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jueves, 24 de junio de 2010

EL COMPROMISO DE CASPE (y IX)


LA EDAD MEDIA EN LA CORONA DE ARAGÓN
Compromiso de Caspe
El rey don Martín fué el último de una dinastía que se había sucedido por línea de varón desde 1134 a 1410 en el reino de Aragón, y en Cataluña desde Vifredo el Velloso, a principios del siglo X: es la dinastía llamada catalana, si bien Vifredo era por su abuelo aragonés.

Muerto don Martín, halláronse los Estados de la Corona sin un rey que los mantuviera en paz y en justicia, frase de la época, por carecer de sucesor cierto, y por esta razón, según ellos, en situación aflictiva.

Afortunadamente no había en la sociedad aquella ninguna clase preponderante y el gobierno era, más que monárquico, social, y la sociedad se regía por costumbres y no por leyes: bien inmenso en aquellas circunstancias, porque directores y pueblos se hallaron libres de trabas legales y sin más obligación que la engendrada por la moral.

El gobernador de Cataluña reunió el parlamento del Principado y a su ejemplo se congregaron los de Aragón y Valencia, creándose así un poder que ahogó ambiciones y evitó luchas, poder que al paso que representaba los pueblos representaba también el buen sentido.

No era, sin embargo, fácil aunar tantas voluntades ni traer los tres reinos a una concordia que diese la fórmula de elección o determinación de quien había de ser sucesor del rey don Martín en una época de comunicaciones difíciles y en la que tantos habían de intervenir en el arreglo. Los espíritus inquietos o turbulentos, buscando satisfacer sus pasiones con ocasión de aquel estado inestable de la cosa pública, intentaron aprovecharse de él; hubo algunos hechos sangrientos, que sin el buen sentido imperante hubieran estorbado la solución pacifica que se buscaba y deseaba: el más digno de nota, por lo atroz, fué el asesinato del arzobispo de Zaragoza por don Antón de Luna cerca de la villa de Alpartir, dícese que por defender cada uno a distinto aspirante al trono.

Después de dos años de interregno, en los que menudearon incidentes y se celebraron numerosos conciliábulos y se enviaron unos a otros no menos numerosas embajadas, se convino en que se juntaran en Caspe tres aragoneses, tres catalanes y tres valencianos, y que aquel que designara la mayoría, con condición precisa de que en ésta hubiese por lo menos un voto de cada uno de los tres Estados, aquél fuese rey.

Reuniéronse en Caspe estos nueve, entre los cuales había varones de santidad y ciencia, el arzobispo de Tarragona, el obispo de Huesca, Fray Bonifacio Ferrer, Prior de la Cartuja, Francisco de Aranda, también religioso, y los más afamados jurisconsultos de los tres Estados, y en 15 de Junio de 1412 declararon por rey de Aragón al infante de Castilla don Fernando llamado el de Antequera por haber tomado esta plaza a los moros.

Lo desusado del procedimiento en materias de esta índole, siempre vidriosas y pocas veces resueltas como ahora en paz, ha hecho célebre el acontecimiento. Pasiones políticas posteriores han tratado de desacreditarlo y han acusado a los jueces de parcialidad; un estudio sereno del tiempo debe rechazar todas las imputaciones, así al suceso como a los compromisarios.

Estos fueron elegidos libremente y libremente acyuaron: no hubo presiones ni coacciones en su nombramiento ¿Quién negará que no hubo unanimidad en nombrarlos? Sería el primer caso en que una reunión de hombres conviniera en absoluto en una idea; ni puede negarse que de un parlamento a otro mediaron excitaciones y recomendaciones; pero esto ¿puede tacharse de coacción?

Libremente actuaron en Caspe los compromisarios, pues aunque Caspe era de Aragón pertenecia a la Orden del Hospital y su alcaide hizo homenaje de seguridad a los que entrasen en ella.

Los compromisarios no fueron electores, sino jueces: si en vez de tratarse de una herencia indivisible, una Corona, se hubiera tratado de una privada y divisible, habrían heredado los descendientes del último poseedor, unos in capite y otros in stirpe, eliminandose de este modo los descendientes de Jaime II: quedaban como herederos presuntos un nieto de Juan I, Fernando de Antequera, sobrino de don Martín, hijo de su hermana Leonor, y otra hermana de don Martín, llamada Isabel, casada con el conde de Urgel. Este era pariente más lejano del último rey que Fernando de Antequera, por ser éste sobrino carnal, y aquél hijo de un primo hermano: considerada la sucesión como negocio privado, don Jaime de Urgel carecía de derecho a suceder en el trono.

Caso distinto es el de su mujer, hermana de Juan I, Martín y Leonor, como hija de Pedro IV: ella estaba más próxima que nadie al poster rey de su familia y, sin embargo, nadie pensó en ella; pero la razón es obvia: esta infeliz señora, mucho más desgraciada que su marido por más inocente y sin culpa, era hija de Pedro IV, pero habida por éste en doña Sibila de Fortiá, cuando vivía la consorte legítima del rey; era, por lo tanto, adulterina, y este origen no lo legitimó el subsiguiente matrimonio de los padres: sobre ella siguió pesando ese estigma.

Es idéntico su caso al de don Federico de Sicilia, conde de Luna, que también se coloca en los árboles genealógicos de los aspirantes al trono como nieto directo por línea de varón del rey don Martín, pero era bastardo y adulterino y, aunque fué legitimado, la legitimación surtió efectos en cuanto a la herencia privada de su abuela, doña María de Luna, mas no de la real de su abuelo don Martín. Los compromisarios se atuvieron a las prescripciones del Derecho civil romano y, siendo una la herencia e indivisible, la adjudicaron al hijo mayor del hermano mayor del último rey sin reparar en el sexo de este ascendiente.
Política peninsular de Aragón
La nueva dinastía trajo a la vida interior de Aragón un espíritu más centralizador y aspiraciones a una realeza más rica en atributos y prerrogativas. Sus cuatro reyes se consideraron en su reino como desterrados de su patria y todo afán consistió en restituirse a ésta, en mandar en ella, si no como reyes, como directores de los reyes.

Fernando, que cuando vino a reinar en Aragón era regente de Castilla por la menor edad de su sobrino Juan II, no pudo ejercer la soberanía derivada de este cargo, porque los acontecimientos de la sucesión y la necesidad de tomar posesión de los Estados que heredaba, la rebelión del conde de Urgel y la extinción del cisma lo retuvieron acá los cinco años próximamente que ocupó el trono.

Hubo de ser un rey trashumante por consecuencia de la obligación que le imponía el ser soberano de tres Estados, de ir personalmente a cada uno a jurar sus fueros y privilegios.

La rebelión del conde de Urgel fué otra causa de detención del regente de Castilla en tierras aragonesas y de grave preocupación para él mismo.

Indudablemente se ha exagerado posteriormente el sentimiento de los catalanes por haber negado la corona de don Martín a don Jaime de Aragón, entregándosela a don Fernando de Antequera los Compromisarios de Caspe; que el fallo no satisfizo a todos debe ser tenido por verdad, pero también que las discusiones se acallaron pronto; la historia dice que nadie protestó con las armas y el conde que se alzó no fué secundado, y en cambio todos acudieron a ponerse bajo la bandera real cuando Fernando publicó el Usatge Princeps namque, o convocatoria militar de las gentes del Principado.

El conde de Urgel, hombre bueno, pero sin voluntad, se sublevó sugestionado por dos voluntades poderosísimas: la de su madre doña Margarita de Montferrato y la del noble aragonés don Antón de Luna, que desde la muerte del arzobispo de Zaragoza andaba fuera de la ley y para rehabilitarse necesitaba nada menos que el destronamiento de la dinastía entronizada por lo de Caspe y la entronización del repudiado conde; don Antón y doña Margarita fueron los verdaderos factores de la revuelta. Don Jaime se encerró en su villa de Balaguer y allí esperó a que fuera a sitiarle su rival. Sin dar ninguna batalla ni atreverse a salir de su fortaleza hubo de ponerse en manos del rey, entregándose a su misericordia.

Pasiones políticas no extinguidas aún han rodeado los destinos de este infeliz personaje de aureola de leyendas; Fernando lo hizo conducir al castillo de Castrotorafe en tierra castellana; muerto Fernando y por temor a que el rey castellano en guerra con el de Aragón intentara ponerlo en libertad y alentarlo en sus pretensiones al trono, Alfonso V lo hizo traer a sus Estados y lo encerro en el castillo de Játiba; aquí murió en 1432 a consecuencia de una enterocolitis. Mas pareciéndoles a sus partidarios del siglo XVII que la vida de un hombre nacido para rey y despojado, según ellos, injustamente de su corona no podía desarrollarse de modo tan vulgar, imaginaron un porción de hechos dentro de Balaguer durante el sitio y una escena sangrienta en la prisión de Játiba para que la muerte de aquel personaje fuese trágica.

Terminado este asunto, Fernando hubiera vuelto a Castilla, tanto por no perder la regencia como por la esperanza de que los aires patrios le devolverían la salud, pero el negocio del cisma le estorbó el viaje.

No le estorbó, sin embargo, rodear a la Corona castellana de un cerco absoluto: su hermano Enrique había dejado un hijo niño y dos hijas: Juan, María y Catalina; los tres los hizo casar Fernando con hijos suyos: Juan con María, María con Alfonso el primogénito y Catalina con Enrique, el tercero; cualquiera que fuera la suerte de la familia del Doliente, un hijo del rey de Aragón debía sucederle; la unión de Aragón y Castilla pendía de la vida de una criatura, que si era digno hijo de su padre en lo físico sería enfermizo y no había de llegar a viejo.

El hijo segundo, Juan, lo casó con la viuda de don Martín el de Sicilia, heredera del reino de Navarra.

La historia de Aragón se confunde durante medio siglo con la de Castilla, porque la de ésta se reduce a cuestiones interiores, casi siempre convertidas en luchas armadas, en las cuales toman parte Alfonso V y sus hermanos, los famosos infantes de Aragón de Jorge Manrique, rivales del favorito don Alvaro de Luna.

Caso extraño es éste de un noble de abolengo aragonés que gobierna Castilla y es defensor de la independencia castellana enfrente de un rey y de unos infantes de Aragón nacidos en Castilla y casados con infantas castellanas; y caso al parecer también extraño que la nobleza y el pueblo de este reino obedezcan al oriundo de Aragón en contra de los príncipes naturales de su misma patria. La extrañeza desaparece y el hecho se hace natural, teniendo en cuenta que nobles y pueblo en este momento no veían ni a don Alvaro ni a los infantes, sino Castilla, en cuyos asuntos se entrometía un rey y unos príncipes de hecho extranjeros. Esta era la gran fuerza de don Alvaro; con ella venció las intromisiones de los infantes en el reino de Juan II y al rey de Aragón en la guerra que le hizo; el espíritu de independencia de Castilla fué el mayor enemigo de la casa de Antequera.

La política de unidad no la abandonó Juan II a pesar de sus fracasos y de los de su hermano Alfonso, y aprovechando los disturbios interiores de Castilla en el reinado de Enrique IV, no obstante no poderse casi prever que la corona pasara de éste a su hermana Isabel, propúsose casarla con el que ya era su primogénito y único heredero, el príncipe don Fernando, y logrando el asentimiento de la infanta se hizo el matrimonio, que al unir las dos personas unió los dos reinos.

viernes, 11 de junio de 2010

EL COMPROMIS DE CASP. (VIII)


VIDA DE SANT VICENT FERRER, APOSTOL D’EUROPA
Autor: Josep Teixidor
Ajuntament de Valencia – 1999
Signatura: ARV. DM 1431/1-1431/2.

Libro II, capitul XXIII – pag. 353 y següents.

1.412: PER FI UN REMEI A LA QÜESTIO DINASTICA.

“Alegrem-se i regocigem-se i donem gracies a Deu que ems a permitit que aplegue este moment tan solemne, en que vos comuniquem la decisio que havem prenit en conciencia, per majoria, en la millor intencio per a be de la Corona d’Arago i que a recaigut en la persona de l’ilustre i molt magnific senyor En Ferrando, infant de Castella i net d’En Pere, rei d’Arago de gloriosa memoria”.

De peu uns, agenollats uns atres, gritant, plorant i botant la gent tota va gritar. “Vixca nostre rei En Ferrando”.

Aixi, Vicent Ferrer, en mig d’una gran emocio de tot el gentiu i en veu alta i tremola escomençà a llegir el document davant d’un impresionant silenci. A les nou del mati d’este 28 de juny de 1.412, la gent omplia la plaça on anava a celebrar-se l’acte de proclamacio.

Despres de la concordia d’Alcanyis, es v’escriure a tots els possibles pretenents, per a que si volien enviaren a ses advocats a Casp, per a informar als compromisaris sobre els drets de ses pretenents alegant i defenent quant cregueren oportu.

Els primers en aplegar foren els del jove Alfons, duc de Gandia, que feren extens relat del dret del seu representat. Posteriorment, els següents, foren els procuraors de Ferrando d’Antequera, que afegiren un llarc i extens informe presentat pel doctor en lleis Joan Gonçales d’Acevedo. Despres els de Lluïs de Calabria i, per ultim, els del comte d’Urgell, que en principi no volia reconeixer res per considerar-se el llegitim successor i que, posteriorment, reconsiderà enviar a ses procuraors que reconegueran i acceptaren les condicions.

El dia 24 del dit mes es reuniren els compromisaris en sessio secreta i procediren a la votacio. S’acordà quel primer en pendre la paraula fora Vicent Ferrer Miquel, que escomençà a llegir sa decisio que hi havia escrit en les següents paraules:

“Yo Frai Vicent Ferrer, de l’Orde de Predicaors, Mestre en Sagra Teologia, u dels jujes designats pels parlaments aferme, segons el meu saber i poder que els parlaments mencionats, els subdits i vasalls de la Corona d’Arago, deuen prestar la deguda fidelitat a l’ilustrissim i molt magnific senyor Ferrando, Infant de Castella, net de Pere, rei d’Arago de gloriosa memoria, el qual fon pare del molt alt rei Marti l’Huma ultimament mort, com el mes proxim parent de llegitimin matrimoni i declare que tots per deure estrict debem estar obligats a tindre-ho per llegitim rei i senyor en justicia segons Deu i la meua conciencia”.

Domenec Ram, Francesc d’Aranda, Berenguer de Bardaxi per Arago; Bonifaci Ferrer per Valencia i Bernat de Guelbes per Barcelona, es llimitaren a escriure: “En tot i per tot vullc adherir-me a l’intencio del predit Vicent Ferrer”. A continuacio, l’arquebisbe de Saragossa digue: “Designe com a sobira a qui d’entre el duc de Gandia i el comte d’Urgell es considere mes acte per a la realea”. Guillem de Vallseca es v’adherir plenament a l’opinio de l’arquebisbe, expressant clarament que considerava mes indicat per al carrec de rei al comte d’Urgell. Finalment el valencià Pere Beltran es v’excusar abstenit-se per no estar suficientment informat de tan delicat assunt, ya que s’havia incorporat al conclau el 18 de maig, despres d’un mes d’escomençat.

Ferrando d’Antequera v’obtindre tots els vots necessaris per a s’eleccio dels compromisaris de Valencia (dos), d’Arago (tres) i de Barcelona (uno).

En Arago es va rebre la noticia en jubil, ab simpatia no unanim en Valencia i ab decepcio en Barcelona, pero en ningu lloc de la Corona es varen manifestar protestes contra el fallo de Casp.

El dia 28 de juny es va fer public el resultat de l’eleccio. En la plaça major de Casp el bisbe d’Osca celebrà la santa missa. A l’evangeli Vicent Ferrer va fer la predica preparant els anims i al remat del sermo va llegir l’acta del compromis en la qual Ferrando de Castella era proclamat rei d’Arago, de Valencia, de Mallorca, de Sicilia, de Corcega i de Cerdenya, duc d’Atenes i Neopatria
[1], comte de Barcelona, del Rossello, de Cerdanya, senyor de Mompeller, etc.etc.

Esta eleccio va ser molt combatuda per ad alguns historiaors, pero cal tindre en conter quel dret natural esta per damunt del positiu. Molts dels que defenien els drets del comte d’Urgell clamant contra els compromisaris de Casp, eren els mateixos que cridaven contra les monarquies defenent la llibertat dels pobles. ¿Com quedem?. Diuen que els pobles no son mai patrimoni dels reis i en aixo diuen veritat, pero en este cas els compromisaris de Casp no varen fer cap barbaritat donant la corona a quin varen voler, millor dit, a quin varen jujar mes digne i mes apte per a regir una tan ampla i extensa monarquia, aço es, tota la Corona d’Arago.

El Compromis de Casp va ser un acte de autentica democracia. El poble, de moment es v’escarotar en vore una cort que parlava solament en castellà llengua, llavors, no entesa pels valencians, pero despres de passats alguns anys pugueren comprovar els beneficis i grandea que la dinastia castellana va proporcionar a la Corona i, principalment, al Regne de Valencia. L’historiaor Perales ens diu:

“Ferrando d’Antequera ocupà tranquila i gloriosament el tro d’Arago i no va donar mai ocasio per a que els seus pobles s’arrepentiren d’haver-ho proclamat. Est es lo titul mes honros que puga tindre un monarca, els drets del qual a la corona eren prou dubtosos. Els seus partidaris tambe reconeixien el llegitim dret que tenien atres pretenents mes propers a la dinastia per llinia varonil. En realitat Vicent Ferrer, sobre el qual fan caure tota la responsabilitat de l’eleccio, va tindre rao en dir que la qualitat de la persona hi havia de ser preferida. Fets posteriors han vingut a demostrar que aquelles qualitats superiors portaren la pau, la grandea i la prosperitat a la Corona d’Arago, tal com no podien proporcionar-li-les ni el comte d’Urgell, ni el de Gandia, ni el de Prades, membres d’una dinstia ya desfeta, impotents tots ells per a realisar les mampreses dels seus antepassats”.
[1] Els Ducats grecs estaven ya separats practicament de la Corona d’Arago, pero com que els reis no reconeixien s’independencia continuaven ostentant els tituls dels ducs d’Atenes i Neopatria.

lunes, 24 de mayo de 2010

EL COMPROMIS DE CASP. (VII)


VIDA DE SANT VICENT FERRER, APOSTOL D’EUROPA
Autor: Josep Teixidor
Ajuntament de Valencia – 1999
Signatura: ARV. DM 1431/1-1431/2.

Libro II, capitul XXIII – pag. 353 y següents.

A la fi el gran talent, cor, perspicacia i corage del Papa Lluna va idear, aconsellar i quasi manar la reunio d’un parlament d’Arago i Valencia, on estava present tambe el comtat de Barcelona. En els citats parlaments es va encomanar la solucio del conflicte a nou diputats, els quals hi havien de ser graduats en alguna universitat, virtuosos, imparcials i no hi hagueren militat en cap dels partits que es presentaren a la successio, caracteristiques que es reflexaren en el document cuyes normes principals varen ser les següents:

“Els estats d’Arago i Valencia i el comtat de Barcelona, representarien a tota la Corona d’Arago. Vintiquatre prohomens donarien la conformitat als representants de cadasqu d’ells que debien presentar a tres compromisaris, per lo que en conjunt sumarien nou, quins serien els encarregats de triar als candidats del quals tenia que eixir el nou rei. La votacio minina que deuria d’alcançar el triat, per a ser nomenat sobira, deuria de ser de dos terços, sent imprescindible que en dits vots favorables estigueren representats e Regne d’Arago, el Regne de Valencia y el contat de Barcelona”.

Es v’acordar ademes reunir-se en la ciutat de Casp el 29 de març de 1.412. Ab este pacte se li va coneixer com “la concordia d’Alcanyis”.

Com haven dit va ser designà la vila de Casp pertanyent a l’Orde de l’Hospital per a les deliberancions dels compromisaris. Els quals tindrien jurisdiccio en la esmentà vila mentres durara el conclau, les dates del qual foren fixaes del 29 de març al 29 de maig, temps que fon prollongat fins al 29 de juny. Cada diputat hi havia de dur quaranta homens armats ademes de la tropa encarregà d’assegurar l’orde en la vila.

Segons l’acordat en “la concordia d’Alcanyis” el 15 de febrer de 1.412 foren triats els compromisaris que representarien a la Corona d’Arago. Als compromisaris se lis cridava popularment com els “nou homens justs”.

En Casp, el 29 de març acordat, tot estava preparat per a que es reuniren en lo castell i la ciutat estava prenida per les tropes que no deixaven entrar a ningu sense justificar-se. Sols aplegaren cinc dels nou. Es retrasaren el tres compromisaris de Valencia i u de Barcelona. Per fi el 17 d’abril es reuniren els nou i prestaren jurament en l’iglesia major i es constituiren en conclau. Hi ha que fer constar quel compromisari de Valencia, Giner Rabasa, d’alvançà edat i en trastorns mentals no pugue acudir a l’acte de jurament. En sustituicio es va nomenar a Pere Beltran que aplegà el 18 de maig. Tots ells foren els següents:

Per Arago: Domenec Ram, bisbe d’Osca des de 1.410. Francesc d’Aranda cavaller que als cinquantados anys d’edat ingresà en la cartoixa de Porta Coeli, d’aspecte horripilant per sa presencia fisica i arruïnats vestits, mes preocupat pels demes que per si mateix. Berenguer de Bardaxi, cavaller i senyor de Zaydi, juriste, de cinquanta anys d’edat.

Per Valencia: Vicent Ferrer Miquel, religios dominic, doctor en Teologia, de reconegut prestigi popular, civil, religios i entre la noblea, de xixantados anys d’edat. Bonifaci Ferrer Miquel, advocat, ex-general de l’Orde de la Cartoixa i prior de la Cartoixa de Porta Coeli, germa de Vicent Ferrer, de cinquantaset anys d’edat. Giner Rabasa, juriste i doctor en lleis, de molta alvançà edat, que n’aplegà a pendre part en lo conclau puix ab trastorns mentals es negà a jurar les normes el 17 d’abril, per lo que fon sustituit per Pere Beltran, juriste de fama.

Per Barcelona: Pere Sagarriga, arquebisbe de Tarragona des de 1.407. Guillem de Vallseca, juriste afamat i algo malalt. Bernat de Gualbes, doctor en lleis, comerciant i banquer.

Esta forma d’eleccio, en un temps que esta qualificat com historicament enrarit, va ser una bona lliço per al nostre temps tan unflat i envanit de civilisacio i progres. L’historiaor Lafuente ens diu:

“No tan sols els estats de la Corona, no solament Espanya, sino tota la cristiandat veïa per primera vegà en l’historia, en expectacio i ansietat, la decisio de l’assunt mes gran que pot produir-se en un regne, encomanant a uns pocs clercs i lletrats cridats per a dispondre d’una de les mes riques i potents corones d’Europa. El mon veïa com es deixaven les armes per les lletres, en un temps en el qual no s’acostumava a solucionar aixi les grans qüestions dels pobles”.

Vicent Ferrer predicava per Extremadura, estrany a la politica, quant anaren a dornar-li la noticia de sa eleccio com a diputat; obeint el deure que li v’impondre la patria s’encaminà seguidament al lloc de la reunio. França i Napols posaren el vet a tres dels compromisaris acusant-los d’imparcialitat; el bisbe d’Osca, Bonifaci Ferrer i Berenguer de Bardaxi; pero quant es va comprovar la falsetat de la denuncia no va ser tinguda en conter. Llavors, aquelles nacions retiraren la candidatura de Lluïs d’Anjou.

lunes, 10 de mayo de 2010

EL COMPROMIS DE CASP. (VI)


VIDA DE SANT VICENT FERRER, APOSTOL D’EUROPA
Autor: Josep Teixidor
Ajuntament de Valencia – 1999
Signatura: ARV. DM 1431/1-1431/2.

Libro II, capitul XXIII – pag. 353 y següents.

A la fi el gran talent, cor, perspicacia i corage del Papa Lluna va idear, aconsellar i quasi manar la reunio d’un parlament d’Arago i Valencia, on estava present tambe el comtat de Barcelona. En els citats parlaments es va encomanar la solucio del conflicte a nou diputats, els quals hi havien de ser graduats en alguna universitat, virtuosos, imparcials i no hi hagueren militat en cap dels partits que es presentaren a la successio, caracteristiques que es reflexaren en el document cuyes normes principals varen ser les següents:

“Els estats d’Arago i Valencia i el comtat de Barcelona, representarien a tota la Corona d’Arago. Vintiquatre prohomens donarien la conformitat als representants de cadasqu d’ells que debien presentar a tres compromisaris, per lo que en conjunt sumarien nou, quins serien els encarregats de triar als candidats del quals tenia que eixir el nou rei. La votacio minina que deuria d’alcançar el triat, per a ser nomenat sobira, deuria de ser de dos terços, sent imprescindible que en dits vots favorables estigueren representats e Regne d’Arago, el Regne de Valencia y el contat de Barcelona”.

Es v’acordar ademes reunir-se en la ciutat de Casp el 29 de març de 1.412. Ab este pacte se li va coneixer com “la concordia d’Alcanyis”.

Com haven dit va ser designà la vila de Casp pertanyent a l’Orde de l’Hospital per a les deliberancions dels compromisaris. Els quals tindrien jurisdiccio en la esmentà vila mentres durara el conclau, les dates del qual foren fixaes del 29 de març al 29 de maig, temps que fon prollongat fins al 29 de juny. Cada diputat hi havia de dur quaranta homens armats ademes de la tropa encarregà d’assegurar l’orde en la vila.

Segons l’acordat en “la concordia d’Alcanyis” el 15 de febrer de 1.412 foren triats els compromisaris que representarien a la Corona d’Arago. Als compromisaris se lis cridava popularment com els “nou homens justs”.

En Casp, el 29 de març acordat, tot estava preparat per a que es reuniren en lo castell i la ciutat estava prenida per les tropes que no deixaven entrar a ningu sense justificar-se. Sols aplegaren cinc dels nou. Es retrasaren el tres compromisaris de Valencia i u de Barcelona. Per fi el 17 d’abril es reuniren els nou i prestaren jurament en l’iglesia major i es constituiren en conclau. Hi ha que fer constar quel compromisari de Valencia, Giner Rabasa, d’alvançà edat i en trastorns mentals no pugue acudir a l’acte de jurament. En sustituicio es va nomenar a Pere Beltran que aplegà el 18 de maig. Tots ells foren els següents:

Per Arago: Domenec Ram, bisbe d’Osca des de 1.410. Francesc d’Aranda cavaller que als cinquantados anys d’edat ingresà en la cartoixa de Porta Coeli, d’aspecte horripilant per sa presencia fisica i arruïnats vestits, mes preocupat pels demes que per si mateix. Berenguer de Bardaxi, cavaller i senyor de Zaydi, juriste, de cinquanta anys d’edat.

Per Valencia: Vicent Ferrer Miquel, religios dominic, doctor en Teologia, de reconegut prestigi popular, civil, religios i entre la noblea, de xixantados anys d’edat. Bonifaci Ferrer Miquel, advocat, ex-general de l’Orde de la Cartoixa i prior de la Cartoixa de Porta Coeli, germa de Vicent Ferrer, de cinquantaset anys d’edat. Giner Rabasa, juriste i doctor en lleis, de molta alvançà edat, que n’aplegà a pendre part en lo conclau puix ab trastorns mentals es negà a jurar les normes el 17 d’abril, per lo que fon sustituit per Pere Beltran, juriste de fama.

Per Barcelona: Pere Sagarriga, arquebisbe de Tarragona des de 1.407. Guillem de Vallseca, juriste afamat i algo malalt. Bernat de Gualbes, doctor en lleis, comerciant i banquer.

Esta forma d’eleccio, en un temps que esta qualificat com historicament enrarit, va ser una bona lliço per al nostre temps tan unflat i envanit de civilisacio i progres. L’historiaor Lafuente ens diu:

“No tan sols els estats de la Corona, no solament Espanya, sino tota la cristiandat veïa per primera vegà en l’historia, en expectacio i ansietat, la decisio de l’assunt mes gran que pot produir-se en un regne, encomanant a uns pocs clercs i lletrats cridats per a dispondre d’una de les mes riques i potents corones d’Europa. El mon veïa com es deixaven les armes per les lletres, en un temps en el qual no s’acostumava a solucionar aixi les grans qüestions dels pobles”.

Vicent Ferrer predicava per Extremadura, estrany a la politica, quant anaren a dornar-li la noticia de sa eleccio com a diputat; obeint el deure que li v’impondre la patria s’encaminà seguidament al lloc de la reunio. França i Napols posaren el vet a tres dels compromisaris acusant-los d’imparcialitat; el bisbe d’Osca, Bonifaci Ferrer i Berenguer de Bardaxi; pero quant es va comprovar la falsetat de la denuncia no va ser tinguda en conter. Llavors, aquelles nacions retiraren la candidatura de Lluïs d’Anjou.

jueves, 6 de mayo de 2010

EL COMPROMIS DE CASP (V)


VIDA DE SANT VICENT FERRER, APOSTOL D’EUROPA
Autor: Josep Teixidor
Ajuntament de Valencia – 1999
Signatura: ARV. DM 1431/1-1431/2.

Libro II, capitul XXIII – pag. 353 y següents.

INTERREGNO DE LA CORONA D’ARAGO, EN QUE SANT VICENT FERRER FON TRIAT PERA DECLARAR SUCCESSOR.

PROSEGUÍX LA MATEIXA MATERIA EN LA SENTENCIA QUE A FAVOR DE L’INFANT FERRANDO DONA EL MESTRE VICENT FERRER DECLARANTLI SUCCESSOR Y REY DE LA CORONA D’ARAGO.

Liquidats, segons havem vist, els merits y accions dels competiors sobre el dret a la Corona d’Arago, passaren els nou juges en lo castell de Casp a votar qui deuria ser el llegitim successor y rey d’esta Corona. Votaren, puix, el 24 de juny. Y no obstant que entre ells hi havia un arquebisbe y un bisbe molt doctor, y ser tambe gran lletrat Bonifaci Ferrer, Aranda, Gualbes y Bardaxi, en tot aço era tal el concepte y veneracio que tenien al mestret Vicent Ferrer, que vullgueren que votase ell el primer. Convino al sant y voto aixi:

“Yo fray Vicent Ferrer, de l’Orde de Predicaors, Mestre en Teologia y u dels nomenats diputats, dic segons lo meu alcanç y puc que a l’Inclit y Magnific Senyor Ferrando, Infant de Castella, net del senyor Pere, rey IV d’Arago y II de Valencia, de feliç memoria, pare del senyor rey Marti, de memoria excelsa, ultimament mort, mes prop varo, naixent de llegitim matgrimoni y conjunt entre abdos en grau de consanguinitat (1) (respectant al dit senyor rey Marti) debem y estem obligats a tindre per lo seu verdader Rey y Senyor de Justicia y amparantli el pleit d’homenage de fidelitat els dits Parlaments, els subdits y vassalls de la Corona d’Arago, segons Deu y la meua consciencia. Y en testimoni de lo dit firme de la meua ma els presents y els fortalixc en lo meu sagell pendent”.

(1) L’infant Ferrando era fill d’Elionor, filla del dit rey Pere II de Valencia, germana del rey Marti, casà en Joan fíll d’Enric de Trastamara, rey de Castella.

Firmà el sant y tras d’ell el bisbe d’Osca, despres son germa Bonifaci, Gualbes, Bardaxi y Aranda en tal veneracio al sant que expresaren lo seu vot escribint cadascu aixi: “En tot y per tot vullc y m’acoste al sentir del sobredit Senyor Mestre Vicent”.

Dels juges restants, l’arquebisbe de Tarragona donà lo seu vot a qui del conte d’Urgell o duc de Gandia es jujase mes idoneo pera el cetre. Valseca determinadament votà per Urgell. Bertrán suspengue lo seu vot, alegant el curt temps que hi havia tingut pera formar jui en causa tan greu. Pero com en els Parlaments quedà acordat que la sentencia que donaren els sis ((havent u de cada regne) ixquera en nom de tots, ixque aixi lo que en eixe propi dia es donà a favor de l’infant Ferrando. Formarentse tres eixemplars juridics, dels quals s’entregà u a l’arquebisbe de Tarragona, atres al bisbe d’Osca y atre a Bonifaci Ferrer pera que cadascu els guardase en nom de la seua provincia. Al sendema es notificà als tres alcaldes del castell pero es conservà en tancat silenci hasda lo dia 28 de juny en que es deuria de publicar.

Pero d’esta celebérrima funcio s’armà junt a l’iglesia un entaulat en banc autoriçats y adornats en brocats pera els nou juges y atres assents menors pera els embaixaors y atres cavallers.

Aplegà lo dia aplaçat y a les nou del mati baixaren del castell els dits juges, acompantays de molta noblea; y sobre el dit entaulat s’assentaren en un banc per est orde: es sentà enmig l’arquebisbe; y a sa ma dreta fray Bonifaci Ferrer, Valseca y Aranda; y a la ma esquerra Bardaxi, Vicent Ferrer, Gualbes y Bertrán. El bisbe d’Osca no s’assentà perque va celebrar de pontificat en un altar que s’ergui a la porta de l’iglesia, que fea casa dels juges.

Es cantà la missa en gran solemnitat y al remat, pujà Vicent Ferrer al pulpit que alli estava prevenit y predicà un gran sermo, prenint per tema lo del capitul 19 de l’Apocalipsis (AP. 19,7). Rematat el sermo, prengue el Decret y Sentencia que s’havia de publicar. Estava en llati y aixi heu llegi el mestret, pero en valecià, diu aixi:

“Nos Pere de Sagarriga, arquebisbe de Tarragona; Domingo Ram, bisbe d’Osca; Bonifaci Ferrer, gran don de la Cartoixa; Guillem de Valseca, doctor en lleys; fray Vicent Ferrer, de l’Orde de Predicaors, mestre en Santa Teologia; Berenguer de Bardaxi, senyor del lloc de ZA y DI: Francesc d’Aranda, donat del monasteri de Porta Coeli de l’Orde de la Cartoixa, natural de Terol; Bernat de Gualbes, doctor en adbos drets; y Pere Bertrán, doctor en decrets; es a saber, els nou diputats o electes pels Parlaments general y, nos, puix, diguen de publicar que els sobredits Parlaments, els subdits y vassalls de la Corona d’Arago, donem y estem obligats a prestar l’homenage de fidelitat...”

Aci parà un poc el sant, fent con una disgresio alegre y jocosa pera encendre mes la set en que ardia el moment de saber lo nom de lo seu nou Rey, y despres prosegui, llegint en veu mes alta.

“A l’Ilustrissim, Excelentissim, Poderosissim Princip y Senyor Ferrando, Infant de Castella”.

Apenes acabat de nomenarli foren tantes les aclamacions de la gent, acompanyaes de trompetes, clarins y atres instruments musics y tal el guirigay de les campanes, que no pogue lo nostre sant dir mes paraules. Fon l’alegria gran y general quan escoltaren lo nom d’est aclarit pinrcip, de quines nobles y cristianes costums estaven prou adonats. Ad esta publicacio de la sentencia assitit Garivay en representacio del pontifix Benet XIII (El Papa Lluna).

En tot est aplauso, no depararen lo seu dictame els parcials del conte d’Urgell, antes quedaren tan mal contents com despres mostraren, lo que a molts els costà la vida. Escomençaren despres a queixarse de la sentencia, notant als juges d’enemics de la patria, puix que llevaren la Corona a un natural d’ella, que era el d’Urgell, y la donaven a un extranger. Vullgue el mestre Vicent assosegarlis y pujant al sendema al pulpit els va fer una platica de molta erudicio y entre atres coses els va dir:

“Germans, en pulits de justicia no s’accepten persones ni se aten a pasions. Gran sentiment feu per lo conte d’Urgell y a la veritat no ne te tant de dret, no dic com Ferrando, pero ni encara com el duc de Gandia. Y encara aixi atenent a respectes humans, Ferrando es fill d’una catalana, pero el d’Urgell d’una Lombarda”.

Sobre esta preferencia que el Sant donà al de Gandia s’oferix un reparo y es que el conte era besnet d’Alonso IV y el duc era besnet de Jaume II, pare d’Alonso y aixi estava un grau mes llunt de Marti, ultim posseidor. Pero ad esto es respon que el duc heretà el mateix dret que tenia son pare quan Marti mori; y el duc vell, com a saber era net del dit Jaume estava a la mateixa distancia de Marti en lo conte d’Urgell; pera atra banda tenia els graus intermijos de millor especie perque no mediava un subjecte (aço es, son pare l’infant Pere) que no fora rey, pero en l’estirp del d’Urgell mediaren dos que no foren reys.

No fa prou en tot un sant Vicent pera reduir els anims rebelts del mal content, pero els Regnes y Ciutats celebraren en molta alegria tan encertà sentencia. En particular en Valencia hi hague tant alboroç y festes que fou precis manar als oficials y llauraors que tornaren al treball y cultiu de les terres en tal de que no es pergueren.

Al sendema de la publicacio de la sentencia, ya ho va saber lo nom del rey que estava en Conca en sa muller y fills, que eren cinc infants y dos infantes, en els quals (costejat de la noblea d’Arago) s’encaminà a Saragossa, a on estava el 3 d’agost y es detingue hasda els ultims d’octubre, en que parti pera Lleida, aon lo conte d’Urgell per ses embaixaors a 28 del mateix mes li prestà obediencia, en frau. Pera fer temps y cobrar forces en les tropes que pera ferli la guerra li oferia el duc de Clarencia, angles.

De Lleida parti breument lo rey a vore a Benet XIII que ya estava en Tortosa, a on entrà Ferrando lo dia 7 de novembre y estigue hasda el 22 en que ixque pera Barcelona, a on es detingue lo resto d’est any y gran part del següent.

En este mig temps, confederat el conte d’Urgell en el de Clarencia y atres potentats extrangers, alçà el peno y li mogui guerra. S’apoderà dels castells de Tramas y Montarago, con que lo rey li hague d’enviar gent a Osca pera defendre l’entrà que feen les tropes angleses, auxiliars del d’Urgell. Pero havent les del rey destrosat un regiment enemic lo 10 de juliol, s’acollonaren tant els anglesos que es retiraren de l’aliança y deixaren al d’Urgell tan enflaquit que es refugià y pensà ferse fort en Balaguer, a on acodint el rey en lo seu eixercit, li posà el siti a 10 d’agost. Es defengue valentment el conte d’Urgell hasda el 26 d’octubre de l’any 1413. Eixe dia, veent molts desertats del seu y que ya aquella ciutat no es podia defendre, rogà a l’ìnfanta Isabel sa dona, germana de la mare del rey, que ixquera a implorar sa clemencia. Ixque l’infanta y derretida en llagrimes el suplicà que, usant de la seua pietat, concedira a lo seu home la vida, sense lesio de membre, ni opressio de carcel o desterrament de la Corona d’Arago. Resistintse el rey, alegant els grans crimens que contra ell hi havia perpetuat el conte; pero a la vesprà el manà cridar y pel respecte que debia a la gran senyora, concedi la vida al conte y que no padeciese mutilacio de membre, ni desterro de ses Regnes. Y aixi li va dir al conte, que eixe mateix dia se li va tirar als peus. Pero el va condenar a confiscacio de bens y a carcel perpetua, primer en lo castell d’Useya a on estigue hasda l’any 1426 y despres en el de Xativa, hui cridat de Sant Felip, a on mori.

martes, 27 de abril de 2010

EL COMPROMIS DE CASP (IV)


VIDA DE SANT VICENT FERRER, APOSTOL D’EUROPA
Autor: Josep Teixidor
Ajuntament de Valencia – 1999
Signatura: ARV. DM 1431/1-1431/2.

Libro II, capitul XXIII – pag. 353 y següents.

INTERREGNO DE LA CORONA D’ARAGO, EN QUE SANT VICENT FERRER FON TRIAT PERA DECLARAR SUCCESSOR.

Proseguint els juges en l’averiguacio dels drets dels pretenents, excloiren a Lluïs, conte de Guisa. La rao fon perque quan la regina de Napols, sa mare, en l’any 1396 (en que va morir el rey Joan, son germa) quedà excloida d’heretar esta Corona per ser femella, encara no hi havia naixcut Lluïs ni concebit, y com entonces passá el dret a l’infant Marti, mai Lluïs va fer morada el dret a la Corona, perque una vegà pasat al germa del difunt ya buscà el mes propici al posseidor y en eixa properia l’excedia en un grau l’infant Ferrando, que era net del rey Pere IV de qui Lluïs era besnet.

Excloiren a Alonso d’Arago, duc de Gandia, net de l’infant Pere, que fon germa del rey Alfons IV. Y la rao fon perque este rey, com a primogenit de Jaume II evacuà en si tot el dret que pogueren tindre ses germans y els descendents d’ells. Y el dret al Mayoraç una vegà en ell ya no cridava en atres que a son fill major y en manca de fill als descendetns mes propicis; y aixi pasa tot a son fill Pere y d’est a Joan y Marti, ultims reys de la Casa d’Arago. En virtut d’aço els ducs de Gandia que procedien de l’infant Pere (quin pret hi havia evacuat son germa major) ya per eixa via no entraven en l’herencia. Perque els transversats una vegà repudiats, no s’admitien mentres quedaren descendents del rey Alfons, que els hi havia excloit.

Per eixa mateixa rao excloiren els juges al conte d’Urgell. Perque Pere IV absorbí en si tot el dret que poguera tindre a la Corona son germa l’infant Jaume, yayo del dit conte.

Excloiren tambe els juges a Joan II, rey de Castella, fill d’Enric III, qui lo fon de Leonor, germana de Marti, rey d’Arago. Fundaren esta exclosio de Joan en que, si be son pare Enric hi havia segut el primogenit de la dita Leonor y l’infant d’Antequera son fill segon, mai aplegà el cas de causa y plantase el dret ad esta Corona y com mai tingue el dret de son yayo matern en si, mai lo pogue passar a son fill Joan; y en el temps present ya el dret del l’infant Ferrando tenia antelacio per quedar parient mes proxim a Marti, ultim posseidor.

Passaren despres a excloir a Fadric, fill no llegitim de Marti, ray de Sicilia, el que alegava que pera eixa illa siquiera estava llegitimat y era fill natural. Respongueren els juges que pera ser fill natural hi havia que constar que sa mare no hi haguera tingut comerç en atre que en son pare; ni est en atra, lo qual era falls puix que Leonor (una germana seua) era filla d’atra mare, en que quedava illegitim y per cobnsegüent excloit de succeir en la Corona, segons lo dispost per Jaume el Conquistaor. En lo de s’alegà llegitimacio s’averiguà ser llimitat y a soles pera poder succeir en la facenda de la regina Maria com a contesa de Lluna, yaya parrterna seua.

Alegà el de Gandia que, mancant ya la llinea de la Casa Real d’Arago, y els demes que en lo seu testament instituia lo rey Jaume, el Conquistaor, li tocava ad ell la Corona per tindre en si el dret del duc son pare, el qual hi havia segut el mes propici al dit rey Jaume, del que fon tercer net, y afegia que aixi heu ordenava el mateix rey en lo seu testament. Responguerentli que esta disposicio testamentaria era invalida perque el dit rey no podia perjudicar a son primogenit en la successio d’este real vivent, ni este als primogenits que se foren seguint y en manca d’ells se ria el mes propici.

En força de l’actuat hasda aci pels juges quedava el dret de l’infant Ferrando de Castella, conegudament ventajos, puix cridat el vivent d’este Real Mayoraç, per sa naturalea (mancant la llinea varonil) el varo mes viu en parentesc d’ultim posseidor llegitim, ningu en eixe grau de parentesc l’igualava. Era net del rey Pere, pare de Marti ultim rey, que no hi havia deixat fill ni germa y aixi l’era el mes allegat.

sábado, 24 de abril de 2010

EL COMPROMIS DE CASP (III)


VIDA DE SANT VICENT FERRER, APOSTOL D’EUROPA
Autor: Josep Teixidor
Ajuntament de Valencia – 1999
Signatura: ARV. DM 1431/1-1431/2.

Libro II, capitul XXIII – pag. 353 y següents.

INTERREGNO DE LA CORONA D’ARAGO, EN QUE SANT VICENT FERRER FON TRIAT PERA DECLARAR SUCCESSOR.

Els ascendents per on estos princips pretenien succeir en la Corona foren: El rey Jaume II, net del Conquistaor y pare del rey Alonso IV, qui lo fon de Pere IV y este de Joan y Marti, ultims reys de la llinea varonil d’esta Casa Real.

Ademes dels princips convocats pel dit Parlament, pretenien la Corona Joan II, rey de Castella, fill d’Enric III que fon el primogenit de Leonor, germana de Marti, ultim rey d’Arago. No convocà el Parlament femelles suposantles excloides d’esta herencia per la naturalea d’este Maroyaç. En tot el pretenien Violant, filla de Joan I d’Arago y muller de Lluïs d’Anjou II, rey de Napols; y d’Isabel, dona del conte d’Urgell y filla del rey Pere IV. Joana germana major d’esta infanta, que casà en el conte de Foix, ya per este temps hi havia mort.

Feta la convocatoria es passà al nomenament dels juges. El Parlament d’Alcanyis, representat en lo Regne d’Arago, començà l’accio de nomenar els tres de sa nacio: Al governaor Gil Ruiz de Lihory y al justicia d’aquell regne, y juntament envià orde al Parlament de Tortosa que triase als tres perteneixents al contat de Barcelona. Este convocà als vintiquatre diputats que tenia en la Junta Gran d’Alcanyis, els quals nomenaren juge pel contat de Barcelona al doctor Guillem Valseca; y en nova accio que alli se’ls conferi, nomenaren juges per lo Regne de Valencia a Sant Vicent Ferrer, a Giner Rabassa y a Arnaldo de Conques.

Reclamaren els Parlaments de Valencia, alengant que tambe tenien dret a triar ses tres juges valencians y seguidament d’allo el Parlament “de dins” que estava en Vinaros, nomenà per juges a Bonifaci Ferrer, a Giner Rabassa y a Arnaldo de Conques. No els v’admetre la Junta d’Alcanyis, responent al Parlament de Vinaros que siguent el “de fora” resident en Traiguera, compost de la major part dels nobles de lo Regne de Valencia, no podia el de Vinaros, ser ni cridarse el “Braç Militar” quina era esa accio y nomenament. Y en força d’allo l’eleccio era nula y a soles admitien a Bonifaci Ferrer, no com a electe en lo del Parlament, sino merament per ses relevants penyores. Pero dels atres que faltaven, l’u seria nomenat per la Junta de Tortosa y l’atra per la d’Alcanyis.

En vista, empero, de que tota l’accio de nomenar juges estava ya encapçalà en els que concurrien en la Junta d’Alcanyis (perque encara els dos Parlaments valencians hi havien donat els seus poders als dits embaixaors Miquel Novales y Joan Mercader) resolvi tota aquella gravíssima junta –com per conveni nou- que el nomenament de tots els juges heu feren el governaor y el justicia d’Arago, els quals en aprovacio de tot aquell consistori nomenaren juges als següents:

Per lo Regne d’Arago a Domingo Ram, Bisbe d’Osca; a Francesc Aranda, natural de Terol, donat del monasteri de Cartoixos, cridat “Porta Coeli”, quatre llegües distant de Valencia; a y Micer Berenguer de Bardaxi.. Per lo Regne de Valencia a Bonifaci Ferrer Miquel, general de la Cartoixa; Mestre Vicent Ferrer Miquel (l’heroe d’esta historia) y que hi havia segut conseller y almoyner major del rey Joan I; y Giner Rabassa, que hi havia segut del consell del rey Pere IV, gran legista y gran cavaller, pero ya vell de huitanta anys y pel contat de Barcelona foren nomenats Pere Sagarriga, Arquebisbe de Tarragona; Guillem de Valseca y Bernat de Gualbes

Es va fer este nomenament y es conclui lo dia 14 de març d’este anys de 1412 y es varen graduar els nomenaments per est orde: Assentantse en lo primer assent el bisbe d’Osca, el germa Aranda (varo de gran testa y molt virtuos, que tambe hi havia segut conseller del rey Pere IV) y micer Berenguer de Bardaxi. El segon assent el ocuparen el bisbe de Tarragona Guillem de Valseca y Bernat de Guelbes, y el tercer assent el preniren Bonifaci Ferrer, nostre Vicent Ferrer y Giner Rabassa. Estos juges encara que, segons digueren, deurien trovarse en Casp el 29 de març, en tot, eixe dia encara no hi havien arribat ad esta vila Vicent Ferrer y son germa, com tampoc Valseca y Rabassa, pero aplegaren pocs dies despres y a mediats d’abril ya estaven tots en Casp.

En eixos mateix dies Carles VI de França, tio de Lluïs conte de Guisa, y Violant, Regina de Napols, mare d’este princip, cassà en Lluïs d’Anjou II d’este nom y rey de Napols, donaren en la Junta d’Alcanyis per juges sospitosos: Al bisbe d’Osca, a Bonifaci Ferrer y tambe a Bardaxi y al germa Aranda, oferint per mig de ses Procuraors deixar provats els motius que els convenciese de parcials davant dels cinc juges restants, dels quals era u el nostre mestre Vicent Ferrer. ¡Rara veneracio dels princips a nostre sant y mostra ilustre del concepte gran que hi havien format de sa integritat incorrupta y amor a la justicia! ¡Constituintse en rey de França y una regina de Napols juge, en querella que fea contra lo seu mateix germa Bonifaci Ferrer, acusantli y recusantlo per sospitos y parcial!... Oixque el sant en el conjuges les raons que alegaren els Procuraors Reals y reconeguent no ser prou pera declararlos sospitosos y parcials, deixaren en son grau y estimacio als dits quatre juges y passaren per est acort els dits rey y regina.

En este mig es manifestà infatuat Giner Rabassa y havent els demes juges averiguat sa malaltia l’excloiren de la judicatura y nomenaren en son lloc a Pere Bertrán, doctor, valenciá, jurisconsult insigne. Aixo s’eixecutà a mediats de maig, quan ya els Procuraors y advocats dels princips pretenents estaven en Casp. Y els juges haventles oit les raons que alegaren sobre el dret de ses principals es tancaren en lo castell, escoltats de gent d’armes y escomençaren a liquidar la calitat del dret que cada pretenent tenia, segon l’alegat y segons els Furs de la Corona d’Arago y naturalea d’este Real Vivent. Y despres de varies conferencies passaren a resoldre els punts concernients y respectant a la principal causa per est orde:

Lo primer donaren per incapaços d’heretar esta Corona a les femelles. Y aixi donaren per constant que la regina Petronila no succei com a senyora propietaria a Ramiro son pare. Ni a Alfons II, fill d’esta regina lo succei en la Corona d’Arago per la donacio que ella li fiu, sino que l’heretà per si a soles com a varo mes “propinquo” al dit Ramiro, yayo seu. Sentà esta veritat y fundà en lleys del Regne, passaren a excloir en la successio a Violant, regina de Napols y a Isabel, contesa d’Urgell. Este punt de no heretar femella era ya materia notoria com s’havia vist en l’any 1396 en que mori el rey Joan, no passà la corona ni a Joana, contesa de Foix, ni a Violant, regina de Napols, filles seues, sino a son germa Marti, duc de Montblanch, y aixo sense el menor litigi ni rao de duptar entre els juristes y jefes de la Corona. Y encara que el de Foix, en set de regnar, va fer alguns moviments inutils de voler entrar conquistant no trobà s’ambicio abrigo algu en els provincials.

viernes, 9 de abril de 2010

EL COMPROMIS DE CASP (II)


VIDA DE SANT VICENT FERRER, APOSTOL D’EUROPA
Autor: Josep Teixidor
Ajuntament de Valencia – 1999
Signatura: ARV. DM 1431/1-1431/2.

Libro II, capitul XXIII – pag. 353 y següents.

INTERREGNO DE LA CORONA D’ARAGO, EN QUE SANT VICENT FERRER FON TRIAT PERA DECLARAR SUCCESSOR.

Correguent l’any de 1410 mori el 31 de maig en lo Monasteri de Valldoncella, prop de Barcelona, l’inclit rey Marti, sense deixar successio. acabantse en este rey la llinea mascle dels reys naturals, que hi havia escomençat en l’any 819 per Iñigo Arista, electe rey de Pamplona y Sobrarbe, quin fill, Garci Iñiguez, casat en Urraca neta y heretera de Galindo Aznar, comte d’Arago, uni este estat a la seua Corona de Sobrarbe, y en lo seu tercer net, Ramiro I prenguè el titul de rey d’Arago pels anys 1004 y se li foren seguint reys de naturalea aragonesa hasda Petronila, filla de Ramiro, el Monge. Esta senyora casantse en Ramon Berenguer, conte de Barcelona, tingue d’ell a Alfons II, en qui va fer donacio del Regne en l’any 1196 y per ell entrà en esta corona l’antiga estirpe de la Marca Hispanica dels contes de Barcelona, quina successio varonil durà doscents y catorce anys y faltà en 1410, en que mori lo nostre rey Marti y entraren els reys de l’estirpe castellana per Ferrando, infant de Castella, declarantse successor segons vorem.

Deixà lo rey Marti ordenat que es conferira la Corona al subjecte a qui segons dret y calitat d’este Real Mayoraç pertanyira, y aixi, despres que mori, s’escomençà a donar les providencies preliminars pera liquidar este punt y declarar per justicia al subjecte a qui pertanyira, y en l’entretant es procurà posar en els Regnes una forma de govern com de Republiques, formant ses Parlaments. Eren, en fi, Governaors (com Virreys): en lo Regne d’Arago, Gil Ruiz de Lihory; en lo Regne de Valencia, Arnaldo Guillem de Bellera y en el contat de Barcelona, Gueran Alaman de Cervello

El dit contat de Barcelona, despres que mori lo rey Marti, prenguè lo govern del contat juntament en els consellers de Barcelona y de comu acort es deliberà formar un Parlament compost per dotze subjectes molt senyalats, que representasen el contat y el contuviese en lo seu ofici durant l’interregne y la declaracio del successor. Este Parlament es convocà per la Vila de Montblanch, pero ferint este lloc la pesta, es transferi a Barcelona; y el següent any de 1411 es passà a Tortosa. Es componia per l’Arquebisbe de Tarragona, el dit Governaor y atres deu cavallers molts ilustres. En este Parlament estava tambe representat el Regne de Mallorca, en l’illa de Menorca.

En Arago es formà lo seu Parlament y es convocà pera la ciutat de Calatayut. Es compongue d’atre dotze subjectes que eren l’Arquebisbe de Saragossa, el Governaor de Justicia d’aquell Regne y el Jurat Major de Saragossa y atres nou subjectes molt senyalats. Es formà pel mes de giner de 1411.

Lo Regne de Valencia estava dividit en dos poderoses parcialitats o capelletes. Era lo cap d’una capelleta Pere de Vilaragut, quins parcials eren el Governaor Bellera en els Jurats y Oficials de la Ciutat de Valencia. L’atra capelleta, el Governaor Bernaldo de Centelles, a qui seguia la major part de la noblea. Y no poguent convindre pera formar un Parlament, s’ixqueren els Centelles y demes cavallers del seu partit abandonant la ciutat, formant lo seu Parlament en lo veï lloc de Paterna; y d’aci es digue ad esta junta “el Parlament de fora”, com el que els Vilaraguts formaren en Valencia en lo seu Palau Real y es cridà “el Parlament de dins”. Est es traslladà despres a la Vila de Vinaros a finals de l’any 1411 y el “de fora” a la Vila de Traiguera.

Per este mateix temps el Governaor y el Justicia d’Arago convocaren a Parlament General en la vila d’Alcanyis a tots els Prelats, Ricshomens, Cavallers, Viles y Ciutats de lo seu Regne. Convidaren tambe als Embaixaors representants del Regne de Valencia y del contat de Barcelona. Pera integrar esta Junta Gran, envià el Parlament de Calatayut a nou subjectes; el de Tortosa destinà catorze y poc despres afegi atres hasda vintiquatre, que intervengueren en els acorts que s’anirien prenint pera la llegitima declaracio de successor a la Corona. Per Valencia, el Parlament de Vinaros envià a sis Embaixaors y el de Traiguera oferi enviar a atres per la seua part, pero la Junta d’Alcanyis no els vullgue admetre per no poder ningu dels dos Parlaments separats representar a tot lo Regne de Valencia y aixi els va dir que es reuniren en el primer.

“Pera aço (afegix Zurita) cap de cosa es desijava mes en que es donara orde en que vingueren a assistir a les Congregacions al benaventurat home, mestre Vicent Ferrer, que es trobava per aquell temps en Castella. Y es va fer molt gran insistencia en que vinguera despres, com el mes vertader ministre que es podia trovar pera conformar tants y tants distints proceders”.

Valencia, en vista de la repulsa en que en la Junta d’Alcanyis, hi havia patit els seus Embaixaors, per acort d’abdos dels seus Parlaments, donà els seus poders a Miquel Novales, que era dels “de dins” y a Joan Mercader que era dels “de fora”, pera que com a embaixaors units de tot lo Renge de Valencia intervingueren tant en lo Parlament de Tortosa com en el y tres del contat de Barcelona, els quals tenien que concorre y trovarse junts en la vila de Casp lo dia 29 de març d’este corrent any de 1412; y dins del terme precis de dos messos (que es remataria el 29 de juny) s’obligasen a decidir esta gravíssima causa y nomenaren rey ad aquell a qui segons dret y justicia pertanyira la Corona. Y pera adjudicarla, disposaren hi haguera un subjecte nomenat d’obtindre sis vots (per lo manco) dels nou y en ells hi haguera tres de cada Regne (Arago y Valencia) y contat de Barcelona tan sivol u.

Prenint est acort el mateix Parlament Gran d’Alcanyis, als que pretenien tindre dret a la Corona pera que per se o per ses Procuraors acudiren a la dita vila y els citaren per est orde:

Lluïs, conte de Guisa, primogenit de Lluïs duc d’Anjou, segon del nom, rey de Napols y Jerusalem y de sa muller Violant, fila del rey Joan I d’Arago.

Ferrando, cridat “l’infant d’Antequera”, fill de Joan I de Castella y de sa muller Leonor, que era filla de Pere IV d’Arago y I de Valencia, germana de Joan y Marti, ultims posseidors d’esta Corona.

Alonso d’Arago, duc de Gandia y marques de Villena, fill de l’infant Pere y net de Jaume II, rey d’Arago y II de Valencia. Este pretenent mori durant la liquidacio d’esta gravíssima causa, aço es a 5 de març d’este corrent any, y per sa mort entrà en sa pretensio lo seu fill Alonso d’Arago, conte de Denia, qui en els estats heretà tot el dret de son pare.

L’infant Pere d’Arago, conte de Lluna, fill no llegitim pero llegitimat en part per son pare Marti, rey de Sicilia, y net de Marti, rey d’Arago.

L’ultim convocat fon Jaume d’Arago, conte d’Urgell, fill del conte Pere, net de l’infant Jaume y besnet del rey Alonso el IV, rey d’Arago.
d’Alcanyis.

En este Parlemant Gran d’Alcanyis es deliberà, a mitat de giner de 1412, que pera la declaracio del llegitim successor a la Corona es nominaren nou juges, tres de cada nacio (Arago y Valencia).

sábado, 20 de marzo de 2010

EL COMPROMIS DE CASP (I)



1.410: MOR SENSE SUCCESSOR EL REI EN MARTI I L’HUMA.

Autor: Desconegut


El 29 de març de 1.410 en lo monasteri de Valdoncellas va faltar el rei En Marti I de Valencia i I d’Arago l’Huma, deixant la corona sense successor per la llinea de varo i quedant extinguida sa dinastia que regnà en Navarra i Arago i que fundara cap a l’any 809 Inyigo Arista. Es va plantejar a sa mort un gran problema quel rei en vida va tractar de resoldre per tots els mijos encara que sen s’aplegar a conseguir-ho.

Com a conseqüencia d’esta mort i en cumpliment de l’ordenat pel difunt rei, li tindria que succeir aquell que segons dret i tradicio de la real primogenitura li perteneixera. Mentres es resolvia esta qüestio es va decidir que en els regnes i possessions del rei s’instaurara una forma de govern a imitacio de la republica, formant ses parlaments els orguens que hi havien de governar fins el nomenament del nou rei.

En cumpliment d’esta orde, els governaors o virreis d’Arago, Gil Ruis de Lihory i el del Regne de Valencia, Arnaldo Guillem de Bellera, convocaren a ses corresponents parlaments que triaren als següents nobles per a ocupar-se del govern en lo interregne. En Arago: son governaor; l’arquebisbe de Saragossa, el jurat major de Saragossa i nou personalitats de reconeguda solvencia; en lo Regne de Valencia es triaren la mitat dels representants del bando dels Vilaraguts, encapçalats per Pere Vilaragut i l’atra dels Centelles, encapçalats per Bernat de Centelles.

En vespres de la mort del rei els unics candidats que contaven en la cort eren Jaume d’Urgell i Lluïs d’Anjou, net de l’intrigant Violant de Bar, muller de En Joan I, germa del rei En Marti. Llavors, quant el rei volia tindre una reunio ab representants de tots ses regnes per a tractar del problema successori, les rivalitats entre les families valencianes retrasaven la reunio i quant el rei va faltar tots escomençaren a pendre partit per u u atre candidat. Lo trist de l’assunt es quel rei va faltar quant anava a llegitimar a son net bastart Frederic, per aixo es va traslladar de son residencia en Ballesguart al monasteri de Valdoncellas, on va morir en la matinà del dia 29 de març.

L’ultim monarca d’esta dinastia era prou callat i molt amic del retir pero no per a esquivar ses obligacions com a monarca, puix que ya havent vist sa discreccio i dots de governant, sino mes per devocio i pietat. Resava cada dia l’ofici que resen els clercs, escoltava tres misses, ornamentava capelles i iglesies, enraonava llargues conversacions en els monjos.

Tots els historiaors l’han lloat. Va ser u dels monarques mes justs i benignes i en sort en les relacions exteriors i el mes apreciat i respectat per ses subdits. Era bondados i pacific, inteligent pero poc actiu, recte pero a sovint irresolut, torturat per la debilitat fisica i per les desavencienes familiars. Segons Zurita, En Marti era molt just puix que des del començament de son regnat ordenà el seu consell en persones prudents, de gran experiencia i ben entenudes. L’esmentat historiaor acaba l’elogi del rei Marti l’Huma en este paraules: “Privadament era un home honest, erudit, lletrat, estudios, lliberal, inclinat sempre a la clemencia”.

Tal va ser l’ultim monarca de la dinastia introduida en el Regne de Valencia pel monarca Jaume I el Conquistador, dinastia que hi havia ocupat el tro d’Arago per espai de 248 anys i el de Valencia per 172 anys.