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jueves, 17 de enero de 2019
3r SALÓ VALENCIÀ DEL LLIBRE. ¿VALENCIÀ?
2-10-2005: 50.000 PERSONES ACODIXEN A LA FESTA DE LA VALENCIANITAT
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¡OH. LA SINTAXIS CATALANA, OH!
Por Ricardo García Moya
Las Provincias 9 de
Noviembre de 1997
En los
cuadernos catalanes Gripau se recomienda usar a los estudiantes valencianos la
construcción: "Andreu vindrá
divendres" (Gripau. Generalitat Valenciana, 1996, p. 30). Esta
carencia de matices gramaticales es admisible
en robótica y chistes de apaches ("rostro pálido, tubo de fuego"),
pero el idioma valenciano goza de recursos sintácticos para desterrar anfi-
bologías y expresar con dulzura y exactitud el mensaje verbal. Por el
contrario, el esperanto inmersor chirrfa por falta de lubricante preposicional,
deformación del engranaje léxico autóctono y debilidad en la batería de
articulos, al faltar el lo clásico.
Esta chapuza que genera perplejidad en las tardes futboleras ("Fernando passa Romario") germinó
en las Ramblas a principios de siglo.
Hacia 1900, en
las tertulias barceloninas se hacía insoportable un hecho: la sintaxis
castellana y catalana eran iguales. Los del Avenç maquillaban lo que podían:
separaban geminadas (col-loqui, il-licità, cagarel-la, etc.); agrupaban
consonantes para germanizar la morfología; aislaban enclíticos (veure-us);
substraían arcaísmos valencianos, castellanos y occitanos (baladre, clóchina,
chulla, caserna, feble, llur, nafrar, conquerir, dues, tellina, etc.) e incluso
inventaron o tomaron del francés e inglés los amb, esport, desenvolupament,
etc.; pero el diablillo chauvinista repetía: "Tenéis idéntica sintaxis que
los castellanos".
Esta llaga fue
cauterizada en el congreso de 1906 por un Miquel
Costa i Llobera que, alborotado, comunicaba "un estudi
importantíssim": la eliminación de la preposición a del complemento directo, ya sugerida por Alcover: "de este modo combatiríamos la opinión de
que no tenemos una sintaxis distinta a la castellana" (Costa i Llobera,
1906, 119). ¡Así de fácil! Ahora podrían visitar Madrid con la cabeza erguida,
sin que los cenizos del 98 les recordaran la igualdad sintáctica de las lenguas
romances de España (con perdón). Ignoraba Llobera que su norma "importantísima" también fue
arcaísmo sintáctico castellano, gallego y valenciano. Todos poseían casos de complemento directo sin la
preposición a delante del acusativo
en tiempos en que la sintaxis titubeaba entre las declinaciones latinas y la
progresiva sustitucibn por preposiciones. Y no sólo en el medievo, Lapesa recuerda que, en pleno Siglo de
Oro castellano, Quevedo escribía:
"acusaron los fariseos la mujer
adúltera"; y el madrileño Lope
de Vega usaba también la sintaxis (¡ejem!) catalana: "no disgustemos mi abuela".
EI remiendo
sintáctico se oficializó en el Reino tras la Guerra Civil, cuando las
instituciones culturales franquìstas financiaron la "Revista Valenciana de
Filología", en la que don Martí de
Riquer (futuro preceptor de don Felipe sobre temas como Azorín y Tirant lo
Blanch) y el Institut d'Estudis Catalans (Bohigas, Casacuberta, Badía i
Margarit, Gulsoy, etc.) impusieron su ley. En aquellos días de lítico mendrugo
y jarabe de palo, el activo Carles
Salvador introducía la gramática de Fabra (como destaca la
Enciclopedia Catalana), y publicaba con
el aplauso de las autoridades franquistas el "Petit vocabulari" en 1943. Su labor catalanista fue premiada
por la Diputación de Valencia en 1951, año en que dio a luz su falsa Gramática
Valenciana con léxico del Institut d'Estudis Catalans: avui, aquest, avi, dues,
amb, meva, tardor, etc. En ella introducia
la norma de Llobera: "el
complemento directo o causativo se une al verbo sin preposición"
(Salvador, C.: Gramática. Ed. Eliseu Climent, Barcelona, p.141 ).
Los catalanes
despreciaron esta chapuza, pero los integristas de Canal 9 y la Literaria
la enarbolaron como estandarte del cientifismo filológico, escudándose en la
autoridad de un Carles Salvador que ordenaba escribir: "Antoni ha vist Maria", no como
construimos los valencianos: "Antoni
ha vist a María". De igual modo, la Gramática de Bromera y la
Generalitat ampliaba el error: "aunque coloquialmente se usa con
frecuencia la preposición a como
elemento introductor del complemento directo, éstos se introducen generalmente sin preposición: "ajudarem
els nostres amics" (p. 198).
También la revista mimada por la Diputacibn de Valencia (donde compite publicitariamente
con la Generalidad de Cataluña y Freixenet) usa la sintaxis apache: "El president del GAV ha advertit Xavier"
("Saó", setembre, 1997, p.17).
En su
gramática, además del gazapo sintáctico, Carles Salvador prohibía a los
valencianos hasta la palabra Micalet,
por "viciosa" (p.191 ). EI líder del catalanismo franquista
despreciaba testimonios como el expresado en 1656 por Marco Antonio Orti,
cronista de la Ciudad y Reino: "Micalet,
que en lengua valenciana es el nombre diminutivo de Miquel" (Orti,
M.A.: Segundo Centenario, Valencia 1656, p. 206).
Y hablando del
Micalet. La noche del 29 de octubre, tras el programa Negro sobre blanco de Dragó,
comenzó la emisión de una joya de la arqueologta cínematográfica: "La boda de Ouinita Flores",
estrenada en 1943, el año en que Carles Salvador publicaba su "Petit vocabulari". Pues bien,
durante veinte eternos segundos permaneció la imagen del Micalet -símbolo de la
productora valenciana CIFESA- sin
sonido. Algún progresista censor había eliminado los 20 segundos del
complemento directo musical de la imagen. ¿Adivinan cuál era? La bélica y
solemne Marcha de la Ciudad y Reyno,
con timbales y clarines, que Serrano adicionó al himno regional. La esporádica
mudez fue tan fortuita como el vestidito de barras rojas y amarillas que,
casualmente, decora el programa Tómbola;
o los invitados catalanes del Parlé
vosté, incitados a hablar en catalán para que la inmersión no decaiga.
'¡HE VUELTO!' (cuento) (El Regreso de la Dama de Elche a su Ciudad)
jueves, mayo 18,
2006
¡¡HE VUELTO!!
Unos pasos alteran mi reposo vespertino. Hoy, martes 16, las luces de la sala, casi a la hora de la siesta, se encienden y ante mi pétrea mirada aparecen unos hombres. Veo que proceden despacio a embalarme y protegerme cuidadosamente. Mi guia favorita, María, me comentó ayer que unos técnicos iban a envolverme entre algodones pero no me explicó nada más. Sólo me adelantó que habría una sorpresa para mi. Ahora, la espera se me hace larga. Ignoro que van a hacer conmigo, si me trasladarán a otro lugar. Llevo años quieta dentro de esta urna, sin moverme y recibiendo innumerables visitas de gentes de toda nacionalidad y condición.
Por fin acabaron de envolverme. La sala, mi hogar durante tanto tiempo, y los técnicos, desaparecieron de mi vista. Les he oido comentar que tardaron más de una hora. Eso es mucho, pero me gusta que me trataran con tanto esmero porque, aunque me conservo bien, tengo ya dos mil cuatrocientos años. Los suficientes para extremar los cuidados. El minucioso embalaje me impide ver. Sólo percibo leves vibraciones y pequeños movimientos como si me portaran en andas o tal vez sea la sensación de estar en movimiento, de ir a alguna parte con moderada velocidad. Me recuerda a Helike, cuando me transportaban a hombros o sobre un carro.
Oculta mi visión, las conjeturas y las dudas acerca de mi inminente destino me angustian. Mientras perdura esa sensación de movimiento y velocidad voy imaginando posibles finales para este viaje. No creo que me trasladen al extranjero ni que me cambien de museo en la capital. Al menos nada de ello me comentaba María, la guía turística, cuando me acompañaba en los ratos de soledad. Por contra, animaba mi ilusión y alentaba mi anhelo de volver a la ciudad que me vió nacer: Elche. Incluso me informó que el Ayuntamiento ilicitano volvió a solicitar traslado y estancia y que esta vez, las probabilidades de regresar a casa eran casi seguras.
No tengo la certeza absoluta pero creo que nos dirigimos a Elche. Ojalá sea verdad. ¡Cuánto tiempo soñando con volver! El movimiento y la velocidad han cesado. Supongo que el viaje ha concluido, que arribamos a destino. De nuevo, esa sensación de ir en volandas, en suspensión para apenas notar el apoyo firme. Las voces y el trasiego enmudecen. Me han depositado sobre alguna superficie consistente. Deduzco que me encuentro en una sala nueva, distinta de la que abandoné horas antes. La impaciencia y el ansia remiten y el cansancio me vence. Dormiré. Soñaré que estoy en Elche. De dónde nunca debí salir.
Unos pasos alteran mi reposo vespertino. Hoy, martes 16, las luces de la sala, casi a la hora de la siesta, se encienden y ante mi pétrea mirada aparecen unos hombres. Veo que proceden despacio a embalarme y protegerme cuidadosamente. Mi guia favorita, María, me comentó ayer que unos técnicos iban a envolverme entre algodones pero no me explicó nada más. Sólo me adelantó que habría una sorpresa para mi. Ahora, la espera se me hace larga. Ignoro que van a hacer conmigo, si me trasladarán a otro lugar. Llevo años quieta dentro de esta urna, sin moverme y recibiendo innumerables visitas de gentes de toda nacionalidad y condición.
Por fin acabaron de envolverme. La sala, mi hogar durante tanto tiempo, y los técnicos, desaparecieron de mi vista. Les he oido comentar que tardaron más de una hora. Eso es mucho, pero me gusta que me trataran con tanto esmero porque, aunque me conservo bien, tengo ya dos mil cuatrocientos años. Los suficientes para extremar los cuidados. El minucioso embalaje me impide ver. Sólo percibo leves vibraciones y pequeños movimientos como si me portaran en andas o tal vez sea la sensación de estar en movimiento, de ir a alguna parte con moderada velocidad. Me recuerda a Helike, cuando me transportaban a hombros o sobre un carro.
Oculta mi visión, las conjeturas y las dudas acerca de mi inminente destino me angustian. Mientras perdura esa sensación de movimiento y velocidad voy imaginando posibles finales para este viaje. No creo que me trasladen al extranjero ni que me cambien de museo en la capital. Al menos nada de ello me comentaba María, la guía turística, cuando me acompañaba en los ratos de soledad. Por contra, animaba mi ilusión y alentaba mi anhelo de volver a la ciudad que me vió nacer: Elche. Incluso me informó que el Ayuntamiento ilicitano volvió a solicitar traslado y estancia y que esta vez, las probabilidades de regresar a casa eran casi seguras.
No tengo la certeza absoluta pero creo que nos dirigimos a Elche. Ojalá sea verdad. ¡Cuánto tiempo soñando con volver! El movimiento y la velocidad han cesado. Supongo que el viaje ha concluido, que arribamos a destino. De nuevo, esa sensación de ir en volandas, en suspensión para apenas notar el apoyo firme. Las voces y el trasiego enmudecen. Me han depositado sobre alguna superficie consistente. Deduzco que me encuentro en una sala nueva, distinta de la que abandoné horas antes. La impaciencia y el ansia remiten y el cansancio me vence. Dormiré. Soñaré que estoy en Elche. De dónde nunca debí salir.
He despertado. Será ya, miércoles 17. Oigo voces dispares y suaves sonidos de rasgado. Al parecer, comenzaron las tareas de desprecintado y desembalaje. Tras otra larga hora de espera y cautela, las asas y la caja desaparecen. El papel tisú es retirado. Soy colocada en una nueva urna. Por fin, mis ojos ven la luz de la estancia. La mirada se libera quedando al descubierto de una muy, pero que muy bella y debidamente acondicionada sala, seguramente por mi.¡Cuánto honor! Los técnicos realizan pruebas con luces y sistemas de seguridad. Nada comparado con las antorchas de brea y los cerrojos oxidados de Heliké. Comentan que todo va bien, que todo está en perfectas condiciones para el día siguiente. No sé que me espera al amanecer pero intuyo que algo importante. ¡Estoy tan nerviosa!
Los técnicos se marcharon y las luces se apagaron. Unos hombres uniformados y armados me vigilan de cerca. La impresión que me causan, es similar a la que sentía cuando los guerreros heliketanos me custodiaban con sus lanzas, falcatas y escudos. ¡Me siento tan protegida! Es de noche, lo sé y lo percibo a través de un tragaluz de la sala. ¡Pero qué ven mis ojos! ¡A través de la abertura estoy contemplando hojas de palmera! ¡Eso significa que estoy en Elche! ¡Al fin el sueño se hizo realidad! ¡Gracias, oh, diosa Tanit, por escuchar mis ruegos y cumplir mis deseos!
La noche transcurre lentísima, casi perenne, agónica. No puedo dormir. La emoción me embarga sólo de pensar que al amanecer veré a mi pueblo. Las horas pasan muy despacio. De súbito, cuando casi parecía imposible, con el nuevo día, el jueves 18, las luces se encienden, los técnicos irrumpen en la sala y se ultiman los detalles. Y ¡ooooh! Ante mi se presentan grupos de personas sonrientes, bien trajeadas para la ocasión, tan solemnes como en las ceremonias a los dioses en Heliké. Luces intermitentes de cámaras fotográficas inundan la estancia y me hacen parpadear. Mi intuición me dice que son personalidades ilustres. Tal vez jefes, capitanes, sacerdotes o príncipes. Uno de los guardias comenta que se trata del alcalde de Elche y la Infanta Cristina. ¡Cómo han cambiado las cosas! En mis tiempos, el jefe y la princesa del poblado. ¡Qué halago contar con tan excelsas y majestuosas presencias!
Mis ojos se tornan vidriosos. La humedad pétrea acompaña a una plena sonrisa de satisfacción y orgullo. Se evidencia mi gratitud por el regreso.
Soñé con volver. Y el anhelo se cumplió.
Gracias, Elche, porque...
¡He vuelto!
Josep Esteve Rico Sogorb
Escritor y periodista
Miembro del Grupo Poético 'Abril 2005'
Presidente del Grup Cultural Ilicità Tonico Sansano
¡¡¡ANALFABETOS!!!
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EL POBLE VALENCIÀ TÉ MÉS DELS HUITCENTS ANYS QUE DIU RAMBLA
23.03.08
Manolo Matas.- Enguany es complix el huitcents aniversari del naiximent del
rei Jaume I, data que està celebrant-se en grans festejos per part de les
nostres autoritats (exposicions, conferències, focs artificials...), puix
segons elles -com digué Vicente Rambla- és a partir de l’entrada en Valéncia
del rei Jaume I -en 1238-, quan naixiria el poble valencià.
La finalitat d’esta afirmació és clara: volen ignorar tota
l’història anterior per a d’esta manera donar-li validea a les tesis
catalanistes de l’orige de la llengua i cultura valencianes. Segons estes
tesis, tot lo que som li ho devem als catalans que vinguéren en Jaume, lo qual
és fals com demostren científicament prestigiosos investigadors com Antonio
Ubieto i Amparo Cabanes. Lo que hui en dia coneguem com a catalans s’instalaren
ací en un número molt reduit, incapaços per tant d’impondre res.
La figura del rei Jaume és de totes maneres important en la
nostra Història, puix gràcies al monarca naixqué jurídicament el Regne de
Valéncia. El rei dotà al nostre territori d’unes lleis -els Furs- i uns órguens
d’autogovern dels quals els valencians nos sentim orgullosos.
Pero el nostre poble té milers d’anys. La peculiar geografia
valenciana (orografia, hidrografia i clima) ha motivat que els hòmens establits
en este territori hagen elaborat a lo llarc dels milenis unes cultures en
característiques diferenciadores pròpies, que nos han singularisat com a poble.
El procés de peculiarisació de la cultura que coneguem com a
valenciana escomença en l’Epipaleolític i Neolític. En estos periodos, la gent
que habitava les terres compreses entre el Cénia i el Segura crearen un art en
un estil propi, denominat “art llevantí” (sempre el terme “llevantí” i no
valencià, encunyat des del centralisme), caracterisat pel seu acusat caràcter
narratiu, en que l’home es convertix en protagoniste principal. L’art llevantí
(o millor dit, l’art rupestre valencià), és l’únic art naturaliste
postpaleolític d’Espanya. El Barranc de la Valltorta en el Maestrat és el lloc
més característic d’est art típicament valencià.
L’época següent al Neolític, l’Eneolític o Calcolític, també
tingué en les nostres terres característiques pròpies. Mentres en el restant de
la península les construccions megalítiques (dolmens, menhirs, etc) es
convertiren en la principal novetat del periodo, nosatres no les tinguérem. En
la nostra terra els difunts se soterraven en coves pròximes als poblats i no en
construccions de pedra, com ocorre en el restant del territori espanyol. Els
motius de tot açò encara estan per establir. Ademés, ya en estos moments
apareixen poblats a l’aire lliure en gran quantitat, abandonant les coves com a
hàbitat, en una rapidea superior a atres zones.
Aixina, apleguem a l’Edat del Bronze, periodo esplendorós en
l’història del nostre Regne. L’important substrat eneolític i l’influència de
la cultura argàrica serà l’orige de la Cultura del Bronze valencià, denominada
específicament valenciana perque està dotada d’uns trets propis que li donen
una personalitat pròpia dins de l’esquema peninsular. La principal
característica diferenciadora és el nou tipo d’ubicació dels poblats, ara en
llocs elevats.
El Bronze valencià, degut al seu desenroll personal i a
l’influència fenicia i grega, donà lloc a la Cultura Ibèrica, que en Valéncia
alcança tal qualitat que no té res que envejar a les cultures importants del
moment en el Mediterrani. La gran densitat de població, una ret organisada i
jerarquisada d’assentaments, l’existència de poblats de gran dimensió -com el
de la Bastida-, l’evidència d’un art elevadíssim -solament hi ha que vore la
Dama d’Elig o el guerrer de Moixent- i moltes característiques més, fan de la
Cultura Ibèrica Valenciana la més important d’Espanya i, com hem dit adés,
parangonable a les cultures fenicia, grega i cartaginesa. Es pot parlar ya del
naiximent d’una verdadera nacionalitat valenciana.
Ademés, la llengua ibèrica s’escrivia en el territori valencià
en un alfabet propi, el denominat llevantí. Existien unes atres dos formes
d’escriure en ibèric: l’alfabet meridional (en l’actual Andalusia) i el jònic
(en l’actual Catalunya). La llengua ibèrica constituix la base fonètica de la
llengua valenciana, com demostren numerosos estudis al respecte.
En l’arribada dels romans, els primers invasors del nostre
territori, es retarda eixe procés de singularisació. Després d’anys de foscor,
en els romans i posteriorment els visigots i els áraps, en els quals la nostra
personalitat quedà amagada, veem com el poble valencià elaborà a partir del
llatí una llengua pròpia i unes característiques culturals singulars que que
encara perduren i perduraran si el nostre poble es dona conte del perill de
supervivència que corren.
martes, 25 de septiembre de 2018
¡YA ESTÀ BE!
Autor de l'articul: Joan Costa i Catala
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Resulta que en una hipotetica Espanya de l’any dos mil
cinccents, on les diferents regions autonomiques havien adquirit molta força i
la periferia dominava sobre el centre provincià i rural, l’antiga llengua
oficial havia anat perdent prestigi i havia quedat a poc a poc reduïda a un
parlar casolà i familiar. Despres de l’unificacio d’Europa, quatrecents anys en
arrere, s’havia anat imponent com a llengua comu i oficial l’europlà, que
alternava més o menys pacificament ab les diferents llengües evolucionades que
es parlaven per alla en torn a l’any dos mil en les diferents provincies
europees.
Un sigle abans, en el dos mil
quatrecents, s’havia descobert un nou element, derivat dels residus minerals de
les ya casi agotades mines de carbo, el qual era essencial per a les noves
tecnologies punta de la navegacio interplanetaria.
L’antic Principat d’Asturies conegue aixi una prosperitat mai ensomiada. El bable reviscolà de pronte. Als chiquets se’ls posava noms com Pelayo, Favila, Fruela, Ortunyo. S’escomençà a parlar de la “nacio asturiana” i de la llengua bable, una de les més antigues d’Europa. S’especulava si tot hauria començat ya mil huitcents anys abans, a rel d’una gran batalla que tingue lloc en Covadonga i que marcaria el naiximent i expansio asturiana ab la repoblacio de la messeta, portant ad esta la llengua del Principat. La major part de la documentacio del bable s’havia “perdut”, pero en l’archiu de l’Ajuntament d’Oviedo s’havia trobat una resposta, datada en 1987, a l’Ajuntament de Barcelona, acusant rebuda d’una carta, lo qual demostrava les amples relacions que en eixe temps tenia el Principat d’Asturies ab el restant de la peninsula. Un examen detingut d’este breu pero precios decument evidenciava no solament l’originalitat del llenguage, sino l’existencia d’una llengua ya formada de molts sigles.
Els historiadors asturians
trobaren forts indicis d’una confederacio astur-lleonesa, regida per la Casa
Real d’Asturies, que incorporaria més tart el condat de Castella, convertit
pronte en regne. La Casa Real d’Asturies acabaria la reconquista de tot el cos
central i sur peninsular i, despres de l’incorporacio d’Arago, reinaria en tota
la peninsula alla per les darreries del sigle XV, i la llengua bable, que
s’havia anat estenent a tot el territori conquistat, coneixeria en el sigle XVI
el seu Sigle d’Or.
No cabia dubte de l’influencia
definitiva del bable sobre la llengua parlada, en Lleo i en el païs castellà
primer, i despres en tots els territoris conquistats. Cervantes, Lope de Vega,
Calderon i atres molts més, son els grans classics del Bable, natiu dels Països
Asturians, on es parlen diverses modalitats, variants o dialectes de la Llengua
Bable
En el sigle XVI, Madrit,
devinguda capital del Païs Castella, es la ciutat hegemonica de la peninsula i
resulta llogic que foren castellans la gran majoria dels autors d’este periode
de les lletres autoctones. No pot estranyar que els escritors de Madrit,
satisfets de la seua ciutat i regne, es complagueren en anomenar “llengua
castellana” al seu idioma, demoninacio que un sigle abans alternava encara en
la de “romanç”. A pesar d’esta diversitat de denominacions (castella,
estremeny, andaluç, murcià, etc) en tot el domini llingüistic bable hi havia
consciencia de l’unitat idiomatica...
Qualsevol paregut d’esta historia
futurista ab la realitat del sigle XX, referida al Païs Catala i al Regne de
Valencia, no es pura casualitat. El poble valencià està fart de tanta
pendoneria i de que, a la tragala, el vullguen fer combregar en estes rodes de
moli. Està fart de que li regategen la seua denominacio secular i de que, a
pesar dels flamants Estatuts d’Autonomia, repetixquen constantment, inclus en
els mateixos documents oficials, una denominacio de quatre dies, que careix de
tradicio i tendix a subordinar-lo a una atra regio. Està fart de que li furten,
a cara descoberta i en tota la barra del mon, no solament el nom sino el
contingut de sa propia llengua i lliteratura, per a incloure’ls en el
bable-catala. Està fart de vore com eixe cau de sectarisme en que s’ha
convertit l’Universitat de Valencia recaneja tot lo que pot i més alla de lo
permes en coses que afecten intrinsecament a l’identitat valenciana, davant de
la passivitat, quan no complaença, d’unes autoritats que es diuen valencianes
pero que no ho demostren en res. Està fart de que imponguen en les escoles als
chiquets una llengua que els resulta tan estranya i forastera com el mateix
castella, i que damunt diguen que es l’expressio culta de la llengua que es
parla en Valencia, pero que no té nom de valenciana. Està fart de tanta
intromissio i colonialisme cultural, que son la mateixa negacio de tot lo que
es autenticament valencià.
¡Ya està be!
Las Provincias 20 de Noviembre de 1996
¿Y QUÉ ES UN GRIPAU?
Por Ricardo
García Moya
Las
Provincias 24 de Enero de 1999
Me ha vuelto a suceder. Escuchaba la Novena de
Beethoven con la misma estupefacción que
cuando era estudiante. El placer estético de los primeros tiempos sólo fueron
alterados por el recuerdo de Luis, que, linterna en mano, seguía la partitura
del músico de Bonn en los conciertos que la Orquesta de Valencia ofrecía en el Principal. Tendríamos
unos 18 ó 20 años, y Luis ya poseía una desbordante sensibilidad estética. La
segunda interferencia, desagradable, llegó con el quinto movimiento y la
fantasmal imagen de un Miguel Ríos que, armado de guitarra eléctrica, acudía a
mi mente y destrozaba la "Oda a la alegría" con su versión de
chiringuito playero. De modo similar, los estudiantes valencianos jamás
borrarán de su cerebro la inmersión que sufren desde la guardería, y que les
incrusta incluso falsos nombres de batracios.
En idioma valenciano está documentada la voz sapo
desde la Edad Media, incluso Corominas supone que pudo ser mozarabismo la
aparición en nuestro Reino de este vocablo de enigmático origen. De manera
ininterrumpida fue usado el sustantivo por escritores y gramáticos, hasta la
prohibición de la lengua valenciana en nuestros días. Cuando Onofre Pou redactó
en Valencia su lexicón, publicado en 1575, citaba al "sapo de
aygua"(sin el chusco apóstrofo dieciochesco) y el "sapo de
romaguera" o de zarzal. Siglos más tarde, en 1887, Escrig y Lombart
incluían la voz "sapo" en el léxico valenciano, igual que Fullana en
su vocabulario de 1921, y la RACV en el Diccionari publicado
por LAS PROVINCIAS en 1997.
Los torpes movimientos del bichejo, su panza y ojos
saltones propiciaron el uso metafórico,
"Este chicón pareix un sapot", "té pancha de sapo",
etcétera, En las villas del Reino, donde todo el mundo arrastraba un apodo,
existían familias de "Granotes,
Caragols, Fardachos, Sapos...". EI canónigo Bertomeu Tormo, nacido en 1718 en Albayda, nos dejó
una hilarante Gatomaquia valenciana con "els mots" de sus vecinos, entre
los que no podía faltar "el Sapo" (p. 55).
Los de la Gran Enciclopedia Catalana -conociendo
nuestra indefensión- se han apropiado de
la Gatomaquia valenciana, propagando que
está escrita en un catalán con solecismos. No han reparado que los supuestos
solecismos son respecto a la lengua del
Condado, no respecto al valenciano. EI canónigo Tormo construía correctamente:
"es trobá en lo Canal de Alcoy" (p. 22); "estás, en lo que has
dit, molt enganyat" (p. 36). Respecto al léxico, valga esta muestra: inglesos
(no anglesos), destrea (no destresa), atra (no altra), fret (no fred), ralles
(no ratllas), Ileal (no Ileial), bigots (no bigotis), melich (no Ilombrigol),
otony (no tardor), formage (no formatge), enfermería (no infermeria), mentires
(no mentidas), condenat, ahon, admitix, melancolia, cosquerelletes, etcétera.
Hemos comprobado que mossen Tormo usaba en lengua
valenciana el sustantivo "sapo", igual que Onofre Pou, Escrig,
Llombart, Fullana, Miedes y la Real Academia Valenciana, siguiendo la tradición
léxica medieval. Pues bien, con la
llegada de la dictadura del Institut d'Estudis Catalans, esta voz ha sido
prohibida por nuestras autoridades en todo el Reino. En los diccionarios usados
por nuestros hijos sólo aparece el vocablo catalán "gripau". Busquen,
hojeen, quémense las cejas y el cerebelo, pero no hallarán la valencianísima
palabra "sapo", a la que han dado el paseíllo los comisarios del
idioma "culte" (cult, en valencià).
La primera que ha lanzado el sí de complacencia para
suprimir la voz "sapo" fue la Generalidad, con su falso diccionario
valenciano encargado a Bromera, empresa dedicada a la implantación del
catalanismo. En él sólo aparece el bárbaro "gripau" de allende el
Cenia. Pero, como son tan eficaces nuestras autoridades, han provocado que la
tradicional peste de gripaus catalanes invada los centros de enseñanza del
Reino. Como todos los cursos, editados con esmero, los cuadernos Gripau de
gramática catalana han Ilegado a miles a los institutos en este primer mes de
1999. La CAM y la Generalidad, instituciones que los financian, han permitido
que los Gripau de este año luzcan color en sus cubiertas.
Regalar este lujoso cuaderno era la forma más eficaz
para que la voz catalana gripau -inexistente en idioma valenciano- quede
grabada en el cerebro de nuestros hijos, sustituyendo a la tradicional "sapo". En
ellos, aparece el dichoso batracio sonriendo y saludando con la chistera
a sus víctimas valencianas. A estas actividades van a parar los millones de
euros destinados a "defender el valenciano".
Cuando servidor escucha a Beethoven se le aparece
Luis Massoni con la linterna o Miguel Ríos destrozando a Schiller; pero a
cientos de miles de estudiantes que ahora sufren la inmersión catalanera se les
aparecerá, cuando vean un sapo, el gripau catalán con chistera y pajarita que
nuestra Generalidad remacha en su mente.
Se burlan de nosotros, y ninguna autoridad alzará
la voz contra los sapos que nos obliga a
tragar la mafia catalanera.
Las Provincias 20 de Noviembre de 1996
¿Y POR QUÉ, “TOTS AL CARRER, EL 17 DE FEBRER”?
Por Ricardo García Moya
Las Provincias 3 de Febrero de 1995
Qué anuncio tan raro ¿Por qué tendríamos que salir
todos a la calle el 17 de febrero? ¡Ay, ya caigo, Acció Cultural del PV quiere mostrar públicamente su alegría por el
casamiento de Rocío Jurado y el matador
Ortega Cano.
Pero, un momento: aquí en el planfleto críptico
aparece algo sobre "franquisme".
¿Será un curset arqueológico de Llobregat?
Pues tampoco, ya que nos alerta sobre “unos
peligros que, por desgracia, cada día que pasa son más reales".
¿Volverá Raimon con otro
"integral"? ¿Alfaro
diseñará barritas sobre el Micalet? ¿Gloria
Marcos y Emérit Bono formarán
dúo para la OTI? ¿Lapiedra, Pedraza, y Pedro (rector de
la U. de Valencia) se habrán afiliado a UV?
¡Qué incertidumbre, Dios mío! Acaso "Tots al carrer el 17 de febrer"
podría hacer referencia -en agradecimiento por la gran ayuda que el PSOE ha
otorgado a Eliseu Climent- a los compañeros de partido que están en la
cárcel y -en solidaridad con ellos- el "Bloc de Progrés" exigiría a Garzón que el 17 de febrero salieran "tots al carrer",
excarcelados.
¡Ya está! Por fin comprendo de qué va el asunto;
menos mal que nos han avisado. Se trata de algo horroroso (tomen
precauciones los cardíacos). Por lo visto -aunque parezca increíble- en
mayo se celebrarán elecciones democráticas;
y (ahora viene lo gordo) existe la posibilidad de que "uns polítics de les forces de la dreta
conservadora" triunfen en el recuento de votos.
¡Pero bueno,
por favor, hasta dónde hemos
Ilegado! ¿Cómo se puede tolerar tal barbaridad? No saben cómo provocar, aquí
sólo deben acceder al poder partidos como el PSOE, EU, CiU, HB y demás agrupaciones que han demostrado más de
cien años de honradez y respeto al sistema. Según el panfleto, hay que impedirlo.
Hay que luchar por la Nación Catalana y el
catalán. Hay que controlar las
calles el 17 de febrero, construir barricadas, fumarse un porro, Ilamar a monseñor Setién,
quemar la Real Señera y la bandera de España, etc. La democracia es para los
demócratas de izquierda. ¿Pero qué se han creído los miserables del PP, UV y RV? Es que son insaciables y
manipuladores. Ya podían imitar a Ios sacrificados militantes progresistas: los
García Candau (toda la tribu), Roldán, Vera, los Redondo (toda
la tribu), Clementina, Cipriano, Lerma,
etc.; todos ellos son y han sido valientes
luchadores contra la "dreta
conservadora" y se han empobrecido en defensa de los obreros y de la
cultura autónoma.
En consecuencia -como sugiere el panfleto-, si no
quieren romper la "pau civil",
no ganen las elecciones; y si acaso triunfaran, se guardarán de seguir una
política cultural que no sea la marcada por el Grup de Progrés del PSOE, que son los más demócratas, los más
cultos, los más guapos, etc.
Así que el 17 de febrero, todos a la calle para
impedir que la oposición (UV, PP y RV)
instaure -según el impreso que reparten por los centros de enseñanza- la "intolerancia, la discordia irracional, la
regresión, la incultura, irracionalidad, el franquismo, la ruptura de la paz civil".
EI poder es para los demócratas de izquierda; ellos son los únicos que pueden
salvar la patria, "li pese a qui
pese", como pregonan en el "Butlletí inter, desembre
1994", subvencionado por Lerma con publicidad. Las restantes formaciones
políticas están para decorar.
En fin -ahora en serio-, tranquilos, que a cada
puerco le Ilega su San Martín. Si Stalin, Pinochet y compañía no pudieron doblegar al pueblo, ¿lo conseguirán
esta coIla de catalaneros dictadores, subvencionados por la Generalidad del felipismo? Lo que es
increíble es que tengan la poca vergüenza de presumir de demócratas, tolerantes
y racionales. Son exactamente igual que los que amedrentaban a cualquier
enemigo cultural en la Alemania de los años treinta. Aquí inundan de mapas de
la Nación Catalana los centros de
enseñanza, con Valencia incluida;
enseñan catalán de la manera más desvergonzada; falsean la historia para
convertirnos en una colonia barcelonesa.
Pero, lo más grave ¿por qué ese silencio tan aterrador
por parte de la derecha cultural?
¿Debemos interpretar -ante tal misterio y
condescendencia a las agresiones pagadas con dinero del contribuyente- que la
política cultural de la derecha, en el territorio valenciano, se limitará a
pactar con la catalana y nos ofertará como mercancía? Tenemos un futuro
inquietante (y zonas de sombra ¿quién ha dado la orden al PP para oponerse, en
el tema del idioma, a la Real Academia
Valenciana?)
Lerma ha dejado infectado de catalanismo hasta la Ilamada Vereda del Reino en Beniel, junto a Oriola, antigua
frontera del Reino de Valencia con Murcia. Estuve allí con motivo de las
fiestas de la Virgen de los Desamparados,
y en una librería cuyo dueño era del PC
camuflado (es decir: EU), había banderas
de cuatro barras. EI personaje no tenía ni idea de valenciano, y mucho menos de
vexilología; pero los "progresistas" de EU y PSOE -como es
sabido- tienen como consigna la
catalinización de nuestra tierra, y él, como militante robotizado,
situaba la bandera de Cataluña sin crearse problemas de conciencia.
EI fin, el 17 de febrero tendremos que soportar a
los que pagados por el PSOE (subvenciones a manta) nos
gritarán aquello de "País
Catalán" y enarbolarán la banderita que le gusta a Lerma. Como demócratas que somos, les
contestaremos con el voto.
XUFLAS DE ALBORAYA Y “CLOÏSES AMB PATATES” DE GANDÍA
Por Ricardo
García Moya
La historia que sigue es un homenaje a los ayuntamientos -como los
de Alboraya y Gandía- que, con gran sacrificio (del contribuyente), extienden
por nuestro neolítico Reino la culta lengua del principado sin príncipe.
Hace poco, en la biblioteca de la Universidad Central de Barcelona
(allí donde está cercado el doctor Blecua, catedrático de lengua
española) consulté el "Diccionari de barbarismes" (Barcelona ,
1987) más utilizado por los estudiantes catalanes. Su autora, Isabel Gimeno,
siguiendo al IEC catalogaba como bárbaras a muchas palabras originarias del sur
del Cenia, como el sustantivo chufa. Y tenía razón, ya que el diminuto
tubérculo "cyperus" se escribe y pronuncia chufa en otra lengua: la
valenciana.
Los dos idiomas han hecho corte de mangas a la etimología y al
nombre que la taxonomía botánica endosó al vegetal. Por el barcelonés Pla de la
Boquería podemos saborear horchata de xuflas ofrecida por xuflaires; pero nadie
pedirá al camarero una horchata de "cyperus esculentus".
En otro "Vocabulari de barbarismes" (el de Aureli
Cortiella, prologado por el Institut d'Estudis Catalans) repiten que las formas
correctas son xufla y xuflaire. Pero, pensándolo bien ¿quién es el Institut
d'Estudis Catalans para enjuiciar el léxico nacido en Alboraya y tildarlo de
bárbaro? Lo chocante es que carecen de argumentos lingüísticos para prohibir
las voces chufa, chufes y chufers. Además, la herencia idiomática y la
documentación existente suman más autoridad que la del politiza- do IEC y las
universidades de Eliseu Climent.
Examinemos, por ejemplo, el testimonio de tres notables gramáticos
anteriores a la lucha idiomática: el castellano Sebastián de Covarrubias,
nacido en Toledo el año 1539; el catalán Onofre Pou, nacido en Gerona hacia el
1550; y el valenciano de Oliva don Gregorio Mayans y Siscar, nacido en 1699.
Covarrubias, en 1611, defendía en su "Tesoro de la lengua
española" que "chufa" era palabra valenciana. En el siglo
anterior, era 1575, el catalán Onofre Pou incluía el plural "chufes",
con CH, en su Thesaurus Puerilis. EI gerundense -alumno de la Universidad de la
Virgen de la Sapiencia de Valencia- fue doctor en artes y catedrático de filosofía
en la Universidad de Perpiñán. Su obra la reeditaron en Barcelona, Perpiñán y
Valencia, incluyendo siempre el nombre de aquel tubérculo que en la Universidad
de Valencia (donde estaba Palmireno) denominaban "chufes". De igual
modo, el mayor erudito del siglo XVIII, Mayans y Siscar, recordaba que
"chufa" era un valencianismo incorporado al castellano (Orig. de la
L. Esp.). Hasta Corominas -cosa rara- sugiere que "chufes" es una
evolución del latín "cyperus" a través del mozárabe.
Respecto al símbolo de Alboraya, la "horchata de
chufes", tampoco parece barbarismo escribir "horchata" con H.
Así lo consideraba el P. Fullana, conocedor de su lejano étimo latino
"hordeata", con H. Respecto a la CH de horchata, todavía merece mayor
respeto al ser herencia del "mozárabe valenciano", según apunta el
etimólogo catalán Corominas.
No sabemos el tiempo que tardará el Consistorio de Alboraya en
sustituir chufes por xuflas. De momento -en barcelonés- convoca jornadas
deportivas para el 29 de noviembre: "espor amb altres joves
d'Alboraia". No como escribimos los bárbaros y Fullana: "depor en
atres jovens d'Alboraya". Está claro que el "cyperus esculentus"
no tiene otra de- nominación en idioma valenciano que chufa, con plural
"chufes". Y los que cultivan el tubérculo entre los baladres del
Carraixet que pintó Sorolla no son payeses "xuflaires", sino
"llauraors chufers".
Otro adalid de la inmersión es el Ayuntamiento de la
chipiritifláutica Pepa Frau, siempre dispuesta a financiar mogollones
cuatribarreros a costa del contribuyente. Valga de ejemplo el libro sobre
cocina gandiense (?) en que -para agradar a la rumbosa alcaldesa- hablan de
País Valencià y Corona Catalana con prosa de perlas sardaneras: "mongetes
petites, escalivada, sota, amb, mica, patates, avui, brou i ceba petita amb
cloïses" (Els fideus. Amb ajuda de I'Ajuntament de Gandia, 1995).
EI libro financiado por Pepa Frau (perdón, por los paganos de
Gandía) en catalán puro -nada de bárbaros valencianismos- hace propaganda de la
cocina catalana y del restaurante "Parellada de la gandiense calle Argenteria
de Barcelona; del "Can Roca" de la gandiense Girona, y del situado en
el gandiense Paseo Marítimo de Eivissa. Mientras aquí tiramos piedras y
pedreños sobre nuestro patrimonio, otras regiones como la asturiana defienden
con uñas y dientes su mínima personalidad lingüística editando obras como el
"Diccionariu Asturianu-Castellanu" (Oviedo, 1996).
Por si teníamos poco con la chipiritifláutica, ahora nos atacan
ciegamente desde Madrid. La ONCE ha inundado los centros de enseñanza
valencianos con la convocatoria del Concurso Escolar ONCE 1997 en "Catalá,
Euscara, Galego y Castellano". De ahí que se dirijan a los niños
valencianos diciéndoles que "els sigui més còmode, trucant avui al
Concurs. Comptem amb la seva participació".
Las Provincias 20 de Noviembre de 1996
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