
martes, 3 de agosto de 2010
EL PROCESO HISTORICO DE LA LENGUA VALENCIANA

Autor: Juan Ferrando Badia (q.e.p.d.)
En el proceso histórico de la identificación onomástica y específica denominación "valenciana" aplicada al "romanç valenciá", podemos establecer las siguientes fases:
1ª. Transición. (Desde 1238 a 1395) Las fuentes documentales de este período no testimonian todavía el particularismo del gentilicio "valenciana". Documentos como "EIs Furs", "Chronica de Jaume I", "Llibre del Consolat de Mar", testimonios literarios que conocemos de Sant Pere Pasqual, Arnau de Vilanova, Francesc Eiximenis, etc. y los textos jurídicos, notariales, administrativos, sólo registran los términos "romanç", "romantio", "nostre llati" "romanç pla", "lengua vulgar", "lengua materna", etc., para referirse a la lengua vernácula de las tierras valencianas.
2ª. Consolidación. (Desde 1395 a 1474). Es un período de implantación generalizada de la peculiar denominación "lengua valenciana". En la administración pública y en la obra literaria se usa preferentemente el valenciano, lengua viva que se extiende a todos los niveles. El uso del latín se circunscribe a textos específicos. Independientemente de los documentos notariales y administrativos, se conservan, como han recogido J. Alminyana Vallés, V Gómez Bayarri y J. Faus i Sabater, entre otros, los testimonios literarios de Antoni Canals, Bonifaci Ferrer, Sant Vicent Ferrer, Jordi de Sant Jordi, Jaume Roig y Joanot Martorell, que aunque publicó el "Tirant lo Blanch" en 1490, lo escribió poco después de 1460, y, finalmente, la pléyade de poetas que participaron en el Certamen Literario de "Les trobes en lahors de la verge Maria", primer libro literario impreso en Valencia (1474).
3ª. Pujanza. (Desde 1474 a 1523). Fase de consolidación, como demuestra la abundancia de los testimonios documentados de una incontrovertible conciencia idiomática valenciana. Los escritores valencianos se expresan, y así lo hacen constar en múltiples ocasiones, en "lengua valenciana", particularizada y singularizada. A ello contribuyeron esencialmente, aparte de los autores ya mencionados, los Roiç de Corella, Luis de Fenollet, Miquel Pérez, Joan Esteve, Bernardí Vallmanya, Fra Tomás de Vesach, Joan Moreno, Narcis Vinyoles, Bernat Fenollar, Jaime Gaçsull y otros.
4ª. Inicio del retroceso. (Desde 1523 hasta finales del s. XVI). Se camina hacia la castellanización y la indigencia de obras escritas en valenciano, pero continúa una conciencia propia valenciana.
El primer testimonio donde aparece la expresión "lengua valenciana" sin ningún calificativo, y que además une los conceptos de conciencia idiomática con el de conciencia nacional, es el "Prólogo" de la obra "Libre de Tresor" de Guillem de Copóns, correspondiente a 1418. Este sentimiento de amor propio indujo asimismo a Joanot Martorell, en el "Prólogo-dedicatoria" del "Tirant lo Blanch" (1490), a unir el binomio "lengua" y "nación" en el sentido de lugar de nacimiento.
En el proceso histórico de la identificación onomástica y específica denominación "valenciana" aplicada al "romanç valenciá", podemos establecer las siguientes fases:
1ª. Transición. (Desde 1238 a 1395) Las fuentes documentales de este período no testimonian todavía el particularismo del gentilicio "valenciana". Documentos como "EIs Furs", "Chronica de Jaume I", "Llibre del Consolat de Mar", testimonios literarios que conocemos de Sant Pere Pasqual, Arnau de Vilanova, Francesc Eiximenis, etc. y los textos jurídicos, notariales, administrativos, sólo registran los términos "romanç", "romantio", "nostre llati" "romanç pla", "lengua vulgar", "lengua materna", etc., para referirse a la lengua vernácula de las tierras valencianas.
2ª. Consolidación. (Desde 1395 a 1474). Es un período de implantación generalizada de la peculiar denominación "lengua valenciana". En la administración pública y en la obra literaria se usa preferentemente el valenciano, lengua viva que se extiende a todos los niveles. El uso del latín se circunscribe a textos específicos. Independientemente de los documentos notariales y administrativos, se conservan, como han recogido J. Alminyana Vallés, V Gómez Bayarri y J. Faus i Sabater, entre otros, los testimonios literarios de Antoni Canals, Bonifaci Ferrer, Sant Vicent Ferrer, Jordi de Sant Jordi, Jaume Roig y Joanot Martorell, que aunque publicó el "Tirant lo Blanch" en 1490, lo escribió poco después de 1460, y, finalmente, la pléyade de poetas que participaron en el Certamen Literario de "Les trobes en lahors de la verge Maria", primer libro literario impreso en Valencia (1474).
3ª. Pujanza. (Desde 1474 a 1523). Fase de consolidación, como demuestra la abundancia de los testimonios documentados de una incontrovertible conciencia idiomática valenciana. Los escritores valencianos se expresan, y así lo hacen constar en múltiples ocasiones, en "lengua valenciana", particularizada y singularizada. A ello contribuyeron esencialmente, aparte de los autores ya mencionados, los Roiç de Corella, Luis de Fenollet, Miquel Pérez, Joan Esteve, Bernardí Vallmanya, Fra Tomás de Vesach, Joan Moreno, Narcis Vinyoles, Bernat Fenollar, Jaime Gaçsull y otros.
4ª. Inicio del retroceso. (Desde 1523 hasta finales del s. XVI). Se camina hacia la castellanización y la indigencia de obras escritas en valenciano, pero continúa una conciencia propia valenciana.
El primer testimonio donde aparece la expresión "lengua valenciana" sin ningún calificativo, y que además une los conceptos de conciencia idiomática con el de conciencia nacional, es el "Prólogo" de la obra "Libre de Tresor" de Guillem de Copóns, correspondiente a 1418. Este sentimiento de amor propio indujo asimismo a Joanot Martorell, en el "Prólogo-dedicatoria" del "Tirant lo Blanch" (1490), a unir el binomio "lengua" y "nación" en el sentido de lugar de nacimiento.
LA PRIMERA CRUZADA (IV)

Autor: Desconocido
Un ejército turco partió de Mosul, en Mesopotamia, con la misión de liberar Antioquía del asedio. Esta noticia alarmó al príncipe Thoros de Metilene, un estado armenio sometido a los turcos con capital en Edesa. Metilene estaba en la ruta que tenía que seguir el ejército turco, y era probable que aprovecharan el paso para ajustar ciertas cuentas pendientes. Por ello Thoros pidió la protección de Balduino. Éste llegó a Edesa en febrero y Thoros lo adoptó como hijo. Sucedía que la población de Edesa era armenia, pero Thoros no lo era, y sus súbditos lo consideraban un tirano. Cuando Balduino se hizo cargo de la situación se presentó por segunda vez como libertador de los armenios y promovió una revuelta popular. Cuando Thoros solicitó la protección pactada Balduino se la negó y dejó que la multitud lo apresara y lo descuartizara. Puesto que Balduino era su hijo adoptivo, se convirtió "legítimamente" en el conde Balduino I de Edesa.
La situación en Antioquía no mejoraba, hasta que Bohemundo logró negociar en secreto con un vigía turco llamado Firuz. A cambio de un soborno, éste se ofreció a dejar entrar al normando en la ciudad en el momento oportuno. El momento llegó el 2 de junio. Bohemundo hizo que una parte del ejército, capitaneado por el conde Esteban de Blois distrajera a los musulmanes y durante la noche entró en la ciudad junto con sesenta hombres, con los cuales se las arregló para abrir una de las puertas. Los cruzados entraron y mataron a todos los musulmanes y a algunos cristianos armenios.
Pero apenas se habían apoderado de la ciudad cuando se presentó el ejército turco de Mosul y los sitiadores pronto se convirtieron en sitiados. La moral de los cruzados estaba por los suelos. El Emperador Bizantino, que se disponía a hacerse cargo de la ciudad de acuerdo con lo pactado, se alejó en cuanto tuvo noticia de la llegada de los turcos.
Durante el asedio murió el obispo Adhemar de la Puy. Pero cuando todo parecía perdido, un hombre llamado Pedro Bartolomé dijo que había sido visitado en sueños por el apóstol san Andrés, quien le había revelado que bajo la Iglesia Patriarcal de Antioquía se encontraba la lanza de san Longinos, el soldado que la clavó en el costado de Jesucristo en la cruz (y que luego, arrepentido, se hizo cristiano). Efectivamente, allí se encontró una lanza vieja, una reliquia que había tocado al mismísmo Jesucristo, con cuya protección, sin duda, los cruzados no tenían nada que temer. Salieron a enfrentarse a los sorprendidos turcos impulsados por tal fanatismo que los sitiadores fueron completamente derrotados. Los más fervorosos vieron incluso a un ejército de ángeles y santos luchando junto a ellos.
Como Antioquía había sido tomada sin ninguna ayuda bizantina, los cruzados consideraron que no tenían por qué entregarla. Entonces se pelearon entre ellos para determinar quién se la quedaba. Esencialmente hubo dos candidatos: Bohemundo y Raimundo IV de Tolosa. Se impuso el primero, que se convirtió en Bohemundo I, príncipe de Antioquía. Raimundo IV dirigió varias expediciones contra la ciudad de Trípoli, en el Líbano.
Mientras tanto Guillermo II de Inglaterra se volcó en los asuntos del ducado de Normandía, que había quedado a su cargo. Se dedicó a reconquistar el condado de Maine y un territorio que el ducado se había disputado los últimos años con el rey de Francia: el Vexin. El arzobispo Anselmo de Canterbury aprovechó para escapar de Inglaterra y viajar a Roma para ser finalmente investido por el Papa Urbano II. Luego consideró más prudente no volver a Inglaterra.
Pese a la resistencia de Guillermo II, lo cierto era que el papado había acobardado a Felipe II de Francia y tenía en jaque constante al Emperador Enrique IV de Alemania. En vista de ello, eran muchos los nobles que no querían tener problemas con el Papa y la mejor forma de mostrar su piedad era mediante generosos donativos a la Iglesia. La representación más poderosa del Papa en el territorio europeo estaba en las abadías cluniacenses, por lo que la orden de Cluny había ido enriqueciéndose al mismo ritmo que progresaba la reforma. Además, Cluny había logrado mantener una postura neutral en el enfrentamiento entre el Papa y el Emperador, pues el abad Huges defendía una Europa bicéfala, dirigida por el Papa y el Emperador. Esto hizo que ambas partes se esmeraran en mantener buenas relaciones con la orden.
Cluny no sólo había aumentado el número de monasterios de la orden, sino que éstos habían ido enriqueciéndose y mejorándose. La modesta capilla original de Cluny (Cluny I) fue reconstruida para convertirse en una importante iglesia (Cluny II), y desde hacía diez años Hugues había iniciado la construcción un poco más al norte de una imponente Cluny III sobre un plano magnífico que la convertiría en la iglesia más grandiosa de la época.
Estos lujos fueron denunciados por Roberto, que había sido prior de varios monasterios benedictinos hasta que fundó la abadía de Molesmes, hacía ahora veintitrés años. Su abadía fue una de las muchas absorbidas nolens uolens por Cluny, pero Roberto nunca vio con buenos ojos la nueva situación y decidió retirarse para fundar una nueva abadía en la que se restableciera la austeridad de la regla de san Benito. Así lo hizo, y emplazó su abadía en la ciudad francesa de Citeaux. Por ello la nueva orden es conocida como la orden del Císter. Urbano II receló del carácter crítico de Roberto y le pidió que volviera a Molesmes. Roberto acató la orden papal y dejó como abad del Císter a Alberico.
El duque de Apulia y Calabra, Roger I Borsa, se apropió de los territorios italianos de su hermanastro Bohemundo I, aunque tuvo que ceder algunos a su tío, el conde Roger I de Sicilia.
El rey Magnus III de Noruega reforzó el dominio marítimo de su país conquistando las islas Hébridas, Orcadas y de Man, situadas al norte y al oeste de la costa escocesa.
También murió el rey tolteca Tlicohuatzin, que fue sucedido por Huémac.
En Barcelona se celebró la boda entre el conde Ramón Berenguer III y María, la hija del Cid. Naturalmente, el Campeador fue invitado y, durante su visita a la ciudad, un monje de nombre desconocido le regaló un poema titulado Carmen Campidoctoris (Cantar del Campeador), en el que relata algunas aventuras del caballero castellano en un latín muy culto y erudito, más bien pedante. Fue el primero de los numerosos poemas que iban a escribirse sobre el Cid en los siglos siguientes y que lo convirtieron en el personaje más famoso y admirado de la época. Su espada se llamaba Tizona, y tizona es hasta hoy, por antonomasia, sinónimo de espada. (En la actualidad se conservan varias docenas de auténticas y únicas Tizona y Colada, que así se llamaba su segunda espada.) En los relatos se combinaron elementos reales y legendarios. Se le atribuye incluso una hazaña póstuma, pues cuentan que, al llegarles la noticia de su muerte, que tuvo lugar el 10 de julio de 1099, los almorávides atacaron Valencia, pero huyeron despavoridos cuando los valencianos ataron el cadáver del Campeador a su caballo, Babieca, y lo sacaron al frente de su ejército.
Un ejército turco partió de Mosul, en Mesopotamia, con la misión de liberar Antioquía del asedio. Esta noticia alarmó al príncipe Thoros de Metilene, un estado armenio sometido a los turcos con capital en Edesa. Metilene estaba en la ruta que tenía que seguir el ejército turco, y era probable que aprovecharan el paso para ajustar ciertas cuentas pendientes. Por ello Thoros pidió la protección de Balduino. Éste llegó a Edesa en febrero y Thoros lo adoptó como hijo. Sucedía que la población de Edesa era armenia, pero Thoros no lo era, y sus súbditos lo consideraban un tirano. Cuando Balduino se hizo cargo de la situación se presentó por segunda vez como libertador de los armenios y promovió una revuelta popular. Cuando Thoros solicitó la protección pactada Balduino se la negó y dejó que la multitud lo apresara y lo descuartizara. Puesto que Balduino era su hijo adoptivo, se convirtió "legítimamente" en el conde Balduino I de Edesa.
La situación en Antioquía no mejoraba, hasta que Bohemundo logró negociar en secreto con un vigía turco llamado Firuz. A cambio de un soborno, éste se ofreció a dejar entrar al normando en la ciudad en el momento oportuno. El momento llegó el 2 de junio. Bohemundo hizo que una parte del ejército, capitaneado por el conde Esteban de Blois distrajera a los musulmanes y durante la noche entró en la ciudad junto con sesenta hombres, con los cuales se las arregló para abrir una de las puertas. Los cruzados entraron y mataron a todos los musulmanes y a algunos cristianos armenios.
Pero apenas se habían apoderado de la ciudad cuando se presentó el ejército turco de Mosul y los sitiadores pronto se convirtieron en sitiados. La moral de los cruzados estaba por los suelos. El Emperador Bizantino, que se disponía a hacerse cargo de la ciudad de acuerdo con lo pactado, se alejó en cuanto tuvo noticia de la llegada de los turcos.
Durante el asedio murió el obispo Adhemar de la Puy. Pero cuando todo parecía perdido, un hombre llamado Pedro Bartolomé dijo que había sido visitado en sueños por el apóstol san Andrés, quien le había revelado que bajo la Iglesia Patriarcal de Antioquía se encontraba la lanza de san Longinos, el soldado que la clavó en el costado de Jesucristo en la cruz (y que luego, arrepentido, se hizo cristiano). Efectivamente, allí se encontró una lanza vieja, una reliquia que había tocado al mismísmo Jesucristo, con cuya protección, sin duda, los cruzados no tenían nada que temer. Salieron a enfrentarse a los sorprendidos turcos impulsados por tal fanatismo que los sitiadores fueron completamente derrotados. Los más fervorosos vieron incluso a un ejército de ángeles y santos luchando junto a ellos.
Como Antioquía había sido tomada sin ninguna ayuda bizantina, los cruzados consideraron que no tenían por qué entregarla. Entonces se pelearon entre ellos para determinar quién se la quedaba. Esencialmente hubo dos candidatos: Bohemundo y Raimundo IV de Tolosa. Se impuso el primero, que se convirtió en Bohemundo I, príncipe de Antioquía. Raimundo IV dirigió varias expediciones contra la ciudad de Trípoli, en el Líbano.
Mientras tanto Guillermo II de Inglaterra se volcó en los asuntos del ducado de Normandía, que había quedado a su cargo. Se dedicó a reconquistar el condado de Maine y un territorio que el ducado se había disputado los últimos años con el rey de Francia: el Vexin. El arzobispo Anselmo de Canterbury aprovechó para escapar de Inglaterra y viajar a Roma para ser finalmente investido por el Papa Urbano II. Luego consideró más prudente no volver a Inglaterra.
Pese a la resistencia de Guillermo II, lo cierto era que el papado había acobardado a Felipe II de Francia y tenía en jaque constante al Emperador Enrique IV de Alemania. En vista de ello, eran muchos los nobles que no querían tener problemas con el Papa y la mejor forma de mostrar su piedad era mediante generosos donativos a la Iglesia. La representación más poderosa del Papa en el territorio europeo estaba en las abadías cluniacenses, por lo que la orden de Cluny había ido enriqueciéndose al mismo ritmo que progresaba la reforma. Además, Cluny había logrado mantener una postura neutral en el enfrentamiento entre el Papa y el Emperador, pues el abad Huges defendía una Europa bicéfala, dirigida por el Papa y el Emperador. Esto hizo que ambas partes se esmeraran en mantener buenas relaciones con la orden.
Cluny no sólo había aumentado el número de monasterios de la orden, sino que éstos habían ido enriqueciéndose y mejorándose. La modesta capilla original de Cluny (Cluny I) fue reconstruida para convertirse en una importante iglesia (Cluny II), y desde hacía diez años Hugues había iniciado la construcción un poco más al norte de una imponente Cluny III sobre un plano magnífico que la convertiría en la iglesia más grandiosa de la época.
Estos lujos fueron denunciados por Roberto, que había sido prior de varios monasterios benedictinos hasta que fundó la abadía de Molesmes, hacía ahora veintitrés años. Su abadía fue una de las muchas absorbidas nolens uolens por Cluny, pero Roberto nunca vio con buenos ojos la nueva situación y decidió retirarse para fundar una nueva abadía en la que se restableciera la austeridad de la regla de san Benito. Así lo hizo, y emplazó su abadía en la ciudad francesa de Citeaux. Por ello la nueva orden es conocida como la orden del Císter. Urbano II receló del carácter crítico de Roberto y le pidió que volviera a Molesmes. Roberto acató la orden papal y dejó como abad del Císter a Alberico.
El duque de Apulia y Calabra, Roger I Borsa, se apropió de los territorios italianos de su hermanastro Bohemundo I, aunque tuvo que ceder algunos a su tío, el conde Roger I de Sicilia.
El rey Magnus III de Noruega reforzó el dominio marítimo de su país conquistando las islas Hébridas, Orcadas y de Man, situadas al norte y al oeste de la costa escocesa.
También murió el rey tolteca Tlicohuatzin, que fue sucedido por Huémac.
En Barcelona se celebró la boda entre el conde Ramón Berenguer III y María, la hija del Cid. Naturalmente, el Campeador fue invitado y, durante su visita a la ciudad, un monje de nombre desconocido le regaló un poema titulado Carmen Campidoctoris (Cantar del Campeador), en el que relata algunas aventuras del caballero castellano en un latín muy culto y erudito, más bien pedante. Fue el primero de los numerosos poemas que iban a escribirse sobre el Cid en los siglos siguientes y que lo convirtieron en el personaje más famoso y admirado de la época. Su espada se llamaba Tizona, y tizona es hasta hoy, por antonomasia, sinónimo de espada. (En la actualidad se conservan varias docenas de auténticas y únicas Tizona y Colada, que así se llamaba su segunda espada.) En los relatos se combinaron elementos reales y legendarios. Se le atribuye incluso una hazaña póstuma, pues cuentan que, al llegarles la noticia de su muerte, que tuvo lugar el 10 de julio de 1099, los almorávides atacaron Valencia, pero huyeron despavoridos cuando los valencianos ataron el cadáver del Campeador a su caballo, Babieca, y lo sacaron al frente de su ejército.
sábado, 31 de julio de 2010
EL CATALANISMO DEL PP.
SI FUERA EN VALENCIANO.... PERO LA NORMATIVA ES LA CATALANA DE LA ACADEMIA VALENCIANA DE LA LENGUA.
Conflicto
El Ayuntamiento de Valencia elimina el castellano de las calles de la ciudad
Desde la ANLL piden que se ponga freno a esta práctica porque la consideran "un perjuicio para la población castellanohablante y los turistas"
LA VOZ LIBRE
Álvaro Rubio
martes, 15 de junio de 2010, 11:02
Madrid.- El Ayuntamiento de Valencia ha procedido en los últimos meses a la sustitución del nombre de algunas calles en castellano. Ha cambiado la nomenclatura hasta ahora en español por rótulos únicamente expresados en valenciano. Por este motivo, la Asociación Nacional por la Libertad Lingüística ha hecho entrega de una solicitud a la alcaldesa Rita Barberá para que "ponga freno" a esta práctica.
Según informa la ANLL, han procedido de este modo porque habían recibido varios avisos en los últimos meses de vecinos de Valencia alertando de lo sucedido. Tras confirmar los hechos, se han dirigido al consistorio para que pongan fin a este tipo de medidas.
Consideran que la medida llevada a cabo por el Ejecutivo del PP supone "un perjuicio a la población castellanohablante de Valencia, así como para los turistas y visitantes que sufren las confusiones".
También ha querido dejar claro "el gasto económico superfluo e innecesario" que supone la sustitución de los rótulos.
La ANLL ha recordado a Barberá que la Constitución establece la oficialidad del castellano en todo el Estado, y que en el caso de la Comunidad Valenciana, las dos lenguas deben convivir en un régimen de cooficialidad. Por estas razones, desde la asociación que dirige Pablo Yáñez, entienden que "si una de las prioridades del Gobierno valenciano en este delicado momento afecta a la nomenclatura de las calles, esta debería expresarse en todo caso de manera bilingüe".
La Asociación Nacional por la Libertad Lingüística no descarta tomar otras medidas en el futuro para seguir denunciando la intención del Consistorio de hacer desaparecer el castellano de las calles de la capital valenciana.
> En la imagen, el cartel de una de las calles cuyo nombre está rotulado en valenciano.
El Ayuntamiento de Valencia elimina el castellano de las calles de la ciudad
Desde la ANLL piden que se ponga freno a esta práctica porque la consideran "un perjuicio para la población castellanohablante y los turistas"
LA VOZ LIBRE
Álvaro Rubio
martes, 15 de junio de 2010, 11:02
Madrid.- El Ayuntamiento de Valencia ha procedido en los últimos meses a la sustitución del nombre de algunas calles en castellano. Ha cambiado la nomenclatura hasta ahora en español por rótulos únicamente expresados en valenciano. Por este motivo, la Asociación Nacional por la Libertad Lingüística ha hecho entrega de una solicitud a la alcaldesa Rita Barberá para que "ponga freno" a esta práctica.
Según informa la ANLL, han procedido de este modo porque habían recibido varios avisos en los últimos meses de vecinos de Valencia alertando de lo sucedido. Tras confirmar los hechos, se han dirigido al consistorio para que pongan fin a este tipo de medidas.
Consideran que la medida llevada a cabo por el Ejecutivo del PP supone "un perjuicio a la población castellanohablante de Valencia, así como para los turistas y visitantes que sufren las confusiones".
También ha querido dejar claro "el gasto económico superfluo e innecesario" que supone la sustitución de los rótulos.
La ANLL ha recordado a Barberá que la Constitución establece la oficialidad del castellano en todo el Estado, y que en el caso de la Comunidad Valenciana, las dos lenguas deben convivir en un régimen de cooficialidad. Por estas razones, desde la asociación que dirige Pablo Yáñez, entienden que "si una de las prioridades del Gobierno valenciano en este delicado momento afecta a la nomenclatura de las calles, esta debería expresarse en todo caso de manera bilingüe".
La Asociación Nacional por la Libertad Lingüística no descarta tomar otras medidas en el futuro para seguir denunciando la intención del Consistorio de hacer desaparecer el castellano de las calles de la capital valenciana.
> En la imagen, el cartel de una de las calles cuyo nombre está rotulado en valenciano.
viernes, 30 de julio de 2010
BIOGRAFIA DE DON JOSE MARIA GUINOT GALAN (FILOLEC I LLINGÜISTE) (II)

Autor: GONZALO ROMERO CASAÑA
President de l´ Associacio Cultural Cardona i Vives de Castello
Vicepresident de la Federacio Coordinadora
d´Entitats Culturals del Regne de Valencia
Estant en Tortosa don Jose Mª era el corrector del que despres fou el Cardenal Tarancón, sent condiscipuls en el seminari, junts va fer oposicions a beca i junts van passar del colege de Sant Josep a fer primer de Filosofia, aprovada dita oposicio, pagaven una peseta com a mija beca. D’aquella epoca recorda la travesura d’aver encerat en un ciri tota la pizarra per a que el mestre no puguera escriure en ella al esbara-li la tiza, recorda que un supossat companyer va correr a denunciar dit acte als superiors per a “fer merits”, comenmtant don José Marí que mai ha actuat de dita forma per considerararla deslleial i con vinanciera, pero n’hi han tants aixina. Avis este de lo que per desgracia moltes vegades apareix en la vida, sense que les persones de bona fe com ell ho pugen compendre la enveja, don José Maria als 21 anys ya era Doctor en Teologia, tot un prodigi, i que despres fora llicenciat en Filosofia i Lletres , en Filologia, que tinguera carrecs provincials de gran importancia, que fora el primer capella en tindre una raio, en tindre una tele, un coche, que acudira a les Tertulies del Casino Antic de Castello, recibira revistes en frances, passejara pel carrer Major de Castello en un tes temps en el que es capellans anaven per el carrerons en u traje de color i un sombrero de palla, en fi que don José Maria era un innovador anava anvanzat al seu temps era en definitiva distint de tots .
Tornat als seus estudis. dels doze anys que durava la carrera de Teologia deu els vafer en Tortosa i els dos ultims en Valencia, en el primer se va llicenciar i en el segon se va doctorar. En aquells anys s’els prohivia anar en bicicleta, llegir la prensa, no mes els deixaven llegir llibres de texte, pero quan don José Maria anava a Artana llegia tots els que volia en la biblioteca de s’agüelo, o quan estava en el seminari al ser ell el bibliotecari els agarrava i els llegia per la nit a amagades en un ciri al costat, sent el seu camp de llectura ll molt ampli pero sentint preferencia per els llibres de filosofia, historia natural i noveles, sempre havia tingut el ensomi de ser escritor, encara que reconeix que la seua vocaio frustada va ser la de advotat pero els condicionamentes economics de la seua familia li ho van impedir.
Als vint i dos anys va cantar missa demanant dispenssa per edat a Roma (puix fins als 24 anys no se podia cantar missa), junt al futur Cardenal Tarancón, que fou ordenat diacono junt , com si no, a don josé Maria. Curiosament el rector del Seminari encara que era burrianenc va assistir a Artana a la ordenacio de capella de don José Maria, tal vegada el Cardenal que en gloria este, haja perdonat a don José Maria este fet.
En la defensa de la seua tesis doctoral don José Maria va superar brillanment dita prova i en paraules textuals del president del jurat, puix eixa prova era oral davant de jurat, eixe president castellonero ell li va dir “ ha fet voste la prova en mes que suficiencia, ya l’escriure cal Bisbe de Tortosa para que li done la catedra que voste vullga, que voste la desempenyara en competencia”, pero en visita del Bisbe a Artana el capeela que acompanyva al Bisbe va voldre que don José Maria anara de famul (capella del Bisbe) , cosa que no agradava gens a don José Maria, i encara que els seus companyers li aconsellaren que triara dita opcio puix seria el cami per a accedir en rapides a una cangia don José Maria es va negar, ya que eixe a pesar de ser un cami facil no era del seu agrat. El castic va ser que no li van donar cap catedra el van tindre sense fer res en Artana, parat durant un temps perdent per un any la possibilitat de accedir al Doctorat en Dret Canonic degut com ya hem dit ans, a la economia familiar insuficent com per a enviar-lo un ay mes a Valencia.
Despres de tot aixo l’enviaren de Vicari a la Serra Engarceran, poble de les comarques central castelloneres, estant alli te que fer el servici militar de cota, destinat com a capella a l’escola de analfabetos, encara que don José Maria volia ser capella de regiment, per agradar-li sempre el apostolat de massa, alli donava classe i ensenyava a llegir i escriure als seus companyers, tambe i una vegada mes mos torvem en la coincidencia de trovar-mos al entoces mossen Tarancón, al costat de don José Maria.
Al acavar el servici militar, el trasladen tal vegada per inccompabilitat en el retor de la Serra Engarceran, home arcaiquic que se negava inclus al cant en missa, cosa entre atres per la que don José Maria renyia en ell en certa asiduitat, al ser preguntat per la banda de musica de la Serra de si se podria tocar en la missa don José Maria va contestra que per supost que si puix com dia Sant Pau ell faria de tot per a portr-los al acte liturgic, el retor d’alli considerava tot aixo com a actes anti-liturgics.
NORMATIVA UTILISÀ

Tret de la plana: Idioma Valenciá.
La "normativisacio" (escrita) d'una llengua es la codificacio de dita llengua i la seua representacio grafica a traves de la escritura.
Basicament, se considera que una normativisacio correspon a una determinà llengua quan representa lo més felment possible els habits llingüistics generalisats o "normals" (norma) dels seus parlants.
Quan una normativisacio presenta evidents divergencies en els usos llingüistics dels seus parlants aixo significa que la normativa no està ben feta, o, en tot cas, que eixa normativa perteneix a una atra llengua diferent (algo que en definitiva dona els mateixos (pesims) resultats que l'utilisar una normativa mal feta).
L'Academia Valenciana de la Llengua (A.V.L.) no oficialisa pera l'idioma Valencià una normativisacio genuinament valenciana, sino que aplica un calc de la normativisacio pera la llengua Catalana que l'Institut d'Estudis Catalans (I.E.C.) oficialisa en Catalunya per al Català.
La A.V.L. vol "vendre" a la societat valenciana esta normativisacio catalana del I.E.C. presentantla coma "cientifica" o com Valencià "cult o ben parlat", encara que tot aixo son nomes que mentires en tal d'enganyar als valencians i ferlos creure que Valencià i Català son el mateix idioma (quan aixo es totalment fals), i aixina donar arguments als nacionalistes catalans que diuen que els valencians son de "nacio catalana" (perque segons ells parlen "Català") i formen part de uns ficticis i inventats "Països catalans" (hui en dia "Eurorregio") de capitalitat en Barcelona.
Les "Normes d'El Puig" es una normativisacio pera l'idioma Valencià diferent a la normativisacio catalanista que oficialisa actualment la catalanisaora Academia Valenciana de la Llengua (A.V.L.). Estes "Normes d'El Puig" son una normativisacio que se va fer en clau estrictament valenciana i que contà en l'ample consens de totes les associacions i institucions valencianistes que lluitaven (i lluiten) en contra del catalanisme que vol absorbir cultural, politica i economicament als valencians. Les "Normes d'El Puig" representen en molta més fidelitat les particularitats i singularitats propies de la genuina Llengua Valenciana que la actual normativisacio catalanista de la A.V.L.
Com totes les coses, les "Normes d'El Puig" son millorables, i es per aixo que esta web ha adoptat certes propostes de la Societat de Filologia Valenciana (S.F.V.) que actualisen i fan encara més proxima i funcional la normativisacio coneguda com les "Normes d'El Puig".
Algunes d'estes actualisacions son les següents:
1) Supressio de les -d intervocaliques mudes.
En les terminacions –ada, -ades, -ador, -adora, -adors, -adores, -adet, -adeta, -adets, -adetes.
Eixemples:
Vesprà, albaes, llauraor, treballaora, ballaors, treballaores, melaet, picaeta, melaets, picaetes.
(No: Vesprada, albades, llaurador, treballadora, balladors, treballadores, meladet, picadeta, meladets, picadetes).
2) Supressio dels guionets.
Els pronoms que van darrere del verp (enclitics) s´aglutinen a ell.
Eixemples:
Mireules, convertirmos, píntala.
Excepcio: les formes verbals acabàes en consonant "LL", "N" seguida de pronom (enclitic) que comence per consonant "L", "N" que puga portar a confusio en la llectura no s´aglutinen ni s´unixen per cap de guionet, i es mantenen independents: bull la, cull les, pren ne, etc.
El pronom "HO" quan va darrere de verp (enclitic) s´aglutina a ell i pendrà la forma "O", sense haig: diso, feso, mirao, penjao.
3) Aglutinacio de certes formes.
Desde, pera, coma (No: des de, per a, com a).
4) Estandarisacio de certes formes generalisaes.
Mos, mosatros, vosatros, recibir, reine, dupte, dissapte.
5) Supressio de consonants interiors desaparegudes de manera generalisà en la parla oral.
Eixemples:
Abre, dinés, dimats, pedre (No: arbre, diners, dimarts, perdre).
Ademes s'han adoptat algunes paraules patrimonials:
Castellanismes en orige pero arraïlats en el Valenciá desde fa més de dos sigles: entonces, hasta, menos, pues/pos, despues, agüelo.
2005 © Idioma Valencià
Basicament, se considera que una normativisacio correspon a una determinà llengua quan representa lo més felment possible els habits llingüistics generalisats o "normals" (norma) dels seus parlants.
Quan una normativisacio presenta evidents divergencies en els usos llingüistics dels seus parlants aixo significa que la normativa no està ben feta, o, en tot cas, que eixa normativa perteneix a una atra llengua diferent (algo que en definitiva dona els mateixos (pesims) resultats que l'utilisar una normativa mal feta).
L'Academia Valenciana de la Llengua (A.V.L.) no oficialisa pera l'idioma Valencià una normativisacio genuinament valenciana, sino que aplica un calc de la normativisacio pera la llengua Catalana que l'Institut d'Estudis Catalans (I.E.C.) oficialisa en Catalunya per al Català.
La A.V.L. vol "vendre" a la societat valenciana esta normativisacio catalana del I.E.C. presentantla coma "cientifica" o com Valencià "cult o ben parlat", encara que tot aixo son nomes que mentires en tal d'enganyar als valencians i ferlos creure que Valencià i Català son el mateix idioma (quan aixo es totalment fals), i aixina donar arguments als nacionalistes catalans que diuen que els valencians son de "nacio catalana" (perque segons ells parlen "Català") i formen part de uns ficticis i inventats "Països catalans" (hui en dia "Eurorregio") de capitalitat en Barcelona.
Les "Normes d'El Puig" es una normativisacio pera l'idioma Valencià diferent a la normativisacio catalanista que oficialisa actualment la catalanisaora Academia Valenciana de la Llengua (A.V.L.). Estes "Normes d'El Puig" son una normativisacio que se va fer en clau estrictament valenciana i que contà en l'ample consens de totes les associacions i institucions valencianistes que lluitaven (i lluiten) en contra del catalanisme que vol absorbir cultural, politica i economicament als valencians. Les "Normes d'El Puig" representen en molta més fidelitat les particularitats i singularitats propies de la genuina Llengua Valenciana que la actual normativisacio catalanista de la A.V.L.
Com totes les coses, les "Normes d'El Puig" son millorables, i es per aixo que esta web ha adoptat certes propostes de la Societat de Filologia Valenciana (S.F.V.) que actualisen i fan encara més proxima i funcional la normativisacio coneguda com les "Normes d'El Puig".
Algunes d'estes actualisacions son les següents:
1) Supressio de les -d intervocaliques mudes.
En les terminacions –ada, -ades, -ador, -adora, -adors, -adores, -adet, -adeta, -adets, -adetes.
Eixemples:
Vesprà, albaes, llauraor, treballaora, ballaors, treballaores, melaet, picaeta, melaets, picaetes.
(No: Vesprada, albades, llaurador, treballadora, balladors, treballadores, meladet, picadeta, meladets, picadetes).
2) Supressio dels guionets.
Els pronoms que van darrere del verp (enclitics) s´aglutinen a ell.
Eixemples:
Mireules, convertirmos, píntala.
Excepcio: les formes verbals acabàes en consonant "LL", "N" seguida de pronom (enclitic) que comence per consonant "L", "N" que puga portar a confusio en la llectura no s´aglutinen ni s´unixen per cap de guionet, i es mantenen independents: bull la, cull les, pren ne, etc.
El pronom "HO" quan va darrere de verp (enclitic) s´aglutina a ell i pendrà la forma "O", sense haig: diso, feso, mirao, penjao.
3) Aglutinacio de certes formes.
Desde, pera, coma (No: des de, per a, com a).
4) Estandarisacio de certes formes generalisaes.
Mos, mosatros, vosatros, recibir, reine, dupte, dissapte.
5) Supressio de consonants interiors desaparegudes de manera generalisà en la parla oral.
Eixemples:
Abre, dinés, dimats, pedre (No: arbre, diners, dimarts, perdre).
Ademes s'han adoptat algunes paraules patrimonials:
Castellanismes en orige pero arraïlats en el Valenciá desde fa més de dos sigles: entonces, hasta, menos, pues/pos, despues, agüelo.
2005 © Idioma Valencià
DESENMASCARANDO LA FICCIÓN HISTÓRICA FABRICADA POR EL NACIONALISMO CATALÁN.

Autor: Jaume el de la Serra
La Generalitat de Cataluña y sus instituciones llevan decenios inmersos en la tarea de fabricar una nueva "Historia" que apoye y sustente sus ambiciones políticas. Las cuales, sucintamente, vienen a ser: la ambición de ser un país separado de España, la ambición de anexionarse las tierras del histórico Reino de Valencia, del de Mallorca, parte del de Aragón y el Roussillon francés, y la ambición de imponer el catalán en todos los territorios anteriormente mencionados en detrimento de las lenguas habladas por sus pobladores autóctonos.
A fin de conseguir todo esto, la Generalitat de Cataluña y sus instituciones no tienen empacho en manipular la historia, ocultando y tergiversando lo que no les conviene y añadiendo falacias allí donde les pudiera resultar beneficioso.
Esta campaña de propaganda financiada con dinero público desde Cataluña lleva ya muchos años intoxicando machaconamente la opinión pública con sus mentiras históricas y lingüísticas, las cuales parece van calando hondo en el pensamiento colectivo de la sociedad catalana, que de manera acrítica las va asumiendo como ciertas. El adoctrinamiento subliminal de este colectivo lo encamina hacia una postura nazional-imperialista-catalana de marcado carácter fundamentalista. Los datos históricos que a continuación se exponen son, de manera sistemática, ignorados o tergiversados por el aparato de propaganda pancatalanista, ya que son evidencias históricas que ponen fuera de credibilidad y legitimidad un gran número de argumentos político-históricos que maneja el nacionalismo catalán. - Apartados: A) Los condados de la "Marca Hispánica" del Reino Franco. B) Rey de Aragón o aragonés. Corona de Aragón o aragonesa. C) El Reino de Valencia nunca fué parte de los "Països catalans". D) Los catalanes tratan de imponer sus ambiciones por las armas. E) El actual rechazo catalán al monarca aragonés Fernándo II "el Católico". A) Los condados de la "Marca Hispánica" del Reino Franco. Los territorios de lo que hoy día se conoce como Cataluña (Barcelona, Tarragona, Lérida y Gerona) no formaron una entidad político-administrativa hasta hace relativamente poco tiempo. Por poner un ejemplo, la unidad catalana es posterior a la del Reino de Valencia, que ya era una unidad política autónoma y soberana antes de que se creara Cataluña como ente político unido. Usualmente, los catalanes se remiten al siglo IX y a los "condados catalanes" para reivindicar su existencia histórica como país. Esto es algo del todo incierto, ya que en principio y en aquel tiempo no eran ni una unidad política independiente, ni recibían el nombre de "catalanes", sino que cada condado tenía su propio nombre (Condado de Barcelona, de Urgell, etc...) y eran simples divisiones territoriales o "provincias" pertenecientes al "Reino Franco" y gobernadas por un "conde" instituido por el rey de los francos (los "francos" eran un pueblo germánico, lo mismo que los visigodos, suevos, alanos, etc...). Estos condados o provincias eran los territorios que el rey franco Carlomagno, había conquistado con sus tropas cristianas a los moros que en aquel momento ocupaban "Hispania". (Esta frontera sur del territorio franco, colindante a las tierras musulmanas, era conocida como la "Marca Hispánica").
Tanto condes, como condados estaban bajo el mando y jurisdicción del rey franco, siendo los condes unos meros administradores colocados "a dedo" por el monarca, sin derecho a entregar el condado en herencia a sus descendientes.
Con el paso del tiempo y aprovechando momentos difíciles del Reino Franco, los condes o administradores de estos condados, comenzaron a dar rienda suelta a sus ambiciones personales, colocándose en rebeldía ante el monarca y desobedeciendo la ley regia que los legitimaba como condes. A partir de ese momento y en contra de lo establecido hasta entonces, los condes, sin que legalmente nada los amparara, se tomaron la licencia de convertir el condado en hereditario y poder así entregarlo a su clan familiar.
Legalmente todos estos condados continuaban perteneciendo al Reino Franco, aunque a causa de su debilitamiento, éste nunca pudo acometer una acción bélica para restaurar el orden roto por sus subordinados.
Un dato que demuestra que no se los consideraba territorios independientes del Reino Franco fué el hecho de que nunca obtuvieron la conformidad "Papal" para acceder al rango de "reino". Ni tan siquiera uno de ellos por separado, y aún mucho menos, en un conjunto falto de unidad donde cada cual trataba de imponer sus ambiciones al resto. Solo poco a poco, a través de los enlaces matrimoniales entre la progenie de los diferentes "condes" hubo un acercamiento de "condados", al aglutinarse bajo una amalgama de intereses hereditarios algunos de ellos. Para aquel entonces, el Condado de Castilla y el Condado de Aragón, formados fuera de los territorios francos, ya habían obtenido la conformidad y beneplácito "Papal" para convertirse en "Reinos", a la vez que "reyes" sus respectivos titulares. (La religión cristiana no solo era herramienta para elevar las almas a los cielos, era el instrumento político por excelencia. En occidente era el "Papa" el que legitimaba o no, a reyes y reinos con su bendición "divina". Bendición que nunca dió a los "condados" de la "Marca Hispánica"). B) Rey de Aragón o aragonés. Corona de Aragón o aragonesa. En 1157, Ramiro II "el Monje", rey de Aragón, no tuvo descendiente varón que lo sucediera en el trono. Su hija Petronila Ramírez, reina de Aragón, fué casada con Ramón Berenguer, "conde de Barcelona". De este enlace nacería Alfonso II "el Casto", que obtendría los títulos de rey de Aragón y "conde de Barcelona".
Llegados a este punto, conviene aclarar una serie de cuestiones que suelen ser manipuladas descaradamente por los políticos e historiadores catalanes.
Alfonso II "el Casto", rey de Aragón y "conde de Barcelona", recibió su título de rey por la parte de su madre, esto es, por su sangre y linaje aragonés, nunca por el catalán, el de su padre, por el cual solo recibió el título de "conde".
Muchos textos catalanes hablan de "rey catalán" o "rey catalán-aragonés" en referencia a aquellos que fueron descendientes de Ramón Berenguer, "conde" de Barcelona. Esta denominación es del todo incorrecta y falsa. El rey bajo el punto de vista político no tiene más nacionalidad que la del reino que representa y del que es titular. Al no existir en este caso otro reino que el "Reino de Aragón", indefectiblemente, al referirnos a la figura regia, éste nunca podrá tener otro calificativo más que el de "rey aragonés". De igual forma, cuando esta misma persona se presentaba como titular del "Condado de Barcelona", su rango era únicamente el de "conde" de esos territorios. Nunca se mezclaban los estatus de rey y "conde". Iban siempre por separado. Lo mismo que los territorios.
Esto se puede comprender perfectamente al saber que, reino y condado, eran territorios distintos, con leyes e instituciones legislativas y jurídicas distintas, cuyo nexo de unión era el que tenían como rey, conde o titular del territorio a una misma persona (característica ésta que mantuvo a lo largo de toda su existencia la "Corona de Aragón"). Así pues, habiendo dejado claro que el "condado" en ningún caso adquiere el rango, ni las atribuciones de reino, resulta igualmente conveniente aclarar que el concepto de "Corona catalano-aragonesa" es otra falsedad histórica que no tienen empacho en utilizar y pregonar hasta la saciedad los sectores oficiales y oficialistas del pancatalanismo, con la única finalidad de dar un peso político e histórico que no posee a la "nación catalana". En ningún caso existió ninguna "Corona catalano-aragonesa". Solo existió la "Corona de Aragón", que obtiene su nombre del reino que le da origen, por ser éste el único ente político que posee las atribuciones necesarias para fundamentar una "Corona". (Es una aberración política hablar de una "Corona" cimentada sobre un condado, además de una falta de rigor histórico extremo ya que nunca ha existido ese modelo político, ni hay cauce político alguno para realizarlo).
Los condados, en base a las jerarquías y normas existentes en esa época, no tenían ninguna atribución para aparecer como titulantes de ninguna "Corona", ni aún de manera compartida con un reino, tal como nos quieren hacer creer hoy día los sectores pancatalanistas.
Por tanto, los términos legítimamente correctos son:"Corona de Aragón" y "rey aragonés". C) El Reino de Valencia nunca fué parte de los "Paisos catalans". Sobre el 1238 el rey aragonés Jaime I "el Conquistador" dió por conquistado el musulmán Reino de Valencia. Sus tierras no fueron anexionadas ni al Reino de Aragón, ni a ninguno de los "condados" de la "Marca Hispánica". El Reino de Valencia permaneció independiente y soberano sobre sí mismo, si bien ahora bajo un gobierno y una población vencedora de carácter cristiano, que prevalecía sobre la población musulmana vencida que se mantuvo en el reino.
Hoy día, el nacionalismo oficial catalán habla de unos "Paisos catalans" donde estarían integrados los territorios del histórico Reino de Valencia. Todo ello sin fundamento histórico-político alguno que valide tanto la tesis de que esos "Paisos catalans" existieron, como la de que el Reino de Valencia perteneció a ellos.
Resulta evidente que Jaime I cuando re-fundó sobre el cristianismo el Reino de Valencia, lo hizo con la convicción de crear un reino soberano e independiente del resto de territorios de la Corona de Aragón, sin que existiera intención alguna por parte del monarca de anexionarlo a nada que se conociera como "condados catalanes", porque como ya se ha comentado anteriormente, éstos aún no existían como unidad política sobre la que efectuar tal donación.
Es más, Jaime I estuvo presionado por la nobleza aragonesa para que anexionara las tierras valencianas al Reino de Aragón, algo que sí era factible políticamente, y, evidenciándose los propositos del monarca, Jaime I se negó a ello manteniendo al Reino de Valencia independiente de cualquier otro territorio.
Jaime I y todos los monarcas aragoneses que vinieron tras él, respetaron las leyes, fueros, instituciones y costumbres propias del Reino de Valencia, manteniéndolo soberano, autónomo e independiente del resto de territorios que formaban la Corona de Aragón.
En definitiva, el Reino de Valencia o su territorio, nunca ha pertenecido, de una u otra forma, a nada conocido como "Paisos catalans", Cataluña, "condados catalanes", etc..., sino que siempre ha disfrutado como reino, de independencia y soberanía. Algo que se traduce en el reconocimiento que tiene sobre si mismo el pueblo valenciano, de poseer una cultura y lengua propias, diferentes a la catalana. D) Los catalanes tratan de imponer sus ambiciones por las armas. En 1410 el rey aragonés Martín I "el Humano" (último rey aragonés descendiente del "conde" Ramón Berenguer) falleció sin dejar sucesor al trono de la Corona de Aragón. Tras un lapso de dos años de "interregno" en el que la corona no tuvo monarca, representantes de los diversos territorios que componían la Corona de Aragón se reunieron para deliberar, votar y elegir al nuevo monarca entre varios aspirantes con derecho al trono ("Compromiso de Caspe" 1412).
Efectuada la votación, la elección recayó, por mayoría de seis votos contra dos, en Fernando I "el de Antequera", contabilizándose a su favor los votos de los aragoneses y los de los valencianos, y en contra los de los catalanes que habían entregado dos de sus tres votos al "conde de Urgell". Los catalanes, al no haber conseguido sus propósitos, rechazaron esta decisión legítima emanada del voto (unas reglas previamente aceptadas por todos) y de forma totalmente deshonesta tomaron las armas para tratar de imponer por la fuerza sus aspiraciones políticas.
El motivo de la sublevación no era otro que el peligro que los nobles catalanes veían de perder todos los favoritismos, privilegios y beneficios oportunistas que habían obtenido de unos monarcas (los descendientes del "conde" Ramón erenguer) con los que poseían lazos de sangre la mayoría de ellos. No les interesaba un monarca que abriera la posibilidad a una política más equitativa para todos los territorios de la Corona de Aragón, algo que sin duda restaría prioridad y favoritismo a los intereses de la nobleza catalana.
Décadas de inestabilidad y crispación dentro de la Corona de Aragón siguieron a los acontecimientos mencionados, que acabaron desembocando en una Guerra Civil Catalana en la que se vieron involucrados y perjudicados el resto de territorios de la Corona de Aragón (A causa del conflicto iniciado por los catalanes se perdieron el Rosellón y la Cerdaña, territorios de la Corona de Aragón, que fueron ocupados por Francia).
En 1472 la Guerra Civil Catalana finaliza y al cabo de unos pocos años la situación política entra en un periodo de relativa estabilidad que da como frutos la aceptación por todos (catalanes incluidos) de Fernándo II "el Católico" como sucesor al trono de la Corona de Aragón. E) El actual rechazo catalán al monarca aragonés Fernándo II "el Católico". En 1479, Fernándo II "el Católico" fué proclamado rey de la Corona de Aragón. Diez años antes había contraido matrimonio con Isabel, princesa castellana y sucesora al trono de la Corona de Castilla. Con su matrimonio se concretaba la unión de ambas coronas bajo una misma línea sucesoria, en derecho de igualdad y manteniendo las leyes, fueros, instituciones, lengua, etc...propias de cada uno de los reinos o territorios que componían cada una de dichas "Coronas". (La unión de ambas coronas recibiría el nombre de "Corona de España").
En definitiva, tras el enlace regio, los territorios de la Corona de Aragón siguieron manteniendo, porque así se había acordado en el pacto de unión de ambas coronas, el mismo ordenamiento político que había existido en siglos anteriores.
Cada reino o territorio seguía manteniendo sus propios fueros, leyes, costumbres e instituciones, con la observancia común de rendir homenaje y pleitesía a un mismo monarca. Monarca que a partir de ese momento sería fruto de la descendencia de Fernándo e Isabel, los "Reyes Católicos". Fernando II contribuyó a hacer grande la corona de Aragon. Aunque luego los acontecimientos históricos desvirtuaran y corrompieran la empresa iniciada por el monarca. Fernándo II con su matrimonio buscaba lo que buscaron todos los monarcas aragoneses desde sus inicios: alianzas con otros reinos o territorios para aumentar el poder político y territorial. Ya mucho antes que él, Jaime I "el Conquistador" había casado a dos de sus hijas con sendos hijos del rey de Castilla (una de ellas con el futuro rey Alfonso X "el Sabio"), abriendo así la puerta a la posibilidad de que la Corona de Aragón y la de Castilla se unieran.
Por otra parte, Fernándo II recuperó para la Corona los territorios del Rosellón y la Cerdaña, ocupados por Francia durante la Guerra Civil Catalana. La figura de Fernándo II "el Católico" ha sido denostada por la historigrafía catalana, de manera injusta. Al igual que el resto de monarcas que tuvo la Corona de Aragón tras Martín I "el Humano", último descendiente del "conde" catalán Ramón Berenguer.
Francamente resulta de un localismo ridículo, por no calificarlo de "chauvinismo paleto" la imagen ofrecida por la historigrafía oficial catalana, que ensalza y glorifica a determinados monarcas porque son, según ellos, catalanes. Y menosprecia e ignora a otros porque no cumplen las pautas de catalanidad genética.
Parecen olvidar, (algo que realmente saben, pero que ocultan descaradamente), que la "sangre" o linaje familiar del monarca no tenía ninguna trascendencia en el carácter político de la Corona de Aragón, en su constitución o en su legislación. Y es que la respuesta real a toda esta manipulación histórica hay que buscarla en el intento de legitimar las actuales pretensiones separatistas de Cataluña respecto a España para lo cual los pancatalanistas han desarrolado una historia "prefabricada" a gusto y medida de los actuales intereses políticos del nacionalismo catalán.
Así se comprende que los pancatalanistas hagan esfuerzos denodados intentando distanciar y desvincular a Cataluña de aquella etapa en la que merced al matrimonio de los principes Fernando e Isabel, las Coronas de Aragón y Castilla se unieron y formaron la Corona de España. Por fortuna, la documentación histórica hace flaco favor a esta manipulación histórica catalana y recuerda de manera irrefutable, a todo el que tenga ánimo de hacer la consulta, que "Cataluña" pertenecía en el momento del enlace de los "Reyes Católicos" a la Corona de Aragón y que compartía, suscribía y participaba de grado y agrado de las decisiones que se tomaban dentro de dicha Corona, en plenitud de derechos, pero también igualmente en obligación de deberes legítimamente estipulados y acatados. Lo que los acontecimientos histórico-políticos depararían más tarde, (entiéndase, por ejemplo, "Felipe V" y su "Decreto de Nueva Planta") son asuntos de una gran trascendencia e impacto, incluso actual, en el decurso de la Corona de España y sus respectivos miembros, pero que en ningún caso han de servir para tergiversar la história política anterior a los mismos.
Editado por valenciadelig, Martes, 1 de Junio de 2004, 02:03
A fin de conseguir todo esto, la Generalitat de Cataluña y sus instituciones no tienen empacho en manipular la historia, ocultando y tergiversando lo que no les conviene y añadiendo falacias allí donde les pudiera resultar beneficioso.
Esta campaña de propaganda financiada con dinero público desde Cataluña lleva ya muchos años intoxicando machaconamente la opinión pública con sus mentiras históricas y lingüísticas, las cuales parece van calando hondo en el pensamiento colectivo de la sociedad catalana, que de manera acrítica las va asumiendo como ciertas. El adoctrinamiento subliminal de este colectivo lo encamina hacia una postura nazional-imperialista-catalana de marcado carácter fundamentalista. Los datos históricos que a continuación se exponen son, de manera sistemática, ignorados o tergiversados por el aparato de propaganda pancatalanista, ya que son evidencias históricas que ponen fuera de credibilidad y legitimidad un gran número de argumentos político-históricos que maneja el nacionalismo catalán. - Apartados: A) Los condados de la "Marca Hispánica" del Reino Franco. B) Rey de Aragón o aragonés. Corona de Aragón o aragonesa. C) El Reino de Valencia nunca fué parte de los "Països catalans". D) Los catalanes tratan de imponer sus ambiciones por las armas. E) El actual rechazo catalán al monarca aragonés Fernándo II "el Católico". A) Los condados de la "Marca Hispánica" del Reino Franco. Los territorios de lo que hoy día se conoce como Cataluña (Barcelona, Tarragona, Lérida y Gerona) no formaron una entidad político-administrativa hasta hace relativamente poco tiempo. Por poner un ejemplo, la unidad catalana es posterior a la del Reino de Valencia, que ya era una unidad política autónoma y soberana antes de que se creara Cataluña como ente político unido. Usualmente, los catalanes se remiten al siglo IX y a los "condados catalanes" para reivindicar su existencia histórica como país. Esto es algo del todo incierto, ya que en principio y en aquel tiempo no eran ni una unidad política independiente, ni recibían el nombre de "catalanes", sino que cada condado tenía su propio nombre (Condado de Barcelona, de Urgell, etc...) y eran simples divisiones territoriales o "provincias" pertenecientes al "Reino Franco" y gobernadas por un "conde" instituido por el rey de los francos (los "francos" eran un pueblo germánico, lo mismo que los visigodos, suevos, alanos, etc...). Estos condados o provincias eran los territorios que el rey franco Carlomagno, había conquistado con sus tropas cristianas a los moros que en aquel momento ocupaban "Hispania". (Esta frontera sur del territorio franco, colindante a las tierras musulmanas, era conocida como la "Marca Hispánica").
Tanto condes, como condados estaban bajo el mando y jurisdicción del rey franco, siendo los condes unos meros administradores colocados "a dedo" por el monarca, sin derecho a entregar el condado en herencia a sus descendientes.
Con el paso del tiempo y aprovechando momentos difíciles del Reino Franco, los condes o administradores de estos condados, comenzaron a dar rienda suelta a sus ambiciones personales, colocándose en rebeldía ante el monarca y desobedeciendo la ley regia que los legitimaba como condes. A partir de ese momento y en contra de lo establecido hasta entonces, los condes, sin que legalmente nada los amparara, se tomaron la licencia de convertir el condado en hereditario y poder así entregarlo a su clan familiar.
Legalmente todos estos condados continuaban perteneciendo al Reino Franco, aunque a causa de su debilitamiento, éste nunca pudo acometer una acción bélica para restaurar el orden roto por sus subordinados.
Un dato que demuestra que no se los consideraba territorios independientes del Reino Franco fué el hecho de que nunca obtuvieron la conformidad "Papal" para acceder al rango de "reino". Ni tan siquiera uno de ellos por separado, y aún mucho menos, en un conjunto falto de unidad donde cada cual trataba de imponer sus ambiciones al resto. Solo poco a poco, a través de los enlaces matrimoniales entre la progenie de los diferentes "condes" hubo un acercamiento de "condados", al aglutinarse bajo una amalgama de intereses hereditarios algunos de ellos. Para aquel entonces, el Condado de Castilla y el Condado de Aragón, formados fuera de los territorios francos, ya habían obtenido la conformidad y beneplácito "Papal" para convertirse en "Reinos", a la vez que "reyes" sus respectivos titulares. (La religión cristiana no solo era herramienta para elevar las almas a los cielos, era el instrumento político por excelencia. En occidente era el "Papa" el que legitimaba o no, a reyes y reinos con su bendición "divina". Bendición que nunca dió a los "condados" de la "Marca Hispánica"). B) Rey de Aragón o aragonés. Corona de Aragón o aragonesa. En 1157, Ramiro II "el Monje", rey de Aragón, no tuvo descendiente varón que lo sucediera en el trono. Su hija Petronila Ramírez, reina de Aragón, fué casada con Ramón Berenguer, "conde de Barcelona". De este enlace nacería Alfonso II "el Casto", que obtendría los títulos de rey de Aragón y "conde de Barcelona".
Llegados a este punto, conviene aclarar una serie de cuestiones que suelen ser manipuladas descaradamente por los políticos e historiadores catalanes.
Alfonso II "el Casto", rey de Aragón y "conde de Barcelona", recibió su título de rey por la parte de su madre, esto es, por su sangre y linaje aragonés, nunca por el catalán, el de su padre, por el cual solo recibió el título de "conde".
Muchos textos catalanes hablan de "rey catalán" o "rey catalán-aragonés" en referencia a aquellos que fueron descendientes de Ramón Berenguer, "conde" de Barcelona. Esta denominación es del todo incorrecta y falsa. El rey bajo el punto de vista político no tiene más nacionalidad que la del reino que representa y del que es titular. Al no existir en este caso otro reino que el "Reino de Aragón", indefectiblemente, al referirnos a la figura regia, éste nunca podrá tener otro calificativo más que el de "rey aragonés". De igual forma, cuando esta misma persona se presentaba como titular del "Condado de Barcelona", su rango era únicamente el de "conde" de esos territorios. Nunca se mezclaban los estatus de rey y "conde". Iban siempre por separado. Lo mismo que los territorios.
Esto se puede comprender perfectamente al saber que, reino y condado, eran territorios distintos, con leyes e instituciones legislativas y jurídicas distintas, cuyo nexo de unión era el que tenían como rey, conde o titular del territorio a una misma persona (característica ésta que mantuvo a lo largo de toda su existencia la "Corona de Aragón"). Así pues, habiendo dejado claro que el "condado" en ningún caso adquiere el rango, ni las atribuciones de reino, resulta igualmente conveniente aclarar que el concepto de "Corona catalano-aragonesa" es otra falsedad histórica que no tienen empacho en utilizar y pregonar hasta la saciedad los sectores oficiales y oficialistas del pancatalanismo, con la única finalidad de dar un peso político e histórico que no posee a la "nación catalana". En ningún caso existió ninguna "Corona catalano-aragonesa". Solo existió la "Corona de Aragón", que obtiene su nombre del reino que le da origen, por ser éste el único ente político que posee las atribuciones necesarias para fundamentar una "Corona". (Es una aberración política hablar de una "Corona" cimentada sobre un condado, además de una falta de rigor histórico extremo ya que nunca ha existido ese modelo político, ni hay cauce político alguno para realizarlo).
Los condados, en base a las jerarquías y normas existentes en esa época, no tenían ninguna atribución para aparecer como titulantes de ninguna "Corona", ni aún de manera compartida con un reino, tal como nos quieren hacer creer hoy día los sectores pancatalanistas.
Por tanto, los términos legítimamente correctos son:"Corona de Aragón" y "rey aragonés". C) El Reino de Valencia nunca fué parte de los "Paisos catalans". Sobre el 1238 el rey aragonés Jaime I "el Conquistador" dió por conquistado el musulmán Reino de Valencia. Sus tierras no fueron anexionadas ni al Reino de Aragón, ni a ninguno de los "condados" de la "Marca Hispánica". El Reino de Valencia permaneció independiente y soberano sobre sí mismo, si bien ahora bajo un gobierno y una población vencedora de carácter cristiano, que prevalecía sobre la población musulmana vencida que se mantuvo en el reino.
Hoy día, el nacionalismo oficial catalán habla de unos "Paisos catalans" donde estarían integrados los territorios del histórico Reino de Valencia. Todo ello sin fundamento histórico-político alguno que valide tanto la tesis de que esos "Paisos catalans" existieron, como la de que el Reino de Valencia perteneció a ellos.
Resulta evidente que Jaime I cuando re-fundó sobre el cristianismo el Reino de Valencia, lo hizo con la convicción de crear un reino soberano e independiente del resto de territorios de la Corona de Aragón, sin que existiera intención alguna por parte del monarca de anexionarlo a nada que se conociera como "condados catalanes", porque como ya se ha comentado anteriormente, éstos aún no existían como unidad política sobre la que efectuar tal donación.
Es más, Jaime I estuvo presionado por la nobleza aragonesa para que anexionara las tierras valencianas al Reino de Aragón, algo que sí era factible políticamente, y, evidenciándose los propositos del monarca, Jaime I se negó a ello manteniendo al Reino de Valencia independiente de cualquier otro territorio.
Jaime I y todos los monarcas aragoneses que vinieron tras él, respetaron las leyes, fueros, instituciones y costumbres propias del Reino de Valencia, manteniéndolo soberano, autónomo e independiente del resto de territorios que formaban la Corona de Aragón.
En definitiva, el Reino de Valencia o su territorio, nunca ha pertenecido, de una u otra forma, a nada conocido como "Paisos catalans", Cataluña, "condados catalanes", etc..., sino que siempre ha disfrutado como reino, de independencia y soberanía. Algo que se traduce en el reconocimiento que tiene sobre si mismo el pueblo valenciano, de poseer una cultura y lengua propias, diferentes a la catalana. D) Los catalanes tratan de imponer sus ambiciones por las armas. En 1410 el rey aragonés Martín I "el Humano" (último rey aragonés descendiente del "conde" Ramón Berenguer) falleció sin dejar sucesor al trono de la Corona de Aragón. Tras un lapso de dos años de "interregno" en el que la corona no tuvo monarca, representantes de los diversos territorios que componían la Corona de Aragón se reunieron para deliberar, votar y elegir al nuevo monarca entre varios aspirantes con derecho al trono ("Compromiso de Caspe" 1412).
Efectuada la votación, la elección recayó, por mayoría de seis votos contra dos, en Fernando I "el de Antequera", contabilizándose a su favor los votos de los aragoneses y los de los valencianos, y en contra los de los catalanes que habían entregado dos de sus tres votos al "conde de Urgell". Los catalanes, al no haber conseguido sus propósitos, rechazaron esta decisión legítima emanada del voto (unas reglas previamente aceptadas por todos) y de forma totalmente deshonesta tomaron las armas para tratar de imponer por la fuerza sus aspiraciones políticas.
El motivo de la sublevación no era otro que el peligro que los nobles catalanes veían de perder todos los favoritismos, privilegios y beneficios oportunistas que habían obtenido de unos monarcas (los descendientes del "conde" Ramón erenguer) con los que poseían lazos de sangre la mayoría de ellos. No les interesaba un monarca que abriera la posibilidad a una política más equitativa para todos los territorios de la Corona de Aragón, algo que sin duda restaría prioridad y favoritismo a los intereses de la nobleza catalana.
Décadas de inestabilidad y crispación dentro de la Corona de Aragón siguieron a los acontecimientos mencionados, que acabaron desembocando en una Guerra Civil Catalana en la que se vieron involucrados y perjudicados el resto de territorios de la Corona de Aragón (A causa del conflicto iniciado por los catalanes se perdieron el Rosellón y la Cerdaña, territorios de la Corona de Aragón, que fueron ocupados por Francia).
En 1472 la Guerra Civil Catalana finaliza y al cabo de unos pocos años la situación política entra en un periodo de relativa estabilidad que da como frutos la aceptación por todos (catalanes incluidos) de Fernándo II "el Católico" como sucesor al trono de la Corona de Aragón. E) El actual rechazo catalán al monarca aragonés Fernándo II "el Católico". En 1479, Fernándo II "el Católico" fué proclamado rey de la Corona de Aragón. Diez años antes había contraido matrimonio con Isabel, princesa castellana y sucesora al trono de la Corona de Castilla. Con su matrimonio se concretaba la unión de ambas coronas bajo una misma línea sucesoria, en derecho de igualdad y manteniendo las leyes, fueros, instituciones, lengua, etc...propias de cada uno de los reinos o territorios que componían cada una de dichas "Coronas". (La unión de ambas coronas recibiría el nombre de "Corona de España").
En definitiva, tras el enlace regio, los territorios de la Corona de Aragón siguieron manteniendo, porque así se había acordado en el pacto de unión de ambas coronas, el mismo ordenamiento político que había existido en siglos anteriores.
Cada reino o territorio seguía manteniendo sus propios fueros, leyes, costumbres e instituciones, con la observancia común de rendir homenaje y pleitesía a un mismo monarca. Monarca que a partir de ese momento sería fruto de la descendencia de Fernándo e Isabel, los "Reyes Católicos". Fernando II contribuyó a hacer grande la corona de Aragon. Aunque luego los acontecimientos históricos desvirtuaran y corrompieran la empresa iniciada por el monarca. Fernándo II con su matrimonio buscaba lo que buscaron todos los monarcas aragoneses desde sus inicios: alianzas con otros reinos o territorios para aumentar el poder político y territorial. Ya mucho antes que él, Jaime I "el Conquistador" había casado a dos de sus hijas con sendos hijos del rey de Castilla (una de ellas con el futuro rey Alfonso X "el Sabio"), abriendo así la puerta a la posibilidad de que la Corona de Aragón y la de Castilla se unieran.
Por otra parte, Fernándo II recuperó para la Corona los territorios del Rosellón y la Cerdaña, ocupados por Francia durante la Guerra Civil Catalana. La figura de Fernándo II "el Católico" ha sido denostada por la historigrafía catalana, de manera injusta. Al igual que el resto de monarcas que tuvo la Corona de Aragón tras Martín I "el Humano", último descendiente del "conde" catalán Ramón Berenguer.
Francamente resulta de un localismo ridículo, por no calificarlo de "chauvinismo paleto" la imagen ofrecida por la historigrafía oficial catalana, que ensalza y glorifica a determinados monarcas porque son, según ellos, catalanes. Y menosprecia e ignora a otros porque no cumplen las pautas de catalanidad genética.
Parecen olvidar, (algo que realmente saben, pero que ocultan descaradamente), que la "sangre" o linaje familiar del monarca no tenía ninguna trascendencia en el carácter político de la Corona de Aragón, en su constitución o en su legislación. Y es que la respuesta real a toda esta manipulación histórica hay que buscarla en el intento de legitimar las actuales pretensiones separatistas de Cataluña respecto a España para lo cual los pancatalanistas han desarrolado una historia "prefabricada" a gusto y medida de los actuales intereses políticos del nacionalismo catalán.
Así se comprende que los pancatalanistas hagan esfuerzos denodados intentando distanciar y desvincular a Cataluña de aquella etapa en la que merced al matrimonio de los principes Fernando e Isabel, las Coronas de Aragón y Castilla se unieron y formaron la Corona de España. Por fortuna, la documentación histórica hace flaco favor a esta manipulación histórica catalana y recuerda de manera irrefutable, a todo el que tenga ánimo de hacer la consulta, que "Cataluña" pertenecía en el momento del enlace de los "Reyes Católicos" a la Corona de Aragón y que compartía, suscribía y participaba de grado y agrado de las decisiones que se tomaban dentro de dicha Corona, en plenitud de derechos, pero también igualmente en obligación de deberes legítimamente estipulados y acatados. Lo que los acontecimientos histórico-políticos depararían más tarde, (entiéndase, por ejemplo, "Felipe V" y su "Decreto de Nueva Planta") son asuntos de una gran trascendencia e impacto, incluso actual, en el decurso de la Corona de España y sus respectivos miembros, pero que en ningún caso han de servir para tergiversar la história política anterior a los mismos.
Editado por valenciadelig, Martes, 1 de Junio de 2004, 02:03
25 D'ABRIL (300 ANYS DE LA DERROTA D'ALMANSA


Autor: Josep Esteve Rico Sogorb
miércoles, abril 25, 2007
Hoy es 25 de abril. La fecha de la batalla de Almansa -determinante durante la europea Guerra de Sucesión- tras la cual los valencianos perdimos el autogobierno, las leyes e instituciones propies y nuestra independencia como pueblo ademas de ver humillada nuestra identidad –lengua, cultura, símbolos- por capricho de un absolutista rey; no es suficientemente conocida aunque la mayoría de los municipios del sur de la Comunidad Valenciana -entre ellos, Elche- se declaró partidaria del pretendiente Carlos de Austria -de talante foralista o regionalista- y por tanto contraria al ganador, el francés Felipe V de Borbón, hombre tiránico, déspota, centralista y represor. Y eso que la propia Oriola u Orihuela participó activamente en esta batalla.El caso de Elche -y de otras ciudades del sur valenciano- no fue tan fuerte ni malo como el de Xàtiva, donde el recuerdo negativo de la destrucción e incendio de la ciudad por los borbónicos, mantiene un rechazo en los corazones de los actuales habitantes, cuando sus antepasados -que fueron quemados por aquellos- son conocidos como 'socarrats'. Tampoco hubo unanimidad entre los sureños en cuanto a apoyar a ambos bandos. Los alicantinos fueron mayormente partidarios del Borbón. Los ilicitanos apoyaron más bien al Austria aunque la nobleza fue pro-felipista. Y los oriolanos cambiaron de bando, defendiendo primero a uno y despues al otro.
La represión felipista en el sur no fue extrema y no dejó excesivo calado, ni mal sabor de boca o negativo recuerdo. El ejemplo está n que los ilicitanos no conocen generalmente el refrán ‘quan el mal ve d’Almansa a tots alcança’ a pesar de que les afectan las consecuencias de ésta tras 300 años y no se dan cuenta. Y si sumamos la larga etapa del franquismo, todo explica la desinformación e ignorancia o desconocimiento genérico de los ilicitanos sobre la batalla Almansa y el 25 de abril.Celebrar una derrota no resulta agradable y los pueblos suelen festejar victorias. Pero, los efectos negativos de la batalla de Almansa, después de tres siglos, aún los notamos todos los valencianos. Cabe recordar la fecha, no alegremente– que no es para estar contentps- ni con tristeza llorando a nuestros antepasados muertos en ella, sino con mentalidad reivindicativa hacia lo que fuimos y tuvimos, apostando por recuperarlo todo e incluso por superarnos avanzando en nuestra evolución como nacionalidad histórica.En la parte superior de la provincia de Alicante –en Alcoy, Denia y Pego, por ejemplo, donde la represión borbónica resultó grave- el 25 de abril está arraigado, siendo más recordado y celebrado. Contrariamente, en la parte inferior, -Medio y Bajo Vinalopó, Vega Baja- no goza de una global aceptación social. Cosa de minorias. Y eso que los oriolanos participaron activamente en la Guerra de Sucesión, no solo en la batalla de Almansa sino también en otras acciones.Se harán actos recordatorios y reivindicativos hoy 25 de abril y durante el resto de la semana-sobre la fecha y su significado- por varios colectivos localistas. Las Cortes Valencianas han preparado una macroexposición de la batalla de Almansa. Será asimismo el día de San Jorge, fiesta en muchas localidades, ferias y días del Libro y el aniversario de la portuguesa 'Revolución de los Claveles'.
Para la mayoria de los valencianos del sur, el 25 de abril seguirá siendo una fecha desconocida si desde las administraciones municipales y entitades culturales no se fomenta ni se da a conocer, lamentablemente. A pesar de que nuestros antepasados, organizados en milicias ciudadanas o populares, también lucharon por la libertad, por sus derechos, por su identidad y contra el represivo absolutismo centralista; aquel 25 de abril de 1707 hace 300 años en la triste batalla de Almansa. In memoriam.
miércoles, abril 25, 2007
Hoy es 25 de abril. La fecha de la batalla de Almansa -determinante durante la europea Guerra de Sucesión- tras la cual los valencianos perdimos el autogobierno, las leyes e instituciones propies y nuestra independencia como pueblo ademas de ver humillada nuestra identidad –lengua, cultura, símbolos- por capricho de un absolutista rey; no es suficientemente conocida aunque la mayoría de los municipios del sur de la Comunidad Valenciana -entre ellos, Elche- se declaró partidaria del pretendiente Carlos de Austria -de talante foralista o regionalista- y por tanto contraria al ganador, el francés Felipe V de Borbón, hombre tiránico, déspota, centralista y represor. Y eso que la propia Oriola u Orihuela participó activamente en esta batalla.El caso de Elche -y de otras ciudades del sur valenciano- no fue tan fuerte ni malo como el de Xàtiva, donde el recuerdo negativo de la destrucción e incendio de la ciudad por los borbónicos, mantiene un rechazo en los corazones de los actuales habitantes, cuando sus antepasados -que fueron quemados por aquellos- son conocidos como 'socarrats'. Tampoco hubo unanimidad entre los sureños en cuanto a apoyar a ambos bandos. Los alicantinos fueron mayormente partidarios del Borbón. Los ilicitanos apoyaron más bien al Austria aunque la nobleza fue pro-felipista. Y los oriolanos cambiaron de bando, defendiendo primero a uno y despues al otro.
La represión felipista en el sur no fue extrema y no dejó excesivo calado, ni mal sabor de boca o negativo recuerdo. El ejemplo está n que los ilicitanos no conocen generalmente el refrán ‘quan el mal ve d’Almansa a tots alcança’ a pesar de que les afectan las consecuencias de ésta tras 300 años y no se dan cuenta. Y si sumamos la larga etapa del franquismo, todo explica la desinformación e ignorancia o desconocimiento genérico de los ilicitanos sobre la batalla Almansa y el 25 de abril.Celebrar una derrota no resulta agradable y los pueblos suelen festejar victorias. Pero, los efectos negativos de la batalla de Almansa, después de tres siglos, aún los notamos todos los valencianos. Cabe recordar la fecha, no alegremente– que no es para estar contentps- ni con tristeza llorando a nuestros antepasados muertos en ella, sino con mentalidad reivindicativa hacia lo que fuimos y tuvimos, apostando por recuperarlo todo e incluso por superarnos avanzando en nuestra evolución como nacionalidad histórica.En la parte superior de la provincia de Alicante –en Alcoy, Denia y Pego, por ejemplo, donde la represión borbónica resultó grave- el 25 de abril está arraigado, siendo más recordado y celebrado. Contrariamente, en la parte inferior, -Medio y Bajo Vinalopó, Vega Baja- no goza de una global aceptación social. Cosa de minorias. Y eso que los oriolanos participaron activamente en la Guerra de Sucesión, no solo en la batalla de Almansa sino también en otras acciones.Se harán actos recordatorios y reivindicativos hoy 25 de abril y durante el resto de la semana-sobre la fecha y su significado- por varios colectivos localistas. Las Cortes Valencianas han preparado una macroexposición de la batalla de Almansa. Será asimismo el día de San Jorge, fiesta en muchas localidades, ferias y días del Libro y el aniversario de la portuguesa 'Revolución de los Claveles'.
Para la mayoria de los valencianos del sur, el 25 de abril seguirá siendo una fecha desconocida si desde las administraciones municipales y entitades culturales no se fomenta ni se da a conocer, lamentablemente. A pesar de que nuestros antepasados, organizados en milicias ciudadanas o populares, también lucharon por la libertad, por sus derechos, por su identidad y contra el represivo absolutismo centralista; aquel 25 de abril de 1707 hace 300 años en la triste batalla de Almansa. In memoriam.
FA CINC SIGLES, JAUME ROIG


Per: Josep Boronat Gisbert (q.e.p.d.)
“Els regionalismes valencians en la morfologia, comencen ja a transcendir a la Literatura en certs autors mediavals que es complauen a usar el parlar popular, com Sant Vicent Ferrer o Jaume Roig”
(S.G., p. 40).
Fa cinccents anys, en 1478, en este mateix mes d’abril, dia 4 a 5, va morir en Valencia el “magnific mestre Jaume Roig”, mege preclar i insigne poeta valencià, citat en la Lliteratura Valenciana com a precursor de la picaresca.
De gran prestigi com a mege, apareix documentat com a examinaor de meges de Valencia, moltes vegaes, des de 1434 a 1477.
En ell s’unia l’inspiracio poetica al criteri cientific, l’humanisme a la ciencia, la vida prestigiosa per la seua sapiencia al llenguage pla i popular, la diligencia en totes les obres benefiques, ad ell confiaes per la regina Maria, a la noblea de sentiments que tan destacadament exteriorisa en els seus escrits. Era Conseller de la Ciutat de Valencia i mege de Maria de Castella, regina de Valencia com a muller d’Alfons III de Valencia i V d’Arago.
Jaume Roig diu, afirmant-ho en lo seu criteri cientific i el seu rigor de llenguage, que concebix i escriu el seu “Espill” en “Algemia”.
Afimarcio que Nicolau Primitiu Decà del Centre de Cultura Valenciana –hui Real Academia de Cultura Valenciana-, comenta en 1958, exposant la subtibilitat investigaora d’Alfons Salvà, com a continuacio:
“Es a dir que Jaume Roig va dir que va escriure les seues rimes al pla; ço es, en la llengua corrent, com parlaven les aljamies; i com les aljamies eren dels moros: Paterna, Benaguacil, Torrent, Vall d'Alcalà, etc, resulta tambe que els moros parlaven en llengua vulgar valenciana, desmentint als filolecs que suponen als moros parlant en arap”.
Està mes clar que l’aigua que la llengua valenciana era la parlà pels habitaors d’esta terra, musulmans i no musulmans; que no la van dur del nort. Notem nomes el titul, que es precisament “Espill” i no mirall.
Està tan clar que, per vore com ho interpretava, he remirat les pagines de “La llengua dels valencians”, de Sanchis Guarner, i he vist que ni ho nomena. A Jaume Roig no el cita mes que entre parentesis: “Del patriciat urbà hi haguè diversos metges escriptors –com Arnau de Vilanova i Jaume Roig-, pero...”; “Els regionalismes valencians... com Sant Vicent Ferrer o Jaume Roig; o citat per atres, com Galiana, que posa a Jaume Roig entre Ausias March i Joanot Martorell, indicacio de la seua categoria lliteraria.
Es natural: quan uns versos de Jaume Roig, de fa cinccents anys, desfan i desautorisen tot l’embotit que vol endosar-nos Sanchis Guarner, es natural que se’ls calle, i no diga res d’ells. Pero estan.
La llengua valenciana no fon duta des de Catalunya.
“Els regionalismes valencians en la morfologia, comencen ja a transcendir a la Literatura en certs autors mediavals que es complauen a usar el parlar popular, com Sant Vicent Ferrer o Jaume Roig”
(S.G., p. 40).
Fa cinccents anys, en 1478, en este mateix mes d’abril, dia 4 a 5, va morir en Valencia el “magnific mestre Jaume Roig”, mege preclar i insigne poeta valencià, citat en la Lliteratura Valenciana com a precursor de la picaresca.
De gran prestigi com a mege, apareix documentat com a examinaor de meges de Valencia, moltes vegaes, des de 1434 a 1477.
En ell s’unia l’inspiracio poetica al criteri cientific, l’humanisme a la ciencia, la vida prestigiosa per la seua sapiencia al llenguage pla i popular, la diligencia en totes les obres benefiques, ad ell confiaes per la regina Maria, a la noblea de sentiments que tan destacadament exteriorisa en els seus escrits. Era Conseller de la Ciutat de Valencia i mege de Maria de Castella, regina de Valencia com a muller d’Alfons III de Valencia i V d’Arago.
Jaume Roig diu, afirmant-ho en lo seu criteri cientific i el seu rigor de llenguage, que concebix i escriu el seu “Espill” en “Algemia”.
Afimarcio que Nicolau Primitiu Decà del Centre de Cultura Valenciana –hui Real Academia de Cultura Valenciana-, comenta en 1958, exposant la subtibilitat investigaora d’Alfons Salvà, com a continuacio:
“Es a dir que Jaume Roig va dir que va escriure les seues rimes al pla; ço es, en la llengua corrent, com parlaven les aljamies; i com les aljamies eren dels moros: Paterna, Benaguacil, Torrent, Vall d'Alcalà, etc, resulta tambe que els moros parlaven en llengua vulgar valenciana, desmentint als filolecs que suponen als moros parlant en arap”.
Està mes clar que l’aigua que la llengua valenciana era la parlà pels habitaors d’esta terra, musulmans i no musulmans; que no la van dur del nort. Notem nomes el titul, que es precisament “Espill” i no mirall.
Està tan clar que, per vore com ho interpretava, he remirat les pagines de “La llengua dels valencians”, de Sanchis Guarner, i he vist que ni ho nomena. A Jaume Roig no el cita mes que entre parentesis: “Del patriciat urbà hi haguè diversos metges escriptors –com Arnau de Vilanova i Jaume Roig-, pero...”; “Els regionalismes valencians... com Sant Vicent Ferrer o Jaume Roig; o citat per atres, com Galiana, que posa a Jaume Roig entre Ausias March i Joanot Martorell, indicacio de la seua categoria lliteraria.
Es natural: quan uns versos de Jaume Roig, de fa cinccents anys, desfan i desautorisen tot l’embotit que vol endosar-nos Sanchis Guarner, es natural que se’ls calle, i no diga res d’ells. Pero estan.
La llengua valenciana no fon duta des de Catalunya.
JUVENTUD VALENCIANA

Autor: Vicent Sanç
Las Provincias 8 de diciembre de 1985
Algo pasa. Los datos publicados en el trabajo “La juventud española” y que se desprenden de un estudio aproximativo a los sentimientos de identificación regional y nacional de la mayor parte de la juventud española, son bastante elocuentes por lo que a nosotros respecta.
Decía que algo pasa cuando en los datos referidos a la juventud valenciana, un 43% de los encuestados dice declararse más español que valenciano, o simplemente español, frente a un 41% que declara ser tan español como valenciano.
Algo sucede, y no precisamente bueno, cuando el sentimiento valenciano de los jóvenes está sometido a esas graves disparidades o debilidades.
La juventud, dicen, pasa de todo. Pasa hasta de ser valenciana. Lo dicen las encuestas. Lo corroboran los hechos.
Ser valenciano no compromete a nada. Ni se sabe que es eso. Lo atestigua ese 30% de encuestados que dicen declararse sólo españoles. Sin más.
Por lo visto esta tierra no les dice nada. Son ciegos. Sordos. Indiferentes.
¿Valencia? Ni se sabe. Una referencia geográfica en los libros de historia. Un valor administrativo. Un color en el mapa. Puro trámite o accidente.
Es tremendo. Nosotros tan preocupados, tan enzarzados en nuestras disputas y nuestros proyectos. Nuestros intelectuales preocupadísimos por normalizar la lengua. Que si voluntaria. Que si obligatoria. “Tenim que retro-barnos” Que si por fin Valencia recupera sus instituciones de autogobierno.
Y de repente ahí está ese 43% de jóvenes que dicen no saber nada, ni –al parecer- importarles.
Ciudadanos del mundo, oiga. Eso es lo que “mola” A lo sumo, españoles.
Uno que aquí escribe. Que mira por donde, pertenece a ese rara especie juvenil que se siente valenciana y procura ejercer allí donde puede, va con sus preocupaciones, sus proyectos, sus ilusiones, y de repente se da de bruces con las estadísticas.
-Es que le quita las ganas a uno, vaya.
La cosa no es para tomarla a risa. Es para pensarlo seriamente, y preguntarse qué demonios pasa con este pueblo.
La cosa es muy seria. En ello va nuestro futuro.
¿Cómo dar a entender a esa juventud “del mundo” que ser valenciano no es una cuestión de modas o emociones? ¿Cómo conseguir que se abran a la realidad de una sociedad que “son” ellos mismos?
-“Soc, tant si vullc, com si no vullc, valencià”.
Lo decía el poeta. Pero no me satisface, y quizá a él, en su fuero interno, tampoco.
Los resultados que la encuesta demuestra son un serio aldabonazo para todos nosotros. En primer lugar para los poderes públicos autonómicos ¡Bonito quedaría mañana un gobierno valenciano que no encontrase demanda social!
Es un aldabonazo para las instituciones sociales, para las organizaciones d signo valencianista, para nuestros políticos que aspiran a conseguir su voto.
Ese 43% es una responsabilidad de todos.
Las Provincias 8 de diciembre de 1985
Algo pasa. Los datos publicados en el trabajo “La juventud española” y que se desprenden de un estudio aproximativo a los sentimientos de identificación regional y nacional de la mayor parte de la juventud española, son bastante elocuentes por lo que a nosotros respecta.
Decía que algo pasa cuando en los datos referidos a la juventud valenciana, un 43% de los encuestados dice declararse más español que valenciano, o simplemente español, frente a un 41% que declara ser tan español como valenciano.
Algo sucede, y no precisamente bueno, cuando el sentimiento valenciano de los jóvenes está sometido a esas graves disparidades o debilidades.
La juventud, dicen, pasa de todo. Pasa hasta de ser valenciana. Lo dicen las encuestas. Lo corroboran los hechos.
Ser valenciano no compromete a nada. Ni se sabe que es eso. Lo atestigua ese 30% de encuestados que dicen declararse sólo españoles. Sin más.
Por lo visto esta tierra no les dice nada. Son ciegos. Sordos. Indiferentes.
¿Valencia? Ni se sabe. Una referencia geográfica en los libros de historia. Un valor administrativo. Un color en el mapa. Puro trámite o accidente.
Es tremendo. Nosotros tan preocupados, tan enzarzados en nuestras disputas y nuestros proyectos. Nuestros intelectuales preocupadísimos por normalizar la lengua. Que si voluntaria. Que si obligatoria. “Tenim que retro-barnos” Que si por fin Valencia recupera sus instituciones de autogobierno.
Y de repente ahí está ese 43% de jóvenes que dicen no saber nada, ni –al parecer- importarles.
Ciudadanos del mundo, oiga. Eso es lo que “mola” A lo sumo, españoles.
Uno que aquí escribe. Que mira por donde, pertenece a ese rara especie juvenil que se siente valenciana y procura ejercer allí donde puede, va con sus preocupaciones, sus proyectos, sus ilusiones, y de repente se da de bruces con las estadísticas.
-Es que le quita las ganas a uno, vaya.
La cosa no es para tomarla a risa. Es para pensarlo seriamente, y preguntarse qué demonios pasa con este pueblo.
La cosa es muy seria. En ello va nuestro futuro.
¿Cómo dar a entender a esa juventud “del mundo” que ser valenciano no es una cuestión de modas o emociones? ¿Cómo conseguir que se abran a la realidad de una sociedad que “son” ellos mismos?
-“Soc, tant si vullc, com si no vullc, valencià”.
Lo decía el poeta. Pero no me satisface, y quizá a él, en su fuero interno, tampoco.
Los resultados que la encuesta demuestra son un serio aldabonazo para todos nosotros. En primer lugar para los poderes públicos autonómicos ¡Bonito quedaría mañana un gobierno valenciano que no encontrase demanda social!
Es un aldabonazo para las instituciones sociales, para las organizaciones d signo valencianista, para nuestros políticos que aspiran a conseguir su voto.
Ese 43% es una responsabilidad de todos.
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