domingo, 18 de septiembre de 2011

EL 9 D'OCTUBRE I LA LLENGUA VALENCIANA


Autor: Joan Ignaci Culla

Els pobles que obliden la seua historia, les seues tradicions, sa llengua i el seus simbols estan condenats a afonar-se en la pols de sa historia (Renan).
Sempre hem mantingut que el 9 d’Octubre, a mes de ser un dia festiu, te que ser reivindicatiu. Un dia per a reflexionar sobre lo que fon el poble valencià i lo que es ara, pero per damunt de tot, sobre lo que desija ser en el futur.
Qualsevol valencià que no haja estat inmerç en l’adoctrinament historic, siga este castellaniste o catalaniste, coneix perfectament el nostre glorios i envejat passat. Tal volta eixe extraordinari passat, unit a nostra particular docilitat, siga el motiu per el que uns i atres sempre han vullgut sometre-nos als seus dictats. Desgraciadament, poc hem canviat des de l’epoca en la que el Comte Duc d’Olivares se referia als valencians en la següent frase: “Con los valencianos haré lo que yo quiera, con los aragoneses lo que podré, con los catalanes lo que ellos quieran”. L’espirit d’esta “sentencia” seguix estant vigent; independentement de qui ocupe la Moncloa.
Pero si no teniem els valencians prou en els atacs i desprecis foraneus, ara s’unixen al cor alguns valencians, acomplexats de la seua historia, sa lengua i ses tradicions. En definitiva, avergonyits del seu propi ser. I, entre ells, sa maxima expresio es la dels academics de la “illegal” AVL. I dic illegal —per mes que estiga reconeguda oficialment—, perque atenta contra la Carta Magna dels valencians, en la que es reconeix que “La llengua propia de la Comunitat Valenciana es el valencià (articul 6.1) i que “L’idioma valencià es l’oficial en la Comunitat Valenciana” (articul 6.2).
Per si atentar contra l’Estatut no fora suficient, l’AVL contrave la llegalitat que predica en els seus propis postulats al encaminar univocament tots els seus “dictamens” cap a l’extermini del valencià, acostant-lo al catala en favor de l’unificacio de la llengua. Tot en l’expres consentiment del PP i PSPV.
Mes que incomprensible, es inaudit que els nostres politics —en teoria, elegits per a representar i defendre al seu poble— se dediquen a crear institucions per a liquidar nostra historica llengua valenciana, a favor d’un dialecte barceloni, en un pedigri que no alcança mes alla de cent anys.
Pero l’AVL està condenada al fracas, no tan sols per lo anteriorment expost i perque es un apendix de l’Intitut d’Estudis Catalans (IEC), sino per no contar en la voluntat i el respaldo dels seus parlants, autentics garants de la llengua. Es obvi..., pero conve recordar les paraules de Chomsky al respecte: “La llengua no depen ni dels llingüistes ni dels politics, sino de la gent que l’usa (…), la diferencia entre llengua i dialecte està en que, darrere d’una llengua hi ha un eixercit i darrere d’un dialecte no”.
No podem ni devem oblidar-nos de la nostra historia, por mes que s’esforcen algunos. No podem consentir que la llengua valenciana, en un Sigle d’Or a les seues esquenes, en plena autonomia lexica, fonetica, morfosintactica, semantica i respaldada per l’autoritat dels classics, depenga i estiga al servici d’un invent lexic, naixcut en el laboratori del quimic —que no filolec— Pompeu Fabra a principis del sigle XX.
Els valencians no som els culpables de que pobles com el catala, en inquietuts megalomanes, carixquen de llegitimidad historica o llingüistica; pero si som culpables de deixar que s’oblide, manipule o tergiverse la nostra historia. El poble que guarda la seua historia i la seua llengua te la clau de la seua llibertat (J. J. Roseeau, Discurs de les Ciencies i les Arts, Paris, 1757).

sábado, 17 de septiembre de 2011

QUE SE VAYAN O QUE LOS ECHEMOS


Los catalanes siempre están con que son los que más pagan y los que menos reciben del Estado Español. Siempre están con su complejo de victimismo subordinados a las apetencias del resto de los españoles. Su egolatría les hacer ser los más privilegiados de los pueblos de España, siendo la región que mas prebendas ha recibido y recibe de todos los gobiernos españoles desde tiempos inmemoriales.
Por otra parte, siempre están con que tienen que ser un estado único, no dependiente del centralismo españolista y, por tanto se obsesionan, de boca para fuera, con que Cataluña es un estado oprimido, aireando a los cuatro vientos su desgracia de que geográfica y políticamente pertenece a un estado que los oprime y que no deja que puedan desarrollar todo su “potencial” creativo y económico.
La realidad es que el resto de los españoles tenemos que pagar  su mala administración, sus cuantiosas deudas y su déficit presupuestario.
Por eso, por favor, que se vayan, que se vayan o que los echemos, cerrando las fronteras de su región con el resto de España, pero que sean ellos los que se paguen su despilfarro y su déficit  de tantos y tantos años de gobierno autonómico.
Que se queden con sus “héroes de diada” con su Barça, con su “seny” y con lo que puedan producir.  Que se lo coman con su pan. En España ya nos las apañaremos, pero que de una vez nos dejen tranquilos al resto de los españoles.
Es mi opinión.

AUTOSERVICIO HERÁLDICO EN EL AYUNTAMIENTO DE BARCELONA



Por Ricardo García Moya

Las Provincias 23 de Junio de 1994


Sainete y de los buenos en el Ayuntamiento de Barcelona. La causa del embrollo son las dudas suscitadas entre los partidos políticos por la heráldica barcelonesa: "Los concejales del Ayuntamiento de Barcelona finalmente han decidido acabar la absurda polémica sobre el escudo de la ciudad condal. Absurda porque un tema de carácter histórico-heráldico se había hecho político:"
Raro, muy raro les parecerá a los catalanes de estos predios, acostumbrados a que el saber -sea gramatical, heráldico o estético- venga asépticamente envasado desde "el Principat". Pues no señor, resulta que los manejos de antaño -con la apropiación de las barras aragonesas- trastocaron el tingladillo simbólico. De momento, el escándalo lo ha solucionado el rimbombante "conseller heráldic de Catalunya" Armand de Fluviá; que ha dicho basta, pero bastamente.
Fluvi , irritado, escribe contra "algún aspirante a heraldista" que desconoce la presencia de dos barras en los antiguos escudos. Pero la sorpresa viene con la otra conclusión: superponer una corona de reino al escudo de Barcelona. Y digo sorpresa, no enfado, pues a los valencianos nos da igual que se atribuyan tal honor o que se pongan, como la Martirio, una maceta o una botifarra sobre las barras. Pero no deja de ser chocante los argumentos esgrimidos para arramblar un símbolo que, supongo, sólo el Rey de Valencia podría legitimar; y ni siquiera le han preguntado qué opina.
Las razones de Fluvi  son inefables: "La novedad del acuerdo está precisamente en el timbre del escudo, o sea, la corona. Yo quisiera que alguien me explicara cuál es la corona del conde de Barcelona". A continuación expone que, al ser Barcelona capital de condado, convendría timbrar el escudo con corona de conde; y añade irónico: "i tothom content. Pero aixó no és aixi".
¿Y por qué no? Porque idéntica corona la usan condados "como el de Cocentaina o Albaida" y, según Fluvi , comparar estos títulos con el del condado de Barcelona "es delirant i antihistóric". ¡Vaya, vaya! - Es para quedarse hierático y  acartonado ante el cientifismo del heraldista de Cataluña; ni  siquiera se remonta a concesiones reales. Como autoridad  heráldica del pujolismo sentencia que "la corona que corresponde al escudo de Barcelona es la real, y no otra"; y se  queda tan pancho.
La autoconcesión no ha suscitado, como era de esperar, crítica alguna de los plumillas catalaneros. Otra cosa sería que el escudo de Valencia no tuviera corona real desde el siglo XIV, y García Broch propusiera incorporarla. AI dia siguiente, la prensa del social catalanismo y Canal 9 proclamarían la caza y captura de la concejal de UV.
Y menos mal que el acuerdo fue tomado antes de que LAS PROVINCIAS diera la noticia sobre el simbolismo egipcio en la Real Señera, pues, seguro que Ios comisionados Anna Maria Adroer, Martí de Riquer, Jaume Sobrequés, Frederic Udina y Armand de Fluvi  (todos catalanes), se habrían apresurado a incluir en el diseño de la corona barcelonesa algún jeroglífico en idioma amárico o hitita. EI acuerdo, según Fluvi , establecía que: 'La corona tendría que ser forzosamente una corona real."
Ríanse si quieren, pero con argumentos tan chuscos como "forzosamente", los arriba citados lograrán que una corona similar a la que luce la Real Señera (con todo derecho y desde la edad media) sea incorporada en el escudo del "condado de Barcelona o principado de Cataluña, que es lo mismo" (Baldo, Luys: Aclamación pía y justa. Barcelona 1627, f. 15) .
Y el sainete se extiende. EI PSM de Mallorca, olvidándose de la crisis, ha presentado una propuesta al Ayuntamiento de Palma para pedir al Estado la devolución de la cimera de Jaime I, cuando todos los historiadores saben que es más falsa que Roldán. Su antigüedad corresponde a la segunda mitad del siglo XIV, cuando el Conquistador era una momia venerable y no usaba dragoncitos heráldicos. EI fraude fue descubierto en 1894, y no comprendo cómo los socialistas del PSM todavía no se han enterado.
Lo curioso es que éstos son los que ridiculizan a Lizondo por aquello de que Felipe III reinó en el siglo XV (esta semana todavía lo airea la sardanera "EI Temps", p. 34). Y es que tiene más cara que la Esfinge de Gizeh. ¡Si podríamos editar una enciclopedia de disparates catalaneros semejantes!. Sin ir más lejos, en el manipulado diccionario que regala el diario que más ha atacado a Lizondo por lo de Felipe III, afirman que Albatera fue conquistada en 1266 por Alfonso XI, cuando este rey pertenece a otro siglo. Idéntico error que el de Lizondo, pero cometido por miembros de la colla; y aquí no hay crítica que valga.
Espero, señores catalaneros (sé que son masocas y leen estas Iíneas), que censuren la autoconcesión de corona real a Barcelona, y exijan la que les corresponde. Aunque, en confianza, reconozco que la corona condal es fea y, además, muy parecida al casco de un robot de cómic japonés. Y estos detalles, quizá, generan un "seriós" dilema al conseller heráldic de Catalunya. Pero, ¿y si le encargan a Tapies el diseño de la corona catalana? Seguro que es el artista indicado para el proyecto.

LO QUE NO ES DEU FER MAI



    E
s un fet que l’us del valencià, com a llengua parlà habitualment per la gent, no solament no ha guanyat en estos ultims anys, sino que ha anat arrere.

          Es un fet que molts dels estudiants odien el valencià que els obliguen a usar en les escoles, I que mai utilisen fora d’elles. O be parlen castellà, sobre tot en les ciutats, o be parlen el valencià de sa casa i del seu poble.

          Es un fet que els castellà-parlants es senten agredits per les pressions administratives que els obliguen a saber valencià, baix pena de no tindre acces a molts llocs de treball, sobre tot oficials. Estes pressions afecten negativament a mes de un cinquanta per cent dels valencians que parlen castellà. Que aixo es aixina ho confirma la creacio d’una Associacio Valenciana de Castellaparlants, sorgida de la necessitat que tenen de defendre’s contra tota discrimanacio llingüistica, per lo demes anticonstitucional.

          La politica llingüistica de la Generalitat Valenciana te, al meu pareixer, dos erros basics. El primer es voler ignorar que el poble valencià  ha creat a lo llarc de molts sigles una llengua i cultura que considera en tot dret com a propia, compartida pacificament en molts de parla castellana, que son i es senten tambe valencians. Despullar a la llengua valenciana del seu nom i voler integrar-la a la força en la llengua i la cultura catalana, en el clar objectiu de formar una utopica nacio catalana, no ha conseguit mes que fer creixer el rebuig dels cstellaparlants a eixa llengua oficial, convertida en el simbol d’una nova opressio. Ells no volen parlar catala. Pero, com el valencià que parlen ha quedat arraconat i fora dels centres escolars i de cultura, acaben preferint el castellà.

          El segon erro basic ha segut el forçar la nova parla com a mig exclusiu d’aprenentage  en els centres escolars. Com que, de fet, esta ensenyança no es llimita a la llengua, sino que, compren la major part d’assignatures, comporta al mateix temps una ideologia politica pancatalaniste i anticastellana, a l’agravi dels qui no volen que els seus fills siguen privats de la llengua oficial de tota Espanya, reduida en certs plans escolars a una assignatura com l’angles.

          En conseqüencia, lo que està fent el govern autonomic es impondre una llengua que no es la valenciana, i damunt impedir a mes de la mitat de valencians que puguen eixercir el seu dret a elegir en l’escola la llengua castellana, per ad ells materna.

          Els resultats son: unes elits sectaries, que acaparen el poder i els privilegis a base de promoure el catala; un poble desorientat que no sap com parlar el valencià i es passa al castellà; i uns castellaparlants que s’afirmen en lo seu i s’organisen per a no ser marginats.

          En lloc de promoure l’amor a Valencia, fent que la gent se senta atreta per sa brillant historia, i en ganes de coneixer-lo millor i de parlar-lo mes, ha conseguit que una gran part d’escolars el soporten com a una creu; que no pocs l’odien com a un impediment real en els seus estudis i, sobre tot, que el vegen com es veia en atres temps allo que es dia “Formación del Espíritu Nacional”, una cosa forçà, oficial, objecte de burla i despreci. Com en tot l’obligat que no es vol. Han fet d’aixo que diuen valencià i que no ho es, la llengua d’un partit i d’un regim politic. Lo pijor.


Joan Costa i Catala
                          El ferro que desperta
                          Valencia 1998

PERPLEJO.


Autor: Desconocido
 
Se llenan las bocas de muchos nacionalistas, principalmente vascos, catalanes y gallegos, de palabras grandilocuentes y otras, como el vocablo "respeto." Exigen al común de los mortales no nacionalistas, respeto a sus teorías, a sus símbolos y lenguas.

Nos cuentan, que el primer vasco era pariente directo de Noe por parte de padre, sí, el bíblico Noe, la lengua catalana, dicen que hunde sus raíces en poco menos que los tiempos del hombre de Cro-Magnon. Ellos, los nacionalistas vascos y catalanes son los únicos españoles que sufrieron la dictadura de Franco, un Franco que les oprimió y persiguió como los romanos a los primeros cristianos, de lo que hay que deducir, que el resto estaban viviendo de maravilla, disfrutando del auge económico del turismo, las
inversiones del INI y en un oasis de libertad que terminaba a orillas del Ebro o en tierras aragonesas y navarras.

Sus enseñas, tienen origen inmemorial, caballeresco y legendario como no podía ser de otra forma. En el caso catalán, tras birlar el pendón al rey de Aragón, nos cuentan una película de duelos a caballo junto al mar, un guerrero herido de muerte, sangre y arena..., pero digo yo si el tal "Belloso" estaba junto al mar, tendremos que ir con mucho ojo los valencianos para que no nos afanen, la Real Señera, ya sabemos como se las gastan, el mar azul, "el Belloso", la arena, la sangre, jo.. que van a decir que es catalana. Se imaginan ustedes lo que fardarían los "migueletes," con nuestra Señera coronada, el Rat Penat y el Centenar de la Ploma.

Pero volvamos a la lengua, el glorioso y enigmático catalán que utilizaban para comunicarse, esos artistas rupestres, aficionados al costumbrismo de la época de los mamuts, evolucionó y dio origen al catalán-latín de Rómulo y Remo, que fue traído a la retrasada Hispania, territorio próximo a Cataluñum, con la expansión de la Republica Romana d' Esquerres, por un tribuno con bigote y de padre Guardium Civilis, llamado
Carotum, antecesor, de ya se pueden imaginar quien. Cataluñum, por arte de virivirloque, consiguió anexionar a la insignificante república, agrupándose ambos en una confederación, que dio origen al Imperio Catalano-romano, pero que hoy en día conocemos como Imperio Romano, debido a la manipulación histórica efectuada por Franco y su interés en humillar a los catalanes. La evolución del catalán, dio origen a distintas lenguas catalances, entre ellas un dialecto llamado valenciano que proporciono a Europa el primer siglo de oro literario, el siglo de oro catalán, evidentemente. Hoy en día y gracias al esfuerzo de políticos de ambas márgenes del río Cenia, dialecto y
lengua, ya son lo mismo y no hay diferencia apreciable, SEGÚN DICEN LOS INTERESADOS EN ELLO.

Ha seguido el libre y democrático Imperio Catalán, su avance imparable hacia la modernidad, y ha aportado distintas figuras en todos los ámbitos culturales y económicos. Así pues, tenemos que el maestro Rodrigo, nació en el Imperio, las figuritas de Lladró son fruto de unos emprendedores de Almassera (Imperio Catalán), Calatrava el famoso arquitecto de Benimamet una pedanía de Valencia, es el máximo exponente de la nueva arquitectura catalana, hasta la Albufera es un lago "molt maco," que se encuentra dentro de los confines del Imperio.

Bien pues los señores que nos venden y enseñan a nuestros hijos historias del calibre de la contada, exigen respeto para sus cosas y como ejemplo de él, han presentado en el Parlamento Español, enmiendas al Estatuto Valenciano, para que catalán y valenciano se afirme que son lo mismo y se actúe en consecuencia, para que los sentimientos mayoritarios de los valencianos, sean machacados adecuada y respetuosamente y la lengua valenciana, que esta sí, como está ampliamente demostrado, aportó el primer
siglo de oro de una lengua romance, sea borrada del mapa. Pero en su respetuoso afán, han conseguido el apoyo de otros grupos, tan exigentes y proveedores de respeto como el BNG, la Chunta aragonesista, Coalición Canaria y todo rescoldo nacionalista del mencionado parlamento.

Quiero ver a los señores nacionalistas gallegos, esos que utilizan la otra lengua dulce y melosa de la península, EL PORTUGUES, diciéndonos a los valencianos que hemos de dejar de hablar valenciano y hemos de hablar catalán, a los canarios que pronto hablarán árabe, como ZP siga mucho tiempo, argumentando la catalanidad de Valencia o a Labordeta cantando unajota catalano-aragonesa.

Nacionalistas del tres al cuatro, para ser respetado tienen primero que respetar, respeten a los vecinos y dejen sus ansias nacional socialitas, para su propia casa si sus habitantes gustan, en Valencia nos apañamos solitos.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

LA A.V.L., EL NOMBRE DEL IDIOMA VALENCIANO Y LA NO UNIDAD DE LAS LENGUAS

Autor: Jaume el de la Serra

(El presente escrito lo he realizado en castellano, para evitar la "falta de comprensión" de aquellos que solo entienden el valenciano bajo las catalanizadoras "Normas de Castellón". En breve también se incluirá la versión en valenciano "Normas d'El Puig").

Como ya dije en otro escrito:
"Hace tiempo que venimos oyendo decir a la AVL (Academia Valenciana de la Lengua) que quiere cambiarle el nombre a la lengua centenaria de los valencianos, "idioma valenciano" o "valenciano" por el de "idioma catalanovalenciano". Y es que, acomplejados o simpatizantes con las ambiciones pancatalanistas, siempre han considerado que valenciano y catalán son el mismo idioma.
Así pues, con una "Academia "Valenciana" de la Lengua" manejando este tipo de consideraciones tan poco valencianas, no resulta nada extraño que su labor normativizadora haya dado como resultado un "refrito" de catalán "adobado" con valenciano, que no hay "cristianovalenciano" que se lo trague o le sirva para otra cosa que no sea rellenar a "trancas y barrancas" una instancia".

El caso es que la AVL no tiene ninguna competencia o potestad para cambiarle (legalmente) el nombre a la Lengua Valenciana ("idioma valenciano" o "valenciano"), según lo que se desprende de sus estatutos o reglamento, del Decreto o ley del Gobierno Valenciano por el cual se creó esta entidad o del dictamen hecho por el "Consell Valencià de Cultura" (CVC) para la creación de la AVL.

No obstante hay algunos que piensan que la AVL si que tendría "permiso" para cambiarle el nombre a la Lengua Valenciana, de "inspirarse" en los criterios del apartado "Sobre el nombre, la naturaleza y la codificación del valenciano" que aparece en el dictamen del CVC para la creación de la AVL, ya que el Articulo 3, del Título I del reglamento de la AVL dice:
"3. En sus actuaciones, la AVL se inspirará en los principios y criterios que se desprenden del dictamen sobre el valenciano que aprobó el Consell Valencià de Cultura el 13 de julio de 1998, y que figura en el preámbulo de la Ley 7/1998, de 16 de septiembre, de Creación de la AVL".

Por tanto es necesario saber que es lo que dice el dictamen del CVC (Consell Valencià de Cultura) en su apartado "Sobre el nombre, la naturaleza y la codificación del valenciano", para conocer los principios y criterios del CVC y ver si esos principios y criterios dan algún tipo de autoridad legal a la AVL para que pueda cambiarle el nombre a la Lengua Valenciana, y más aún, comprobar si manifiestan alguna necesidad por la que sea aconsejable cambiar el nombre al Valenciano (ya que para la inmensa mayoría de valencianos no existe necesidad alguna de que se le cambie el nombre a la Lengua Valenciana; ni por la de "catalanovalenciana", ni por ninguna otra).

El referido apartado del dictamen del CVC dice lo siguiente:
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"Sobre el nombre, la naturaleza y la codificación del valenciano

Nuestro Estatuto de Autonomía denomina «valenciano» a la lengua propia de los valencianos y por lo tanto este término debe de ser utilizado en el marco institucional, sin que tenga carácter excluyente. La mencionada denominación «valenciano», y también las denominaciones «lengua propia de los valencianos» o «idioma valenciano», u otras, avaladas por la tradición histórica valenciana, el uso popular, o la legalidad vigente, no son ni deben ser objeto de cuestionamiento o polémica. Todas sirven para designar a nuestra lengua propia, que comparte la condición de idioma oficial con el castellano.

El valenciano, idioma histórico y propio de la Comunidad Valenciana, forma parte del sistema lingüístico que los correspondientes Estatutos de autonomía de los territorios hispánicos de la antigua Corona de Aragón, reconocen como lengua propia.

Las denominadas Normas de Castellón son un hecho histórico que constituyeron y constituyen un consenso necesario. El Consell Valencià de Cultura reivindica el espíritu de acuerdo que las hizo posible en el año 32 y entiende que esas normas han sido el punto de partida, compartido por los valencianos, para la normativización consolidada de nuestra lengua propia. Aquella es un patrimonio lingüístico a preservar y a enriquecer por el ente de referencia normativa que se propone en el apartado siguiente. El ente se basará en la tradición lexicográfica, literaria y la realidad lingüística genuina valenciana."
>>>

De todo este apartado, cabria prestar atención fundamentalmente a lo que el CVC dice en relación a la naturaleza del valenciano:

" El valenciano, idioma histórico y propio de la Comunidad Valenciana, forma parte del sistema lingüístico que los correspondientes Estatutos de autonomía de los territorios hispánicos de la antigua Corona de Aragón, reconocen como lengua propia."

A grandes rasgos, la AVL aglutina dos bloques conceptuales en una sola frase:

a) "El valenciano, idioma histórico y propio de la Comunidad Valenciana"
b) "El valenciano forma parte del sistema lingüístico que los correspondientes Estatutos de autonomía de los territorios hispánicos de la antigua Corona de Aragón, reconocen como lengua propia".

De la parte (a) "El valenciano, idioma histórico y propio de la Comunidad Valenciana", se desprende que:

1) El "valenciano" es un idioma.
Esta es la conclusión más inmediata, clarificadora y determinante de la naturaleza de aquello a lo que nos estamos refiriendo con el término de "valenciano". Si se elimina la palabra "idioma" de la frase ésta carecería totalmente de sentido y no se sabría exactamente de qué se está hablando.
Por tanto, antes que cualquier otra cosa, el "valenciano" es un idioma. No es un dialecto, ni una variante de ningún otro idioma, puesto que no se especifica, ni se dice nada en tal sentido.
2) El "valenciano" es un idioma histórico.
Se determina que el "valenciano" es un idioma que posee una antigüedad suficiente como para ser considerado histórico.

CODIC ISO, SENSE ELL EL VALENCIÀ NO EXISTIX


Autor: Joan Benet Rodriguez-Manzanares


El titul del present articul pareix un tant escandalos, pero hi ha moltes ocasions en que aixina es. Anem a vore.
Totes les llengües que volen ser reconegudes a nivell mundial, demanen a ISO, sigles de, International Standards Organization, en valencià, Organisacio Internacional per a l'Estandarisacio, que li donen un codic, de dos o tres lletres, puix en estos moments estan en vies de canviar la normativa per a impondre la normativa ISO639-3, per a que aixina se li puga reconeixer en qualsevol puesto, pel seu codic.
¿I aço es important?
Aço es molt important, puix planes Uep consolidades com per eixemple, Google, si el teu idioma, el valencià en el nostre cas, no te codic ISO, no vol saber res del valencià i educadament et diu, que fins ara no disponen de cap servici en valencià. Pero aixo passa en casi totes les planes que detecte l'idioma en el que escrius.
Pero encara hi ha mes, puix si et dediques a programar o vols fer qualsevol cosa en informatica a on s'ha de detectar l'idioma en el que escrius, no pots ficar per a res l'idioma valencià, puix no està reconegut en ISO.
Pero hi ha mes, puix fins ara, abans de la normativa ISO639-3, el terme, 'valencian' (valencià), està unit al terme catala, i abdos baix el codic, 'ca', o 'cat'. ¿Qué vol dir aixo? Puix molt senzill, que sempre que intentes fer qualsevol cosa en valencià, si el terme es reconegut com a tal, et redirigixen cap als servicis en catala, com ocorrix en el sistema de publicitat de Google, Adsense.
Perxo i per moltes coses mes que no vaig a expondre, puix sería molt llarc, es NECESSARI, que tingam un codic propi per a la nostra llengua valenciana, dins del sistema de codics ISO, i ara que estan canviat el sistema sería el moment perfecte per a demanar-ho.
Pero... ¿Qui ho ha de demanar? Fins a que arribà la segona normativa, qualsevol persona, quan arribà la segona normativa, canvià un poquet i l'ha de demanar una entitat publica o privada, pero en potestat per a poder fer-ho, i poder oferir a ISO tota la documentacio que soliciten, i entre estes entitats que podrien demanar el codic per al nostre idioma, es troben sense cap dubte, el Govern Valencià, pero tambe es troben la Real Academia de Cultura Valenciana, (R.A.C.V.) o Lo Rat Penat... (Be tambe ho podria fer la Academia Valenciana de la Llengua (A.V.LL.), pero una entitat de tall catalaniste, mai ho va a solicitar), pero a qué estan esperant les entitats eminentment valencianistes com la R.A.C.V. o L.R.P. ¡Ya fa decades que ho deurien d'haver fet!
Hi ha codics ISO per a llengües que a soles es parlen per quatre indigenes de Nova Zelanda, i per a l'idioma valencià, que en el sigle XV, tingue el primer sigle d'Or de totes les llengües romances, no hi ha codic ISO... ¡Aço es de rialla!
¿Per que estes entitats valencianiste no han solicitat el codic ISO per a l'idioma valencià?
Crec que aixo de moment a soles ho saben elles i no vaig a clavar-me en politica, ¡SI!, politica, pero em consta de que fa un grapat d'anys, un gran valencianot de soca i arrel, li entregà a la R.A.C.V. tota l'informacio que feya falta per a demanar-ho... ¡En canvi està entitat mai ho ha solicitat! Pero ni esta ni cap entitat.
No vaig a expondre les meues conclusions, puix crec que estan molt clares... ¡Cadascu que trague les seues conclusions! Pero que servixca el present articul per a totes estes persones en mes o manco roïna intencio, no paren de dir que, "Si el Google no està traduït al valencià, serà per que este idioma no existix...". ¡No! Si Google no està traduït a l'idioma valencià es perque els nostres politics i tambe els nostres intelectuals no han demant el codic ISO, sino... ya feya temps que el valencià onejaria per tot arreu dins de la Xarcia, puix el meu equip i yo mateix hem solicitat traduir debades un bon grapat de planes a l'idioma valencià, i sempre mos han dit lo mateix... ¡Si no te la llengua valenciana un codic ISO, no hi ha res que fer!
¡A vore si la nostra gent valencianista es posa les piles i comencém a fer les coses be i deixem el tan arraïlat meninfotisme de costat!

300 ANYS DE SUPLANTACIONS LLINGÜISTIQUES


Autor: Joan Ignaci Culla

 Commemorem, que no celebrem, el 300 aniversari de la Batalla d’Almansa. Molt s’ha parlat d’ella i de les seues conseqüencies. El Decret de Nova Planta (29 de juny de 1707), en el que s’abolien el Furs del Regne de Valencia, marcaria el futur de com s’havia de regir notra terra per part del coleric Felip V, tant en l’apartat politic, com en l’administratiu, aixina com el que seria a partir d’eixe moment el model llingüistic dels nous conqueridors.

 Conscients de la repercusio que tindria el dit Decret que, “por justo derecho de conquista” sustituia el valencià i implatava de forma oficial la llengua dels vencedors, el castellà, els Jurats de Valencia li remitiren un Memorial a Felip V el 17 d’agost de 1707, en el que “s’atrevixen” a advertir-li que: …observando en los autos, registros y fórmulas y todo lo que se actuare, la práctica del idioma de Castilla, se perdería con el tiempo la noticia de la lengua valenciana.

 El despota Felip V, llunt de respectar a un poble que a lo llarc del temps s’havia caracterisat per ser lleal en aquells sobirans que juraven les lleis supremes del poble valencià, els Furs, com a condicio indispensable per al seu reconeiximent –mai al contrari-, els va derogar. El monarca posava en marcha tota la seua maquinaria dictatorial, per tal de crear un Estat absolutiste i centraliste que regiria des d’eixe moment, fins als nostres dies.

 Una de les primeres accions d’este nou regim autocrata que s’implantava per la força en el nostre Regne, va consistir (aixo ha perdurat en el temps), en tindre controlat tots els estaments, entre ells el de la justicia. Prova d’aixo era nomenar relators de castellà, per als pleits que, llogicament, es desenrollaven en la llengua que parlava el poble, el valencià. Axina consta en el Llibre del “Real Acuerdo”, de data 3 d’octubre de 1707: …en atención a que los pleytos son autados en lengua valenciana que por lo regular no la entienden los relatores de Castilla y razón que se impongan bien en la substancia y términos de ellos acordaron y mandaron que siempre suceda entregarse pleytos autados en lengua valenciana a relator castellano, haya de conferirse este y concertarse con uno de los relatores valencianos que nombrará la sala…

 L’iglesia tambe es posava al servici de l’oligarquia imperant (com hui els acolits de Saó i atres panflets per a l’adoctrinament, en este cas, del catalanisme) en contra dels seus fidels païsans. El cas mes flagrant el va propiciar l’Arquebisbe Mayoral (¡i te un carrer en Valencia!) qui va recorrer durant mes de 20 anys totes les parroquies de la seua docesis per a implantar el Item prohibitiu, en el que deixava clar l’imposicio del castellà, en contra del valencià: El idioma castellano es el que en este tiempo se ussa regularmente en todos los Tribunales....Por tanto, Mandamos: Que en adelante se escriban todas las partidas en lengua castellana, poniendo los apellidos en la conformidad que suenan en Valenciano.

 Pero com passa en tots els regims dictatorials, sempre hi ha qui vol anar mes llunt que el propi dictador, este era el cas dels bisbe d’Oriola, Gómez de Terón, qui no a soles postergava el valencià, sino que amenaçava en sancions ad aquells que no se adaptaren al nou idioma de l’imperi, com queda de manifest en la seua visita a la C. de S. Nicolau d’Alacant el 23 de març de 1740: ...que de ahora en adelante se extiendan los motes en Idioma Castellano....con apercibimiento de que, por cada mote que se hallase en valenciano será multado el Cura o Teniente que le hubiere escrito, en una libra de esta moneda.

 Pero per si acas algu es despitava, se “l’indicava” com i de quina manera tenia que fer-ho. Es el cas del Item (paregut al de Mayoral), que es troba, en l’any 1750, en el Quinque Libri, nº 9 de Torrent, ff. 118 vº i 119: … mandamos, que en adelante se escriban todas las partidas en lengua castellana, poniendo los apellidos en la conformidad que suenan en valenciano, i que la tinta que se usse sea negra de buena calidad, i que no queme el papel.

 Tot, absolutament tot l’oficial, tenia que adaptarse al castellà, i en tot cas, alguns tenien que explicar per que ho feen en valencià, es el cas de Joseph Debon: Dedicatoria en Sermón de la Cofradía, Valencia, 31 de juliol de 1755: Al Exc. D. Cristóbal Crespi… por estatuto inviolable de la cofradía se predicó en nuestra materna valenciana, y se imprime de la suerte que se dixo, a honor del santo que no usó otra, y para conservación de la misma lengua.

 El poder de la força establia la seua llengua oficial, el castellà, pero el poble, a diferencia d’ara que, exactament igual que fa 300 anys, tambe es obligat, “per dret de conquesta” a sustituir la seua, el valencià, per un atra, el catala, no es va quedar agenollat.

 Va surgir en este temps, com hem dit en atres ocasions, una figura que iniciaria la renaixença valenciana, Carles Ros. Este intelectual lluitaria incansablement a traves de les seues publicacions per la dignitat de la llengua valenciana, i per a que el poble no perguera la que era la seua llengua propia, indistintament de qui ostentara el poder i dels fins que perseguira. Gracies a estes i atres iniciatives, ha segut posible que la llengua valenciana haja arribat fins als nostres dies.

 Pero si fa 300 anys que un decret inspirat per l’absolutiste Felip V, rellegava a la llengua valenciana fora dels ambits oficials, hui atres decrets i dictamens, pretenen conseguir lo mateix. Este es el cas de la normativa que gota a gota emana de l’Academia Valenciana de la Llengua del PP-PSPV. Esta institucio va mes alla de lo que mai es va atrevir Felip V. Ara no a soles es busca la sustitucio d’una llengua per atra, sino que preten la total aniquilacio d’una llengua i la seua absoluta suplantacio per una aliena a nosatres, el catala, tambe en esta ocasio per “dret de conquesta”. Ahir el castellà, hui el catala. ¿Que ha canviat des de l’aparicio del Decret de Nova Planta respecte al nou Estatut d’Autonomia si no recuperem (per mes que es diga lo contrari), el primer signe d’identitat propi dels valencians: la llengua valenciana? ¿De que servix vendre que hem recuperat les lleis d’autogovern perdudes, si eixa mateixa llei li dona la facultat normativa llingüistica a una entitat (AVL), que va en contra de la llengua valenciana i impon, com Felip V, per la força, una atra: el catala? Hui segur que mes d’un politic s’omplira la boca parlant de la recuperacio de la plena autonomia, quan la trista realitat es que estem com sempre: al servici dels demes. ¿Per que sempre nos toca pedre als valencians, indistintament de qui mane a lo llarc del temps?.

sábado, 10 de septiembre de 2011

APUNTES HISTÓRICOS SOBRE LOS FUEROS DEL ANTIGUO REINO DE VALENCIA (III)


D. Vicente Boix
Valencia 1855

 XLII Universidad literaria


     Muchos han sido los estatutos o reglamentos que han regido a esta escuela desde su fundación, los cuales señalaremos por su orden cronológico. Cuando en 1411 se acordó la reunión de todos los estudios que vagaban por la capital, y se erigió una sola escuela en la casa que era del noble Mosén Pedro Villarragut, se formaron los estatutos que debían regirla, así en la doctrina, como en el número de Cátedras, dotación de Profesores y demás correspondiente al gobierno del nuevo Establecimiento literario. Están escritos en latín con un lenguaje regular y más correcto que el de los siglos anteriores. En ellos se señalan las materias que habían de enseñarse, el tiempo que habían de durar las lecciones, y se proponen algunos autores para texto. Ellos, en fin, sirvieron de base para las constituciones que en lo sucesivo se formaron, y son una muestra de las ideas literarias de aquel tiempo.
     En 1499 se formaron nuevos estatutos y capítulos escritos en lemosín, y mucho más apreciables que los anteriores, porque especifican todas las ciencias y artes que se habían de enseñar, el número de Catedráticos y su dotación, el nombre de los que entonces fueron escogidos, las horas de estudio, los libros, actos, penas, oficios y otras costumbres pertenecientes a la literatura y política de aquel siglo. Dichas constituciones se perfeccionaron en las que se establecieron en 1611, escritas también en lemosín; en las cuales, si no un plan de estudios perfecto en todas sus partes, hállanse ya unas disposiciones que manifiestan la ilustración y celo de los que las promulgaron, quienes procuraron a la vez fomentar el estudio y moralizar la juventud. Para conseguir el primer objeto, dan a la enseñanza mayor ampliación de la que anteriormente tenía, y para lograr el segundo, imponen castigos proporcionados, ya para las faltas de respeto y sumisión, ya para las de asistencia en los días lectivos. Más adelante, en los años 1651 y 1674 todavía fueron modificados estos estatutos, más por el conocimiento y convicción de las necesidades de la época, que por el deseo de innovaciones.
En 1733 se publicaron nuevas constituciones, que rigieron hasta 1787: al formarlas el Claustro mayor, parece que se propuso por objeto conservar los antiguos usos y costumbres en cuanto dado le fuere; mas viendo que en el transcurso del tiempo hacía necesarias algunas variaciones, con especialidad en cuanto a las materias y método de enseñanza, las hizo sin perder de vista los adelantos del siglo.
     En 1787 el célebre Rector de esta Universidad Don Vicente Blasco, formó un nuevo plan de estudios para el régimen de la misma, presentándolo a S. M., y obteniendo su real aprobación. En él se establece una enseñanza más metódica; se designan las materias de cada asignatura, y la estensión que debe darlas el Profesor, y se señalan los libros de texto. Para llevar el profesorado a su debida perfección se establecen los egercicios a que deben sujetarse los aspirantes, ejercicios que eran de tal estensión, y abarcaban tantas materias, que los que obtenían la aprobación, con justicia podían mirarse como eminentes en la carrera literaria.
     Era ya llegada la época en que debía uniformarse la enseñanza en todas las Universidades de España y para satisfacer a esta necesidad, en 1807 se publicó y mandó observar en todas las escuelas del reino el plan de estudios que regía la de Salamanca, con algunas modificaciones. Mas esta disposición general en cuanto a la uniformidad de la enseñanza, sufría diferentes vicisitudes, nacidas sin duda del choque que empezaba ya a esperimentarse entre las antiguas y nuevas ideas. Así es que en 1811 volvió a renacer en esta escuela el plan de 1787, y duró hasta 1814, en que se mandó observar el de 1807.
     De 1819 a 1820 se gobernaron todas las Universidades por el plan de la de Salamanca de 1771, con las modificaciones hechas en la real orden de 26 de Setiembre de 1818. De 1820 a 1823 se volvió al plan de 1807, y de 1823 a 1824 al de 1771.
     En 1824 se publicó el plan general de estudios, que rigió hasta el arreglo provisional de 19 de Octubre de 1836, que estuvo vigente hasta 1815.
     Actualmente se espera otro plan de estudios; y es de desear que sea conforme a los progresos que se han hecho en todos los ramos del saber humano.
     El patronato de esta Universidad desde su fundación pertenecía esclusivamente al Ayuntamiento, el cual eligía los Rectores que la habían de gobernar, y nombraba los Pavordes, Catedráticos y demás empleados de la misma. Mas en 1707, cuando Felipe V tomó a la fuerza esta capital, despojó también al Ayuntamiento del patronato de la Universidad, como en castigo de su rebeldía. Pero en 1720, el mismo Felipe V, por una real cédula en que se hace honorífica mención de las ciencias que en esta escuela se enseñaban, y del buen nombre y esplendor que por ello tenía, devolvió al Ayuntamiento el patronato con todos sus derechos y prerogativas.
     Últimamente en 1827, pasando por esta capital el Sr. D. Fernando VII en su viage a Cataluña, visitó este Establecimiento, y al observar que todavía no se habían reparado las ruinas que en una gran parte del edificio causara el bombardeo que sufrió esta capital en 1812, mandó se procediera desde luego a su reparación, avocando a sí el patronato de esta escuela, poniéndola bajo su real protección. Y como quiera que se hicieran los mayores esfuerzos para dar cumplimiento a la real disposición, no pudo empero tener e1 debido efecto, ora por la falta de fondos, ora por otros obstáculos que lo impidieron. Estaba reservada esta gloria al reinado de Doña Isabel II, bajo cuyos generosos auspicios no sólo fueron reparadas las antiguas ruinas, sino que casi todo el edificio desapareció construyéndose como por encanto otro nuevo, que llama la atención de nacionales y estrangeros por suntuosidad y magestuosa solidez.

viernes, 9 de septiembre de 2011

LA EXPULSIÓN DE LOS JUDÍOS (II)



JUDÍOS ESPAÑOLES EN LA EDAD MEDIA
LUIS SUÁREZ FERNÁNDEZ
EDICIONES RIALPMADRID 1980
CAPÍTULO X         
La maduración de la Monarquía
     Los judíos fueron, en gran parte, víctimas de un aparato cuya construcción habían contribuido: la Monarquía, objetivación del poder e identificación entre la comunidad de los súbditos, su soberanía, y la persona del rey, el soberano. Pero la presencia del pueblo de Israel en España y su legalidad se apoyaba en estructuras políticas propias del siglo XII, cuando un rey de Castilla podía titularse a sí mismo «emperador sobre las tres religiones». El poder del monarca, en aquel tiempo, era el de un detentador de la «potestas» que se le transmitía desde su antecesor; estaba en condiciones de contratar con comunidades ajenas a la de sus súbditos «naturales» aceptando la estancia en sus territorio mediante el pago de un canon y la sujección a determinadas condiciones. Los judíos eran, por tanto, como muchas veces hemos tenido ocasión de explicar, una propiedad real, fuente de ingresos.
     Los primeros Trastámara, especialmente desde Juan I, pusieron en marcha un proceso de transformación de las instituciones a partir de un cambio radical: la identificación entre rey, reino, territorio y comunidad. Pero el signo fundamental de dicha comunidad, sin el cual dejaria de existir, es su religión, su ley, como expresan las Cortes. Al identificarse con ella, el monarca no es sino la culminación, cumbre y síntesis de la comunidad misma, a cuyo servicio se obliga inexorablemente. Fuera de la comunidad no hay soberano, pero fuera del cristianismo no hay comunidad. Esto es el «máximo» religioso, al que España se mantendrá fiel hasta el siglo XVIII e intentará imponerlo en Europa en un determinado momento. El luteranismo no aplicaba ningún principio distinto, pues afirmaba «cuius regio eius religio». Aunque disintieran profundamente, por razones éticas y de táctica, de los procedimientos recomendados por algunos bárbaros como el arcediano de Ecija, no dejaban de considerar como un bien la «solución final». En los años difíciles de principios del siglo XV algunos de los defensores de esta «solución final» apuntaron ya a la expulsión como un medio.
     Las presiones ejercidas sobre la comunidad judía recogieron sólo los frutos de la injusticia: muchos de los conversos no eran otra cosa que malos judíos, disfrazados ahora de malos cristianos. Los eclesiásticos de nota comenzaron a asustarse ante una amenaza de cáncer que habían padecido antes las sinagogas; sólo que esta vez se atribuyó enteramente al judaísmo, el gran desconocido. Los políticos contemplaban otro aspecto del problema, las luchas entre los cristianos nuevos y los viejos que querían expulsar de sus oficios y cargos importantes a estos conversos. No olvidemos que en 1473 se reprodujeron escenas sangrientas, en torno a esta cuestión, que recordaban las de 1391.
      El medio normal que la Iglesia poseía desde el siglo XIII para el tratamiento de las desviaciones era la Inquisición y a ella se acudió, según dijimos, en vida de Enrique IV. Fernando e Isabel, que poseían un afán de restauración y recomposición del orden a toda prueba, aplicaron en favor de las aljamas y de su conservación los recursos que la ley les brindaba. Se había vuelto, con ellos, a la distinción entre israelitas y judíos; esta distinción se nos impone de una manera esencial desde los documentos y mientras no la tengamos en cuenta nunca podremos llegar a entender la aparente contradicción de la política de los Reyes Católicos. Ellos querían que sus súbditos se convirtiesen, todos, a la práctica de la verdadera religión, los que se llamaban cristianos, los conversos, los judíos y los moros; todos, a fin de poseer súbditos de una sola y misma clase. Era el único medio de integrarlos en la comunidad española que estaban formando.
     Pero esta política, que consiste en conservar a los israelitas y presionar sobre ellos para que abandonen el judaísmo, tropezó con un obstáculo. Los judíos ya no eran la minoría desconcertada, semidestruida y en declive, de finales de 1414. Todo lo contrario. Después de dos decenios de lucha, Abraham Bienveniste había conseguido rehacerla, en lo material y, lo que es más importante, en su espíritu. Para algunos conversos éste debió de constituir un ejemplo aleccionador y sorprendente: el barco que abandonaran durante el naufragio, desplegaba sus velas, mostraba sus virtudes y su fe, se abría nuevamente a la esperanza. Cuando la Inquisición -antigua o nueva- empieza a actuar se encuentra a cada paso con conversos que «judaízan»; por los procesos que conocemos, judaizar significa dos cosas: retorno a los rabinos y a la sinagoga o conservación de creencias no cristianas de origen averroísta. Sólo que los jueces no estaban para distingos: todo el peligro estaba en los judíos; si éstos no existiesen, difícilmente podrían los conversos «judaizar». Me parece que aciertan Kriegel y Beinart: es la Inquisición quien presiona para que los judíos se conviertan -quedando entonces bajo su poder- o se vayan. Pero insisto. La nueva Inquisición no es un órgano de la Iglesia sino de la Monarquía.