jueves, 30 de septiembre de 2010

REGRESO DE MINIVACACIONES


De regreso. He estado una semana por los Países Bajos y Bélgica. Poco tiempo para ver todo lo que se puede ver por Flandes, pero algo he visto.


Tenía ganas de ir por Brujas, porque quería ver a nuestro paisano Luis Vives. Pude verlo, aunque, lógicamente, no pude hablar con él. De haberme hablado seguro que me habría expresado su nostalgia por su Reino de Valencia.

Dejaré constancia de la visita.

Russafi.

LA GUERRA DE SUCESION (II)


Autor: Desconocido.

LA BATALLA DE ALMANSA
LOS BANDOS
A pesar de que en un principio Barcelona acató al nuevo monarca Felipe V, lo cierto es que poco después se decantaría por el Archiduque Carlos al que nombró emperador en 1711. En Aragón y Valencia la situación era bien diferente y comenzaba a plantearse una cuestión de centralismo castellano frente al federalismo aragonés decantándose por el apoyo al Archiduque. Este apoyo fue decisivo para la pérdida de sus derechos forales tras la aplicación de los decretos de Nueva Planta.
LA RETIRADA HACIA BARCELONA
Dada la proximidad de las tropas borbónicas que habían conseguido controlar varios territorios como Caudete, Villena, Elda, Novelda, Elche, etc y ante el cariz que estaban tomando los acontecimientos a principios de 1707, el Archiduque Carlos decidió abandonar la ciudad de Valencia donde se encontraba para marchar hacia Barcelona con la intención de instalar su corte en estos territorios.
LA ENTRADA NATURAL DESDE CASTILLA: ALMANSA
Los generales austracistas Galway y Das Minas se anticiparon al ejército borbónico y elaboraron un plan para asestar un duro golpe a las tropas de Berwick. Éste se encontraba en las proximidades de Almansa esperando los refuerzos que tenían que llegar por el norte a cargo del duque de Orleans. El factor sorpresa fue insuficiente para contrarrestar la superioridad de la caballería borbónica que acabó con el inexperto, variopinto y desorganizado ejército austracista. Su derrota despejó y allanó el camino de las tropas borbónicas hacia Valencia que cayó un mes más tarde, junto a numerosas ciudades y villas de toda la región.
CONTINGENTE DE TROPAS Y DISPOSICIÓN DE LA BATALLA
Berwick contó con la caballería española y la francesa, además de una unidad irlandesa.
Berwick formó su ejército en dos líneas justo enfrente de Almansa, con la caballería española en el ala derecha y la caballería francesa en el ala izquierda. La infantería en el centro.
El orden de la disposición de Galway fue ligeramente diferente. Dispuso sus fuerzas en dos líneas pero mezcló la caballería y la infantería en ambas alas. Componía este ejército un total aproximado de 15 a 16000 hombres de muy diversa procedencia, holandeses, hugonotes, británicos y portugueses. Das Minas había solicitado que la caballería portuguesa se colocase en el ala derecha.
Las unidades británicas presentes eran los Bays, dragones 3,4 y 8, así como los dragones de Peterborough y Pearce, también un batallón mixto de granaderos y de la guardia Coldstream, los batallones de línea 2,6,9,11,17,28,33,35 y 36, así como la Infantería de Mountjoy, Breton, Bowle y Mark Kerr.
RELATO DEL MARISCAL BERWICK
"Los cañones de nuestra derecha comenzaron a disparar a las tres, pero apenas habían lanzado 20 andanadas cuando el enemigo, habiendo pasado un gran camino en hondo, que estaba enfrente de su izquierda, se apoderó de la altura donde estaba emplazada esta batería, ante lo cual ordené a nuestro ejército que avanzase para atacar.
La Batalla comenzó por la derecha; nuestra caballería cargó sobre la izquierda del enemigo con tanta bravura que consiguió abrir brecha en ella, pero la infantería enemiga hizo fuego tan intenso sobre los nuestros, que se vieron obligados a ceder; nuestra caballería, sin embargo, se rehizo de nuevo y volvió a cargar sobre el enemigo, que se había rehecho al amparo de su infantería ; con este ataque el enemigo fue nuevamente quebrantado, pero el fuego de los batallones obligó una vez más a nuestra caballería a retirarse. Viendo que sería difícil para nuestra ala derecha tener éxito sin infantería, hice que la brigada de Maine, mandada por M. de Bulkeley, avanzase desde la segunda línea; esta brigada atacó a la infantería enemiga y la derrotó por completo; nuestra caballería cargó al propio tiempo y entonces el ala izquierda fue completamente derrotada.
Nuestra izquierda, mandada por M. d’Avary, había efectuado varias cargas, pero aunque ganó algún terreno y hasta fue ayudada por la brigada de La Sarre, no había sido capaz de penetrar en la línea enemiga. Nuestra derecha, después de haber empujado todo lo que había ante ella, avanzó en orden de batalla sobre el flanco izquierdo de la derecha del enemigo, intentando éste retirarse, pero fue empujado tan de cerca, que pronto se dispersó, y huyendo a plena velocidad, su infantería fue destrozada.
La batalla no se desarrolló con tanta fortuna en el centro, pues el enemigo había derrotado el cuerpo principal de nuestra infantería, y dos de sus batallones, que habían llegado a abrirse camino a través de nuestras dos líneas, avanzaron hasta las murallas de Almansa. Don José Amézaga, Intendente de Caballería, avanzó con dos escuadrones de Órdenes Viejo, cargó y los derrotó.
El resto de la infantería enemiga, viendo que la nuestra atacaba, que había aún algunas brigadas que no habían cargado todavía, que su ala izquierda estaba batida y que su derecha huía en desorden, intentó retirarse, pero en su retirada varios batallones fueron atacados y destrozados. El general Conde de Dehna, con 13 batallones, se refugió en un monte cubierto de bosques, y a la mañana siguiente, viéndose rodeado, sin esperanzas de poder escapar, se rindió prisionero de guerra”.
Memoirs, vol I, págs 357-59
ACLARACIONESIngleses, holandeses y hugonotes se mantuvieron firmes en el centro. La caballería portuguesa “huyó a toda velocidad”: Una de las causas, no única, pero si fundamental de la derrota de los partidarios del Archiduque, al dejar completamente expuesto su flanco a merced de Berwick. Galway y Das Minas consiguieron con su astucia salvar de la derrota algunos escuadrones de Caballería.

LA FAMILIA DELS BORJA (V)


Atlas Visual de la Comunitat Valenciana - Las Provincias.

EL PAPA ALEIXANDRE VI
A la mort d’Inocenci VIII, les mes destacaes families aristocratic-eclesiastiques escomençaren la disputa per l’eleccio del nou Papa. Roderic de Borja va saber manejar habilment els distints interessos regnants hasda el punt de que tots acabaren convençuts d’haver guanyat per al seu profit al cardenal valencià. Aixi, el 11 d’agost de 1.492, era triat nou Papa per unanimitat, prenint lo nom d’Aleixandre VI –per s’admiracio al conquistaor Aleixandre Magne-. En Xativa i Valencia s’organiçaren tota classe d’actes per a celebrar la noticia, a la vegà que les dos ciutats rivalisaven per ser reconegudes com el lloc natal d’Aleixandre.

ALEIXANDRE VI I EL “NOU MON”
Els papes migevals, suprems senyors feudals, estaven convençuts de tindre el dret de l’adjudicacio de l’imperi insular. Aleixandre declarà ser l’unica autoritat que podia adjudicar les noves terres descobertes per Colon per a acabar en el llitigi que enfrontava Espanya i Portugal. Mediant la bula “Inter Caeterea” delimità la sobirania espanyola en terres americanes. Una llinia de nort a sur, a cent llegües d’occident de les illes Azores i Cap Vert, reconeixia a Castella la jurisdiccio de totes les terres situaes a lo seu oest. N’obstant, en lo tractat de Tordesillas, Castella acceptà fixar una nova llinia, unes 340 milles mes a l’oest. Per qüestions de principi, la divisio aleixandrina fon valida hasda 1.778.

EL VATICA RESIDENCIA DELS PAPES
Aleixandre VI fon el primer en convertir al Vaticà en residencia fixa dels papes. Pinturicchio, pintor favorit d’Aleixandre VI, fon l’encarregat de decorar ses apartaments privats. Per a la pavimentacio el Papa manà portar rajoles fetes especialment per ad ell en Gandia. Tambe va fer portar vellut vert des de Valencia. La significacio dels apartaments Borja radicà tant en s’importancia com obra d’art com el fet de supondre un testimoni de la vida i costums de la cort papal del Renaiximent. L’ostentosa decoracio ens recorda la fastuositat tipica de la Edat Mija. Pintors, poetes i humanistes varen rebre encarrecs d’Aleixandre VI i a lo seu mecenage es deuen algunes de les obres com La Pietat de Miquel Angel, una de les mes celebraes en tota l’historia de l’art.

ELS ESTATS ITALIANS
Els estats italians, i Roma en particular, passaven per ser lo cor d’Europa. Eixerciren una poderosa atraccio sobre els moderns estats occidentals, en els que escomençaven a renaixer els somnis imperials de l’Edat Mija. Els estats italians eren conscients d’haver-se convertit en el centre de la renovacio economica, artistica i espiritual, una renovacio que descansava sobre la pluralitat de les ciudats-estat, garantia d’equilibri.

FI DE L’EQUILIBRI ITALIA
El rei de França, Carles VIII, representava el poder monarquic mes fort d’occident, Per a alguns llinages italians sa puixança militar significava una basa important a la que recorrer per a satisfer ses ambicions personals. Ludovico Sforza de Milan va vore com millor manera de fer prosperar el milanesat i alvançar en l’Adriatic, una guerra entre Milan i Napols. Fon este el motiu pel que organisà i financià una incursio belica del rei de França en Italia. Pero Carles VIII no es va retirar d’Italia tan pronte com es pensava i en decembre de 1.494 entrà en Roma. Aleixandre VI es v’opondre fermament a ses pretensions de ser investit rei de Napols i consegui el recolzament de la Lliga Santa. Carles VIII no tingue mes remedi que tornar a França.

CESAR BORJA, FILL D’ALEIXANDRE VI
La mort de Carles VIII canvià la politica d’aliances del Papa. Lluïs XII, lo seu successor, lo necessitava en la finalitat de poder divorciar-se i casar-se en la viuda de Carles per a continuar l’imperi. Hasda llavors, Aleixandre VI havia buscat el soport hispanic –per allo casà a ses fills Jofre, Joan i Lucrecia en parents de la dinastia d’Arago-; ara es decantà per França i casà a Cesar en una filla del rei de Navarra. Cesar, que hasda aquell moment hi havia segut un jove cardenal res preocupat per l’alta politica, deixà la purpura cardenalicia per a convertir-se en u dels condottiere mes habils i brillants de l’epoca.

LES ACCIONS DE CESAR BORJA
A finals de 1.499 Cesar mamprengue la conquista de la Romania, territoris pontificis que el Papa volia arrebatar als seus senyors feudals, concluint-la en exit. La familia papal era temida i admirà al mateix temps- Les mes grans personalitats de l’epoca buscaren el favor del Papa i els condottiere mes capaços es disputaren el servici en els eixercits de Cesar, qui participà en atres accions beliques que conseguiren acabar en els ultims baluarts del sistema feudal en l’estat pontifici. El poder dels Borja en l’Italia central i la creixent fortalea dels territoris pontificis fon considerat con una duraora amenaça contra les llibertats locals italianes.

LA MORT D’ALEIXANDRE VI
L’enorme poder assumit per els Borja provocà tot tipo de resistencies per part dels senyors i els condottiere. Els partidaris de les mes destacaes families, com els Orsini o els Montefeltro, intentaren organisar una conjuracio contra els Borja, que Cesar anà a desbaratar en l’assessinat dels capitosts mes significatius. La posicio de força d’Aleixandre pareixia en aquells moments mes indiscutible que mai. Pero en agost de 1.503 moria presumiblement enverinat.

L’ELECCIO D’UN NOU PAPA: JULI II, ENEMIC DE LA FAMILIA BORJA.
Quant un Della Rovera, enemics accerins dels Borja, fon triat Papa en 1.503 baix lo nom de Juli II, la Santa Seu inicià una poilitica que, si be tractà de consolidar l’enorme poder adquirit per l’iglesia, intentà borrar les huelles de nepotisme de s’antecessor. Imposà un sever control de les finances, confiscà numeroses propietats als parents d’Aleixandre i consegui dessfer-se de Cesar Borja. Este es refugià en Napols, a on en 1.504 caigue presoner de Gonçal de Cordoba que el v’enviar a Castella. Empresonat en lo castell de la Mota consegui evadir-se i incorporar-se a les tropes de lo seu cunyat el rei de Navarra, que llavors lluitava contra els castellans. Finalment, en el curs d’una batalla durant l’asedi de Viana en motiu de la lluita civil navarresa, mori en extranyes circumstancies.

JUAN LUIS VIVES (III)


Juan Luis Vives (1492-1540) Filosofía
frases de Juan Luis Vives
Desterrada la justicia que es vínculo de las sociedades humanas, muere también la libertad que está unida a ella y vive por ella.
No puede existir bondad alguna donde no haya conocimiento de ella.

Lo comprado al precio de muchos ruegos, es caro.
No hay riqueza tan segura como un amigo seguro.
La fuente de la vida es el corazón.
No esperes que tu amigo venga a descubrirte su necesidad; ayúdale antes.
No hay espejo que mejor refleje la imagen del hombre que sus palabras.
La memoria se acrecienta usando y aprovechándose de ella.
No hay cosa por fácil que sea, que no la haga difícil la mala gana.
¡Cuán grande riqueza es, aun entre los pobres, el ser hijo de buen padre!
Ni la utilidad del mentir es sólida, ni el mal de la verdad perjudica mucho tiempo.
Sal de la vida es la amistad.
Es inútil toda polémica si no hay esperanza de que resulte provechosa.
El humanista relacionará unos estudios con otros, pues todos ellos tienen entre sí alguna coherencia y parentesco. Será afanoso de saber y jamás le pasará por la mente haber llegado a la cumbre y al cabo de la erudición
Nada es fácil ni tan útil como escuchar mucho.
La diligencia en escuchar es el más breve camino hacia la ciencia.
Desventurado el hombre que no tiene quien le amoneste cuando tiene necesidad de ello.
El corazón es lo primero que vive en la estructura del animal y lo último que muere. En él tiene su comienzo y su término la vida.
Todo cuanto hemos entendido, reflexionado y comparado está dispuesto para servir a la razón.
Es la muerte la falta de instrumentos del alma por los cuales se prolonga la vida.
La primera condición para la paz es la voluntad de lograrla.

EL JUSTICIA DE VALENCIA (VIII)


CATALOGO DE LA SERIE DEL REAL JUSTICIA

Autores: Manuela Fernández-Arroyo y Cabeza de Baca y Jesús Villalmanzo Cameno, 1976.
Pag. 10. El Justicia Civil de Valencia.
Fuente: Archivo del Reino de Valencia.

Contenido de la serie del Real Justicia.

Los documentos registrados en esta serie son fundamentalmente de carácter económico y administrativo. Con ello se pretende adelantarse a posibles agresiones o negociaciones de derechos sobre bienes y privilegios de particulares o entidades.

Normalmente se trata de documentos coetáneos y en los que están implicados determinados intereses del que solicita su registro: poderes, testamentos, censos, donaciones, etc. Pero a veces, sobre todo a partir de 1750, nos vemos sorprendidos con abundante registros de documentos muy antiguos, incluso de antes de la reconquista de Valencia, y que razonablemente podemos calificar de históricos. De esta misma naturaleza se pueden considerar hoy otros documentos, que dejando al lado ese aspecto práctico del momento en que fueron redactados, han adquirido ya el histórico, por estar relacionados muy directamente con el gran acontecimiento de comienzos del siglo XVIII. La Guerra de Sucesión.

De ahí podemos dividir los documentos contenidos en esta serie en dos grandes grupos: 1) Documentos de carácter histórico; 2) Documentos de carácter económico-administrativo.

1) Documentos de carácter histórico.

El grupo mas interesante, pues gracias a este registro se han salvado muchos documentos que de otro modo se hubieran perdido, o resultado muy difícil la consulta. Su importancia se debe en algunos casos a su antigüedad y en otros a la autoridad de quien proceden, o a ambas cosas a la vez. Muchas instituciones aportan a este registro los documentos mas importantes de su historia: carta fundacional, privilegios reales, cartas pueblas, bulas, genealogías, etc. A él concurren lo mismo instituciones eclesiásticas como civiles, pero siempre movidos por la defensa de sus bienes y privilegios, que alguien pone o puede poner en entredicho.

Así pues, a diferencia de los documentos calificados de tipo económico-administrativo, los históricos tienen un valor mas preeminente y hoy interesan enormemente para la historia del Reino de Valencia.

Hemos considerado como pertenecientes a dicho grupo este tipo de documentos:

- Privilegios reales.
- Escrituras de confirmación de privilegios
- Bulas.
- Cédulas reales
- Provisiones y despachos reales
- Cartas pueblas
- Escrituras de venta.

y los relacionados con la nobleza:

- mayorazgos
- genealogías
- escudos de armas
- hidalguía
- títulos
- infanzonía
- limpieza de sangre
- etc.

Privilegios reales: Los hay desde Jaime I hasta Felipe V, sobresaliendo en número y calidad los del siglo XIII al XV. En su mayoría son concesiones que hacen los monarcas a ciertos nobles para recompensar servicios prestados a la Corona, como son donaciones de villas con todos sus derechos; otras veces se trata solamente de otorgamiento de ciertos derechos sobre los lugares que ya poseen, como el poder del ejercicio de la justicia civil y criminal, del mero y mixto imperio, etc., También aparecen, aunque muchos menos abundantes y de menor importancia, privilegios concediendo a monasterios u órdenes religiosas, casas, propiedades, réditos, etc.

Otras veces se encuentran “confirmaciones de privilegios”, que son ratificación del monarca reinante de uno o varios privilegios otorgados por un soberano anterior, y con el mismo contenido que los privilegios.

Hay también un documento real muy importante, el mas antiguo de la serie, pues data de antes de la conquista de la Ciudad de Valencia, del año 1229: la “alianza” firmada por el último o rey moro de Valencia, Abu Zeyd y Jaime I, haciéndose mutuas concesiones. También aparece en dicho asiento una confirmación de dicha alianza.

Bulas: No son muchas las bulas registradas y estas de escasa importancia, refiriéndose en su mayor parte a provisiones de rectorías, aprobación de creación de beneficios, licencia para imponer algunos censos, etc. Otro grupo se refiere a las confirmaciones de bulas expedidas por papas anteriores.

Cédulas reales: Muy abundantes los documentos de este tipo diplomático, en especial del reinado de Felipe V. Son numerosas las de creación de mayorazgos, como veremos mas abajo. Y otro grupo también muy extenso trata de temas económicos, o de tipo administrativo. Hay una real cédula haciendo merced del hábito de la Orden de Montesa y otro del rey Luis I legitimando a Luis Vicente Ibáñez.

Reales provisiones: Son de idéntica o muy similar importancia y contenido que los documentos anteriores.

Notables, en cambio, son toda una serie de asientos relacionados con la nobleza. Están contenidos en los tipos documentales vistos anteriormente y, además, en sentencias, despachos, certificaciones, declaraciones y licencias de inferior categoría. Aquí vamos a clasificarlos por temas.

En primer lugar destacamos el grupo de documentos en que se conceden títulos de alta nobleza: marqueses, condes, barones.

Sigue el de reales cédulas en que el rey autoriza la formación de vínculo y mayorazgo o bien declaraciones de sucesión de mayorazgo, y reales cédulas autorizando la venta o la administración de los bienes vinculados a los mismos.

EN TORNO AL 34: CÓMO SE FABRICA UN MITO: COMPANYS


Autor: Pío Moa
La inmensa mayoría de los catalanes se mantuvo al lado de la legalidad, y la intentona de la Esquerra cayó en medio del mayor ridículo

La preparación de la guerra civil a lo largo de 1934 por el PSOE y por la Esquerra nacionalista catalana puede considerarse hoy un hecho histórico firmemente establecido. En cuanto a la Esquerra, su dirigente Companys se esforzó en crear en Cataluña un clima insurreccional y en preparar los medios para la rebelión contra un gobierno legítimo, valiéndose, con dolo, de los instrumentos que la legalidad ponía a su disposición, que eran muchos.

Y cuando, el 5 de octubre, aprovechando un cambio de gobierno totalmente legal, el PSOE se lanzó a la guerra en toda España, Companys esperó todavía a ver cómo se desarrollaban los acontecimientos, mientras cortaba las comunicaciones terrestres con Madrid, trataba de imponer la huelga general en Barcelona, y ocupaba esta ciudad con sus milicias armadas, conocidas como "escamots". Entre tanto hacía creer al gobierno que sus medidas se dirigían a impedir una subversión anarquista totalmente imaginaria. Al día siguiente, las noticias de estallidos revolucionarios en numerosas provincias y en Madrid le decidieron a saltar al ruedo a su vez, y al atardecer de ese día proclamó la rebelión contra un "golpe fascista" en Madrid. Puede decirse que había engañado al gobierno con la supuesta insurrección anarquista y ahora engañaba a los catalanes con el no menos falso golpe fascista.
Es sabido cómo terminó la aventura. A pesar de que disponía de miles de milicianos y del control sobre la Guardia de Asalto y, en menor medida, sobre la Guardia Civil, y de fuertes infiltraciones en el ejército, contra una guarnición de sólo unos centenares de soldados, Companys se rindió en la madrugada, tras pasarse la noche él y su consejero de orden público, Dencás, llamando a los catalanes a la lucha para derribar al gobierno democrático e imponer prácticamente la secesión.

La inmensa mayoría de los catalanes se mantuvo al lado de la legalidad, y la intentona de la Esquerra cayó en medio del mayor ridículo. Y sin embargo antes de medio año Companys se había convertido en algo así como un héroe legendario para muchos catalanes y no catalanes en toda España. El mecanismo de esta extraordinaria transformación merece un pequeño estudio.

Como consecuencia del asalto a la legalidad constitucional, hubo fuertes presiones para abolir la autonomía catalana, dándola por fracasada, así como para proscribir a los partidos guerracivilistas, incluyendo a la Esquerra. Sin embargo el gobierno prefirió una actitud moderada. Los partidos no fueron prohibidos, la autonomía fue solamente suspendida hasta que se normalizase la situación, y sólo los periódicos oficiales de la Esquerra fueron pasajeramente clausurados, medida sin apenas efecto porque reaparecieron de inmediato con otro nombre.

Y estos periódicos, convertidos en plataforma de una campaña extremadamente emocional y patriotera, lograron cambiar el completo descrédito inicial de Companys, en una imagen de gloria y martirio al servicio de Cataluña y de la democracia.

Hazaña propagandística todavía más notable cuanto que el comportamiento de los líderes esquerristas en el proceso subsiguiente careció de toda altura moral o política: se limitaron a negar la evidencia. Ellos no se habían rebelado. Había sido el pueblo el que se había rebelado espontáneamente, y el gobierno de Companys se había limitado a dar un "cauce" a aquel movimiento para evitar que se descontrolase y cayese en la anarquía. Los interrogatorios, como he expuesto en el libro recién aparecido 1934 Comienza la guerra civil, cayeron en lo surrealista cuando los acusados afirmaron creer que los pocos soldados provistos de dos pequeños cañones que asediaron la sede de la Generalidad eran o podían ser anarquistas. No les faltaba aplomo.

El defensor, Ossorio y Gallardo, sostuvo la misma historia. Según él, Companys y los suyos habían cumplido con su deber para evitar el caos, y en todo caso sólo podían ser acusados por un artículo de la ley que tipificaba el intento de derrocar al gobierno constitucional. Un miembro del tribunal llamado Sbert y próximo a la Esquerra, lo mejoró: los procesados no habían intentado cambiar el gobierno, sino el Estado. Pero como ningún artículo legal penaba de modo explícito tal cosa, la rebelión de Companys debía considerarse un acto "político y legítimo". La prensa de la Esquerra encontró "consistente y moderna" esta versión, digna de los hermanos Marx. En adelante, tratar de derribar el Estado Republicano debía considerarse una especie de deporte. Toda la historia del proceso, de no estar envuelta en la tragedia (el golpe de Companys provocó más de cien muertes en Cataluña) podría dar lugar a un espléndido relato humorístico.

Este comportamiento absolutamente falto de responsabilidad política e histórica no mermó la renaciente popularidad de Companys. Sus partidarios proclamaban a voz en cuello: "Companys, el presidente de la Generalitat es el primer luchador de Cataluña" "En el banquillo de los acusados, siete hombres de Cataluña. Y en torno al estrado y al banquillo, y fuera, el pueblo"; "Companys y Cataluña. Gómez Hidalgo ha establecido la magnífica ecuación. Companys y Cataluña se encontraron juntos el 6 de octubre. Y no se separarán más" "Companys es Cataluña. Cataluña es Companys" Y así incansablemente en titulares de prensa, folletos de propaganda, octavillas. La prensa de izquierdas en toda España presentaba a los héroes del 6 de octubre como personajes simpáticos, afectuosos, excelentes personas víctimas de unas desdichadas circunstancias en cuyo detalles, lógicamente, no entraban.
Por su parte, Companys sabía animar la función: "El veredicto que nos importa es el que pronuncie en su conciencia íntima el pueblo. Ya que nuestros defensores han hablado del juicio de la Historia, declaramos que esperamos tranquilos su veredicto definitivo, con orgullo en el corazón y conciencia limpia". El pueblo había pronunciado su fallo al desoír los llamamientos de Companys aquel 6 de octubre, pero él y la Esquerra no lo tuvieron por inapelable. Creían que una buena campaña de propaganda puede cegar las evidencias más crudas, y los hechos parecen haberles dado la razón.

¿Puede, realmente, tener ese efecto una campaña así? Sí, desde luego, pero con una condición: que no sea contrarrestada mediante una tenaz e insistente contracampaña. Rebatir falsedades tan groseras no es empeño agradable, obliga a entrar a veces en el terreno del disparate y a emplear tiempo en explicar lo que debiera ser obvio. Sin embargo no queda otro remedio, porque los falsos mitos tienen un efecto desastroso. Todavía hoy políticos e historiadores nacionalistas cultivan insistentemente la falsificación de la historia y fomentan el culto al golpismo y a personajes poco recomendables. No es sano que en Cataluña se tenga por héroe a Companys y no a Pla, o que en las Vascongadas ocurra lo mismo con Arana y no con Unamuno. Tales cosas indican cierto grado de insania colectiva, y conviene rebajarlo en lo posible.

INJUSTA SUPLANTACIÓN DE NUESTRA TRADICIÓN TOPONÍMICA BALEAR, POR LA LENGUA CATALANA (II)


Autor: Josep Antoni Ripoll Fe
Palma de Mallorca

OTRA USURPACIÓN DE NUESTRA CULTURA Y DE NUESTRO SUELO la constituye una página de la Enciclopedia Larousse al referirse a nuestro mallorquín Ramón Llull, definiéndolo como “escritor catalán” y a continuación afirmar que su nacimiento fue en “Palma de Mallorca 1235 – 1315” ¿En qué quedamos: que era catalán o nacido en Palma ? Cualquier mente sensata sabe muy bien que los nacidos en Cataluña son catalanes y los nacidos en Mallorca son mallorqines, pero la Enciclopedia Larousse que, dicho sea de paso fue editada en Barcelona, con taimada y al mismo tiempo pueril intención , considera a los nacidos en Mallorca, como catalanes, lo cual irrita y produce al pueblo balear, grave indignación.
La codicia sobre nuestro suelo y nuestra cultura, hace cometer al catalanismo insensateces como la citada, cuando precisamente Llull no sólo fue mallorquín por razones obvias del lugar de su nacimiento sino que gran parte de su actividad intelectual la desarrolló en Mallorca (Valldemosa y Randa), y el mismo Larousse reconoce que además de Mallorca, su ciencia se extendió por París, Roma, Génova, Viena, N. de Africa, Montpellier etc. etc. y que en Barcelona sólo estuvo de paso. A qué viene pues esta usurpación inicua de nuestra cultura, cuando precisamente en tiempos de R. Llull no existía la más leve cultura literaria barcelonesa?
Continuando con el Larousse comprobamos que se contradice al afirmar que R. Llull escribió en catalán, cuando afirma ”escribió un catalán lleno de provenzalismos” y “el verso de Llull está escrito en una lengua un poco arbitraria”. Y nosotros nos preguntamos ¿Cuál es esta lengua sino el mallorquín, la lengua que tenía más a mano y la que se adaptaba mejor a su pueblo, sino la lengua mallorquina?
Escribió además en latín y en árabe.
Sus mallorquinismos quedan claros en su obra. Por ejemplo en Desconôrt, no desconhort, sino con acento circunflejo propio del mallorquín antiguo, cuando dice “Quand fui gran e sentí del mon sa vanidad”.
Amemos nuestra tierra, nuestra cultura y nuestro bilingüismo Español-Balear (mallorquín, menorquín, ibicenco y formenterense).

NO DIGAS NUNCA MISSATGE (GAÑÁN, MOZO DE LABRANZA) CUANDO SE TRATA DE MENSAJES O RECADOS.

DEBES DECIR EN MALLORQUÍN MENSATGE (MENSAJE)

Datos del Diccionario Español – Balear, Balear – Español de Antonio Roig Artigues.

Sr. Director del periódico ABC
Muy sr. mío. Ruego de su amabilidad la inserción de esta carta, en la sección correspondiente, quedándole agradecido.

Las lenguas aragonesa, valenciana y balear.

En relación con las opiniones expresadas por el sr. Puig de Lérida, relativas a una igualdad de dichas lenguas con la catalana, expresamos nuestro desacuerdo, basándonos en los siguientes puntos:
A consecuencia de un secular proceso de romanización (dominación romana desde 123 a, de C. hasta el 465) se fueron formando unas lenguas romances, siguiendo cada lengua su andadura a través de los siglos, con características propias y determinadas entre sí que la diferencian de la catalana.
.La lengua propia de cada pueblo es la que recibió cada ser humano amorosamente desde la cuna, como parte de la herencia familiar, escrita y ensalzada con rica y armoniosa pluma por numerosos e ilustres escritores y poetas que la usaron en sus obras literarias.
Ninguna lengua es superior a otra, siendo inadmisibles las discriminaciones entre las comunidades lingüísticas, ya que cada una tiene derecho a usar la suya propia, a mantenerla y potenciarla en todas las expresiones culturales. La lengua de cada pueblo forma parte entrañable e inalienable de su cultura.
Existen varias gramáticas y diccionarios de la lengua mallorquina (ya desde 1651 de Juan Fiol), siendo la más emblemática la de J.J. Ammengual, Decano del Colegio de Abogados de Palma, de 1837 y su diccionario MALLORQUÍN-CASTELLANO-LATÍN, cuyos textos están a la venta y dan garantía, autenticidad, propiedad y sobre todo independencia a la lengua balear.
En 1840 el mallorquín-balear fue reconocido idioma por la Real Academia de las Buenas Letras de Barcelona.
En 1928 el académico mallorquín nacido en Campanet (Mallorca), D. Lorenzo Riber Campins, tomó posesión del título de Académico de la Real Academia Española de la Lengua, precisamente por la lengua mallorquina, dejando bien clara la existencia de ella.
En 1959 la Real Academia de la Lengua tomó el acuerdo corporativo de reconocer como lengua propia de las Islas Baleares el mallorquín-balear, con igual categoría que la valenciana y la catalana (B.O. de la R. A. E. número correspondiente a los meses de septbre a dicbre, tomo 39, cuaderno 158, pág 494).
En el XVI “Congreso Internacional de Lingüística y Filología Románica” celebrado en Palma en 1980, al que asistieron especialistas de todo el mundo, salvo un ínfima minoría, los asistentes se pronunciaron a favor de que la lengua hablada en estas Islas es el mallorquín, menorquín, ibicenco y formenterense.
En la antigua cultura balear, aparece la monumental presencia del mallorquín Ramón Llull, nacido en Palma de Mallorca en el año 1235. Fue llamado El Doctor Iluminado, mundialmente conocido, el cual, en Miramar de Valldemosa y en el Puig de Randa, tenía ya sus escuelas de Lenguas Orientales. Además de escribir en latín y árabe, escribió sus obras en la lengua romance que existía en Mallorca en aquellos tiempos o sea el mallorquín la lengua que perduraba desde hacía siglos, la que tenía más a mano, la que debía entender la gente que le rodeaba. Todo ello, mucho antes de que apareciera la noción de literatura catalana.
.Respetemos todas las lenguas sin excepción, con todos sus derechos y su pleno uso en el ámbito de su propia Comunidad, pero también exigimos respeto a las lenguas valenciana, aragonesa, y balear, así como nuestras costumbres y nuestro propio folklore, nuestros ideales de pueblo ancestral, que conforma nuestra entrañable identidad. Todo ello amparado por la Constitución.

ACTUALISACIO DE LES NORMES D´EL PUIG: REFLEXIONS Y SUGERENCIES LEXIC-ORTOGRAFIQUES (VI)

Autor: J. Romero

Una atra sugerencia que voldria fer es la de recuperar les formes de les preposicions “pera” y “desde” y dels adverbis “aon / ahon” y “apenes”. Estes formes son diferents a les impostes pel «normalitzat» pancatalaniste (y que tambe arrepleguen les actuals Normes d´El Puig) com son les estranyes “per a”, “des de”, “a on” y “a penes”. Per motius d´espay a soles entrarém a vore la documentacio sobre la preposicio valenciana “pera”, de la mateixa manera que m´haguera agradat expondre la documentacio que demostra l´arraïlament de les formes vives en el valenciá modern no comtemplaes pel diccionari de la RACV, com per eixemple “abogat”, “cada u”, “tratat”, “contrat”, “heu” (per “ho”), “ducte”, “cercanies”, “recibir” (ya desde el s. XV), “camarer”, “Carlos” (en catala, “Carles”), “fresa”, “puesto”, etc., etc., etc. Atres veus com “aixina”, “iglesia”, “sigle”, “arraïl” y “provesso” si que apareyxen en dit diccionari, inclus com a formes recomanaes front a les arcayques “aixi”, “esglesia”, “segle”, “arrel” y “processo”, pero voldria incitar humilment ad aquells valencianistes que encara usen estes ultimes formes arcayques y coincidents en el catala a que es decidixquen per les primeres que son formes seculars que estan vives en el valenciá actual, y que, ademes, mos diferencien del catala absorbent.

Pera: Esta es l´autentica preposicio valenciana usá pels nostres antepassats desde el sigle XV hasta principis del XX, moment en que el pancatalanisme va anar imponent la seua forma “per a”. Fem un breu repas per la lliteratura valenciana: en 1494, scala pera muntar... cami pera fugir (Miquel Pereç: Vida de la Sacratissima Verge Maria, en Alminyana, p. 189); en 1510, remeys spirituals pera sanar (Pereç, p. 12); en 1538, y pera mirar lo que convenia... pera anar a Bethlem (Beuter, p. 12); en 1625, pera resecar... y pera tots los fraus (Mora d´Almenar, p. 105) en 1666, pera impedir lo pas... pera anarlos a captivar (Arbuxech, pp.7-9); en 1736, Deu provirá pera calces (Ros: Tratat, p. 52); en 1759, no estic ya pera llegir (Ros: Rahonament, p. 6); en 1784, y muller pera sis anys (A.R.V.
[1] Sec. Clero, llibre num. 3759, fol. 5, en Vila, p. 176); en 1820, y abismarla pera sempre (Perrengue, p. 13); en 1837, pera vore y beure (Bonilla, p. 8); en 1877, dos dinés pera un pollastre (Arnal, p. 16); en 1899, atra pera conseguirles (V.S.NT, p. 8); en 1912, pera la formacio de les paraules (Fullana, Estudi, p. 3). ¿Per quin motiu els valencians tenim que rebujar nostra historica preposicio y adoptar la forma que mos impon el pancatalanisme?. Implicitament estem cayguent en la trampa catalanista de destruccio de les diferencies entre les dos llengües.

Abans d´entrar en les propostes purament ortografiques, m´agradaria acabar est apartat sugerint l´incorporacio de sis castellanismes en orige pero arraïlats en el valenciá desde fa mes de dos sigles com son “entonces”, “hasta”, “menos”, “pues”, “despues” y “agüelo”. No te ningun sentit recuperar cadavers lexics que els nostres antepassats dixaren morir naturalment, cas de “llavors”, “fins”, “menys”, “puix” o “despres”, de mateixa manera que heu feren en els “apres”, “llurs”, “cascun”, “per ço”, “car”, “jatsia”, etc., etc. La llengua valenciana no es una llengua morta, y per tant evoluciona incorporant o adaptant lliurement vocables procedents d´atres llengües (com totes les llengües). ¿Perque ham de rebujar estes paraules despues de tants sigles d´arraïlament en la llengua valenciana?, si aixina anarem ¿per que no fem lo mateix en els anglicismes, galicismes, arabismes, llatinismes, italianismes, etc.?, ¿veritat que seria un desproposit?. Ademes, per molt que heu intentem dificilment conseguirém que el poble abandone estos vocables d´us tan corrent y habitual, y per tant en conte d´acostarmos al poble, lo que fariem es alluntarmos d´ell.
[1] Archiu del Reyne de Valencia

domingo, 19 de septiembre de 2010

BLOG EN VACACIONES


Amigos blogueros:

Perdonad el abandono de este blog durante la próxima semana. Por motivos personales no lo podré actualizar, pero podré reanudar mis entradas a partir del día 26 de este més de septiembre.

Agradeceros sinceramente la buena acogida que desde su inicio disteis a mi blog y deciros que seguiré manteniendo la línea de introducción de artículos y trabajos como hasta el momento.

Hasta la semana próxima.
Russafi.

lunes, 13 de septiembre de 2010

UN VERDADERO ESCANDALO NACIONAL


Autor: Juan Vanrell Nadal


Decía en mi último artículo que avergüenza la escasa preparación cultural de demasiadas personas políticas, investidas de grandes responsabilidades de gobierno. Insisto en ello. Desde mi perspectiva de profesor vocacional - no “bocacional”- considero que esta poca preparación profesional de algunos miembros y “miembras” del Gobierno actual es UN VERDADERO ESCÁNDALO NACIONAL.
¿En qué país del mundo tendrían por Ministro de Fomento a alguien que no sabe de carreteras, puentes, aviones, puertos o ferrocarriles?. ¿En qué país ,que se precie de tal, sería Ministra de Sanidad una tal Trini, que sostiene por televisión que la pastilla postcoital no tiene efectos secundarios, cuando, según los profesionales, es una “bomba hormonal”?. Las aberraciones de Bibiana Aído, con cara angelical de buena chica, merece capítulo aparte:
Su aseveración categórica -“de ministra”- que “el feto humano es un ser vivo pero no es un ser humano” entrará, por méritos propios, en la Antología del Disparate. Con razón el catedrático de medicina y Director del Departamento de Ginecología, D. Fernando Bonilla Musoles, en un artículo de gran rigor científico,”Sólo sé que no sé nada”, no puede evitar el instarla a “QUE SE VAYA POR BURRA”. Ruego su lectura: “PROVINCIAS”, 20-06-09, pág.29. EL doctor Bonilla es un adalid admirable que, desde siempre, ha luchado incansablemente para que la mujer valenciana pudiera disponer de todas las mejoras y de todos los avances científicos dados en el área de la planificación familiar, la procreación responsable, el parto sin dolor y la natalidad controlada. Es todo un referente mundial en la investigación ginecológica que no desmerece de cualquier Nóbel en Medicina. Pues bien, este preclaro doctor no sabe nada. La que sabe es la Bibi, cuya foto de jovencita seráfica, manos juntas, ojos cerrados y pose de piadoso recogimiento, ilustra tan sabio artículo. Esta Bibi, inculta en Gramática Española, argumenta que ella no puede ni debe acomodarse a las normas de la religión católica… ¡Será “burra”!. ¡No es problema de religión; es cuestión de antropología!. A los ciudadanos les es muy secundario el que sus gobernantes sean religiosos o sean ateos. Lo que quieren verdaderamente de ellos es que estén preparados, sean honrados y ¡TENGAN SENTIDO COMÚN!...
No hay que olvidar tampoco las sandeces de la Ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde. Ya comenté en el artículo anterior su “burrada” de apoyar la falacia de que Jaime I, junto al catalán, trajo a Mallorca la religión cristiana. No es extraño que esta ministra, con este bagaje, haya podido ofrecer las unas películas llenas de sexo, droga y casposidad obscena, que “avergonzarían a un ministro de Televisión… Si Zapatero conocía las dotes literarias de ella es incomprensible que las prmiara con un ministerio” (Matías Vallés, “LEVANTE”,12-07-09).
Como profesor denuncio que este cúmulo de ministerios, dirigidos por personas con poca categoría cultural, SON UN ESCÁNDALO NACIONAL PARA LA JUVENTUD. Hace triste realidad lo de un chiste gráfico reciente: “Hija no estudies. Hazte del PSOE y llegarás a ministra”…
Como profesor denuncio la aberración de que el aborto sea un “derecho” de la mujer. El aborto no es un derecho natural. ¡Es una desgracia! Proclamar “urbi et orbi” que una muchacha de 16 años, inclusive a escondidas de sus padres, tiene el “derecho” de abortar, es una auténtica monstruosidad. Las chicas de 15 y 16 años tienen EL DERECHO DE ESTUDIAR Y DE FORMARSE PROFESIONALMENTE . Es perverso hacerles creer a esta edad, maravillosa e irrepetible, que no deben reprimirse en la búsqueda de la satisfacción plena de su incipiente sexualidad. Es hacer de los jóvenes unos pobres obsesos que desconocerán la auténtica satisfacción maravillosa del placer sexual en plenitud amorosa. Este placer es el gran regalo de Dios al hombre. No viviremos años suficientes para agradecer a Dios tamaño don. Pero, cada cosa a su tiempo… Los 15 ó 16 años no son la edad de encamarse, sino la de EDUCARSE para un futuro responsable y fructífero.

V ALFONS II DE VALENCIA I IV D’ARAGO EL BENIGNE.


NAIXIMENT/MORT: Napols 1299-1336 Barcelona

PARE: JAUME II DE VALENCIA Y IV D’ARAGO EL JUST
MARE: BLANCA, filla del rei de Napols.

MATRIMONIS: MARIA DE PORTUGAL, filla d’Alfons IV el Bravo.
TERESA D’ENTENÇA, comtesa sobirana d’Urgell.
ELIONOR DE CASTELLA, germana d’Alfons XI de Castella.

FILLS: ALFONS, que va morir de curta edat.
PERE, cridat posteriormen El Cerimonios o del Punyalet.
JAUME, hereu del comtat d’Urgell.
FERRANDO, naixcut en Valencia.
JOAN
FEDRERIC, que va morir de chicotet.
SANCHO, mort al poc de naixer.
CONSTANÇA.
ISABEL.

RONDALLES DEL PARE GUINOT (VIII)


EL CHIQUET QUE S'UNFLAVA.

Hi havia una volta un chiquet envejos qui, quan no li donaven gust en lo que volia, s'unflava com un sapo. Li dien Pauet , vivia al carrer dalt i va ser victima de la seua passio, com contarem a continuacio.
Pauet tenia un germanet, Peret, dos anys i mig mes vell que ell. Com era major, Peret anava en tot davant de l'atre. Pauet sempre anava mirant a son germà per a imitar-lo, i volia ser igual ad ell en tot.
Sos pares, per la seua falta d'originalitat, solien dir-li "relonge de repeticio". Quan Pauet no conseguia lo que volia, el seu recurs era unflar-se com un boto i adoptar una actitut dificil i silenciosa, esperant que sos pares el sostovaren.
Quan era chicotet ya donava mostres del seu temperament envejos: si sa mare agarrava al braç al seu germa, tenien que agarrar-lo a ell tambe; si no, li éntrava una llarga plorera; si li compraven a Peret unes sabates, un relonge, una estilografica, o lo que fora, tenien que comprar'ne dos, u per a cada u; si no, Pauet s'unflava com un pavó i l'unflor li durava una tira de dies.
Se passava la vida queixant-se, i d'esta manera, quixant-se, queixant-se, Pauet obtenia totes les coses dos anys i mig ans de lo degut.
Era inutil que sos pares li digueren que en este mon tots no podem ser iguals: per eixemple, la camisa i les sabates de Peret no li venien be ad ell. Pauet no atenia a raons i sempre estava en els ulls posats en el seu germa, volent en tot ser igual ad ell.
Aixina anava transcurrint la seua vida, ple d'enveja i de cels. Des de la bossa d'anar a escola hasta la bicicleta, tot havia de ser igual. El cas era que els dos germans eren diferents en moltes coses: Peret era de naturalea robusta, ben desarrollat i apte per als deports, mentres Pauet, sense ser un malaltus, era mes finet i de complexio mes debil, i no podia comparar-se en ell, cosa que li era dificil compendre.
Succei que el seu germa es va inscriure en una correguda de bicicletes. I Pauet va voler tambe correr. Tots li ho desaconsellaven, per que ell no era per a eixos trots, pero ell no va fer cas. Ve el dia de les corregudes, i Pauet al primcipi anava seguint a la comitiva de ciclistes, pero mes avant tenien que pujar una montanya per una carretera molt empinada i que requiria gran esforç, i Pauet va escomençar a acalorar-se per mes que pedalejava, anava quedant-se arrere, i volent alcançar-los va fer un esforç sobrehuma, tant, que li fallà el cor i caigue una tamborinà, ell i bicicleta anaren a redolons per la carretera i se precipitaren barranc avall. Aixina acabaren els cels de Pauet.

Artana Estiu 1993
Per Josep Maria Guinot i Galan
El Pare Guinot.

OTRA HISTORIA DE CATALUÑA (IV)


Autor: Ricardo de la Cierva - 1985
Un libro desmitificador que restablece muchas verdades

La Generalidad que nunca existió

La Generalidad de Cataluña, es como el nombre de Euzkadi un invento y una denominación muy posterior a la que se le atribuye en la historiografía romántica y catalanista; una realización de nuestro tiempo mas que una raíz histórica. En los documentos de las Cortes de 1.300 y posteriores no se habla de Generalidad sino de General, “Generalis Cataliniae”, que se tradujo como lo General o el General de Cataluña, institución que denotaba el conjunto de los tres brazos integrantes de las Cortes catalanas. El General “tenía funciones parecidas a las que hoy tienen las aduanas y la Hacienda”; un organismo administrativo y sobre todo recaudador.

En las Cortes de Cervera de 1.379 se designaron cuatro personas de cada brazo para que actuasen en representación permanente del General, y se les llamó en conjunto, Diputació del General, que poco a poco fue asumiendo importantes funciones, incluso representativas. Con la dinastía castellana la Diputación del General logró su plenitud gracias a Fernando I, su hijo Alfonso V y la esposa de este, la regenta doña María. La palabra Generalidad, de origen francés , entró en Cataluña a través del Rosellón pero nunca para designar al organismo recaudador, representativo y fiscal que fue la Diputación del General.

Cuando en 1.931 Francisco Maciá proclamó la República Catalana, los demás miembros del gobierno republicano de Madrid trataron de rebajar esa fórmula separatista y dos de ellos, el socialista Fernández de los Rios y el historiador catalán Luís Nicolau d’Olwer aplicaron la palabra Generalidad como expresión del nuevo gobierno autónomo de la Cataluña contemporánea. Pero la institución secular con la que se pretendía entroncar nunca se llamó así, sino Diputación del General o mas sencillamente General de Cataluña.

NACIONALISMO CATALAN. UNA GRAN FARSA (VIII)


Autor: Michel Braveheart
Depósito Legal: PM-1405-2002
SIGNOS DE IDENTIDAD

Los signos de identidad, hablando de seres vivos, son los rasgos fisiológicos hereditarios con que distinguimos a primera vista, unas razas de otras.
Entre los seres humanos existen cinco grandes grupos antropológicos según sea el color de su piel. Éstos son: blancos, negros, cobrizos, amarillos y pardos.
Aunque, antropológicamente, además del color de la piel también se tienen en cuenta otras señas de identidad o rasgos, como, la forma y el color del cabello, el color del iris, la forma del cráneo, etc. (leyes de Mendel). Lo cual permite establecer subgrupos en cada una de las cinco razas.
La raza blanca o caucásica, por ejemplo, se subdivide en: blanca leptorrina, de cabello ondeado y cara ovalada, dolico-céfalos, altos y rubios, que comprende a los angloescandinavos o kimris.(1) Los fineses, dolicocéfalos, altos y de cabello rojizo. Los mediterráneos, dolicocéfalos, relativamente bajos y de cabello oscuro (propio del individuo balear). Los semitas y los egipcios, mesocéfalos, de cabellos oscuros y relativamente bajos (características de no pocos baleares). Y los celtoeslavos, braquicéfalos, de mediana estatura y cabello castaño (propio del individuo catalán).
Luego, si analizamos a cada persona, a cada individuo de una especie, vemos que cada uno tiene sus rasgos propios que marcan su identidad. Entre los humanos pueden ser: su carácter, su forma de expresarse, de comportarse en público y en privado, su forma de vestirse, etc.
Pero, sin embargo, no sólo los seres vivos tienen identidad. Las construcciones (casas, edificios, etc.) también tienen su identidad, la identidad que su constructor o arquitecto les transmite, con su forma particular de entender el espacio. Asimismo, en la construcción de una casa, hay elementos que influyen en el arquitecto (como por ejemplo la costumbre generalizada de un determinado lugar), a la hora de hacerla y efectuar la distribución de las estancias: si hacer la cocina a la derecha o izquierda del portal principal, si hacerla al fondo a derecha o izquierda; donde poner el comedor, las habitaciones, el aseo, etc. Piezas de una casa que según la zona de un país, se distribuyen según la tradición del lugar; tradición palpable con sólo darnos un paseo por la geografía de España, donde la casa vasca y su distribución interior, nada tienen que ver con la gallega o la asturiana por ejemplo. Al igual que nada tiene que ver la casa típica catalana con la mallorquina.
Tradición por otra parte, que es ancestral y que se remonta a la época de las primeras edificaciones efectuadas en los primeros asentamientos sedentarios. A lo cual se puede afirmar que cada región de un país tiene su propia identidad arquitectónica, además de su identidad cultural, entendida aquí, por su lengua materna, sus usos y sus costumbres.
Pero..., un país, una nación, ¿tienen identidad?, ¿o es que debido a su conglobación de identidades, se hace imposible adoptar una determinada sin agraviar a las otras?. La respuesta es obvia. Todas las naciones, absolutamente todas las naciones, tienen su propia identidad. Identidad que viene tipificada por el estandarte de la nación, por los rasgos antropológicos, y por la lengua que hablan y usan de común la mayoría absoluta de sus pobladores.
En el caso de España, el idioma de su identidad es el Español o Castellano; pero no por capricho de ningún gobernante, sinó porque es el idioma que usa la mayoría absoluta de la nación, a pesar de hablarse otros varios idiomas: Vascuence o Euskera, Balear, Valenciano, Gallego, Catalán, Bable, Panocho, Calé, etc., que siendo todos ellos idiomas españoles, ninguno es el Español.
En el caso del Reino Unido, el idioma de su identidad es el Inglés, por las mismas causas que el Español, hablándose además el Galés y el Escocés; o que el Francés en Francia, hablándose también, el Flamenco, el Provenzal y el Bretón.
Y pormenorizando, en el caso de Baleares, el idioma de su identidad es el Balear o Mallorquín. Hablándose, además, el Español o Castellano.
1. - L’Anthropologie. Pablo Topinard. París 1876

LOS JUDÍOS EN LA VALENCIA MEDIEVAL


23.09.09 -
Autor: JOSÉ VICENTE GÓMEZ BAYARRI
ACADÉMICO DE NÚMERO DE LA REAL ACADEMIA DE CULTURA VALENCIANA

TRIBUNA
Las visitas guiadas que se programan para recorrer el urbanismo de ciertas villas y ciudades pueden ayudarnos a comprender mejor los barrios y las vicisitudes de dos minorías socio-religiosas que sufrieron los avatares de la política y la envidia social: fueron las minorías judaica y morisca.
En principio, el talante integrador del pueblo valenciano hizo que estas minorías religiosas formaran parte de la sociedad valenciana, sin grandes problemas si acataban las disposiciones, aunque sin tener representación oficial en el gobierno de municipios, ni en Cortes valencianas.
La antigua judería de Valencia constituyó un barrio que, en inicio, estuvo adosado a las murallas de la ciudad romana-visigoda, quedando posteriormente incluida dentro del recinto urbano conquistado por Jaime I en 1238. Donada esta demarcación territorial en 1244 a los judíos a raíz de la conquista, ocupaba, en un principio, el área de la parroquia de Santo Tomás, - ubicada, según el Marqués de Cruilles, entre las calles de Cabillers y Avellanas, números impares, junto al actual palacio arzobispal -, cuyos límites fueron rebasados en el siglo XIV, por el incremento de la población judía invadiendo las demarcaciones de San Andrés y San Esteban.
El latente antijudeísmo de la sociedad cristiana a finales del siglo XIV desembocó en altercados y violencia contra las principales juderías del Reino. Los asaltos y saqueos a las juderías del Reino, instados por los decretos antijudaicos de 1391, hizo que se disgregaran las aljamas de Castellón de la Plana, Borriana, Liria, Chelva, y Ademuz. Lo mismo sucedió con las de Alzira, Xátiva, Gandía, Bocairente, Alicante, etc., lo que mermó considerablemente los ingresos y tributos a la Corona. De las principales juderías, sólo la de Morvedre se libró del avasallamiento y no padeció las consecuencias de los asaltos.
En las Cortes valencianas de 1401/1403 convocadas por Martín I el Humano se aprobaron fueros relativos a los judíos y se ordena que "Iuheu alcu o iuhia del regne de Valencia no puxe star o habitar en la ciutat de Valencia. E si alcu per actes o affers de mercaderia (...) entrara en la dita ciutat (...) no puxa posar o habitar en alcuna partida de les parroquies de Sent Thomas, Sent Andre o Sent Steve, ans haja a posar fora los limits de les tres parroquies (...)", incluso se establece que debían llevar el distintivo característico de esta minoría en el pecho: "una roda de drap, la meytat vermella e laltra meytat groga".
En 1412 el infante don Fernando de Antequera había promulgado en Valladolid el "Ordenamiento sobre el ençerramiento de los judíos e de los moros", y en 1414, siendo ya rey de la Corona de Aragón publica el mismo ordenamiento, con ámbito de aplicación a sus dominios, lo que significaba restringir las antiguas libertades que gozaba la comunidad judía en el Reino de Valencia. Dicho monarca instó a los judíos a que asistieran a las predicaciones del pare Vicent Ferrer.
Entre 1413 y 1414 tuvo lugar en Tortosa-Sant Mateu las disputas o controversias judeo-cristianas que concluirían con la lectura del texto de la Bula "Etsi doctoris Gentium" del papa aragonés Benedicto XIII - Papa Luna- que fue publicada en 1415 en Valencia.
El acceso al trono en 1416 de Alfonso el Magnánimo significó un cambio radical en la política antijudaica. Se crea un clima social más estable y la minoría judaica vivió años de tranquilidad y convivencia con los cristianos.
Los judíos pagaron su protección, a lo largo del siglo XV, con fuertes aportaciones económicas e impuestos que ingresaba la Corona. Algunos de ellos llegaron a convertirse en verdaderos banqueros del Rey.
Los decretos antijudaicos de 1391 y los asaltos a las aljamas no sólo afectaron a los hebreos sino también a los conversos o cristianos nuevos. Estos conversos constituyeron un sector de la sociedad valenciana que irrumpió con fuerza merced al comercio que desarrollaron y a que fueron hábiles y activos hombres de negocios.
La actitud de la Inquisición y el decreto de expulsión de judíos de 1492 redujeron este contingente de población.
Tres famosas familias valencianas de conversos vivieron a finales del siglo XV y principio del XVI. La de los Vives, familia judaizante y conversa de mercaderes de paños, que padeció procesos inquisitoriales. Uno de sus descendientes fue el humanista universal Juan Luis Vives March. La familia de Luis de Santángel, banquero de los Reyes Católicos y que contribuyó a sufragar gastos del descubrimiento de América por Cristóbal Colón. La familia del médico-poeta Luis Alcañiz que participó en el Certamen Literario de "Les trobes en lahors de la Verge María (1474) y ocupó la primera cátedra de Medicina y Cirugía del Estudi General de Valencia.

jueves, 9 de septiembre de 2010

LOS MOZÁRABES VALENCIANOS (y XII)


Autor: Roque Chabás
Madrid 12 de Diciembre de 1890.


También fue trascendente, unos siglos antes, la supuesta mezcla de los cristianos norteños con los bereberes, a lo mejor ancestros de los pasiegos de la Montaña, los maragatos de León y los charros de Salamanca, la comprobada con los cristianos mozárabes del Sur, que permitió el encantador estilo de las iglesillas llenas de arcos de herradura y, sobre todo las eléctricas y alucinadas miniaturas del "Comentario del Apocalipsis", que tan bien expresaban una espiritualidad medio judía, mesiánica, la de los seguidores de Santiago el Menor, el nuestro, el hermano del Señor, que aborrecía del Anticristo que habían dejado en Córdoba.
Fueron decenas de miles, si no alguna centena de mil, esos mozárabes que se refugiaron en el Norte, o que fueron liberados en el Reino de Toledo, con la lengua árabe como materna; creo además que debieron de ser los mejores, los que no sólo rehusaron el recurso de convertirse al Islam para eludir el impuesto de capitación, sino que aceptaron dejar sus casas y sus bienes con el fin de vivir entre otros cristianos; pero, aunque fueron muchos, casi nadie sabe que descienda de ellos, aunque hay la excepción: los cristianos mozárabes toledanos de condición noble, gracias a que conservaron seis parroquias suyas y luego una capilla en la Catedral; todavía existe una Hermandad mozárabe que reúne a los descendientes de ocho linajes de caballeros (había más); algunos de sus nombres, los Portocarreros, los Gudieles, los Quirinos (como el que dispuso el censo de Judea, que hizo que Jesús naciera en Belén), los Ficulnos, los Armildos, entroncan con los ancestros visigodos y aun con los romanos.
Hacia 1150, la población mozárabe del Centro de la Península se acrecentó cuando llegó una nueva oleada, en un impresionante vaivén: muchos descendientes de los que habían sido deportados por los almohades a Marruecos, un siglo antes (la Primera Expulsión de la historia de la Península, esta vez contra cristianos y hebreos) retornaron a la tierra de sus padres y se establecieron en el Reino de Toledo: "muchos miles de guerreros y peones cristianos atravesaron el mar y vinieron a Toledo".
Además de los mozárabes nativos, quizás el doble, el Reino de Toledo, los llanos deslumbrantes de rastrojos amarillos en verano, se convirtió en el gran refugio de las poblaciones meridionales y de los cristianos desterrados, en general: gente de Sevilla, de Carmona, de Marchena, de Niebla y de Arcos, descendientes lejanísimos de los tartesios; de Córdoba, de Andújar y Baeza; de Granada, Guadix, Loja, Baza, Almería y Málaga (de aquí, muchos), de Murcia, de Valencia, Denia, Orihuela, Villena y Tortosa, e incluso de Balaguer, y de la más cercana Cuenca. Pueblos como Sevilla la Nueva, Sevilleja de la Jara, Malaguita o Málaga del Fresno, nos han dejado su recuerdo en sus mismos nombres, y por lo que a los malaguíes se refiere, también sabemos que fueron a la Huerta de Valdecarábanos (José Cepeda Adán)
El Reino de Toledo funcionó como las plataformas giratorias que existen en las estaciones de ferrocarril. Muchos de los descendientes de los mozárabes que habitaban en él o que se habían refugiado en él, mezclados con francos, castellanos y leoneses (éstos también muy mezclados de mozárabes, un siglo antes) salieron al cabo de casi doscientos años a repoblar la Andalucía del Guadalquivir, Murcia y, por fin, el Reino de Granada. Para aquel entonces, los judíos conversos (un tercio del Pueblo de Israel, según la tradición hebrea) se habían mezclado ya con aquella corriente humana, de manera que se puede decir que Andalucía fue repoblada por descendientes de andalusíes, mezclados con descendientes de norteños.
En el Reino de Toledo, el castellano se transformó profundamente. Adquirió numerosos mozarabismos, fue el habla toledana frente a la burgalesa antigua. Seguramente en él empezaron a tomar forma las tendencias fonéticas que luego explosionarían gloriosamente en la pronunciación extremeña, andaluza, murciana y canaria, musical y abierta, frente a la ruda, trompeteante, de los castellanos viejos (basta oír a los navarros para reconstruirla)
También Aragón fue tierra de refugio, para los miles de garnatíes y guadixíes que huyeron con Alfonso I el Batallador, en 1126, y también para otros mozárabes, en general del Este de la Península e incluso de Mallorca: gente de Córdoba, de Málaga, de Almería, de Murcia, de Valencia, de Denia, de Albarracín y de aquéllos llegados de Marruecos.

MENTIRAS DEL NACIONALISMO CATALÁN (I)


ARAGON YES NAZION · Perfil público de BOIRA_A
Viernes, 14 de Noviembre de 2008 13:52 José Vicente Ferrer

En este artículo vamos a presentar una serie de falacias históricas que el nacionalismo catalán utiliza para reivindicar su división con el resto de España.
1. La Corona catalano-aragonesa o Condederació catalano-aragonesa:
Nunca hubo tal corona, a eso se le llamó siempre Reino de Aragón. el conde de Barcelona Ramón Berenguer IV que se casó con la reina aragonesa Petronila nunca se tituló rey de Cataluña y Aragón. No solo eso sino que se reconoció vasallo del emperador toledano Alfonso VII (su cuñado) que se titulaba Hyspaniae Imperator. Además por aquella época no existía todavía el gentilicio catalán ni el nombre Cataluña.
2. La bandera cuatribarrada que comparte Aragón, Valencia, Baleares y Cataluña no es catalana:
A pesar de que Rovira i Virgili dijera: "La Unió catalano-aragonesa adoptà l'enseya catalana de les quatre barres vermelles." es falso. El origen de la bandera es aragonés. Representaba la casa real de Aragón. El primer rey aragonés en usarla fue Alfonso II. Todos los autores catalanes del medievo entre ellos Muntaner llamaron a la bandera cuatribarrada, la senyal real d'Aragó. Nunca dijeron que fuese l'escut de Catalunya como dicen ahora los nacionalistas.
Hablar de banderas o de reyes catalanes no tiene ningún sentido. Nunca hubo ningún rey catalán ni ningún Estado catalán. Los únicos reyes de los que se puede hablar son los reyes de Aragón. La casa condal de Barcelona -que no representa la actual Cataluña porque ésta estaba formada por más condados- al único reino al que pertenecieron fue al de Aragón.
Además en la bandera cuatribarrada se encuentra el origen de la bandera nacional de España. La bandera de la Marina Real en tiempo de Carlos III todavía blanca, se cambió por otra que se distinguiese mejor en altamar, se pensó en la del reino de Aragón, pero tampoco se distinguía bien por ser las barras muy estrechas, así en imitación a esta se ensancharon las franjas y la amarilla se hizo doble que las rojas.
3. La Diada nacional de Catalunya, símbolo de resistencia nacional catalana contra el imperialismo castellano.
Según el nacionalismo catalán, "el centralismo y el espíritu colonizador de Castilla hacia Cataluña se fue intensificando hasta que en 1714, durante la Guerra de Sucesión, Castilla y Francia aliadas, vencieron a Cataluña, Inglaterra y Austria". Nada más falso.
En realidad, el 11 de septiembre de 1714 lo que ocurrió fue la entrada de las tropas de Felipe V a Barcelona que estaba bajo dominio francés. En el asedio a Barcelona participaron miles de catalanes integrando el ejército Borbón. Otros miles de catalanes sitiados en Barcelona lucharon para la que estimaban como legítima dinastía española y de la "libertad de toda España". Así lo atestigua por ejemplo el historiador nacionalista Ferrán Soldevilla.
No sólo eso, sino que un siglo después en la Guerra de la Convención. Los catalanes participaron con entusiasmo en defensa de su religión, su rey y su patria contra los revolucionarios franceses. De hecho se puede leer en el Diario de Barcelona del 1 de octubre de 1792 un Soneto Catalá celebrando la toma de la localidad rosellonesa de Bellaguarda:
" Vallesir, Rosseló, la França enteradel valor espanyol lo excés admira: Ya espera resistir, ya desespera: ya brama contra el Cel, però delira: que lo cel es qui vol que torne a Espanyalo Rosselló, Navarra y la Cerdenya".
4. Cataluña históricamente se opuso a España y se reveló contra ella:
Bien, con la invasión napoleónica en 1808, los catalanes se levantaron heroicamente contra los franceses y lucharon a muerte por la libertad de España. De hecho, la heroica defensora de Zaragoza, Agustina de Aragón, fue barcelonesa de padres leridanos, y realmente se llamaba Agustina Raimunda Saragossa Doménech. Por otra parte, igual que hubo catalanes luchando en otras partes de España, también hubo españoles de otras provincias que lucharon en tierras catalanas.
5. Cataluña es una nación histórica.
Todo lo contrario, el nacionalismo catalán tuvo que ver con el auge industrial y económico de la segunda mitad del siglo XIX en Cataluña, además de con la crisis de 1898 con la pérdida de Cuba y Filipinas.
Fíjense lo que dijo Joan Estelrich, diputado de la Lliga Regionalista -el partido de Prat de la Riba y de Cambó- en las cortes de 1931 (fuente: La nacionalidad catalana, cap. VIII de E. Prat de la Riba)
"Lo que nosotros queremos es que todo español se acostumbre a dejar de considerar lo catalán como hostil; que lo considere como auténticamente español; que ya de una vez para siempre se sepa y se acepte que la manera que tenemos nosotros de ser españoles es conservándonos catalanes (...) que no nos desespañolizamos ni un ápice manteniéndonos muy catalanes; en fin, que la garantía de ser nosotros muy españoles consiste en ser muy catalanes. Porque lo contrario es ir contra la naturaleza. Y por lo tanto debe acostumbrarse la gente a considerar ese fenómeno del catalanismo no cómo un fenómeno antiespañol, sino como un fenómeno españolísimo."
Ojalá te oyeran ahora los Carod, Puig, Tardá, Mas y compañía
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LA GUERRA DE SUCESION (I)


Autor: Desconocido.

LA BATALLA DE ALMANSA
La Batalla de Almansa tuvo lugar el 25 de abril de 1707 en las proximidades del puerto del mismo nombre en Albacete. La batalla se llevó a cabo entre los partidarios de Felipe V de Borbón y los seguidores del Archiduque Carlos de Austria. Los primeros o tropas borbónicas estaban comandadas por el duque de Berwick y los segundos o austracistas eran dirigidos por los generales Galway y Das Minas. Esta batalla se inserta en el marco de la Guerra de Sucesión al trono de España que se produjo tras la vacante producida por la muerte de Carlos II el Hechizado.
CARLOS II EL HECHIZADO
Era hijo de Felipe IV y su segunda mujer Mariana de Austria. Según cuentan sus biógrafos nació raquítico y se crió enfermizo. Algunos hasta señalan que su periodo de lactancia duró casi cuatro años. Lo cierto es que su educación corrió paralela a esa debilidad física y mental que lo atenazaba. A los nueve años no sabía ni leer ni escribir. Era de carácter débil y poco emprendedor. Murió antes de cumplir los cuarenta años sin haber dejado descendencia directa al trono de España. Este hecho desató las ambiciones de las naciones europeas por hacerse con la herencia hispánica.
LAS CAUSAS
La falta de un heredero directo al trono de España levantó las ambiciones de los monarcas europeos. El testamento regio otorgaba el trono a Felipe de Anjou, nieto del poderoso monarca francés Luis XIV. En el exterior, países como Holanda, Inglaterra y Portugal vieron con malos ojos este aumento de poder indirecto del monarca francés y desataron los truenos de la guerra contra Luis XIV y su nieto Felipe de Anjou. En el interior, muy pronto la correlación de fuerzas cambió bruscamente y se crearon dos bandos claramente definidos y enfrentados. Unos apoyaron al Archiduque Carlos, alegando derechos dinásticos y, otros al monarca borbón Felipe V.
EL ARCHIDUQUE CARLOS:
Era el segundo hijo del emperador Leopoldo I. Estaba destinado a suceder a su tío Carlos II en la corona de España. A la muerte de éste en 1700 y a pesar del testamento en favor de Felipe de Anjou partió hacia España con la intención de defender sus legítimos derechos sucesorios y ocupar el cargo para el que había sido educado.
En 1707 contrajo matrimónio con Isabel Cristina de Brunswick que pasó a vivir con él en su corte establecida en Barcelona. Fue proclamado emperador en 1711 y a pesar de no conseguir la corona española conservó este título hasta después del tratado de Rastadt en 1714. Se rodeó siempre de españoles entre sus consejeros más cercanos y manifestó en todo momento una pasión desmedida y una gran nostalgia por España. Austria gozó de un gran prestigio internacional durante su mandato y supo aglutinar a sectores y zonas dispares bajo el signo de la religión católica y de la dinastía austriaca. Fundó dos compañías comerciales privilegiadas como la Compañía de Oriente en Fiume y Trieste y la Compañía de Ostende en los Países Bajos. Destacó como hombre culto que sentía una gran debilidad por la música.
FELIPE V:
Era el duque de Anjou, hijo de Luis, delfín de Francia y nieto del rey francés Luis XIV y de su esposa María Teresa, hija de Felipe IV de España. Carlos II le entregó la corona de España tras su muerte cuando tan sólo contaba con diecisiete años de edad. Esta decisión desató un grave conflicto tanto a nivel nacional como internacional puesto que dejaba de lado al también candidato a la sucesión Carlos de Austria, descendiente del monarca español Felipe III.
Fue proclamado rey de España en el año 1700 y su abuelo Luis XIV declaró sus derechos dinásticos supervisando la política de Felipe V, en España. Este hecho se convirtió en un motivo de preocupación para las potencias marítimas que temían una alianza entre Francia y España. Razón por la cual terminaron agrupándose en torno a la Alianza de la Haya.
Fallecida su primera esposa María Luisa de Saboya en 1714 se casó con una princesa italiana llamada Isabel de Farnesio, hija del duque de Parma, la cual resultó ser enérgica y ambiciosa puesto que estaba más preocupada en colocar a sus hijos en una posición política preeminente que en colaborar con su propio marido. En 1724 Felipe V abdicó en favor de su hijo Luis I; muerto éste poco después, Isabel hizo que regresara Felipe V del palacio de la Granja para restablecer el poder en su persona. Falleció en el año 1746, sucediéndole el heredero Fernando VI.

LA FAMILIA DELS BORJA (IV)


Atlas Visual de la Comunitat Valenciana - Las Provincias.

CARACTER CONCILIAOR

L’habilitat que hi havia demostrat en anteriors ocasions li servi per a conseguiir la reconciliacio entre el rei i el Papa Eugeni IV, quin sempre s’oposà a les pretensions del Magnanim. El pacte que se consolidà en Terracina garantisà a Eugeni el retorn a Roma (d’a on hi havia fugit anys arrere degut a una revolta contra la sobirania de la Santa Seu) i el rei el soport papal en la qüestio de Napols.

CARDENAL
En agraiment per l’acort de Terracina, Eugeni IV nomenà cardenal a Alfons de Borja en 1.444. Ni Xativa ni Valencia el tornarien a vore. Per a Alfons escomençava una nova epoca en la que conseguiria el respecte de la major part del colege cardenalici per la fermea i rectitut de lo seu carácter. En Roma fon titular de l’iglesia dels Quattro Coronati i en lo palau episcopal replegà a ses nebots Pere-Lluïs i Roderic de Borja i a l’atre fill de sa germana, Lluïs Joan del Milà.

EL PAPA CALIXT III
Mort Nicolau V se trià Papa a Alfons de Borja baix lo nom de Calixt III (sols excepcionalment es nomenaven papes no italians). L’eleccio d’un ancia, que presumiblement no viuria molts anys, hi havia segut propicià per la manca d’enteniment entre les principals families romanes, enredraes en ses continues intrigues i lluites pel poder. Rapidament el nou Papa frenà estes lluites faccioses, que s’agravaren despres del conclau, alluntant les grans families romanes de sa cort.

ACUSACIONS DE NEPOTISME I ADVERSIO DELS ROMANS
Calixt III afavori a sa familia i a la dels Llansol i Milà, en els que estava emparentat. No sense resistencies, consegui que el colege cardenalici acceptase a ses nebots Roderic de Borja i Lluïs Joan del Milà. Respecte a Pere Lluïs, li otorgà carrecs que tradicionalment hi havien pertanyit als nobles i li fiu capita general dels Estats Pontifics. Numerosos subdists de la Corona d’Arago, bona part d’ells valencins, foren elevats als alts carrecs eclesiastics. Esta conducta li va supondre l’acusacio de nepotisme i l’animaversio dels romans. Quant Calixt III es trobava moribunt, estos s’alçaren contra ell, contra els que li rodejaven i contra tots aquells que d’una u atra forma estaven vinculats al Papa. A sa mort son sequit es converti en presa de les ires de ses enemics. Pere Lluïs tingue que fugir de Roma i mori en extranyes circumstancies poc despres.

RODERIC DE BORJA: ALEIXANDRE VI
Pio II, successor de Calixt III, fon triat Papa gracies a Roderic de Borja. S’intervencio fon igualment decissiva en els següents conclaus. Sen s’interrupcio, baix Pio II, Pau II, Sixt IV i Inocenci VIII, pogue conservar el carrec de vicecanciller que l’havia otorgat son tio. Durant l’etapa que fon cardenal s’ocupà de distintes missions diplomatiques, la mes important fon l’encomanà per Sixt IV davant els reis de les corones d’Arago i Castella per a obtindre ajuda davant la nova creuà contra els turcs. Fon aixi com Roderic tornaria a visitar les terres que hi havia deixat quant Calixt III se’l v’emportar a Roma.

RODERIC DE BORJA EN VALENCIA
Roderic aplegà a Valencia el j0 de juny de 1.472 i la ciutat li dispensà una recepcio digna d’un rei. Sa missio era obtindre de Sixt IV els poders per a llegitimar el matrimoni de Ferran d’Arago i Isabel de Castella, canonicament invalit per haver-se contraigut entre dos parents proxims, a quins el mateix donaria despres el nom de Reis Catolics. L’inesparà i rapida unificacio dels dos regnes fon decisiva en la guerra contra els araps, encara que durant el papat de Sixt IV –que se mostrà interessat sobretot en el mecenage i la vida cortesana (seu es l’encarrec de la capella Sixtina)- els turcs conseguiren ocupar el port adriatic d’Otranto. Ans de regresar a Italia, en 1.473, visità per ultima vegà Xativa.

EL MECENAGE DE RODERIC DE BORJA EN VALENCIA
Roderic de Borja no tornà a Valencia, pero no l’oblidà i la tingue molt present en lo seu mecenage. A instancia seua, el pintor napolita Francesc Pagano s’establi en la ciutat per a decorar l’altar major de la catedral. Son estil mes alvançat no acabà de enraïlar en Valencia, a on encara predominaven els gusts pel gotic. No s’han conservat obres que puguen autentificar-se en certea com a seues, exceptuant l’Adoracio dels Pastors, que possiblement pintà en colaboracio en Paolo de San Leocadio, que, igualment, tambe s’havia establit en Valencia.

L’ART
Paolo de San Leocadio fon l’impulsor de la renovacio italianisant de l’art valencià. Fon una de les figures principals de la primera corrent de la pintura renacentista valenciana i produgue una ingent obra. En colaboracio en Pagano, eixecutà els frescs de la capella major de la catedral de Valencia, hui desapareguts. Poc despres es v’establir en Gandia, a on realisà una considerable produccio pintorica en la colegiata del monasteri de Santa Clara.

EL MESTRE RACIONAL Y LA HACIENDA FORAL VALENCIANA (VII)


Autor: Félix Mª. Ferraz Penelas – Valencia 1913
Archivo del Reino de Valencia. F-356.

El rey Don Juan I concedió, el año 1395, a Bernardo Coscollá la medida del carbón de pino de la ciudad de Valencia, por censo de dieciocho sueldos anuales, y esta concesión fue transmitiéndose de mano en mano hasta que por último vino a parar a loa oficios de herreros y cerrajeros de dicha ciudad, los cuales han otorgado repetidos cabreves y pagado quindenio.
La medida del aceite fue concedida por el Bayle general a Bernardo Sabater, por censo de veinte sueldos anuales, y con la exclusiva para medir todo el aceite que se vendiera en la Lonja de la expresada ciudad, cuya concesión confirmó el rey Don Alfonso III el año 1449. Otra exclusiva del aceite se concedió a Bernardo Blasco, por censo enfitéutico de siete sueldos anuales, y entonces hubo necesidad de prohibir a los medidores hacer comercio en la Lonja con aceite propio; más no lográndose, aún así, corregir los abusos, tuvo, por fin, la Corona que atraer a sí el nombramiento de seis medidores de dicha Lonja.
Los pesos, postetas, bancos y esteras de la Pescadería también se concedieron en enfiteusis con carácter de regalía por el rey Don Alfonso III, según es de ver en el privilegio de 28 de mayo de 1454, otorgado por este rey a favor de la comunidad de pescadores, con censo de diez sueldos anuales, pagaderos por San Juan de cada año.
;El pero real de la ciudad de Valencia se mantuvo unido a la Corona en sus primeros tiempos, aplicándose sus productos al Real Patrimonio como verdadera regalía; más tarde, el rey Don Jaime II hizo donación al infante Don Juan, su hijo, de la cantidad de cuatro mil sueldos afectos a los réditos del peso real; el rey don Pedro II vendió a Jaime Roca las utilidades de esta regalía, y por haberse dejado de pagar los censos, fue de nuevo revertido a la Corona, siendo, por último, concedido a la Orden de Alcántara, con el censo anual de treinta sueldos, y así continuó pagándose hasta la abolición de los fueros.
La tarifa del peso real se halla consignada en el libro 63 de Letras y Privilegios, página 1049, con detalle de los principales artículos de esta tarifa.
Esta regalía del peso real continuó aun después de la abolición de los fueros, administrada por la intendencia. En cuando a los otros pesos públicos, convertidos también por el rey Don Jaime I en regalía, fueron disputados y aprovechados por sus sucesores, reservándose la tercera parte de los emolumentos que producía el oficio de Almotacén. Este oficio cuidaba de la fiel observancia de las tasas de precios y de los pesos y medidas, castigando los fraudes y engaños cometidos por los vendedores, especialmente por los taberneros en el vino, medidas del Almudín, pesos de las carnecerías, pero de la sal y demás mercaderías, pudiendo entrar en las casas acompañado de dos vecinos a comprobar las medidas y pesos, castigando su falsedad con multas que podían ascender hasta sesenta sueldos. La tasa de los precios se hacía compensándolos con el peso; así, por ejemplo, cuando la fanega de trigo valía un sueldo, debía darse en el peso del pan cocido cuatro libras; si valía dos sueldos, dos libras; si valía cuatro sueldos, una libra de pan cocido; u así, en igual compensación, para los demás artículos de consumo, como el vino, aceite, carne. Etc.
Los tercio-diezmos constituía otra regalía muy importante: ya en Aragón habían sido concedidos a rey Don Sancho Ramírez por el Papa Alejandro II y confirmados después por Gregorio VII, otorgando a la Corona todas las iglesias de los lugares que ganara de los sarracenos, excepto las si las episcopales, motivo por el cual los diezmos y primicias de Valencia tomaron también el carácter de regalías al ser y formar parte de la Corona de Aragón, por cuyo motivo fueron secularizados y pudieron hacerse efectivos desde que Don Jaime I la rescató del poder de los moros.
Esto, no obstante, el Rey Conquistador, cumpliendo su promesa hecha en las Cortes de Monzón, donó a la Catedral de Valencia las mezquitas y heredades de las mismas conquistadas a los moriscos, excepto las casas que tenían fortalezas, y más tarde le hizo donación de la suma de diez mil besantes (moneda de plata del tiempo de Don Jaime I, cuyo valor era de 3 sueldos y 3 dineros, equivalentes a 2 reales 26 maravedis) de plata para comprar fincas y dos partes del diezmo de la tierra, así como de los ganados y del pescado, reservándose tan solo el tercio-diezmo para la Corona.
Hubo dificultades sobre esto por parte del clero, pero vino al fin la concordia mediante nuevas concesiones, bajo la condición de que si volvían el obispo o el cabildo a quejarse del tercio-diezmo, serían nulas todas las otorgadas, y así terminaron las diferencias y continuó la regalía del tercio-diezmo en favor de la Corona, hasta que el rey don Felipe V vendió al marqués de Santiago todos los tercio-diezmo de Valencia y de este Reino.
Para beneficiar las minas, se exigía en un principio licencia del Bayle general, correspondiendo mas tarde su concesión privativamente al Rey, lo mismo para la licencia de buscar minas como para la de beneficiarlas, y no solamente la de metales y minerales preciosos, sino las de todas clases, exceptuándose tan sólo la de yeso, que se dejaron libres para todos los que quisieran emplearse en este tráfico, los cuales, sin necesidad de permiso alguno real, podían beneficiarlas contando con el permiso del dueño del terreno, si éste no les pertenecía.
Las regalías del tabaco y de la sal fueron también confirmadas por repetidas disposiciones, y en especial por el decreto de 30 de agosto de 1714, que mandó inhibirse a todas las audiencias de todo conocimiento pertenece3ciente a las rentas de las salinas por ser la jurisdicción de los superintendentes y delegados suyos, con apelación al Consejo de Hacienda, y del mismo modo se resolvió lo referente a la renta del tabaco por Real cédula de 12 de septiembre del mismo año.

EL JUSTICIA DE VALENCIA (VII)


CATALOGO DE LA SERIE DEL REAL JUSTICIA

Autores: Manuela Fernández-Arroyo y Cabeza de Baca y Jesús Villalmanzo Cameno, 1976.
Pag. 10. El Justicia Civil de Valencia.
Fuente: Archivo del Reino de Valencia.

Además hay otras varias diferencias, según hemos adelantado antes que se refieren sobretodo a su estructura material y formal, no a lo esencial. Lo primero que salta a la vista es el uso del papel sellado. Como es muy conocido, en Castilla se comenzó a utilizar de modo obligatorio en 1636 en todo topo de documentos públicos. En realidad, era un nuevo impuesto ideado por el Conde-Duque. Valencia se libró de él al principio, pero una de las primera medidas de Felipe V, una vez suprimido los Fueros, fue implantar aquí esa obligación, siendo observada rigurosamente. Así vemos que todos los organismos oficiales al extender las actas de sus sesiones o registrar los documentos oportunos en sus correspondientes libros, lo hacen escrupulosamente utilizando dicho papel sellado. También los protocolos notariales se extendían en dicho papel.
Por una parte hay que reconocer que este registro desde 1707 ganó mucho en uniformidad, presentación y calidad de letra.
El formulario o pasos burocrático a que se somete todo documento que se pretende registrar es el siguiente: “instancia o pedimento”, “auto”, “registro” del documento, “entrega” de copias y del original. En algunos casos hay también “información de testigos”.
En primer lugar aparece lo que hoy llamaríamos “instancia” y que entonces se denominaba “pedimento”, en la que el solicitante escribe de su propia mano su nombre, lugar de residencia, oficio, personalidad jurídica y clase de documento que se presenta, suplicando a continuación se le registre y efectuado esto se le devuelva el original y las copias que solicite. Acaba con la fecha y la firma son rúbrica.
Luego seguía el examen de los documentos para cerciorarse de su autenticidad. Si eran contemporáneos esta operación no tenía gran dificultad, siempre y cuando fuese conocido el notario que hubiese confeccionado el documento. Mayores dificultades presentaban las escrituras que llegaban del extranjero o de lugares lejanos de la península. En estos casos se solían exigir cartas testimoniales de los jueces de los lugares de origen. Cuando se trataba de registrar documentos antiguos, escritos en pergamino, muchas veces con letra diferente a la de la época en que se presentaban al registro, con sellos, signaturas extrañas, etc., se requería ya un examen paleográfico y diplomático y se acudía a personas expertas, que solían ser notarios. Pero de estos pasos preparatorios no quedan rastros en los registros de “Manaments y Empares” ni tampoco en los del Real Justicia hasta mediados del siglo XBVIII en que se hace mas exigente dicho examen, debido en gran parte a que desde entonces casi todos los documentos que se presentaban eran antiguos y los coetáneos apenas aparecen. Esto hace que se pidan informaciones de testigos, que son dos o tres y suelen ser notarios, los cuales dan su opinión sobre la autenticidad de las escrituras antiguas, comparando la escritura, sellos y signos, con los actuales. Hay que reconocer que el juicio que hacen es muy superficial, paleográfica y diplomáticamente hablando.
Una vez examinada las escrituras y comprobada su autenticidad, el teniente de corregidor u alcalde mayor, en nombre del corregidor extiende un “auto” para que se proceda a su registro. Es breve y va firmado y rubricado por dicho funcionario.
Sigue la parte esencial, o sea, el registro del documento presentado y escrito por el “registrador mayor”. Precede un breve preámbulo en el que se anuncia que, de acuerdo con el auto, va a proceder al registro del documento citado en el pedimento.
Y para finalizar, el registrador hace saber que entregó tantas copias y el original al interesado. A su vez éste, en muchos casos, hace constar que recibió el original, y de nuevo pone la fecha con su firma y rúbrica.
Todo este mecanismo burocrático en lo que diferencia estos registros de los de “Manaments y Empares”, pues en ellos solo aparece el documento registrado, aunque ante se suele hacer constar que el Justicia Civil, aconsejado por su asesor y a instancia del interesado, previo examen de la escritura presentada, procede a su registro.
EL orden seguido por los documentos en el registros es el cronológico de su inscripción. La única irregularidad algo importante que hallamos se encuentra en el último volumen, donde aparecen al final del mismo siete documentos originales correspondientes a los años 1762-1777, pues se ve que los interesados los presentaron, pero luego por diversas circunstancias no se llevó a cabo su asiento. El mas interesante es un pergamino procedente de la Cartuja de Valdecristo del año 1325.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

JUAN LUIS VIVES (II)


Juan Luis Vives (1492-1540) Filosofía
1 Un visitante nos comenta:

Humanista, pedagogo, filósofo, sociólogo y psicólogo español. Creador de la moderna psicología y una de las figuras del humanismo cristiano. De origen judío, el auge de la Inquisición lo indujo a abandonar su patria cuando contaba diecisiete años de edad. Adelanta estudios en su ciudad natal y en la Universidad de París. Profesor en las universidades de Lovaina (1519), Oxford (1523) y Brujas (1528), ciudad ésta que consideró su segunda patria. Amigo de Erasmo de Rotterdam, Enrique VIII de Inglaterra, Tomás Moro y Guillermo de Croy. Señala como fundamentos de la pedagogía, la ética y la psicología, adelantándose a los principios de la didáctica moderna.

Para Vives hay tres etapas en la formación intelectual del hombre: la primera, que abarca hasta los 15 años, debe orientarse al estudio de las lenguas latín, griego, árabe y hebreo, entre otras; la segunda etapa cubre hasta los 25 años y tiene como objetivo el conocimiento de las ciencias, es decir, de la lógica, la dialéctica, la elocuencia, las matemáticas, la astronomía y la historia natural; en la tercera etapa, hasta la edad adulta, propone el estudio de la medicina para cuidar el cuerpo y de la sabiduría espiritual para cuidar el alma, que incluye el estudio de la historia, la moral, el derecho y la economía política. Los lineamientos metodológicos de Vives se fundamentan en la naturaleza del niño, la observación directa, el estudio de las lenguas clásicas y modernas mediante ejercicios de traducción y lecturas en su lengua materna, la formación moral e intelectual que debe proporcionar la enseñanza y el ejercicio físico. Son también importantes sus aportes como sociólogo, pensador religioso y filósofo.

Entre sus obras destacan Introducción a la sabiduría (1524), De discordia et discordia in humano genere (1529), De disciplina, De prima philosophia (1531), De anima et vita (1538) y De la verdad de la fe cristiana (1543).

JAIME I DE ARAGÓN, EL CONQUISTADOR (I)


Autor: Desconocido.


N. en Montpellier el 2 feb. 1208, y m. en Valencia el 27 jul. 1276. Rey de Aragón (1213-76), hijo de Pedro el Católico y de María de Montpellier. Su reinado representa el fin de una etapa de expansión pirenaica y peninsular y el comienzo de la tendencia mediterránea de la corona de Aragón (v.).
Al morir Pedro II el Católico (13 sept. 1213), J. se hallaba en manos de Simón de Montfort, al que había sido entregado (1211) por su padre, como garantía de una paz que no había de llegar, pues Pedro II falleció precisamente en la batalla de Muret (1213), último drama de la guerra desencadenada a raíz de la herejía albigense. A instancias del pontífice Inocencio III, J. fue puesto en libertad y quedó, por disposición del testamento materno, bajo la tutela de la Orden del Temple. El conde Sancho, hijo de Ramón Berenguer IV, asumió la regencia en calidad de procurador, por disposición del legado pontificio, encargado de gestionar la libertad del príncipe y de organizar el país. Sancho, en oposición a una minoría nobiliaria contraria a ella, llevó una política tendente a contrarrestar el fracaso político sellado en Muret. Apoyó, para ello, las aspiraciones de Ramón VI dé Tolosa, que deseaba recuperar su condado de manos de Simón de Montfort. Esta política atrajo las amenazas del nuevo Pontífice, Honorio 111, lo cual mermó el ya débil prestigio del regente, obligado a retirarse de la escena política (julio 1218). El mismo año moría, ante los muros de Tolosa, Simón de Montfort, con lo que se iniciaba un periodo de paz en la lucha de la corona de Aragón por el predominio en Occitania.
Sublevaciones internas y Reconquista. A partir de este momento, J. gobernó sus Estados personalmente, aunque un Consejo -integrado por el arzobispo de Tarragona Espáreg de la Barca, Eiximén Cornell, Guillem de Cervera y Pero Ahonés- interviniese poderosamente en la política del joven monarca. Su menor edad se vio agitada por las sublevaciones de algunos nobles -Rodrigo de Lizana, Pero Ferrandes, Guillem de Montcada, Pero Ahonés-, que hicieron que esta primera etapa de su reinado se cerrase con un balance negativo: fracaso del sitio de Albarracín (1220) y de Montcada (1223), el último, durante la lucha con este poderoso linaje catalán; matrimonio con Eleonor de Castilla, hija de Alfonso VIII (6 feb. 1221); encarcelamiento del propio monarca en Zaragoza. Superados estos contratiempos, J. se lanzó a la empresa en que había de obtener mayores éxitos: la lucha contra los musulmanes. Aunque fracasó ante Peñíscola (1225), consiguió que Abú Zeid de Teruel se declarase tributario suyo. El intento de Pero Ahonés de seguir la lucha en contra, del sentir del monarca, que quería ser fiel al pacto firmado con el musulmán, provocó un alzamiento en Aragón, encabezado por el infante Fernando, tío del rey. La sentencia arbitral de Alcalá del Obispo (22 mar. 1227) puso fin a estas disensiones feudales entre la monarquía y la nobleza de Aragón.
A la muerte de Ermengol VIII de Urgel, su cuñado, Guerau de Cabrera, se apoderó del condado, en detrimento de los derechos de la hija de Ermengol, Aurembiaix. En julio de 1228, Aurembiaix acudió al rey catalanoaragonés, rogándole que defendiese sus derechos. J., en lucha con los Cabrera, recuperó el condado y formó, con él y con la Cerdaña, el Conflent, Berga y el Bergadán, un lote para los futuros hijos que tuviese con Aurembiaix, a la que tomó como amante (28 oct. 1228).
La necesidad de acabar con la piratería mallorquina y la de establecer una primera base mercantil en el Mediterráneo, fueron las causas más importantes que impulsaron a J. a emprender la conquista de las Baleares. Esta empresa se vio apoyada, sobre todo, por los catalanes, cuyos intereses económicos en lo que se refiere al comercio marítimo eran superiores a los que poseían los aragoneses. También los marselleses, genoveses y pisanos colaboraron en mayor o menor grado en la empresa, pues sus intereses mercantiles en el Mediterráneo no eran ciertamente menores que los de los catalanes. Obtenidos los subsidios necesarios en las Cortes de Barcelona (1228), la escuadra, formada por unas 150 embarcaciones y más de 1.500 hombres, salió del puerto de Salou (Tarragona) el 5 sept. 1229. La conquista de Mallorca fue rápida (la toma de la ciudad se produjo el 31 dic. 1229), aunque en ella murieron Guillem y Ramón de Montcada, dos de los más importantes nobles que iban en el ejército catalán. Ibiza no sería conquistada hasta 1235, y Menorca, que se declaró tributaria de J. (1231), hasta 1287. Mallorca fue repoblada sobre todo por ampurdaneses, aunque se establecieron también en la isla colonias extranjeras, que obtuvieron importantes concesiones territoriales en pago a su intervención en la empresa reconquistadora.