lunes, 24 de agosto de 2009

LA LEPRA CATALANISTA

Inicio hoy la transcripción de una serie de artículos que el insigne escritor valenciano D. Vicente Blasco Ibañez, publicó en el diario El Pueblo de su dirección y, creo, que de su propiedad.
Son muy substanciosos, tanto los artículos que se refieren al catalanismo político, ya imperante en aquel principio de siglo XIX, como los que también hacen mención a la monarquía en aquellos años. Blasco Ibañez no sentía ninguna simpatía ni por el catalanismo ni por la monarquía. Como buen escritor, tenía una gran imaginación no carente de verosimilitud y, por supuesto, sabía perfectamente con quien se la jugaba. Este artículo aclara muy mucho su opinión negativa sobre la política catalana y su visión de futuro que, en muchos aspectos, el devenir de los años han confirmado, tanto lo que se refiere a las consecuencias generales para España como las particulares del Reino de Valencia.
Espero que puedan gozar con su lectura.

EL PUEBLO. DIARIO REPUBLICANO DE VALENCIA
Jueves, 13 de junio de 1.907
La lepra catalanista

El periódico es donde se esconden todos los cobardes irresponsables, injuriadores de la mujer y sicalípticos para el hombre, publicó ayer una defensa de los catalanistas, de los enemigos de la agricultura valenciana, de la burguesía separatista barcelonesa, frailuna, vetusta, partidaria de la independencia del famoso Principado, piojoso y sanguinario, que dejó marcadas en la historia las huellas de una ferocidad fenicia, bárbara, horripilante.

Un castrado, un jovenzuelo esteta que presume de ácrata por la longitud de los cabellos y la dislocación de sus sesos, afirma sentenciosamente, asnalmente, que los catalanistas vendrán y que los republicanos correremos ante el formidable poder de las cuatro barras y la furia del puntapié sorianista. Y los que semejantes risibles bellaquerías escriben se llaman valencianos, defensores de los intereses de la ciudad, de su grandeza y de su porvenir.

Esos imbéciles son los que desde hace cuatro años amparan toda abyección y cometen toda infamia e intentan toda injuria y emplean toda arma, por villana y rufianesca que sea con tal de que hiera al enemigo, sin respetar lo mas venerando y augusto del hogar. ¡Buenos defensores se ha dado en Valencia el catalanismo! ¡Increíble parece que un periódico como La Publicidad de Barcelona, se haya cruzado de brazos en este asunto de la expedición catalanista a Valencia y no haya advertido cariñosamente lo innecesario de esa cruzada que puede proporcionar un día de luto a la ciudad! ¡Increíble parece que los ultrajados y escarnecidos de manera tan baja y miserable por un histrión imbecil, con alma de borracho, se amparen de él servilmente deshonrando una causa con solo entregar su defensa a quien con honras de mujer hizo pingajos para su estandarte! ¡En este país hay eclipse de... pantalones!.
Valencia toda está orientada ya, conoce profundamente que clase de patriotismo es el que exhibe Soriano, que en estos del amor a Valencia, imita sencillamente a los chulos de lupanar, que aman a la dueña por lo que les dan.

Los adoradores de Soriano, y suponemos que el mismo Soriano a la cabeza (porque si para ese día no viene será un villano cobarde) son los que nos traen a los catalanistas, a los héroes de la nueva reconquista, a los descubridores de esta umbría selva, paraje de emplumados y bronceados indios que no han sabido libertarse e impretan el favor del Principado para su manumisión.

¡Que estupendo! Valencia, que puede ser la escuela, el templo de las libertades españolas, en donde tantos años hace que el régimen, del que no abominan los catalanistas, se ha quedado sin representación parlamentaria y casi sin representación municipal, en unAyuntamiento compuesto por 49 concejales; Valencia que reorganizó quizás, o reanimó, cuando menos, el republicanismo de toda España, y desde hace quince años, trabaja con febril actividad por su porvenir, por su prosperidad, divorciada de las instituciones, revolucionaria, dentro y fuera de la capital, transformada con asombro de las clases conservadoras, a las que hemos suplantado por nuestras iniciativas y nuestra actividad; Valencia, que ha sido la Cenicienta del Mediterráneo, en cuyo puerto impera la más honda miseria, por culpa de Barcelona, que lo absorbe todo, que es el verdugo de Levante, que quiere convertir toda España en huevo para tragarse hasta la cascara, que envía a nuestra ciudad sus productos libremente, sin que sufran ningún impuesto a su entrada, y en cambio la pasa, la naranja y la legumbres valencianas pagan un enorme tributo municipal al entrar en Barcelona; Valencia, cuya agricultura muere por imposición del industrialismo catalán, porque catalanes y vizcainos han conseguido la confección de unos infames aranceles que nos tapian los mercados internacionales para la exportación de nuestra fruta, sometiéndonos a una pérdida anual de mas de cien millones de pesetas, que se traduce en hambre y congojas en el campo y languidez en la vida comercial de la ciudad; Valencia, repetimos, que ha sido siempre menospreciada y vejada por Barcelona, desde que nos conquistó un rey clerical, supersticioso y sucio, que aniquiló la civilización árabe de nuestra tierra, científica, tolerante, rica en principios de cultura, poética y soñadora, para sustituirla por una dominación sanguinaria e inquisitorial, entregándola al fanatismo de Roma y a la sopas del convento y a la suciedad y a la ignorancia de unos varones muy santos, pero muy brutos; esta Valencia, repetimos, recibirá el 29, fíjense bien los republicanos, los patriotas, los hombres libres, el 29 de junio a los catalanistas, a los que no se atrevieron a solidarizarse cuando se cometieron los crímenes de Montjuich y se unen para destrozar a los republicanos, a quienes no han necesitado su presencia para destruir el caciquismo y emancipar su alma.

¿Qué miserable farsa quiere representarse aquí? ¿Se nos ha tomado por cobardes, por ignorantes? ¿Quieren los catalanistas jugar con el honor del partido de Unión Republicana dándose en las calles de la ciudad un publico abrazo con Soriano, el pierrot deshonrador de mujeres? ¿No comprenden esos señores que su llegada a Valencia con Soriano es un reto, una provocación, una afrenta que ningún republicano que sepa en que lugar tienen asiento los riñones ha de tolerar sin jugarse en la partida su vida y su libertad si es preciso? ¿Piensan los catalanistas que Valencia es tierra huérfana de voluntad y de caracteres?.

Aun simpatizando con la campaña, con la obra política, republicana, de un amigo entrañable de todos nosotros, del gran propagandista Alejandro Lerroux, cuyo nombre pasará a la historia como modelo de energía, de cultura, de abnegación, de desinterés, al hacer la crónica del actual republicanismo español; aun siguiendo sus heroicos esfuerzos con toda nuestra simpatía y lamentando dolorosamente su derrota; aun habiendo podido tomar parte en la misma Barcelona en actos que molestasen a los catalanistas, hemos observado siempre una prudente y correcta conducta, procurando no intervenir ni mezclarnos siquiera en un problema esencialmente local con el propósito de no envenenar pasiones ni excitar odios.

¿Qué ejemplo imitan, pues, los catalanistas al intentar aquí un desembarco unidos al desvergonzado y cínico Soriano? ¿Qué se les ha perdido aquí, si nadie les llama ni los necesitamos ni son útiles a Valencia? ¿A que involucrarse en asuntos locales, de bandería, intentando con su presencia dar crédito a los mas desacreditados y conceder dignidad a quienes la han perdido en el crimen callejero y en la injuria a la mujer?.

Nos dirigimos con esto a La Publicidad de Barcelona, insultada por Soriano, para que conozca el sentimiento general de los republicanos de esta ciudad. Y aun esperamos que antes de resolver nada en definitiva mediten y se convenzan de que su presencia representaría aquí la de una comparsa sorianista insultadora y provocadora.

Continuaremos.

sábado, 22 de agosto de 2009

SITUACION PERNICIOSA (I)

Ahora que este blog comienza a caminar por la red, quiero hacer patente mi disconformidad con las autoridades políticas valencianas, con relación al grave problema que nos han creado en lo que se refiere a la catalanización de nuestras señas de identidad y de nuestro pueblo valenciano.

Muy someramente quiero hacer constar mi opinión de que este problema no se hubiera producido y, de producirse, no hubiera alcanzado la magnitud que hoy tiene, sin la estrecha colaboración de parte del pueblo valenciano que, en los albores de la democracia en España, no quiso enterarse por donde iban los tiros político-culturales, o, si bien, lo supo y se enteró, optó por refugiarse en su pasotismo y pocas ganas de complicarse la vida, porque complicarse la vida es luchar contra el pancatalanismo, sin duda alguna.

Con el titulo del encabezamiento y un ordinal (1,2,3,4,5...), iré introduciendo en este blog todos aquellos comentarios y todas aquellas frases que distintas personalidades intelectuales han pronunciado a favor de las raíces culturales del Reino de Valencia.

Observarán que existen frases en las que no se menciona para nada nuestro desgraciado problema, pero si meditan un poco la lectura las mismas, podrán observar que su contenido puede aplicarse muy directamente a la idiosincrasia, tanto positiva como negativa, de muchos de los valencianos que luchan por su identidad cultural y también a aquellos otros que prefieren estar en la línea del ... no se... ni me importa... esto no va conmigo... estoy de acuerdo con el lavado de cerebro que en las escuelas le hacen a mis hijos... sólo están viendo fantasmas donde no los hay... etc. etc.

Para muestra empiezo con:

1) Nunca se les votó para facultarlos a cambiar nuestra personalidad, nuestra cultura, nuestra raza o nuestra lengua valenciana. Vicent Giner Boira – Año 1.997.

2) Cuando un pueblo ya no se atreve a defender su propio idioma, está listo para la esclavitud. Rèmy de Gourmont

3) La pureza de la lengua mide el instinto nacional. Un pueblo que permite la corrupción de su lengua, permite que se corrompa su personalidad. Urbano Gobir.

4) El pueblo que olvida y escarnece su idioma, ese pueblo dice al resto del mundo que ha perdido su dignidad. Manuel Murguia.

5) La lengua no la hacen las academias ni los gobiernos. El idioma es del pueblo.Tovar.

6) La lengua no es un hecho científico ni filosófico, sino un medio de comunicación y expresión para entenderse las personas y en constante evolución. Miquel Carbonell Roig.

Continuaré…

VALENCIÀ I CATALA ¿IDIOMES DIFERENTS?

Autor: Juan Romero
9 de novembre del 2004
El passat 16 de setembre, el diari Levante publicava que, en l´entrevista mantinguda entre Zapatero i Carod-Rovira en La Moncloa, este ultim personage li havia regalat al primer “las traducciones de un extracto de la Constitución europea al catalán y al valenciano para que constatara las escasas diferencias existentes entre ambas”. Llamentablement ham de dir que, en este cas, Carod te rao. M´explique. Les dos traduccions apenes es diferencien en res perque usen la mateixa normativa: la de l´IEC. Pero tambe es veritat que si la traduccio al valencià l´haguera fet la RACV estariem practicament igual, sense apenes diferencies entre les dos traduccions.

En efecte, convide a qui lligga est articul a que contraste les diferencies entre un text escrit en “normalitzat” i un atre en les actuals normes de la RACV. Amargament podra comprovar que apenes es diferencien en res. Per tant, ¿com podem dir mosatros que el valencià i el catala son idiomes diferents si no es diferencien (per escrit) en casi res?. Esta una de les flagrants contradiccions que desde fa molts anys requerix corregirse si no volem pedre els nostres arguments i fer el ridicul alla aon anem.

Anem a vore. Està molt clar que el valencià i el catala son idiomes diferents. El problema es que les actuals Normes d´El Puig (o de la RACV) no arrepleguen decididament la realitat de la Llengua Valenciana desde el punt de vista ortografic, morfologic i lexic valencià. Estan massa prop de la normativa catalanista i massa llunt de l´autentica Llengua Valenciana, la que parla el Poble Valencià, que es la que realment es diferencia del catala.

Hasda els temps de Pompeu Fabra (sigle XX), mai s´han escrit els guionets enclitics en Llengua Valenciana. Estos guionets fabrians, ademes d´eliminar una particularitat que mos diferencia del catala, complica moltissim l´escritura de la llengua ¿no es mes facil i mes valencià escriure ‘tornameu’ que escriure ‘torna-m´ho’?, ¿per qué ham d´utilisar la complicà ortografia catalana pera escriure en valencià?.

Hasda els temps de Fabra, la preposicio valenciana per excelencia es ‘pera’, i no ‘per a’ que es com s´escriu en catala. Convide als llectors a que heu comproven en la lliteratura valenciana que va desde el sigle XV hasda principis del sigle XX, i voran quina es la forma general. ¿Per qué ham d´anar a parar a la forma catalana ‘per a’?, ¿pera llimar diferencies entre els dos idiomes?, ¿acas no es eixa l´estrategia catalanista?.

Ya els bons diccionaris valencians i la lliteratura valenciana del sigle XIX escrivien sense les coentissimes /d/ intervocaliques finals en les terminacions -ada, -ades, -ador, -adora, -adors, -adores, -adet, -adeta, -adets, -adetes. Els valencians diguem ‘vesprà’ no ‘vesprada’, ‘llauraor’ no ‘llaurador’, ‘albaes’ no ‘albades’, ‘picaeta’ no ‘picadeta’. Ademes de la coentor, escriure estes /d/ intervocaliques supon llimar les diferencies reals entre el valencià i el catala, i pegar un jagant pas arrere en la codificacio de la Llengua Valenciana; pas acertat que ya pegaren els nostres estudiosos del sigle XIX al suprimir estes /d/ intervocaliques, pero pas errat i incomprensible que en el sigle XXI hajam de seguir en esta immundicia morfologica que a soles es conserva actualment en el catala.
¿Com podem dir que lo correcte en valencià es ‘atre’ i no ‘altre’, sense eixa consonant interior, i al mateix temps dir que es incorrecte escriure les formes valencianes vives ‘abre’, ‘pedre’, ‘dinés’, ‘dimats’, i que lo correcte son les estranyes formes ‘arbre’, ‘perdre’, ‘diners’, ‘dimarts’ i que, ademes, coincidixen en el catala?. Mosatros mateixa mos tirem terra als ulls.

Per motius d´espai no puc estendrem molt, aixina que a soles posare un eixemple mes. En la web de la Seccio de Llengua i Lliteratura de la RACV es diu que la forma general en valencià (i per tant, estandar) es ‘nosatres’, mentres que la forma dialectal es ‘mosatros’. Aço es un dels desproposits mes inadmissibles. En sap mal diro aixina, pero es una mentira com una casa. La ridicula i coenta forma ‘nosatres’ NO EXISTIX en Llengua Valenciana; a soles es conserva en certes comarques de Barcelona i Lleida (mes d´una vegà s´ha escoltat pronunciar ‘nosatres’ a J. Pujol). Per atra part, la valencianissima i genuina forma ‘mosatros’ ya es documenta lliterariament en el sigle XVIII, apareix en els diccionaris i en la lliteratura valenciana del sigle XIX, es la forma general viva actual en practicament tot lo Reine de Valencia, i ademes mos diferencia del catala. ¿Per qué ham de seguir escrivint coma borreguets l´estranya forma ‘nosatres’?, ¿pera llimar diferencies entre el valencià i el catala?
Desde fa molts anys, molts valencianistes vinguem reivindicant la revisio de la normativa valencianista de referencia per tal d´acostarla a la realitat de la Llengua Valenciana. En 1985, l´eminent filolec, el pare Guinot, en el llibre ‘Raons d´Identitat’ ya dia “lo primer en que es deu contar pera l´elaboracio de la llengua lliteraria valenciana es en el llenguage viu del poble. El poble es l´amo de la llengua: la llengua es seua, i la gramatica deu estar al seu servici. No ve la llengua de la gramatica, sino la gramatica de la llengua, no està l´ortografia per damunt del llenguage, sino al seu servici”; en 1993, el gran investigaor del lexic genuinament valencià (que ya es hora de que es tinguen en conter les seues investigacions), Ricardo Garcia Moya, dia en el seu magnific llibre sobre la Real Senyera que li haguera agradat escriurel en idioma valencià pero aixo haguera supost polemica inclus entre valencianistes, aixina que s´esperaria a que confiarem en mosatros mateixa i no tinguerem complexos d´usar el lexic autocton; en 1999, el valent Palleter del sigle XXI, Juan Garcia Sentandreu, dia en el seu revelaor llibre sobre el pacte de la llengua que per fidelitat a les normes de la RACV l´escrivia en dites normes, “en el be entes de que, segons el manifest del Nou Valencianisme, es fa urgent una actualisacio d´elles adequantles a l´evolucio de l´autentic parlar popular valencià”; quatre anys mes tart, en 2003, les conclusions del II Congres de la Llengua Valenciana apuntaven en la mateixa direccio, es dir, la d´acostar la normativa al parlar popular i maximisar les diferencies i minimisar els pareguts en relacio al catala, que es lo que recomana la Sociollingüistica en el cas de que una llengua estiga amenaçà d´absorcio per una atra.

Per desgracia, el sector dominant de la Seccio de Llengua de la RACV no te en conter estes reivindicacions i recomanacions de millores necessaries ans de que la confusio acabe canviant el parlar del Poble Valencià en les proximes generacions i el valencià acabe engolit pel catala. Pel contrari, no s´heu ha pensat dos voltes a l´hora de mampendre el cami contrari que s´acosta al catala, com es l´introduccio d´una accentuacio grafica ‘a la catalana’.
L´unica entitat seria, honrà i de contrastat rigor cientific (ahi està la prestigiosa Revista de Filologia Valenciana que edita desde fa anys i distribuix en les universitats mes importants del mon, ademes de numerosos llibres sobre la Llengua Valenciana) que ha mostrat la seua predisposicio a pegar el pas acertat d´acostar la normativa a l´autentica Llengua Valenciana, la que parla el Poble Valencià, es la Societat de Filologia Valenciana. La seua proposta de revisio normativa es la que poden vore aplicà en este mateix articul que estan llegint vostes. Segur que si traduirem la Constitucio europea seguint estes normes s´apreciarien molt millor les diferencies reals entre l´idioma valencià i el catala. A mosatros, als bons valencianistes, mos toca no fermos mes els ingenus i obrar en conseqüencia, coherencia i dignitat.

viernes, 21 de agosto de 2009

LA LENGUA VALENCIANANA (y III)

A todo ello que, repetimos, es una muy reducida manifestación de las investigaciones de estudiosos de reconocido prestigio dentro de los estudios medievales valencianos, arabistas, romanistas, etc., hay que añadir la siguiente relación de poetas y escritores valencianos que siempre utilizaban la lengua valenciana en sus manifestaciones literarias. Dejando constancia de ello en los prólogos de sus obras:

- La Biblia Parva de San Pedro Pascual es uno de los documentos mas antiguos de la lengua valenciana. Nacido en 1226.
- Arnau de Vilanova, medico y clérigo escribió en lengua valenciana en el siglo XIII. Sus obras “Raonament d’Avinyo”, “De adventu Antichristi et fine mundi” “Antidotarium” entre otros.
- San Vicente Ferrer, siglo XIV, con sermones por toda Europa en Lengua Valenciana, indiscutible defensor de su lengua materna. La valenciana.
- Fray Bonifacio Ferrer, hermano de San Vicente Ferrer, siglo XIV, cartujo prior de la Cartuja de Porta-Coeli en el Reino de Valencia, tradujo la Biblia de la lengua latina a la valenciana. Existe una hoja de esta Biblia en la Hispanic Society de New York, precisamente la que habla de que la traducción se ha realizado en lengua valenciana.
- Sor Isabel de Villena, siglo XV, con su “Vita Christi” escrito en lengua valenciana.
- Joanot Martorell, con su Tirant lo Blanch en el siglo XIV, escrito en lengua valenciana “para que la nación de donde soy natural se pueda alegrar”
- Jaume Roig, siglo XV, con su “Espill de les Dones”, en lengua valenciana, libro de consejos para las mujeres de vida honrada.
- Jaime March, poeta del siglo XIV, con su primer código para la poesía de lengua valenciana.
- Fray Antonio Canals, siglo XIV, con su “Valerio Maximo” extraído del latín en nuestra querida lengua valenciana.
- Mossen Ausias March, siglo XV, escribiendo sus obras en un lenguaje que responde a la realidad, el valenciano “Obras en verso, divididas en cánticos de amor moral, espirituales y de muerte”.
- Joan Esteve, siglo XV, notario publico de la ciudad de Valencia, autor de “Liber elegantiarum” de cuya obra el mismo explica que esta escrita en lengua valenciana, siendo impresa en Venecia en 1489.
- Mossen Jaume Roig de Corella, Jordi de Sant Jordi, Bernat Fenollar, Joan Escriva, Luis de Fenollet, Bernardi Valmanya, Miquel Perez y muchos otros mas que siempre escribieron en lengua valenciana. Ellos conformaron lo que se conoce como el Siglo de Oro de la Letras Valencianas, primer siglo de oro acontecido en la Península Ibérica, con el primer libro impreso en España que lo fue en Valencia en el año 1474 “Les trobes en lahors de la Verge María”.
- Francesc Eximenis, un catalán que aprendió la Lengua Valenciana en Valencia, siglo XIV.

En fin y como colofón, podemos indicar que la Lengua Valenciana tiene identidad propia, totalmente diferente y diferenciada del catalán, para permitirse su gramática y diccionario propios.

El Pueblo valenciano solamente reconoce como propia su lengua materna valenciana, lengua que se rige por una normativizacion propia, la conocida como las “Normas de El Puig-Valencia, auspiciadas por la Real Academia de Cultura Valenciana, Sección de Lengua y Literatura, entidad con casi cien años de existencia y que goza de gran predicamento entre los valencianos.

Por razones políticas se produce en nuestra Comunidad Valenciana una guerra lingüística. Los poderes políticos por sus intereses particulares pretenden que Valencia, la Comunidad Valenciana, adopte la normativización del idioma catalán y por parte de Cataluña se están invirtiendo cantidades muy considerables de dinero público para conseguir la “unidad de las lenguas valenciana y catalana” sobre la base de que si “hablamos la misma lengua, somos el mismo pueblo” frase que recuerda otras de muy triste recuerdo como la de “si hablamos alemán somos alemanes”.

Por ello, los que defendemos la valencianidad de nuestro idioma nos encontramos sumidos en una lucha contra los poderes públicos, universitarios y medios de comunicación, como la Televisión Autonómica Valenciana, para conseguir que los intereses políticos no acaben con nuestra mas preciada seña de identidad, la LENGUA VALENCIANA.

Bibliografía.

- Antoni Fontelles i Fontestad - La flexio verbal en la llengua valenciana, Valencia, Lo Rat Penat, 1983
- Joaquim Lanuza – Gramatica de la Llengua Valenciana, Ciutat de Valencia, Lo Rat Penat, 1996
- M. Gimeno Juan – Introduccio a la dialectologia. Els dialectes valencians, Valencia, Lo Rat Penat, Coleccio Quaderns d’Orientacio 7, 1996
- Josep M. Guinot i Galán – Gramática Normativa de la Llengua Valenciana, Valencia Lo Rat Penat, Colección Didactica, 1987
- Josep M. Guinot i Galán – Morfología Histórica de la Llengua Valenciana, Valencia, Real Academia de Cultura Valenciana, Serie Filologica 7, 1991
- Lleopolt Penyarroja Torrejón – El Mozárabe de Valencia, Nuevas Cuestiones de Fonología Mozárabe, Gredos, Biblioteca Románica Hispánica, 1990
- Lleopolt Penyarroja Torrejón – Cristianos Bajo el Islam, Gredos, Monografías Históricas 4, 1993
- Lleopolt Penyarroja Torrejón – Sintaxis i lexic en el Tirant lo Blanch (Del valenciá quatrecentiste al valenciá modern), Valencia, Consell Valenciá de Cultura, Serie Minor 6, 1991
- Real Academia de Cultura Valenciana: Diccionari Valenciá-Castellá, Castellá-Valenciá, Valencia, Del Senia al Segura, 1992, 2 volúmenes.
- Antonio Ubieto Arteta – Origenes del Reino de Valencia Tomos I y II, Aunar Ediciones 1975.
- Manuel Mourelle de Lema -. La Identidad Etnolingüística de Valencia, Desde la antigüedad hasta el siglo XIV, Grugalma, Madrid 1996
- Baltasar Bueno Tarrega – Breve Historia de la Lengua Valenciana, Las Provincias, 1999

Valencia, Cap i Casal del Regne, Marzo del 2.002

LA LENGUA VALENCIANA (II)

La fuerte colonización que el reino valenciano sufrió por parte de los árabes, ni arraso ni aniquiló la lengua de los nativos valencianos, sino que enriqueció el romance en el que se expresaban.

Citaremos aquí a Sánchez Albornoz “no se arabizó la contextura vital española, como no se arabizó la estructura gramatical de las lenguas peninsulares, no obstante la recepción de muchos cientos de vocablos árabes y la formación de muchos paralelismos expresivos”. Si en seis siglos de dominación árabe no se consiguió erradicar el romance valenciano, sino que se enriqueció con la introducción de palabras y expresiones arabistas. ¿como pudieron sustituir la lengua valenciana la presencia de mercenarios de los condados de la Marca Hispánica –1,2%- que se integraron en estas tierras? El Libro de los Avecinamientos, de los años 1387-1396, censo confeccionado por el rey Jaime I El Conquistador ha sido estudiado por la Profesora Cabanes Pecourt, estableciendo sin lugar a dudas que las concesiones de casas y tierras a dichos mercenarios fueron prácticamente inexistentes en relación a las otorgadas a otras tropas, tales como aragoneses, navarros e incluso extranjeros. Posteriormente las lecturas que se han efectuado del Libro del Repartimiento no han modificado sustancialmente este porcentaje del 1,2% de catalanes que permanecieron en Valencia una vez conquistada a los moros.

El catedrático medieval Antonio Ubieto añade “Ni siquiera el idioma era una dificultad ya que estos musulmanes habían tenido como idioma oficial el árabe, mientras que en la conversación ordinaria utilizaban un romance (se refiere al romance valenciano) que era distinto al que se hablaba en lo que conoceremos después con las denominaciones de Aragón o resto de España”.

El catedrático de la Universidad Complutense Manuel Mourelle de Lema explica que “entre las diez lenguas románicas, consideradas como tales por los romanistas, se encuentra la valenciana. Y continua “la valenciana es una lengua románica “in se et per se”, tan independiente como cualquier otra de sus hermanas en la latinidad, tomando lo dicho en que no debe tomarse como subordinada ni genética ni tipológicamente a ninguna de las neolatinas”.

Para el profesor e investigador José Vicente Gómez Bayarri “el origen directo de la actual lengua valenciana esta en la evolución del romance hablado en tierras valencianas anterior a la conquista de Jaime I, romance que fue reforzado, enriquecido y consolidado con vocablos y estructuras lingüísticas y gramaticales a lo largo de la Baja Edad Media”. Y añade “podemos pensar que los idiomas hablados actualmente en el Reino de Valencia no están en función exclusivista de los hechos conquistadores repobladores llevados a cabo en el reinado de Jaime I. Consecuentemente, el valenciano es una lengua neolatina, autóctona e independiente, derivado del romanç; que cumple las condiciones lingüísticas, sociolingüísticas y sociopolíticas, desarrollo de una brillante literatura, fonética y gramática propias, consciencia idiomática viva y generalizada, y deseo de asumir sus peculiaridades para ser considerada como idioma”.

Las “jarchas” aparecen ya en el siglo IX dentro del movimiento cultural mozárabe (mozárabe: valencianos que permanecieron dentro de los dominios musulmanes sin que, por ello, tuvieran que renunciar a su lengua, religión y cultura) siendo una de sus manifestaciones mas populares escritas en lengua romance las “moaxajas con jarcha o zejel”. Entendiéndose por jarcha una breve composición poética que es el remate final de los poemas conocidos como “muwassah” modalidad cultivada en el Al Andalus. Dichas jarchas son cánticos breves e intensos puestos en la boca de la persona que añora presencia de la amada ausente, redactadas en romance valenciano. Manuel Mourelle de Lema afirma que “en Al Andalus –Andalucía y Valencia- tenemos las jarchas, situadas al final de las moaxajas, consideradas muy antiguas, acaso alguna pueda que se remonte a comienzos del siglo XI;.... sin embargo existen fuentes dignas de todo crédito a favor de que las moaxajas se componían ya en el 900”.

El catedrático Lleopolt Penyarroja concluye su obra magna “El mozárabe de Valencia” con una frase de Henri Meier: “Nunca en ningún lugar ocurrió el simple transplante de un idioma a otro pueblo a otra población”. De nuevo Antonio Ubieto afirma “se puede afirmar sin posibilidad de error que los idiomas hablados en el Reino de Valencia actualmente no son un fenómeno de reconquista –se refiere a la reconquista del reino Moro de Valencia por Jaime I, en 1.238- En el mejor de los casos se podría sospechar que las fronteras políticas son producto de la lengua”. Y Gómez Bayarri insiste: “ya que la reconquista del Reino de Valencia debió encontrarse con las realidades dialectales consumadas; consecuentemente, es incoherente defender que fuera exclusivamente el fenómeno reconquista-repoblación aragonesa, barceloni, navarra y ultramontana la que determinara el dominio lingüístico valenciano sin tener en consideración elementos pre-romanos y románicos autóctonos, parla romanç, base esencial de la configuración definitiva de la lengua valenciana”

El Padre Luis Fullana, primer catedrático de Lengua Valenciana de la Universidad de Valencia y con sillón en la Real Academia de la Lengua Española, representado al idioma valenciano, sostuvo siempre la tesis de que “solo el estrato mozárabe configuró la individualidad lingüística de Valencia”.

LA LENGUA VALENCIANA (I)

Por medio de este reducido artículo queremos salir al paso de las erróneas teorías que sobre la LENGUA VALENCIANA se vierten en diversidad de medios de comunicación, teorías que se amparan en razones tan “creíbles” como “la opinión científica”, “todas las universidades europeas”, etc. siempre sin dar referencia de las fuentes de investigación de las que se han valido para aseverarlo, sin mas demostración autorizada sobre el origen del idioma valenciano.

La lengua valenciana es uno de los cinco idiomas reconocidos oficialmente por la Constitución Española y por los Estatutos de Autonomía de las diversas comunidades bilingües existentes hoy en España, sin que ello sea óbice para que existan otras lenguas minoritarias que también se hablan aunque no gocen por el momento de reconocimiento oficial.

Por tanto, entendemos que cualquier aseveración que pretenda incluir a la lengua valenciana dentro de otro idioma hablado en el territorio nacional o, simplemente como dialecto del cualquiera de ellos, no son sino teorías totalmente falsas, erróneas y fehacientes del desconocimiento lingüístico promovidas por intereses totalmente ajenos a la realidad histórica del pueblo valenciano, situación que de hace años viene siendo patente por la megalomanía anexionista de Cataluña y de su proyecto político de los “Países Catalanes”, estrafalaria pretensión anticonstitucional.

El nacimiento de la lengua valenciana se debe a la influencia de infinidad de pobladores que desde los origines prehistóricos de nuestra tierra valenciana ocuparon lo que hoy conocemos como Comunidad Valenciana, antes Reino Moro y Reino Cristiano de Valencia.

Menéndez Pidal afirma: “en las lenguas románicas quedaron préstamos lingüísticos importantes de las lenguas que hablaban las tribus ibéricas, de los pobladores anteriores a la llegada de estos”. Estas lenguas unidas a la romanización, que no consiguieron borrar, sino embellecer, la dominación romana de las tierras valencianas. Fenicios, Iberos, celtas, visigodos, romanos, árabes influyeron en el habla de los primitivos pueblos edetanos y contestanos, anteriores a todos ellos, en la creación de una forma de hablar totalmente diferente y diferenciada, que fue embelleciéndose época a época, hasta llegar a lo que hoy conocemos como Lengua Valenciana.

La bibliografía que reflejamos al final de este artículo detalla ampliamente estas aseveraciones que han sido entresacadas de los importantes estudios realizados por historiadores de reconocida reputación dentro del ámbito lingüístico valenciano.

Por tanto la teoría catalanista de que la lengua valenciana la implantaron los catalanes que vinieron con las tropas del rey aragonés Jaime I El Conquistador, cuando en 28 de septiembre de 1.238 firmó las capitulaciones del reino moro de Valencia con el rey Zayyan, se caen por su propio peso.

Antonio Ubieto, en sus Orígenes del Reino de Valencia, describe ampliamente cuales fueron las composiciones de las tropas que acompañaron al rey aragonés en su conquista de las tierras valencianas arrebatándoselas a los moros. Por ser muy extensos solamente detallaremos que un 2% de las susodichas tropas procedían de la Marca Hispánica, lo que posteriormente se conoció como Cataluña. Entonces no existía aun la unidad de lo que hoy es Cataluña. Aquellos territorios eran condados de los que el rey D. Jaime I El Conquistador era conde y señor. Él mas conocido, aunque no único, era el condado de Barcelona.

Estas tropas de la Marca estaban compuestas generalmente por representantes religiosos. No hay que olvidar que la conquista del Reino Moro de Valencia se le impuso al rey aragonés como una cruzada, para anular una excomulgación que tenia sobre su alma. Como tales representantes de los obispados de los condados barceloneses al finalizar la contienda se volvieron a sus diócesis. En lo que se refiere a las tropas mercenarias de los condados de la marca hispánica –los que ahora se conocen como catalanes- no permanecieron en tierras valencianas en un porcentaje superior al 1,2%, ya que al negarles el rey aragonés su entrada en Valencia “a saco” –es decir a botín y rapiña- ya no tenían motivos para quedarse en el reino recién conquistado.

Difícilmente un porcentaje tan escaso de foráneos no pudieron hacer que su lengua conquistara la lengua de los valencianos, máxime cuando se trataba de gentes de guerra, de baja estructura cultural. Por otra parte, es de sentido común el pensar que los valencianos prejaiminos no eran mudos y, por lo tanto, tenían su lengua propia. Las gentes provenientes de los condados de la Marca Hispánica “no pudieron hacer valer su lenguaje ante los mas de 65.000 cristianos, 2.000 judíos y 120.000 moros habitantes del reino moro valenciano”. (Hussein Mones, catedrático de Estudios Hispánicos Al Andalus, de la Universidad de El Cairo, en su libro: Andalucía, Algarabía and Al Sharky.

COMPARECENCIA DEL PARE JOAN COSTA, DE LA SECCIO DE LLENGUA Y LLITERATURA DE LA RACV. EN EL GRUP D'ACCIO VALENCIANISTA, EL DIA 28 DE MARÇ DEL 2003.

El dia 28 de març passat vaig assistir al salo d’actes del Grup d’Accio Valencianista, per a escoltar la comparecencia que va fer el Pare Joan Costa, com a President de la Seccio de Llengua i Lliteratura de la RACV, en relacio a la pretesa intencio d’alguns membres de la dita Seccio de Llengua d’introduir la “accentuacio” en les Normes d’El Puig o de l’Academia.

L’exposicio que el Pare Costa va fer d’algunes de les deliberacions produides en el si de la dita Seccio per a aplegar al consens exclusivament en els membres de la Seccio, sense tindre en conter per a res les manifestacions de moltes entitats culturals que, per mig de cartes dirigides a la RACV, no estan d’acort en la dita introduccio d’accents en les Normes d’El Puig. Es dir, desescoltant als usuaris de les Normes que ne son els que deuen de tindre l’ultima paraula a efectes del canvi ortografic que es puga produir en un futur.

El Pare Costa deixà molt clar que ell personalment, junt en l’actual Secretari de la RACV. Voro Lopez i dos/tres mes membres, estaven totalment d’acort en l’introduccio dels accents, passant-se per l’arc de triumf les manifestacions de les associacions culturals oposaes.

Hasda tal punt el Pare Costa està decidit a la introduccio dels accents que, en vista de l’empat produit en la votacio entre els membres de la Seccio de Llengua, (cinc a cinc), va demanar el vot de calitat a la Junta de Govern que, gracies a Deu, no considerà convenient donar-li el dit privilegi, en una clara visio de lo que estaven juant-se.

Al remat de l’exposicio del Pare Costa s’obrigue una tanda de preguntes entre els assistents, totes elles relacionaes en el tema estrela de la nit: La introduccio d’accents en les Normes d’El Puig.

Per la meua part i dins de la tanda de preguntes vaig fer una chicoteta exposicio de lo que em pareixia la actuacio de part dels membres de la Seccio partidaris de l’accentuacio. Concretament en els següents termens:

“En relacio a les maniobres que part dels membres de la Seccio estan fent per a introduir l’accentuacio, considere que lo primer que teniem que haver fet es consultar a les entitats culturals, a totes les entitats culturals que constantment estan lluitant per la defensa de les dites Normes d’El Puig, perque considere que son els autentics representants dels usuaris de la llengua i, per tant, part decisiva per a decantar-se en un sentit u atre. Per lo tant, al prendre’s una decisio unilateral per part de la Seccio, li vaig dir que estaven escomençant la casa per l’enteulat, quant lo neccesari es escomençar pels fonaments per a que la casa no es vinga a terra. Afegi que no se que es lo que passa que quant a algunes persones lis donen un carrec, ya siguen politics o, com en este cas, membres d’una Seccio de Llengua, ya se consideren en atribucions per a fer lo que lis done la gana.

Comenti que estava convençut en que l’accentuacio era la punta de l’iceberg per a la modificacio de les Normes d’El Puig per a acostarles a la normativa oficial de l’AVLl.

Tambe vaig fer referencia a que quina serietat mos van a donar alguns membres de la Seccio quan, en una anterior reunio de la dita Seccio de Llengua, catalogaren a les persones que estaven en la porta de la RACV. com a “energumenos” i “gentola”. Eixa es la consideracio que mos tenen als usuaris de la llengua, als que estem utilisant les Normes d’El Puig i als que les estem defenent davant de l’Admninistracio i del pancatalanisme, ante la passivitat en moltes ocasions de la propia RACV.

Vaig dir que no me valia l’excusa que hi havia donat de que l’accentuacio era demanà per moltes entitats culturals, quant tots sabem que la necessitat de l’accentuacio va ser plantejà en la Seccio per Lo Rat Penat, Associacio d’Èscritores en Llengua Valenciana i l’Editorial L’Oronella. Motiu pel qual, yo, com a usuri de la llengua, no em considerava representat per estes tres entitats que a soles volem un acostament a la normativa de l’Academia Valenciana de la Llengua, perque Lo Rat està presidit per un acolit del PP., Escritors en Llengua Valenciana, no se qui fi perseguixen si no es el de seguir els pasos de Lo Rat. I l’Oronella, perque acostant-se a la normativa oficial del PP. Vol vendre mes llibres.

Est editorial ya se ha decantat per “creuar ponts” i ya ha adoptat en les seues publicacions l’accentuacio, passant-se per l’arc de triumf a la RACV que hasda el moment que sapiam no ha aprovat la dita accentuacio”.

El Pare Costa venia en la lliço molt be depresa i v’actuar com a fronto responent a totes les preguntes que se li varen fer, sense baixar-se del burro. O siga, accentuacio.

En definitiva mos digue que ell estava d’acort en l’accentuacio i que mes pronte o mes tart la cosa aniria avant, en una demostracio de superbia indigna de la seua professio.

Lamentable, molt lamentable la intervencio del Pare Costa que no mos va convencer, com preteneia, de les seues manifestacions.

Valencia, abril del 2.003

LA FALSETAT QUE REPRESENTA L'ACADEMIA VALENCIANA DE LA LLENGUA

Cap i Casal del Regne Agost del 2002

Des de fa mes de cent anys la Llengua Valenciana està sofrint els atacs, principalment politics i universitaris, per a tractar de conseguir la seua despersonalisacio i, com a conseqüencia d’aço, la seua desaparicio. Les maniobres politiques produides durant tot este temps, –deixant a banda l’epoca de la dictaura franquista en que estava vetà la seua ensenyança publica, mantenint-se com un tesor degudament protegit pel poble pla que ha segut qui, sense deixar de parlar-la, l’ha anat transmetent a les generacions posteriors–, han segut i continuen estant encaminaes a que la llengua valenciana siga fagocità pel catala, en ares de les conveniencies politiques que pretenen l’establiment de “l’unitat de la llengua” –valenciana i catalana– . Tot aço dins de l’estrafalari proyecte del “Països Catalans”, de qui l’objectiu final es l’absorcio economica del Regne de Valencia, hui, per imperatiu llegal, Comunitat Valenciana.

Des de l’adveniment de la democracia en Espanya i com a conseqüencia de l’establiment de les diferents autonomies, Valencia obtingue el seu propi Estatut, encara que, tambe per decisions politiques, no aplegà a obtindre la totalitat dels drets que permet la Constitucio Espanyola a les comunitats historiques, quan Valencia, per se, te moltissima historia, sino mes, que les autonomies que hui gogen d’esta classificacio privilegià.
El propi Estatut d’Autonomia de la Comunitat Valenciana dispon en lo seu articul 7º que: els dos idiomes oficials son el valencià i el castellà, sense que ningu puga ser discriminat per rao de sa llengua. No obstant aço, Valencia, es dir, la Comunitat Valenciana, ha tingut que soportar que en l’Administracio, i en tot lo que depen d’ella: centres escolars, facultats, universitats, periodics oficials, televisio i radio, s’utilise una normativa totalment aliena als arraïls del Poble Valencià, aplicant-se per a l’idioma valencià la normativa de l’Institut d’Estudis Catalans, amagà en lo que tots coneixem com a les Normes del 32 o de Castello, “Cavall de Troya” utilisat pels politics i universitats per a catalanisar-mos.

Durant tot el temps que el PSOE governà en esta Comunitat, sent Conseller de Cultura i Educacio el tristement recordat Cipriano Ciscar, s’obligà l’utilisacio de la dita normativa catalanista a tots els mijos oficials, pero este politic no tingue la suficient poca vergonya com per a establir oficialment, es dir, per mig de llei, el català com a llengua oficial en la Comunitat Valenciana, produint-se un buit llegal que, no obstant, provocà i seguix provocant infinitat d’incidents en la societat valenciana, especialment en els centres escolars i en les relacions socials i inclus familiars, davant de l’actitut de molts valencians negant-se a estudiar i parlar una llengua aliena i contra tota naturalea a la valenciana. Manifestacions multitudinaries, concentracions de molts valencians davant del Palau de la Generalitat queixant-mos i reclamant per a la llengua valenciana el reconeiximent de sa propia identitat i la seua categoria diferent i diferencià de qualsevol atra llengua de les parlaes en l’Estat Espanyol.
Despres vingue a la Comunitat Valenciana, per majoria en les urnes, el Partit Popular, al front del qual tinguerem a un president forà, cartagener, Eduardo Zaplana -hui per als valencians, gracies a Deu, deslligat de la Comunitat- promocionat a Ministre de Treball i Assunts Socials del Govern Espanyol, sense dubte, en reconeiximent als seus merits i glories ofrenaes al govern de la Nacio, especialment per fer-li el joc a les pretensions del govern catala, en quant a marcar les pautes per a l’establiment de “l’unitat de la llengua” en la nostra terra, mediant el seu invent d’un “bodrio” politic que tots coneixem com Academia Valenciana de la Llengua.

En el Partit Popular continuaren les negociacions en Catalunya per a conseguir lo seu empeny d’obtindre, ademes de la dita “unitat”, el fi primordial per als seus objectius economics. Les conveniencies politiques sempre van per damunt dels drets dels pobles en lo que es referix a les seues primordials senyes d’identitat i, este si, est expresident Zaplana si que tingue la poca vergonya politica d’establir, en connivencia en el PSOE, i degut a la majoria absoluta que abdos representen en les Corts Valencianes, el “bodrio cultural” per mig de llei, per a que s’encarregue de la normativisacio i normalisacio de la llengua valenciana.

El dit ent, denominat Academia Valenciana de la Llengua, naixque per llei del 2 de setembre de 1998, i des del primer moment i, concretament, per la seua denominacio, ya s’adonarem els valencians que l’oficialitat de l’idioma valencià anava a anar com a hasda lo moment, o siga, per la via del catalanisme. S’ha de destacar que en el propi nom de la nova academia no figura per a res –com tampoc en lo seu contingut– la denominacio historica de LLENGUA VALENCIANA.
Per mig de les martingales politiques entre els dos partits majoritaris, PP i PSOE, s’acordà nomenar als vintiu academics per a posar en marcha este nou engany al Poble Valencià. Es nomenaren setze de reconeguda tendencia catalanista i cinc considerats com a representants del valencianisme cultural, encara que el temps mos ha demostrat que per ad estos “valencianistes” ha privat mes el sou de cinquantacincmil euros anuals, que porta en si el carrec, que la defensa dels interessos dels valencians i de les senyes d’identitat del Regne de Valencia.

No es va respectar pel govern valencià a la Real Academia de Cultura Valenciana, entitat reconeguda pel poble pla, en mes de cent anys d’activitat en defensa de les senyes d’identitat del Poble Valencià, especialment de la seua llengua valenciana, ent que te normativisat l’idioma valencià –les conegudes com a les Normes d’El Puig, en que està escrit el present articul– d’acort en la forma de parlar del poble, en gramatiques i diccionaris propis.

Com era d’esperar el nou ent –l’Academia Valenciana de la Llengua– escomençà a funcionar prenent, d’acort en la llei de la seua creacio, l’acort de utilisar les catalanistes Normes del 32 o de Castello per a la llengua valenciana, continuant i impulsant encara mes la llavor catalanisaora del PSOE, declarant illegal a tot aquell que utilise normes ortografiques distintes de les de l’Institut d’Estudis Catalans, en el que tambe estan realisant convenis per a, en un futur mes o menys proxim, declarar l’unitat de la llengua. Tambe s’ha de destacar que el PP ha autorisat recentement l’establiment de delegacions de l’Iinstitut d’Estudis Catalans en Castello de la Plana, subvencionant economicament les seues activitats i cedint, inclus, locals propietat de l’Ajuntament de dita ciutat, per al seu fi.

Com a consequencia de les normes que en breu dictaminarà la nova academia, qualsevol entitat o particular que desige obtindre de l’Administracio subvencions per a les seues activitats culturals, comercials, industrials, etc. tindra que utilisar, sense cap d’objeccio possible, les normes del dit Institut d’Estudis Catalans, per lo que ya tenim la consideracio d’illegals tots aquells que en les nostres relacions i comunicacions personals i en l’Administracio utilisem les Normes d’El Puig.

Per tant, estem davant d’una situacio que mos porta a contemplar la desaparicio de la nostra benvolguda LLENGUA VALENCIANA per mig d’una Academia Valenciana de la Llengua que, entre els fins politics que no culturals, te, com la seua propia llei de creacio establix, entre atres “perles” lo següent: El valencià –notes que mai es nomena a la llengua valenciana pel seu nom historic- idioma historic i propi de la Comunitat Valenciana, forma part del sistema llingüístic que els corresponents Estatuts d’Autonomia dels territoris hispanics de l’antiga Corona d’Arago, reconeixem com a llengua propia. Es dir, segons aço els valencians tenim el mateix sistema llingüistic que els catalans. Tambe es fa referencia en lo seu articul 3º: L’Academia Valenciana de la Llengua es l’institucio que te per funcio determinar i elaborar, en lo seu cas, la normativa llingüistica de l’idioma valencià. Aixina com velar pel valencià partint de la tradicio lexicografica, lliteraria, i la realitat llingüistica valenciana, aixina com la normativisacio consolidada a partir de les Normes de Castello. Aci tenim el “Cavall de Troya” ades comentat, la trampa de tot est embolic. Les Normes del 32 o de Castello que, com ya s’ha comentat tambe, son les que regula i ve utilisant l’Intitut d’Estudis Catalans.

Tota la redaccio de la llei de creacio d’esta Academia es un cant a la “unitat de les llengües valenciana i catalana” i la composicio dels academics que, com tambe havem dit: setze catalanistes declarats i reconeguts com a tals en tots els ambits culturals i cinc “valencianistes” que han decidit colaborar en esta falsetat historica, son els encarregats de dur-la a cap, en l’aquiescencia i congratulacio del govern catala.

Conseqüentement i per coherencia historica i dignitat en mosatros mateixa, els valencians tenim que rebujar sense miges tintes la creacio de l’Academia Valenciana de la Llengua, organisme naixcut per les conveniencies partidaries dels politics de tanda. De no fer-ho, vorem com la nostra personalitat diferent i diferencià se la carreguen i la nostra herencia cultural, la que tenim que transmetre als nostres fills, es vorà manipulà, esquilmà i empobrida, al llevar-li la seua mes preua senya d’identitat: la LLENGUA VALENCIANA.

Mosatros els valencians que volem seguir sent-ho, cridem des del nostre Regne de Valencia a tots els valencians, que lluiten per mantindre vives les nostres senyes d’identitat i la nostra riquissima cultura en terres tan lluntanes, que no permetau que, siga quina siga la maniobra manipulaora que prenga esta catalanista academia, aniquile l’identitat nacional del poble valencià.

jueves, 20 de agosto de 2009

EMERGENCIA EDUCATIVA

Hui, 2 de març del 2008, y quan anem pels trenta anys aproximadament de democracia en Espanya, apareix un articul en el diari EL MUNDO, firmat pel hui Cardenal-arquebisbe de Valencia Sr. Garcia Gasco, en relacio a la situacio de l’ensenyança en l’ambit nacional.

El Cardenal-arquebisbe vol alertar sobre l’emergencia educativa en la ensenyança, crec, dimanant del govern del PSOE y que està desenrollantse en els ultims quatre anys que els espanyols tenim la mala sort d’estar governats per un element vengatiu y enyorant dels temps de la II Republica com es Zapatero. Encara que no hi ha que deixar de costat als anteriors governs de majoria absoluta com foren els dels PP. quina desgracià política educativa tambe patirem els valencians.

¿Y per que dic aço?. Molt senzill. Estic referintme a les declaracions eclesiastiques del que hui (ya porta uns cuants anys) representa en la nostra Comunitat al pare Sant, y que en sa ma deuria d’estar l’obligacio de ferse fort davant la política educativa que li mana el govern de tanda.

El Cardernal considera como “molt preocupants els dats referit a l’ensenyança que atanyen al fracas escolar, violencia en les aules y adiccio a les drogues y alcohol entre els jovens” y demana als pares y docents un esforç pera “superar la tentacio de renunciar a la fe para educar a les jovens generacions”.

Y ara venen les meues consideracions sobre estes paraules que, a simple vista, pareixen molt llogiques y adecuaes a l’esperit religios que presidix, generalmenmt, en els centres d’ensenyança catolics subvencionats per l’Estat.

¿Fracas escolar?. Llogic. A banda de les materies politiques que, hui per hui, comprenen les asignatures que s’impartixen als jovens en tots els ambits de l’ensenyança (primaria, sedundaria, instituts y universitats), existix una mentira propicià pel govern valencià, en este cas, y auspicià per la jerarquia eclesiástica, que es la següent: l’ensenyança de y en valencià. Els que tenim fills y nets que han patit y estan patint esta traicio, que desde els coleges se’ls impartíx, sabem de sobra que l’interes catalanisaor del governs que, han y estan manant desde l’adveniment de la democracia en Espanya, en general y de l’iglesia en particular, es el dominant en les aules.

En primer lloc s’està imposant el catala als jovens desde una edat molt temprana, fentlos estudiar en una llengua que no es la seua materna y que, en tot cas, no perteneix a l’ambit de la nostra terra, sino que ve de fora, es foránea, y degut a l’interes anexioniste de l’egolatria catalana. Y, ademes d’aço, tenim l’atra situacio d’esquisofrenia colectiva que estan vomitant al nostres jovens: la tergiversacio de l’historia del nostre Regne de Valencia, adaptantla a les conveniencies y mentires historiques que nos venen donaes tambe desde ambits catalanistes y catalanisaors.

¿Pareix que aço es suficient pera que el fracas escolar estiga dominant l’ensenyança dels jovens valencians? Yo crec que si. Atra cosa son la violencia en les aules y les drogues y l’alcohol quins problemes que se deriven son materia pera un atre comentari al respecte.

Entenc, pero no accepte, que l’educacio que s’impartix en els centres d’ensenyança publics siga la dimanà del govern. El govern politic vol que els jovens estiguen aborregats en materia educativa y cultural, y a fe que estan conseguintlo, perque d’eixa manera menys problemes produiran a l’hora de desenrollar una política d’intervencio en la vida publica dels ciutadans. Pero que en els centres privats, catolics, subvencionats, s’adopte la mateixa linea d’actuacio educativa que la que du a terme el govern de tanda, diu molt poc dels mijos que l’iglesdia posa a disposicio dels jovens pera que, entre atres coses, proliferen les vocacions de les que tan necessitats esta la fe catolica.

El Cardena-Arquebisbe de Valencia, no te la suficient autoritat, ni personal ni dins de la religio que representa, pera dirmos als valencians de quina forma tenim que afrontar els problemes de la “educacio emergent” que pera els nostres fills representa la necessitat de que els espanyols estem aborregats.

Quan l’iglesia es pose al costat dels valencians y no consestixca que en els seus centres d’ensenyança s’ataquen les mes preuaes senyes d’identidad del poble valencià, com son sa llegua y sa historia verdaderes, entonces el Cardenal-Arquiebisbe tindrà la suficient autoritat moral pera donarmos als valencians els consells que enumera en les declaracions ades nomenaes. Mentrestrant Cardenal quedes voste callat perque callat està voste millor. En esta materia contra mes parle voste mes fa el ridicul, no a soles voste, sino l’iglesia que voste representa en este “parais terrenal”.

Valencia, a dos de març de l’any del senyor de 2008.

¿ES POSIBLE UNA CONVERGENCIA SOCIAL Y POLITICA VALENCIANA?

AUTOR: FRANCISCO DOMINGO IBAÑEZ. Introducción: RUSSAFI.

Introducción: A continuación reproducimos un artículo de Paco Domingo (+) Presidente de Valencia 2000, asociación cultural creada por los años setenta del siglo pasado, para mover el sentimiento valencianista de los valencianos de cara a la incipiente autonomía que se nos estaba gestando, después de fenecido el periodo de la dictadura franquista desaparecida con la muerte del dictador Franco acaecida en el año 1.975.

Francisco Domingo Ibañez fue un hombre, valenciano y valencianista, que dedicó buena parte de su vida a la defensa de los intereses y cultura valencianos, tanto a nivel personal como al frente de la Asociación Valencia 2000 que presidió durante un buen numero de años, hasta que falleció.

La Entidad Valencia 2000 realizó innumerables campañas de valencianización dentro de nuestro Reino de Valencia, conferencias, actos culturales, políticos, etc. y trató siempre de aunar criterios valencianos y valencianistas de cara a una convergencia de ideas políticas que nos permitieran satisfacer nuestras necesidades autonómicas y nacionalistas, a las que siempre tuvimos y tenemos derecho por la importancia de nuestro reino desde los comienzos de nuestra historia como pueblo diferente y diferenciado de cualquier otro de los que existen dentro del territorio español.

El artículo que a continuación se reproduce pertenece a la introducción del libro ¿Es posible una convergencia social y política valenciana?, (Asociación Cultural Valencia 2000, Valencia 1985) en la que intervienen diferentes personas de la política y de la cultura valenciana. En él manifiestan el deseo de que nuestra autonomía, nuestro Reino de Valencia, consiga todas las ventajas y obligaciones que la Constitución Española permite al resto de las autonomías, debiéndosenos considerar como una nacionalidad histórica con mucho más derecho a ostentar este titulo y prerrogativas que las autonomías históricas que hoy por hoy tienen esta denominación y capacidad política.

Valencia, el Reino de Valencia, siempre ha sido y continua siendo la autonomía, la nacionalidad maldita, dentro de la España contemporánea.
La marginada, la olvidada, la denostada, la privada de los más elementales derechos constitucionales, como consecuencia de los depravados usos políticos que, desde el advenimiento de la democracia, está siendo objeto. No hemos tenido, no tenemos, políticos que se hayan tomado el más mínimo interés por llevar a nuestro Reino a los altos niveles de autonomía que nos pertenecen. Los enjuagues políticos son los que siempre prevalecen y ello nos sitúa en los más bajos niveles de autonomía y de identidad cultural, subsumiéndonos dentro de sus maniobras políticas y creando el enfrentamiento entre los propios valencianos, valiéndose para ello del grave problema de nuestra identidad y de nuestra lengua. El catalanismo, como siempre, continua dominando a la clase política valenciana. Por ello, la necesidad de una concentración política valenciana y valencianista es cada día más acuciante, más necesaria, sin la cual los valencianos jamás podremos ocupar el lugar que por derecho e historia nos pertenece.
Hoy más que nunca, el artículo de Paco Domingo, es de una importantísima, necesaria diría yo, vigencia. Hoy más que nunca, los partidos valencianos y valencianistas deben unir sus esfuerzos, sus voluntades, dejando al margen las pequeñas diferencias de criterio político que les separa, al objeto de poder crear una fuerza politica que pueda competir con los partidos catalanistas (PP. PSOE. EU. Bloc) que ocupan el espectro político de nuestro Reino de Valencia. Hoy más que nunca debemos aunar esfuerzos, debemos estar todos a una, obviando las filiaciones políticas e intentando que predomine el sentido valenciano y valencianista por encima de todo objetivo que nos pueda apartar del fin para el que debemos luchar: el reconocimiento de nuestra identidad, de nuestra, cultura, de nuestra historia y, por encima de todo de nuestra lengua valenciana, principal seña de identidad que diferencia a los pueblos y sin la que, el nuestro, está abocado a su desaparición.

Artículo:
En una España constitucionalmente autonómica cada Comunidad debe dar su propia respuesta al reto de modernización del país. El Estado de las autonomías no es un paso atrás, sino una mirada de esperanza y de convicción en el propio futuro de España y de cada una de sus diecisiete entidades territoriales. Para ello, todo pueblo debe ser capaz de administrarse a sí mismo, administración que no debe circunscribirse al plano económico sino también al sociocultural. Es por ello que deben ser elegidos administradores que se hallen políticamente comprometidos a trabajar en un modelo de sociedad que debe partir de estimaciones propias y en las que el bien de cada uno de los pueblos de España se halle por encima de divergencias partidarias.

Así, los valencianos, en esta década crucial de nuestra Historia, ante el reto que Europa supone para España entera, no podemos construir nuestro modelo autonómico ni a base de radicalismos reivindicadores ni en función de una disciplina mimética. Hemos de tener nuestro propio rumbo. Hemos de ser pragmáticos. Nos es precisa una convergencia de intereses y objetivos para poder afrontar nuestro futuro con la seguridad de obtener una mejor calidad de vida para nuestro pueblo dentro del más fiel respeto a nuestra tradición histórica.

Hemos de rescatar nuestra propia personalidad, núcleo fundamental de la historia de los pueblos. Esta identificación ha de culminar en una expresión política que, en nuestro caso, ha de asentarse sobre razones pragmáticas. Nunca en base a negaciones sino a propias afirmaciones. En razones lógicas, sensatas y de una gran generosidad que alcance a todos los españoles.

Debe analizarse qué modelo de sociedad autonómica deseamos. Debe tenerse la conciencia de que decisiones importantes, transcendentales, están a nuestro alcance por primera vez en muchos siglos. Debe buscarse, sin exclusiones a priori, una identidad convergente valenciana que reúna a las comarcas de nuestras tres provincias en un afán común.

Ello ha de producir una sensibilización de los objetivos del valencianismo autonómico que supere ampliamente los residuos apenas perceptibles que permanecen desde los años treinta.

Ha de potenciarse un valencianismo político que integre los intereses de Alicante, Castellón y Valencia en una unidad superior que represente a todos los valencianos y supere la indiferencia y el antagonismo de intereses que en alguna ocasión ha enfrentado a las provincias hermanas.

Antagonismo alimentado, en muchas ocasiones, por una falsa interpretación de nuestra Historia y de nuestra cultura que nos atribuye influencias foráneas.

El pueblo valenciano, en su inmensa mayoría, se opone a esas supuestas raíces catalanas que, en ocasiones sutilmente, otras veces con descaro, se nos están filtrando con la aquiescencia o el beneplácito del poder establecido, cuando no con la ayuda directa de las Instituciones que debieran ser de todos los valencianos. Tratan, con ello, de crear una conciencia pancatalana, culturalmente primero y con posibles fines políticos después, que, olvidándose de razones de identidad cultural, sirva para asentar una mejor oferta económica con miras a la Europa de las regiones, a Estrasburgo, en definitiva, donde la realidad valenciana quedaría difuminada, ignorada, inmersa dentro de un irreal marco geó-político.

Este mensaje ha cautivado en ciertos sectores universitarios que, aparte sentimientos más o menos ideológicos, han visto, con ello, ciertas posibilidades de proyección intelectual que sectores de la propia sociedad valenciana les han negado en ocasiones.

Frente a esta tendencia absolutamente contraria a los intereses del pueblo valenciano, negadora de nuestra propia personalidad y cultura, aparece el valencianismo del sentimiento que genera su propia fuerza de la reacción ante lo que considera una injerencia extraña y se manifiesta en la defensa de los símbolos y denominación al tiempo que reivindica la diferenciación de su propio idioma, la lengua valenciana en la que se expresaron los escritores de nuestro Siglo de Oro.

Tachado de ignorante por activos aunque minoritarios círculos universitarios, equivocado por quienes detentan el poder, el pueblo valenciano se pliega sobre sí mismo esperando que se le muestre su verdadero camino, -el camino- de su proyección como protagonista de su propio futuro, de un futuro que sabe difícil dentro de la Comunidad europea.

Ciertamente la inexistencia de un valencianismo político, que debería haber instrumentado el valencianismo cultural en su momento, nos ha llevado a un valencianismo popular, perdido en barroquismos que, no estando satisfecho mayoritariamente con ninguna alternativa política concreta, se niega a si mismo y se desencanta de unas clases dirigentes tanto en lo político como en lo cultural que en lugar de recuperar la identidad histórica valenciana optan por imitar alternativas culturales e incluso políticas de otras regiones españolas.

La decadencia valenciana se produce, inevitablemente, cuando no se le da respuesta política propia al propio pueblo. Ese es el drama de Valencia y de los valencianos de las tres provincias.

La Asociación Cultural Valencia 2000 cree que es importante, fundamental, que los valencianos encuentren su propio camino a tenor de las posibilidades que les ofrece el nuevo Estado de las autonomías. Que se encuentren a si mismos. Que se identifiquen con la responsabilidad de su propio futuro, conjunta y solidariamente con los demás pueblos de España, pero siempre desde su propio prisma de nacionalidad autóctona y diferenciada.

Creemos que el valencianismo político ha de salir del falso circulo en que se ha encerrado para encontrar una identificación con el pueblo valenciano mucho más amplia y ambiciosa que la que se ha creado artificialmente. Para ello ha de buscar las claves de un futuro que aune criterios, que reúna objetivos dispersos y que se centre toda su fuerza en la consolidación de un pragmatismo valenciano que sea el punto de partida de un absoluto fortalecimiento autonómico solidario con el resto de España.

Este sentimiento solo es posible con una gran generosidad y claridad de objetivos que deben primar sobre toda intransigencia y mezquindad. El pueblo valenciano merece que se le ofrezca lo mejor que cada uno de nosotros llevamos dentro.

La idea de una Convergencia Social y Política valenciana se inscribe dentro de estos supuestos. Por encima del acuciante servilismo de lo inmediato están los intereses perennes de un pueblo que ha de forjar, aun, su propio futuro. Un futuro que deberá propiciar un mayor bienestar, una libertad mayor, una convivencia sin dependencias centralistas y unas posibilidades de realización autonómica que nos permitan ser mejores europeos en una España europea.

El valencianismo sentimental solo se manifiesta ante la agresión y aún así, con pronunciamientos tímidos. Aparece únicamente cuando se pone en tela de juicio su identidad, sus símbolos y nominaciones u otras características patriotico-sentimentales.

La política valenciana debe reflexionar sobre su propia identidad. Debe investigar su propio ideario. Son las ideas, la fuerza de las ideas, el motor que mueve a los pueblos. Es la filosofía de un quehacer común la que puede aportar al valencianismo político los nuevos horizontes que precisa para ser plenamente asumido por el pueblo.

VALENCIA 2000 ha querido someter a la sociedad valenciana una pregunta fundamental para el desarrollo futuro de nuestra Comunidad dentro del marco de la España de las autonomías:

¿Es posible una Convergencia Social y Política valenciana?
Han participado en el ciclo de conferencias que hoy se reúnen en este volumen distintas personalidades valencianas, protagonistas unas de un reciente pasado político; del presente, otras, y otras, en fin, que posiblemente lo sean en el futuro. Todas ellas con distintos matices ideológicos.

Algunos han declinado participar por razones que no merecen ser comentadas y muchos otros no han podido hacerlo por falta de tiempo en el período previsto.

Creemos que lo importante, en todo caso, era plantear el problema; hacer la pregunta. Si se reconoce un cierto grado de insatisfacción, estamos en el comienzo de la posibilidad de hallar soluciones. El silencio y la inhibición no llevan a parte alguna.

A lo largo de las distintas opciones que se han ofrecido por cada conferenciante, ¿existe un determinado punto de encuentro? Creemos que sí. Valencia necesita una respuesta afirmativa que haga posible la articulación del populismo valenciano en un trenzado cultural y político. El valencianismo necesita del compromiso cierto y efectivo de toda la sociedad; del sostén y apoyo económico de esa clase media silenciosa cuando no recelosa.

El nuevo valencianismo político ha de basarse en la evidencia del difícil presente y en la proyección del no más fácil futuro. Ha de asumir el hecho autonómico y articular, al propio tiempo, una opción política mayoritaria que haga posible una autonomía real. Una Comunidad autónoma sin poder autonómico de hecho, con una dependencia centralista, sea cual fuere su centro, es un absurdo, una negación de su propia esencia. Los valencianos tenemos muy arraigado el sentimiento de solidaridad con el resto de España. Todo lo cual es altamente elogiable y una cualidad que debemos mantener. Pero, en ningún momento, ello debe ser el obstaculo para ejercer nuestras efectivas posibilidades de autogobierno.

Es nuestra propia Historia la que abre sus páginas ante el pueblo valenciano. Las páginas de un futuro que sólo será valenciano si somos capaces de construir una política valenciana. Una política que aúne los esfuerzos e inquietudes de todos. Una política convergente propia. Estrictamente valenciana.

Francisco Domingo Ibáñez (q.e.p.d.)