miércoles, 6 de marzo de 2013

EL “CATALÁ GENERÓS” DE VALENCIA



Por Ricardo García Moya
Las Provincias  6 de Octubre de 1997
 Una  simple  coma  puede crear gentilicios. Así,.en el "Catálogo de manuscritos catalanes" (Madrid, 1931) Domínguez Bordona incluye la "Relació de la Germanía" escrita por "Guillem Ramón, catalá generós". !Qué raro!  El hijo del Barón de Planes, villa del Reino de Valencia, proclamaba orgulloso su catalanidad en 1519. Pues no se lo crean, simplemente era una alteración del original (que he confrontado en la Biblioteca Nacional) con la adición de una coma. Más respetuoso, Ximeno dejó en el siglo XVIII esta nota sobre el autor e idioma del manuscrito: "Guillem Ramón Catalá escribió un diario en lengua valenciana" (Escritores del Reyno, Valencia 1747, p.79).
O sea, que "Guillem Ramón Catalá, generós", lo transforman en "Guillem Ramón, catalá generós". EI "generós" era título del Reino que le correspondía por pertenecer al estamento militar. Figúrense si cambiamos la coma a "Bautista Catalán, natural del Reyno de Valencia" (A.C. Aragón, L.630), que perdió la mano derecha luchando contra los catalanes; se convertíría en "Bautista, catalán natural del Reyno de Valencia". De igual modo sería andaluz Francesc Sevillano, de Oropesa, antiguo director del Archiu de la Corona; y serían valencianos los catalanes del siglo XV "Jaume Valencià, de Sant Fruitos; Joan Valencià, de Sant Julia Sassorba, y a la viuda de Pere Valencià, de Vic",  (Canc. 1463,  CSIC,  Barcelona  1975) . Quien incrustó la coma, qué casualidad, fue miembro del Institut d'Estudis Catalans.
En consecuencia, hay que utilizar lupa como hace D. Fernando Lázaro Carreter al criticar a periodistas y literatos, aunque sus dardos filológicos sean agridulces. No dudó, por ejemplo, en señalar a Goytisolo por sus "clichés sintácticos aborrecibles" y usar la forma "andase" en la página 226 de "Estatua con palomas". Denunció la prosa llana de Soledad Puértolas, y los adjetivos gastados de Masoliver; aunque el dardo más doloroso lo lanzó a la californiana que investigó el erotismo hispanoárabe.
Pero el autor de "EI dardo en la palabra" también tropieza. En el "Diccionario de términos filológicos" hay lapsus que hasta la fecha -ocupado en fiscalizar a los demás- no ha enmendado: "En Valencia, el término valenciano, usado alguna vez durante los siglos XIII y XIV, fue abandonado y se prefirió el de lemosín, usado hasta el siglo XIX" (Lázaro Carreter, F.: Diccionario, Madrid 1987, p. 259). La ambigüedad confunde. En primer lugar, el término valenciano referido al idioma no aparece en el XIII (nos gustaría afirmar lo contrario, pero sería mentir). En los "Furs", reflejo del concepto ídiomático de la cancillería real en el XIII, denominan "romanç" a la lengua. El segundo fallo es más grave, pues la afírmación de Don Lázaro Carreter de que el término valenciano relativo al idioma es abandonado después del siglo XIV produce espanto. Y, hasta la fecha, nadie ha protestado.
Ahora comprendemos que el Diccionario de la Real Academia Española, de la cual es director D. Fernando, considere el valenciano como un dialecto similar al bable o al panocho. Los académicos  que  con  tanta  ligereza condenan  la  singularidad de nuestra lengua y firman panfletos en su contra, debieran saber que a partir del siglo XIV y hasta el XX está documentada la constante utilización de los términos "idioma valencià y llengua valenciana" en todos los géneros literarios. Justo lo contrario de lo que enseña este Diccionario a los filólogos de España y América.
Estos conceptos en obra tan utilizada (3 ediciones y 7 reimpresiones) generan que despistados catedráticos de universidades extranjeras aplaudan la inmersión catalana en el Reino. Y hay más detalles inquietantes sobre Don Fernando Lázaro, como la crítica teatral en la que reproducía un texto entrecomillado de Bruniquer -archivero catalán del siglo XVII- con una estridente "amb", desconocida en el Barroco. El académico aragonés olvida que la preposición "amb" jamás fue utilizada por el erudito Bruniquer, y que su implantación actual se debe al capricho normativo del Institut d'Estudis Catalans.
Con errores y abusos, la catalanización avanza. Así, la alteración de topónimos valencianos (Alcoy, Muchamel, Elig...) siempre está basada en el Institut d'Estudis Catalans. Sucede, por ejemplo, con la imposición de Castelló de la Ribera; el Dr. Corominas, en 1980, ya despreciaba el topónimo oficial y en su Diccionario Etimológico utilizaba Castelló de la Ribera. Por su parte, la Enciclopedia Catalana embrolla datos para dar a entender que la denominacíón de "Villanueva de Castellón" tiene origen en el 1731; cuando en carta de 1592  leemos: "Villanueva  de Castellón, la qual ha quatro años que V. M . mandó dar título de Villa" (A.C.Ar., L.651 ).
!Vaya  porvenir!  Mientras defienden, dicen, la cultura valenciana por la patria de Cantinflas; aquí, en el Reino, la catalanización ordena y manda. Ahora mismo, las Universidades de Valencia y Castellón celebran jornadas de Literatura catalana "per a infants i joves", no "pera chiquets y jovens". Por cierto, no lancen dardos con el "pera" (castellano para), pues fue preposición usada desde la Edad Media hasta principios del siglo XX; cuando los del Norte la prohibieron.
                                            


LA AVL I L'ALIANÇA PER LA BOJACA




AUTOR: Mª TERESA PUERTO FERRE

 "Vivimos en el “año de la falsificación histórica” y parece ser que el turno también le ha tocado a nuestra histórica Lengua Valenciana a la que, una encorsetada academieta (de una lengua sense nom) pretende domeñar bajo las voraces garras del retro-infame e infecto dialecte barceloní . Así, una vez todos “ben nuniformitzats i encaixquetats per la barretina”, els valencianets seguiremos alimentando los pingües negocios que hay detrás de toda esta tramoya lingüísticopolitiquera, comandada desde la timo-nació catalana.
 Ya nos lo advertía, recientemente, el profesor de lingüística García-Gómez (Univ. de Valencia): “la reunificación de la lengua (valenciana), suponiendo que alguna vez haya estado unida, beneficiará esencialmente al sector editorial (catalán), que reduce sus costes en la misma proporción que incrementa sus beneficios. No es lo mismo hacer una tirada de mil ejemplares en versión catalana –digamos más bien en infame dialecto barceloní– y otros mil en versión valenciana, que imprimir dos mil en versión única para su distribución por todo el mundo , incluyendo Valencia”. ( El valenciano entre rejas . LV 15.02.06).
 Y es que esta normalitzada academieta, entendida por algunos de sus politizados miembros como instrumento ejecutor de la sibilina uniformització cap al bastardo dialecte, viola, presuntamente, nuestra recién estrenada Carta Magna que define claramente, por ley, la denominacion de lengua valenciana/idioma valenciano y que ellos, los dialectizados académicos, en ningún caso aceptan, jamás reconocen, ni mucho menos defienden como postulantes, que son, del provenzal dialecto fabrino.
 Sin ir más lejos ahí tenemos a su docilísima presidenta diciendo en la presentación de su recién parida Gramática Normativa Valenciana (que en purísima decencia debería de haberse llamado: Gramática Normativa de la Lengua Valenciana ) afirmaciones como: “Es la mejor gramática normativa del valenciano escrita nunca por valencianos” ... (LP 17/11/2006). Falso. Muy falso. Por no tener esta presidenta no tiene ni la sabia categoría de hablar de “normativa de la lengua valenciana” , pues, para la AVL, eso sería anatema barretinesco.
 La señora Figueres, con sus lagunas y complejos filológicos, se equivoca doblemente: 1. sabido el percal de los emisarios IEC + IIFC, metidos a politico-académicos-AVL, es fácil de entender su desbordado afán “per l’unitat de la llengua” entendida esta no ya “com a negoci llingüístic” sino como la servidumbre vergonzante de Valencia hacia lo que denunciaba Mosén Alcover ya en 1913 : “¿Qué derecho ni categoría literaria tiene el (dialecto) barceloní ante el catalán balear, occidental y la lengua valenciana? Dar al barceloní tal derecho y categoría ¿no es tal vez crear un centralismo lingüístico? ( Geografía general del reino de Valencia de Fco. Carreras Candi. Pág. 692. 1927). ¿Es esta ignominia lo que los politicoacadémicos llaman “unitat de la llengua”?
 Y segunda falsedad: semejante unitat bastarda nos obligaría a olvidarnos del background de nuestra acreditada lengua valenciana con sus leyes de evolución histórica que la han categorizado como tal y de las que ya hablaba en mi anterior artículo (LP 16/11/ 2006) . Esas leyes y arsenal histórico que sí que han recogido, con singular modernidad en sus Gramáticas de la Lengua Valenciana, nuestros ilustres filólogos valencianos pare Lluís Fullana y José M.ª Guinot i Galán. La AVL llega tarde y, además, desviada.
 A la olvidadiza señora Figueres convendría refrescarle aquellas famosas palabras en el Parlamento de Madrid de su colega de partido y senador valenciano, Manuel Broseta, rugiendo contra la feroz obstinación catalanista de querernos imponer en el Estatuto de Autonomía Valenciano el infame e infecto dialecte barceloní . Con inmensa dignidad el senador Broseta impidió tan vergonzante humillación.
 “Negamos que la lengua valenciana sea catalán. Negamos el concepto de unidad de la lengua. Negamos y nos oponemos al monolitismo científico. Es evidente que entre el idioma catalán y el idioma valenciano existen elementos profundos comunes, pero es evidente que en la Comunidad Valenciana corresponde el derecho a recoger del pueblo y conformar su propia lengua. Me permito aconsejar la lectura atenta de las normas de Castelló, que se reconocen, asimismo, como provisionales en su contenido. De ellas se han separado instituciones culturales ligüísticas, científicas de Cataluña y Valencia, y es perfectamente político y científicamente admisible que una comunidad intente adecuar su ortografía y su fonética”.
 Hay quien entregó su vida con honor y por amor a su tierra. Hay otros, parece ser, que se arrastran por la crematística moda de l’Aliança per la bojaca. Pero rellenando siempre las mismas alforjas y con el tocomocho de “l’unitat de la llengua” de señuelo.

MES ALLA DE LES NORMES D'EL PUIG




Autor: Joan Benet
www.llenguavalencianasi.com

Volguts amics, he rebut ultimament varies correus dient-me o reprochant-me que hi ha qui no escriu com yo ho faç, pero que ells no son catalanistes, com a eixemple per a ilustrar este text vullc ficar esta direccio Web, del forum de la R.A.C.V. i es una resposta a un mensage meu.
Hem de tindre present, i molt clar, que una cosa son les Normes d'El Puig, que son les normes mediant les quals es regula el valencià, la forma de puntuacio, l'ordenacio correcta de les paraules per a construir frases, la forma d'accentuacio, la forma correcta d'escriure en valencià, o siga, l'Ortografia valenciana, pero una atra cosa molt diferent son les paraules que s'usen per a desenrollar eixa ortografia.
Per ad unes mateixes normes d'escritura es poden usar distintes paraules, es el cas dels sinonims, que encara que siguen paraules que s'escriuen i pronuncien de forma diferent, signifiquen lo mateix i es poden usar indistintament en la frase sense que aço canvie les normes de puntuacio o l'ortografia usada.
Una atra cosa son els estrangerismes, que son paraules que provenen d'unes atres idiomes i que per moda, o qualsevol atre motiu substituixen de forma tacita i consentida a les autoctones de l'idioma, sense que estes facen variar les normes d'ortografia usades.
En aço tenim clar que es pot usar Les Normes d'El Puig, pero estar usant paraules catalanes per a desenrollar les mateixes, (Un eixemple clar de lo que estic dient es l'unica resposta obtesa del registre d'entrada de la Presidencia de la Generalitat Valenciana, la qual en dos linies, usa cinc mil paraules autentiques catalanes. Una vergonya que el govern valencià vullga fomentar el catala des del mateix cor de les seues institucions)
Aço vol dir amics meus que no tot consistix en usar les Normes d'El Puig, sino en saber triar be les paraules a usar, per eixemple.:
 
 Paraules Valencianes
 Paraules Catalanes
 Paraules Castellanes
 Servici
 Servei
 Servicio
 Este
 Aquest
 Este
 Chic
 Noi
 Chico
 Ret
 Xarxa
 Red
 Granera
 Escombrera
 Escoba
 Pardal
 Ocell
 Pájaro
 Vesprada
 Tarda
 Tarde
 Colege
 Col.legi
 Colegio
 Pronte
 Aviat
 Pronto
 En
 Amb
 Con / En
 Yo
 Jo
 Yo
 Vos
 Us
 Os
 Aci
 Aquí
 Aquí
 ...
 ...
 ...
-  I en el tema dels accents, no vullc entrar ara, puix accentuar graficament les normes d'El Puig tras vint anys de no accentuacio, no es nacosa que siga purament llingüistic, sino a soles es una maniobra politica per a acostar mes el valencià al catala, i de pas dividir als valencians entre els que volen els accents i els que no els volem.
A soles dir que segons cóm i a on s'accentuen tambe poden considerar-se paraules valencianes o catalanes, pero com a ya he dit abans, ara no es el moment de parlar d'accents, primer hem de tirar al intrusos, i despres entre mosatros, entre els valencians, decidir que fem en el nostre idioma.

LIBER ELEGANTIARUM




Autor: Joan Ignaci Culla
Las  Provincias 18 d’agost de 2006

Joan Esteve, notari de Valencia, edita en Venecia, el 3 d’octubre de 1489, el Liber Elegantiarum , diccionari llati-valencià, considerat el primer impres en llengua romanica. La magnitut de l’obra es tal que uns (els castellans) l’han obviat, destacant al de Nebrija, i atres (els catalans) l’han convertit en un dels pilars basics a on se sostenta la llengua catalana. Si l’autor estiguera viu es remouria en la seua tumba, no per l’ignoracia d’estos ultims, sino per la manipulacio que fan del seu llibre, en benefici d’una maquiavelica unitat de la llengua, que tant els agrada als del nort, com als apesebrats i enemics de la llengua valenciana de l’AVLl.

Abans d’entrar en les particularitats del llibre, convindria aclarir que l’argumentacio que anem a donar no es fruit de l’apassionada defensa del valencianisme cultural (que tambe), sino de posar damunt de la taula una injusticia que va mes alla de lo politicament correcte, i desacredita a l’autor en tots els estaments.

Tambe hem de recordar, per lo que mes abans destacarem, el fet de que Joan Esteve fora notari public per autoritat real (‘‘regie auctoritate notarii publici’’). Si ya de per si un notari es l’home public autorisat per donar fe en qualsevol document, un notari public “per autoritat real”, era lo maxim que es podia alcançar, el zenit dins de la carrera notarial, ya que tenia jurisdiccio en tot el Regne de Valencia i en tots els dominis de la Corona d’Arago, per a pendre part en l’emissio de documents oficials. En cas de faltar a la veritat, no a soles acabava en la seua exitosa carrera, sino que podia dur-lo al desterro.

Una volta aclarit aixo, es de especial importacia llegir lo que diu l’autor en el colofo de la seua obra: “Explicit liber elegantiarum Johannis Stephani, viri eruditissimi, civis Valentiani, regie auctoritate notarii publici, latina et valentina lingua: exactísima diligentia emendatus: Opera atque impresa Pagani de Paganinis Brixiensis Venteéis impresus. Inno. VIII summo pontífice. Augustino Barbadico, Venetiarum principe.
Anno a natali christiano M.CCCCLXXXVIIII. v.vero.no.Octobris”.

Es a dir, Joan Esteve, com hem reproduit, deixa clar, el seu orige, la seua professio i la denominacio de la llengua en la que escrivia: ‘‘latina et valentina lingua’’, i aixina ho ratifiquen distints experts:

Joseph Rodríguez en Biblioteca Valentina (1747), p. 253. D. Nicolau Antonio, en la Biblioteca Hispana Vetus, Lib. 10, cap. 12, fol. 200, n.º 647. Vicente Ximeno, en Escritores del Reino de Valencia (1747), T. I, p. 55. Pastor Fuster, Biblioteca Valenciana (1830), T. I, p. 35. Ribelles Comín, en Bibliografia de la Lengua Valenciana (T. I, 1920), p. 162. Tambe fan referencia d’este llibre J. Vives Ciscar, en Los diccionarios y vocabularios valencianos , copiant a Ximeno, pero enquivocant-se d’any, ya que fica 1479 (p.18), i Genoves, Catalech Descriptiu de les Obres Impreses en Llengua Valencina , (T.I, p. 8), que copia a Ciscar.

Queda clar, puix, tan per el propi autor, com per tots els prestigiosos bibliografs que, el primer diccionari impres en llengua romanica, estava escrit per un notari valencià, i en ‘‘latina et valentina lingua’’.

L’importancia del Liber Elegantiarum ve perque es un any anterior a l’ Universal Vocabulario latín y en romance d’Alonso de Palencia (Sevilla, 1490), i sobre tot, com hem dit abans, al d’Antonio Nebrija, qui imprimix en 1492 el seu Lexicon llatí-espanyol. Tambe existix un Vocabulaire frances, editat per Loys Garbin, en Ginebra el 1487.

¿I per que el valencià es el primer (1489), si el frances es de 1487? La resposta nos la dona la dedicatoria de l’obra de Joan Esteve al mege Ferrer Torrella, ya que esta datada en 1472: “Johannes Stephanus, Ferrario Torrella: medicine professori eximio”, finalisant dient: “Vale, mei menor. Valentiae, nonas januarii Anno mil. CCCLXXII” (Adeu, no m’oblides. Valencia, a cinc de giner, de 1472).
Ximeno, Ribelles i Pastor mencionen que n’hi ha quatre eixemplars que es coneixen, tots sense portada, i aixina tambe ho ratifica Josep Albinyana en el Crit de la llengua (E. Valencia 2000, 1981): U en la nostra Universitat de Valencia, dos en Barcelona (L’Ateneu i Institut d’Estudis Catalans), i el quart el cita Gallardo en el n.º 2.143 del seu assaig. Aixo fa pensar, i aixina ho ratifica Pastor Fuster, que l’edicio de 1489, es la segon, i dona les següents raons: 1.ª) Perque la dedicatoria com hem dit abans data de 1472; 2.ª) perque el colofo diu que el llibre fon revisat: “exactísima diligentia emendatus”, lo que vol dir que li va precedir una atra edicio que ara es millora; i 3.ª) perque Eduart Cañibell, director de la Biblioteca Arús de Barcelona, diu que va vore un eixemplar d’est obra en una magnifica portada en poder de Isidre Bonshoms, del cual Ribelles dona conter (p. 171-172).

Per atra part, en 1472 no es podia publicar en Espanya ya que l’imprenta no apareix fins al 1474, precisament en Valencia, el primer llibre impres es Troves en lahors de la Verge Maria . I pareix ser, com aixina ho confirmen tots els biografs, que es va publicar en Venecia per evitar la censura d’algunes paraules o vacables referits a termes: “amorosos, d’amistat, de guerra o pestilencia, que per aquells temps abundaven (Ribelles, p.162).

Pero com tota regla te la seua excepcio, arriba el cobrador de dietes del catalanisme, el ¿cientific valencià? Germà Colón, i en el seu Estudi preliminar de l’edicio facsimil de 1988, impresa a Barcelona i patrocinada (com diu en el llibre) per la Conselleria de Cultura i Ciencia de la Generalitat Valenciana, la Diputacio de Castello i l’Ajuntament de Castello, el confirma com a primer, pero obedint la veu del seu amo (ICE), diu: “... és la reproducció facsímil del primer repertori que recull la faisó més o menys completa la llengua parlada a València a mitjans i acaballes del segle XV. Per tant és el degà dels diccionaris catalans...” (p. 9). I continua en els seus desproposits diguent: “Per l’abundor dels materials de primera mà i per la documentació anticipatòria de tot un lèxic localitzat en terres de València, el Liber elegantiarum esdevé un instrument de capital importancia per la lexicografia catalana i àdhuc per la lexicografia romànica en general” (p. 15). ¿A vore com se menja aixo?

Es a dir, que per a este titere de fira de productes catalans, l’autor, com a notari real, quan dona confirmacio en el seu colofo de que l’escriu en valencià, esta enganyant ademes de donar fals testimoni, perque lo que realment vol dir, ya que no sabia lo que dia, es que estava escrivint en catala.

I, per si no teniem suficient en este cientific , ara la Generalitat Valenciana governada per el PP, contribuix a mantindre la manipulacio de l’obra, subvencionant a un atre illuminat , José Hinojosa Moltalvo, qui segurament influenciat per l’efecte mimetic dels que fan d’un burro el seu emblema identitari, publica el seu Diccionario de historia medieval del Reino de Valencia (Biblioteca Valenciana, 2002), que ademes de dir-nos secessionistes, i parlar de l’hipotetica “lengua valenciana” (T. II, p. 618), considera el Liber Elegantiarum “el primer diccionario catalán y posiblemente el más antiguo léxico en lengua romance” (T. II, p. 179).

En definitiva, per mes que s’empenyen els que se tenen que apropiar de les obres i autors valencians, per a poder presentar algo relevant a la per a d’ells mare catalana , no podran contravindre lo que afirmaven tots els autors que feren de les lletres valencianes un Sigle d’Or, per mes que els pese als catalans: “valentina llengua, vulgar valenciana, llengua valenciana...”.

Els valencians podem estar orgullosos que el primer diccionari impres en llengua romanica estava escrit per un notari valencià, i en ‘‘latina et valentina lingua’’.

LA CONTINUÏTAT PRE I POSTJAUMINA DEL SISTEMA METROLOGIC VALENCIÀ (i III)




Autor: Agusti Galbis

Continuem en les mides valencianes tant superficials com de llargaria, evidentment relacionades perque una superficie es la multiplicacio de dos distancies.

Començant per les mides de llongitut, hem de partir del “Alna” o “Vara”, que en el sistema metric decimal es correspon en 906 mm. La vara es pot dividir be en 4 “Pams”, be en 3 “Peus”. Multiplicador de la vara es la “Corda”, formada per 45 vares. El pam es dividix en 12 “Dits” i el “peu” de 12 “Pulgades”. Un dit es dividix en 12 linees. I una “Braça” o “Canya”, equival a 9 pams. Mes mides antropometriques son el “Colze”, la “Passa”, i la “Milla”, equivalent a mil passes. Es curios el “Eixem”, definit per Onofre Pou en el “Thesaurus Puerilis” en l´apartat “De les medides de la terra” com distancia entre lo dit gros y segon estesos”, aclarint “ques diu en Valencia xem: en Catalunya forc”

Ara anem a comprovar lo “sabuts” que son els nostres catalanistes. En el Diccionari Valencià, editat conjuntament per l’Institut Interuniversitari de Filologia Valenciana, la Generalitat Valenciana i Editorial Bromera (2a edició, València, 1996), en l’entrada “pam” diu: “…El pam comú és la huitena part de la cana” I en l’entrada “cana” diu: “Antiga mesura de longitud dividida en huit pams”. Si busquem estes definicions en el “Gran Diccionari de la Llengua Catalana” de l’Enciclopèdia Catalana vegem que les que consten en el “Diccionari ¿Valencià?”, senzillament son copies, diferenciant-se unicament en que canvien “petit” per menut, “vuitena” per huitena i “vuit” per huit, de lo qual es despren, que l’Institut Interuniversitari de Filologia Valenciana, la Generalitat Valenciana i Editorial Bromera, no tenen ni punyetera idea de l´antic sistema metrologic del Regne de Valencia, sospitant que segurament, no saben ni que ne teniem un de propi. La “cana” catalana de Barcelona, equivalent a 1,5550 m no te res que vore en la “vara” valenciana. En consequencia, la definicio que donen de “pam” resulta una aberracio per als valencians. Si fora deveres  allo de que hi ha que deixar la filologia als filolecs, i tots els filolecs son com els de l’Institut Interuniversitari de Filologia Valenciana ¡Anem aviats! De la Generalitat Valenciana, estem acostumats a esperar qualsevol cosa que vaja en contra dels valencians, i dels que tiren bromera ¡nihil novo sub sole!

Deixem-ho correr, sense esperança alguna de que ho corrigguen, i estudiem les mides de superficie valencianes. I hem de saber, que l´unitat de superficie es la “Fanecada”, que es dividix en “Quartons” i en “Braces quadrades”, de forma que un quartó, te 50 braces quadrades i es la quarta part de la fanecada. Una braça quadrada te 81 “pams quadrats” i cada pam quadrat, 144 “dits quadrats”, cada un dels quals te 144 “linees quadrades”. Multiplicadors de la fanecada tenim el “Jornal” o “Cafissada” compost per 6 fanecades i la “Jovada” de 36 fanecades.

Anem a traure la superficie en m² de la fanecada a partir de les indicacions dels Furs: En “De corda de soguejar la terra, e del preu de les jouades” llegim:

“La corda ab la qual les jouades, e la terra es soguejada, e mesurada ha vint braces reals, e en cascuna corda ha quaranta e cinch alnes de la ciutat de Valencia”

Si la corda te 45 alnes i l´alna es de 906 mm, la llargaria de la corda es de 906 x 45 = 40.770 mm = 40 m 77 cm. Si la corda te 20 braces reals, una “corda quadrada” tindria  400 braces quadrades, es dir 40,77 x 40,77 = 1.662,1929 m².

“La mija fanecada de terra ha de cascun costat deu braces de la dita corda, e axi ha cent braces quadrades”

Si mija fanecada te 100 braces quadrades vol dir que 1 fanecada ne te docentes. Si 400 braces son 1.662,1929 m², docentes es la mitat, es dir 1662,1929/2= 831,09645 m².

Acabem de deduir, que la superficie d´una fanecada es de 831,09645 m², d´a on una cafiçada serien 831,09645 x 6 = 4.986,5787 m² i una jovada 831,09645 x 36 = 29.919,4722 m². El “mestre” universitari, Enric Guinot, en la precisio que el caracterisa, escriu en “Repartiments a la Corona d'Aragó (segles XII-XIII)”: “Al repartiment valencià, la mida de referència general fou la jovada, equivalent aproximadament a 3 ha (= 2,99 ha), amb uns divisors que són la cafissada (1/6 jovada = 0, 5 ha), i la fanecada (1/6 cafissada = 833,3 m²)”. I yo em pregunte, ¿Com vol que l´ixquen els numeros si no sap fer-los? ¿Podrien els “sabuts” de l’Institut Interuniversitari de Filologia Valenciana deduir la superficie de la fanecada partint de la “cana” catalana? Els repte a fer-ho.

En el Llibre del repartiment, en donacio del 3 d´octubre de 1.237, llegim: “Et domos pro stabulo, de Hubecar Almatia; et III fanecatas pro orto in Roteros. Es indubtable, que el rei en Jaume conexia que els valencians mediem en fanecades un any abans de la seua entrada en la ciutat de Valencia.

Hem de saber, que pel sur d´Alacant, es conserva un atra mida superficial: la “Tafulla”. Tambe Jaume I la coneixia, quan diu en els Furs: “Que L tafules no eren sino dues jouades de Valencia, que no fan sino XII cafices de sembradura.”

I encara tenim mes mides propies i genuïnes. Per al cabal d´aigua tenim la “Fila”. Una fila es l´aigua que ix per un forat d´un pam quadrat a cinc pams de velocitat per segon, de modo que equival a un cabal de cinc pams cubics per segon. “. En la p. 223 de “Canales de riego de Cataluña y Reino de Valencia” tenim un eixemple: “Vallanca, tiene en su acequia cinco filas de agua, por haber cinco palmos de ancharia, y uno de fondo”. A un conjunt de dotze dotzenes diguem “Grossa”. A un conjunt de troncs per a ser conduits pel riu “Almedia”. Vejam-ho: “Que algú no gos tenir almedies de fusta en lo riu de vers la vila”. I es evident, que este estudi no es exhaustiu. Ne tenim mes.

Pero lo que es cert, que no tenim “palmades”, ni “polzades” ni “colzades”. Dubte que quan Jaume Gaçull escriu “Puix canes ni banyes per dies no venen” pretenguera medir 8 pams catalans en un pel del cap. No tenim “quarteres”, ni “quartans” ni “picotins” ni “destres” ni “tornalls” ni “càntirs”. No tenim “roves” ni “unces”. Tampoc tenim “mujades”, ni “mulneres” ni… Es curios llegir en la “Real Orden de 9 de diciembre de 1852, por la que se determinan las tablas de correspondencia recíproca entre las pesas y medidas métricas y las actualmente en uso”, referit a Barcelona: “La vara...Es la de Castilla”; “La fanega superficial...Véase Castilla” ¿No erem els valencians els qui estavem castellanisats?

I en esta serie d´articuls, hem vist que els valencians teniem el nostre sistema metrologic genuï i que els catalans no tenien res que necessitarem. Hem comprovat com hi han components del sistema, que no es que siguen anteriors a Jaume I, ¡es que n´hi han alguns anteriors als romans! I els valencians, a través dels temps, els hem mantingut passant a formar part de les nostres arraïls, que com hem comprovat, son molt fondes. Per aixo fan tanta força els catalanistes, en intentar el desarrailament del poble valencià, sense parar de copiar-se entre ells els trellats que s´inventen per separat, escampant mentires a manta. Fem, entre tots, que fracassen.

Per a acabar, ve al pel, el poema de Xavier Casp que diu: “Va naixer perque calia /  Ningu no ha sabut mai / el dia. / Valencia es el nom. / La patria es presencia / i essencia. / I yo estic i estare / on ella està. / Soc tant si vullc com si no vullc, / ¡que si que vullc!, valencià.”


LA EXPULSIÓN DE LOS MORISCOS, SUS RAZONES JURÍDICAS Y CONSECUENCIAS ECONOMICAS PARA LA REGION VALENCIANA (XIV)




Autor: Antonio Magraner Rodrigo
Valencia 1975
ARV. Signatura 1607-2498

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Vemos pues, a través de todas estas pruebas históricas la traición y el constante peligro –especie de “quinta columna”- que para nuestra nación representaba aquella hostil raza, crímenes de lesa patria, que nuestra legislación, vigente a la sazón, castigaba, también,  con las penas de confiscación de bienes, destierro y muerte.

Razones, en fin, de Estado todas las que acabamos de exponer, y de carácter eminentemente político, fueron las que, en realidad, inclinaron la balanza de la justicia del lado de la expulsión, y si  las cuales no se hubiera resuelto aquel gravísimo problema, no obstante las peticiones de los prelados, teólogos y canonistas que daban la preferencia a las de carácter religiosos.

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En documento de fecha 2 de junio de 1608, el Marqués de Caracena da cuenta al rey Felipe III que de los tres cabecillas de famosos bandoleros moriscos que aun merodeaban por el Reino, con fecha 1 de junio de 1608, llegaron presos a la capital dos de aquellos, uno de Olocau llamado Alonso Mudo, quien opuso desesperada resistencia a su captura por el Comisario Pérez; y otro, Alejandro Asán; detenido por el Comisario Ferrer, oriundo de la baronía de Ayodar, que salteaba e inquietaba toda la zona de Castellón de la Plana y del rio Mijares.

Para ambos reos el virrey asegura a S.M. que hará la ejemplar justicia que se acostumbra en estos casos, si bien expresa sus temores de que puedan “estorbarlo los Inquisidores con su lenidad y procedimientos dilatorios “que estima son tan perjudiciales para el Reino”.

Otro testimonio que refleja “la pasividad de la Inquisición” con los moriscos nos la ofrece una carta fechada en 17 de mayo de 1608, en que el Marqués de Caracena se queja, una vez más,  ante el Monarca por los continuos “entorpecimientos del Santo Oficio para la acción de la justicia” y ofrece como botones de muestra dos casos: el de un morisco de Masalavés llamado Nicolás Rubén, para quien se impidió por los Inquisidores el cumplimiento de la pena de muerte que se le había impuesto; y el otro salteador apodado Chabalot que había robado en el camino un correo real.

Estos y otros casos, -como el de los moriscos condenados por tránsfugas y que retienen aquellos en sus cárceles desde hace mas de tres meses-, vienen a confirmar los temores del virrey de que los delincuentes moriscos “se valían de la Inquisición que les quitaba de la horca y alargaba sus vidas”.

Al lado de estas razones que pudiéramos llamar jurídicas, existían otras que, si bien no caen estrictamente en el campo del Derecho, si, empero, llevaban el sello de lo marcadamente popular. Nos referimos a la aversión y odio que, la mayoría de la población cristiana, sentían hacia los moriscos por causa de su avaricia constante y ansia de acaparamiento de riquezas. Este sentir de la opinión general, transcendió incluso a la literatura, y todos los historiadores españoles, para probar que esta acusación de codicia, de la que el Patriarca Ribera no fue sino un reo, era compartida, tanto entre las clases bajas de la población cuanto entre los hombres mas ilustres, citan, a manera de justificativo,  cierto pasaje del inmortal Manco de Lepanto. Dice, en efecto, de ellos, Cervantes, en él “Por maravilla se hallará, entre tantos, uno que crea derechamente en la sagrada ley cristiana; “todo su intento es acuñar y guardar dinero acuñado”, y, para conseguirlo, trabajan y no comen; en entrando el real en su poder, como no sea sencillo, le condenan a cárcel perpetua y oscuridad eterna; de modo que ganando siempre, y gastando nunca, llegan a amontonar la mayor cantidad de dinero que hay en España; “ellos son su hucha, su polilla, sus picazas y sus comadrejas...; entre ellos no hay caridad ni entran en religión ellos y ellas: todos se casan, todos multiplican, porque el vivir sobriamente aumenta las causas de la generación: no los consume la guerra, ni ejercicio que demasiadamente los trabajes: robannos a pie quedo, y con las frutas de nuestras heredades, que nos revenden, se hacen ricos...”. Claro es que hay que tener en cuenta, observa don Luis Ulloa, que Cervantes, aunque acertado frecuentemente en sus juicios, no era un economista ni un sociólogo, y que en esta ocasión pudo obrar, como alguien ya lo ha dicho, por halago al Duque de Lerma, o, mas en particular el Conde de Lemos, yerno del Duque y gran Protector, como se sabe, del insigne novelista. Y en efecto, agrega Cervantes, a sus acusaciones, estas palabras: “Buscado se ha remedio para todos los daños que has apuntado... (responde el perro Cipión a su colega Berganza), pero celadores prudentísimos tiene nuestra república, que, considerando que España cría y tiene en su seno, tantas víboras como moriscos, ayudados de Dios hallarán en tanto daño, cierta, presta y segura salida.” Con esta frase en la que alude claramente al Duque, prueba que ´él fue el principal autor de la expulsión.

No queremos omitir, por lo curioso, otro testimonio de cuanto venimos diciendo, Es su autor don Francisco de Quevedo, quien, en “El Gran Tacaño”,  refiriéndose a cierta hospedería, dice: “Era el dueño y huésped de los que creen en Dios por cortesía o sobre falso, moriscos los llaman en el pueblo, que aun hay muy grande cosecha de esta gente y de la que tienen sobradas narices y solo les faltan para oler tocino; digo esto, confesando la mucha nobleza que hay entre la gente principal, que cierto es muchas. Recibiome, pues, el huésped, que si yo fuera cura y le pidiera la cédula de confesión; no se si lo hizo poprque le comenzábamos respeto o por ser natural suyo d eellos, que no es mucho tenga mala condiciñon quien no tiene buena ley”.

Comprobamos, por consiguiente, después de los ejemplos citados,  y como una de las razones de la expulsión, el general desagrado con que el pueblo los veía, “porque se han apoderado poco a poco, decían, de todos los estados, de todos los oficios, pues se contentan con salarios menores que los de los cristianos, y sus beneficios quedan acumulados en sus manos”.  “Esto era cierto –dice Boix-, porque no teniendo ya los moriscos, en parte alguna, patria segura, no se adherían jamás al suelo comprando fincas ni ligando sus intereses a los intereses del país”.

Por todo ello no es exagerado el mote de que, ellos eran “la esponja de España”. Y conste que al juzgárseles de esta manera, no se les recriminaba su innato instinto de ahorro, sino el abuso y el exceso de tal instinto.

DOS TESTIMONIOS DE LA LENGUA VALENCIANA




Por Juan Ferrando Badía (q.e.p.d.)
(Catedrático Emérito de Derecho Constitucional y Ciencia Política. Doctor Honoris Causa)

A) El primero es del gerundense, Francesc Eiximenis, que nació en 1327 y se afincó en Valencia. Es autor dela obra "Regiment de la cosa pública", tratado dedicado "als jurats de la ciutat de Valencia", que contiene treinta y dos alabanzas de exaltación de la ciudad y Reino de Valencia. La última de ellas dice: "La trenta e dues es que aquesta terra ha lenguatge compost de diverses lengues que li son entorn, e de cascuna a retengut ço que millor li es, e ha lexats los pus durs e los pus mals sonants vocables dels altres, he ha presos los millors. E no res menys trobarets dins aquesta beneyta ciutat qui us pot ensenyar les principals lengues del mon. Axi com son lati, ebraych e morisch". Y en la conclusión de la "dita lletra" subraya: "poble valencià sia poble especial" (...) per privilegi especial ha propi nom e es nomena poble valencià. E per aquestes mateixes raons es digna cosa que la ciutat, qui es cap de tot aquest regne haja nom Valencia".

B) El segundo de los testimonios corresponde a Martín de Viciana, nacido de ilustre linaje en la ciudad de Burriana, en torno a 1502 y autor de las obras: "Chronica de la inclita y coronada ciudad de Valencia" y de "Alabanzas de las lenguas". En el opúsculo "Alabanzas de las lenguas", dedicado "als ilustres jurats" de la ciudad de Valencia, aborda el origen y excelencias de las lenguas hebrea, griega, latina, castellana y valenciana, de la que exalta su galanura y esplendor. De la lengua valenciana escribe que "ha probado con todo cumplimiento, que la lengua latina es muy universal por todo el mundo, y de aquella muchas otras lenguas han tomado gran número de vocablos: y que la lengua valenciana es hija y factura de la lengua latina por derecha línea y propagación".

Según Viciana, la lengua valenciana en más de tres mil vocablos es pura latina y
recoge una relación de voces que demuestran la relación directa con la lengua madre. Ejemplos:

latín, "cel", valenciano "cel", castellano "cielo";
latín "farina", valenciano "farina", cast. "harina";
latín "germana", val. "germana", cast. "hermana";
latín "regina", val. "regina", cast. "reina";
latín "os", val. "os", cast. "hueso";
latín "cepa", val. "ceba", cast. "cebolla";
latín "fames", val. "fam", cast. "hambre";
latín "fenestra", val. "finestra", cast. "ventana", etc.

Martín de Viciana elogia nuestra tierra y lengua, al recordarnos que Valencia tiene una lengua pulida,
dulce y linda: "Esta lengua formaron de lo mejor que había en la Limosina, y por lo que les faltaba recurrieron á las tres lenguas mas exelentes de todas las del mundo, según antes hemos probado. De la hebrea tomaron sac, recamar, tou, petit, sapha, de gom á gom, y muchos otros vocablos en gran número. Otrosí tomaron de la griega bastax, tapi, mostacho, assomar, golf, colp, geneca, cis, squinçar, gos, brecár, disminuir, y otros muchos en gran número. De la latina tomaron todos los otros vocablos para hacer, que la lengua valenciana, fuesse muy copiosa, y tuviesse propio nombre á cada cosa por rara que fuesse. Entre las otras lenguas que los valencianos desecharon y aborrescieron, fue la lengua arábiga..."

Esta mayor proximidad del valenciano a su lengua madre le llevó a manifestar a Dámaso Alonso que "la lengua valenciana y la catalana están en paridad y al mismo nivel". y reconocía "una mayor antigüedad de la lengua valenciana, ya que sus raíces se hallan más próximas al latín”.

Por todas estas particularidades sobre el origen, conciencia idiomática y cualidades, y haciendo nuestras las palabras del colofón de “Alabanzas de las lenguas”, antenemos, con todo derecho, que “la lengua valenciana puede pedir su justicia”.

FEDERICO BONILLO I VIGO



Extraigut de
www.llenguavalencianasi.com

Als cinc anys d’edat els seus pares és traslladaren a viure a Valéncia, a on vixqué fins al seu casament, instalant-se a viure en Alboraya des de fa més de 25 anys, poble per una atra banda que considera com a seu i del que està molt orgullós de ser fill adoptiu.
En la seua joventut i l'época d’estudiant d’arquitectura tècnica, fon membre del G.A.V. i es un convençut valencianiste per naiximent, per sentiments, per devoció i per vocació.
Després de treballar en Barcelona 3 anys, torna a Valéncia i feu oposicions al INSS en l'época de la U.C.D. ocupant plaça en el carrer de Jesus, demanat l’excedència voluntària i més tart renunciant al seu lloc de treball, per a passar a l’empresa privada, treballant en varies empreses del sector comercial d'arts gràfiques.
Fon empresari del sector empresarial abans nomenat, pero després d’un temps, decidí passar-se de nou a l’administració pública i ara treballa en la Conselleria de Benestar Social, en Castelló.
Ha format part de diverses formacions polítiques sempre de tall valencianiste i en estos moments, forma part de Coalició Valenciana, sent l’actual Secretari de la Gestora Local de Coalició Valenciana en Alboraya.
En l’actualitat viu en Alboraya i dins del seu poble adoptiu, és un actiu defensor del valencianisme en general i lluita tenaçment contra la catalanisació en tots els àmbits. Eixemple d’açò és el seu estudi sobre “la catalanisació del topònim del poble d’Alboraya”
És articuliste i colaborador en varis mijos d’informació digital i gràfics (diari digital e imprés El Palleter, Diario de Valencia), aixina com soci i colaborador d’associacions i entitats culturals com la Cardona Vives de Castelló.
Esta en procés d’arrematar la primera part d’un llibre de cinc, sobre història, art, cultura, senyes d’identitat, llengua i lliteratura del Regne de Valéncia, aixina com un estudi sobre Els Furs i les Corts en el Sigle XIII del Regne de Valéncia, i també un chicotet resum o manual d’informació general sobre l’història del Regne de Valéncia i atre resum històric sobre l’idioma Valencià i la seua documentació.

SAHARA



Extraído de Internet
Gran desierto del norte de Africa que constituye el sector occidental de la gran banda de tierras áridas extendidas desde el océano Atlántico hasta el mar Rojo al este. Este desierto, el más extenso del mundo, se interna 1.610 km en el continente, de norte a sur, y tiene una anchura de este a oeste de 5.150 km. El área total del Sahara supera los 9,1 millones de km2, de los que sólo 207.200 km2 son oasis parcialmente fértiles.

Los límites del Sahara son el océano Atlántico por el oeste, la cordillera del Atlas y el mar Mediterráneo por el norte, el mar Rojo y Egipto por el este, y el Sahel y el valle del río Níger al sur. La división política del Sahara comprende amplias zonas de Marruecos, Argelia, Túnez, Libia, Egipto, Mauritania, Mal¡, Níger, Chad y Sudán. Estos límites no están claramente definidos y la extensión del Sahara ha ido aumentando a lo largo de milenios debido al cambio climático y a !os efectos nocivos de la actividad humana durante la edad moderna, como la agricultura o el pastoreo excesivo. En otro tiempo, el Sahara fue una zona fértil, donde se cultivaba mijo hace 8.000 años. Los granjeros abandonaron sus tierras a medida que se fue volviendo más seco y apareció el fenómeno de la desertización.

Existen tres áreas geográficas distintas: el Sahara Occidental, a veces llamado solamente Sahara; las montañas del Ahaggar y el macizo de Tibesti, que constituyen una altiplanicie central y el desierto líbico al este. El Sahara Occidental, es una zona de planicies de altura variable, salpicadas de piedras y desiertos de arena. Excepto en la costa, prácticamente no se registran precipitaciones, ni hay agua en la superficie, aunque existen una serie de ríos subterráneos que nacen en el Atlas y otras montañas. En ocasiones, las aguas de estos ríos encuentran un camino hacia la superficie y dan lugar a oasis irrigados de manera natural, que permiten el crecimiento de la vegetación. Los suelos de esta región son fértiles y cuando el riego es posible proporcionan excelentes cosechas. La altiplanicie central del Sahara tiene unos 1.610 km de noroeste a sureste. La altitud de la meseta oscila entre los 580 y los 760 m; los picos de varias cadenas montañosas que arrancan desde ésta alcanzan alturas comprendidas entre 1.830 m y más de 3.414 m. Entre los picos más importantes destacan el Emi Koussi (3.415 m), en el macizo de Tibesti, y el Tahat (3.003 m), en el Ahaggar. Pese a la escasez de lluvias, algunos picos del Sahara central tienen nieve parte del año.

Se considera que el desierto Líbico es la zona más árida del Sahara. La ausencia de humedad es casi absoluta y sólo existen unos pocos oasis. El terreno lo constituyen eriales arenosos y grandes dunas que pueden superar los 122 m de altura. El valle del Nilo y la región montañosa del desierto de Nubia forman parte del Sahara geográficamente, pero la irrigación ha transformado el desierto en una fértil tierra agrícola en gran parte de estas regiones.

En su conjunto, el Sahara constituye una llanura elevada, con una altitud media de entre 395 y 490 metros. Las tierras bajas y las depresiones con alturas inferiores a los 150 m tienen una extensión relativamente pequeña. Unas pocas zonas en Egipto y Argelia, como la depresión de Qattara, se encuentran por debajo del nivel del mar. El clima es uniformemente seco; en la mayoría de las zonas, la precipitación media anual es inferior a los 127 mm: algunos lugares no reciben absolutamente nada de lluvia durante años. Las variaciones de la temperatura son extremas, especialmente en las regiones occidental y central, y oscilan entre las heladas nocturnas y las máximas diurnas de 54 °C. Excepto en los oasis, el desierto está prácticamente desprovisto de vegetación, si exceptuamos algunos arbustos espinosos atrofiados que crecen en el Sahara Occidental. Se han creado oasis artificiales tras perforar pozos de agua a más de 1.000 m de profundidad. El árbol predominante de los oasis es la palmera datilera, junto con alguna variedad de acacia. En algunas partes del desierto viven gacelas y antílopes, así como chacales, zorros, tejones e hienas. El desierto Líbico está virtualmente desprovisto de cualquier forma de vida animal o vegetal. El norte del Sahara ha alcanzado en la actualidad importancia económica debido al descubrimiento de grandes yacimientos de petróleo en Argelia y Libia.

Aunque hoy el Sahara nos pueda parecer una gran barrera, no ha sido así a lo largo de la historia. El comercio transahariano empezó en el año 1000 a.C., cuando se atravesaba con bueyes, carros y carretas. Cartago dio nuevos impulsos al comercio en el siglo III a.C., y Roma introdujo el camello tres siglos más tarde. A partir del siglo VIII, coincidiendo con el apogeo del poder árabe, el comercio sahariano alcanzó gran importancia y llegó a su máxima expansión entre los siglos XIII y XVI; numerosas rutas cruzaban el desierto y unían los reinos africanos medievales y los imperios de Ghana, Sanghaí, Kanem. Bornu y Hausaland con los puertos del norte de África. Los principales productos comerciales eran el oro y los esclavos hacia el norte, y la sal (de las minas del Sahara), las conchas de caurí (la principal unidad monetaria) y las armas hacia el sur. Éstos eran mercancías imprescindibles para los estados, pero las caravanas también transportaban artículos de lujo: vestidos caros, pimienta, marfil, nuez moscada, artículos de cuero y, en el siglo XIX, plumas de avestruz. Se dirigían hacia el norte con destino a Europa. La marroquinería es original del norte de Nigeria, pero adoptó este nombre porque era exportada a todo el mundo a través de puertos marroquíes. Manufacturas de cobre, cuentas y otros artículos de `moda' se dirigían hacia el sur. La llegada de los europeos a la costa oeste de África redujo el comercio del Sahara, aunque no desapareció del todo hasta bien entrado el siglo XIX