sábado, 23 de febrero de 2013

EL CANTO DEL PEREJIL (I)




Ricardo García Moya
Diario de Valencia 27 de enero de 2001

¿Que la humilde umbelífera no es ave canora? Cierto, pero canta y mucho en el códice Carbonell de la catedral de Ge­rona, dentro del cual se ha des­cubierto en el siglo XX un tra­tado de barbarismos que, ca­sualmente, rellena el casillero vacío de este género en lengua catalana. Pero el manuscrito “Regles de esquivar vocables”, presuntamente del año 1492, contiene anomalías que apun­tan hacia la plumilla artesanal de algún hábil paleógrafo coe­táneo de Pompeu Fabra, que imitó la escritura del cronista catalán Carbonell.
¿Por qué canta el perejil en las Regles? Muy sencillo. Si nos venden el Nacimiento de Venus de Botticelli con la ima­gen de Rita Barberá de tacon­citos y sonrisa de poliuretano, ¿creerían que es del quatro­cento? Igual sucede con la re­gla 181 del manuscrito, “juhiverd per dir juliverd”; donde se opone la vulgar “juhiverd” a la culta “juliverd”, olvidando que estas grafías no existían en el siglo XV. En tales calendas los paleógrafos han documentado jolivert, juhivert, julivert, juyvert, julvert,. etc. No existe Joliverd ni como apellido, mientras que perduran Julivert y Jolivert. Si las Regles fueran coetáneas, debieran reflejar una de estas variables, bien como vocablo rechazable, bien como modelo culto. Por el contrario, el manuscrito sólo muestra la forma fabriana que comenzó a imponerse en las cercanías del 1900.
La Universidad de Valencia, máxima productora de basura en y para la implantación de catalán, no repara en estos detalles y, con dinero público, edita libros a teloneros de la Universidad de Barcelona, como Albert Rico y Joan Solá, (Rico, Solá: Gramática i lexicografía catalanes. Universitat de Valencia, 1995) Este par de genios lexicógrafos no se entera ni papa del asunto, atribuyendo en el panfleto las falsas “Regles de esquivar vocables” al valenciano Fenollar y al catalán Jeroni Pau, cuando esta autoría del manuscrito está descartada e incluso ridiculiza­da por santones como Badía i Margarit o Martí de Riquer.
Para comprender el fraude, aunque sea monótono, hay que comparar la terminación del vocablo perejil en documentos anteriores, coetáneos y poste­riores a 1492: “juyvert” (Vila­nova, h. 1305); ”julivert” (Eixi­menis, a.1383); “jolivert” (Ti­rant,1490); “jolivert” Gasull, 1496), ”julivertada”(Pou,. 1575), “jolivert” (Sanelo, 1805), “joli­vert” (Escrig: Dicc.1887), “jolivert” (Martí Gadea, 1908), “chu­livert” (Corominas, DCECH), “jolivert” (Dicc. Real Academia Valenciana, 1997). Ahora com­paren con la regla supuestamente escrita en 1492: “juyverd per juliverd” (Regles de esquivar vocables, ¿a. 1492 ?).
Alguien pensará que Carbo­nell era un latinista refinado que escribía con d el adjetivo del compuesto (joli + vert) por respeto al étimo viridis. Tampoco es válida esta razón, pues el cronista escribe vert en fe­chas posteriores a la de su su­puesta regla (Carbonell, Pere Miquel :Croniques de Espanya, h.1497), igual que hacían todos los escritores coetáneos: “vert” (Llull, h.1300); “vert” (Ll.de cuina, h.1370); “vert” (s.V.Ferrer h.1408); “vert” (Mre. Joan, a. 1466); “vert” (Inv.Palau Real Valencia. 1458); “vert” (Corella h.1480); “vert” (Martorell 1490); “verts” (Roig, a.1460) “vert” (Pou,1575); “vert” (Beat. Tomás de Villanueva, 1620); “vert” (Tormo,B. 1760); “verts” (Martí Gadea, 1908); “vert” (Dicc. Real Academia Valenciana, 1997)
Las falsificaciones, sean de un Rembrandt o de un billete de lotería, se confeccionan con rigor máximo, pero siempre hay perejiles que cantan. La regla 143 opone “maixcarat per mascarat”, pero en el XV no era conocida la palabra censurada. Aparece en algún texto valenciano del siglo XVIII y se populariza hacia 1900 con au­tores como Martí Gadea.
La 163 condena “punxor per dir punxó”, cuando la r final no era problema en 1492. La controversia que el falsificador silencia es la penetración en Cataluña de la morfología va­lenciana con ch, “punché, punchons”, habitual en documen­tos valencianos del XV (Badla,1999, p.303). En la misma Bar­celona, en los años en que Car­bonell era una autoridad cultu­ral, se mostraba la oposición morfológica entre la grafía catalana con x y la valenciana con ch, como comprobamos en la edición del Nebrija: “pun­char ab punxó” (Busa. Neb. 1507). En el enrevesado labe­rinto ideado por el falsificador, finge que el medieval Carbo­nell atribuye a Fenollar esta regla, olvidando que el valen­ciano escribía con ch: “no pun­chen” (Lo procés, f.22) Tam­bién Pou adoptó la palabra va­lenciana “punches” (Th.1575). Si fueran auténticas, Carbo­nell hubiera hecho constar la controversia sobre el vocablo.
La regla 236 también canta, “Aufegar per offegar”. La va­riable aufegar sólo supuso un incordio para la lengua catala­na a fines del siglo XIX, cuan­do los sainetes en lengua va­lenciana se representaban en Cataluña o, impresos, eran leí­dos por la burguesía barcelo­nesa. La 132 rechaza escribir “Gyrona per Gerona”. Estas reglas, recordémoslo, en teo­ría fueron razonadas por el catalán Carbonell y su primo, el humanista catalán Jeroni Pau. No obstante, para des­gracia del falsificador, en las “Croniques de Espanya” que Carbonell comenzó a redactar supuestamente en la misma fecha que las reglas, no usa más que la proscrita Gyrona. La 136 dice “Mallorca per Ma­llorques”. El falsificador no se enteró de la sutileza toponími­ca de Carbonell, el auténtico, que diferenciaba la “ylla de Mallorca”, en singular, del conjunto territorial del archi­piélago, “Mallorques”. Ambos ejemplos léxicos constan en un mismo párrafo de la Cró­nica (t.II, ed.Barcino, p.98)”.
Podríamos dedicar 100 fo­lios a los anacronismos de esta falsificación, pero no queda es­pacio. Falta conocer también la turbia historia del manus­crito, con gato encerrado; y la personalidad del misterioso falsificador coetáneo de Pom­peu Fabra. Algo que sabrán en el próximo articulo, si el Dia­rio de Valencia tiene la pacien­cia de publicarlo.


martes, 19 de febrero de 2013

EVOLUCIÓN HISTÓRICA DEL JUDAÍSMO VALENCIANO (VI)




Obtenido de: El rincón del vago
3. Marcos de sociabilidad

3.1 Las sinagogas

Las sinagogas son el principal punto religioso judío, lugar de reunión y de oración. Es también el punto importante donde se toman decisiones. Las mujeres tienen un lugar secundario dentro de las sinagogas.
Los judíos adoptaron sus sinagogas a las técnicas constructivas de la época, sin innovaciones.
Los asistentes se sentaban en asientos fijos que eran objeto de compra-venta, lo cual suponía enfrentamientos por su posesión.
Las mujeres tenían menos asientos que los hombres en las sinagogas ya que estaban eximidas de asistir al acto religioso. También la sinagoga hacia de hospital, hospicio y lugar político y cívico.
Algunas veces no  se permitía la entrada a algún individuo a la sinagoga por lo que quedaba rápidamente fuera de la sociedad judía. Una de las figuras más importantes de las sinagogas y del mundo judío era el rabino.
El rabino era el juez y el encargado de dirigir la oración. A veces el rabino también se podía dedicar a algunas profesiones liberales como por ejemplo la de médico.

3.2 Las cofradías y el régimen asistencial

Hay un sistema de asistencia social para los judíos con menos recursos. Para ello existe una cooperación entre cofradías y hermandades como se vio en los momentos difíciles del siglo XIV. Para ello recogían dinero y bienes procedentes de la almoyna o limosna al igual que sucede en la sociedad cristiana. Todos estos bienes se administran con verdadera rigidez para que haya un buen reparto, cualquier fraude con estas ayudas se paga severamente.
Otro objetivo de las almoinas era la de pagar el rescate de los cautivos apresados por los piratas del norte de África, al igual que pasaba en el mundo cristiano.

3.3 Los cementerios

La prolongación del espacio sagrado se trasladaba desde la sinagoga al cementerio, el cementerio siempre estaría a no menos de 50 codos de distancia como exigía la tradición talmúdica.
Fue Jaime II quien animó a la construcción de cementerios judíos.
Los cementerios judíos mas conocidos son el de Játiva, también con algunos datos menos el de Burriana y Sagunto, y sobre todo el de Valencia que se tiene muy buena localización.

4. La inserción de los judíos en la formación social valenciana.

Los judíos no se relacionaban solo dentro de las aljamas sino que también lo hacían fuera con cristianos y musulmanes, tanto en el ámbito urbano como el rural.
Pero es cierto que había un fuerte antisemitismo muy fuerte por parte de los cristianos. Pero el rechazo social a las otras religiones también las practicaron los judíos y los musulmanes. Por lo que la conocida teoría de la existencia pacifica y en armonía entre las tres religiones no es del todo cierta.
Aunque si es cierto que los cristianos  repudiaban a los judíos si que tuvieron relaciones comerciales con ellos, y en algunos casos relaciones amistosas y también sexuales a pesar de las prohibiciones y los fuertes castigos por ello.
Los judíos no eran diferentes por motivo de “raza” porque eran iguales a los cristianos en este sentido, la única y enorme diferencia radicaba en la distinta religión. Los judíos eran inferiores legalmente a los judíos y estaban limitados en muchos marcos laborales que normalmente no se cumplían ya sea el de ser funcionario o el de medico de cristianos.
Respecto a la sexualidad de los judíos como ya hemos comentado estaba prohibido hacerlo con algún miembro de otra religión. Luego también dentro la misma sociedad judía tampoco se permitía el hacerlo entre miembro de otra casta social.
Las relaciones entre judíos y cristianos en realidad eran de lo mas variadas, desde el juego hasta el comercio, pasando por la elección de representantes legales cristianos para representar los intereses judíos en juicios y pleitos.
El juego estaba prohibido por normativa pero era común ver a cristianos jugando con judíos.
Los judíos no se podían dedicar a las armas, por lo tanto no podían pertenecer al ejercito, ha habido casos que algunos lo hacían a titulo personal recibiendo luego buenas recompensas de rey.
Los judíos estaban en inferioridad respecto a los cristianos, sobre todo en el tema fiscal pues los cristianos pagan menos, Para los reyes los judíos son considerados como “el nostre tresor”.
Las relaciones más intensas entre judíos y cristianos se daban sobre todo en el ámbito mercantil, con una igualdad e incluso una superioridad de los judíos. En este tema también incluiríamos el caso de los prestamistas judíos.
También existieron uniones empresariales entre judíos y cristianos.
Las relaciones artesanales variaban. Las leyes reales intentaron dejar a los judíos en inferioridad.
Se intentaba eliminar la eficaz competencia judía respecto a la cristiana.

APUNTES HISTÓRICOS SOBRE LOS FUEROS DEL ANTIGUO REINO DE VALENCIA (X)




Autor: Vicente Boix
Valencia 1855

- XVIII -

La Diputación del Reino
Para cobrar estos impuestos extraordinarios, lo permitió el Reino que figurasen el Baile ni otro Ministro real, ni aun para el cobro de aquellas cantidades que pedían los Reyes para las urgencias del Estado, y que concedían las Cortes con título de donativo. Consideró que pertenecía al Reino, y no a otro alguno el exige de sus habitantes lo que cabía a cada uno por razón de estas contribuciones, puesto que el reino se las cargaba y había ofrecido su pago; y por esto debía ser él mismo reconvenido por el Soberano, recogiendo en su consecuencia los caudales necesarios para efectuarlo. Se instó pues esta pretensión en las Cortes de Monzón de 1376; y el Rey Don Pedro II concedió la elección de un Magistrado para este negocio; disponiendo además que el Reino nombrara a quien le pareciese para ejercerlo, que el nombrado obrase con tal libertad, que no pudieran impedir sus procedimientos ni el Rey ni sus Ministros, y conviniendo, en fin, en que rindiese sus cuentas al reino y no al Soberano.
     Al principio, pues, fue uno solo el Diputado que dio su nombre al tribunal, intitulándose Diputación; y era por consiguiente el que cobraba los citados derechos. Formaba parte de este tribunal un Administrador, que declaraba las dudas que ocurrían, y los Contadores, ante quienes se rendían las cuentas. Aumentóse el número por deliberación de las Cortes de 1403; y en el Parlamento de 1419 se le dio la organización, que rigió sus operaciones hasta la abolición de los Fueros, determinando que fuesen seis los Diputados, otros tantos Contadores, dos de cada Estamento, tres Clavarios o Receptores, y tres Administradores, uno de cada uno de dichos Estamentos, sirviendo estos empleos por espacio de tres años.
     Por el mismo motivo quedó igualmente el reino encargado en lo sucesivo de la exacción de otras contribuciones extraordinarias que, por el desarreglo del gobierno de Carlos I y de su hijo y nieto, y abandono en que dejaron este país, se hubo de imponer él mismo, para la guarda y defensa del reino, y armamento y manutención de sus galeras.
     Para oficinas y sala de audiencias de este Tribunal de Cuentas o Diputación, se construyó en 1384 el suntuoso edificio, que hoy sirve para la Audiencia. Esta gran fábrica se mejoró en tiempo de D. Alfonso V, en 1418; y se concluyó, con varias renovaciones, en 1510. Tiene 83 palmos de longitud, 48 de latitud y 132 de elevación.
     Sus magníficas pinturas y frescos son de Cristóbal Zariñena, Francisco Ribalta y Francisco Peralta.
     Concluiremos estos estudios relativos a la representación del reino, haciendo observar que no se reservó el Rey D. Jaime para sí, ni para su Consejo, la facultad de resolver las dudas que pudieran ocurrir sobre la filas exacta inteligencia de los Fueros, disponiendo en 4 de Junio de 1264, que si se ofrecía alguna de estas dudas, quedase su aclaración reservada al justicia y hombres buenos de la Ciudad de Valencia; y permitiendo en su consecuencia el ejercicio de la abogacía, con la condición de que los letrados hicieran uso únicamente de los Fueros, sin poder citar leyes romanas, ni mucho menos las Decretales, cominando con gravísimas penas al que contraviniese a esta disposición. Así es de ver en los Privilegios 65 y 82 citados en el Aureum opus Regalium Privilegiorum Civitatis et Regni Valentini.
     Esto mismo confirmó el Rey D. Pedro II a petición de las Cortes de 1358. El Fuero original dice: = »Com per ocasió de les intrincasions, les quals posen los juristes en los pleyts, donant diversos enteniments als Furs, fundan e interpretan, e declaran lo enteniment de aquells, sia donada gran materia als litigans de longament pledejar: Perco cobejants obviar a la longuea dels pleyts o questions, fent Fur nou, ordenam que la cort jutge, e determen los plyets o questions que son o serán en el regne de Valencia, segons la forma de fur de Valencia a la letra tan solament, sens forma alguna allegació, e interpretació de leys, decretals, o decrets, o sens gloses de aquells. Entenem, empero, e volem, que per lo present fur no sia fet, o engendrat perjudici algú als privilegis, franqueses, libertats e immunitats als Brazos de la present Cort, o algú de aquells per nos, ¿per nostres altres predecessors otorgats entró en lo present dia de huy, així en general, com en special, ans romanguen en sa fermetat e valor: e de aquells los dits Brazos, e cascú de aquells, els singulars de aquells se puixen alegrar: e aquells puixen allegar, e en prova traure, si, e quant ben vist los será, sens pena alguna que per aquella allegació, adjudicació, o definició per vigor de aquells fahedora, no puixa esser demanada o levada. En aquelles coses, que fur no bastará, sia recorregat a seny natural de prohomens de Concell de cascuna ciutat, vila o lloch del dit regne, hon les dits pleyts, e questions serán. Volem, empero, e declaran que Nos, ni nostre Concell, nel Governador, o Procurador, Balle o Loctinent de aquells, delegats nostres, e delegats, e subdelegats de aquells jutgen, e determenen los pleyts, o questions que davant aquells serán, hos menarán, per la forma de sus declarada. Aço enadit, que lá hon fur no bast, no sien tenguts demanar, o baver consell de prohomens de les ciutats, viles, o lochs, hon dits pleyts, o questions serán."

LA EXPULSIÓN DE LOS MORISCOS, SUS RAZONES JURÍDICAS Y CONSECUENCIAS ECONOMICAS PARA LA REGION VALENCIANA (XIII)




Autor: Antonio Magraner Rodrigo
Valencia 1975
ARV. Signatura 1607-2498


Hemos de considerar aquí también los problemas de la piratería, a que hemos aludido antes,  y bandolerismo de los que eran autores y encubridores los moriscos, con el consiguiente peligro para la tranquilidad de nuestro reino.
El primero nos lo describe geográficamente Vicente Escribá: “Y en el Mediterráneo –dice- los bajeles turcos pasean sus quillas audaces llenando de pavor las costas españolas. ¡Pronto vendrá la liberación para el pueblo vencido!. Los enemigos de Barbarroja forman comunión con los moriscos exaltados. Las crónicas registran nuevos y frecuentes desembarcos. En todos ellos saqueos, muertes, devastaciones. La sangre española corre de nuevo bajo la media luna. ¡Ha caído Portuondo, General de las galeras españolas, “malherido de un arcabuzazo que le dio en mitad de los pechos!" Mallorca, Palmaos, Rosas, El Palmar, Oliva, Javea, Villajoyosa, Cullera y Murviedro, son ferozmente atacados por las escuadras turcas. En todas las crónicas la misma dolorosa confesión: “Y protegidos por nuestros moriscos, atacaron, saquearon e incendiaron, llevándose muchos cautivos”.

Alguna vez el pueblo toma la justicia por su mano. Así, después del saqueo de Chilches, “arrestaren y desquarteraren setze moriscos de Callosa porque foren consents y donaren auxili als moros del mar”.

En tanto, según Memorial de las Cortes de Toledo, ”las tierras marítimas se hallan incultas y bravas y por labrar y cultivar porque a quatro o cinco leguas del agua no aran estas las gentes”.

Acerca del otro peligro que venimos señalando, el de las complicidades de los moriscos con el bandolerismo, hemos de hacer constar que este fenómeno es endémico en el área territorial del Mediterráneo, correspondiendo su momento culminante a los siglos XVI y XVII, Fue Fernando Brandel el primero en llamar la atención sobre este hecho y estudiarlo con detalle. Las condiciones económicos-sociales inherentes a los pueblos de nuestro litoral durante aquellas centurias favorecieron la prosperidad y multiplicación de los bandoleros. La miseria, la debilidad del poder, el espíritu de aventuras y la desastrosa estructura económica de la sociedad, tenían que fomentar forzosamente esta forma de violencia anárquica que es el bandolerismo. Juan Reglá se ha ocupado detenidamente del alcance del mismo en Cataluña durante la época virreinal, sacando la conclusión de que los bandoleros –en los que había siempre unos  aliados en potencia, con los moriscos- no estaban exentos de la sospecha de connivencia con las maquinaciones fronterizas de los hugonotes franceses.

Por lo que respecta al Reino de Valencia “es indiscutible –como afirma un autor anónimo- que los moriscos, inquietos y resentidos, vieron con buenos ojos aquel elemento de discordia interna, de alteración y de caos,  que eran los bandidos indígenas. “Y tanto era así que el virrey don Juan Alfonso Pimentel de Herrera, conde de Benavente, en 23 de junio de 1599, tuvo que promulgar una pragmática encaminada precisamente, a cortar la ayuda morisca a los bandoleros. De los moriscos decía el virrey que “palesamente recullen, recepten y affavorixen als tals malfatans, bandolers y aquadrillats, y els donen de menjar y els oculten y guarden de la justicia, y folguen dels seus enormes delictes”.

Pero los moriscos no solo se holgaban con los delitos ajenos, los amparaban y disimulaban; ellos, también, por su cuenta ejercían el bandolerismo.

Quizás ellos eran la capa social de nuestro Reino mas predispuesta, desde que se cicatrizaron las heridas de las Germanías, a facilitar bandoleros a las montañas del país. Su situación no era nada agradable, ni material ni moralmente. Aunque contaban con la protección de la aristocracia territorial, en cuyos señoríos vivían en su mayoría, no por eso escapaban al odio popular y a la perturbación eclesiástica ni dejaban de sufrir las consecuencias de la carestía y del desorden económicos típicos del momento.

En 1586, el virrey don Francisco de Moncada, Marqués de Aytona y Conde de Osona, promulgó una pragmática para “remediar los desordenes y atreviments de los moriscos saltejadors y altra gent desmandada”.

En aquel año, en efecto, según refiere Escolano “se encendieron sangrientos bandos entre los mismos moriscos del Reino, siendo cabeza de la una parcialidad un valiente mozo llamado Solaya, dotado de fuerzas, agilidad y ánimo, y de muy buen entendimiento”. En 1606, cuenta Porcar, fue capturada una cuadrilla de “famosos bandolers de cristians nous”: la del “morisco Novo”, que habia molt temps que ab altres tenien inquiet al Regne”.

La expulsión de los moriscos, en 1606, plantearía ya, en otros términos, el problema de nuestro bandolerismo.

MURALLAS DE VALENCIA (VI)



Puerta del Real

Situada frente al actual Puente del Real, conducia al Palacio del Real situado extramuros de la ciudad.

En su origen se componia de una embocadura con un arco abierto en el muro.

En 1599 la puerta es trasladada de lugar unos metros para hacerla coincidir con el Puente del Real, con el fin de realzar los fastos con ocasión de la boda del rey Felipe III que tuvo lugar en la Catedral de Valencia. Se componía de un hueco en la muralla formada por un arco ligeramente apuntado con un pequeño resalte.

En 1801 esta puerta fué sustituida por otra de mayores dimensiones, construida en piedra caliza por Juan Bautista Lacorte natural de Murcia. Estaba formada por tres vanos, los dos exteriores adintelados y el central mayor formado por un arco de medio punto. En la misma podiamos encontrar una lápida con un texto que decia: Reinando Carlos IV y Maria Luisa de Borbón. Año 1801. En la parte superior se encontraba coronada por las armas de la ciudad. Esta puerta fué derribada junto con el resto de la muralla en el año 1865.

Una reconstrucción moderna de esta puerta es la conocida como Puerta del Mar, situada en la plaza del mismo nombre. En realidad se trata de un monumento dedicado a los caidos en la guerra civil, de ahí la cruz que figura en el centro y que logicamente en su modelo original no existia. Nada tiene que ver esta puerta con la que veremos a continuación.

Porta del Mar (Puerta del Mar)

Situada junto al actual Convento de Santo Domingo. En sus cercanias se encontraba la conocida como Torre del Esperó, que con el tiempo quedaría integrada en el convento. Esta puerta era la salida natural hacia el Mar y en sus inmediaciones se encontraba primero la conocida como Casa de Armas y mas tarde como la Ciudadela, que en el fondo no dejaban de ser almacenes de armas y cuarteles militares.

En el siglo XIX el arquitecto de Alcoy Jorge Gisbert Berenguer construyó una nueva portada, que se componia de dos arcos formadas por arcos de medio punto, con pilastras almohadilladas a uno y otro lado de cada puerta. Se coronaba el conjunto con las armas de la ciudad de Valencia.

Portal dels Jueus (Puerta de los judios)

También se le ha conocido como de Sant Andreu (San Andrés) o de Santa Caterina de Sena (Santa Catalina de Sena)

El portal dels Jueus, que la ciudad habia demolido, enterrado y olvidado a finales del XIX, reaparece gracias a la ejecución de una gran obra pública, la ampliación de la linea del metro, que decide integrar en la estación de Metro de Colón los restos conservados de la antigua puerta. Los resultados de la excavación arqueologica, los datos proporcionados por la documentación de archivo, la información gráfica y el estudio de las planimetrias históricas han permitido conocer mejor esta puerta de la muralla de Valencia y presentarla ahora al público de una manera comprensible.

El portal dels Jueus era una de las doce puertas situadas en el amplio perimetro de la muralla. Recibió este nombre por su cercania al cementerio judio, con el que apenas convivió unos años, también fué conocido como Portal de Sant Andreu, por la imagen de San Andrés que figuraba en su fachada y de Santa Caterina de Sena, por su proximidad a dicho convento. Fué uno de los llamados "Portals Xics" y permitia el acceso desde esta zona de la ciudad a la huerta.

Junto al portal se encontraba la casa del peatger o portaler, que era el encargado de controlar las mercancias y productos de la huerta que entraban a la ciudad para su venta. A partir del siglo XVI se prohibió el paso de mercancias por el Portal y sólo se permitia el acceso a los que lo hacian sin finalidad comercial.

A mediados del siglo XVII, la puerta fué tapiada y sólo se abrió esporádicamente hasta su demolición en 1890.

1391 La primera mención del Portal dels Jueus data de 1391, aunque su construcción es problablemente anterior. Su aspecto debia ser parecido al que muestra la ilustración, según los datos recogidos de otros portales de esta época.

1422 En esta fecha la ciudad decide construir un nuevo portal con dos torres y un puente de piedra para cruzar el foso. En la parte exterior de la puerta se colocó un retablo con la imagen de San Andrés, obra del pintor Berenguer Mateu.

1607 El portal es transformado en una única torre y junto a ella se construye el baluarte.

1689 La puerta es tapiada y sólo será abierta ocasionalmente hasta su derribo en 1890.

1890 La prolongación de la calle D.Juan de Austria a finales del siglo XIX, obliga a la demolición del portal, configurándose asi la entonces llamada Plaza del Picadero (hoy plaza de los Pinazo) abierta a la calle Colón.

1998 El Portal dels Jueus reaparece durante las obras de ampliación de la linea 3 del metro, quedando integrados en la nueva estación de metro de la calle Colón. 

viernes, 15 de febrero de 2013

HISTORIA DE LA CIUDAD DE VALENCIA DESDE SU FUNDACIÓN HASTA LA LLEGADA DE JAIME I (y V)



Extraído de Internet

Época musulmana (siglos VIII - XIII)

En el 711 los godos del rey Rodrigo (Roderico) son vencidos en el rio Guadalete de forma indiscutible, dejando la peninsula completamente libre ante el avance de los musulmanes. Podemos decir que a día de hoy se desconoce el lugar donde tuvo lugar la batalla pues aunque se cita el rio Guadalete este no es el que nosotros conocemos en la actualidad. También es interesante aunque sólo sea a titulo de anécdota que el cadaver del rey Rodrigo nunca se encontró y hay leyendas que dicen que escapó a Portugal y allí murió años despues.

Por lo que respecta a la ciudad de Valencia, se sabe que en el año 714 los musulmanes de Tarik ya ocupaban la ciudad. Su gobernador godo Agrescio había pactado con los musulmanes la entrega de la ciudad a cambio de condiciones de paz ventajosas, cosa normal en la época y bastante frecuente. El pacto entre ambos contendientes fue respetado y en Valencia se quedó practicamente la totalidad de la población hispano-romana que formaba el núcleo principal de la población. La clase dirigente goda fue sustituida por la musulmana y estos godos desaparecieron como un azucarillo o sencillamente se integraron con el mundo musulman.

Una caracteristica muy importante a saber es que la población autoctona hispano-romana bien pronto se fusionó con los musulmanes que en número reducido habitaban la zona y además no traian mujeres consigo, por lo que los matrimonios mixtos se convirtió en algo frecuente y es de suponer que en poco espacio de tiempo sólo debió quedar un pequeño grupo de mozarabes o cristianos en una ciudad completamente musulmana.

Durante el periodo musulman Valencia recibe dos denominaciones, parece ser que la ciudad era llamada Medina al-Turab (ciudad de la arena), mientras que el termino Balansiya hacía referencia al territorio que ocupaba la Taifa musulmana (Taifa de Balansiya). Al final prevaleció la denominación de Balansiya para referirse también a la ciudad. Desde el siglo VIII hasta el XI la ciudad de Balansiya, pasa sin pena ni gloria por la historia peninsular. El territorio se islamiza, las costumbres cambian, son levantadas mezquitas y la riqueza de la huerta de Valencia va en aumento, pero sin que ello implique una notoriedad particular en la historia española. De este periodo un tanto falto de noticias, destaca el hecho que entre el año 778 y 779 el emir de Córdoba Abderraman I tuvo que venir a Balansiya a sofocar una rebelión. Por estas fechas un ejercito sirio abasi contrario a la dinastia omeya que gobernaba en Córdoba, entra en la peninsula y se hace fuerte en la zona levantina, Abderraman I intervine militarmente y derroca al ejercito sirio. Se dice incluso que la ciudad quedó desierta. Se especula con la posibilidad que en estas fechas fuera escondido o trasladado el cuerpo de San Vicente Mártir que se encontraba sepultado en el
Monasterio de San Vicente de la Roqueta.

Un hijo del Emir de Córdoba Abd-al Rahman I, Abd Al-lah al Balansí gobernador de la ciudad, construiría una munya o casa de recreo a la que llamó Ruzafa, en recuerdo de otra casa de campo que habia disfrutado en su Córdoba natal siendo niño. La munya se situaba en el actual barrio de Ruzafa, pero sin que se haya podido determinar el lugar exacto. Se cree que esta debía estar situada aproximadamente entre el actual mercado de Ruzafa y la
Iglesia de San Valero y San Vicente Mártir.

Al Andalus o la España musulmana era regida desde su capital Córdoba, primero por emires independientes de Damasco, dinastia fundada por Abderraman I y posteriormente por un Califa de nombre Abderraman III. Su sucesor fue un califa titere en manos de su general en jefe, un personaje temido en todo el mundo cristiano y que llevaba el sobrenombre de Almanzor, que para mas señas habia nacido en la peninsula. A la muerte de este personaje en el 1002 el poderoso y unitario Califato de Córdoba se deshace y nacen los reinos de Taifas, uno de ellos el de Balansiya será de los más influyentes e importantes del mundo musulman.

Entre el 1016 y el 1017, ya con el Califato desmembrado, Balansiya está gobernada por dos eunucos puestos en el poder años atras por Almanzor y hombres de su confianza. Son Mubarak y Mudaffar que gobiernan la ciudad de una forma despótica, por lo que a la muerte del primero de ellos de forma accidental (se dice que cayó del caballo al pasar por el puente de acceso a la ciudad y del golpe se mató), el pueblo se subleva y asesinan a Mudaffar. Se hace con el poder en el 1019 el señor de Tortosa Labib que por azares del destino tendrá que gobernar con el rey de Denia Abu i Yaysh Muyahid. Disensiones entre ambos llevan a Labib a volverse a Tortosa y dejar el poder en manos de Muyahid que como es de esperar ejercerá el poder de forma tiránica.

En el año 1021 la suerte de Balansiya cambia, para entonces la poderosa facción de los amiris (partidarios del difunto Almanzor) aupan al poder a uno de sus nietos Abd al Aziz ben Abd ar Rahman al Nasir ben Abí Amir, conocido simplemente como Abd al Aziz. Con tan sólo 15 años se convierte en el considerado como primer rey de la Taifa musulmana de Balansiya. Su largo periodo de reinado de más de 40 años llevará a la ciudad a uno de los momentos más gloriosos de su historia. Abd al Aziz nació en el 1007 y moriria en el 1060.

Uno de los mayores logros de este rey es la construcción de un nuevo
recinto amurallado que amplia considerablemente el existente hasta ese momento, englobando los nuevos arrabales formados fuera de la ciudad. La construcción de esta nueva muralla es uno de los hitos fundametales de la historia de Balansiya, ya que la configuración de la ciudad musulmana permanecerá inalterable hasta prácticamente el siglo XIV en que es construido un nuevo recinto amurallado. Esta será la ciudad que vean los ojos del Cid y sus huestes y esta es la ciudad que conquistará el rey Jaime I en 1238.

A la muerte de Abd al Aziz le sucede Abd al-Malid y a este Abu Bakr que fallecería en 1085. Le sucede en el poder Al-Qadir rey de Toledo. Por esta época la taifa de Toledo toma el control de la taifa valenciana, ello traería consigo las constantes injerencias de otros reinos peninsulares. Al Qadir rey de Toledo pero tributario de Castilla y de su rey Alfonso VI ejerce nominalmente el poder, pero en la practica es el rey castellano quien hace y deschace en la sombra. Por esta época surge también la figura de
Rodrigo Diaz de Vivar (el Cid) quien unas veces en nombre del rey castellano, otras veces en nombre del rey musulman de Zaragoza y la mayoria de las veces por cuenta propia cobra parias (impuestos) tanto al rey valenciano como de otras taifas vecinas (Denia, Albarracin, Alpuente etc). Al final El Cid conquistará la ciudad de Valencia en el año 1094 y se mantendrá bajo dominio cristiano hasta el 1102 en que su esposa Jimena tiene que retirarse de la ciudad. Recordar que el Cid habia fallecido en 1099.

En el 1086 los almoravides (tribus norteafricanas integristas) entran en la peninsula para ayudar los reinos musulmanes del sur de la peninsula que sufren la presión cristiana procedente del norte. Esto traerá consecuencias en Balansiya. A la ya inestable situación por las injerencias castellanas, zaragozanas y cidianas hay que sumar la injerencia almoravide. Los habitantes de Balansiya veran en ellos unos salvadores que les libre de tantos tiranos. El rey Al-Qadir es asesinado por el cadí Ibh Yayfaf, que se proclama gobernador en nombre de los almoravides que procedentes del sur se acercan a Balansiya. Al-Qadir protegido del Cid Campeador monta en cólera y esto provocará el duro asedio de la ciudad de Valencia por parte del Cid que llevará a la toma de la ciudad. Los almoravides no logran llegar a tiempo y cuando lo hacen son derrotados por el Cid en la conocida como batalla de Cuarte (1094). El destino de la Balansiya musulmana está decidido.

No será hasta la muerte del Cid cuando los almoravides logren liberar la ciudad de Balansiya en el 1102, obligando a la esposa del Cid y a los castellanos que ocupan la ciudad a retirarse a Burgos. Antes de partir incendian la ciudad y la mezquita mayor como por otra parte era cosa habitual en la época. La ciudad será gobernada hasta 1145 por gobernadores almoravides controlados desde Marraquesh. Se abre un corto periodo de paz aunque no exenta de injerencias politicas entre los propios musulmanes y las distintas facciones internas.

En el 1172 las tribus del Sahara almohades entran en la peninsula teoricamente con el fin de resturar la ortodoxia musulmana que se había relajado en exceso, incluso entre los almoravides. El control pasa de manos almoravides a manos almohades, en este periodo destacar la figura de Zayd Abu Zayd, considerado como el último rey almohade de la Valencia musulmana.
Zayd Abu Zayd habia nacido en Baeza en torno al 1195 y falleció sobre el 1268. En 1225 se hace tributario del rey aragonés Jaime I y lucha junto con este para ensanchar su patrimonio personal a costa de sus enemigos politicos. Con la firma en 1229 de un nuevo pacto este será derrocado Zayyan ibn Mardanish (Onda ? - Tunez 1270) que se proclama rey de Valencia. Abu Zayd pide ayuda al rey de Aragón Jaime I el Conquistador para recuperar el territorio, el rey aragonés comienza la conquista de Shark Andalus (el oriente peninsular), en 1238 tras cinco de meses de asedio Ibn Zayyan rinde la ciudad de Valencia a Jaime I el Conquistador, Valencia ya nunca más volvera a manos musulmanas. Otra historia, otra cultura, otra religión, otra manera de entender la vida entra en juego en la historia de España, con Jaime I se creará el Reino de Valencia sustituto de ese antiguo reino de taifas conocido como Balansiya.

Zayd Abu Zayd se convertirá al cristianismo en 1236, tomará el nombre de Vicente Bellvis casandose incluso con una dama noble cristiana. Sus restos junto con los de sus hijos se encontraban según la tradición en el
Convento de San Francisco de nuestra ciudad. Con la demolición del convento sus restos pasaron al Monasterio de la Puridad donde reposan en la actualidad.

....... Seguimos trabajando 

MISTERIOS DE LA HISTORIA-XV



Por: Ricardo de la Cierva
Editorial  Planeta

Segunda edición: febrero 1991

 CATALUÑA EN LA GUERRA CIVIL: UNA PROCLAMACIÓN DE CAMBÓ
La propaganda histórica ultracatalanista se ha hartado de repetir que Cataluña, después de luchar en el bando repu­blicano de la guerra civil española, perdió esa guerra y vivió, durante la era de Franco, una nueva etapa de opre­sión. Eso no es una tesis sino una estupidez. En la guerra civil Cataluña se dividió en dos, exactamente como toda España. Los catalanes moderados y los catalanistas de cen­tro y derecha, con algunas excepciones, se alinearon secre­ta o fervorosamente en el bando nacional; combatieron en él con notoriedad y heroísmo; se pasaron en masa desde el territorio sometido a la República hacia la otra zona, como ha demostrado un militar catalán, Magín Vinielles, en su libro La sexta columna. Otro escritor catalán, José María Fontana, ha dejado todo muy claro en su libro Los catalanes en la guerra de España. Y el general Vicente Rojo, jefe del Estado Mayor central de la República, ha relatado de forma sobrecogedora la campaña de Cataluña en su li­bro Alerta los pueblos, en que cita un informe militar cata­lán donde se confesaba: «Toda Cataluña deseaba ya a Fran­co.» La unidad militar más condecorada en el ejército de Franco fue el Tercio catalán de Montserrat; y en las Me­morias de Azaña hay numerosas pruebas de que el infor­me militar citado no era imaginación.

Francisco Cambó, a quien su exilio voluntario salvó de una muerte segura en Cataluña, escribió en octubre de 1937 en París, para el diario La Nación este importantísimo ar­tículo, «La cruzada española», que demuestra por sí mis­mo la adhesión del catalanismo moderado y la derecha ca­talana a la causa de Franco, para quien el equipo Cambó en Francia y en toda Europa contribuyó con una impor­tantísima red de información, el SIFNE, cuyas acciones han sido relatadas por su director, Bertrán y Musitu, en un libro fidedigno. Pero nada puede sustituir al artículo de Cambó que pasamos a reproducir:

«Los que no ven en la gran tragedia más que una gue­rra civil, con los horrores que acompaña siempre la lucha entre hermanos, sufren lamentablemente ceguera. Una lu­cha interior, en un país fuera de las corrientes del tráfico de las mercancías y de las ideas, que no tiene peso especí­fico bastante para influir en la vida internacional, ni por su fuerza económica, ni por su potencia militar, ni por su posición política, podría haber despertado algún interés en los tiempos tranquilos que vivió la humanidad algunas décadas atrás. Pero en los momentos agitados y frenéticos que vivimos nadie le prestaría hoy atención. Y la realidad nos dice que desde sus comienzos la guerra civil española es el acontecimiento que más preocupa a las cancillerías y aquel que más profundamente agita y apasiona las masas.

»Es que el mundo entero se da cuenta de que en tierras de España, en medio de horrores y de heroísmos, está en­tablada una contienda que interesa a todas las naciones del mundo y a todos los hombres del planeta.

»Para comprender su magnitud hay que recordar el año 1917, el de la instauración del bolcheviquismo en Rusia, y pensar en todas las desdichas que de aquel hecho se han derivado para todos los pueblos.

»La implantación del sovietismo en Rusia, uno de los mayores retrocesos históricos de la humanidad, significó el triunfo, en un gran imperio, del materialismo sobre to­dos los valores espirituales que hasta entonces habían guia­do a la humanidad camino del progreso, y habían agrupa­do a los hombres en naciones y en estados.
»La lucha entre las más opuestas concepciones de la vida de hombres y pueblos surgió inmediata y no ha cesa­do un momento, porque los directores del bolcheviquismo ruso tuvieron, desde luego, la clara visión de que su régi­men no podía subsistir más que perturbando la paz y dis­minuyendo el bienestar en el resto del mundo, único modo de enturbiar la visión de la espantosa miseria en que tie­nen sumido a su pueblo.

»La Rusia bolchevique alcanzó la ventaja que en toda lucha obtienen los que emprenden la ofensiva, y su brutal agresión no encontró más que una débil resistencia en la endeble estructura político-social-religiosa de la vieja Ru­sia, auxiliada sin energía ni constancia por los estados que mayor interés tenían en impedir el triunfo de aquella.

»Después, todos los países cristianos, uno tras otro, ya con la esperanza de obtener un lucro, ya por la inercia que impele a seguir la corriente, no sólo reconocieron al gobierno bolchevique, sino que le prestaron toda suerte de concursos para que pudiera forjar las armas con que trataría luego de aniquilarles.

»La cruzada de la España nacional es, exactamente, lo contrario de la victoria del bolcheviquismo en 1917, y su triunfo puede tener y tendrá para el bien la trascendencia que para el mal tuvo aquélla. Significa que allá, en el ex­tremo sudoccidental de Europa, se levantó un pueblo dis­puesto a todos los sacrificios para que los valores espiri­tuales (religión, patria, familia) no fueran destruidos por la invasión bolchevique que se estaba adueñando del poder.

»Es porque tiene un valor universal la cruzada españo­la por lo que interesa no sólo a todos los pueblos, sino a todos los hombres del planeta.

»Ante ella no hay, no puede haber indiferentes. La gue­rra civil que asola España existe, en el orden espiritual, en todos los países. En vano proclaman algunas potencias que hay que evitar la formación de bloques a base de idea­rios contrapuestos. Los que tal afirman, si examinan la si­tuación de su propio país, verán que estos bloques ideoló­gicos existen ya y tienen una fuerza inquebrantable. Los encontrarán dentro de los partidos y de las agrupaciones profesionales, aun en los grupos más restringidos de sus relaciones particulares y familiares.

»A España le ha correspondido, una vez más, el terri­ble honor de ser el paladín de una causa universal. Duran­te ocho siglos, Bizancio, en la extremidad oriental, y Espa­ña, en la extremidad occidental, defendieron a Europa en lucha constante; aquélla con las invasiones asiáticas y ésta con las asiáticas y con las africanas. Y cuando Bizancio cayó para siempre, España preparaba el último y formida­ble esfuerzo que le dio definitiva victoria, que la Providen­cia quiso premiar dándole otra misión de trascendencia universal: la de descubrir y cristianizar un nuevo mundo.

»Cuando la Iglesia católica, en el siglo XVI, sufrió el más duro embate de su existencia, fue España la que asumió la misión terrena de salvarla. Y ya en el siglo XIX, cuando el destino de Napoleón se apartó del servicio de su patria para servir únicamente su propia causa, fue España, la España inmortal, la que, ofreciendo al héroe hasta enton­ces invencible una resistencia inquebrantable, salvó a Euro­pa y a la propia Francia.

»Hoy se cumple una vez más la ley providencial que reserva a España el cumplimiento de los grandes destinos, el servicio de las causas más nobles que lo son tanto más cuanto implica grandes dolores sin la esperanza de provecho alguno.

»Y las grandes democracias de la Europa occidental, que miran con reserva y prevención la gran cruzada espa­ñola, se empeñan en no ver que para ellas será el mayor provecho, como para ellas sería el mayor estrago si el bol­cheviquismo ruso tuviera una sucursal en la península Ibérica.

»No es hoy momento de discutir cómo se regirá la nue­va España. Pero una cosa podemos decir: España, como lo dejó probado de modo irrebatible Menéndez y Pelayo, fue un más grande valor universal en cuanto fue más es­pañola, más íntimamente unida a la solera medieval que la forjó preparando la gran obra de los Reyes Católicos y de los primeros Austrias, mientras que las etapas de su decadencia coinciden con las de su decoloración tradicio­nal. La nueva España será, de ello estamos seguros, genui­namente española, y para crear las instituciones que de­ben regirla no necesitará copiar ejemplos de fuera, porque en el riquísimo arsenal de su tradición más que milenaria encontrará las fórmulas para mejor servir y atender las necesidades de la nueva etapa de su historia.

»No hay que olvidar un hecho en el cual se encuentran en germen muchos de los ingredientes que han producido la guerra civil. Es un hecho que nunca, y hoy menos que nunca, han de olvidar los españoles: al triunfar el espíritu patriótico-religioso en la resistencia española a la domina­ción napoleónica, se reunieron, primero en la isla de León y después en Cádiz, los hombres que habían de forjar las instituciones que rigieron la España que con su sangre ha­bían conquistado sus hijos. Y la Constitución llamada de Cádiz olvidó la tradición española para inspirarse en las doctrinas de la Revolución Francesa: ¡el vencedor implan­taba las doctrinas del vencido! Y así quedó frustrado el glorioso y triunfal esfuerzo y desconectada la corriente tra­dicional española de sus nuevas instituciones políticas, ini­ciándose una pugna que ha culminado en la lucha actual.

»Es indispensable que el caso no se repita; la sangre de los millares de héroes que están dando su vida por sal­var a España del materialismo y la barbarie bolchevique ha de servir, por lo menos, para que nuestra patria vuelva a marchar por la senda que le señala la tradición y que no debió abandonar jamás.
FRANCISCO CAMBÓ»

DOS TESTIMONIOS DE LA LENGUA VALENCIANA




Por Juan Ferrando Badía
(Catedrático Emérito de Derecho Constitucional y Ciencia Política. Doctor Honoris Causa)

A) El primero es del gerundense, Francesc Eiximenis, que nació en 1327 y se afincó en Valencia. Es autor dela obra "Regiment de la cosa pública", tratado dedicado "als jurats de la ciutat de Valencia", que contiene treinta y dos alabanzas de exaltación de la ciudad y Reino de Valencia. La última de ellas dice: "La trenta e dues es que aquesta terra ha lenguatge compost de diverses lengues que li son entorn, e de cascuna a retengut ço que millor li es, e ha lexats los pus durs e los pus mals sonants vocables dels altres, he ha presos los millors. E no res menys trobarets dins aquesta beneyta ciutat qui us pot ensenyar les principals lengues del mon. Axi com son lati, ebraych e morisch". Y en la conclusión de la "dita lletra" subraya: "poble valencià sia poble especial" (...) per privilegi especial ha propi nom e es nomena poble valencià. E per aquestes mateixes raons es digna cosa que la ciutat, qui es cap de tot aquest regne haja nom Valencia".

B) El segundo de los testimonios corresponde a Martín de Viciana, nacido de ilustre linaje en la ciudad de Burriana, en torno a 1502 y autor de las obras: "Chronica de la inclita y coronada ciudad de Valencia" y de "Alabanzas de las lenguas". En el opúsculo "Alabanzas de las lenguas", dedicado "als ilustres jurats" de la ciudad de Valencia, aborda el origen y excelencias de las lenguas hebrea, griega, latina, castellana y valenciana, de la que exalta su galanura y esplendor. De la lengua valenciana escribe que "ha probado con todo cumplimiento, que la lengua latina es muy universal por todo el mundo, y de aquella muchas otras lenguas han tomado gran número de vocablos: y que la lengua valenciana es hija y factura de la lengua latina por derecha línea y propagación".

Según Viciana, la lengua valenciana en más de tres mil vocablos es pura latina y
recoge una relación de voces que demuestran la relación directa con la lengua madre. Ejemplos:

latín, "cel", valenciano "cel", castellano "cielo";
latín "farina", valenciano "farina", cast. "harina";
latín "germana", val. "germana", cast. "hermana";
latín "regina", val. "regina", cast. "reina";
latín "os", val. "os", cast. "hueso";
latín "cepa", val. "ceba", cast. "cebolla";
latín "fames", val. "fam", cast. "hambre";
latín "fenestra", val. "finestra", cast. "ventana", etc.

Martín de Viciana elogia nuestra tierra y lengua, al recordarnos que Valencia tiene una lengua pulida,
dulce y linda: "Esta lengua formaron de lo mejor que había en la Limosina, y por lo que les faltaba recurrieron á las tres lenguas mas exelentes de todas las del mundo, según antes hemos probado. De la hebrea tomaron sac, recamar, tou, petit, sapha, de gom á gom, y muchos otros vocablos en gran número. Otrosí tomaron de la griega bastax, tapi, mostacho, assomar, golf, colp, geneca, cis, squinçar, gos, brecár, disminuir, y otros muchos en gran número. De la latina tomaron todos los otros vocablos para hacer, que la lengua valenciana, fuesse muy copiosa, y tuviesse propio nombre á cada cosa por rara que fuesse. Entre las otras lenguas que los valencianos desecharon y aborrescieron, fue la lengua arábiga..."

Esta mayor proximidad del valenciano a su lengua madre le llevó a manifestar a Dámaso Alonso que "la lengua valenciana y la catalana están en paridad y al mismo nivel". y reconocía "una mayor antigüedad de la lengua valenciana, ya que sus raíces se hallan más próximas al latín”.

Por todas estas particularidades sobre el origen, conciencia idiomática y cualidades, y haciendo nuestras las palabras del colofón de “Alabanzas de las lenguas”, antenemos, con todo derecho, que “la lengua valenciana puede pedir su justicia”.

EL BLOC VALENCIÀ Y UNIÓN MALLORQUINA




Autor:  Chimo Ferrer
 Mal empezamos. Lo primero que leo el otro día en un diario valenciano de capital catalán, es lo siguiente: “Bloc, Iniciativa y Els Verds-Esquerra Ecologista .Compromís se presenta como la 'tercera fuerza política valenciana'” Si la primera frase del artículo, si lo que dice el partido como presentación ya es una mentira, ¿que se puede esperar de un partido así? ¿Qué principios defenderá una fuerza política que recurre a la mentira incluso para darse a conocer?
Recordemos que el Compromís que entró en las Cortes era una coalición integrada principalmente por Izquierda Unida y el Bloc, los primeros, IU, ponían la gran parte de los votos, y los segundos, Bloc, un puñado más que nunca había conseguido representación parlamentaria. Dos formas de ver el catalanismo. IU como una forma de alcanzar su paraíso comunista vía destrucción de estados consolidados, y el Bloc como algo natural e innato, que viene marcado por sus jefes en Cataluña, y que es su razón de ser. Ambas fuerzas aspiraban a un resultado espectacular, pero luego las urnas les dejaron claro que el catalanismo en Valencia no gusta, y como sucedió con el antecesor del Bloc, Unitat del Poble Valencià, el Comprimís fracasó, y arrastró al vacío a IU cosechando unos nefastos resultados. Pero lo pero estaba por llegar, el Bloc maniobró con una pequeña corriente irrelevante de dentro de IU y quitó la mayoría de la formación a quienes ponen los votos, una IU, que terminó por defenestrar a su lider, y salirse del mal llamado compromís, integrándose en el grupo mixto.
El Compromís nuevo o Coalició Compromís que han bautizado, la integran el Bloc y varias escisiones de Izquierda Unida, pero no el partido. Es por ello que decir que Compromís es la tercera fuerza política es una vil mentira. 1º Que la nueva Coalición no se ha presentado nunca a unas elecciones luego no saben cuantos votos tienen. 2º Que es muy discutible que puedan superar a Izquierda Unida. 3º Que hay fuerzas que podría superarles sin grandes problemas al no disponer Compromís de los votos de Izquierda Unida, formaciones como Coalición Valenciana de Sentandreu o UPyD de Rosa Diez, tienen muchas posibilidades de superar a un Bloc-Compromís que incluso podría ser la 5ª o 6ª fuerza. Es por tanto su presentación una estafa.
Y finalmente vamos a enterarnos bien de que representan y qué son esta gente del Bloc. El Bloc aspira a ser el partido bisagra que unas veces apoye al PP y otras al PSOE, llevándose la mordida correspondiente en cada ocasión, es decir, igual que Unión Mallorquina. Y ahora vienen más similitudes con la Unión Mallorquina de Munar & cia, el Bloc, se llama a si mismo nacionalista valenciano., pero es partidario de los conocidos como países catalanes en cualquiera de sus versiones y/o actualizaciones, un proyecto pan catalanista donde nos integran a los valencianos por las bravas o por la espalda, y como ciudadanos de 2ª, nuestros queridos vecinos del norte, Munar dice ser mallorquinista pero vamos … El bloc, dice que defiende el valenciano, ¡pero su valenciano no es el nuestro!, ellos dicen que valenciano es nuestra forma de hablar catalán, es decir, son catalanistas, Unión Mallorquina también defiende el catalán, y vemos como de la mano del PP o del PSOE, ha impuesto en Mallorca la dichosa lengua de Pompeu Frabra hasta en la sopa de letras. Con respecto a la bandera de Valencia (toda Valencia, lo que conocemos como Comunidad o antiguo reino), estos señores del Bloc dicen que la Real Señera coronada es la bandera de la ciudad, olvidando lo de ‘Ciutat i Regne de Valéncia’, y que debemos asumir la bandera aragonesa expropiada por los catalanes como la de todo el territorio. Es decir el símbolo de todos los valencianos debe dejar de serlo y asumir el que utilizan los vecinos de la ‘tramontana’. Conclusión evidente, el Bloc-Morera aspiran a ser la Unión Mallorquina-Munar de Valencia. Con lo amante de los trajes y las corbatas que es el señor Morera solo nos falta verlo salir de alguna tienda exclusiva de la Diagonal.
A ver si los valencianos empezamos a pensar y nos dejamos de engañar, que ya son muchos años de falacias, medias verdades, monas vestidas de seda y pulpos como animales de compañía. Si no queremos seguir siendo la playa de Madrid o el jardín de Barcelona, empecemos a pensar en clave valenciana, y en un partido que libre de prejuicios defienda nuestros intereses sin tapujos.



lunes, 11 de febrero de 2013

TRADICION MANIPULADORA


Autor: Juan Ramón Rallo

Extraído de Internet 

 Los nacionalistas catalanes llevan años reclamando la devolución de los papeles de Salamanca. Uno tiende a preguntarse el porqué de tan abnegado interés. ¿Simple amor por el pasado o cierto miedo a que ese pasado salga a relucir en el futuro? En realidad, si los papeles fueran una simple reivindicación romanticona para exponer ante sus fieles como el franquismo español sigue pisoteando los derechos legítimos del pueblo catalán, al nacionalismo le interesaría mucho más que permanecieran en Salamanca.

 Pero parece ser que el nacionalismo, habida cuenta de su pacto con Zapatero, sí quiere obtener los documentos. Quizá, para explicárnoslo, debamos volver a la advertencia de Antonio Ubieto hace 25 años cuando señaló que el control de los archivos históricos por parte del catalanismo tienen como objetivo, en última instancia, controlar la historia.

 De hecho, mucho se ha hablado de que Salamanca retiene "injustificadamente" legajos catalanes, menos (o nada) se critica el hecho de que el Archivo de la Corona de Aragón, sito en Barcelona, retenga legajos valencianos sin explicación alguna. Hay que recordar que tales documentos fueron saqueados por las tropas napoleónicas del Archivo de Simancas a principios del siglo XIX y que, tras su devolución en 1852, se conservaron en Barcelona, aún perteneciendo a Valencia. El caso no pasaría de anecdótico si los archiveros catalanes, testaferros del nacionalismo, no tuvieran una más que acreditada tradición manipuladora.

 El Archivo de la Corona de Aragón estuvo controlado durante todo el siglo XIX por la familia Bofarull. Uno de sus más insignes miembros, Próspero de Bofarull, publicó a mediados de siglo una serie de documentos inéditos entre los que figuraban una nueva versión del Llibre dels Repartiments.

  Durante la reconquista del Reino de Valencia, Jaime I prometió una porción de tierra y una casa a todo aquel que le ayudase en la guerra; en este Llibre dels Repartiments figuran las promesas que efectuó Jaime I a los distintos soldados. En teoría, este documento acreditaría la repoblación catalana de Valencia (si bien este extremo ya fue refutado por el propio Ubieto al demostrar que el Llibre dels Repartiments sólo contiene las promesas efectuadas por el Rey, pero no el nombre de quienes realmente se quedaron en Valencia)

El caso es que en la traducción de Bofarull aparecen numerosos nombres tachados u omitidos con respecto al original; casualmente, se trataba de nombres de aragoneses y de navarros. Esto permitió hablar de una repoblación netamente catalana de Valencia.

 Nadie duda de que, cuando los papeles de Salamanca sean trasladados a Barcelona, éstos se encontrarán en perfecto estado. ¿Podremos afirmar lo mismo dentro de 10 años?

 No debemos olvidar que la historia oficial nacionalista se basa en una mitificación en contra de las fuentes. Hace 150 años, cuando la historia que quería contar Bofarull no casaba con sus fuentes, las destruyó. En este sentido, uno tiende a pensar que tan nefasta tradición no ha desaparecido del ánimo de ciertos "constructores nacionales".