domingo, 15 de julio de 2012

LA CAVERNA DE PLATÓN Y LA COVACHA CATALANISTA



Autor: Joan Ignaci Culla
11 de juny de 2006
En el campo de las ideas todas son respetables, lo que no significa que sean aceptables, máxime si estas contravienen los principios más fundamentales del ser humano.
No siempre ha sido así. Filósofos como Sócrates perdieron su vida sólo por atreverse a pensar que la capacidad de distinguir el bien del mal se encuentra en la razón y no en la sociedad. Pero claro, aquellos eran otros tiempos.
Hoy las academias de pensamiento “filosóficas” se han reconvertido en escuelas de “moldes” y de “ideas puras”, aunque eso signifique, en la translación del tiempo, crear un mundo de autómatas en el que las ideas obedecen a programas, que no a la razón ni al estudio. Es el caso del pancatalanismo que sufrimos los valencianos en general y nuestros hijos estudiantes en particular. En el dogmático método pedagógico catalanista impuesto en la actualidad en la sociedad valenciana, se impone el aislacionismo o la agrupación del pensamiento. Así, evitan que las nuevas generaciones puedan desarrollar algo tan elemental como el raciocinio, ya que la investigación y el contraste de información desencadenarían el derrumbe de su ciencia.
Esta práctica me recuerda al mito de la caverna de Platón, expuesto magistralmente por Jostein Gaarder en El mundo de Sofía . El filósofo narraba en La República cómo los habitantes de la caverna, sentados de espaldas a la entrada y atados de pies y manos, sólo podían mirar hacia una pared. Detrás de ellas, un gran muro, y por detrás del muro caminaban unos seres parecidos a las personas que levantaban diversas figuras, y ardía una hoguera, por la que se dibujan sombras llameantes contra la pared de la caverna. Lo único que podían ver esos moradores de la caverna era, por tanto, ese “teatro de sombras”. Sentados en la misma postura desde que nacieron, acabaron por creer que las sombras eran lo único que existía.
Esto ocurre hasta que uno de los habitantes de la caverna empieza a preguntarse de dónde vienen todas esas sombras de la pared de la caverna y, al final, consigue liberarse de sus ataduras. Al principio la fuerte luz le ciega, así como la misma nitidez de las figuras, ya que hasta ese momento sólo había visto sus sombras, pero después de haber aclimatado los ojos, se da cuenta de la belleza de todo. Por primera vez se enfrenta a un mundo de colores y comprende que el sol es el que da vida a las flores y animales de la naturaleza, de la misma forma que podía ver las sombras en la caverna gracias a la hoguera.
El feliz morador de la caverna podría entonces haberse ido corriendo a la naturaleza, celebrando su libertad recién conquistada. Pero se acuerda de los que quedan en la caverna, y vuelve a bajar. De nuevo abajo intenta convencer a los demás de que las imágenes de la pared son sólo copias centelleantes de las cosas reales. Nadie le cree. Señalan a la pared de la caverna, diciendo que lo que allí ven es todo lo que hay. Al final, como no podría ser de otra manera, lo matan.
La reflexión de Platón es que la relación entre la oscuridad de la caverna y la naturaleza exterior corresponde a la relación entre los moldes de la naturaleza y el mundo de las Ideas.
Al igual que los de Platón, ese es el miedo de los guardianes de los moradores de la covacha catalanista: que descubran la otra realidad, ¡la realidad! En el mundo de las ideas de los catalanistas, sólo cabe aplicar el fanatismo de su ciencia, fruto del tiempo pasado en la caverna, del poder unos, y de la subvención, otros. Por más que algunos tengan una suntuosa caverna proporcionada por la Generalitat Valenciana, la AVL, o esté decorada con las espléndidas subvenciones de Cataluña, como la de Eliseu Climent, no dejan de ser cuevas donde se distorsiona conscientemente la realidad.
Y es que los hay que están tan ocupados con “los moldes” o “ideas eternas” que no han reparado en los cambios que la naturaleza nos proporciona a través de la investigación y del sentido común.

Es una pena que los dogmáticos de la idea-única no pretendan emular a Aristóteles cuando este se interesaba, precisamente, por esos cambios: “procesos de la naturaleza”. Y es que Aristóteles, además de la inteligencia, utilizaba los sentidos. Pero claro, a algunos les interesa seguir instalados y que nos instalemos en la caverna, aunque esta esté decorada con la mentira y manipulación. Mientras tanto intentaremos buscar alguna gruta que nos permita acceder a esos moradores, con los libros de la historia y del pensamiento, para facilitarles la libertad.

LA GUERRA DE LAS GERMANIAS (XX)



Document num. 29           

Font:  Archiu del Regne de Valencia – Real 250 – F. 58-9

Molins de Rey, 23 de novembre de 1.519 - Carta del rei al dean de Besançon, Alvaro Osorio i a Micer Figuerola, regent de la Cancilleria, exposant-li’s els assunts que deuen de tractar en el Regne de Valencia.

Lo que vosotros Dean de Bessanson, don Alvaro Osorio, mayordomo nuestro y micer Figuerola, regente nuestra cancilleria todos del nuesro Consejo lo que habeys de negociar y tractar de nuestra parte en el nuestro Reyno y Ciudad de Valencia es lo siguiente:

“Primeramente dareys las cartas que llevays en crehencia vuestra a las personas a quien van  sobreescritas. Por la dicha crhencia les habeys de dezir la mucha y urgente necesidad de nos partir por cosas arduas que se nos ofrecen de nuestro stado que no suffren dilacion; y ahunque a causo desto nos conviniese luego yr a los nuestros Reynos de Castilla para despachar la armada que havemos mandado hazer para nuestra partida, y entender en las cosas de los dichos Reynos, que es bien menester todo el tiempo; por lo que amamos al dicho Reyno de Valencia y a los habitadores del, nos detemos este tiempo de la convocacion de las Cortes que hazemos a los del dicho Reyno con condition que dentro el dicho termino sean contentos y determinen las cosas infrascriptas, que luego, llegado el termino de la convocatoria de las Cortes nos han de prestara juramento de fidelidad conforme al juramente qiue por el Reyno de Aragon y por este condado nos ha sido prestado sin otra dilacion, que a nos plaze prestar el jurament conforme a lo que por nuestros predecesores ha sido hecho a los del dicho Reyno.

“Mas que por causa de la pestilencia que hay en la Ciudad de Valencia, y aunque dicen que esta al presente maior, no entendemos de poner nuestra persona en peligro y mucho menos lo deven querer ellos, ytambien que seria mucho inconveniente para la sanidad de la dicha ciudad entrar tantas gentes de tantas partes.

“Que tengan por bien el dicho juramento prestado en la vbilla de Sanct Matheu, en donde convocamos las Cortes, no obstante el fuero el fuero que dispone que se haga de hazer en la dicha Ciudad de Valencia, que en caso de tanta necesidad, concorriendo tan notorio peligro muy justo es que lo tengan por bueno, que no les haremos la salvedad que vieren hazer necesaria para la indepnidad del dicho fuereo como se hizo en el tiempo del Rey don Martin, que puede ser muy cierto que no ponemos nuestra persona en peligro manifiesto.

“Lo otro  es que por no deternernos mas no lo podemos hazer por las razones que sabeys han de venir determinados para habitar alguna persona que  entienda en la spedidicon de las cosas que cumplieran y se hovieran de tratar en las dichas Cortes, porque nos, hecho que sea el juramento nos havemos de partir; y en verdad que ponemos en harto peligro lo de nuestro stado y se no ha de tener en mucho lo que hazemos, que si bien lo supiessen somos ciertos por su innata fidelidad, no querrian nuestra  detencion y assi por lo que les amamos proponemos harto de nuestro stado por los ir a visitar.  Todo esto ha de star concertado entre ellos para que luego, en llegando a Sanct Matheu el dia del termino de la convocatoria se haga el aucto de todo lo susodicho. Y nos esperamos la respuesta desto en Tortosa para que ressolviendose en ellas vamos a la dicha villa de Sanct Matheuha hazer aucto y donde dificultassen tomaremos nuestro camino para los Reynos d Castilla; e confiandonos en su acostumbrada fidelidad differiremos la convocatoriadestas Cortes mucho tiempo que podamos con mas espacio convocarlas en essa Ciudad de Valencia e hazer con ellos como havemos hecho en los otros nuestros Reynos.

“Este ha de ser, en suma lo que haveys de negociar y tratar por todos los medios que os parescieren convenir para el bien y presto servicio dello, con toda diligencia  nos havisad de todo.

“Como hareys toda negociacion con el gobernador y con todos los afficiales nuestros y personas de nuestro consejo en el dicho Reyno de Valencia,  para los cuales llevays cartas de crehencia que ellos endreçaran y encaminaran la negociacion em todo lo que pudieran.

“Data en Molins de Rey a XXIII dias del mes de noviembre de MDXVIIII annos.

“Yo el Rey”. 

MERCADERS VALENCIANS I MERCADERS CATALANS (I)




Autor: Agustí Galbis

Un atre dels contexts, del qual els catalanistes han usat i abusat, escampant mentires a manta, es el mon dels mercaders de l´edat mija i principis de l´edat moderna.

Lliggam l´argument de la manipulacio: “Les naus que des del triangle Ciutat de Mallorca-València-Barcelona…es deien catalanes, perquè els seus mariners i mercaders parlaven català. Fins al segle XVII, els cònsols de catalans, tant a Nàpols i Sevilla com a Alexandria, per exemple, tenien jurisdicció sobre els mariners de Catalunya, València i les Illes Balears i representaven indistintament els interessos dels uns i dels altres.”. L´autor de l´argument es, per a variar, l´“il·l·lustrissim” Ferrando. El lloc a on consta, es el seu llibre  “Consciència idiomàtica i nacional dels valencians”.

Anna Unali, professora d´“Historia del comerç i la navegacio medievals” en la “Facoltà di Scienze Umanistiche” de l´Universitat de “La Sapienza” de Roma, escriu en la p. 313 del seu llibre “Marineros, piratas y corsarios catalanes en la baja edad media”: “El comercio catalán había impuesto su dominio en el ámbito mediterráneo, con periodos de mayor o menor prosperidad entre los siglos XIII y XV adquiriendo una posición de primer plano en el interior de las comunidades que formaban parte de la Corona de Aragón, tanto fue así que normalmente el término catalán servía para denominar a mallorquines, valencianos y aragoneses quienes además reconocían en la elección del cónsul catalán, efectuada en cualquier ciudad del Mediterráneo, la expansión de la propia potencia mercantil”

Vegem que la manipulacio es manifesta clara i rotundament. Si segons Ferrando “…es deien catalanes, perquè…parlaven català...”  i Anna Unali afirma que “…el término catalán servía para denominar a mallorquines, valencianos y aragoneses…”, podriem preguntar-nos: ¿Per que amaga Ferrando que “…el término catalán servía para denominar a… aragoneses…? ¿Parlarien català els aragonesos?

I es que la realitat no te res a vore en els desijos i maganches dels catalanistes. Per a que no puga dir-se que unicament enfrontem dos opinions, per molt que una d´elles siga la d´una especialista (Unali) i una atra, la d´un enredrador professional (Ferrando), anem a constatar-ho en documentacio original.

La documentacio que destapa l´engany es troba en el llibre “Manuel des consuls” de Alexandre Miltitz. Escomencem pel dia “XVII Kal. Septembris, anno Domini millessimo ducentessimo sexagentesimo sexto” (1266), quan Jaume I, “Nos Jacobus, Dei Gratia…” concedi al Consell de la ciutat de Barcelona el privilegi de nomenar als consols dits “d´ultramar” “damus et concedimus plenam licentiam et potestatem Consiliariis et Probis Hominibus Barchinonae, paesentibus et futuris, quod ipsi auctoritate nostra ponant et eligant singulares annis Consules, secundum voluntatem dictorum consiliarorum et procerum, in navibus et lignis ad partes ultramarinas nabegantibus” La jurisdiccio d´eixos consols, s´extenia sobre tots els subdits de la corona d´Arago “Qui consules habeant plenam jurisdictionem ordinandi, gubernandi, compellendi, ministrando, puniendo et omnia alia faciendi super omnes personas de terris nostris ad ipsas partes ultramarinas navigantes….”

El dia “VIII. Idus Augusti, anno Domini millessimo ducentessimo sesagessimo octo” (1268), amplià la potestad dels “Consiliariis et Probis Hominibus Barchinonae”, per a triar els consols “…in partibus ultramarinis et in terra de Romania…”, manant “…quod omnes subditi nostri, tam mercatores quam alii, teneatur firmare et respondere in posse dictorum consulum per vos electorum

Els catalans continuaren arreplegant privilegis per a tindre la potestad de nomenar consols en totes les terres a on els fora possible. Aixina, per eixemple, en decembre de 1321, el conseguiren del rei Jaume II, per a Cerdenya i Corcega “…in insulis et locis quibus volueritis Regni nostri Sardiniae et Corsicae.” Mario del Treppo en la p.21 de “Els mercaders catalans i l´expansió de la corona catalana-aragonesa al segle XV”, escriu que els catalans havien sabut “…assegurar-se´n  els millors avantatges amb el suport de la monarquia”

Per la p.472 de “Anuario de estudios medievales” (1964), sabem que en 1273 s´utilisa l´expressio consul catalanorum et aliorum hominum terre nostre, es dir “consol dels catalans i dels atres homens de la nostra terra”. En la p. 594 de “Memorias históricas sobre la marina, comercio y artes…” de Capmany es reproduix l´expressio consul catalanorum et aliorum naturalium et fidelium dicti domini regis Aragonum, es dir “consol dels catalans i d´atres naturals i fidels del dit senyor rei d´Arago”. En la p.58 del llibre de Mario del Treppo trobem consul cathalanorum et aliorum fidelium et naturalium serenissimi domini regis Aragonum

I dits consolats foren coneguts per consulatus catalanorum”. Com deixà establit Jaume I, la seua jurisdiccio  s´extenia super omnes personas de terris nostris”, lo qual evidentment incloia als aragonesos, desmontant-se qualsevol vincul ensomiat per Ferrando i relacionat en la llengua. Eren “de catalans”, no perque als qui representaren foren nomes catalans, o parlaren català, sino a soles perque els catalans tenien el privilegi de nomenar-los, en representacio de la Corona d´Arago.

Comprovem com quan Ferrando diu que els “cònsols de catalans…tenien jurisdicció sobre els mariners de Catalunya, València i les Illes Balears”, obviant als d´Arago mentix a miges. Jean Cocteau digue que “un got de vi mig buit es lo mateix que un mig ple, pero que una mentira a miges de ningun modo es una mija veritat”, resultant una gran mentira, que es convertix en una vergonyosa ferramenta per a la manipulacio.

Rafael Narbona Vizcaíno, confirma lo expost, quan en “Oligarquías políticas y élites económicas en las ciudades bajomedievales” escriu (p.159): “La primera noticia que tenemos de la existencia de un consulado catalán en Roma es del 12 de julio de 1484 y se refiere al nombramiento de Nicolau Pujades, mercader barcelonés para cubrir el cargo de cónsul en dicha ciudad. En el acta de nombramiento, realizada por los conselleres de Barcelona, se especifica que el área de jurisdicción del oficial abarcaba el territorio del distrito de Roma y se aplicaba a las embarcaciones, a los patrones y a las mercancías pertenecientes a cualquier súbdito de la Corona de Aragón.”

Demostrada la mentira de l´“il·l·lustrissim”, hem de saber, que, a partir d´ella, s´han fet desficaciades i interessades interpretacions de cites, pretenent demostrar una suposta conciencia nacional catalana dels valencians, que no soporten un minim analisis. Ho vorem.

ACOTACIONES EN TORNO A LA CULTURA VALENCIANA



Autor:Juan Ferrando Badia (q.e.p.d.)

El descubrimiento de las Américas fue un acontecimiento extraordinario para todos los españoles, y aunque fue obra de Isabel la Católica, también se debió en buena parte a que un valenciano, Luis de Santángel, convenció a la reina para que no permitiese a Colón solicitar el patrocinio del viaje a las Indias al rey de Francia. Y fue también Luis de Santángel quien ante la realidad de que la reina Católica ya no tenía dinero ni alhaja alguna que empeñar, le prestó "de su casa" el millón ciento veinte mil maravedíes que a la reina le faltaban para entregérselos a Colón.
Otro gran acontecimiento fue la publicación, en 1492, del que puede considerarse propiamente el primer gran diccionarío de la lengua castellana, el lexicon de Antonio Nebrija. Sin embargo, tres años antes de que el lexicon de Nebrija se publicase, apareció una especie de diccionario valenciano; el Liber Elegantiorum, cuyo autor fue el notario público por autoridad real Joan Esteve.
Otros acontecimientos dignos de subrayarse, cuyo quinto centenario se cumplió en 1992, son el nacimiento de Luis Vives, primer humanista europeo, forjador de la nueva conciencia europea, y la exaltación al Pontificado de Roma bajo el nombre de Alejandro VI, del cardenal valenciano Rodrigo de Borja.
Gracias a este Papa se pudieron forjar, en buena medida, mediante las bulas intercaeteras, pacíficos y armónicos descubrimientos y evangelizaciones de España y Portugal. No puede olvidarse tampoco lo que significó este Papa para el Renacimiento italiano y europeo. Cabe, por último, detenernos, a exponer la trascendental importancia que tuvo el Siglo de Oro Valenciano tanto para las letras valencianas y catalanas, así como para las castellanas.
El siglo XV. El antiguo Reino de Valencia, ciertamente, es pieza clave en las conmemoraciones de estos centenarios aludidos. Y ello es así porque fue Valencia la ciudad española más traspasada por la atmósfera del Renacimiento de todas las ciudades entonces existentes. Valencia, nos dirá Pierre Vilar, se hallará en pleno Siglo de Oro; su siglo XV, se distinguirá por su riqueza agrícola y su producción de lujo, la sedería. En los libros del comerciante veneciano Barbarigo, Valencia aparece como una factoría apreciada.
Y las naves valencianas forman la masa del comercio mercantil. En aquel entonces era Valencia la ciudad más poblada de España, con unnúmero estimado de 82.000 habitantes, cuando la segunda, que era Sevilla, tenía 35.000 y Zaragoza 30.000; Madrid contaba con sólo 15.000 habitantes y Barcelona apenas llegaba a los 14.000.
Valencia era la capital cultural de España; el principal centro comercial del Mar Mediterráneo. Florecían aquí el comercio, la industria, las artes plásticas, la literatura; era el tiempo en que se escribía "Tirant lo Blanch"; nacían los poetas Jaume Gasull, Jaume Roig, Ausias March, Roiç de Corella y Sor Isabel de Villena; Arnau de Vilanova destacaba en la ciencia; Jacomart, Lluis Dalmau y Roderic D’Osona en la pintura; Damiá Forment, Pere Compte y Pere Balaguer en la escultura y arquitectura; y una lista interminable de escritores en lengua valenciana que no cabría en este breve artículo.
 La Lengua Valenciana, la primera Lengua Clásica...
Precisamente dos años antes del Descubrimiento, es decir, en 1490, queda la cultura valenciana inmortalizada con la edición en nuestra ciudad del "Tirant lo Blanch", de Joanot Martorell. De esta obra se hicieron 715 ejemplares, lo que prueba de manera inequívoca la gran cantidad de lectores entonces ya existentes, confirmación del alto nivel cultural que consagra a Valencia como cabeza de la cultura española. Y que la lengua valenciana pasó a ser la primera en lograr la categoría de lengua clásica entre todas las lenguas de España.
Merece destacarse que todos los clásicos del siglo XV sin excepción, tienen una clara conciencia lingüística y literaria propias; para ellos la lengua en que escribían se denominaba lengua valenciana y se sentían valencianos. Piénsese, por ejemplo, en J. Martorell y en su máxima obra "Tirant lo Blanch".
También es en el siglo XV valenciano "Siglo de Oro y gran Siglo de Europa", cuando junto a la creación literaria en lengua valenciana, nace el "Llibre del Consolat del Mar" y se levantan edificios como la Lonja (1482-1498), las Torres de Quart (1441-1460), la Catedral (s. XIII-XIV), el Miguelete (s. XV), la Generalitat (1482-), las Atarazanas (s. ) y tantos más. Si quisiéramos sintetizar toda aquella época en un solo monumento, mencionaríamos la Lonja de la Seda, que ahí queda como una canción del arte, del progreso y del trabajo de toda la Valencia del siglo XV, convertida en piedra para perenne memoria.
 Un Pueblo no debe olvidar sus raíces.
Valencia no debe olvidar su pasado, sino revitalizarlo mediante su constante revisión crítica. Quizá la historia de Valencia no sea una historia blanca, pero tampoco es una historia negra. Parafraseando a Unamuno, diríamos que como toda realidad humana, tiene sus claroscuros. Y si un pueblo no quiere estar condenado a la frustración, debe recordar sus raíces, porque, como ya decía Vázquez de Mella, "los pueblos se casan con la muerte cuando se divorcian de sus raíces históricas".

..:Diario de Valencia:..

L'IMPORTANCIA DELS NOMS




Autor de l'articul: Joan Costa (q.e.p.d.)

Valencia, tant territorial com historicament, es una part d'Espanya, com Espanya ho es d'Europa. Aixo no es una opinio, ni una expressio de voluntat politica. Es un fet. Que Espanya, l'antiga Hispania, o Iberia, o Hesperia, haja estat mes o menys dividida a lo llarc de l'historia en diversos estats, com ho ha estat Europa, no li lleva res a eixa realitat, fonamentalment geografica i conseqüentment historica, expressada pel nom.

Lo que Valencia, en canvi, no ha segut mai es una part de Catalunya, des de que Catalunya es Catalunya i Valencia es Valencia. Ser valencians implica automaticament ser espanyols i europeus, com ser marroqui, per posar un eixemple, implica automaticament ser magrebi i africà. Pero ser valencians no passa, ni ha passat mai, per ser catalans. Si som espanyols, ho som com a part d'un tot. Aceptar la denominacio de implicaria una relacio subordinada com a part de Catalunya, lo qual equivaldria, exactament, a lo mateix que si aceptarem la denominacio de , es dir, una part integrant de Castella; en un i atre cas, part d'una part equivalent, quan tant el Païs Catala com Castella son, a lo mes, els iguals de Valencia, no un tot al qual pugam pertanyer. Mentres es mantinga una unitat territorial i politica, som una part d'Espanya. Pero, si eixa unitat es trencara, deu quedar clar que no som ni catalans ni castellans, simplement valencians. Eixa es l'importancia dels noms.

Per aixo, dins d'una unitat de l'Espanya de les autonomies, es intolerable per a qualsevol valencià que, be siga Castella, be el pais catala, mantinguen pretensions de soberania, de possessio o de predomini sobre Valencia, encarnades en la prepotencia i manipulacio dels interessos valencians, siga des de Barcelona o siga des de Madrit. Qualsevol servilisme als poders factics provinents d'eixes dos instancies, en tant que catalana i castellana, es una traicio al poble valencià, a la seua historia i a la seua identitat.

Esta es la rao mes fonda del perqué la qüestio de la llengua ha resultat i seguix sent tan important i tan polemica. Representa el ser o no ser de Valencia i del poble valencià com a tal. Tant si nos castellamisem, com si nos catalanisem, haurem caigut en l'anulacio de la nostra personalitat i representativitat com a poble o nacio historica

Des de l'absolutisme borbonic, que suprimi per molt de temps la denominacio de regne per a Valencia i bandejà la llengua valenciana de tots els documents oficials, els valencians no solament perguerem els nostres furs i antics privilegis, sino hem patit les conseqüencies anuladores d'un centralisme que era, de fet, eminentment castellà i castellanisant. Practicament nos feren oblidar la propia historia i el paper important que Valencia tingue en el pas de l'Edat Mija a la Moderna, com a ciutat i territori mes poblat, mes ric i mes culturisat de tota Espanya. Prova d'aixo: un esplendoros sigle d'or, del que queden, com a monuments arquitectonics, la magnifica Llonja i el Palau de la Generalitat i, com a monuments lliteraris, les obres universals dels nostres classics. Primers en traduir la Biblia a una llengua romanç, primers en fundar un hospital psiquiatric, primers en tindre un Consulat de Mar, primers en instaurar una taula de canvis, primers en introduir l'imprenta, primers i unics espanyols en tindre dos papes en el curt espai de quaranta anys, primers en contribuir economicament a la presa de Granada, i unics en finançar l'expedicio de Colon al Nou Mon, per ma del valencià Lluïs de Santangel.

Per a la nostra desgracia, l'unica reaccio de certa entitat a la degradacio sistematica de la nostra personalitat historica com a poble, ha vingut inspirada de fora, acompanyada d'un intent descarat, igualment sistematic, d'incorporar-nos a un atre domini i a unes noves sumissions. L'arma que s'utilisa es igualment la llengua, una llengua que es declara per principi identica a la notra, s'adherix a ella com una planta parasita, li chupla i digerix totes les seues substancies i, despres de deixarla com una corfa buida de vida i contingut, es presenta al mon com a l'unica que representa llegitimament el nostre parlar i el nostre ser. Perque al tall de la llengua ve tot lo demes. Per aixo es important llevar-li el nom, que no siga mai reconeguda com a una llengua que ha vingut i te un nom propi. En este cas el nom ho es tot.

Els qui defenen i promouyen la catalanitat de la llengua valenciana estan contribuint, i a penes es pot dir que inconscientment, a un proyecte agressiu, cada volta mes clar i definit, de convertir Valencia en una sucursal, en una provincia, en el domini d'una regio, la qual te evidents pretensions de formar un estat independent, quan les circumstancies li siguen favorables, i que d'eixe estat siga part l'antic Regne de Valencia baix el nom de Pais Valencià. Una atra volta el nom adquirix un pes i una importancia determinants.

Als qui son curts de vista, o ignoren casi tot de lo que està passant, els pareix que aço no es mes que una qüestio de noms, una guerreta de simbols, un joc irrellevant que nos du a perdre el temps, una esgrima verbal sense importancia entre partits politics.

Pero estan somoguent-se tots els vells fonaments i les velles idees a un ritme acelerat. Europa ha canviat, Espanya ha canviat, i encara es mes lo que canviaran. I, en eixe canvi, hi ha nacions i regions, que volen eixercir un fort protagonisme, que l'estan eixercint fins a on les deixen. Valencia, pert, en canvi, no solament el TAV, sino practicament tots els trens del futur, mentres que d'un costat i de l'atre l'estironen com a peça de roba en rebaixes, la chafiguen i trocegen com a camp conquistat, com a boti de guerra.

I tot perque nos hem deixat posar noms i etiquetes de llengua, que nos han reduit al no res. En els ordenadors dels poders oficials el nostre nom no consta i, per tant, no contem, no existim. Uns atres prenen decissions sobre el nostre present i futur, nos usen sense empaig com si forem moneda de canvi, nos despullen la casa, nos neguen els diners que son nostres i que van a parar a fer rics als qui ho son ya prou mes que nosatres. ¡L'importancia de tindre i mantindre, en les ungles i dents si es precis, una llengua i un nom!.

lunes, 9 de julio de 2012

LA PRIMA LLÍNEA ENTE REVISCOLAR VOCABULARI I FER EL RIDÍCUL



Autor: Joan Benet Rodriguez-Manzanares

www.llenguavlencianasi.com

L'atre dia arribà a les meues mans un escrit. Ho llegí. L'escrit no era una cosa de l'atre món, tractava d'un tema d'interés social més o manco ben desenrollat, pero eixe no es el tema central d'este artícul.
Lo que més cridà la meua atenció i arribà a esglayar-me fon la manera en cóm estava escrit, puix per a ser un escrit actual de tall social i al voltant d'una problemàtica de hui en dia, utilisava una serie de paraules que fea de la llectura un obstàcul per sí mateixa per a poder entendre lo que estaves llegint, puix més que un gran vocabulari lo que devies de ser, era un filòlec o un estudios de la llengua per a entendre-ho.
Nosatres a hores d'ara ni en la llengua parlada ni escrita, per a dir-li a una chicona que t'agrada a montó, mai no li diríem.
“¡Oh! Bella donzella plena d'encants i ensucrats galtes tan dolces com la mel...”
Més que res perque és una manera de parlar que no s'utilisa a dia de hui i la mateixa chicona pensaria que estaries foll. Més be li diries.
“¡Mare meua! Qué bonica que eres, te mire i em fiques a cent...”
I això sempre que l'escrit no estiga escrit de cara a la gent més jove, puix per a conectar en ella n'hi ha autors que utilisen un vocabulari un tant lleig i grosser.
“ ¡Fotre tia” Tens un cos i una pardalada que em fica palot...”
Sense contar la tercera possibilitat, per constituir una parla d'un argot emmarcat en una franja d'edat o condició social, la diferència entre les dos primeres és que en la primera faries el ridícul i en la segona estaries utilisant els termens correctes.
Puix això mateix he pogut comprobar que li passa a alguns autors, que en l'afany d'utilisar i reviscolar paraules que estan perdent-se o sent substituïdes per uns estrangerismes o modismes comencen a utilisar termens que fa molt de temps que ya no utilisa ningú o que la parla normal ha substituït per uns atres de correcta utilisació, fent de la llectura del text que conté eixes paraules un verdader esforç d'enteniment, puix he de reconéixer que no en poques ocasions llegint eixe escrit tinguí que recórrer al diccionari per a aixina poder saber qué significaba una paraula que a hores d'ara té uns atres sinònims que significant lo mateix, són els que utilisem en la parla habitual en lo carrer i en tots les llocs.
Em donà l'impressió com si estiguérem una atra volta davant d'aquella situació que se plantejà allà pels anys 1850 d'un valencià de “guant” en el que els autors intentaven utilisar paraules antigues i en desús com ho era Teodor Llorent, u dels seus màxims exponents, i un valencià “d'espardenya” o “populiste”, en el que utilisaven les paraules que utilisaven la gent del carrer, tenint com a exponents a Josep Bernat i Baldoví o Eduart Escalante.
Pense que se poden utilisar i reviscolar termens com, aixeta, assucac, ausades, manobre, rostària, determini i unes atres paraules per l'estil, pero tot lo que siga passar d'ahi i clavar-nos en paraules que realment a soles deurien d'utilisar-se en registres molt cults o quan busquem fer un text lliterari basat en alguna época remota i antiga com be podria ser una obra al voltant de l'any 1415, és intentar ser més cults que ningú, encara a pesar de poder caure en el ridícul.
És condició inequívoca de qui vos escriu pus jatsia en aquest text que aprés de fero vos participe la meua despedida...
No lo que volia dir és;
Com faig normalment, més encara després d'este text, és despedir-me.
Aixina sí em pareix més correcte. Un abraç molt blau.

KILILEA, POLITICOS 5 - VALENCIA O




Autor: José Esteve Rico Sogorb
 (Nomes versio en Castellà · Solo versión en Castellano)

  Los textos remitidos por los gobiernos valenciano y catalán estaban escritos casi exclusivamente en catalán, no siendo cierto lo manifestado por el Conseller González Pons de que la filtración desde Valencia a Barcelona sirviera para que estuvieran totalmente en valenciano.

 Las versiones son casi idénticas por lo que, aún cuando se entregaron cuatro 4 tomos y aunque en la portada de uno pusiera Catalunya y en la de otro, Comunidad Valenciana; en realidad entregaron tres versiones. Esto nos supone a los valencianos que conocemos nuestra lengua y la usamos escrita y hablada, una tremenda decepción a que tras un supuesto texto “en valenciano” lo que verdaderamente había era una traducción de la constitución europea bastante catalanizada según las normas del Institut d' Estudios Catalans -ni siquiera en las del 32 o Castelló -que son las que por desgracia aplica la Academia Valenciana de la Lengua pues mantiene dependencia y sucursalismo con aquel- con algunos retoques autóctonos valencianos para evitar suspicacias.

 Aunque en el texto habían palabras valencianas, -lo cual es de agradecer solo en mínima parte-, el resto estaba semántica, morfológica, ortográfica y léxicamente en catalán. Una explosiva y dañina mezcla antinatura e ilegal de dos lenguas que ha creado confusión y polémica.

 El uso normativo sobre la base “fabriana” del Institut d'Estudis Catalans (IEC) y de l' Acadèmia Valenciana de la Lengua (AVL) responde a una unidad de acción pactada por ambos y sustentada sobre la doble militancia de determinados miembros de la AVL que lo son también del IEC, lo que explica que en la web de la AVL se ubique el diccionario de dicho instituto.

 Asi que, la AVL está vendida al catalanismo y bien poco de valenciana o autóctona tiene, como organismo valenciano mal-creado por Zaplana y Pla bajo la batuta de Pujol. Resultaron gravísimas las intromisiones del Maragall y de Carod anunciando la impugnación y recurso de la presentación de un texto “en valenciano”. Al margen de la discutible escritura del texto que he explicado antes, ellos aprovecharon para negar la sustantividad, la personalidad propia histórica, la oficialidad y la legalidad del idioma valenciano. Sin embargo, la actuación de Zapatero es pusilánime , tibia, débil y acobardada por ceder ante aquellos.

 Con más razón cuando se sabe que fue Zapatero, nervioso e impaciente, quien llamó constantemente a Carod a su móvil para citarle en Moncloa. Carod no le tomó las llamadas hasta tarde tras su conferencia en Forum Europa. El líder independentista se hizo de rogar y con cara de satisfacción le bailó manteniendo aguardando a un desesperado Zapatero. Este detalle es muy significativo. Le tiene cogido de los c...Y ZP, con tal de salvar presupuestos y su sillón presidencial, se baja los p...

 Los consellers valencianos Gema Amor y Esteban González Pons -quien fue el gracioso que solicitó quitar lo de "valenciana" al nombre de la Generalitat- no destacan precisamente por conocimientos en valenciano. Respondiendo a sus manifestaciones en las que alegaban que "por primera vez se reconocerá oficialmente al valenciano en las instituciones europeas traducida por el Gobierno Valenciano y conformada por la Academia Valenciana de la Lengua”; cabe recordarles que esto no es cierto.

 O van de farol, se equivocan, les falla la memoria o pecan de ignorantes. No es ésta la primera vez. La lengua valenciana ya es oficial y así está reconocida en Europa desde el 5 de noviembre de 1992 tras la aprobación de la Carta Europea de Lenguas Minoritarias a la que se adjuntó el informe del comité de expertos de fecha 13 de febrero de 1991 en cuya página 80 se reconoce el catalán y en la 81, totalmente diferenciada, el valenciano.

 Asimismo el pleno del Parlamento Europeo aprobó la denominada “Killilea Resolution” en la que en su documento técnico anexo figura reconocida la lengua valenciana (Pág. 49) diferenciada del catalán (pág. 21). Si desde entonces, el valenciano ya es oficial y está reconocido, ¿cómo osan Maragall, Carod y Zapatero actuar en contra e intentar vulnerar un acuerdo aprobado por España y resto de la UE? ¿Por qué no respetan las legalidades europea y estatutaria? ¿Hace falta que les refresquemos la memoria? Nadie cita la “Killilea Resolution”. De esto nadie se acuerda ni quiere acordarse o no les interesa. Ni a Maragall & Carod -pues desean aprovechar la polémica para sus pretensiones y aspiraciones políticas con la excusa de una discutible unidad lingüística- ni Zapatero -pues desea pasar a la posteridad como el presidente que rubricó la Constitución Europea pacífica y consensuadamente- ni a Camps -pues seguirá usando la traducción como arma contra ambos, derecha contra izquierdas: contra Madrid y Barcelona, versus ZP, Maragall y Carod.

 En definitiva, ganan o desean ganar los políticos implicados, por intereses. Pierde la Comunidad Valenciana, pierde la lengua valenciana -reconocida por Killilea y presente en la Carta de Lenguas Minoritarias- y perdemos los valencianos, como siempre, desde la batalla de Almansa en 1707 -297años perdiendo-. Somos moneda de cambio, juguete caprichoso y objeto del deseo ambicioso de todos ellos. Políticos 5- Valencia 0. Lamentable.

EL PSOE VOL LLEVAR EL TERME



Via Valencià d´Elig

Si lleven el calificatiu "idioma" de l´Estatut mos deixarien completament en mans de l´imperialisme catalaniste. Precisament este calificatiu de "idioma" refrendat per l´Estatut Valencià es l´unic puesto a on llegalment podem agarrarmos pera que no mos catalanisen completa i "llegalment" (gracies a la AVL) de d´alt a baix, dins i fora del Reine de Valencia (Espanya, Europa, etc). Es l´unic mur de contencio de l´imperialisme catalaniste que ara mateix tenim, i aixo hu saben molt be els pan/catalanistes per lo que faran tot lo possible pera llevar el terme "idioma" de l´Estatut (inclus Enric Morera (Bloc) ha demanat una reunio en Rubalcaba (PSOE) pera ferli chantage llevantli l´apoyo del Bloc al PSOE en les corporacions municipals).
Per atra part es mentira lo que diu el PSOE de que en l´actual Estatut d´Autonomia Valencià no apareix el terme "idioma":

"Artículo 7Uno. Los dos IDIOMAS [en plural] oficiales de la Comunidad Autónoma son el
valenciano y el castellano..."

Per tant, tenim tot el dret del mon a mantindre la denominacio de "idioma" per a l´idioma Valencià, gastarla totes les voltes que vullgam i no recular un pam de terra d´avant del catalanisme imperialiste.

EL TEATRO VALENCIANO




GENERO SATIRICO Y HUMORISTICO DE LOS POETAS DE ZAPATILLA

Estamos en el tiempo del Renacimiento Valenciano en pleno siglo XIX, y dos son las corrientes literarias que conviven: los poetas de "guante" y los "de zapatilla". Los primeros estaban encabezados por Teodor Llorente y representaban a la burguesia, era conservadora y arcaica en su lenguaje para distinguirse del hablar del pueblo y por eso acudieron a palabras, giros y expresiones de los clásicos, muchas de ellas eran formas muertas, olvidadas y en desuso por pueblo (desde hacia 400 años), constituyeron el remate de un núcleo cerrado porque sus inquietudes no coincidieron con las del publico; incluso abandonaban el valenciano para tratar otros temas que fueran los propios del romanticismo. Todo lo contrario que ocurrió con los otros poetas de zapatilla, también conocidos como a populistas entre los que podemos destacar a Eduardo Escalante, José Bernat i Baldovi, Pasqual Pérez y Constantino Llombart; su propósito fue atraerse al publico a la causa del progresismo y por eso le hablaban en su lengua, el valenciano popular, cargado incluso de castellanismos (al igual que los poetas de guante), y así escribieron en los periódicos populares como El Mole, La Donsayna i El Cresol. Tanto los románticos  coincidirian en su valencianismo aunque visto de forma diferente como los satíricos 

CURT DE SASKATCHEWAN




Ricardo García Moya
Diario de Valencia 10 de junio de 2001

Igual que Millikin en Illi­nois, por la universidad de Saskatchewan (Canadá) retoza Curt Wittin, autor de “Los catalanismos en la traduc­ción castellana de la versión catalana del libro de Valerio Máximo” (Estudios de lin­güística, 1998). El laberíntico título alude, faltaría más, a la traducción valenciana acaba­da por fray Antoni Canals en 1395. El canadiense, imita­dor de Gulsoy y Germá Co­lón, degrada el perfil intelec­tual del dominico valenciano al afirmar que “Canals no era un humanista”, repitiendo la rancia consigna del Institut d’Estudis Catalans y la Gran Enciclopedia Catalana. Quie­ren encasillar a Canals como fraile garbancero, insensible al contenido de los textos clá­sicos que traducía. ¿Para qué? Está claro. La distinción entre lengua valenciana y ca­talana establecida por Canals en 1395 sería fruto de la igno­rancia del dominico, al “no ser un humanista" conscien­te del valor de los conceptos.
No nos engaña Curt. El universo humanístico delimi­tado por Dante y Erasmo al­bergaba pintores, filósofos, mecenas, arquitectos y, como nuestro Canals, traductores que facilitaron el conocimien­to de la cultura clásica a los que no sabían latín y griego. Fray Antoni Canals se antici­pa en medio siglo a un Marsi­lio Ficino que traduce a Pla­tón para establecer paralelis­mos entre su pensamiento y el cristianismo; propósito idéntico al esgrimido por Ca­nals para llevar al idioma va­lenciano a Séneca, Tito Livio y Valerio Máximo. Lo que es­cuece al fascismo catalanero es que Canals testificara la existencia de frontera idio­mática entre las lenguas va­lenciana y catalana en el lejano 1395; cuando no exis­tía -según la inmersión- sece­sionismo. La traducción en “llengua materna valencia­na” fue encargada por Jaime de Aragón, obispo de Valen­cia, insatisfecho con la reali­zada “en llengua catalana”. Al trasladar el texto latino, Canals tuvo que buscar re­cursos lingüísticos de la lengua nacional valenciana, algo que no ofrecía la caótica len­gua catalana plagada de pro­venzalismos léxicos y arcaís­mos sintácticos.
Canals introduce por vez primera en una lengua pe­ninsular un caudal riquísimo de voces sobre mitología, lati­nismos glosados y nombres propios con comentarios eti­mológicos. La lengua se enri­quece y surgen neologismos como el sustantivo “imbecili­tat”, que Canals -anticipán­dose al gallego, catalán y cas­tellano- incorpora a la lengua valenciana en 1395. El hecho de que Jaime de Aragón re­mitiera una copia a los conse­llers de Barcelona, pese a que tenían otra en catalán, con­firma que el valenciano era paradigma de lengua culta en la Corona de Aragón. La tra­ducción valenciana se convir­tió en modelo para humanis­tas catalanes y castellanos, como Juan Alfonso de Zamo­ra en 1418. Al ser lenguas hermanas, hasta Curt de Saskatchewan entiende que “Juan Alfonso podía calcar (en castellano) la sintaxis del original” (p.455). Es decir, en 1400 era el léxico lo que di­ferenciaba el valenciano del castellano y catalán. Curt también se percata de que las voces neolatinas hispánicas eran similares, salvo míni­mas variables morfológicas: “Asimismo, Alonso de Za­mora encontró casi siempre alguna palabra castellana congénere de la voz usada por Canals” (ib).
Los humanistas como Ca­nals propiciaron que la len­gua valenciana poseyera vo­ces del mundo clásico que en otras lenguas -como la catala­na- se incorporarían poste­riormente. Así, el sustantivo “pigmeu” se anticipa en tex­tos literarios valencianos; p.e., en poesías satíricas co­mo el “Somi del Infern” de Morlá: “Deu jagants y sis pig­meus” (v.68). Dueño de los recursos del idioma, Morlá usaba el patrimonial diminu­tivo, “els jagants y pigme­guets” (v.87 ), ambientando el sueño infernal con los mi­tológicos enanos que moles­taron a la diosa Hera, fueron citados en la Iliada y lucha­ron contra las cigüeñas. De igual modo, la campiña mito­logía adquiría color con los selváticos faunos, sustantivo documentado en catalán en 1839 (Corominas); siglos an­tes, por la literatura valencia­na correteaban los impúdicos semidioses en octosílabos que Mulet, en 1645, dedicaba a la pobre Maciana: “Visions de tots los diables, faunos, ti­gres... (v.530); “y may a so­miat faunos, dragons...” (v.538)
Nuestros antepasados no jadearon tras los filólogos castellanos o catalanes supli­cando autorización para in­corporar tal adjetivo o sus­tantivo, sino que los modela­ban partiendo de las lenguas clásicas; aunque no siempre fueran voces sublimes. Así, Canals usa por vez primera en un texto literario el esca­tológico orinal (“orinal ple de orina”). El dominico también fue el primero en usar en una lengua peninsular la voz “pedagog”, que daría “pedagoc” en valenciano moderno.
Canals recurría a latinis­mos cuando no hallaba en va­lenciano voces idóneas, acti­tud opuesta a la de los filólo­gos catalaneros, que no du­dan en arrinconar voces ge­nuinas, como Morvedre. Des­de el siglo XII existe docu­mentación que informa de la evolución de las diversas gra­fías mozárabes del topónimo (Murus veteri, Murum Vetus, Murvedre, etc.). Antes de 1238 los valencianos que vi­vían en el área de la heroica villa crearon este topónimo, que no significaba el olvido del Sagunto histórico. Jaume Roig escribe: “huy dit Morve­dre”, en 1460; y así fue hasta la inmersión, pues el nombre mozárabe fue respetado por los botiflers (en 1793 publi­caba Enrique Palos la “Diser­tación sobre el teatro y circo de Sagunto, ahora villa de Murviedro”). En el franquis­mo, el Institut d’Estudis Ca­talans prohibió el topónimo Morvedre, sustituyéndolo por el latinismo castellano Sa­gunto o Sagunt. A los colabo­racionistas Fuster y Guarner no les interesaba la huella del mozarabismo idiomático va­lenciano.
Pueden hacer y deshacer a placer. Analicen la malicia in­telectual que exhibe Coromi­nas en su ensalzado dicciona­rio etimológico: “el valencia­no Joanot Martorell afirma en 1437 que en catalán lo co­nocían ya hasta los muchachitos” (DCECH, tomo IV, Gredos, 1989, p.634) ¡Pobre Martorell! Ante esta falsedad cabe una duda: Si es punible plagiar textos sin citar al autor ¿no será más delito atribuirle una opinión falsa o un juicio inexistente? Lásti­ma que a nuestras autorida­des sólo les preocupe defen­der las señas de identidad de Cataluña y, por el contrario, ofrezcan subvención a los que destruyen las valencianas, como es el caso de Curt de Saskatchewan.