miércoles, 8 de junio de 2022

CAP D'ANU EN FI DE SEMANA

 

 

 

 

 

 

 

 

Data de Publicacio
05 de Giner de 2007

 

 

 

Referencia
0033RGM

 

 

 

Tornar a la plana de;
Ricardo García Moya

 

 

 

Anteriorment publicat en,
Diario de Valencia
02 de Giner 2005

 

 

 

Est articul lo hem deixat en castella, que es com lo escrigue el seu autor

 

 

 

Anar Arrere

 

 

 

 


 

 

Los valencianos normales de­cimos: "El disapte, este Cap d'Any coincidix en fi de sema­na"; mientras que los "normalitzats" por Rafael Alemany y sus compinches de la AVL dirí­an: "Dissabte, aquest cap d'any coincideix amb cap de setmana". En la frase valenciana figu­ra "disapte", sustantivo acomo­dado por nuestros clásicos desde el enigmático "sabath" hebreo. También está el valenciano "any", grafía habitual desde el siglo XIII en textos escritos en el Reino, como la Crónica de Jaime I. Conforme la documen­tación se aleja cronológicamen­te y se acerca geográficamente a los Pirineos encontramos la variable "an", única que conocí­an los autores de las divinizadas Homilíes d´Organyá. Parece evi­dente que por influencia valen­ciana ahora no llaman "an" o "ano" al año los catalanes y catalaneros como Rafael Alemany, aunque quedan testimonios to­ponímicos y onomásticos en lu­gares como Sant Sadurní d´Anoia y en personas descen­dientes de catalanes que emi­graron a Mallorca y Valencia (la vaca de un año es "anolla", aun­que los portadores del linaje se limpiaron el lexema hasta llegar a la Nolla actual). La frase Cap d´Any, inicio del año, se opone a "fi del any", "fi de mes" y al "fi de semana" que prohiben los que viven del catalán, como Ra­fael Alemany, aunque sea len­gua viva y enlace con la clásica: "fi del any" (Esteve: Líber ele-gantiarum, 1472); "fi del mes" (Pou: Thesaurus, Valencia, 1575); "cada semana y al fi de aquella" (Cap. del vi foraster, Oriola, 1673); "fi de semana" (Escalante: Mil duros y tartaneta, 1897); "fi de mes" (Martínez Ruiz, A.: Canyisaes, Monóver, 1911). La juventud amaestrada por el fascismo expansionista sólo conoce la frase catalana "cap de setmana", en lugar de la valenciana "fi de semana".

Entre las neolatinas hispáni­cas hay falsas concordancias. En idioma valenciano podemos decir: "La sinyora Gloria Culnuclear y Quatrebarres va mo­rir en palma el dumenge", y els filólecs de Madrit o Barcelona supondríen que hauría mort en Palma de Mallorca d'una fartá de sofrasá o aufegá en llicoret d'ou. La expresión "morir en palma" equivale a ser virgen en el instante de la muerte: "vullc morir en palma" (Liern: Una broma de sabó, 1867), construc­ción que catalanes y castellanos harían bien en no confundir con "vullc morir empalmat". En la comedia "Una broma de sabó", al no existir tipos como Rafael Alemany en 1867, los valencia­nos seguían gozando de idioma propio, sin complejos de inferio­ridad ni comisarios que les acu­saran de fascistas por usarlo. Uno de los personajes, el pedan­te Don Jacinto, filólogo que no entiende la lengua valenciana, dice sorprendido ante un escri­to: "Esto es valenciano" (p. 32), añadiendo: "y es extraño, por­que leo latín, alemán... y un po­co de inglés, catalán y guachindango". El valenciano Nelet, in­dignado, se lo quita de las ma­nos y lo lee comenzando con el habitual "Anem a vore".

El título "Una broma de sabó" también confundiría a ca­talanes y castellanos, ya que "broma" es polisémica en valen­ciano y aquí equivale a pompa o espuma de jabón, acepción que enlaza con la menos frecuente de mucosidad, como dice el mo­dismo: "tindrer menos sustan­cia que la broma de caragol", presente en la prosa literaria de Galiana (a. 1768). Abundando en el tema, si decimos: "l´atra esprá, Ampariues y yo mos unflarem la pancha en roses", los vecinos de Poniente y Norte pensarían que somos devoradores de flores, al ignorar que "ro­ses" es el sustantivo valenciano equivalente al castellano "palo­mitas" de maíz. Desde el parna­so barcelonés, el sabio Corominas creía y propagaba que "ro­ses" (de maíz) era adjetivo neológico del valencianismo franquista, cuando Joan Fuster se contorneaba marcando paquetito y luciendo pistola y camisa azul ante Sanchis Guarner y compañía. Erraba el etimólogo, al ser sustantivo con solera. Ya en el siglo XIX, los valencianos incluían en su gastronomía "les coques groses de dacsa" (Gadea: Tipos, 1908); y elaboraban "les coques de roses" que el proleta­riado llamaba "torró de gat" eufemísticamente: "ahir va fer uns torrons de gat" (Escalante: Una sogra de castanyola, 1875 ). Hay fuentes más antiguas, co­mo la del manuscrito del siglo XVIII titulado "Coloqui de la novia favera", donde se alude sin ambigüedad al producto: "roses que en paella es fan" (v. 68). De autor anónimo o, proba­blemente, de la pluma de Carlos Ros, su antigüedad podría fe­charse entre el 1745 y 1770, por lo que Corominas no anduvo fi­no al suponer que "roses" era vocablo del 1940. Resumiendo: en idioma valenciano tenemos "roses"; en castellano, palomi­tas; y en catalán, "crispetes". Tres lenguas, tres denominacio­nes.

Huí, el Reyne de Valencia es gueto ahon els catalaners com Rafael Alemany (corruptor de catalá de Zaplana), fan el butoni als chiquets, funcíonaris y emigrants en la simitarra del IEC. Antes, los valencianos creaban su idioma mediante neologis­mos o acomodaciones morfosintácticas, no sólo del latín, griego y árabe; sino también del he­breo, como "levita" (Roig: Espill, 1460); o del antiguo iraní, como "simitarra" (Fenollet: Hist. Alexandre, 1481), vocablos que pasarían al castellano y ca­talán. El proceso de gestación léxica jamás se interrumpió, aunque muchos neologismos apenas superaran dos genera­ciones; p,e., el sustantivo "alcría" era síncopa del vocablo va­lenciano prejaimino "alquería". Corominas documentó oralmen­te el diminutivo "alcrieta" en Museros y Albalat dels Sorells, y "alcría" en Alacuás; pero un siglo antes lo hallamos en letras de imprenta y en una isoglosa que abarcaría de Rafelbunyol a Gandía: "desde l´alcría al poblet... canta el gall en un´alcría" (Roig, A.: El Tesor dels Chermanells, Gandía, 1884, pp. 10,56). En 1884 no existía el provoca­dor a sueldo que burlaba al pue­blo valenciano por mantener la denominación usada por Antoni Canals en 1395; y Civera no te­nía que implantar el catalán como hace Rafael Alemany en la Universitat d'Alacant. El dra­maturgo Roig y Civera, notario de profesión, dio fe del nombre del idioma de nuestros antepa­sados: "y parlem en valencia / ya qu'es vosté de Valencia" (El tesor, 1884 p. 69). Para Roig, igual que para Cervantes o Martorell, era un idioma euro­peo: "ací está en francés... y ací la traducció al valenciá" (p. 26).

Ya estem en 2005 y tot seguix lo mateix. Les construccions valencianes com "fi de semana" seguixen prohibides per catala­ners que s´enriquixen en dinés de mosatros. Tot seguix baix el fascisme expansioniste catalá, mentres Campstalunya asoles cavila cóm fer martingales pera mantíndres en el puesto. Está clar que ha perdut la purea y no faltará en palma; tot lo més la dinyará empalmat y en bolchaca plena.

 

 

CANAL 9, ESE GUANTÁNAMO

 

 

 

 

 

 

 

 

Data de Publicacio
01 de Maig de 2007

 

 

 

Referencia
0003OJP

 

 

 

Tornar a la plana de;
Obduli Jovani Puig

 

 

 

Est articul lo hem deixat en castellà, que es com lo escrigue el seu autor

 

 

 

Anar Arrere

 

 


 


 

He compartido muchas horas en la Redacción de ABC con periodistas que luego han recalado en Canal 9. Y sé muy bien qué es lo que han tenido que dejar a la puerta de ese Guantánamo, de esa cárcel de las palabras, forzados de nómina. Son innumerables los métodos que usa el Poder, ese abuso de poder; uno de ellos, quizá el más denigrante, el de la fidelidad de subsistencia, esa sopa boba. No se lo reprocho. Aquí sólo cabe recriminar a esos filólogos de rebufo que hacen de su ciencia conveniencia, de la ortografía abono en cuenta; y a esos políticos de causa propia, sofistas de mitín, fariseos de escaño y atril que valen porque sirven, que se sirven del cargo para limpiar, fijar y dar esplendor a su peripecia personal.

A los modos del texto grabado en las puertas del Infierno de Dante -¡Abandonad toda esperanza al traspasarme!- estas otras palabras -¡Abandonad toda libertad, valgan consignas!- bién podrían rotularse en el dintel de ese humilladero mental controlado en el que fundamentalistas talibanes del nivel «superior» practican cierto terrorismo cultural con la lengua, colocan mochilas con la unidad a modo de laxante que tan mansas correncias colectivas produce entre los «internos».

Felizmente, terminó «Tómbola», aquel programa en el que toda una concupiscente estofa de nocturnas aves, una escorrentía de tunantes del famoseo convirtieron a Canal 9 en un sex-shop, sin ningún contenido que no oliera a podrido en Dinamarca. Hace tiempo que pedí un expurgo de censores, de esos inquisidores del «mitjà» o del «superior» que ofician en esa casa de tócame Roque una lengua de servicio, vasalla y pedante. Pedí entonces al alcaide de Chirona 9, que aplicara las promesas electorales: «que las bocas se sientan libres... ninguna práctica de exclusión... de marginación... de dirigismo... ese es nuestro reto... la lengua real que hablan los hombres y mujeres valencianos... ». ¡Fiasco!

Días atrás conecté con «Noticies 9» que comenzó así: «Un bacteri... », una de tantas cursilerías con que nos arengan; recojo algunas: «el llum... tot i que, allò que, la qual cosa, hand-ball, la esférica, la represa, el costum, la sida, esa, ema, ena, ela...», incluso «dram» en lugar de drama, o «metre» en lugar de Metro, o «tipus d´equipus» como dijo un conspicuo acollonado, como no dicen siete cuando dicen «set», o dicen Dios cuando quieren decir «d_u...», que la clase integrista sufre una metàstasis mental asequible al desaliento remunerado, como dicen «avaria» y no «averia» porque en Palafrugell con esta última definen un conjunto de bestias -aquí diríamos «averiu»- como dicen «sembla» y no «pareix», porque con esta última dicen parir y no «parix» como decimos aquí, y que han llegado a decir «el turc que volia matar el Papa» o «un terrorista que volia matar el Rei», quién diría de instintos tan perversos de ambos...

Me temo que seguiremos con las mismas imposturas, con noticiarios que no son sino crónicas de sucesos, casos de El Caso; hace unos días dieron cuenta de una nevada en Canadá, -¡qué grande es la Comunidad!- ¡con una foto fija!; tocante al «esport» -Ausiàs March decía «deport»-nos cuentan a diario los problemas de los ¡isquiotibiales! de algún quejicoso del balón, mamá pupa; al fin han dejado ya de anunciarnos el Apocalipsis climático con el que nos han atormentado durante semanas, dale que dale, erre que erre, trece que trece, fraga que fraga, evidenciando la poquedad informativa de algunos realizadores de esa pedanía de TV3... guajira ramblananera.Y así nos van perorando... previa receptación de conjuras foráneas, claro.

Epitafio: el pasado sábado volvió a Valencia un hombre a un mostacho pegado, a una calva adosado. «El qui furta i no li passa res, torna a per mes».

 

 

CAMPS, LÍDER EN PARO Y CATALANISMO

 Baltasar Bueno

 Somos la comunidad líder en paro y Camps nos acaba de presentar el humo de una línea aérea con Nueva York. Lo ha hecho de manera triunfal, como si con ello resolviera el hambre de todos los parados del territorio autónomo.

A Nueva York no van a viajar, lógicamente, los parados, sino aquellos que aún tienen la suerte, de tener trabajo. El presidente de la Generalitat, antes llamada valenciana, se cree que con esa línea aérea, que permitirá a los ricos y poderosos irse de fin de semana y de compras a Estados Unidos, pero no a los desempleados, ya ha hecho su buena acción de la temporada.

Cuando le preguntan por el paro, dice que ése no es su problema, sino de Zapatero, que lo arregle. El es así de iluminado. Lo suyo, por el contrario, son las copas de américa, los cochecitos de la fórmula 1, los barquitos de la volvo ocean race, los mundiales de tenis, y ahora los vuelos a Nueva York. Todo, eso sí, a golpe de talonario.

Al tiempo que no resuelve los graves problemas que angustian a las familias valencianas, Camps cada día se entrega un poco más al catalanismo. Rebobinen y váyanse a la película que emitió Punt 2 el pasado sábado 17 de enero por la noche. Estaba doblada en puro y duro catalán. Observen y verán cómo parece que ya se traen las películas dobladitas, arregladitas y adobaditas en catalán desde Barcelona, para que la peña se vaya habituando.

De esta manera, al menos en la ciudad de Valencia tenemos ya seis canales de televisión en catalán y ninguno en valenciano. Los catalanes nos bombardean a diario con sus cuatro canales, más los de Canal 9, que no son más catalanistas porque no se entrenan. Todo esto con la complacencia y complicidad de Camps y su banda.

Camps se empleó a fondo para que Valencia hui, altavoz valencianista, muriera por inanición, al tiempo que daba dinero a espuertas a periódicos catalanes, madrileños y vascos. No le interesaba que hubiera una voz genuinamente valenciana, que le recordara todos los días sus pecados, por acción u omisión, catalanistas. Por ejemplo, el papel fundamental que él tuvo en la creación y composición de la catalanista Academia Valenciana de la Lengua, que es la estocada de muerte de la genuina Lengua Valenciana y la que consagrara el catalán en tierras valencianas, con la inestimable ayuda de Canal 9, la televisión autonómica de los valencianos, que detenta y aprovecha fehacientemente Camps para sus intereses y ambiciones.

Con dinero público, Camps se ha hecho con el favor de una corte de aduladores periodísticos a su medida. Con dinero público controla casi todos los medios de comunicación. Con dinero público, tiene un gallego para dirigir Canal 9 y ahora un madrileño para dirigir el canal 24 horas. Con dinero público, cada semana se trae una larga lista de paniagudos de Madrid a supuestos programas de debate, donde la representación de la profesión valenciana es alicorta en todos los sentidos. Esta es la prensa corte y confección que quiere Camps.

Se empeña en ser famoso nuestro presidente y cada vez es más impopular. Canal 9 maneja datos en el sentido de que cuando en sus informativos sale Camps, la audiencia cae estrepitosamente. La gente, que no es tonta, que tienen mucho sentido común y que lo pasa mal, está harta de ver a Camps hasta seis veces en un mismo informativo, haciendo como que hace.

Franco en sus Nodos era más discreto y siempre que salía era porque inauguraba algo que había hecho él. Camps lo único que inaugura son botafumeiros, fiestas, fastos, carnavales, circos, cabalgatas, lineas áereas y cosas que por lo general no ha hecho él, pero él mismo se cree que son gracias a él.

Este año 2009 no esperen más de Camps que lo que han visto hasta ahora: circo sin pan. Si al menos diera pan, su mandato serviría para algo. Pero él no baja a la tierra, ni pisa los pueblos, ni se mezcla con la gente. Lo suyo es Estados Unidos, las partidas de padel y tenis, broncearse en el mar y salir todos los días tropecientas mil veces en Canal 9. Si no sale, revienta.

Este es el “líder” de los valencianos, el “líder” de la comunidad española con más parados, con más tragedias humanas y familiares, y la que más sufre los embates del catalanismo.

CAMARADA CANUT ¿TE ACUERDAS DE ANDRÉS IVARS?

 

 

 

 

 

 

 

 

Data de Publicacio
22 de Març de 2007

 

 

 

Referencia
0046RGM

 

 

 

Tornar a la plana de;
Ricardo García Moya

 

 

 

Anteriorment publicat en,
Diario de Valencia
10 de Novembre 2002

 

 

 

Est articul lo hem deixat en castella, que es com lo escrigue el seu autor

 

 

 

Anar Arrere

 

 

 

 


 

 

Camarada Joan Ribó Canut, como proletario entregado en alma, corazón y vida (bolsillo creo que no) a la defensa de la libertad, supongo que habréis celebrado homenajes recordan­do a Andrés Ivars de Benissa, erudito que gastó su vida publicando ensayos en idioma valenciano sobre las flotas del Reino en 1398, la estancia de Joanot Martorell en Londres, la ayuda de Valencia al enig­mático monasterio del Monte Sinaí, etc. Discípulo de Fullana, si éste le corregía galera­das de “Dos creuades” en 1918, era Ivars quien en 1933 escribía la presentación de su Gramática valenciana. Voso­tros, camaradas de EU, habréis leído el terrible “Diario de Ana Frank” y también, supongo, el “Diario de Andrés Ivars”. ¿No lo conocéis? Es breve y escrito con lápiz sobre mal papel. iAh!, olvidaba decir que Andrés Ivars era franciscano, que am­plió estudios de paleografía en el Archivo Vaticano; y de Historia, en Florencia. Pre­miado por Lo Rat Penat en los Jocs Florals de 1919, su labor investigadora fue reconocida por políticos e intelectuales, publicando parte de su obra la Diputación y Ayuntamiento de Valencia. En 1933 era, quizá, el mejor paleógrafo valenciano.

Lo que sigue, camaradas del Canut, debéis saberlo sin nece­sidad de papeles de Salamanca: el 8 de septiembre de 1936, al amanecer, su cadáver apareció tirado en la carretera a Valen­cia, saliendo de Gata de Gorgos a la izquierda. Había sido fusi­lado, como García Lorca. Tres meses antes, Ivars residía en Madrid y era director de la revista de investigación histó­rica “Archivo ibero-Ame­ricano”. El 20 da julio escribió que “guardies d´asalt i milisies socialistes” habían quemado su residencia: “¡Quina tris­tea!... les 40 carpetes de docu­mentació, suor de 25 anys d’escorcollament d‘archius”. Todo se convirtió en humo: investigaciones sobre Vinatea, obras únicas, primeras edicio­nes de Beuter, Martí de Viciana, Matéu y Sanz, Xi­meno, etc. Vestido de segIar, Ivars deambuló aterrorizado por Madrid: “me despedixc(...) m‘ha entristat al vore l ‘ale­gria de la gent al mirar la cremá y destrucció de les pa­rroquies de Sant Andreu y S. Isidro (...) m ‘han cacheat (...) en la Porta del Sol anava una quadrilla de chics pistolers y en mig una chica vestida d’ home en grans melenes, cara groga, ulls espantats, amena­çant ab una gran pistòla a dreta y a esquerra”.

Las simpáticas libertarias, “chiques empuyant pistoles”, obligan a los peatones a salu­dar puño en alto. Todo esto queda muy fotogénico en las películas de Ana Belén, pero la realidad es que actuaban sobre indefensos como Andrés Ivars, igual que las SS o la policía estalinista. El historiador pre­siente su muerte y, buscando protección, viaja a Benissa; pero es detenido en la estación de Denia el 7 de septiembre de 1936.

Trasladado a Gata de Gorgos, aquella madrugada es sacado de la celda y fusilado. En el dramático diario de Ivars hallamos el idioma prohibido en la actualidad: “Vullc parlar per telefono...telefonege pera que...”. Los valencianos del 36 decían “telefono, telefonejar, cridar por telefono”, y no “telè­fon, telefonar o trucar per telè­fon”, como impone el fascismo catalanero. Es curioso que nin­gún cineasta o literato se haya interesado en la vida y muerte de Ivars, idéntica a la de García Lorca. De éste se sabe todo. Una legión de investiga­dores de derechas e izquierdas han averiguado nombres y detalles: “Lorca fue detenido por Ramón Ruiz Alonso en la tarde del 16 de agosto de 1936, y fusilado por orden del comandante José Valdés Guzmán. José Jover Tripaldi estuvo de guardia la noche del 19, y su cadáver apareció el 20 en las afueras de Víznar”.

Andrés Ivars es una figura intelectual del máximo valor para los valencianos, pero se silencia en los textos aproba­dos por Camps y Tarancón. Por el contrario, la muerte de García Lorca aparece en libros, documentales y películas como la de Bardem, “Muerte de un poeta”, ideada “para mostrar la crueldad y el asesinato bru­tal causado por los fascistas a los republicanos”. Todos cono­cen que “Lorca fue asesinado por el fascismo en 1936”; y hasta la Gran Enciclopedia Catalana recuerda su fusila­miento, pero silencia el de Andrés Ivars. El manipulador Manuel Sanchis Guarner, autor de la entrada biográfica de Andrés Ivars en la Gran Enciclopedia Valenciana, tam­bién ocultó que Ivars fuera fusilado por asesinos comunis­tas y socialistas.

Camaradas del Canut, ¿cre­éis que algún partido debería pedir perdón a la sociedad valenciana? Hay miles de casos: a Plácit García Gilabert de Benitachell (como Ivars, estudió en Roma, calificado “Summa cum laude”) los pro­gresistas lo normalitzaren cer­ca de Javea el 16 de agosto: le habían cortado los testículos, el cuerpo estaba acribillado con perforaciones de aguja saquera; le habían arrancado un oreja y sacado un ojo.

La autoridad republicana jamás detuvo a sus normaliza­dores. Nadie se enteraba entonces y nadie quiere saber­lo ahora, salvo lo de García Lorca y Miguel Hernández. En el lugar del crimen, en Gata de Gorgos, se erigió una, cruz con el nombre de Andrés Ivars, pero los progresistas la destro­zaron en 1989, quitando el nombre del historiador. Hay un hecho cierto, camaradas del Canut, aparte de torturar a intelectuales, la destrucción de obras de arte y documentación practicada por vuestros idola­trados republicanos superó a la de todas las calamidades jun­tas: invasión napoleónica, Guerra de Germanías, Guerra de Sucesión, guerras carlistas, expulsión de los moriscos, des­amortización, etc. Jamás podremos valorar la destruc­ción que en 1936 hicieron vuestros antecesores (“comu­nistes y socialistas”, en el dia­rio de Ivars), y no sólo en Madrid. Aquí, en el Reino, la lista sería interminable: Sant Joan del Mercat, con la pintu­ra al fresco más grande de España, obra de Palomino; iglesia de San Agustín, órgano de la Catedral, cuadros de Goya, Ribalta, retablos, archi­vos, esculturas, incunables, etc. Desde el Maestrat a Oriola, la firma republicana fue el fuego, la tortura y el ase­sinato.

Camaradas del Canut, millo­narios socialistas y sindicalis­tas normalitzadors: me sor­prende vuestra terquedad en proclamaros herederos de unos republicanos que practicaron la tortura y el crimen con tanta impunidad como los fas­cistas; pero igual desconcierto me causa la tropa de peperos que os tiene miedo y acepta vuestra fanfarronería burgue­sa y catalanera. De todas for­mas, estamos mejorando: asáis sardinas en Hacienda, cuando en El Toboso asaron personas; y hay políticos que organizan cacerías de gatos, preferibles a las humanas del 36. Menos mal que quedan franciscanos como fray Benjamín Agullo, sabio archivero y custodio de la memoria del fusilado fray Andrés Ivars. No sé qué tiene esta orden que, un ateo contu­maz como servidor, la admira; además, ¿cómo olvidar a Eixi­menis, fray Joseph Marqués (que hablaba valenciano en California), fray Andrés Yvars y, por supuesto, a fray Benjamín?

 

 

 

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Grup LLVS   -   Octubre 2006

Amunt

 

CALPE Y LOS COMPARSAS DEL ‘PANOCHO BARCELONÍ’

 M.ª TERESA PUERTO FERRE

 Resulta increíble la petulancia arrogante con que algunos ágrafos de la lingüística románica osan dogmatizar en un terreno que desconocen y, encima, lo hacen con singular insolencia, desde crematísticas posiciones “politiko-akadémikas” y desde una desprestigiada plataforma-AVL, cuya real denominación, para el vulgo vulgaris, es Akademia-AntiValenciana-del-panocho-barceloní. Aquella en la que profesó sus leales votos de novicio el señor Ángel Calpe.


Es por eso que el médico-doctor Ángel Calpe ( Una nova etapa per al valencianisme del món de la RACV. LP 2/6/2007) se encuentra tan requetebién pidiendo al valencianismo genuino (no el bastardo) que nos rindamos al colonizador dominio de la normativa panocha del privadísimo Institut d’Estudis Catalans: el de la ínclita AVL, creada por Zaplana para regalarle al virrey Pujol el instrumento de domesticación y dominio del entontilado poble valencià. Como los PePeros han ganado ahora las elecciones del 27-M, estos fundamentalistas de la retro-lingüística y del akademicismo-panocho se creen con derecho de pernada-imposición de su infame e infecto dialecto barceloní, Normativa AVL.

Es de sobra conocida la risible idoneidad y escasa cualificación lingüística de un grandísimo número de los polítiko-akadémikos de la plastificada AVL: allí tenemos médicos, historiadores, escribidores, políticos, catalanofetichistas, catalanocomisarios etc., cuyo esotérico currículum apenas tiene nada que ver con la Lingüística Románica y mucho menos aún con la Lingüística Moderna, dado cómo trabajan. De ahí la línea tan errática, arcaizante y destructiva, gestionada por su bizcochable presidenta, Ascensión Figueres, y sus kulturo-akadémicos-AVL d’escudella i gañote (=12 millones/año). De ahí el cúmulo de barbaridades que tenemos que leer a veces, cual es el caso de la antología de tonterías y barbarismos filológicos del médico-doctor Ángel Calpe el pasado sábado 2 de junio.

Critica el susodicho médico-doctor (ignoro con qué categoría filológica salida de su bisturí-lasser) que las Normas de la RACV (Real Academia de Cultura Valenciana –Normes del Puig) tras el 27-M “han perdut el favor popular” ... “ han esdevingut marginals” “i s’enfronta clarament al consens estatutari”. A estos politiko-akadémicos de la AVL, montados en la kultureta-petrodollar del invasor catalaní (de donde llueven millones a espuertas para destruir Valencia), los vemos traidoramente entregados a su cometido cómplice de exterminio de la histórica Lengua Valenciana a cambio de la bien remunerada promoción del infame e infecto dialecto barceloní.

Ángel Calpe añade a su plúmbeo vacío filológico y desconocimiento histórico, la insolencia arrogante de quien, desde este ricachón neofascismo politicolingüístico de la AVL, amenaza a las minorías valencianistas que luchamos agónicamente y sin recursos por defender lo que siempre fue historia:

1. Que les momificades Bases del ´32 de la AVL son l'ortografia carca, bastarda, antihistorica, fabra-secessionista, poblerina , dialectal, i obscena de l'infame i infecte dialecte barceloní . Unes “bases” que “son una adaptació de les de l´Institut d´Estudis Catalans” (Sanchis Guarner “La Llengua dels Valencians” p. 60; ed.1967) i que es van usar (i usen) per a destruir la idiosincrasia genuïna de la historica Llengua Valenciana : per a exterminar-la, a d´ella i a la seua milenaria cultura.

2.Que la comparsa d'aquells fascisto-republicans del ´32 ( els Carles Salvador, els Sanchis Guarner, els Alcayde Vilar, etc.. ) que van liderar en aquell 1932 este complot aberrant i totalitari contra la Llengua Valenciana -i son ara tan admirats pels politiko-akademics de la AVL- no mereixen cap respecte ni consideracio ya que van actuar ,molts, per interessos exclusivament espuris i atres en absoluta ignorancia de la Lingüística Moderna i de la Filologia Romanica . Aquells van ser una comparsa total d'aficionats jugant a filolegs , i ningu d'ells era filoleg en la sola excepció del Pare Fullana , a qui van enganyar estos trampers , i a qui no cal incloure en eixa indocumentada tropa ya que es va retractar de la seua anuencia quan va descobrir la trampa saducea que li havia estés l'esquerranisme republicanocatalanista.

 

3. Que eixe mateix any de 1932 i un mes abans de la tramposa farsa de l´Aplec de Castelló el Pare Fullana ya havia publicat una”Ortografia Valenciana” (Imprenta Grafica. Valencia 1932) que s'havia esgotat, en gran exit, a penes publicada i ya havia prologat el seua 2a edició ... ¿ Per qué, llavors, no es va aprofitar esta Ortografia Valenciana del Pare Fullana, l'autenticament Valenciana, per a la Reunio de Castello de desembre de 1932 en conte d'imposar la infecta de l'Institut d ´Estudis Catalans ? . Va ser, simplement pels bruts interessos espuris dels doblegats sequaços i seguidors del fabrisme català “perpetradors per a Valencia de l'infame i infecte dialecte barceloní” , dels cuals l'únic delirium tremens era destruir Valencia i treballar per al totalitarisme catala. (“La Catalanitat dels Normes de Castelló de la Plana de 1932”.Emili Miedes i Bisbal –filòleg romanista. L´Oronella 1995) .

S'hauran reencarnat estos en la AVL? .....¿Cómo puede presentar el señor Ángel Calpe aquella bazofia castellonenca del ’32 como referente normativo para la RACV?, ¿cómo osa querer imponerla a los colectivos valencianistas que jamás podrían entrar en el juego sucio de este nazifascismo editorialista catalán cuyos pingües negocios están detrás de esta jugada?

Ya lo decía clarito el profesor García Gómez (Univ. de Valencia) : “la reunificación de la lengua (valenciana), suponiendo que alguna vez haya estado unida, beneficia esencialmente al sectoeditorial (catalán), que reduce sus costes en la misma proporción que incrementa sus beneficios. No es lo mismo hacer una tirada de mil ejemplares en versión catalana y otros mil en versión valenciana, que imprimir dos mil en versión única para su distribución por todo el mundo, incluyendo Valencia. ( El valenciano entre rejas . LV 15.02.06).

Y tan inteligente profesor nos anticipaba el gran fracaso de la AVL . “El acuerdo de la AVL no funcionará porque no ha contado con la voluntad de sus hablantes. El fin del conflicto lingüístico no llegará mientras no nazcan las personas preparadas para preparar el terreno para el consenso”. ( De la Ortografía de la Academia Valenciana de la Lengua .LV 17.06.2001).

Con los comparsas de la AVL... , pronto ¡kaput, Lengua Valenciana! , ¡heil, infame dialecto barceloní! Pero nunca requiem por el valencianismo genuino. Resistiremos porque..., aunque resistir no es ganar, es impedir que el enemigo gane.

CABALGATA

 Carles Recio

 En busca de distracciones para la crisis, nuestras instituciones han inventado este año una cabalgata histórica que promete repetirse para «amortizar el enorme gasto». A nadie le ha parecido mal, incluso la oposición ha jaleado la ocurrencia, pero frente a esta complacencia general creemos que se deben esgrimir algunas objeciones, a modo de crítica constructiva.


Una procesión lúdica como la que se nos oferta ya existe en el calendario festivo valenciano: es la Processó del Corpus. Parece mentira que la Iglesia no se haya pronunciado contra este corpus laico que la Generalitat pretende instituir. Mientras que los voluntarios de la Associació d´Amics del Corpus derrochan generosidad y entrega, en el nuevo engendro se traen bailarines y caballos desde Italia e Inglaterra, como si nosotros no tuviéramos nuestra propia tradición.


De recreación histórica no hay nada. Es una mera copia de los desfiles renacentistas típicos de Italia. Eduard Mira ha ido de turis-mo al Palio de Siena y ha reproducido aquellos esquemas. Sólo le ha añadido mucho azul en las banderas -que no es invención, porque ya figuraba hasta en los portulanos marítimos- y un Penó de la Conquesta que está archidemostrado que es más falso que Judas. Superando el trauma de las banderas aporta las ficciones requeridas, incluyendo el baile de banderas cuya única referencia valenciana es Beniarjó. Los porrots y las dansetes son unos añadidos para crear la ilusión del autoctonismo.

El acto fue de un autoritarismo infantil. Venga príncipes y princesas como si fuera un cuento de hadas Disney. Si hubiera habido un desfile en 1428, los primeros en figurar hubieran sido los Jurats de Valencia, cargo que no se nombraba para nada en el folleto, pues demuestran que la Generalitat política es un invento de 1982. Los gremios estaban igualmen-te desllavasats frente a la opulencia nobiliaria. Manolo Camarasa estaba encantador de obispo, pero a los asesores se les olvidó que los obispos en Valencia entraban en un burro o mulo como signo de humildad. En nada se exaltó el papel de los Fueros Valencianos.

Otro factor fue el racismo. Si estaban recreando, hubiera sido justo dar entrada a las minorías musulmana y judía, que tenían sus propios barrios. En aquella época eran parias, pero ahora era momento de reconocerlos en su vera dignidad. Pero si entraban moros quedaría al descubierto que, en este aspecto, nuestra genuina tradición ya tiene la fiesta de los moros i cristians, que es mucho más vistosa y seductora que la pergeñada.


La cabalgata y el Any Jaume I no tienen más objetivo que demostrar que Valencia nació hace 800 años y que antes no había nada civili-zado en nuestras tierras. Pero esa falacia se derrumba a poco que conozcamos nuestra historia. Valencia es una fundación romana de 2.000 años que se asentó en una cultura ibera que tenía unos cuantos miles de años más. El Reino de Valencia no lo fundó Jaime I, sino el rey Mubarak. La fecha exacta la señala el profesor Pierre Guichard en su último trabajo sobre los Reinos de Taifa. Fue en el segundo yumadá de 399 del calendario lunar islámico, que traducido a nuestro calendario occidental es el 10 de febrero de 1009. Ese día, la jutba u oración anunció desde lo alto del minarete de la mezquita la independencia valenciana respecto al Califato de Córdoba, sumido en una terrible guerra civil y la adhesión al nuevo monarca, el rey Mubarak.


Mubarak, alto funcionario de las acequias del Turia, creó el nuevo Estado valenciano y reinó durante 8 años, muriendo de accidente en mayo de 1017. Le sucedió su amigo Mudafar, y así siguió una dinastía valenciana por diversos avatares hasta la breve conquista del Cid y, por último, la entrega del rey Zayán a Jaime I del Reino valenciano. Esos años que ahora se minimizan son los que explican y justifican que Jaime I respetara el Reino y no lo convirtiera en una provincia de sus dominios.


El próximo 10 de febrero de 2009, el Reino de Valencia cumplirá mil años de existencia. Mientras nuestras instituciones pierden el tiempo en caprichos quiméricos que dilapidan miles de millones, una conmemoración verdaderamente trascendental queda silenciada. Los reyes musulmanes son los grandes amordazados, pese a que en su corazón nació verdaderamente el alma valenciana que luego sedujo a don Jaime.

Celébrese esa cabalgata en febrero como pide Mira, pero no se centre en Jaime. Lo justo y lo histórico es que se homenajeara a nuestro primer monarca, el rey Mubarak, y a todos esos colosos musulmanes que construyeron el Reino antes del aragonés, con judíos y cristianos demostrando que la paz, la convivencia y la tolerancia son posibles. No en vano, Blasco de Alagón, cuando convenció a Jaime para que lo conquistara, calificó el Reino de Valencia como «la millor terra del món».

 

MANIFIESTO DEL MILENARIO DEL REINO DE VALENCIA


Ante el cumplimiento del primer milenario de la creación del Reino de Valencia en el año 2009, un grupo de asociaciones culturales valencianas apolíticas y sin ánimo de lucro, hemos constituido una comisión para celebrar la efeméride y hemos redactado el presente MANIFIESTO que se presenta ante la opinión pública para que quien lo desee se adhiera libremente al mismo:


Valencia no nació en 1238. El Pueblo Valenciano tiene unos orígenes mucho más remotos y en la formación de su personalidad ha recibido la aportación de distintas culturas, entre las que destaca de manera especial la islámica, cuya presencia fue efectiva desde 711 hasta 1609.


Precisamente como un Estado islámico nació el Reino de Valencia el 10 de febrero de 1009, al declarar el rey Mubarak la independencia respecto al Califato de Córdoba. La fecha en el calendario árabe es el 11 del segundo yumadá de 399. Diversos príncipes ocuparon este trono durante casi doscientos años, con la única interrupción de la ocupación del Cid Campeador. En todas la compilaciones históricas, tanto musulmanas como cristianas, se habló de “reyes de Valencia” y nunca se consideró a sus mandatarios por debajo de esta categoría. Incluso los grandes historiadores de la época cristiana respetaron esta realidad y nunca se atrevieron a negarla. El 9 de Octubre de 1238 entró en la ciudad el rey Jaime de Aragón, pero el Reino era anterior a su presencia, como atestiguan los documentos y las crónicas.


Ante la visión sesgada e interesada que presenta una Valencia nacida en 1238 únicamente vinculada al cristianismo y a la Corona de Aragón, hemos de reivindicar la singularidad valenciana, mucho más antigua y arraigada, y la pluralidad regnícola, pues se demostró en aquella etapa que la convivencia de las distintas religiones y creencias era posible. Cercenar esta parte fundamental de nuestra historia es menosvalorar nuestra propia capacidad integral como colectivo humano.

 

La gesta del rey Mubarak, creación del Reino de Valencia que dio lugar a la actual Comunidad Valenciana, no ha sido reconocida a lo largo de la historia, y el cumplimiento de los primeros mil años debe darnos la ocasión de tributarle el homenaje merecido. A tal fin programaremos una serie de actos y editaremos unas publicaciones que darán cumplida información del evento. Sin la declaración o “jutba” de Mubarak no habría sucedido todo lo demás, y seguramente la Comunidad Valenciana no existiría tal y como la conocemos.


Por todo ello debemos celebrar el primer milenario del Reino de Valencia llamando a todas las entidades públicas y privadas, a todas las organizaciones sociales y a todos los valencianos y valencianas en general, para participar en los actos que nos reafirmen como un Pueblo único, plural, libre, tolerante y respetuoso con su pasado, que es la mejor garantía para afrontar los retos del futuro.