticano, Modena, etc ...

Existixen cents de documents, portularis, etc.... que demostren la llegitimitat historica de la nostra Real Senyera coronada sobre blau i el Losange Coronat en lo Rat Penat com a simbol de la ciutat i Regne de Valencia.


Quan van naixer els ents autonomics, Catalunya, enves de pendre la seua heráldica propia, va adoptar la cuatribarrada, simbol representatiu de tota la Corona. La Comunitat Valenciana enves de pendre el Losange Coronat i Lo Rat Penat, heráldica genuïna de la Ciutat i Regne de Valencia, va adoptar el escut en barres i el Drac Alat, simbol real que no nos perteneix en exclusivitat, per lo tant, no nos distinguis dels atres estats de la corona. I si ad este confusionisme creat, afegim els toponims Païs Valencià i les Illes, ya hem completat els quimerics Països Catalans. Zona periferica del "robell del hou", la Catalunya estricta.

jueves, 24 de octubre de 2013

DICTAMEN SOBRE EL TÍTULO “PRINCIPE DE GERONA”





Autor: Juan Ferrando Badía.
Pleno: 12 de febrero de 1990
Índice
NOTA PRELIMINAR
I. DEFINICIÓN DE LA CORONA DE ARAGÓN Y SU EVOLUCIÓN HISTÓRICA
A) Introducción
B) La Corona de Aragón
II. ESTRUCTURA POLÍTICA DE LA CORONA DE ARAGÓN
A) La Corona de Aragón era una unión real
a) La “Unión Real”
b) La confederación de Estados
c) El Reino de Valencia en la Corona de Aragón
B) A modo de Conclusión
III. EL PRINCIPADO DE GERONA
Historia reciente
IV. EL PRINCIPADO DE GERONA EN EL MARCO DE LA CORONA DE ARAGÓN
Datos históricos
V. EL PRINCIPADO DE GERONA, PATRIMONIO DE LA CORONA DE ARAGÓN
Conclusiones
PRELIMINAR
En fecha 2 de febrero de 1990 el Molt Excel·lent President de les Corts Valencianes remitió a este Consell Valencià de Cultura el siguiente escrito:
“La Mesa de las Cortes Valencianas, en su reunión celebrada el día 1 de febrero de 1990, de conformidad con lo establecido en el artículo 5º de la Ley 12/1989, de 30 de octubre, del Consell Valencià de Cultura, ha acordado dirigirse a la Institución que V.E. preside para solicitarle dictamen en relación con el título de Príncipe de Gerona, en el marco de la antigua Corona de Aragón.
En consecuencia, el Consejo Valenciano de Cultura extiende el siguiente dictamen:
I.- DEFINICIÓN DE LA CORONA DE ARAGÓN Y SU EVOLUCIÓN HISTÓRICA
A.- Introducción
El Reino de Valencia, como institución de derecho político, tiene fundamentalmente dos grandes épocas: la primera se inicia en el año 714 con la creación del reino musulmán en el marco del Califato de Córdoba y finalizó su existencia el 9 de octubre de 1238 con la conquista de la ciudad de Valencia por Don Jaime I, rey de Aragón. El Reino valenciano, en su primera época, adquiere, bajo el reinado de los musulmanes, una autonomía, una autoridad propia y una personalidad tales, en todos los niveles, tanto en el económico como en el cultural, que más bien parece ser Valencia un mundo árabe distinto al de Córdoba. Tuvo el reinado islámico valenciano su siglo de oro y aportó al pensamiento y a la cultura islámica grandes filósofos, poetas, jurisconsultos e historiadores, humanistas y teólogos que amamantaron con sus ideas y pensamientos a las generaciones cultas y estudiosas de Bagdad y Alejandría. La época musulmana, especialmente en su dimensión económico-social, ha influido decisivamente en la estructura y personalidad económica, social y cultural del posterior reino cristiano y ha durado hasta la actualidad. La otra época en que hemos dividido la historia de Valencia, como Reino, es la que se inició con Jaime I a mediados del siglo XIII, hasta su abolición por Felipe V.
B.- La Corona de Aragón
El Reino de Valencia estuvo integrado desde sus orígenes en la Corona de Aragón. El profesor Ubieto lo define así: “Se llama Corona de Aragón al conjunto de hombres y países que estuvieron sometidos a la jurisdicción del monarca que dominaba en Europa, prescindiendo del carácter constitucional de cada territorio, que podía ser un reino (Aragón, Mallorca, Sicilia, Cerdeña, Córcega, Nápoles), un ducado (Atenas y Neopatria), un marquesado (Provenza), un condado (Barcelona, Rosellón, y Cerdeña), o un Señorío (Montpellier)”. (La creación de la Corona de Aragón “Temas Valencianos”, Valencia , 1977, pág. 3).
No es difícil demostrar que cada uno de estos ex-reinos integrados en la Corona de Aragón, tuvo una estructura institucional y una vida política independiente. Cada uno de ellos tenía distintos códigos jurídicos, tanto de carácter privado como público, distintas cortes y gobiernos. Cada uno de ellos tenía, pues, sus propios fueros o leyes, acuñaba su propia moneda y tenía su propio mercado, etc.
La Corona de Aragón comenzó a constituirse en 1137 y finalizó, de manera definitiva, en el siglo XVIII, con motivo de la Guerra de Sucesión española. Felipe V, el primer rey Borbón, venció en la batalla de Almansa (25 de abril de 1707) a los ejércitos partidarios del Archiduque Carlos de Austria, conquistando inmediatamente Valencia (el 8 de mayo) y Zaragoza (el 25 del mismo mes). El 29 de junio de 1707 dictaba un decreto por el que abolía y derogaba los fueros, privilegios, prácticas, costumbres, exenciones y libertades que gozaban los reinos de Aragón y Valencia, sometiéndolos a las leyes de Castilla, y al uso, práctica y forma de gobierno que tenían allí, y a sus tribunales. El final de la Corona de Aragón se consumó el 12 de Septiembre de 1714, cuando Felipe V conquistaba Barcelona, y el 3 de julio de 1715 la ciudad de Palma de Mallorca. A partir de este momento, varios decretos del primer rey Borbón fueron desmontando todas las instituciones de cada uno de los ex-reinos integrantes de la Corona de Aragón y fueron sustituidas por otras a imagen y semejanza de las vigentes, bien en Castilla o en Francia. La Corona de Aragón, como entidad geográfica y como institución política, había dejado de existir.
No es el caso de estudiar ahora la estructura política, social y económica del Reino cristiano valenciano, que fundara el rey Jaime I. Lo que sí interesa es distinguir entre reconquista y repoblación. Dice Ubieto, en la última parte de la introducción al Llibre del Repartiment, reeditada en 1978, que “el lector no profesional debe tener en cuenta que ambos conceptos acostumbran a ir siempre juntos. Pero…, no deben confundirse. La reconquista supone una acción violenta, por la fuerza de las armas, echando a los que tienen el poder. La repoblación es una ocupación pacífica de tierras que generalmente no tienen dueño o que están yermas,
y que, en cualquier caso, siempre suponen el asentamiento en un territorio que anteriormente ya está poblado. La reconquista valenciana, se produjo entre 1232 y 1245; y, por sus características, es irrepetible. La repoblación cristiana se inició en este período y dura hasta hoy, aunque ahora se conoce con el nombre de inmigración”.
II.- ESTRUCTURA POLÍTICA DE LA CORONA DE ARAGÓN
A.- La Corona de Aragón era una unión real
El Reino cristiano de Valencia lo fue desde el año 1238 hasta 1707, tanto política como administrativamente; y a partir de 1833 tan solo fue Reino desde un punto de vista administrativo, pues a partir de esa fecha la división territorial de España será, por obra de Javier de Burgos, según el modelo provincial francés. El Reino de Valencia fue un Estado independiente y soberano en el marco de la Corona de Aragón. El vínculo que unía entre sí a reinos como el Balear, el Valenciano y el Condado de Barcelona, etc., era la Corona. Por eso, desde el punto de vista de la técnica constitucional, la Corona de Aragón era una “unión real”, y, por tanto, no llegó nunca a ser ni una “confederación”, ni menos aún una “federación”. Y, por supuesto, jamás fue una “confederación catalano-aragonesa”, como se atrevió a afirmar, en 1869, Antonio de Borarull de Brocà. Tampoco es cierta la afirmación de J. Reglá (Historia de Cataluña, Madrid, 1978 , páginas 43 y siguientes), de que “la unión entre los diversos reinos integrantes de la Corona de Aragón, fue de tipo personal…”; y la del marqués de Lozoya, quien también incurre en el mismo error que Bofarull. Dice: “El Reino de Aragón, el Principado de Cataluña, el Reino de Valencia y el Reino de Mallorca, constituyen una confederación de Estados” (Véase el mapa de las cuatro comunidades citadas en la página 60 del Tomo Segundo de Historia de España del marqués de Lozoya, Salvat, 1952).
Por todo ello creemos oportuno –para intentar deshacer esos errores históricos– referirnos , aunque sea brevemente, a estas nociones de técnica constitucional.
¿Qué es la “unión personal”? La “unión personal” se verifica por la casual y temporal identidad de la persona física del soberano de dos o más Estados. El hecho de que dos o más Estados tengan, en común, el Jefe de Estado, deriva o bien de una casual coincidencia en la misma persona de las llamadas a ocupar el trono de los diferentes Estados, según el orden de sucesión (por ejemplo, Hannover-Inglaterra, en 1714-1837; Holanda-Luxemburgo, en 1815-1890), por ofrecimiento de la corona por parte de
un Estado al soberano de otro (por ejemplo, Sajonia- Polonia, en 1697-1763), o bien por otros motivos jurídicos (Bélgica-Congo, en 1885-1908).
Los dos o más Estados permanecen jurídicamente independientes y distintos el uno del otro. El oficio de jefe de Estado es también distinto para los dos Estados, siendo tan solo común la persona física, vínculo que se disuelve apenas cesa la causa que lo ha determinado. Esto aconteció con la “unión personal”entre Inglaterra y Hannover, que se disolvió en 1837 con la subida al trono de Inglaterra de la reina Victoria, quien, según la Ley Sálica en vigor en Hannover, no podría reinar en el trono de este último Estado.
a) La “unión real”
La Corona de Aragón constituyó una “unión real”. ¿En qué consiste? La “unión real” existe cuando la identidad de la persona física del monarca no deriva de una causal coincidencia, sino que es querida por los respectivos códigos de dos o más Estados o por un pacto asociativo que puede ser también tácito entre éstos, si bien permaneciendo distintas las coronas de los Estados. A la identidad del monarca, suele acompañar también la identidad de otros órganos jurídicos y de aquellos órganos que coadyuvan al soberano en el despliegue de sus funciones.
Al igual que la “unión personal”, la “unión real” consiste en que en un mismo monarca confluyen dos o más coronas, que permanecen distintas. Pero –según García Pelayo– se diferencian: a) en que la “unión real “, no está provocada por un hecho causal de naturaleza física y personal, sino que descansa sobre un fundamento jurídico establecido de modo deliberado y consciente; b) en que tiene un carácter permanente, asegurado por órdenes concordantes de sucesión a la Corona; y c) en que, algunas veces tienen consecuencias orgánico-jurídicas para cada uno de los Estados.
Según la teoría dominante, y desde el punto de vista jurídico –expone García Pelayo–, sólo las dos primeras notas son esenciales a la “unión real”, la cual, además de portador de la Corona “puede” tener otros órganos comunes; pero tales órganos “no son de naturaleza esencial, sino accesoria”.
Por consiguiente, “en la ‘unión real’, no hay un nuevo Estado, sino dos o más Estados independientes cuya soberanía no se encuentra afectada por el hecho de compartir un mismo monarca.
Cada uno de los órganos, incluida la Corona, son independientes en el marco de cada Estado, y los actos de sus
portadores no afectan al otro Estado. Sin embargo, los ejemplos históricos de la ‘unión real’ se caracterizan por una relativa analogía en lo que se refiere a la política exterior, lo cual suele dar lugar a una serie de órganos comunes, además del monarca, destinados a hacer efectiva esa política común. No se trata, pues, de órganos únicos, sino de órganos que forman parte de cada uno de los Estados”… (Vid. M. García Pelayo, Derecho Constitucional Comparado, Madrid, 1986).
b) La confederación de Estados
La confederación de Estados se concreta en una permanente relación jurídica internacional de varios estados independientes que, sin dar vida al nuevo Estado, se unen, por medio de un “tratado internacional”, para la consecución de fines comunes.
Con la confederación no se crea un superestado, sino sólo una “sociedad internacional de Estados”, que obra mediante un congreso de delegados o una cámara legislativa común e integrada por todos los Estados de la confederación. Tal órgano tiene unos poderes, cuyos actos obligan tan solo a los Estados participantes, y no directamente a los súbditos de los Estados asociados. Sus deliberaciones, para poder obligar a los súbditos, deben convertirse previamente en derecho interno de cada uno de los Estados participantes (a no ser que exista, en los Códigos de los Estados confederados, una norma por la que se establezca la conversión automática de las deliberaciones de la dieta confederal en derecho interno).
No existe un territorio confederal. No hay súbditos o ciudadanos confederales, ni existe una potestad de imperio de la confederación en cuanto tal.
Según S. Scelle, podemos definir la confederación de Estados como una “asociación en la cual los gobernantes de los diversos Estados abandonan una parte más o menos importante de su competencia internacional en manos de los órganos confederales. Los miembros de éstos vienen a acrecer el número del colegio gubernamental internacional”. De esta manera, según nos dice Burdeau, la confederación de Estados es una unidad de carácter internacional, porque los Estados-miembros conservan su independencia. En efecto, continúa diciendo dicho autor, existe una autoridad central (la antigua Dieta de la confederación germánica, por ejemplo), pero sus decisiones deben ser tomadas por unanimidad. La confederación no forma un Estado central distinto de sus miembros. Es por lo que se explica el carácter
esencialmente transitorio de esta forma de asociación. O bien los Estados recuperan su total autonomía, o bien, nos dice Burdeau, si los factores que han determinado a los Estados a asociarse continúan existiendo, ellos se integran en una forma más coherente: el Estado federal.
Los ejemplos recientes de confederación son los siguientes: la Unión francesa –hoy ya fenecida–, surgida en 1946 en sustitución del viejo imperio colonial francés, y la Unión Irlanda-Indonesia de 1949 (Vid. G. Burdeau, Droit constitutionnel et institutions politiques, París, 1979).
c) El Reino de Valencia en la Corona de Aragón
El Reino taifa valenciano, desde la conquista por el rey Jaime I (1213-1276), entró a formar parte de los reinos y condados que constituían la Corona de Aragón que, como fácilmente se puede colegir de lo expuesto anteriormente, no constituía ni una confederación catalano-aragonesa, ni tampoco una federación, sino tan solo una “unión real”. La Corona de Aragón venía configurada “por el sometimiento a la soberanía de un mismo monarca, pero sin alcanzar la fusión de las estructuras políticas de los reinos que se le unían. El concepto que la Monarquía tiene en estos países es un concepto “pactista”, por el cual los súbditos quedan sometidos al poder real, únicamente a cambio de que el rey cumpliera el derecho del país”. Valencia fue un reino separado, que nunca estuvo sujeto a otro reino o condado de los que integraban la Corona de Aragón. Por eso, el rey Jaime I –añade la profesora Cabanes– “no le quería obligar a otras leyes, antes era su voluntad que en todo se gobernase como reino apartado y no unido con éste, y que, cuando era de ello servicio, hacía en él merced a ninguno, pues no era obligado a dar de su reino a ninguna persona si por su voluntad no fuese”. De tal modo, en las tierras de la recién conquistada Valencia, Jaime I de Aragón fundó, entre el 11 de abril y el 21 de mayo de 1239, un nuevo reino, al que fijó unos límites precisos, señalados en sus textos legales, y en los que insistiría al conceder su segundo testamento, por el que deja Valencia a su hijo Pedro –al futuro Pedro III de Aragón y I de Valencia–, consignándolo en la forma siguiente: “…Y dejamos al dicho Pedro, nuestro hijo, todo el reino de Valencia, desde Biar hasta el río de Uldecona, y desde el río Alventosa hasta el mar, y desde Requena, que forma frontera con Castilla, hasta el mar”. (Vid. A. Cabanes, en “Organización autonómica del Reino de Valencia”, Temas valencianos, Valencia, 1978, páginas 3 y ss.).
B.- A modo de Conclusión
La Corona de Aragón no es, pues, susceptible de ser calificada como confederación catalano-aragonesa, ya que, en sus comienzos, el Condado de Barcelona -y no reino, ni principado- fue (por el matrimonio de Ramón Berenguer IV con Petronila, la hija de Ramiro II, el Monje) el que se integró en el Reino de Aragón. Ramiro II cedió a Ramón Berenguer el reino, o sea, la función real y el gobierno pero no el título, ya que Ramiro no abdicó. Conservó el título de rey, que, a su muerte (1154), heredó su hija Petronila. Como es sabido, era costumbre aragonesa vedar el ejercicio de la función real a las mujeres, pero no la transmisión del título real; por ello, haciendo uso de tal derecho, Petronila cedió en vida (1164) el título de rey a su hijo Alfonso II, dos años después de la muerte de su esposo. Los herederos de Ramón Belenguer IV adoptaron los títulos de Rey de Aragón y Conde de Barcelona, con lo cual el último título queda en segundo plano y prácticamente postergado.
En el reino de Alfonso I (II de Aragón, sucesor de Ramón Berenguer), el nombre de condado (no ya el de Cataluña, que no significa nada entre los títulos de los reyes) pasa a segundo lugar, y en los reinados sucesivos cada nuevo reino que se añade a la Corona le hace retroceder un puesto más. Así, Jaime I lo ostentará como cuarto título, ya que era rey de Aragón, de Mallorca y de Valencia y Conde de Barcelona.
Por otro lado, es conveniente recordar, con el Catedrático de Metafísica de la Universidad de Barcelona, D. Francisco Canals Vidal, que, en una conferencia pronunciada en el Club Siglo XXI (Madrid, 1988), decía: “En el año 987 de nuestra era, Catalunya no existía. No tenía ese nombre, no había aparecido aún la lengua catalana, y tan sólo había perdidos al nordeste de la península ibérica, una serie de pequeños condados: Ausona, Gerona, Besalú, Barcelona, que dependían, sin unidad jurídica ni histórica entre sí, del rey de Francia unos, y del conde de Tolosa otros: Urgell, Ribagorza, Pallars… Todos ellos eran producto de las conquistas de los francos a los moros, siendo en principio bien constitutivos de la ‘marca gotia’ y después de la ‘marca hispánica’. Nunca se les denominó ‘marca catalana’ y hasta 1258, fecha del Tratado de Corbell entre Luis de Francia y Jaime de Aragón, subsistió un vasallaje, al menos nominal, entre ellos y Francia”. Y continuaba exponiendo: “Por aquellos tiempos, el Jalifato de Córdoba era la primera potencia de Europa. La capital tenía cientos de miles de habitantes y sus ejércitos llegaban con facilidad hasta los últimos núcleos cristianos. Por ello, el Conde de Barcelona, Borrell II, hijo de Wifredo el Velloso, solicitó una tregua al Jalifato de Córdoba, que le fue
concedida a cambio de la sumisión y la no alianza, en el futuro, con los reyes francos. Pero al aparecer Almanzor, en 985, y atacar la Marca Hispánica, ocupando, saqueando e incendiando el Condado de Barcelona, y a reanudar sus marchas victoriosas por el norte, Borrell II, sintiéndose amenazado, pidió, en vano, auxilio al rey de Francia, Hugo Capeto, pero éste no acudió a socorrerle, y Borrell II se refugió en las montañas de Montserrat con los restos de sus ejércitos, haciendo frente a los sarracenos. En el año 987 se eligió rey de Francia a Hugo Capeto, el cual, habiéndose desintegrado el poderío de Carlomagno y para evitar otro Roncesvalles, el rey francés exigió ciertas garantías a Borrell II para prestarle ayuda. Estas garantías consistían en que Borrell II renovara su vasallaje y acudiera antes de Pascua del año siguiente –988– al norte de los Pirineos. En marzo del mismo año, Borrell II, teniendo miedo, no acudió a la cita negándole homenaje y fidelidad al rey francés. Al no rendirle acto de vasallaje se desvinculó de esa forma de la Corona francesa”.
Jaime I logra, más tarde, que los tres condados de la antigua Marca Hispánica, que aún permanecían separados del Condado de Barcelona, el de Ampurias, el de Urgel y el de Pallars Subirá, se le declarasen vasallos. Jaime I firmó en 1258 con el rey de Francia Luis IX –que más tarde sería San Luis de Francia–, el Tratado de Corbell, por el que el rey francés renunciaba a sus pretensiones feudales, mientras que Jaime I renunciaba al sur de Francia, salvo a su Señorío de Montpellier, ciudad que le vio nacer el 1 de febrero de 1208 de María de Montpellier y Pedro II de Aragón. Así pues, es con Jaime I cuando se puede hablar de Cataluña y no desde Wifredo el Velloso. ¿Cómo podía ser, pues, una confederación catalano-aragonesa, si Cataluña era un feudo francés, precisamente en la época de mayor auge de la Corona de Aragón?
A modo de conclusión, la Corona de Aragón venía configurada, pues, por la sumisión a la soberanía de un mismo monarca, pero sin alcanzar la fusión de las estructuras políticas de los reinos que se le unían. El concepto que de la Monarquía se tiene en estos países es un concepto “pactista”, por el cual los súbditos quedan sometidos al poder real, únicamente a cambio de que el rey cumpliera el derecho del país respectivo.
De tal manera es cierto lo que venimos afirmando de que el vínculo entre los diversos reinos, condados y señoríos era la Corona –y, por tanto que la Corona de Aragón era una “unión real” (y no una confederación catalano-argonesa)– que la propia fórmula que el Rey Jaime I utiliza en sus documentos, desde el 28 de septiembre de 1238, bien lo refleja. Dice así: “Nos Jaime, por la gracia de Dios, rey de Aragón, de Valencia, de Mallorca, conde de Barcelona y señor de Montpellier…”.
III. EL PRINCIPADO DE GERONA
Historia reciente
El día 15 de marzo de 1977, el Rey don Juan Carlos I aceptó el título de príncipe de Gerona para su hijo Felipe.
El rey don Juan Carlos I, al aceptar el título de príncipe de Gerona para su hijo, nuevamente renovaba una tradición secular en el marco de la Corona de Aragón. En efecto, el hijo y heredero del trono, don Felipe, era –desde un punto de vista legal– ya (desde el 22 de enero de 1977, fecha en que se publicó en el “Boletín Oficial del Estado” un Real Decreto del 21 de enero de 1977) titular del principado de Gerona. El Real Decreto citado indicaba que “de acuerdo con la tradición española sobre títulos y denominaciones que corresponden al heredero de la Corona” don Felipe asumía los títulos vinculados históricamente al sucesor en el trono. Interesa subrayar que la fecha del 22 de enero de 1977 es la fecha –legalmente– de concesión de los títulos al heredero, por lo que cualquier noticia acerca de presuntas “concesiones” posteriores resultaba y resulta irrelevante.
IV. EL PRINCIPADO DE GERONA EN EL MARCO DE LA CORONA DE ARAGÓN
A.- Datos históricos
El principado de Gerona es el título propio de los herederos de la Corona de Aragón, que, como se indicó, comprendía, entre otros, los territorios de Aragón, Mallorca, Valencia, el condado de Barcelona, etc. La titulación completa, en el siglo XV, de los monarcas aragoneses era la siguiente: “Reyes de Aragón, de Sicilia, de Valencia, de las Mallorcas, Conde de Cataluña, de Córcega, del Rosellón y de la Cerdeña, marqueses de Cristán y de Gozianos”.

Fue precisamente, en el año 1351, el rey Pedro IV de Aragón y II de Valencia (1336-1387), Pedro el Ceremonioso –y Pedro III, décimotercer Conde de Barcelona–, quien designó, por un Real Privilegio, fechado en Perpiñán el 16 de febrero del mismo año, duque de Gerona a su hijo el futuro el Juan I de Aragón y de Valencia (1387-1396), a semejanza de los usos del reino de Francia, en donde el primogénito de los monarcas ostentaba el título de duque de Normandía. (Del citado Real Privilegio 

jueves, 29 de noviembre de 2012

HISTORIA D´UN DESTARIFO: DE CORONA D´ARAGO, A REGNE DE CATALUNYA (i IV)



 Autor: Agusti Galbis

Hui anem a pegar unes pinzellades, que demostren, que la pretesa “Confederacio catalanoaragonesa”, no fon mes que una fusio dels comtats de Ramon Berenguer IV dins del Regne d´Arago”

En l´articul II, hem vist com en 1137, “Ranimirus Dei gratia rex Aragonensis”, es reunix en “Raymunde Barchinonensium comes”. Acorden que Ramon Berenguer es case en Peronella, la filla d´un any de Ramir. Ramir li diu a Ramon Berenguer que ell, Ramir, serà “…rei, senyor i pare en el regne d´Arago i en tots els teus contats mentres a mi em plaga”. En 1152, Peronella, reina d´Arago, previament al part, dona al seu fill “nasciturus”, qui seria Alfons II d´Arago tot el regne d´Aragó i si moria, li´l donava al seu marit Ramon Berenguer: “…ego Peronella, regina aragonensis jacens et in partu…dono et firmiter laudo infanti meo qui est ex utero…totum regnum aragonense cum omnibus comitatibus”. Pero el fill no va morir i Ramon Berenguer faltà primer. El 18 de juny de 1164, Petronilla, Dei gratia aragonensis regina et Barchinonensis comitissa, muller del difunt Ramon Berenguer IV, “uxor que fui venerabilis Raimundi Berengarii, comitis barchinonensis et principis aragonensis…”, dona al seu fill Alfons II d´Aragó, les possessions i pertinences “que ad prephatum regnum Aragonum pertinet, et quocumque modo pertinere debet”.

De lo expost es desprenen varies coses. En primer lloc, no s´acaba d´entendre el per qué en les llistes del reis dels catalans no apareix Ramir, que va mantindre el seu titul de rei sobre els  comtats de Ramon Berenguer. Tampoc no s´explica, la rao per la qual des de que faltà Ramon Berenguer en 1162 fins a que en 1173 començà la regencia d´Alfons II d´Arago, en les llistes de comtes de Barcelona no es veu a “Petronilla… Barchinonensis comitissa. I continuem sense vore “Catalunya” per molt que furguem. Tambe seria interessant estudiar com del titul de Ramon Berenguer “principis aragonensis”, es dir princep dels aragonesos, passa al “Principat de Catalunya”

Alfons II, es casà en Sancha de Castella i naixque Pere II d´Arago, qui es casà en Maria de Montpeller naixquent de l´unio Jaume I. Ramon Berenguer IV era fill de Ramón Berenguer III i de Dolça I de Provença. Net per linea paterna de Ramon Berenguer II i de Mafalda de Apulia-Calabria. A la mescolança de sanc del comtat de Barcelona i de Apulia-Calabria, en sanc provençal, aragonesa, castellana i de Montpeller, els catalans diuen “dinastía catalana”. I es que per lo vist la chicoteta part de sanc barcelonesa fea mes milacres que la sanc de Sant Pantaleo. ¿Acas els reis de la corona d´Arago no serien conscients dels seus origens i sabrien que aixo de la “dinastía catalana” no es mes que una guilindaina? ¿Que Jaume I era català? Es per a baquejar-se de riure´s. 

El 1177, el rei Alfons II d´Aragó, firmà en el rei Alfons VIII de Castella, en Conca, un tractat d´amistat i ajuda mutua. Llegim: “…ego Alfonsus rex Castelle, et ego Ildefonsus rex Aragonis…” Suscriu “Ego Ildefonsus, Dei gracia rex Aragonum, tactis sacrosantis evangeliis…”. En 1179, es repartixen les conquistes futures “inter se terram Ispaniae”. Llegim: “…predictus Aldefonsus rex Castelle, iam dicto Ildefonso regi aragonensium, et succesoribus suis…” Identica formula trobem en el tractat d´Agreda “rex Castelle Aldefonsus, nec rex Aragonum Ildefonsus”. Eixint d´Espanya en document referent a  pax inter consules Pisanorum et consules Grasse llegim: “Promittimus etiam quod si presciverimus regem Aragon (um) vel comitem Provintie... si tot fuerunt, quas rex Aragonensis Pisanis auferri fecit” I vegem que ni en Espanya ni fora d´ella llegim res de la fantasmagorica “confederacio”. El rei dels catalans es el rei d´Arago i punt.

Es demostra, que la denominacio absolutament predominant, despres de l´acort entre Ramon Berenguer i Ramir, fon “Regne d´Arago”. I d´aixo es deduix, que mes que una unio o una “Confederacio”, fon una fusio dels comtats de Ramon Berenguer dins d´Arago. Recordem que Ramon Muntaner, en la seua Cronica (1325-29) nos conta, que els catalans, anaven a la batalla cridant ¡Arago, Arago! Vejam-ho: “E així, ab la gracia de Deu, e ab gran brogit de trompes, e ab tabals, e ab dolçaines, e de cembres e d'altres estruments, e de cavallers salvatges, qui cridaven tots Arago, Arago...”

I previa i simultaneament a “Corona d´Arago”, s´utilisaren unes atres expressions. Anem a vore-ho: En la cronica de Ramon Muntaner (1325-29), llegim que “aquest libre asenyaladament se fa a honor de Deus, de la sua beneyta mare e del casal Darago. El cap XX du per titul: “…e quanta major gracia sia esser sotmesos al casal de Arago que a qualsevol altre senyor”. De 1392 es la carta manuscrita d´Eximenis a l'Infant Martí. Li diu: “…car u(ost)ro be gl(or)ia es d(e) tota la nacio / e dela casa darago sp(eci)alme(n)t” . En la p.285 de “La Corona de Aragón y Granada: Historia de las relaciones entre ambos Reinos” de Andrés Giménez Soler llegim: “... coses que enten que serien profit de la casa darago e de la casa de Granada”. En 1399, el rei Marti dia que “lo dit monsenyer sant Jordi es cap, patro e intercesor de la casada d´Arago (del Tirant al Quijote: La imagen….)

Mai es deixà d´utilisar l´expressio “Arago”, per a referir-se al conjunt hispanic. En les corts de Barcelona de 1283, llegim: “…cum nos Petrus, Dei gracia Aragonum et Sicilie rex, predecessorum nostrorum sequentes vestigia…mandaverimus catalanis in civitate Barchinone generalem curiam celebrandam…”. Es dir, Pere III d´Arago, devia considerar als catalans dins de “Aragonum”, a no ser que estigueren en “Sicilie”. En les corts de Girona i Barcelona de 1358 llegim que: “Attendentes et considerantes quod Serenissimus princeps et dominus, dominus Rex Aragonum disposuit celebrare curias vicesima quinta die presentis mensis augusti in civitate Barchinone…”

Crec haver demostrat, que la pretesa “confederacio” no es mes que un invent que preten dissimular la frustracio dels catalans de que l´historia no fon com els haguera agradat que fora. Com els catalans no tenen arguments, nomes els queda lo que digue Joaquim Xicoy i Bassegoda, que “explicà” que la denominació de “Corona catalano-aragonesa se ha generalizado en los últimos decenios entre los historiadores catalanes de mayor solvencia científica”. ¡I s´ha acabat! ¿No vos sona a lo mateix que diuen respecte de la llengua valenciana, quan “argumenten” allo de que “ totes les universitats del mon…”. Es la unica eixida, quan no se sap que dir.

De febrer de 1990, data el “Dictamen sobre el título de Príncipe de Gerona”, del Consell Valencià de Cultura.  En el dictamen consta ben clar que La Corona de Aragón no es, pues, susceptible de ser calificada como confederación catalano-aragonesa…”. En l´articul que em publicà Valencia Hui, el 27 d´octubre de 2007, vaig denunciar que en la pagina web de les Corts ¿Valencianes?, podiem llegir que “No és una casualitat que l'origen de les Corts fóra coetani a l'origen mateix del regne de València, com a estat autònom dins de la confederació catalano-aragonesa A dia de hui, seguim igual. La burla continua i les Corts Valencianes seguixen afirmant que el Regne de Valencia formà part de la “confederacio catalano-aragonesa”. I yo em pregunte: A banda de la mentira historica, a banda de la burla al poble valencià, ¿Poden les Corts passar-se baix cama el contingut d´un Dictamen del Consell Valencia de Cultura? ¿Manen els enemics en el cor de la representativitat del Poble Valencià? I, si aixo s´atrevixen a dir-ho en la pagina oficial de les Corts Valencianes, ¿que estaran ensenyant als chiquets i jovens valencians?

sábado, 27 de octubre de 2012

HISTORIA D´UN DESTARIFO: DE CORONA D´ARAGO, A REGNE DE CATALUNYA (II)




Autor: Agusti Galbis 

La cerimonia per a alimentar l´egocentrisme català, burlant-se de l´Historia, començà en 1856, quan Próspero de Bofarull y Mascaró, per conte de parlar de la Monarquia de la corona d´Arago, parlà de “la agregación de aquellos estados a la monarquía catalano-aragonesa…” (“Colección de documentos inéditos del archivo general de la corona de Aragón” p.VI). En 1869 Antonio Bofarull y de Brocá, en “Estudios, sistema gramatical y crestomatía de la lengua catalana”, es el primer que nomena “…la confederación llamada Corona de Aragón…”. I aixo deu ser tan “cientific”, com quan el mateix autor, en el mateix llibre, cita “la poderosa nacionalidad catalano-aragonesa. ¿Sera que tambe es “cientific” que Catalunya i Aragó son la mateixa nacionalitat?

I a partir d´eixos destrellatats conceptes, el parlar de “Corona d´Arago”, ha deixat de ser “modern” i “cientific”, donant pas al gran descobriment de lo que mai va existir: la “Confederacio catalano-aragonesa”. La incansable repeticio de l´expressio per un considerable cor de mones, nomes es explicable, per la por a no tocar el titul de “cientific”, otorgat pels quatre de la porquereta que es creuen els amos del corral.

Menendez Pidal escrigué: “…así no extrañará ver del lado fanático un Catecismo Catalanista apoyando el citado artículo de Manresa con la afirmación histórica de que el catalán tuvo antiguamente más importancia histórica que el castellano, pues “en catalán se dirigían a las Cortes de la Confederación catalana-aragonesa (y perdone el Reino Aragonés este largo mote novísimo)”. (Vore “Antoni M. Alcover: dialectòleg, gramàtic, polemista” de Maria Pilar Perea.).

Guillermo Pérez, catedratic d´Historia Moderna, va escriure fa poc: “Decir que la Corona de Aragón fue una es un eufemismo, y además es falso…Aragón nunca se unió en confederación con nadie…La Corona de Aragón nunca fue una

Perque la realitat es, que la “Corona d´Aragó”, fon una “unió real” o monarquia composta (composite monarchy), que consistix en un aglomerat de territoris i subdits, en lleis i equilibris interns desiguals. La monarquia i les seues decisions respecte del conjunt, son l´unic element comu. Es permanent pel seu caracter succesori.

I a continuacio, anem a estudiar el per qué, parlar de “confederacio catalanoaragonesa”, es un destarifo.

Sabem, que distints territoris, en organismes propis i distints d´autogovern y en relació d´igualtat, poden confederar-se lliurement de forma transitoria, per a conseguir uns objectius determinats (normalment una politica internacional conjunta). Si els objectius inicials de la confederacio s´amplien, o deixen de ser transitoris, una confederacio d´estats pot acabar convertint-se en un “estat confederat”. Per tant, parlar de “confederacio” exigix tant una igualtat inicial entre els confederats com un dret d´abandonar-la, en relacio al concepte de transitorietat.

Si anem als inicis de la Corona d´Arago, sabem, que en 1137, “Ranimirus Dei gratia rex Aragonensis”, es reunix en “Raymunde Barchinonensium comes”. El rei Ranimirus posà les condicions de l´acort, en el qual es llig:  “...et ego rex Ranimirus sim rex, dominus, et pater, in praephato regno [Aragó] et in totis comitatibus tuis dunc mihi placuerit”. Es dir “I yo rei Ramir, siga rei, senyor i pare en el regne d´Arago i en tots els teus contats mentres a mi em plaga”. (p.588 de  Memorias de la Real Academia de la historia  1.799). ¿Son estos els termens d´una unio entre iguals? No podem oblidar, les relacions que s´establirien en la baixa edat mija entre un rei i un comte. En el “Código Alfonsino” en la “Ley II, Título 1º” llegim: “E conde tanto quiere dezir como compañero que acompaña cotidianamente al emperador o al rey, faziendole servicio señalado…” ¿Era entre iguals un pacte  entre un rei i un “acompanyant de reis”? Es evident que no es donà la condicio d´igualtat entre les parts, indispensable per a poder parlar de “confederacio”. Mes que una unio, fon una absorcio, per la qual, els comtats de Ramon Berenguer, passaren a formar part del Regne d´Arago.

Si estudiem la “Corona d´Arago”, en relacio a la la transitorietat i el dret a abandonar-la que caracterisa una “Confederacio”, s´aplega al mes gran dels ridiculs. La monarquia es per definicio hereditaria i oposta a la transitorietat. Les decisions d´agregar o separar territoris de la Corona eren decisions reals, per molt que protestaren els representants dels distints territoris. I la prova de la falta de llibertat dels territoris per a “confederar-se” en qui vullgueren, abandonant la pressunta “confederacio”, es que els catalans, en distints moments historics, volgueren canviar el rei llegitim, duent-los al solc, a la força, si era necessari.

Pero, el terme “Confederacio catalanoaragonesa”, amaga mes perversions. Conduix a pensar en unicament dos comunitats: Catalunya i Aragó. ¿Que passa en els valencians? ¿No va formar part el Regne de Mallorca de la Corona d´Aragó? ¿I Napols i Sicilia? Aleguen que varen ser les comunitats fundadores. I es una atra mentira. Catalunya no va fundar res. El Regne de Valencia fon incorporat a la Corona d´Arago, prou mes pronte que el comtat d´Urgell, (1314), el d´Empuries (1325) i el de Pallars-Sobirà (1491). I en l´any 1137, el comtat de Rosello no s´havia unit al de Barcelona (1172), com tampoc no ho havia fet el de Pallars-Jussà (1192) ¿Eren Urgell, Empuries, Pallars…Catalunya? ¿Son Catalunya? I es que, lo que entrà a formar part del Regne d´Arago en 1137, no fon Catalunya, foren els comtats de Ramon Berenguer, es dir Barcelona.

Per ultim, el complex dels catalans, junt als seus aires de superioritat els fa posar-se els primers en el malnom inventat. ¿Per que “Confederacio catalano-aragonesa” i no “Confederacio arago-catalana”. Els catalans es reserven ¡com no! la preminencia. I dita preminencia es falsa, es mire com es mire. Datada en Valencia en 1353 es la “Ordinacio feta per lo molt alt e molt excellent princep e senyor lo senyor en Pere terç rey dArago de la manera com los reys dArago se faran consegrar e ells mateys se coronaran”. Llegim: “On com los reys Darago sien estrets de reebre lo dit sant sagrament de unccio en la ciutat de Ceragoça lo qual regne es titol e nom nostre principal: covinent cosa es e rahonable que axi mateix en aquella los reys Darago reeben la corona…axi com veem quels emperadors prenen en Roma la principal corona la qual es cap de lur imperi” ¿Es pot explicar mes clarament la preminencia d´Arago?

Sabem que els reis, relataven els seus tituls per orde d´importancia. El rei “Pere terç”, ho fa aixina: “rey Darago, de Valencia, de Mallorca, de Sardenya et de Corcega et conte de Barchinona de Rosello et de Cerdanya” ¿A on esta Catalunya que no la veig?

Ya en 1968, Ferran Soldevila, en la p.1036 de “Història dels catalans” tirava en cara a Jaume I que “El seu gran error polític fou no haver constituït, amb les terres per ell integrades, un regne de Catalunya. Pensava que havia d´haver-ho fet, una volta subscrit el tractat de Corbeil en el rei de França. El complex historic, allo que “havia d´haver segut”, pero no fon, es lo que transtorna ad alguns catalans. En la “Memoria 2006”, de “Òmnium: Llengua, Cultura, País” (abril 2007), llegim: “Al vespre, a la seu del Memorial, es va inaugurar l´exposició ¿No es aço la mostra d´un trastorn?

Si la definicio d´“Historia” es la “Narracio i exposicio dels succeits passats i dignes de memoria”, per al catalanisme “Historia” es la “Narracio manipulada dels succeits passats, adaptant-los ad aquells que haurien d´haver passat, partint del prejuï de que Catalunya es una unitat de desti en lo universal des d´abans que catalans y Catalunya existiren”. I en eixe joc catalaniste, els valencians ni existiem ni existim. ¿Anem a consentir-ho?

sábado, 22 de septiembre de 2012

HISTORIA D´UN DESTARIFO: DE CORONA D´ARAGO, A REGNE DE CATALUNYA (I)



 Autor: Agusti Galbis

L´absencia de llimits de l´egocentrisme catalaniste, fa que, erigits en el melic del mon, s´autoconcedixquen la potestat d´inventar-se el passat historic, encara que tinguen que anar a calbots en els fets reals. Com vorem, s´atrevixen en tot, sense deixar rama verda. I lo mes penos es vore als acatalanats valencians fet-los el caldo gros.

Entrem en faena. Sabem que la denominacio “Corona d´Arago”, es el nom historic que es va consolidar, per a nomenar a un conjunt canviant de pobles, que per diverses raons compartien monarca, cada u dels quals, contava en institucions d´autogovern i lleis propies. Valencians i catalans, entre atres, formarem part de la Corona d´Arago.

Pero el nom historic de “Corona d´Arago”, no els fa gens de gracia als catalans. El nom deixa erm el seu ego. ¿Com pot ser que en el nom del conjunt no aparega Catalunya? ¿Perque “Corona d´Arago” i no “Corona de Catalunya”?

Joan Corominas, en la p 27 de “El que s'ha de saber de la llengua catalana”, escriu: “Aquestes terres pertanyien a l'anomenada Corona d'Aragó (de fet s'hauria hagut de dir Corona de Catalunya, país dominant en la Confederació i identificat amb aquesta en terres estrangeres)”. Comprovem com, amollant la mentira de que en terres estrangeres, la Corona d´Arago, era identificada en Catalunya, Corominas, deixa constancia de la confabulacio del passat en contra dels catalans. I ¿qué fer si la Historia real no els agrada? ¡Se n´inventen una atra i es queden mes amples que un palloc! Vegem que, com escampar lo de “Corona de Catalunya”, podria ser perillos, per que mes d´un aniria a bacs de riure´s, s´introduix sutilment una atra mentira ya mes estesa: la famosa “Confederació”.

Anem a vore, com una de les estrategies del catalanisme, per a evitar el nom historic, es intentar el seu descredit. I tornem a trobar-nos en el nostre “il.l.lustrissim” Ferrando, que en el seu llibre “Consciència idiomàtica i nacional dels valencians” diu: “L'expressió “Corona d'Aragó” només es generalitzà a partir del segle XVI. Abans fou utilitzada molt esporàdicamént a Valéncia i Mallorca, i molt rares vegades a Catalunya”. Anem a demostrar, que eixa afirmacio, no es mes que un atra, de la tira de falsetats i mentires que componen el llibre citat. Anem a vore, com ya en el s.XIII, s´usa l´expressio “Corona d´Arago”, sent les cites del s XV, innumerables.

Del sigle XIII, les trobem en l´articul“Fuero de adscripción por Jaime II de las villas de Orihuela y Alicante a la corona de Aragón” de Juan Manuel del Estal. L´any 1296, Jaume II es compromet, a no separar mai Alacant de la seua Corona: “...a Corona regni Aragonie et a dominio nostro”. Del mateix any, es la provisio per a Oriola: “De non separanda villa d'Oriola a Corona Aragonum

Corresponents al sigle XIV, en l´“Arxiu virtual Jaume I”, trobem, de l´any 1310, un  document paregut als anteriors, respecte de Vila-real: “…quod dictus locus sive popula Villeregalis, sit semper de corona Aragonum,…non possit a dicta corona Aragonum aliquatenus separari” De 1380 i “dados para los catalanes en Grecia”, segons la “Colectánea paleográfica de la Corona de Aragón” son els “Capitols d´Atenes”. El text consta en “Los navarros en Grecia y el Ducado catalán de Atenas en la época de su invasión”, de Rubió i Lluch. En la p.243 llegim: “…sacra reyal magestat de la sacra corona daragó que li placia a la sua reyal magestat que al dit Notari dimitri rendi…”. Tambe trobem l´expressio sacra sancta Corona d´Arago. Com vegem, no es que els catalans no parlaren de la corona d´Arago, ¡la feen sacro-santa!

I del XV, aportem eixemples catalans: Pel llibre “Colección de documentos inéditos del archivo de la Corona de Aragón”, sabem que a 19 de juny de 1411, “lo parlament general del principat de Catalunya”, escriu al rei de Castella, “sobre lo fet de la successio dels regnes e terres de la corona reyal Darago. El 23 de Febrer de 1412, “Lo parlament general del principat de Catalunya” escriu “Al reverend pare en Christ mossen lo bisbe de Sogorb”, parlant de “lo pretes dret del dit don Frederich en la succesio dels regnes e terres de la dita real corona Darago. Los “diputats del General e consell representants lo Principat de Cathalunya”, escriuen el 25 de Febrer de 1461: “Nosaltres e nostre consell aquest Principat representants inseguints e imitants los vestigis dels predecessors nostres qui res pertinent a la fidelitat de la real corona Darago…”. A 8 de juliol de 1462, els “deputats del General del Principat de Cathalunya”, escriuen: “…e procurar bona unitat e repos en aquest Principat a lahor de Nostre senyor Deu servey de la real corona Darago En el llibre “Levantamiento y guerra de Cataluña en tiempo de don Juan II” llegim que l´onze de juny de 1462, “los consols e concell general de la vila de Guissona”, escriuen a “los diputats del General e consell lur representants lo principat de Catalunya, parlant de “La constant fiducia e innata fidelitat dels cathalans la qual ab los ilustrissims senyors Reys Darago…”, aixina com de “los innumerables serveys que lo Principat en ampliacio de la reyal corona Darago…”

Eixemples valencians del XV, ne trobem a manta, fullejant el llibre Epistolari de la Valencia medieval i el “Llibre de memories”:  “…Realmes e terres de la Corona de Arago, puix lo Senyor Rey En Marti era pasat de la present vida en laltra”, “…drets de justicia que la Corona Darago havia del dit Realme de Sicilia”, “…lo qual lo General Parlament dels Regnes e terres de la Corona Darago…”, “…mossen sent Vicent, patro singular de la ciutat de Valencia, e a exaltacio de la precellent Reyal Corona Darago…” “…bo e necesari servar fealtat e guardar la ciutat a la Corona Real de Arago…”, “… exalçament de la gloriosa corona de Aragó… unit tot, empero, a la fidelitat de la real corona de Aragó.”

Hem comentat, que l´intencio del catalanisme intentant el descredit de l´expressio “Corona d´Arago”, no preten mes que justificar, la seua substitucio per la ahistorica e interessada “Confederacio Catalano-Aragonesa”, de la qual parlarem mes extensament.

I per a acabar per hui, denuncie per segon volta, que en la pagina web de les Corts valencianes, entrant en “Coneix les Corts”,  s´accedix a “Passeig per la història”. Ahi es  parla d´un “regne de València…dins de la confederació catalano-aragonesa”. Vegem que, els qui haurien d´actuar com a representants del poble valencià, es venen a lo mes cerril del catalanisme (ni Ferrando s´atrevix a gastar l´expressio en el seu llibre, parlant nomes d´“una "federació" de quatre entitats jurídiques sobiranes -Aragó, València, Mallorca i Catalunya”). I es que el sentiment valencianiste dels irresponsables que manen actualment, es mes fals, que l´existencia historica de la dita “confederacio”. Es de supondre que, algun dia, les urnes els faran pagar tot el mal que fan i deixen fer. 

jueves, 28 de junio de 2012

A LOS 600 AÑOS DEL COMPROMISO DE CASPE



Autor: Miquel Carbonell Roig
Junio de 2012

Los pasados  9 y 10 de junio en el V encuentro de las Entidades de la Antigua Corona de Aragón C.E.A.C.A. “Los tres Reinos”, nos juntamos en Caspe, para  rememorar el Compromiso  que hace 600 años se acordó en dicha población, manifestar nuestra voluntad de seguir manteniendo nuestras peculiaridades propias de autoctonía, diferenciabilidad  e independencia, en las comunidades de Aragón, Mallorca y Valencia que aquel entonces eran  reinos independientes unos de otros con Fueros propios, Cortes y Parlamentos al igual que el condado de Barcelona con sus Usages y Costumbres.
En la Corona de Aragón, conformada por los reinos de Aragón, Mallorca y Valencia, condados como el de Barcelona, algunos ducados, señoríos; en fin, a montón de territorios; al morir sin descendencia el rey Martín el Humano, se quedaron sin rey, produciéndose “el Interregno”, que es el espacio de tiempo en que los reyes-estados o territorios dependientes de la Corona, no tenían soberano.
El Compromiso fue la determinación jurídica de a quién de los distintos aspirantes a la Corona, le correspondía el derecho de herencia de los distintos reinos y territorios que la conformaban.
Situándonos de nuevo en la actualidad, nada más llegar a Caspe, nos incorporamos de lleno a la conferencia que sobre “La formación de Aragón a través de sus lenguas”  estaba impartiendo el Presidente de Amigos de Tamarite y Vicepresidente de FACAO.
A continuación se inauguró oficialmente el Encuentro por las autoridades y seguidamente, todos juntos, celebramos la comida de hermandad.
Por la tarde, después de la elaboración de conclusiones por los representantes de las entidades allí reunidas, y escuchar la disertación de nuestro Josue Ferrer sobre: presentación de webs, participamos de la mesa redonda de debate sobre “La antigua Corona de Aragón, lenguas e identidades”.
Dignas de reseñar fueron la decididas e innovadoras posturas, tanto por los ponentes aragoneses como de los baleares, de conseguir: en primer lugar, el reconocimiento oficial en sus respectivos estatutos, de sus lenguas: aragonesa y baleáricas (mallorquín, menorquín e ibicenco) y en segunda lugar, el de defender la incorporación a la escritura de sus respectivas lenguas, de las hablas autóctonas conservadas y enseñadas por sus padres y pueblos correspondientes, en contra de ese catalán inventado que pretenden imponerles tanto desde los poderes políticos y facticos del pancatalanismo, como por los políticos de sus respectivas autonomías.
De los once ponentes, sin menospreciar a ninguno de ellos, quisiera resaltar: Primero, al investigador mallorquín Mikel Garau, que nos contó como creó la “Academia de Sa Llengo Balea” y como ha conseguido introducir en los congresos internacionales de romanística, la incorporación de la lengua balear.
En segundo lugar, a nuestro investigador Pep Guillén, que aconsejó a  los presentes que no se fiaran de los políticos y menos de los del PP., a los que tanto los aragoneses como a los baleáricos les habían prometido la recuperación de sus lenguas,  comentándoles lo que nos pasó a los valencianos, que a pesar de las multitudinarias manifestaciones realizadas por el pueblo valenciano a lo largo de los tiempos, los políticos en general y los del PP. en particular, nos han traicionado siempre, engañándonos con la creación  de esa Academia de una lengua sin nombre, que pactó Zaplana con Pujolini para institucionalizar el catalán bajo el nombre de valenciano.
Por último, a nuestra catedrática y filóloga Teresa Puerto, que en maravillosa conferencia en power  point, nos contó como en los congresos internacionales en los que participa, tiró por tierra los falsos argumentos del pancatalanismo respecto a la lengua valenciana. Aprovechando que estábamos en Caspe proyectó la reproducción de una parte del acta sobre el Compromiso, conservada en el obispado de Segorbe, en la que se constataba que estaba hecha en lengua valenciana y ¡como los de siempre!, habían  intentado pasar por alto o suprimir lo de lengua valenciana, como han venido haciendo a lo largo de los tiempos en multitud de documentos.
El sábado se remató presentando el I Corrector Ortográfico del Aragonés Oriental.
Al  día siguiente domingo, después de la visita guiada a la Colegiata de Santa María del siglo XII donde se firmó el compromiso y existe la reliquia de la Cruz de Jesucristo, vimos la ermita, el barrio medieval  judío y finalmente escuchamos la conferencia que sobre el Compromiso nos dio el paleógrafo José M. Arcal. Este se limitó a comentar lo transcrito en las actas, que de momento no había visto en ningún libro que habla sobre el tema y es el hecho, de que las actas fueron firmadas y escritas tanto  por parte de los compromisarios catalanes como de los valencianos  en lengua valenciana y por parte de los compromisarios aragoneses en aragonés, lo que demuestra que en aquel entonces, las únicas lenguas oficiales reconocidas en la Corona de Aragón y por tanto en el mundo civilizado, eran  aquellas en las que se habían escrito y firmado las actas, o sea: el valenciano y el aragonés y por tanto, el catalán no tenía la importancia jurídica, política ni cultural, que pretende hoy en día, pasados 600 años, el nazi-onalismo pancatalanista.
Ha sido bonito apreciar en la semblanza de nuestras respectivas lenguas, las diferencias existentes y es que el espacio del tiempo, la distancia entre los lugares y la falta de intercomunicación, nos  ha llevado a cada una de estas comunidades, a mostrar nuestras diferencias, nuestras características; en fin, nuestra cultura y nuestra forma de representarla en nuestras respectivas lenguas, que siendo hermanas, son diferentes.